Dec. 22, 2022

Aterradores CUENTOS de NAVIDAD

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Inframundo Relatos De Terror
Aterradores CUENTOS de NAVIDAD

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0:08 Carta, Santa Claus. Querido Santa, mi mamá dice que debo darte las gracias por los obsequios que me trajiste esta Navidad y Dejaste debajo del árbol en la sala. Espero y te hayan gustado las galletas y la lechita caliente que te dejé en la mesita. Me gustó mucho el Mickey Mouse de peluche que me trajiste, pero ya no lo quiero. Llévaselo a otro niño, por favor, este Mickey habla y se ríe todas las noches. No me gusta lo que hace y me dice que viene por mí, se ríe cuando Lloro.

0:53 Sus ojos brillan de color rojo. Cuando mi mamá apaga la luz, me rasguña cuando no quiero jugar con él. Tengo una lamparita conmigo y lo veo como corre por toda mi habitación. Tengo miedo cada vez que sube a mi cama y me muestra sus dientes horribles y puntiagudos, como los de un tiburón. Por favor, Santa Claus. Llévatelo, ya no lo quiero. Cena navideña. El olor a carne cocinándose a fuego lento en el horno de la cocina inundaba toda la casa. Mis hijos estaban ansiosos por cenar, lo que con mucho amor les he preparado.

1:46 Mis hijos pidieron pierna. Mi bella esposa no se decide un, ya que a ella le gusta comer la carne en término medio. Pues el sabor a la sangre le fascina. Yo comeré de todo y no dejaré un solo bocado. Lo acompañaré con un exquisito vino tinto. Ya la mesa está lista para empezar, solo que estamos esperando a un invitado que no tarda en llegar. Yo escogí la cena navideña y este año mi esposa escogió el platillo para cena de Año Nuevo. No lo sé.

2:27 Lo dudé por casi una semana, pero ella me describía y me lo imaginaba. Cuando ella me decía cortar su carne y saborearla con la salsa agridulce que solo yo sé preparar hace que se haga agua la boca. Además, no podía privar a mi linda esposa ante su deseo de cena de Año Nuevo. Lo siento, llaman a la puerta. Es el nuevo vecino que desde hace varios días mira mi pequeña hija Betty, de tan sólo 10 años, con deseos de comerla.

3:08 Buenas noches vecino. Gracias por aceptar compartir la cena navideña con nosotros. Al verlo entrar a casa, mi hermosa familia sonríe de felicidad. Mis hijos se humedecen los labios en forma de aceptación al verlo entrar a la casa familia llegó la cena de Año Nuevo. Flores de noche buena. Todos quedan maravillados con mis hermosas flores de noche buena.

3:49 Que se encuentran en mi bello jardín, su rojo intenso en cada una de sus hojas. Todos me piden que revele mi gran secreto para que las nochebuenas estén como las mías. Mi vecina de al lado me insistió tanto que le dije, si te lo revelo, tendría que matarte. Ella soltó una carcajada con nerviosismo. Insistió. Insistió que no tuve remedio que revelárselo. Cuando se lo dije me miró horrorizada, pero antes de que ella contara mi gran secreto, tuve que hacerlo.

4:32 Ya llegó diciembre y mis hermosas nochebuenas brillan con el intenso rojo que las caracteriza, el abono que hace 2 meses que le puse. Sus raíces absorben lo que la Tierra le proporcione. Sí, es mi vecina envidiosa e insistente. Es el abono a mis hermosas flores. Ese es mi gran secreto. Ahora voy por ti tú, que también ya lo. Sabes, pórtate bien. Mi mamá miraba aterrada a Santa Claus mientras mis hermanos y yo saltábamos de alegría al verlo y saber que leyó nuestras cartas, que desde hacía ya 3 años continuos, le escribíamos pidiendo nuestros deseos de Navidad. No, no son juguetes ni obsequios costosos. Como te decía ella miraba aterrada como santa Metía en su costal a mi papá.

5:42 Quien este, a su vez parecía que la miraba con sus grandes ojos, ya sin vida ves mamita Santa Claus sí existe y nos cumplió nuestro deseo de Navidad, que se llevara papá para que ya no te golpeara ni a nosotros tampoco, y que a mis hermanitos jamás los volviera acariciar. Mientras tú trabajabas, antes de irse, Santa Claus le dijo a mi madre. Cuídalos y Pórtate bien porque si no lo haces serás la siguiente. La lista de Santa Claus.

6:30 No llores tus papás te decían a diario que no maltrataras al gato del vecino. No paraste hasta que le quebraste una de sus patas y tuvieron que llevarlo a sacrificar para que no supiera el pobre animalito. Te decían que dejaras de lanzarle piedras a la ardilla que habitaba en el árbol, que la dejaras tranquila. No hiciste caso hasta que la mataste y sonreíste de satisfacción cuando la viste caer, no llores, le arrancaste las alas a las mariposas. Quemaste las hormigas con la lupa del estudio de Tu papá varias veces te castigaron porque le aventabas cohetes a los perros de la calle, la vecina de enfrente estaba enferma y tu mamá te mando a darle de comer a la perrita mientras la vecina se reponía, tú le pusiste pastillas para dormir, que le robaste a tu abuelo y se las pusiste a la comida del pobre animalito.

7:36 Y así sigue mi lista. Ves que es larga, es todo lo que hiciste y no hiciste en todo el año. Así que como te has dado cuenta, yo también tengo mi lista y en ella doy obsequios a cada niño que se merece. ¿De acuerdo a cómo se ha portado este año? Mal, muy mal. Deja de llorar y entra en el saco. Allí encontrarás tus obsequios. Exactamente mis duendes te harán lo mismo que tú le hiciste a cada uno de los animalitos que torturaste.

8:25 Villancicos. Cada Navidad es lo mismo. Año con año, Villancico se escuchan en el umbral de mi puerta, otros por la ventana de la sala. Siempre he tratado de ignorarlos, pero me es imposible. Ya no invito a nadie a pasar Navidad en la casa. Yo asisto a las de mi familia, me voy y los dejo con sus horribles cantos de villancicos. En un inicio creí que al no estar en casa se irían, pero no ha sido así. En los últimos 5 años, desde que adquirí esta casa ha estado sucediendo lo mismo cuando regreso a casa, después de pasar un rato agradable con mi familia, me despido rápidamente y regreso al interior de mi casa. Y aún siguen ellos cantando sus horribles y tétricos villancicos.

9:28 Pensarás que soy una mujer amargada por lo que te estoy contando, no lo soy y me encantan los villancicos, pero no estos que cantan en mi puerta y ventana. Si tú los vieras con sus rostros, descarnados y cadavéricos. Sus ropas rasgadas del siglo pasado y sus cantos espectrales de ultratumba. ¿No querrías pasar una sola Navidad en mi casa? Fría Navidad. La noche de Navidad no imaginé que sería así. El cielo oscuro, las estrellas brillan a lo lejos, la Luna Blanca como la nieve a mi alrededor, pero no siento frío, ni siquiera del viento helado, ni siquiera de la nieve en la que estoy tumbado.

10:31 El único frío que sentí fue la daga que me clavaron por la espalda. El Ángel de Navidad. Mi abuela nos decía que como fuéramos buenos o malos siempre nos visitaría un Ángel en Navidad. Esta Navidad no fue la excepción. ¿De qué color es mi Ángel? Pregunté de un hermoso color azul. Me contestó, y el mío preguntó mi hermanita de un bello color blanco como el mío.

11:14 Le dije sonriendo, los 3 volteamos a la cuna donde dormía mi pequeño hermanito de un mes de nacido. En la cabecera de su cuna se encontraba su Ángel oscuro como la negrura de la noche, con una espantosa sonrisa, mostrando sus dientes amarillos y afilados, y nos miraba con sus ojos rojos como las mismas llamas del infierno. La niña de Navidad. Vivíamos en una pequeña casa muy antigua, apartada del bullicio de la ciudad.

12:01 Eso era porque mis padres querían silencio total por su trabajo. Mi Nana preparaba galletas en la víspera de Navidad. Estaba aburrido, esperando que las sabrosas galletas salieran del horno para comerlas una a una. Mis padres esa tarde no se encontraban en casa, pero algo andaba mal. Sentí que no estábamos solos. Mi Nana y yo sentía una ráfaga de viento frío que recorrió por toda mi espalda. Me asomé hacia el pasillo oscuro para ver si eran mis padres. Pero no era así. Me horroricé al ver una figura pequeña y blanca corriendo y saltando por todo el pasillo.

12:49 ¿Mi nada también la miraba y ella sólo sonrió y me dijo con voz muy tranquila, es la niña de la Navidad? Sí, era el fantasma de la niña que ya se sepultada en la parte trasera del jardín, que como lo sé. Porque mis papás la enterraron ahí cuando mi hermana no hizo caso de que se quedará callada y no hiciera ruido. Blanca Navidad. ¿Te ves hermosa con tu vestido blanco como la nieve, como la Blanca Navidad?

13:35 En cambio, yo con mi andrajoso traje de a diario como Solías decirme con desprecio, insisto, te ves hermosa con tu vestido blanco, pero ya sabes que mi color favorito es el rojo, tu sangre saliendo de tu cuerpo le da ese toque hermoso a tu vestido blanco. Que tengas una blanca Navidad, querida tú y tu amante bajo la nieve blanca que los sepultará esta bella noche navideña. Los muñecos de mi niñera.

14:17 Por algún tiempo estuvo trabajando para una familia acaudalada. No era que le gustaran los niños. Sino que necesitaba estar cerca de ellos, ya que su inocencia, dulzura y su olor a limpio siempre la traían. Su trabajo era en las épocas decembrinas y llegaba a las agencias donde los padres solicitaban los servicios de una niñera para así poder asistir Asus fiestas y reuniones de Navidad. Por su encanto dulce y gentil, a todos les agradaba. Los niños rápidamente se encariñaban con ella y pasan horas en su tierna compañía. Pero las horas pasan y el regreso de los padres a su hogar es sólo cuestión de poco tiempo, así que debe darse prisa. Cuando llegan, la desesperación se hace presente, pues cuando entran a su casa no hay niños, no están sus hijos. Cada año su nombre es distinto, al igual que su aspecto décadas. Lleva siendo una niñera que atrapa las almas de los niños para ponerlos en su gran colección de muñecos personales. Algunos tienen el aspecto de ancianos, otros de jóvenes adultos, otros de niños, otros ya son sólo huesos. Un invitado en las sombras,

16:02 todos. En la familia se encontraban felices cenando esa noche de Navidad, pero había alguien sentado en uno de los rincones que no disfrutaba para nada esa fecha, el tipo parecía estar esperando que sucediera algo. Un invitado que nadie miraba. Un invitado que se mantenía en la sombra de la oscuridad de un rincón de la casa, pero pareciera que nadie notaba su presencia. Yo tomé un poco de pavo y se lo lleve para que cenara, ya que se miraba muy delgado. Demasiado, diría yo.

16:43 Cuando se lo acerqué, él negó con su cabeza. Solo tomó el plato y lo puso a un lado. Estaba por regresar cuando tomó mi mano y me quitó el pedacito de pavo que iba a comerme. En ese momento lo colocó en el plato que le di. Me agradó ese invitado al que nunca había visto. Lo abracé y me quedé a su lado. Justo para ver cómo toda la familia, mis abuelos, mis padres, hermanos, primos y tíos caían de sus sillas, excepto la tía Georgina, que los miraba con una espeluznante sonrisa.

17:25 El señor se puso de pie, tomó su guadaña y mi mano pasamos junto a todos. Yo miraba cada uno. Sus cabezas caían sobre sus platos de comida. Solo a mi tía Georgina no había comido del pavo envenenado que preparó, pero no fue necesario porque al vernos pasar su mueca de horror se reflejó en su rostro y se llevó sus manos al pecho en señal de que le estaba dando un infarto que acabó con su vida. El Niño del coro navideño.

18:11 Ya les he dicho en varias ocasiones a mis padres que no quiero formar ya parte del coro navideño, pero ellos siempre me ignoran. Siempre me dicen que Orlando ya no está en el coro, pero él aún está allí. Si lo sabré yo, que se pone aún a mi lado oliendo a carne rancia y podrida. Lo miro con su aspecto tétrico y como su mandíbula se desprende cada vez que hacemos una nota alta en el coro. Desde hace 2 Navidades, cuando salimos de la iglesia, después de haber estado practicando en el coro, ya que había oscurecido mientras todos se iban Asus respectivos hogares, se acercó a Orlando.

19:01 Lo odio porque a él lo escogieron para ser la voz principal y no a mí. El pavimento estaba mojado por la llovizna que hacía unos momentos estuvo cayendo. Observé para todos lados. No había ni una sola persona por los alrededores, solo Orlando y yo a y un auto que se venía aproximando no lo pensé. No me importó. Era ahora o nunca lo empujé y fue arrollado por el auto que pasó frente a nosotros. El sonido del golpe, sus huesos crujir. El grito que dio para mí fue como música angelical del coro de la iglesia.

19:49 Por eso ya no quiero ir esta tarde al coro de la Iglesia. Porque sé que Orlando me hará lo mismo que yo le hice en la Navidad pasada, el. Otro Santa Claus. La noche del 24 de diciembre nunca entendí por qué Santa Enterró a mi madre y al señor que nos visitó esa noche. Esto en el patio trasero de la casa. Yo miré desde la ventana de mi cuarto. Esto sucedió después de que cenáramos esa noche mis padres y un amigo de mi papá del trabajo. Yo estaba emocionado de recibir mis regalos por parte de Santa. Mi papá me subió en brazos hasta mi recámara y me dijo que fuera buena niña y no saliera hasta la mañana del día siguiente. Que le diera oportunidad a Santa para que este colocara mis regalos bajo el árbol navideño.

20:58 Yo estaba dormida, pero me desperté al escuchar que alguien abría la puerta de mi habitación, pero la cerró sin entrar. Supuse que era santa, que quería ver si en Navidad me encontraba dormida. Lo sé porque miré sus zapatos de Charol Negro y su pantalón rojo. Lo extraño es que su mano cargaba un hacha somnolienta. En la mañana bajé para encontrar muchos regalos. Como papá me había dicho sonriendo, comencé a abrir mis obsequios. Papá se encontraba vestido de Santa Claus, todo sucio y manchado de no sé qué era.

21:41 ¿Era algo rojo o negro? No lo recuerdo. Él sólo sonrió y me dijo que esa Noche Santa Le pidió que le ayudara con los regalos. Le dije que lo había visto en el patio enterrando a mamá el palideció, y me dijo que ese había sido sólo un sueño. Creo que sí, porque mi mamá ni el amigo de mi papá estaban en el hoyo del patio. Creo que el otro Santa Claus se los llevó.