Aterradoras Historias de Criaturas en MAIZALES
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0:02 El maizal de los abuelos. Recuerdo perfectamente aquel día. Tengo pesadillas continuamente y sigo a día de hoy, temiendo por mi vida. Un día de abril, 3 meses atrás, viajé a una zona rural, un hermoso lugar a su manera. Apartado de todo lo urbano, mi amiga Aitana me convenció de ir. Allí vivían sus 2 abuelos, a los cuales ella apreciaba con toda su alma.
0:43 Recuerdo que cuando nos montamos en el coche, ella me avisó que sus abuelos eran muy mayores. Me comentó que debíamos ayudarles en las tareas y dijo que a cambio podríamos pasar allí una temporada. Yo acepté la propuesta sin dudarlo. Mis padres no dejaban de discutir día y noche. Necesitaba en verdad un descanso y poder desconectarme de ellos. En verdad nunca les importó. Sabía que no le darían importancia, ya que nunca me prestaron demasiada atención. Solo se dedicaban a beber y a discutir. Llegando incluso a pegarse alguna vez, yo le comentaba a mi amiga todos los días acerca del comportamiento de mis padres. Ella siempre se mostraba cariñosa conmigo y me daba todo el afecto que necesitaba.
1:43 Me comentó durante el viaje cosas extrañas. Dijo que me tenía algo preparado y que sabía cómo hacer que mis padres se preocuparan por mí. Como una niña ingenua, simplemente me reí y no le di ninguna importancia, pues siempre supe que ella odiaba a mis padres por la forma en la que se comportaban conmigo. El viaje resultó bastante tranquilo. A pesar de que mi amiga se estaba poniendo bastante nerviosa, le pregunte unas cuantas veces cosas de sus abuelos. Dijo que llevaba años sin verlos y que este viaje que hacíamos tenía que quedar en secreto. ¿Sus padres no podrían enterarse? Siendo sincera, pensé por unos instantes que algo raro pasaba. De repente nos encontrábamos un día viajando en taxi, camino a casa de los abuelos de mi amiga, los cuales hacía años que no veía.
2:46 No le di más importancia y seguimos con la travesía. Pronto llegamos a una casa rústica con grandes maizales. Adelante, un esplendoroso campo repleto de delicioso maíz. Todo estaba en calma. Una vez llegamos, pude comprobar que los abuelos de mi amiga eran peor de lo que parecían. No me gustaba su actitud violenta hacia mí. Parecía que querían comerme entonces tan pronto me vieron. Quisieron atarme de pies y manos con mis fuerzas. Pude liberarme, pero por desgracia, con un machete me llegaron a cortar una mano rápido.
3:33 Salí corriendo de aquel lugar. Mi amiga se reía diciendo que ahora mis padres tendrían mi atención gracias Asus abuelos. Los cuales, tiempo después, averigüé que eran unos locos caníbales que vivían lejos de la mano de Dios. Supe que usaban el resto de cuerpos para abonar el maizal. Suerte que jamás terminé allí. Lo que sí fue verdad es que ahora tengo más que nunca la atención de mis padres. ¿Pero cuánto durará? El maizal hoy contaré lo que me sucedió hace algún tiempo. Para algunos era una historia simpática, pero para mí desde luego que no lo fue vivo en un pequeño pueblo al noreste de España.
4:37 Aquí predomina el mito de la santa compaña. Lo he conocido en otros países como la procesión de muertos. Mi madre siempre me advirtió de esto, pero nunca lo creí. Real. De hecho, siempre me pareció bastante ridículo y digno de un cuento de niños. Confieso que soy una persona a la que le gusta socializar. Tengo muchos amigos en los pueblos vecinos y siempre intento visitarlos después del trabajo. Tristemente, en estas épocas solo los más ricos poseen un coche. Yo tengo que recorrer un camino a través de montes y maizales todos los días para llegar a mi destino. Hace unos tiempos atrás me comenzó a interesar una vecina del pueblo, de un lado, una bella hermosa llamada Laura. Es realmente una hermosura de dama. Esto me trajo problemas con mi madre. Ella desaprobó siempre mi relación y me juzgaba en todo lo que hacía.
5:49 Comenzó a ser más frecuente desde que falleció mi padre. Ella siempre quiso un hijo perfecto, un niño prodigio que no tuviese defecto alguno y que solo sirviese para trabajar en casa y listo. Yo en realidad no soy ni seré así. A decir verdad, nunca he seguido los consejos de mi madre desde entonces. Pensaba que ella se había vuelto loca o algo por el estilo, pero pronto lo pensé bien y supe que no era así, por lo que nuestra relación mejoró al 100%. La experiencia que me llevó a razonar mi vergonzosa actitud con mi madre ocurrió en una noche de hace unos días atrás. Fue en una de mis largas caminatas para ver a aquella hermosa chica y visitar a mis amigos. Ellos me informaron de que habría una celebración en el pueblo por el cumpleaños del alcalde. Yo quise ir sin duda y se lo comenté a mi madre, la cual obviamente se negó y lo cual me importó poco. Aquel día recuerdo que le dije a mi madre en todo momento que de noche asistiría a aquella fiesta. Ella entonces elaboró lo que a mi impresión fue un plan para asustarme.
7:17 Durante gran parte de la jornada, ella me habló de las historias de aquella procesión de muertos. Me relataba cómo agarraban Asus víctimas por la espalda y las sujetaban con fuerza hasta que caían en el empujón y seguían a dicha procesión. Después de eso, a la mañana siguiente, las personas en cuestión fallecían sin hacer ni el más mínimo caso, me dirigí esa noche a la fiesta. Pero cuando estaba por el camino entre el maizal, algo me agarró por la chaqueta y no me soltó. En toda la noche estuve rezando, llorando, pidiendo a gritos que me soltaran, casi desfallecía de los nervios y el auténtico horror corría por mis venas e inundaba mis pensamientos, sin querer darme la vuelta, ver qué era lo que me sujetaba. Esperé hasta el amanecer mientras rezaba una y otra vez. Fue la peor experiencia de mi vida. Al salir el sol me fijé en que había sido una rama de una enredadera que se me había enganchado durante toda la noche.
8:33 Los vecinos se rieron de mí. Todos estos días sigo con un terror en mi cuerpo terrible. Quizás se pregunten por qué mi madre me comentó que no hay ninguna enredadera en aquel maizal, espantapájaros humanos. Nunca llegué a imaginar que existiría gente con la sangre fría, humanos con tan poco corazón, con la habilidad y sangre fría suficiente como para hacer lo que voy a contar. Recuerdo un viaje que hice con mi esposa. Quisimos presentarnos a unos nuevos vecinos que habían llegado al pueblo y darles la bienvenida. Ellos vivían a unos 7 km de distancia. Entonces decidimos ir en nuestro auto y tal vez conseguir unos nuevos amigos.
9:37 Los nuevos eran muy peculiares, parecían ser una pareja de jubilados buscando una vida tranquila y sosegada por estos lares. Pero pronto descubriría la verdad. Con el paso del tiempo, mi esposa se fue convirtiendo en amiga de ellos. Yo, por falta de confianza que suelo tener en general, apenas los visitaba. Sin embargo, mi querida Elena viajaba allí cada fin de semana. Pronto comenzaron a pasar cosas extrañas en el pueblo. Algunos vecinos comenzaron a desaparecer. También los espantapájaros que adornaban todos los maizales que eran que eso no es importante.
10:27 Pero créanme que sí lo fue. Pronto me entenderán. Estoy escribiendo esto para que quede constancia de lo vivido, aunque por mi parte he cobrado venganza en mi subconsciente. Algo me decía que los nuevos tenían algo que ver con las desapariciones. Era extraño que nunca hubiese pasado nada y que de pronto más de 20 vecinos no dieran señal de vida. Preocupado, un día viajé sólo de noche a la casa de aquellos ancianos. Fui con cautela y con sigilo para no ser descubierto, quizás por lo que dejé el coche aparcado a lo lejos y fui caminando hasta cerca del granero.
11:16 Después de un rato allí, vi una escena demasiado grotesca para cualquier ser vivo. El anciano transportaba en una carreta los restos de uno de nuestros vecinos, en concreto el que vivía más cerca de nosotros. Me quedé horrorizado y pensé por un momento en que el ya difunto me había dicho el día anterior que les llevaría Ros a los nuevos. No volvió nunca a su casa. Escapé de allí rápidamente y al llegar a casa se lo comenté a mi esposa, pero ella no me creyó. Simplemente no lo hizo. A la mañana siguiente salí en busca de mis otros vecinos, pero igual nadie me creyó.
12:06 Decidí entonces volver a casa, tomar mi arma y el coche para ponerme en marcha rumbo a la vivienda de aquellos maniáticos ancianos. Tristemente, mi mujer ya se había ido con el coche. Le pedí prestado uno a uno de los vecinos, pero lo tenía averiado. Nadie quiso echarme una mano y tuve que robar una bicicleta. Sí, una simple bicicleta. Tardé casi 1 hora en llegar a mi destino. El arma dificultaba el manejo y fue un tanto complicado llegar por la fuerte lluvia y el intenso viento. Al llegar me percaté de que mi mujer no estaba a pesar de ver mi coche.
12:53 Allí di casa a los ancianos, arrebatándoles la vida de 2 disparos y busqué a mi esposa. Miré en el gran Maizal detrás de la vivienda. Nervioso, observé que estaban los espantapájaros de mis vecinos clavados en la Tierra. Al correr me tropecé y tiré uno. Pude ver que en su interior había restos humanos. Deduje que eran de mis fallecidos amigos del vecindario. Al cabo de unos minutos di a nuestro Espantapájaro. El que tenía yo en casa destruido.
13:35 Miré en su interior confirmando que allí descansaban los restos de mi esposa, el fantasma del maizal. Hace un tiempo me ocurrió esto que estoy por contarles. Yo y mi amigo Leonardo solíamos salir de noche de fiesta en fiesta. Nos divertíamos bebíamos y de vez en cuando tomábamos alguna que otra sustancia. Una vez que comenzó el confinamiento, nuestros planes de festejar cualquier cosa se fueron al traste.
14:20 Las discotecas estaban todas cerradas, al igual que los bares y Pops. Por ello decidimos desobedecer la ley y hacer fiestas por nuestro lado todos los viernes y sábados. Mi amigo venía a mi casa a escondidas en presencia de mi madre. No podíamos hacer nada por lo que planeábamos llevar a cabo nuestros planes en otro sitio. Tengo la suerte de vivir en una pequeña aldea de tan solo 20 habitantes. Alegres pensamos que nadie se enteraría de lo que haríamos, pues nuestro plan era excelente. Además, no pasaban ni tan siquiera policías de vez en cuando.
15:07 Por ahí un día decidimos probar suerte y arriesgarnos con mi madre. Ya dormida, agarré la copia de las llaves de casa, una bolsa con bebida y todo lo necesario para divertirse. Salimos de allí sin hacer ruido, sin olvidarnos antes de nuestras linternas. A la izquierda de mi casa hay un maizal de una vecina que había fallecido hace tiempo. La vegetación y la maleza se habían comido toda la gran parte de los cultivos. Era un sitio donde podríamos ocultarnos en medio de la oscuridad. Menuda noche pasamos en esa ocasión. Festejamos hasta las 3:00 de la madrugada, sin importarnos nada ni nadie.
15:59 Dejamos todo allí tirado y volvimos a casa muy afectados por todo lo que habíamos bebido. Mi madre supo de nuestra fiesta por la bocaza de Leonardo, pero para mi sorpresa no le importó. Nos dijo que mientras no saliésemos de la aldea podíamos hacer lo que quisiéramos. Durante unas noches soñé con una figura blanca que me intentaba atacar en medio del maizal, pero no le di mayor importancia. Estuve haciendo fiestas con mi amigo. Durante semanas dejamos la zona destrozada y llena de basura. Un día leo me dijo que vendrían unos amigos de él. Yo encantado le dije que me parecía estupendo y montamos una fiesta impresionante.
16:52 Sus amigos quemaban y ensuciaban la vegetación, todo a su paso quedaba asqueroso. Admito que no me importo, pues nosotros 2 habíamos dejado peor. Aquella noche terminó siendo la peor de mi vida. Comencé a ver una silueta blanca por el maizal y en los caminos de Tierra alrededor pensé que sería un efecto de todo lo que habíamos tomado y lo ignoré. Leonardo comenzó a ponerse nervioso y me dijo que él también veía la silueta. Todos se pusieron muy asustados y salimos corriendo de allí al ver que aquella cosa blanca se hacía mucho más grande y veloz. Corrimos por un camino de Tierra hasta llegar a mi casa. Casi llorando del miedo.
17:47 Se lo comenté a mi madre muy nervioso. Me dijo que lo habíamos provocado nosotros, alejar todo tan sucio y que habíamos cabreado al espíritu de la naturaleza de la zona. Me dispongo ahora mismo a dejar todo limpio. No quiero volver a pasar por eso. Fue el peor día de mi vida, pero no paro ahí de vez en cuando. A lo lejos veo aquella figura blanca, los niños del maizal. Hace 3 semanas visité un lugar nuevo para mí. Terminaba de Mudarme junto a mi hermana pequeña, a otra zona de los Estados Unidos tras la muerte de nuestros padres. Por suerte siempre he podido hacerme cargo de la pequeña de la casa.
18:55 Ellos 2 estaban enfermos y me tuve que quedar siempre a cargo. No cambió en nada el día en que fallecieron. Compré gracias a unos ahorros, una pequeña cabaña en una zona rural de Texas. Lo mejor para mí era que no había vecinos a 10 km a la redonda. Siempre me gustó la soledad. El día en el que llegamos fue desastroso y bastante gracioso. Al mismo tiempo tuvimos mucho que limpiar y ordenar. Estaba todo lleno de polvo y las arañas campaban Asus anchas por la casa.
19:38 Mi hermana miedosa se asustaba cada vez que las veía. Pensaba que todas eran tarántulas venenosas y yo simplemente me reía de ella. Tristemente pronto se terminaría esa felicidad. Precisamos de unos 3 días para dejar todo limpio. Me propuse contratar a una niñera mientras yo trabajaba, por muy difícil que fuese, no podía dejar a una cría de 9 años sola en la casa. A mitad del día después de la primera semana me avisaron del trabajo para decirme que tendríamos unas vacaciones pagadas durante al menos 1 mes. Me alegré muchísimo y lo celebré con mi pequeña hermana tomando una comida muy abundante de carne asada y una buena ración de patatas fritas.
20:36 Unos días después comenzamos a escuchar ruidos raros en el maizal que había a unos metros detrás de la casa, un territorio que se extendía hasta donde no daba la vista. Empezaron con golpes secos. Prosiguieron con risas de niños e incluso algunas veces nos tiraban piedras en la ventana. Mi hermana comenzó a sentirse mal de un día para otro. Decía que no quería vivir más allí y que no le gustaba ese lugar. Yo al principio no la comprendía e ignoraba su actitud. Pensaba que le estaba costando acostumbrarse a algo nuevo y la dejé en paz.
21:24 Un extraño día ella me comentó que desde su ventana de noche veía muchos niños de pie detrás de la casa y en medio del gran maizal. Me dijo que esos niños tenían los ojos completamente blancos y que no paraban de reírse y decir su nombre. Yo decidí en aquel momento castigarla por inventar cosas en mi interior. Pensé que quería llamar mi atención para irnos por alguna rabieta de niña. Todo esto ocurrió hasta que llegó el día en el que yo mismo los VI, Dios mío.
22:05 Eran centenares de niños de todas las edades. Observándonos. Se reían de nosotros con aquellos chirriantes y tétricos sonidos que hacían. Esperé a la madrugada y me disculpé con mi hermana. Rápidamente nos fuimos de allí y vendí la casa a una familia. Hace poco me enteré de que ese lugar en el pasado servía de cementerio de pequeños abandonados y huérfanos. Pasé un miedo terrible, pero pude salvar a mi hermana. Quizás se la querían llevar. Lo siento por la nueva familia que vive allí. Siento la desesperación de sus 2 pequeños hijos, Rubén y Manuel, El Niño del maizal.
23:12 Recuerdo que cuando era niña y vivía con mis padres en el campo, tenía un amigo imaginario llamado Tom. Escribo esto para desahogar mi pesar, pues lo sucedido es digno de una película de terror. De niño no me conseguía tener amigos. Asistí a una escuela donde la mayoría de chicos eran de ciudad y yo, al ser del campo, era la marginada. Siempre me costó socializar. A causa de eso me creó un trauma bastante fuerte. Mis peores épocas las pasé cuando me comenzaron a pegar, pero yo nunca me quedaba quieta y siempre me defendía como podía. Mis padres poseían un gran maizal. Yo me pasaba las tardes correteando por allí mientras buscaba que algún amazorca estuviera lista para asar y comer.
24:14 Me encantaban. Recuerdo que había una pequeña piedra situada a un lado entre el maíz. Me pasaba un buen rato cada tarde allí hablando con mi amigo imaginario Tom. Y ahora, por fin, entendí el hecho de que solo lo podía ver allí. En aquella zona, mis padres a Menudo observaban mi extraño comportamiento. Me veían hablar sola en aquel lugar. Incluso llegué a escaparme de casa en las noches para sentarme en aquella piedra y hablar con Tom. Mis padres se terminaron cansando de mis repentinas visitas al lugar y decidieron castigarme. Fue su peor error.
25:01 Mientras duró el castigo, observaba por la ventana al lugar. Ahí, entre el maizal, veía a mi amigo. Me preguntó el motivo de mi ausencia y recuerdo que le dije que mis padres me habían castigado. Días después, ellos aparecieron ahogados en el lago de niña. No pude asociar lo que había pasado con mi amigo imaginario Tom. Mi tía Ana se vino a vivir conmigo y a cuidarme. Ella no era tan estricta, Extrañé mucho a mis padres. Fue una época terrible para mí, pero por suerte me acompañaba el cariño de mi tía y de Tom seguí visitando a mi amigo durante años. Hasta mi adolescencia ya no lo podía ver en el mismo lugar y nunca me pareció realmente extraño. Años después conocí al amor de mi vida, padre de mi actual hijo, al cual llamé Tom.
26:02 Mi esposo se vino a vivir conmigo aquí a la granja hace algún tiempo. Yo tengo problemas de salud desde mis 30 años y los arrastro desde entonces, por lo que mi marido y mi hijo pequeño se ocupan del maizal y del la agricultura en general. Todo fue normal hasta que mi hijo me comentó que tenía un amigo llamado Tom, igual que él me dijo que vivía en aquella zona donde estaba la piedra. Nunca le comenté nada a mi marido, pero él al escuchar eso me dijo que antiguamente los dueños anteriores de este lugar enterraron a su fallecido hijo en el Maizal, el pequeño por lo visto. Padecía de leucemia.
26:53 Yo sin creerlo, le dije a mi esposo que hiciese un hoyo en el lugar. Allí descubrimos los restos del pequeño. Mi hijo unos días más tarde me comentó que eso no le había gustado a su amigo, pero no le hice caso. Tristemente, a día de hoy, mi niño tiene la enfermedad que sufrió Tom. Hasta aquí los relatos del día de hoy no me queda más que agradecerles por escucharnos en otra emisión más. En este podcast de Spotify nos vemos en más historias de horror con Inframundo. Les deseo una aterradora noche y dulces pesadillas.
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