6 Relatos para NO DORMIR
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0:01 La historia que voy a contar a continuación sucedió en Villacomaltitlán, municipio de Chiapas, a mediados del 2017. Mi amigo, al que llamaré Mario, simplemente trabajaba como técnico instalador de paneles solares en la Comunidad, a la que acudió junto con otros compañeros para hacer sus labores. O reciben bien a los foráneos y no encontraban lugar para hospedarse. Así que iniciaron el camino a la cabecera municipal para buscar un hotel. Durante el camino, en una fonda, pararon para comer algo. Mario y sus compañeros de trabajo le cayeron bien al dueño del lugar, así que les dejó quedarse en un establo por una pequeña cantidad monetaria.
0:47 El lugar era cómodo, pese a ser muy humilde, y podían dormir bien al pasar los días. Mario no pudo evitar preguntar si le permitirían quedarse en una casa próxima al establo, que estaba a unos 30 m de distancia hecha de madera. Daba mejor protección a la intemperie que el carrizo del establo. El dueño le dijo que la casa estaba desocupada, pero que para no hacer largo el cuento ahí espantaban, Mario y sus amigos eran ateos. No creían en fantasmas, demonios, brujas ni nada por el estilo. Se rieron un poco y le dijeron al dueño que por ellos no había problema, que podían compartir el cuarto con los aparecidos si estos pagaban su parte de la renta. Entre carcajada y carcajada notaron al dueño un poco molesto, el cual les dijo, de acuerdo, les daré las llaves pero no me paguen ahora.
1:48 Páguenme mañana cuando despierten. Ese día fue muy caluroso y para bajar el calor y aprovechar ese fin de semana compraron varias cervezas. Tomaron hasta muy entrada la madrugada. Mientras se burlaban de las creencias de los religiosos. Tan solo habían pasado unas horas antes de que apagaron las velas y se acostaron pasando las 3:00 de la madrugada. Mario escuchaba ruidos, pero pensó. Que eran sus compañeros que andaban por ahí. Mario podía sentir varios pasos caminando por el cuarto. Después sintió como alguien se acostaba a su lado. El catre en el que dormía se sumió un poco.
2:30 Mario estaba consciente, pero nunca se molestó en abrir los ojos. De pronto, con un sonido muy bajo, casi imperceptible, él escucha a alguien sollozar. Alguien estaba llorando. Pensó que el licor se le subió a uno de sus compañeros y se había puesto depresivo, extrañando a su familia o a su novia, pero no sabía quién lloraba. Le entró curiosidad y abrió los ojos. Lo que vio le heló la sangre y le quitó la borrachera. Al instante, en el catre de enfrente, uno de sus compañeros estaba con la vista fija y sus ojos derramaban lágrimas.
3:11 Mario quiso preguntarle qué pasaba. Para su desgraciada fortuna no podía hablar. Se dio cuenta que tampoco podía moverse, sólo podía mover los ojos, pero nada más aún no estaba consciente de todo lo que pasaba, pero como un balde de agua fría lo hizo recordar algo que estaba pasando por Alto, Mario aún sentía alguien acostado a su lado bajo la mirada. Sólo para notar cómo estaba sumida esa parte del catre, sin poder ver qué era lo que estaba ahí. Entonces lo entendió. A su compañero de enfrente le estaba pasando exactamente lo mismo.
3:53 Él podía ver un viejo reloj en la pared. Mario nunca había deseado que amaneciera tanto como esa noche. Los segundos se hicieron largos y los minutos eternos. Cuando pensó que nada podía ser peor, notó que estaba muy equivocado. Consciente, pudo escuchar y ver muy bien. Inesperadamente notó y pudo escuchar como la puerta de lámina se había lentamente y como rechinaban los fierros. No sabía que pasaba y estaba tan enterrado que ni siquiera quería imaginárselo lo que estaba por ver. Casi lo mata del susto.
4:36 El catre frente a él, en el que su compañero estaba llorando apenas emitiendo un pobre quejido, salió de golpe un grito por todo el cuarto, pasando por la puerta y terminando a unos metros alejado del cuarto en tan solo unos segundos. Mario quiso gritar también, pero no podía. Estaba desesperado. Teniendo su mirada fija a un lado, noto como las sombras, por increíble que pareciese, tenían una forma humana apenas visible. Cuando más notaba esas sombras, prefirió cerrar los ojos con todas sus fuerzas para dejar de verlas. Lo siguiente que sintió fue el viento y el polvo del exterior. Al abrir los ojos solo pudo notar que estaba fuera del cuarto el y sus cuatro compañeros. Todos con la mirada fija y perdida. Todos habían vivido una noche de la que nunca olvidarán. Se pudo mover sólo para correr con sus amigos y estar juntos a la distancia.
5:41 Distinguieron las luces en la cocina del dueño. ¿Quién preparaba pan? Corrieron todos y le contaron lo sucedido. ¿Él les contestó, qué pasó? No, que esas cosas no existen. En ese cuarto vivía una familia. Pero un incendio acabó con la vida de sus habitantes hasta la fecha. Ellos siguen cuidando su hogar, no dejan que nadie invada su casa, mucho menos que se queden ellos simplemente los sacan de la misma forma que hicieron con ustedes. Nunca más volvieron a dormir en el establo, prefirieron volver a tuxtla. No sé lo que pasó después, pero mi amigo Mario desde entonces acude mucho a la iglesia. ¿Esa experiencia fue suficiente para volver devoto a un ateo? Esa noche, al estar haciendo la guardia la segunda sección alrededor de las 12:45 de la madrugada, se escuchó en la cocina que las ollas caían al suelo y se quebraban. Todos despertamos y fuimos a ver qué sucedía en el lugar. Esto pasaba cada noche en diferentes horas de la madrugada, pero nunca veíamos
7:14 nada y siempre la puerta amanecía abierta. Siendo que todo el tiempo que estuvimos en esa casa se quedaba cerrada con una tranca por las noches, nuestras linternas estaban descargadas, siendo que siempre tenían baterías y no podíamos ver más allá de nuestras narices. La luz de las lámparas se perdían en la oscuridad, todos íbamos al baño al mismo tiempo y regresábamos igual, esto con el fin de darnos protección en el lugar. Durante unos días el cielo se caía a cántaros y a los 2 días cesó la lluvia y esperamos la orden de salida.
7:56 Y así fue que no sin antes notar una interferencia diferente a las demás. En ellos se podía escuchar unos gritos de mujeres llorando, llantos de bebés y niños. Se dio la orden de salir al tercer día después de la lluvia para que la Tierra estuviera firme y poder llegar al destino. Ese día también se escuchó una risa de mujer en la parte baja del lugar donde estábamos y el eco la hacía más tenebrosa. A la tercer noche, después de la lluvia, salía la Luna llena y alumbraba como el mismo sol y estuvimos al pendiente de la cocina ya que la puerta estaba cerrada con una tranca.
8:38 Decidimos estar atentos, el teniente, los 3 sargentos, el cabo de transmisiones y 6 soldados más para la observación de fenómenos. A las 12:45 vimos que la puerta estaba abierta por la luz de la Luna, quedaba exactamente ahí. Escuchamos como se caían cosas y al entrar de inmediato vimos la de una mujer por la forma en la que se distinguía. Tenía una altura de uno 70, delgada, cabello largo y que al mirar hacia nosotros notamos que en sus ojos transparentaban la luz de la Luna. Ella salió corriendo y tropezó. En vez de levantarse de nuevo, se levantó un pájaro enorme del tamaño de un avestruz volando hacia Los Pinos.
9:25 Se escuchaba fuertemente el aleteo de esa cosa. El teniente quiso accionar su arma, pero no disparó pensando que el cartucho estaba mojado. Cargó de nuevo y tampoco disparó. Quedamos callados, con mucho miedo, así que no pude dormir durante esa noche. Esa cosa pasó por lo menos 3 veces, de nuevo por la casa. Todos escuchábamos esos inconfundibles aleteos del infierno. Al día siguiente, al salir el sol, recogimos todo, dejamos ordenado tal y como encontramos, sin dejar nada de nuestras pertenencias y partimos al anochecer, llegando a un pequeño pueblo, buscamos al ejidatario para hacerle del conocimiento de quedarnos a dormir en la escuela. De paso, preguntarle sobre ese lugar donde nos habíamos quedado a dormir un par de noches, lo cual respondió que ahí era la madriguera de unas Brujas que hacía muchos años atrás habían quemado.
10:28 Al decirle lo sucedido y los acontecimientos que habíamos vivido, él comentó que pudieran ser personas que estuviesen practicando la brujería, ya que ahí se tenía conocimiento de que llegaban con bebés, mujeres embarazadas y niños para sus rituales. Y es por eso que ahí nadie se acerca. Y del por qué nunca detonó el arma del teniente. Nunca supimos nada, esto solo lo sabemos quienes estuvimos ahí. Ya que en la unidad nadie nos creyó de este relato y nos juzgaron de locos.
11:20 Tengo 22 años, soy de Guatemala, bueno. Mi historia está basada en varios fragmentos que desde que estoy pequeño he tenido experiencias anormales, como por ejemplo cuando tenía alrededor de 12 años, una sombra me destapaba en las noches y me arrastraba hasta quedar colgando en mi cama, pero en esta ocasión les contaré los sucesos que me ocurrieron hace un año en el Estado de Alabama. El primer acontecimiento me sucedió en un pueblo llamado Rosevelt, en la casa de mi madre. Comencé a escuchar muchas voces en las noches como si fuera una multitud de personas y poco a poco me acostumbré.
12:06 Hasta la noche, que tuve una pesadilla en mi sueño. Podía ver que una mujer vestida de blanco recorría todo el alrededor de la casa. De pronto sentí ahogarme y desperté. Al abrir mis ojos vi claramente como una mujer se encontraba flotando en la ventana de donde yo había dormido y me estaba viendo fijamente. Creo que todo se debía porque enfrente de la casa había un cementerio. Quizá antes fue más grande. Unos meses después me mudé con mi papá a un pueblo llamado heileville del mismo Estado. Teníamos una casa de 2 habitaciones. A las pocas semanas comenzaron a pasar cosas extrañas. Empecé a ver sombras, escuchar ruidos y ver cosas. Tanto que una noche escuché ruidos en mi cuarto y dije en voz alta, déjenme dormir, tengo que trabajar mejor. Acuéstate en la cama.
13:06 Y justamente al terminar de pronunciar esas palabras sentí como alguien se subía sobre mí. Todo empeoró cuando mi hermana llegó de Guatemala. Comenzamos a ver a una anciana y hasta unos amigos la pudieron ver. Salía del cuarto de mi papá y se metía en la lavandería y la casa se ponía demasiado fría. Una noche me quedé dormido en la sala en un sillón de 2 que teníamos no sé cómo, pero solo recuerdo estar en el otro sillón y ver mi cuerpo en el primero en el que me había acostado. De pronto me percaté de la presencia de la anciana sentada a la par mío y parada esta otra mujer, toda pálida, con el pelo en la cara, temblando como de rabia. Y la anciana de pronto habló, esta es la mujer que ven, ella vive aquí, pero no quiere hacerles daño. No se preocupen.
14:00 Después de mencionar esas palabras, pude despertar y al día siguiente comenzamos a investigar. Y todo el que había vivido en esa casa había experimentado lo mismo que nosotros. Después supimos que la dueña anterior de la casa practicaba el ocultismo y al parecer, había practicado algún rito en la casa. Y como cereza del pastel, había una casa quemada a la par junto a la de nosotros. Jamás supimos si alguien había muerto ahí. Bueno, nunca quisimos llegar a preguntar eso. Muchas gracias por su atención y espero les agrade mi relato. Buenos días, Inframundo, te escribo desde Cartagena, Colombia.
15:05 Te contaré una historia personal. Hace unos años estaba todavía en la escuela. Tenía en ese tiempo unos 15 años y cursaba décimo grado. Saliendo de la escuela había rifas de pollitos pintados de colores, ya saben, como los que encuentran en los mercados unos tianguis por unas monedas. Si sacabas una pelota blanca te ganabas el pollito. Siempre me han gustado los animales. Un día, como cualquier otro, saliendo de la escuela, una mujer de muy mal aspecto me llama por mi nombre y me entrega un pollito de color negro sin mediera palabra lo tomé y antes de que me diera cuenta, esta mujer se había marchado. Nunca olvido ese día.
15:51 Desde ese momento se desencadenaron una serie de hechos inexplicables, como el que en las Madrugadas despertaba exactamente a las 3:30. Sin exagerar. Sentía un peso en mi pecho y sentía cómo me observaban y cada día empeoraba un poco más. Un día, viendo la televisión, el canal se cambió y se apagó la TVY el control remoto estaba algunos metros de mí. Yo me encontraba sola y estaba con mi gatita en la casa. Era imposible que eso pasara, y más si no creía en brujería y esas cosas pensaba que eran charlatanerías. Una noche cálida me fui a dormir mi gata, por alguna razón, ya no entraba a la habitación y cuando lo hacía miraba para todos lados, asustada.
16:40 A pesar de que era una noche cálida, mi habitación siempre estaba helada y me fui a dormir ya cansada del día. A las pocas horas me despertó un ocio, un dolor, azufre y el cuerpo me dolía. Encendí el teléfono celular y vaya sorpresa. Eran las 3:30 de la madrugada. Al fondo de la habitación vi una sombra que miraba fijamente. No alcanzaba a ver mucho por lo oscuro que estaba, pero si sentía esa oscura presencia. Trataba de rezar y se me olvidaba la oración del mismo miedo que sentía. Volteaba a mirar y aún estaba ahí esa atemorizante sombra mirándome fijamente. De pronto el sueño me venció y cuando desperté al día siguiente me sentía cansada.
17:29 Tenía moretones en todo el cuerpo. Mi familia decidió llevarme donde una persona que hacía limpias. Después de hacer su ritual con plantas y lociones, dijo que el tabaco le mostraba que me habían hecho un entierro, que me querían ver muerta, que gracias a ese pollito negro que misteriosamente desapareció desde que entró a mi hogar me pasaban cosas extrañas. Quedé en shock. ¿Cómo es que esa mujer sabía tantas cosas de mi vida? Me explicó que en el patio de mi casa había una planta. Inmediatamente me dirigí a mi hogar a buscar dicha planta, que estaba muerta y seca. Era de sábila. En su interior tenía una bolsa de color negro, huesos, cabello y el pollito que se había perdido, entre otras cosas que no distinguía, que eran por el nauseabundo y olor a fétido, sin más vomité.
18:24 Y la persona que hacía limpias fue varias veces a la semana a mi casa e hizo rituales para sacar a aquel ente maligno que se alimentaba de mí. Su Consejo fue, abandonen esa casa y dejen todo atrás. Aún por las noches tengo pesadillas, pero tuve que vivirlo en carne propia para saber que sí existe la brujería. Espero que puedas colocar mi experiencia en tu canal y muchas gracias.
19:12 He decidido animarme a contar esto no por miedo, sino porque lo he vuelto a vivir. Cuando era pequeña, como a los 6 años de edad con mis padres, pasábamos los fines de semana en Dichato con mis abuelos de parte de mi mamá. En ese tiempo mi abuelo estaba en etapa inicial de cáncer, por lo que venía mucha gente constantemente e iba a visitarlos hasta muy tarde. Esa casa era pequeña, tenía 3 piezas, la de mis abuelos, una al medio con 2 camas y otra más al fondo las 2 primeras. Daban vista al comedor y a la sala de estar, que solo se dividían por un mueble.
19:54 Una noche, luego de despedirnos, todos ya dispuestos para descansar, me quedé sola con mi mamá. En la pieza del medio. Dormimos en camas separadas, ya que mi mamá estaba alerta por si pasaba algo con mi abuelo. Esa noche desperté de la nada. Tengo el sueño muy ligero, pero ese día me desperté con miedo. Mire a mi mamá en la cama de al lado, ya que la Luna alumbraba muy bien y me dejaba distinguir su figura. Me gire dándole la espalda. No llegue a darme vuelta por completo, ya que me quedé mirando fijamente hacia la sala de estar. Sentía mi corazón, correr muy rápido, quise hablarle a mi mamá, pero estaba muy asustada y alerta de todo lo que había afuera. Veía lo que parecían ser cabezas. Sólo estas cabezas estaban flotando, una era más grande. Estaban en silencio, pero parecían hablar, eran pálidas, detalladas, parecían humanos, eran rostros humanos, sólo que no tenían cuerpo.
21:00 No comprendía lo que veía, quería levantarme y esconderme en la cama de mi mamá, pero tenía bastante miedo, no me quería ni mover, así que grite como pude y dije, mamá, lo suficientemente fuerte para que me escuchara. Sólo obtuve un quejido como respuesta y no me animé a seguirle llamando, ya que una de las cabezas creo que la más grande se giró y me estaba observando, parpadeaba bastante rápido. Temía que se acercara más por el rabillo del ojo. Pude ver como otra entraba por la ventana que estaba entre mi cama y la de mi mamá. Cerre los ojos con mucha fuerza y comencé a pedir que se fueran.
21:44 No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero caí dormida de tanto miedo. A la mañana siguiente mi mamá me despertó, salte del golpe, seguía muy alerta. De pronto me preguntó que me pasaba y le conté lo sucedido. Me dijo que sí me escuchó cuando la llamé, pero que no respondí, así que siguió descansando para calmarme. Me dijo que eso había sólo sido un sueño, pero si ella me escuchó llamarla no pudo haber sido sólo un sueño. Pasaron los años y mi abuelo falleció. Su despedida fue con un apretón en mis manos. Aún recuerdo esa sensación.
22:25 Hoy soy estudiante de obstetricia. Llego de noche a casa, ya que viajó todos los días desde tome a Concepción. Una noche me quedé estudiando hasta tarde hasta que vi en el reflejo del espejo algo blanco que se traducía parecía verme. Siempre cierro la puerta de mi habitación y las cortinas de noche porque me siento más segura, pero hace poco eso que me está observando. ¿Ha intentado que lo vea? Lo sé. Lo siento ahí, en la oscuridad, esperando toca la ventana, chocan bichos y pájaros en algunas mañanas. Lo primero que hago al levantarme es limpiar el tejado que está debajo de mi habitación, el cual se encuentra en 1 segundo piso. Mi ventana no tiene seguro, no sé qué detiene a esa cosa, pero está ahí.
23:18 Hablé con mi abuelita sobre esto, le conté lo que pasó hace algunos años atrás. Ella sólo me dijo que mi abuelo no siempre creyó en Dios, no siempre estuvo en el buen camino. Solía tener un libro que según ella, era malo. Traía muchas desgracias, muchos espíritus que ambos lucharon mucho tiempo para alejarlos de ellos. No duermo bien, no sé qué me está pasando. Despierto a las 5:00 de la madrugada todos los días para irme a la universidad, estudiar y dormir ahí un poco. Ahí donde hay más gente me siento un poco más segura, aunque he vuelto a escuchar que me llaman. No conozco la voz, pero es joven, es de un niño o una niña. Mi abuela dice que debo cuidarme, dice que vaya a la Iglesia, pero es difícil.
24:09 No tengo mucho tiempo para descansar y no me siento cómoda en esos ambientes. Decidí de dejar que las cosas pasen por sí solas. Hace unos días tuve un accidente, estaba en mi casa, en el segundo piso, en el balcón, sacando unas alfombras. Traía puesto los audífonos. Cuando de pronto escuché la voz de mi mamá gritando por mi nombre, Caminé en la dirección de la voz hasta que vi a mi mamá. Ella abrió con fuerza la puerta, dándome un golpe en el rostro. Caí desde el segundo piso. No entendía que pasó. Entró una vecina al patio a ayudarme. Mis perros se acercaban a Lamerme, me costaba respirar. Me preguntó que había pasado y le respondí que mi mamá por accidente me había empujado, pero cuando la vecina entró a buscarla no la encontró ni un rastro de mi mamá. No sé qué está pasando en realidad, pero espero que estas cosas dejen de molestarme.
25:29 Es la primera vez que publico luego de ver todas estas historias día a día, cuando estoy en mi trabajo y solo estoy rodeado de personas pero de personas no conscientes. ¿Trabajo en un hogar de reposo, un asilo o un ancianato? La cosa es que trabajo de noche es una casa a las afueras de las ciudades, donde vivo una casa de 2 plantas tipo cabaña con 6 habitaciones. En estos momentos hay solo cuatro ancianos, que en ninguno de ellos está consciente. Antes había 12, pero con el tiempo se redujeron, ya saben, por la muerte. Les contaré un poco de mí.
26:14 Soy colombiano, tengo veintidos años. Mi deseo era salir de mi país por la simple razón de que no encajaba en mi familia ni en mi país y no por la guerra que están enfrentando ahora. Estuve deprimido durante varios años y cuando decidí viajar y salir de mi zona de confort y dejar a mis familiares y amigos, me sentí realmente feliz. Vivo en Chile hace más de 6 meses ya. Y es una ciudad muy tranquila. No soy enfermero, no soy nada relacionado a la medicina, aunque la mayoría de mi familia sí por mi parte. Soy músico y artista para obtener mi nacionalidad. Conseguí un trabajo donde me pareció súper tranquilo y agradable.
26:59 Me daban buen salario, la verdad. Mis turnos eran de noche, viernes, sábado y domingos. Lo cual acepte por el ambiente, el buen trabajo y el buen dinero que me alcanzaba para vivir. ¿Bueno, y ustedes se preguntarán, por qué obtuve este empleo? ¿Si nada relaciona la música a esto? ¿La cosa es que el anuncio decía, joven, mayor de edad, tranquilo, con buena apariencia física para trabajar en un asilo, oficios varios, pues yo no soy perezoso y dije, por qué no necesito dinero? Así que llamé y concordamos la entrevista. Mi jefe me dijo que mi trabajo no era más allá de cuidar a los abuelos, estar al pendiente de ellos de noche y si deseaba dormir en una habitación donde podría traer a mi pareja. Hasta ahí todo bien y él se comprometió a ayudarme para obtener mi Visa para poder estar en el país. Pasaron los días y todo normal.
28:00 En uno de esos días me llamaron para trabajar en todas las noches junto con una compañera y su hija, lo cual accedí sinceramente por la buena paga. Tomé una de las habitaciones del segundo piso, donde estaba alejado de todo, a lo cual mi compañera me dijo que me recomendaba que durmiera en otra, pero yo le contesté que ahí estaba bien, ahí podía escuchar si algo pasaba y podría bajar rápido. En cambio, ellos están lejos y tienen que cruzar toda la casa para poder ver a los abuelos si están bien o mal. Pasaron las noches, todo con normalidad. Estábamos en verano y en mi habitación hacía bastante frío.
28:41 Luego de unas semanas descubrí que mi habitación tenía una puerta detrás del armario, la cual conducía a un ático y había una luz que alumbraba el final del que era súper largo. No le tomé importancia porque en sí no soy miedoso y soy escéptico. Pero desde que descubrí esa puerta empecé a experimentar cosas raras y le daba razón a esa situación. Escuchaba voces que susurraban en mi oído, cerraba mi habitación con llave y movían la cerradura de un lado a otro. Pero como no podían abrirla, empezaban a golpearla y yo, de golpe, me despertaba. Varias veces no bajaba al baño a orinar porque de hecho me daba algo de pánico. Solo abría la puerta y orinaba por ahí. En una ocasión estaba entre dormido y de golpe me desperté. Tenía muchas ganas de orinar, pero no podía ni moverme. Dentro de unos segundos sentí que movía mi cama y dije, está temblando.
29:41 Y acá en Chile realmente es muy normal porque estamos cerca del mar y hay volcanes. Sólo salí corriendo a avisar a mis compañeros y al demás personal. Bajé las escaleras y todos dormían profundamente. Pasaron los meses y me acostumbré a mi insomnio, que se volvió bastante fuerte. Al tiempo llegó un abuelo en estado crítico. Estaba comiendo por sonda y literal, estaba en los huesos, tenía una gran lesión en la cadera y, para ser sincero, estaba tan crítico que parecía voldemort, el de Harry Potter. Le cogimos aprecio al señor y todo marchaba bien. El señor se estaba recuperando y la familia muy feliz con el trato, pero dentro de unas noches las cosas empeoraron. Golpeaban la puerta principal, se escuchaban pasos y en su habitación a las 12:00 de la noche para darle su medicación. Las ventanas estaban abierta de par en par y hacía mucho viento, lo cual no podía dejarlo así porque podría morir de frío. Pero mi instinto me avisaba que algo pasaría. ¿Estaba solo quién abrió las puertas? Fue mi pregunta.
30:54 Solo me puse a revisar la casa por si alguien había entrado todo normal, pero mi conciencia no me dejaba tranquilo a las 6:00 de la mañana. Aquí en Chile aún no amanece sino hasta las 8:00 de la mañana. Me desperté y le di su medicina. Le fui a cambiar las sábanas porque estaba haciendo bastante frío. En ese momento el señor estaba lleno de hormigas en su ojo izquierdo y temblaba muy raro. Las barandillas de la cama se encontraban en el piso y lo único que hice fue limpiarle la cara, lo arropé y listo. Entregué mi turno y fui a mi casa, me duché y me acosté. Me llamaron a las 10:00 de la mañana que el señor había muerto.
31:38 Razones no las tengo, estaba mejorando. Qué pudo haber pasado desde esa noche las actividades han empeorado. En esa habitación del ático se escuchan rasguños y que hablan. No sé que pasa y en estos momentos estoy otra vez en el asilo escribiendo esto y si se preguntan cómo es que sigo aquí es por dinero y esperando que llegue mi Visa me despido y deséenme suerte su amigo Daniel Quintero. Hasta aquí los relatos del día de hoy. No me queda más que agradecerles por escucharnos en otra emisión más.
32:20 En este podcast de Spotify nos vemos en más historias de horror con Inframundo. Les deseo una aterradora noche y dulces pesadillas.
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