6 HISTORIAS DE TERROR DE SEPULTUREROS EN EL PANTEÓN │ Historias de Terror Real en panteones de Mexico - Inframundo Relatos
📍Uno siempre imagina que las apariciones solo se manifiestan en la noche, entre sombras y silencio. Pero estas experiencias, enviadas por los suscriptores, demuestran que lo sobrenatural no conoce de horarios. También se presenta bajo el sol más intenso, en pleno día, cuando nada parece fuera de lugar.Bajo la tierra descansan los muertos, o al menos así debería ser. Sin embargo, en ciertos cementerios las almas parecen resistirse a abandonar el mundo al que alguna vez pertenecieron. Entre pasillos de tumbas, lápidas antiguas y mausoleos silenciosos, hay quienes aseguran que los difuntos continúan deambulando, aferrados a algo que jamás pudieron dejar atrás.Estas son tres historias reales, contadas por trabajadores de distintos camposantos, que han sido testigos directos de lo que ocurre cuando lo que está enterrado se niega a permanecer en paz.historias de terror realesrelatos de terror 2025historias de sepultureros realesterror en panteonesrelatos de panteonesleyendas de panteonesinframundo relatosinframundo terrorrelatos paranormaleshistorias de miedo realesexperiencias de sepulturerosfantasmas en cementeriosapariciones en panteonesterror mexicanorelatos latinoaméricamisterios realessobrenatural 2025camposantos de mexiconarraciones de terrorvideos de miedo largos
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0:00 No olvides seguirnos y dejarnos 5 estrellitas para más contenido exclusivo. El día de hoy les presento 6 aterradoras historias compartidas por ustedes, relatos ocurridos en cementerio. ¿Cuénteme usted qué haría si viera a un fantasma sin más? Aquí comenzamos.
0:41 Esto que les voy a contar comenzó en los ya muy lejanos años de 1970, en uno de los panteones más antiguos de mi ciudad Natal. Saludos a toda la Comunidad. Inframundo, mi nombre es Aldo Velasco, soy velador en un cementerio del estado de Guanajuato. Esta labor ha venido de generación en generación. En mi familia, mi abuelo, mi padre, mi hijo mayor y yo cuidamos la última morada de aquellos que se nos adelantan en el camino. Nosotros tenemos nuestro terreno familiar. Aquí yacen varios de los familiares. Empiezo contándoles que mi abuelo y mi padre compraron un mausoleo que estaba prácticamente en ruinas. La familia se había mudado a otro lugar. Se contaba que eran europeos y que la mala fortuna les había llegado Asus vidas.
1:47 En ese sepulcro había sólo un cuerpo sepultado, el de un joven hijo de aquel matrimonio. Al comprar en mausoleo, mi abuelo no quiso sacar los restos del joven, pues este sería quemado o lo que es peor, terminarían en una fosa común. Así que el único que no pertenece a la familia es este joven. Yo a mis 59 años y trabajando en este camposanto desde hace más de 30 años, nunca había visto ni escuchado nada, a pesar de que muchos compañeros. Si se han llevado sus buenos sustos, ya sea con fantasmas de niños, ex trabajadores que ya fallecieron y que siguen en este sitio como si se quedaran atrapados en un bucle.
2:40 Pero la que más se hace presente y la que han visto desde visitantes sepultureros y los de las funerarias, es una mujer vestida de novia. Pero esa es otra historia que con gusto después les compartiré a un lado del mausoleo. Siempre ha existido un árbol. Según el abuelo, este tenía ya más de 100 años. Pero no sólo era un árbol cualquiera. Contaba el abuelo que las ramas de sirocote son muy resistentes y gruesas. Todos los del cementerio tienen su lado turbio y.
3:24 En este han sucedido muchas situaciones, algunos como utilizar el árbol para terminar con sus vidas o los que ya estaban desvividos. Uno no se esperaba por ver ese tipo de situaciones turbias. Lo peor viene cuando uno de esos tantos desvibidos comienza a manifestarse todos los días sin faltar. Antes de iniciar mi jornada laboral voy y le echo una vuelta a mis muertitos. Cuando tengo algún problema o me siento decaído, me pongo a platicar con mi padre, es como un consuelo, aunque aún no me responde y me da algún consejo, pero lo hacía en vida.
4:14 Siento que me escucha y eso es lo que importa. Era el mes de septiembre. Sería alrededor de las 3:00 de la tarde cuando llevaba una carrucha cargada de 2 sacos de cemento. Nos habían pedido que arregláramos unas tumbas en mal estado. Estas se encuentran por detrás del mausoleo familiar, el calor. Era insoportable. El aire caliente levantaba el polvo seco de la Tierra removida. Ya tenía alrededor de 1 hora trabajando en las tumbas resquebrajadas y cruces ya demasiado oxidadas, envueltas por la maleza. Ya se sentía el sol sobre mí.
5:03 Ya no había nube alguna que lo mitigara. Miré hacia el árbol que había crecido retorcido y de ramas largas. Definitivamente tenía que ir a resguardarme un poco de asfixiarme del calor. Ya iba encaminado con mi garrafón de agua para descansar un poco bajo el árbol. Cuando lo vi al principio creí que el calor me estaba jugando una mala pasada. El sol filtrándose entre las hojas, parecía formar figuras extrañas y por un instante juré ver a un hombre colgado.
5:45 Parpadee, sacudí la cabeza y volví a mirar. Ahí estaba el cuerpo suspendido, balanceándose apenas la cuerda era gruesa, apenas visible. Pero la forma de aquel cuerpo inerte era demasiado precisa. Pude distinguir la posición de las piernas, el giro torcido del cuello y la expresión vacía. En ese rostro pálido. Todo el cuerpo se le veía podrido en algunas partes, falta de tejido mostrando huesos y carne en descomposición. Sentí que un escalofrío me recorrió la espalda, un frío inexplicable en medio de ese calor asfixiante, me froté los ojos tratando de convencerme a mí mismo, que era una ilusión provocada por aquel maldito calor o quizás mi propia imaginación cansada ya.
6:52 Pero cada vez que enfocaba la vista, la figura seguía ahí suspendida entre las ramas. El leve movimiento era lo peor, un vaivén lento. El sonido de las ramas al crujir se repetía de forma constante como un eco. Dejé las herramientas junto a una tumba. Sintiendo que mis piernas temblaban con cada paso que daba, me alejé con una prisa que solo en mi mente imaginaba que iba rápido. Pero la verdad es que si apenas podía dar paso, volteaba constantemente hacia atrás esperando que esa aparición ya no estuviera.
7:43 El cuerpo colgaba todavía. El crujido de las ramas continuaba. Me alejé sin volver a tocar nada, dejando el trabajo a medias. Llegue a la puerta de la entrada del cementerio y en la sombra de la garita estaban mis compañeros reunidos y me acerqué a ellos. Les conté lo que me había sucedido. Creí que me iban a tachar de loco y a burlarse de mí. Y quizás a decirme que estaba loco, pero me equivoqué. Don amor fue el que comentó que en el árbol que se encuentra junto al mausoleo de mi familia desde hace muchos años, ahorcaron a un sacerdote. Ya sabes cuándo fue la cruzada de los cristeros, pero como andaba vestido de civil cuando lo agarraron, niegan que fue cura.
8:41 Lo trajeron desde la Iglesia hasta este camposanto amarrado y sin poder hacer nada. Lo arrastraron y el cuerpo del pobre sacerdote estaba todo maltrecho, justamente como yo lo había visto, con la carne expuesta, así como algunos huesos, su quijada desencajada. Muchos árboles de los alrededores sirvieron como última morada tanto para los religiosos y las monjas. Esa parte de la historia no me la sabía. Ni mi padre ni mi abuelo la contaron en alguna de sus ocasiones.
9:22 Quizás ellos no lo habían visto tan de cerca como yo. Seré honesto al decirles que no creo que las almas se quedan vagando hasta que les llegue el momento en que les quedaba por vivir. Pues de ser así, ese ahorcado tuviese más de 100 años. Sólo Dios sabe, porque sigue penando por este mundo de los vivos. Muchas gracias por contar mi experiencia. Recuerda que si tienes alguna anécdota que contar, puedes enviarla al correo que está apareciendo en pantalla.
10:11 Esto que les voy a contar es 100% real y solo recordarlo me causa escalofríos. Me llamo Ana Patricia Rocha. Lo que están a punto de escuchar todavía pasa en el cementerio municipal de la ciudad, de donde soy originaria. Por obvias razones no les revelaré el sitio, pues ya bastantes problemas tienen los trabajadores del cementerio, así como los veladores a causa de este sepulcro. Desde que mi prima falleció durante casi 9 años, la vi consumirse poco a poco atrapada en una cama, ya fuera de hospital o en su casa. Los últimos 2 meses de su vida era como un cuerpo postrado, demasiado delgado.
11:09 Como si la vida le castigará por algún pecado. Pero ni siquiera a su edad podía haber ofendido a alguien. Aquí haré un paréntesis. En la narración dijeron que la amante de mi tío tuvo la culpa, pero esa historia es para otra ocasión. Una mañana pasó lo que tenía que pasar un día simplemente. Se detuvo su corazón cuando la enterraron. Prometí visitarla cada 15 días y así lo he estado haciendo antes. Iba los domingos por las tardes, llevaba flores frescas y me sentaba en la banca junto a su tumba. Me quedaba por 2 o 3 horas en completo. Silencio, a veces sollozando y mirando a la nada. Regresando a casa cuando empezaba a oscurecer. Pero todo cambio hace unos meses, cuando por cuestión del trabajo me vi obligada a visitar el cementerio a la hora del almuerzo, sentía que el lugar no era el mismo. Bajo el sol fuerte, la luz en el lugar se disipa y es esa sensación que te envuelve en misterio en esos cementerios. Resaltaba más los rostros de Los Ángeles de los santos y vírgenes sobre las tumbas.
12:43 Aún así seguía sentándome en la misma banca, cumpliendo con mi promesa. Fue entonces cuando escuché Por Primera Vez un canto muy quedito infantil de una niña. No se me hizo extraño, pues posiblemente había alguien más en el cementerio. Pero no solo eso, sino que también se escuchaban risitas como si estuvieran jugando varios niños. Debo aclarar que no había alguna escuela cercana, así como tampoco casas, solo tumbas y árboles viejos por todo el alrededor.
13:26 Sin embargo, cada vez que regresaba cada 15 días los cantos. Las risas de los niños seguían allí, como si nada hubiera cambiado con el tiempo. Noté que el canto aparecía siempre antes de que yo llegara a la tumba, leve al principio, y se hacía más nítido cuando llegaba a donde reposaba mi prima. En algunas ocasiones no era una sola vocecita, sino varias. Como si un grupo de niños estuviera jugando entre las tumbas. Fue cuando comencé a prestar más atención, pues ya era de por sí raro en cada visita al cementerio. Escuchar lo mismo pensaba que y sus padres no mandaban Asus hijos a la escuela o eran hijos de los trabajadores del panteón. Era el mes de junio y en esa semana nos reuniríamos la familia, pues sería el aniversario de la muerte de mi prima y yo fui a limpiar su tumba, que por cierto, esa tarde ya no regresaría a trabajar.
14:42 Así que pasaría la tarde. Allí las risas de los niños, así como la de una niña gritando alegremente de plano. No me quedé con las ganas de averiguar de dónde provenían. Ya había caminado unos cuantos metros. Cuando encontré a unos sepultureros arreglando una tumba. Los saludé y ellos, sin que yo preguntara demasiado, me contaron que en el fondo del cementerio se encuentra la zona infantil donde enterraron a los niños. Desde que el Camposanto existe, es un lugar que casi nadie visita allá.
15:27 Las tumbas son viejas y cubiertas de Líquenes y rodeadas por vegetación se pueden apreciar pequeños juguetes descoloridos por los años aún resisten en algunas lápidas. Les pregunté si se podía pasar a esa área. Me dijeron que sí, sólo que tuviera cuidado, pues había tumbas que ya se encontraban en muy mal estado. Esto por qué los familiares nunca más volvieron. Además, uno de ellos me dijo que no gritara. Si me espantaban solo saliera de ahí lo más rápido, que mis piernas me permitieran. Yo miré con incredulidad.
16:14 Y el hombre más mayor me dijo que a veces esas almas se dejaban ver, otras no, pues ni siquiera sabían que yo andaba por ahí. Ellos viven en esos bucles de juegos y risas. Se le notó la tristeza en su rostro y dijo que él no entendía porque seguían ahí si se suponía que son almas puras sin pecado alguno. Por un momento dudé en ir al fondo del Camposanto, pero pudo más mi curiosidad en esos momentos que el miedo pareciera entrar en otro mundo. En ese lado del Panteón, sepulcros pequeños con los nombres, fechas de nacimientos, así como el día de sus fallecimientos, edades o meses que habían vivido al lado de sus padres.
17:13 Sentí como si me oprimieran el pecho al ver el Estado en que se encontraba esa área. Me quedé inmóvil conteniendo la respiración. No me adentré mucho porque las hojas que cubrían una de las tumbas cercanas se movieron como si un pie pequeño las hubiera pisado. Los juguetes de las tumbas infantiles, viejos y desgastados, muñecas de porcelana mirando en la misma dirección, carritos agrupados como si hubieran sido dejados a medio juego, canicas, baleros de todo tipo de juguetes de décadas pasadas y recientes. Entre más me adentraba, las risas se alejaban por donde yo caminaba.
18:07 Era como si ellos jugaran conmigo. Entonces recordé tus historias en que no todos son niños o toman la forma de aquellas entidades malignas. Así que no quise seguir husmeando por ahí. Mejor regresé a la tumba de mi prima. Mientras caminaba me encontré a los sepultureros y me preguntaron si los había visto. Yo negué con la cabeza. Les dije que no se dejaron ver porque aún había mucho sol y ellos me contestaron que así sea, pleno día. Ellos se manifiestan. El joven me dijo que no les tuviera miedo, pues eran unos angelitos.
18:53 Yo les sonreí y me retiré a mi casa. Nunca he dejado de ir. Aún cumplo la promesa que le hice a mi prima. Pero en cada visita les dejo un nuevo juguete en una de las tumbas en forma de casita. Saludos a toda la comunidad de Inframundo. Saludos a toda la Comunidad. Espero se encuentren muy bien. Mi nombre es Nubia Zamora. ¿Una disculpa si no les doy el nombre del cementerio, dónde se encuentra esta tumba muy peculiar? Pero los que son del estado de baja California sabrán de cuál cementerio les estoy hablando.
19:44 Mis abuelos fallecieron durante el COVID. Solo mi madre y una de sus hermanas fueron las que los acompañaron. Cabe aclarar que la que se fue primero. Fue la abuela y a los 2 días el abuelo. Un golpe bastante fuerte. Pérdidas que no solamente nosotros tuvimos para el 2022. Pudimos visitar la Tumba de los abuelos donde finalmente descansan. No pude evitar desviarme hacia una sepultura que no había visto antes. No era que tuviese poco en ese sitio.
20:24 La fecha data desde 1981. Se le nota que ya tiene tiempo, que no es algo nuevo, ni siquiera la hayan cambiado. Un sepulcro que llama la atención está construido en mármol y granito. Sobre la losa estaba labrada una ouija tallada con símbolos que desconozco. Pues no son como la güija que conocemos comúnmente las palabras sí o no relucen como recién cinceladas y las letras del abecedario. Mi hermana me comentó que eso era para invitar a alguien que se atreve a pasar sus dedos sobre ellas. Cabe aclarar que el planchete no se mueve, está fijo en el mármol.
21:17 En los extremos, en lugar de los típicos floreros, descansan 2 calderos parecieran de barro negro, rosas, secas, siempre los adornan restos de cera derretida, cenizas y objetos cuya naturaleza prefiero no adivinar. No hay epitafio en la tumba, solo fecha de nacimiento y fallecimiento de la persona. Unos dicen que es una mujer, otros que se trata de un hombre donde debería de estar la cruz. Se encuentran 2 Escobas de piedra. Eso me llama la atención y me di cuenta que cada hebra está labrada con esmero. Un trabajo muy bien hecho.
22:07 Estaba tan interesada en cada detalle de la tumba que no sentí. Cuando uno de los cuidadores se acercó, me habló y les juro que me hizo saltar del susto. Me dijo que ni siquiera se me ocurriera subirme a ella o intentar invocar a alguien. Le contesté que no tenía intención alguna, pero que no había visto esa tumba, a pesar de que había visitado a mis familiares ya fallecidos. Muchas veces le pregunté de quién se trataba esa tumba y el joven me dijo que ahí están sepultados los restos de alguien que había sido brujo o bruja. La verdad no se sabe con exactitud. Yo le pregunté que no se suponía que este tipo de personas no pueden reposar en el camposanto, pero su respuesta me dejó impactada, pues el que haya sido brujo no quiere decir que haya sido mala persona en vida.
23:12 Después de un algo incómodo, me dijo que durante años la tumba ha sido utilizada por personas que buscan. Algo más que venir a rezarle Asus difuntos han dejado desde muñecos de tela, papeles quemados, extrañas ofrendas, aunque los sepultureros retiran lo que dejan sin importar cuántas veces se limpien. Al poco tiempo los objetos regresan diferentes, pero igual de inquietantes, pues hasta gallos negros sin cabeza les han dejado sobre la tumba.
23:52 En una ocasión, unas gringas locas intentaron sacrificar a un niño. Era hijo de una de ellas. Obvio que las detuvieron antes de que llevara a cabo aquel horrible sacrificio, pero cuando entran varias personas con sus capuchas para hacer sus rituales e invocaciones, es algo difícil de detener. Ya que llegan con personas que resguardan su seguridad y que los vigilan mientras ellos hacen sus conjuros. En una ocasión, uno de los empleados que tenía poco tiempo de haber empezado a trabajar en los cementerios, se le había dicho que no intentara detenerlos, que llamara mejor a las autoridades y ellos se encargarían, pero hizo caso omiso en no hacer ni tratar de detenerlos. Para cuando las autoridades llegaron no hubo quien les abriera la reja de entrada, así que iban a retirarse, pero uno de ellos se brincó la reja para averiguar qué había sucedido, si se habían ido los intrusos.
25:04 Llamó al chico en repetidas ocasiones, pero no hubo respuesta. Nadie quiso adentrarse dentro del panteón, así que reportaron que no había nada, que todo estaba tranquilo. Pero al día siguiente, los trabajadores se encontraron con una escena sacada de una película de terror, una escena dantesca. Sobre esa tumba estaba el chico desnudo, abierto desde el vientre hasta la garganta, sin sus ojos y su lengua también le habían cercenado su miembro. La verdad es que, por desgracia, hasta el día de hoy siguen haciendo invocaciones rituales en esa tumba. Los familiares de esta se niegan a retirarla del cementerio. Aunque uno comente sí se puede.
25:57 El joven me dijo que con ese tipo de persona no es bueno meterse. El chico se despidió y eso que me contó me dejó con un poco de inquietud, que solo dejé las flores en las tumbas de mis abuelos. Prometiéndoles que regresaría pronto me fui por otro sendero. No quise volver a pasar por allí. Le conté a mi madre sobre esa tumba y ella me confirmó lo dicho por el sepulturero. Mi madre, esta es la opinión que es mejor no meterse con los brujos y con lo desconocido. Aún sigo visitando la tumba de los abuelos y me consta que aún siguen dejando rosas en aquellos calderos jóvenes que llegan a esa tumba e intentan hacer invocaciones con la ouija que está ahí, pues los he visto usando un vaso de agua como planchete. Se escuchan los gritos y se les ve salir huyendo de ahí. Saludos y gracias por compartir mi historia. ¿Hasta este punto les vuelvo a preguntar, querida Comunidad, usted qué haría si estuviera en los zapatos de los protagonistas, a los que ya han asustado? ¿Y qué opinan de estas tétricas historias? Es bien sabido que bajo la
27:36 Tierra descansan los muertos, pero en algunos cementerios, las almas de quienes han partido pareciera que no aceptan el hecho de que ya no pertenecen al mundo de los vivos. ¿Le pregunto a usted ahora que ha escuchado algunas anécdotas de cementerio? ¿Qué opina? Lo leemos en la caja de comentarios y sin más continuamos con la siguiente anécdota. Saludos a todos, nuevamente me presento, mi nombre es Aldo Velasco. Hace poco les conté mi experiencia en el cementerio donde trabajaba en Minatal, Guanajuato, un lugar donde el tiempo parece detenerse y los días se funden con las noches como si no hubiese diferencia alguna. El silencio aquí es absoluto.
28:33 Hasta nosotros, como sepultureros, lo hacemos para no interrumpir el descanso eterno de los que yacen aquí, como les comenté en mi historia anterior, después de mi experiencia con él ahorcado. En esta ocasión les contaré otra de las apariciones más antiguas del cementerio. Todos los que trabajamos aquí la conocemos como la novia. La primera vez que la vi fue una tarde antes de caer la noche. Hacía un frío que calaba están los huesos y yo estaba terminando de cubrir una tumba recién abierta.
29:17 El muerto lo habían sepultado. Ya por la tarde casi oscurecía. Los familiares no se esperaron a que terminaran de echarle el último puño de Tierra al difunto, sino que caminaron a la salida sin voltear atrás. Me quedé un rato más en la cuenta, alisando el cementerio con la pala, tal vez por costumbre o por esa sensación extraña que da enterrar a alguien que quizás era un estorbo para la familia. A esos que ya bajo Tierra no le importan a nadie. Las lámparas del cementerio se comenzaron a encender y así no me sentía tan solo en ese lado del panteón ya me disponía a regresar a mi garita para irme a casa a descansar.
30:10 Y fue que el la VI. A unos metros, entre 2 mausoleos, una mujer que vestía de traje de novia de los ya muy lejanos años 1920, era de esos que uno solo encuentra en fotografías antiguas de cuando los retratos eran en blanco y negro sin color. El vestido tenía bordes gastados, los encajes. Se veían muy sucios y una cola larga que parecía flotar con calma por el suelo. Ya me habían contado sobre ella, pero nunca pensé que en alguna ocasión se me fuera a manifestar.
30:55 Me quede inmóvil y lo peor era que mi cuerpo se negaba a moverse. No podía ver bien su rostro desde donde me encontraba. Creo que esa pobre alma. Ni siquiera se dio cuenta que yo estaba ahí, pues continuó su andar desvaneciéndose por entre las tumbas. El frío del viento metió en la cara y solo agarré mis cosas y comencé a alejarme por el miedo. Hacía mucho ruido con las cubetas. Y al igual que la pala, que en cada momento se me resbalaba de las manos y caía estrepitosamente, apenas llegué a la garita.
31:40 Don Ramiro me miró algo asustado, pues pensó que algún amante de lo ajeno me había atacado. Pero cuando me dio a beber un café negro para que me calentara y me tranquilizara, me preguntó que me había sucedido. Le conté que. Había visto el fantasma de una novia, don Ramiro, solo me miró pobre novia. Le pregunté si él la había visto, a lo que me dijo que sí. Él tenía como 35 años de edad. Cuando la vio Por Primera Vez me dijo que mi abuelo también, que le aconsejó que no la siguiera y que solo la dejara pasar. Pero don Ramiro no se limitó a eso. Quizás movido por la leyenda de que se aparecía buscando al hombre que la amó y que ella falleció días antes de la boda, todos los que veían a la novia tenían versiones distintas de cómo se veía realmente.
32:44 Cuando la novia se le volvió a manifestar tiempo después, tuvo la mala idea de seguirla. Antes de que esta desapareciera. Sólo había recorrido unos metros. Aquella aparición no tocaba el suelo. El velo que cubría su cabeza se movía de manera como si el viento lo hiciera. Se quedó quieto por unos momentos. Mientras se volvía lentamente le vio el rostro. Aseguró que era muy bonita, pálida como la misma muerte y con ojos que lo veían de manera bastante triste. Cuando desapareció sintió que cargaba mucha tristeza. Pensó que aquella aparición, al verlo de esa manera, era como si sintiera compasión de que don Ramiro estaba por fallecer, pero no fue así, ya que con el tiempo a algunos de los visitantes le contaban que se les había aparecido una fantasma, una novia, algunos.
33:49 La describían como muy bonita, pero otros al verla que daban en shock diciendo que su rostro era horrible, me contó que uno de los sepultureros hace alrededor de unos 3 años, durante la pandemia, había perdido a 2 de sus familiares más cercanos. Él también la miró y al igual que don Ramiro, sintió tristeza. Tanta que por poco y se desvive el pobre muchacho. No sé si algunas apariciones pueden transmitir sentimientos, como la tristeza y las ganas de ya no seguir viviendo.
34:29 Nadie sabe por qué se parece. La novia no está sola en el sepulcro. Está con ella, sus padres y un hermano. Don Ramiro, me contó que el abuelo aseguraba que la joven había sido ella misma quien terminó con su propia vida. Al darse cuenta que el futuro esposo la engañaba con alguien muy cercano a ella, quizás es por eso que se aparece con esos ojos que te miran y hasta la vida desea uno quitarse. Me despedí de don Ramiro y Caminé a mi casa. Aquí vivo muy cerca del Panteón. Le conté a mi esposa lo que había visto y ella me aseguró que cuando estaba embarazada de nuestro primer hijo, que es una niña, la vio. Dijo que en un principio sintió miedo al verla, pero la novia se fue alejando de donde ella estaba traspasando las tumbas, como si estas no estuvieran en su camino. Mi esposa, al igual que a varios que también se les ha manifestado.
35:36 Sólo es un alma que no encuentra La Paz que tanto necesita, pero yo creo que le gusta estar aquí porque no se siente sola. No todas las apariciones son buenas o malas. Todo depende de cómo fueron ellas en vida. Saludos a toda la comunidad, Inframundo, saludos a todos y buenas noches a la Comunidad. Mi nombre es celia huerta. Tengo un trabajo muy peculiar, laboro en un cementerio de mi ciudad Natal, en el estado de Baja California.
36:19 Me han criticado, pues dicen que ese trabajo es solo para hombres, pero la verdad es que no me interesa lo que me digan o si se burlan. Hago mi labor como cualquier otro compañero, los cuales respeto y ellos a mí por igual. Enviude en mi primer año de la pandemia y no porque mi esposo se haya contagiado, él era trailero y terminó su vida en un accidente, pero espero pronto contarles esa anécdota. En fin, tengo 2 hijos y el patrón de mi esposo no nos dio las gracias, ni siquiera pagó su funeral, no nos pagaron el seguro de vida. El maldito viejo nos quitó lo que por derecho debía de darnos, pero las cosas no salieron como uno esperaba y los juicios son largos y los que ganaban eran los abogados, ya que el costo de su servicio no me iba a quedar ni para tomar un camión, para regresar a mi casa, es por eso que me puse a buscar cualquier trabajo y en una de las visitas al panteón donde estaba mi marido sepultado.
37:35 Ahí fue donde lo conseguí, comencé limpiando tumbas, después mantenerlas limpias y me ganaba unos cuantos pesos o dólares, pues algunos paisanos regresan a México para honrar Asus difuntos el Día de Muertos. Lo que les contaré comenzó a suceder hace algunos años, pero mis compañeros dicen que ya tiene décadas ocurriendo. Algunos dicen que. Esa niña en realidad no es un angelito como algunos creen, es un demonio disfrazado de inocencia. Era una temporada de verano del año 2023.
38:15 Me encontraba descansando del tremendo sol que estaba en ese momento. Apenas eran las 10:00 de la mañana y ya me sentía mal. Estaba recargada en una tumba cuando miré un globo rojo. Se movía como si alguien lo sujetara de manera que se movía de un lado para el otro. Pero me aterré cuando me di cuenta que nadie lo sujetaba y que no había ninguna visita a esas horas en el camposanto. No pasó mucho cuando una niña rubia salió de entre las tumbas e intentaba alcanzar el globo. Se veía traslúcida.
38:57 No reflejaba sombra alguna. Eso me asustó. Tomé mi cubeta con mi herramienta y sin hacer sonido alguno, me alejé de ahí. Me detuve hasta que miré a Jacobo, uno de los sepultureros, algo extasiada. No sé si por miedo o asombro le dije que me había pasado algo extraño. Le conté lo que había visto y él me señaló previamente que cuando viera nuevamente ese globo, mejor me fuera de ahí. Esa no era un alma de una niña que andaba penando en el cementerio. Hay cosas que no tienen explicación y que, sin embargo, ocurren como si fuera parte de la rutina de uno que trabaja en el cementerio, porque ahí hay presencias que no necesitan aparecerse a diario para hacerse notar.
39:53 Jacobo me contó que él caminaba hacia el fondo del Camposanto para dejar unas herramientas en la CASETA y fue cuando lo vio en el área donde hay niños sepultados, un globo rojo suspendido entre las lápidas de la misma forma en que lo había visto. Yo no estaba atado a nada. Flotaba abajo, como si alguien lo llevara de la mano, pero no vi a nadie. Pensé que se había soltado de alguna de las tumbas, esos que traen los niños. El día de los difuntos comenzó a flotar hacia la tumba de mármol que tenía un Ángel con los brazos abiertos, como recibiendo a aquel que se acercara a verlo. Era una niña rubia y con unos rizos que cubren gran parte de su rostro deforme por alguna enfermedad. Su vestido rosa pálido, viejo y sucio, uno de esos de época pasada, estaba descalza, pero tenía puestas unas mallas con la vista, seguía el globo y caminaba despacio, deslizándose entre los pasillos de Tierra.
41:08 Me comentó que la siguió para saber a que tumba pertenecía la pequeña, pero cuando esta volvió su cabeza donde estaba, esta estaba horrible, deformada aún más con el rostro que parecía un demonio pequeño. Sus ojos y sus dientes parecían los de un serrucho, su cuerpo desproporcionado. La hacían ver aún más grotesca. Esa niña usaba el globo rojo para que la siguieran y fue cuando Jacobo comenzó a correr. Cuando la niña comenzó a caminar hacia él. Jacobo me dijo que por un tiempo no pudo acercarse al área de los niños. Don Faustino era en ese tiempo el mal longevo de los sepultureros.
41:58 Le contó sobre la niña del globo rojo y se sorprendió cuando le dijo que eso no era una niña. Allá en el año de 1975 le contó que 2 niños siguieron a la niña del globo y el más pequeño fue el que más traumado quedó al verla, pero don Faustino dijo que nadie pudo prevenir a los padres de que les digan Asus hijos que no sigan el globo. O a la niña después de lo que me contaron, trate de tener cuidado de que si se me manifestaba nuevamente me alejaría y dejaría mi herramienta de ser necesario.
42:42 Pero uno propone y la niña del globo rojo dispone, porque antes del Día de Muertos del año 2023 me encontraba limpiando la tumba de mi esposo cuando comencé a escuchar la voz. De este que me llamaba por mi nombre. Después cómo me decía con cariño el sobrenombre que me puso estaba por levantarme cuando entre a las tumbas mire el globo rojo. Me dije que era hora de enfrentar mis miedos porque yo necesito este trabajo por mis hijos y el fantasma o demonio en forma de niña no me iban a echar de mi trabajo. Mi esposo era devoto a las ánimas benditas del purgatorio y a ellas les pedí que alejaran ese espectro, que me dejara tranquila.
43:33 Si era el alma de una niña inocente que se fuera a descansar y si era un demonio, como decían mis compañeros, que regresara por donde vino, rezaba un padre nuestro cuando escuché que la niña lloraba alejándose de donde yo estaba. Eso quizás sí era el alma en pena de una niña y no de un demonio, porque esos no se van así como así. Hoy en día no he vuelto a ver a la niña del globo. Mis compañeros cuentan que los visitantes al cementerio les dicen que hay una niña entre las tumbas y que es la misma. A mí no se me ha vuelto a manifestar y espero que siga así. ¿Antes de comenzar con la última historia de esta noche de anécdotas en cementerios, usted, querida familia, qué haría si estuviera en los zapatos de nuestros protagonistas, si viera a un fantasma, a un demonio?
44:37 Aún no vivo, a alguien traslúcido. Lo leemos en unos momentos. Sin más continuamos con la siguiente anécdota que dice así pasó más tiempo en el cementerio en mi trabajo que en mi casa. Mi nombre es Josia Gonzalez. De estos sitios se dicen muchas historias, algunos no quieren contarlas. Tengo alrededor de 2 décadas trabajando en el cementerio municipal de Minatal, Chihuahua, aquí en México. Y una de las cosas que recuerdo cuando recién obtuve este trabajo fue que don Abel me dijo que ese lugar tenía muchos fantasmas y que cuando uno muere se vuelve parte de ellos. Y es verdad.
45:38 Yo en ese tiempo era joven y no respetaba a las personas mayores, sobre todo a los más adultos. Ya saben a lo que me refiero. En este trabajo hay muchos que tienen más de 60 años, se aferran a su empleo, pues es la única entrada de dinero que tienen y más si no tienen algún familiar. Uno de ellos era don Fili Don Filimón Martínez, un señor de 70 años, encorvado siempre, con la pala en su mano, en su cuerpo tenía muchas cicatrices, la falta de cabello en un lado de su cabeza.
46:18 Era porque tuvo un accidente y su cicatriz le abarcaba parte de su lado izquierdo. De hecho, tenía poca movilidad en ese lado de su cuerpo, pero don Fili siempre se las arregló para hacer un trabajo impecable. Cada vez que sepultaban a un difunto no le gustaba trabajar con otros. Sepultureros era huraño y poco tolerante hacia los demás. Pero como ya lo conocían, no lo molestaban ni le decía nada. Así que trabajamos en equipo. Pero al viejo fili le dábamos espacio para no tener que escucharle.
47:00 Su lengua afilada. Una madrugada lo encontramos recargado en la cruz del perdón. Parecía dormido. Don Abel, molesto, le dijo que esta vez sí se le había pasado la borrachera, pero no era así. El viejo filemón no estaba dormido, estaba muerto su corazón, dijo el paramédico. Cuando lo revisaron, falleció en la madrugada solo y eso es algo que causa tristeza. Lo enterramos aquí mismo. Entre los compañeros le hicimos una tumba sencilla, cruz de madera, su nombre y la fecha del fallecimiento, pues no hubo datos de su nacimiento, familiares.
47:44 A los 6 meses, la muerte de Donfili comenzaron a verlo trabajar entre las tumbas. El viejo sepulturero recorría las tumbas que había cuidado toda la vida y estando en vida, sobre todo la de los niños, pues tenía sepultado a 2 de sus hijos cuando fallecieron de polio en aquellos lejanos años de 1969, uno de los sepultureros. Raúl encontró las botas en la tumba de Fili con lodo. Nadie usa el equipo de otro, mucho menos. Si estos ya fallecieron, se dejan en la bodega y nadie las toma.
48:27 Otras de las cosas extrañas es que algunas personas lo seguían buscando para que les ayudara a mantener limpias sus tumbas. Se ponían pálidos cuando les comunicábamos que don Filemón ya había fallecido. Se les notaba el miedo porque habían interactuado con un fantasma. Yo fui uno de los primeros en verlo. Lo vi desde lejos, al final del pasillo donde se encontraba trabajando esa tarde la figura encurvada, inconfundible como su camisa, cuadros rojos. Y ese sombrero que usaba cuando trabajaba por horas bajo el sol, con la escoba en la mano, avanzando con esa calma suya. Pensé que era alguien más, pero no era don Fili. Era inconfundible.
49:21 Me acerqué, pero cuando crucé el muro de nichos ya no estaba. Al principio nadie me creyó. Hasta que otro compañero lo vio sentado junto a la tumba de sus hijos. Las apariciones se volvieron más frecuentes, siempre justo antes del anochecer. Algunos le veían barriendo, acomodando floreros, quitando maleza de alguna lápida. Ya vieja no causa miedo, nadie sale gritando al verlo. Algunos ni siquiera notan su presencia. Ya fueron visitantes al camposanto o los demás sepultureros. El único que no lo soportó fue un joven que fue empleado para la limpieza del panteón para el Día de Muertos. El sepulturero con quien debía trabajar lo dejó solo mientras iba la garita por herramienta que necesitaba. Mientras aseaba el sitio que le encargó su compañero, escuchó que alguien apaleaba cerca de él. Le comenzó a hablar y diciendo que era nuevo en ese trabajo, pero el viejo no le hacía mucho caso. El joven no era de los que dejaban de hablar mientras trabajaban.
50:40 Quizás eso le ayudaba en cierta forma a no saber que estaba rodeado de tumbas. Fue hasta que llegó el camarada que le pregunto por qué hablaba solo el muchacho comenzó a buscar al viejito y le contó que. Otro de los sepultureros había estado limpiando la otra tumba, pero cuando la señaló esta aún tenía la maleza SECA. Le dijo que no se preocupara, que no era el único que había visto. Al viejo sepulturero le contó lo que se decía después de que había fallecido, pero el miedo invadió al chico, quien aventó la pala y se fue sin mirar atrás. El viejo sepulturero ya es como una parte del cementerio, es como si él eligiera quién lo puede ver y quién no. Yo lo sigo viendo ya, no con la misma frecuencia que antes. Quizás en cualquier momento trascienda al otro lado y descansará en paz.
51:44 Cuando estoy trabajando y escucho a lo lejos que alguien anda trabajando también, no me acerco al sitio donde provienen los sonidos, pues no hay nadie. Porque entre nosotros mismos nos avisamos por dónde andemos trabajando. Así que poco a poco, el retumbar de la pala deja de escucharse como si fuera apagándose. Uno, con el tiempo va reconociendo cuando es alguna alma que anda por ahí recorriendo sus pasos o tratando de encontrar La Paz que no los dejan descansar, querida familia.
52:26 Hasta aquí con estas tétricas anécdotas de cementerio. Agradezco a todos los seguidores que nos hicieron llegar sus historias, sus anécdotas. Y si eres a alguien que le ha pasado algo paranormal y quieres contar tu historia, puedes enviarla al correo que está apareciendo en pantalla. Muchas gracias por escucharnos. Me despido y nos vemos en otra emisión más. Les deseo dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.
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