5 RELATOS DE ABUELOS - LO QUE LES PASÓ JAMÁS PUDO EXPLICARSE - Historias de Terror Perturbadoras
🔥 Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.
Hoy escucharás aterradores relatos contados por abuelos y adultos mayores, historias marcadas por encuentros inexplicables, sombras observando desde la oscuridad, caminos solitarios, sucesos paranormales en ranchos, pueblos antiguos, cementerios y casas donde algo parecía ocultarse esperando el momento perfecto para manifestarse.
Historias de miedo sobre experiencias reales, presencias extrañas, voces en la madrugada, apariciones perturbadoras, recuerdos que jamás pudieron olvidar y sucesos tan aterradores que permanecieron ocultos durante años.
👴🌑 Si te gustan las historias paranormales, relatos perturbadores y experiencias reales de terror contadas por personas mayores, este episodio es para ti.
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0:00 Buenos días madrugadores. Los saluda su amigo Alejandro al micrófono, A esos taqueros que ya están calentando trompo preparando bistec, cebolla y cilantro desde que aún está oscuro. Un gran abrazo y gracias por escucharnos en punto de las 6:00 sin más comenzamos. La mujer del pañuelo, historia basada en hechos reales, escrita y adaptada por Jesús Guzmán. El siguiente relato le sucedió a mi abuelo. Fue él mismo quien me lo contó en una reunión familiar, cuando yo todavía era un adolescente.
0:55 Él se llama Tadeo y hasta el día de hoy, asegura. Que siente terror al recortar esa experiencia en aquellos ayeres, cuando él tenía 9 años de edad, al igual que todos los niños tenían la costumbre de quedarse a jugar por allí al salir de la escuela en una oportunidad, se quedó más allá del horario acostumbrado y cuando se percató de eso, comenzó a correr rápidamente para regresar a su casa. Cuando estaba pasando por un terreno baldío se tropezó y cayó. Fue tan fuerte el golpe que se dio que quedó tendido por unos momentos en el suelo.
1:38 Luego se levantó y mientras intentaba caminar comenzó a llorar de dolor. Una de sus rodillas se raspó y segundos después esta ya estaba sangrando. No había terminado de cruzar el baldío aún. Cuando de pronto escuchó que alguien le habló preguntando si se encontraba bien, cuando volteó vio que se trataba de una señora. Él ya la conocía, era una vieja del barrio. Entre sollozo le dijo que le dolía mucho la pierna y que su mamá le iba a pegar. Al llegar a casa, ella se acercó y lo consoló.
2:19 Le ayudó a sacudirse el polvo del uniforme. Y le dio un pequeño pañuelo blanco para que se limpiara la sangre de la rodilla. Luego le dijo que se llevara el pañuelo a su casa, que se lo daba. Y seguido a eso se despidió de el mi abuelo llegó llorando a casa y quizás eso lo salvó de la paliza. Pero cuando le contó a su madre sobre la anciana, ella se puso pálida del miedo. Tomó el pañuelo y lo llevó al fondo de la Casa. Lo roció con combustible y le prendió fuego. Desde ese día comenzaron a suceder cosas extrañas en la casa.
3:02 Los eventos paranormales fueron muchos, las luces se prendían y apagaban solas, se veían sombras cruzar por los pasillos y a Menudo aparecían animales muertos cerca de la casa. Sin embargo, lo más aterrador fue lo que le sucedió a mi abuelo, pues al tercer día del suceso dejó de tener movilidad en su pierna lastimada. Él recuerda ver llorar Asus padres todo el tiempo. Su salud, lentamente comenzó a decaer y ya no sentía ganas de hablar. Ningún médico podía darle solución a su dolencia.
3:44 Ni siquiera podían decir lo que tenía. Visitaron a muchos curanderos, pero tampoco tuvieron éxito y fue recién después de un mes cuando encontraron a alguien que les ayudó. Para ese entonces mi abuelo ya no tenía movilidad de su cintura para abajo y se la pasaba postrado en la cama. La persona que le ayudó fue un brujo perteneciente a otra ciudad. Y luego de hacerle limpias diarias, poco a poco comenzó a recuperarse. Seguramente están pensando que aquella anciana que le dio el pañuelo a mi abuelo fue quien le hizo esa brujería. No se equivocan.
4:30 Ciertamente, esa anciana era una bruja y fue ella la culpable de su mal. Sin embargo, lo verdaderamente aterrador fue saber que cuando ella le dio el pañuelo a mi abuelo. Esta ya llevaba más de una semana sin vida, la bestia del camino, historia basada en hechos reales, escrita y adaptada por Jesús Guzmán. Yo aún era niño cuando mi abuelo me contó el siguiente relato y doy plena garantía de que fue real.
5:16 Pues aún conservo las pruebas de ello. En la década de los 60, mi abuelo vivía en un pequeño pueblo en San Luis Potosí. Tenía 17 años cuando le sucedió esto y fue en una oportunidad en que mis bisabuelos lo enviaron a la casa de unos vecinos en busca de un caballo adquirido. Iba cabalgando por la mitad del recorrido. Cuando vio a un pequeño niño sentado al costado del camino, calcula que este tendría unos 4 años. Estaba totalmente sin ropa y jugaba con un pequeño perrito en sus manos. Se enderezó y lo siguió con la mirada hasta que mi abuelo terminó de cruzar.
6:05 Pensó que sus padres estarían por ahí cerca y prefirió no prestar más importancia. Una vez que llegó a la finca se reunió con el dueño y este le entregó al animal y luego de platicar por unos momentos se despidió emprendiendo el viaje de regreso. Llevaba al otro caballo atado a una soga y cuando se acercó al lugar donde encontró anteriormente al niño, los animales comenzaron a enloquecer. No vio al niño por ningún lado. Pero si encontró el cadáver del pequeño perro cubierto de sangre, miraba alrededor para ver que asustaba a los animales, pero no lograba ver nada hasta que bajó su mirada hacia el suelo y lo que vio allí le hizo estremecer hasta los huesos debajo del caballo que venía montando.
7:03 Justo sobre el vientre de este vio que se encontraba aquel niño prendido en él. Lo que parecía ser sus manos eran unas garras que agarraban fuertemente aquel caballo, las cuales tenían clavadas en la panza del animal. Con una de sus manos le abría la carne, produciéndole profundos cortes. Se espantó tanto mi abuelo que soltó la soga y salió galopando del lugar. Solo logró avanzar unos metros cuando recibió un golpe en seco en la espalda. Sintió un dolor indescriptible. El golpe lo dejó sin aire y casi logró tumbarlo, pero gracias a Dios, el caballo continuó su carrera sin detenerse.
7:52 Apenas llegó a casa, llamó a su madre, se bajó del caballo y cuando intentó contarle lo sucedido, cayó al suelo. Perdiendo el conocimiento. Se despertó acostado boca abajo sobre su cama. Escuchó a su padre pedirle que no se moviera y recién allí cayó en cuenta de lo que había sucedido en su espalda. Tenía los cortes provocados por las garras de aquel niño. El ardor era insoportable, pero al menos habían logrado frenar la hemorragia. Días después supo que encontraron el cadáver de aquel caballo adquirido. Éste se encontraba aún en el mismo lugar y no encontraron sus vísceras dentro de éste.
8:42 Algunos piensan que mi abuelo alucinó y que en realidad se trató de una bestia salvaje, pero él asegura que fue un ser del mismo infierno. Sus heridas demoraron meses en cicatrizar y tuvo que visitar a un curandero para que le quitara el susto. Mi abuelo falleció hace algunos años y me eligió a mí para conservar ese recuerdo. Se trata de la camisa que usó el día que fue atacado. Aún tiene marcas de sangre y esos largos cortes provocados por la garra de aquel demonio, la herencia de mi abuela.
9:26 Historia basada en hechos 100% reales, escrita y adaptada por Jesús Guzmán. El siguiente relato me lo contó mi abuela justamente un mes antes de fallecer. Y siempre le estaré agradecida por habérmelo contado. Pues gracias a eso hoy puedo comprender los aspectos más importantes de la vida. Mi nombre es Vanesa y mi abuela se llamaba Adela. De ella recibí una inesperada herencia. Todo se remonta a la década de los años 50, cuando ella tenía unos 7 años.
10:13 Vivía en lo que en ese entonces apenas era un pequeño pueblo. Jamás conoció a su padre, su madre trabajaba en el campo y por tal motivo pasaba prácticamente todo el día sola. Una noche se despertó en la madrugada. Estaba tratando de volver a dormir cuando escuchó un chillido, venir desde el fondo de la Casa. Se levantó y se acercó hasta el patio. Desde allí vio que había una mujer dándole la espalda, pensando que era su madre. Comenzó a acercarse a ella y cuando estaba a punto de hablarle, la mujer se dio la media vuelta, dejando al descubierto un masacrado rostro cubierto de sangre. Se aterró ante tal imagen, corrió hasta la habitación en busca de su mamá y la encontró durmiendo. Pero cuando la despertó y le contó lo que había visto, ella la castigó al pensar que le mentía solo para dormir con ella.
11:21 Esa noche, mi abuela se acostó llorando en su habitación, temblando de miedo, y se durmió rezando para no volver a ver a aquella extraña mujer. Días después, durante la tarde, ella se encontraba sola en casa. Su único juguete era una muñeca de trapo y estaba jugando con esta en la cocina cuando de repente escuchó a aquel mismo chillido de aquella noche. Asustada, dirigió su mirada hacia todos lados, sin poder ver a nadie, pero segundos después lo volvió a escuchar.
12:01 Esta vez miró hacia la ventana que daba al patio trasero y parada detrás de esta. ¿Vio aquella misma mujer? Se quedó petrificada. Fue tanto el miedo que sintió que se orinó encima la mujer sólo la observo por unos segundos y sin mediar palabras se dio la media vuelta y se marchó. Cuando llegó su madre la encontró llorando oculta bajo la cama y al descubrir que estaba orinada, la volvió a castigar. Desde ese día, mi abuela comprendió que no podía contra aquella mujer y se resignó al saber que estaba sola frente a esa situación.
12:50 Las apariciones de la misteriosa mujer continuaron y luego se fueron sumando las apariciones de otras personas. Una vez que alcanzó la adolescencia, comprendió de lo que se trataba todo eso, una noche se le apareció un señor que había fallecido recientemente y a quien ella conoció al instante. Fue entonces que supo que se trataban de almas en pena. Le costó mucho aceptar ese don, pero con el tiempo se fue adaptando al mismo. Después de todo eso, se trataba de almas que necesitaban que oraran por ellas. Al principio del relato mencioné que daba gracias a mi abuela por haberme contado esta historia, y la razón de esto es que verdaderamente me ayudó a sacar un peso de encima. Pues desde que soy niña me torturaba pensando que me estaba volviendo loca al ver a muchos fallecidos aún caminando por las calles, don que recibí como parte de la herencia de mi abuela, la higuera, historia basada en hechos reales, escrita y adaptada por Jesús Guzmán.
14:21 Tengo la dicha de tener aún a mi abuela Emma a mi lado y hace poco me narró una historia espeluznante con su permiso, hoy se las quiero compartir. Esto le sucedió cuando ella tenía unos 6 años de edad, hace ya bastante tiempo. En esa época vivía junto a mis bisabuelos en el campo. Todavía no tenía hermanos y se la pasaba jugando todo el día en el enorme patio de la casa. Recuerda perfectamente que era un día viernes, cerca de las 3:00 de la tarde.
15:01 Sus padres estaban durmiendo la siesta y ella se levantó para ir a jugar. Tenían varios árboles frutales en el lugar, entre ellos una enorme higuera. Y estaba jugando justo debajo de esta. Cuando empezaron a caer hojas de la planta, levantó su mirada y vio con asombro que había un pequeño gatito trepando en una de sus ramas. Nunca lo había visto antes, pero le llamó la atención al instante. Por alguna extraña razón, sus padres no le permitían tener mascotas, pero ver al gatito tan cerca de ella.
15:43 Le pareció una oportunidad única que no debería dejar pasar. Comenzó a trepar por la planta totalmente emocionada y a medida que iba subiendo no le quitaba la mirada de encima, pero una vez que estuvo arriba vio algo que la dejó petrificada. Inexplicablemente, donde segundos antes se encontraba el gato, ahora había una niña sentada sobre la rama. Ella se quedó muda por el impacto. Pensó en bajarse, pero no podía siquiera moverse. Aquella niña le habló preguntando si buscaba al gatito. Con una sonrisa le dijo que ya no lo encontraría. Poco a poco comenzó a moverse a lo largo de la rama y una vez que estuvo al lado de mi abuela, la tomo de la mano y comenzó a clavarle las uñas.
16:41 Fue entonces cuando ella pudo reaccionar gritando del espanto, pero en medio del forcejeo la abuela perdió el equilibrio, cayendo al instante. Sin embargo, no logró llegar hasta el piso porque quedó colgando. Era esa niña la que la sostenía, pero lo hacía tomándola desde sus cabellos. Mi abuela gritaba aterrada, sentía como la niña le jalaba el cabello, subiéndola y bajándola como si fuera una marioneta. Luego se detuvo por unos instantes y esta vez comenzó a balancearla hacia los costados.
17:25 La escuchaba reírse de una manera espeluznante. Le suplicaba a gritos que las soltara. Pero eso parecía solo lograr que esta la jalara con más fuerzas todavía. Alertados por los gritos, sus padres llegaron al patio corriendo para auxiliarla y justamente la encontraron tal cual. Mi abuela se sentía colgada de sus cabellos desde lo más alto de esa planta, pero sus padres no vieron lo que ella. Y cuando subieron para liberarla, notaron que sus cabellos estaban enganchados sobre unas gruesas ramas de la misma higuera. Ellos nunca le creyeron.
18:11 Cuando mi abuela les contó lo que realmente vivió para ellos, se trató de un simple accidente en el cual quedó enganchada entre las ramas y se negaban a prestarle más atención al asunto. Mi abuela asegura que nunca más volvió a ver a la niña, pero ya siendo adulta, y una vez que sus padres fallecieron, hizo cortar esa higuera sin dudarlo el cadáver del río. Historia basada en hechos reales, escrita y adaptada por Jesús Guzmán.
18:59 Mis abuelos solían contarme muchas historias paranormales cuando era niño, pero entre todas ellas había una que me dejaba totalmente aterrado cada vez que la contaban. Mi nombre es ezequiel y lo que les compartiré a continuación es algo que vivieron mis propios abuelos. Era una noche de sábado del año de 1977. Mi abuelo tenía unos 21 años de edad y mi abuela 19 recién cumplidos. Venían de una fiesta de un amigo en común y como era su costumbre, se iban caminando hasta su casa. Existe un puente que une el barrio con una calle que hoy en día es una avenida.
19:50 Estaban a punto de llegar a este. Cuando a lo lejos vieron a un hombre caminando por la mitad del mismo, nada les hubiera parecido extraño si no fuera porque el sujeto cargaba sobre sus hombros lo que parecía ser un enorme bulto y este se detuvo y acercándose a la orilla del puente, arrojó al río lo que traía encima. Seguido a eso comenzó a correr de lugar hasta perderse en la oscuridad de las calles. Mis abuelos quedaron perplejos. No les hizo falta pensar mucho para saber que no se trataba de algo bueno. Inmediatamente fueron a la policía a denunciar lo que habían visto.
20:40 Cerca del mediodía, unos oficiales llegaron a su casa para hablarles. Sobre lo que habían visto durante la noche, les informaron que lo que el hombre desconocido arrojó al río era el cadáver de un joven que ya habían encontrado, pero que aún no lograban identificar. Esa noticia les provocó escalofríos. Los policías agregaron que aún estaban buscando al asesino. Pidieron que por favor se dirigieran a la jefatura durante la tarde para brindar más datos. 1 hora después sonó el timbre de la casa nuevamente y al abrir la puerta sucedió un hecho que los dejó desconcertados. Se trataba de un muchacho y apenas este vio a mis abuelos. Comenzó a darles palabras de agradecimiento. Ellos no comprendían nada.
21:38 Es más, nunca antes habían visto al joven. Después de que se tranquilizó un poco, recién pudo darles una explicación a su conducta, se presentó con el nombre de Rogelio Velázquez y se acercó hasta la puerta para darle las gracias porque si no fuera por ellos no habrían encontrado al asesino y de ese modo no se haría justicia. Luego de esto se dio la media vuelta y se fue caminando hasta alejarse del lugar. Mis abuelos interpretaron que el joven se refería al asesino del cadáver que habían arrojado al río y que quizás él se trataba de algún familiar del cuerpo que habían encontrado y solo venía a dar las gracias.
22:26 Al llegar la tarde se presentaron en la jefatura y antes de comenzar a declarar. Contaron a los policías que un familiar del difunto fue a avisarles que ya habían detenido al asesino. Los oficiales se quedaron perplejos, pues nadie más que ellos sabían esa información. Sin embargo, les dijeron que debían reconocerlo. Por medio de fotografías sobre una mesa pusieron varias fotos y entre ellas pudieron claramente reconocer a 2. Uno se trataba del hombre que vieron en el puente arrojando al cuerpo y el otro era el mismo muchacho que había ido a darle las gracias, pero cuando le dijeron eso a los oficiales, estos quedaron aún más sorprendidos.
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