5 HISTORIAS de TERROR de CANIBALES (Recopilación) - RELATOS DE TERROR
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🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:02 Trabajo en una empresa de construcción y una de nuestras rutas favoritas para almorzar era el puesto de tacos del señor González, o al menos así decía que se llamaba. Era un hombre amable y servicial, siempre dispuesto a compartir una historia o un chiste. Pero un día todo cambió. Llegué al puesto de tacos y me di cuenta de que el ambiente era extraño. Había menos gentes de lo normal y los pocos clientes que había parecían un poco nerviosos. Miré alrededoriví, algo que me hizo saltar el corazón. Me di cuenta de que en una esquina del puesto había una pila de huesos.
0:48 Pensé que, como todo, debían ser de esos que ponen de chivo en algunos lugares. Solo que en este caso podrían ser de res. Pero después de una inspección más detallada, note que también tenían otras partes que parecían humanas por el puesto. Era de noche, así que pensé que estaba alucinando, viendo mal. Pero cuando hubo una señora que iba pasando, gritó como loca pude escuchar patrullas a la distancia. Supe que ese hombre había enloquecido y que finalmente se mostraba cómo era.
1:29 Me tambaleé hacia atrás. Horrorizado y sin palabras, logré reunir el valor para preguntarle al señor González que había pasado. Él se encogió de hombros y dijo que solo estaba haciendo lo que siempre había hecho, usando carne fresca para sus tacos. Su sonrisa era la de un hombre desquiciado, como si el mundo entero se hubiera puesto de cabeza y me estuviera platicando de algo que fuera lo más normal del mundo. Fue entonces cuando me di cuenta de que había estado comiendo carne humana durante mucho tiempo. Sin siquiera saberlo.
2:15 El señor González se había ganado una reputación como uno de los taqueros más deliciosos de la ciudad. Pero nadie sabía el verdadero ingrediente secreto de sus tacos. Hasta esa noche comencé a vomitar como el loco en una esquina. Pronto había una pequeña multitud reunida viendo con horror la escena. Muchos le dijeron que estaba loco, que no tenía idea de lo que les había hecho. Muchas personas estaban llorando a lágrimas tendidas y no sabían cómo reaccionar. Otros llamaban a la policía de nueva cuenta mientras unos más lo rodeaban para que no huyera.
3:06 Lo acusaron de estar loco, pero dijo que no podía darse el lujo de perder su negocio y que no tenía nada de malo en lo que estaba haciendo. Cuando la policía estaba ahí, encontraron evidencia abrumadora de que el señor González había estado usando carne humana en sus tacos durante años. Lo arrestaron y lo llevaron a la cárcel. Pese a lo terrible de todo el asunto, no encontré información sobre lo que pasó en las noticias. Era como si apropósito hubieran querido callar. Todo, eso sí, después de esa noche.
3:46 Los parroquianos que siempre pasábamos uno al lado del otro en la calle y que muchas veces nos sentábamos en ese sitio a comer, simplemente no nos podíamos ver a los ojos. Era como si la pena de haber sido caníbales, incluso si no era nuestra intención, resultara abrumadora. Nunca pensé que algo así podía suceder en mi pequeña ciudad. El taquero había sido una figura querida en la Comunidad, pero ahora se había convertido en un monstruo. La gente se preguntaba cuánto tiempo había estado haciendo esto y cuántas personas habían comido sus tacos sin saber lo que realmente estaban comiendo. De dónde las habían sacado.
4:38 Sabemos que hay muchos indigentes en las calles. Quizás de ahí sacó su producto. Muchos, por miedo, prefirieron olvidar el tema, porque temieron que el hombre hubiera estado coludido con la delincuencia organizada y que nadie lo había cachado hasta que su mente se fracturó del todo. Y entonces reveló lo que en verdad era, después de ese episodio, toda la carne me da asco. Tuve miedo de volver siquiera probar un bocado. Así que me volví vegetariano, estricto y supongo que varios de los clientes de ese hombre. También me he hecho análisis como loco para saber si me pasó algo por comer carne de ese tipo carne humana. Pero al parecer tuve mucha suerte y hasta ahora no he presentado nada más.
5:37 Espero que el taquero se esté pudriendo en lo más profundo de una cárcel. Para mí fue un recordatorio aterrador de que nunca se sabe lo que hay detrás de una fachada amable y servicial. Nunca se sabe lo que puede estar pasando en las mentes de las personas y a veces el mal puede esconderse detrás de la sonrisa más dulce. Nunca volveré a comer en un puesto de tacos sin pensarlo 2 veces. Buenas noches, quisiera contarles algo que pasó en mi pueblo, se supone que hace unos 80 años todos los habitantes de ese pequeño sitio ubicado en Michoacán se unieron para linchar a un hombre debido a que utilizó carne humana para la venta en su carnicería.
6:41 Creo que curiosamente esto pasa seguido en México, la verdad no sabría explicar, porque aunque también en otros sitios del mundo algunos asesinos usan este método como el favorito para deshacerse de sus víctimas, la pequeña población donde crecí siempre había sido tranquila y apacible. Pero todo cambió cuando un nuevo carnicero llegó a la ciudad. Todos hablaban sobre lo sabrosa que era su carne y como sus cortes eran los mejores de la región.
7:23 Lo más sorprendente es que los precios que tenía eran bastante accesibles en medio de una crisis que se había quedado desde los distintos movimientos sociales de la historia de nuestro país. Por ejemplo, por esos años México se estaba recuperando de la Revolución y aún muchas personas sufrían la consecuencia de la crisis económica que dejó a su paso. Se cuenta que algo en el aspecto del carnicero siempre inquietó a las personas. Según ellos, sus ojos parecían demasiado fríos, además de que sus manos temblaban mucho. Como si le gustara encontrarse en su propia piel. Pero bueno, por esos años a nadie le importaba demasiado nada, al menos hasta que las cosas que realizaba salieron a la luz.
8:22 Sobre este tema. No crean que me quedé con la versión que me contaban mis familiares. Me puse a investigar y encontré un diario. Me lo prestó una anciana que estaba emocionada porque alguien preguntara por una de las cosas más interesantes que, según ella, le habían pasado en la vida, así que demostró lo que había escrito su marido al respecto. Al parecer, el hombre notó que varias personas de la Comunidad habían desaparecido, y no solo de ahí, sino también de las comunidades vecinas. Lo que sus alumnos le habían informado. Como quien no quiere la cosa.
9:08 Él no quería culpar al nuevo del pueblo, pero definitivamente había algo en el aire que no podía negar. Las cosas escalaron hasta tal punto que cuando la mamá de uno de los estudiantes desapareció, también sin dejar rastro, supo que tenía que ver a fondo lo que estaba ocurriendo. El esposo de la señora Ya había muerto, pero como sabía leer y escribir, era el maestro del pueblo en ese entonces y sospechaba del carnicero. Decidió dejar todos sus hallazgos por escrito para que, en caso de que le sucediera algo, su esposa tuviera las pruebas de quién le había hecho las cosas. A continuación les transcribiré lo que pude entender del diario, espero les guste.
10:09 Fui a su tienda una tarde, cuando estaba cerrada, y traté de ver si había algo extraño o que me diera señales de que mis sospechas tenían algún fundamento ahí. Después de meterme a la casa, estaba seguro de que había ido a la Feria a vender sus productos. Como el resto de los habitantes del pueblo, vi algo que me dejó completamente horrorizado. Había restos humanos en el suelo y en el mostrador. Quise tener más pruebas de lo que estaba pasando, pero solamente pude tomar un vestido manchado de sangre que estaba en la encimera. Inmediatamente informé a la policía y en poco tiempo. La Comunidad entera se enteró de lo que estaba sucediendo. La gente estaba aterrorizada y enojada y la atención de la Comunidad era palpable.
11:08 Sin embargo, cuando fui con ellos a la casa del Hombre, no encontramos ningún rastro de lo que les había dicho, solamente la sangre normal que podría esperarse del trabajo que estaba realizando. Por unos días me detuvieron en secreto. Me querían hacer confesar de crímenes que no había cometido con tal de cerrar el caso, pero para su mala suerte mi espíritu era fuerte y no tenía nada que confesar más que lo que les había dicho ya, de forma que me dejaron ir. Eso sí, no sin que antes una persona muy especial para los pobladores también desapareciera uno de los días que me mantuvieron detenido.
11:57 Una de las hijas del carnicero desapareció y era una jovencita muy tierna y acometida que tenía a varios de los muchachos detrás de si. Así que su ausencia no pasó desapercibida. Y eso fue la gota que colmó el vaso. La gente de la ciudad se volvió loca, formaron una turba y marcharon hacia la tienda del carnicero. Armados con palos y antorchas, yo iba al frente porque estaba seguro, ahora sí, de que podríamos atrapar a ese hombre. Estaba golpeado bastante mal por los días de tortura que tuve que soportar, pero la adrenalina de saber que iba por el culpable de todo me hizo tener la esperanza suficiente como para lograr mi cometido.
12:49 El carnicero, asustado y desesperado. Intentó huir, pero la turba lo alcanzó y lo lincharon frente a la tienda. Fue una escena espantosa y brutal. La gente lo golpeó y lo apuñaló hasta que dejó de moverse. Los gritos y el sonido de los golpes todavía me persiguen hasta el día de hoy. Cuando entramos a la tienda nos dimos cuenta de que su propia hija estaba sobre el mostrador en pedazos. Creo que nunca había sentido tanto asco por la forma en la que alguien podía proceder en contra de sus propios hijos y, sobre todo, de alguien que se supone que lo amaba, que cuidaba de él y de la tiende en la ausencia de su madre.
13:43 Después de ese día, la familia nunca volvió a ser la misma. La gente estaba traumatizada y luchaba por dormir por las noches. Las pesadillas de lo que habían hecho los perseguían constantemente, pero como todo, poco a poco las cosas se comenzaron a calmar. Algunos se fueron de ahí para siempre, mientras que todos los demás preferimos dejar de tocar el tema como enterrarlo, al igual que al carnicero. En retrospectiva, sé que lo que hicieron no fue la respuesta adecuada.
14:25 No se puede tomar la justicia en sus propias manos, pero en ese momento la gente estaba aterrorizada y luchando por encontrar una salida. Con eso terminaban las páginas del diario. Creo que ese pobre profesor simplemente quería dejar todo al lado para que el resto de su vida fuera normal. Pese a que muchos quisieron callarlo, la historia del carnicero caníbal sigue siendo una de las leyendas más oscuras de por acá. Se dice que su espíritu aún deambula por la ciudad buscando venganza por lo que le sucedió. Muchos dicen haber visto su figura en las inmediaciones de lo que era la carnicería, en la Plaza del Pueblo. Espero que este relato.
15:16 Haya sido de su agrado. Muy buenas noches. El sótano del caníbal. Cuando era adolescente, solía trabajar en una carnicería local durante los veranos para ganar un poco de dinero extra. Era un trabajo duro, pero me gustaba la idea de trabajar con carne. Y aprender más sobre el negocio en el lugar donde vivo. No hay muchas opciones de trabajo, así que era una excelente perspectiva para llevar dinero a la casa.
15:58 Un día, un hombre extraño entró en la carnicería y comenzó a hacer preguntas sobre la carne que vendíamos. Me pareció un poco raro, pero no le presté mucha atención. Quise pensar que solamente tenía curiosidad por lo que se iba a llevar a la boca. ¿Sin embargo, a medida que pasaban los días, este hombre extraño se volvió cada vez más insistente y comenzó a hacer preguntas más detalladas y específicas sobre los diferentes tipos de animales que sacrificaban, cómo lo hacíamos? Y otras cosas. Para esas preguntas ya no tenía muchas respuestas.
16:41 Así que era un poco frustrante para mí hacerle caso. Un día, mientras estaba cortando carne detrás del mostrador, me di cuenta de que el hombre extraño está observando mis movimientos con interés. Me sentí un poco incómodo, pero traté de ignorarlo y seguir con mi trabajo. Le dije a mi. Jefe lo que pasaba y prometió atenderlo. De ahora en adelante para que me dejara en paz. Creo que ambos sabíamos que las cosas estaban un poco raras con esa persona. Más tarde, esa misma noche, estaba cerrando la tienda y me di cuenta de que había dejado mi billetera en la parte de atrás.
17:28 Fui a buscarla y encontré al hombre extraño ahí oliendo los pedazos de carne que habíamos dejado en la basura. Me asusté y traté de salir corriendo, pero el me agarró por detrás y me puso una bolsa en la cabeza. Me desmayé por unos momentos, justo el tiempo suficiente para que me arrastrara a un sótano oscuro y me atara a una mesa de carnicero. Fue entonces cuando me di cuenta de que el hombre extraño en realidad era un caníbal. Me explicó su amor por la carne humana y cómo había estado buscando una fuente confiable de carne fresca.
18:11 Me sentí completamente aterrorizado y traté de luchar para liberarme. Pero sus habilidades como carnicero eran demasiado buenas y no pude escapar. Durante las siguientes semanas fui torturado y mutilado mientras el caníbal preparaba mi carne para sus propias comidas. Fue una experiencia absolutamente aterradora, una de las peores que he tenido en mi vida. A veces escuchaba a otras personas gritar desde el sótano, así que supe que no era el único a quien le habían privado de la libertad. Me tenía vivo para lograr consumirme lo más fresco que pudiera.
18:58 Estaba por darme por vencido a la vida. Ya ni luchaba por irme. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, un grupo de personas descubrió el sótano y me rescataron junto a otros. Me llevaron al hospital y pasé meses recuperándome de mis heridas. Nunca supe qué pasó con el caníbal, pero espero que haya sido encarcelado y nunca vuelva a dañar a nadie más de nuevo. Ya no tengo algunas partes de mi cuerpo, pero estoy feliz de estar vivo. Desde entonces aprendí a que nunca se puede bajar la guardia y confiar en extraños.
19:43 A veces las personas pueden tener intenciones oscuras y peligrosas, y el instinto que te dice que hay algo raro en ellas es lo primero en lo que debes creer. El chicha, relato basado en una anécdota compartida por Arturo Barbosa, muy buenas noches, espero que se encuentren bien. Quisiera contarles algo muy turbio que sucedió en el pueblo de mis abuelos, que se encuentra en la frontera entre Jalisco y Michoacán. Prefiero no decir exactamente dónde. Porque no me gusta demasiado saber del pasado feo de ese lugar de nacimiento de mi familia. Pero finalmente creo que esto es algo que ustedes podrían disfrutar mucho.
20:39 Cuando llegué a ese pequeño pueblo, la primera vez, quedé cautivado por su belleza idílica. Sus calles empedradas estaban bordeadas de casas de color pastel. Con jardines exuberantes, llenos de flores fragantes, el aire estaba impregnado de tranquilidad y serenidad. Los lugareños parecían vivir en perfecta armonía en su entorno, pero a medida que exploraba más a fondo el pueblo, empecé a notar algo extraño. No había ni una carnicería en ninguna esquina. De hecho, le pregunté directamente a mis abuelos sobre eso. Que me dijeran por qué la gente parecía llevar vidas extremadamente perfectas y rutinarias. Siempre llevaban una sonrisa en sus caras, pero sus ojos parecían ocultar algún tipo de secreto, algo que les hacía temblar frente a un corte de carne. De hecho, en esos tiempos me gustaba mucho. Tanto que obligué a mi madre a llevar algunos bistecs que al azarlos atrajeron la atención de los vecinos en el mal sentido. Todos veían eso como si fuera algo muy desagradable, pero como dijeron mis abuelos, al menos no eran de cerdo. Las conversaciones con los lugareños también eran inquietantemente.
22:12 Superficiales. No importaba que tema sacara a colación. Siempre respondían con vaguedad y desviaban la conversación hacia temas banales. Nunca mencionaban problemas o dificultades personales, como si estuvieran encerrados en una burbuja de perfección artificial. Ni siquiera los niños me sabían responder porque no había productos de cerdo de ningún tipo en las tiendas tampoco. A medida que pasaban los días, me sentía más inquieto y cautivo de esta extraña atmósfera. La belleza del lugar ya no podía ocultar la atención de que algo siniestro se escondía bajo su fachada encantadora.
23:01 Una parte de mí estaba fascinada por descubrir la verdad detrás de esta fachada de protección. Así que. Una noche decidí preguntarle directamente a mis abuelos qué era lo que pasaba. Quería adentrarme en ese misterio y aunque ellos estaban reacios, finalmente uno de mis tíos dijo la verdad. Incluso mi madre trató de detenerlo, pero él comentó que ya era hora de que supiera lo que se escondía detrás de las paredes de ese punto. Mas si era algo que tenía que ver con la familia, a continuación les diré lo que mi tío Juan José me comentó, se los pongo exactamente como lo dijo, como si estuviera hablando por él en este momento para evitar confusiones.
23:56 Pues bien, esta historia sucedió por ahí de los años de 1986, cuando Jesús Yepes, alias el chicharrón. Que era un carnicero que vivió por un buen tiempo por acá. Al parecer enloqueció y comenzó a hacer cosas terribles con la carne y la piel de algunos desafortunados viajeros. A Jesús le decían así porque lo mejor que preparaba eran los chicharrones. Casi a diario. Lo podrías ver metiendo en aceite grandes placas de piel de cerdo. Que en pocos minutos se volvían crujientes y deliciosos manjares que la gente hacía fila para comprar. Gracias a eso también le decían el chicha. Por esos años yo tenía unos 10 e incluso a mí me tocó probar el delicioso sabor que tenían esos trozos de carne flotando en la grasa caliente.
24:57 Incluso se decía que la gente venía de las rancherías más o menos. A la hora que sabían que ya estaría listo el chicharrón para poder consumirlo, casi salido del caso, cortado en una tortilla con sal, limón, aguacate y salsa, que era como los preparaba su mujer. En caso de que lo quisieran, ninguno de nosotros sospechaba lo que estaba a punto de suceder. Una tarde fría y lluviosa entre aquella carnicería que se encontraba. A unos metros de distancia de las otras casas del pueblo, en ese momento no se encontraba la mujer del carnicero, solamente estaba el taciturno propietario, a quien, aunque todos apreciaban por sus artes culinarias, eran casi opacadas por lo solitario y misterioso que era ese hombre.
25:57 Pero mi curiosidad infantil superó mis temores. Y decidí adentrarme en el oscuro mundo del carnicero. Al entrar, el aire estaba impregnado de un olor extraño y penetrante. El carnicero, un hombre de aspecto desaliñado, con ojos fríos y una sonrisa inquietante, me recibió con una mirada inescrutable. Observé con cautela mientras examinaba los cortes de carne en exhibición. Pero algo no encajaba. Mi madre me había mandado por algo para la cena y llevaba una buena cantidad de dinero como para poder escoger algo bueno.
26:40 Me puse a ver de trozo a trozo todos los cortes que había preguntando al carnicero sobre tal o cuál corte, esperando que me sugiriera algo bueno para cenar o al menos algún alimento que pudiera cocinar rápidamente mi madre, pero en una esquina oscura de la tienda. Pude ver algo que parecían huesos humanos grandes para ser como los de un animal. Simplemente eran muy delgados como para pertenecer a una res y extraños para que fueran de un cerdo. Mi corazón se acelero y el terror se apoderó de mí. Estaba viendo lo que pasaba. ¿Era posible que el carnicero estuviera utilizando carne humana para sus productos?
27:29 Era un niño en ese tiempo, pero siempre me caractericé por ser astuto. Algo en mi mente estaba diciendo que realmente las cosas estaban mal y que más valía que me fuera. De ahí que le dijera a mi madre que es lo que estaba pasando para que pudiera ayudarme. Traté de mantener la calma, pero mi mente se llenó de imágenes horripilantes. Recordé las desapariciones inexplicables que habían ocurrido en el pueblo, que de pronto algunos de los limosneros o borrachos que normalmente se encontraban por ahí habían desaparecido, que algunas personas nuevas en el lugar se ausentaban de un día a otro para no regresar nunca más, y que nadie sabía qué había pasado con ellos porque no encontraban ningún cuerpo ni rastro de que otra cosa hubiera sucedido. Antes de que pudiera moverme, el carnicero se acercó a mí sosteniendo un cuchillo afilado en sus manos temblorosas. Estaba tratando de fingir con sus palabras que me quería ayudar, pero los cabellos en mi nuca se erizaron como nunca y supe que no tenía la menor intención de hacerlo. Al ver este como me puse tenso, su mirada se volvió intensa y su sonrisa malévola.
28:56 Reveló su verdadera naturaleza, dejó de fingir torpemente que solamente se estaba acercando con intenciones inocentes. De pronto se me antojó que ese hombre era mucho más grande de lo que parecía, como si de pronto ocupara todo el lugar y no hubiera manera de salir de ahí más que brincando a ese hombretón. Cosa que con mis piernas flacas y cuerpo pequeño para mi edad era claro que no podría lograr fácilmente. Me acomodé los lentes y traté de fingir que no sabía qué estaba pasando.
29:36 Inocentemente le dije que si me podría surtir medio kilo de bistec, pero el simplemente me ignoró y me comentó. En un susurro que aún suena en algunas de mis pesadillas, que si quería probar la especialidad de la casa mientras la punta de su cuchillo iba de su mano, a donde hubiera estado mi vientre de no haber saltado a un lado justo en el tiempo perfecto como para que él creyera que me iba a dar sin que lo lograra. En ese momento no sabía que era un caníbal. Pero comprendí que estaba cara a cara con un hombre despiadado que se alimentaba de carne humana.
30:21 Mi instinto de supervivencia se activo y sin pensarlo corrí hacia la puerta de salida mientras se encontraba agachado. El carnicero me persiguió lanzando su cuchillo con destreza, ese espacio tan pequeño del mostrador a la calle que en condiciones normales. Me costaría un par de pasos superar. Se me afiguró un laberinto de pasillos oscuros que me hicieron luchar por escapar de esa macabra tienda. El hombre se levantó para darme otra cuchillada que falló. Solamente porque me resbalé con un charco que estaba en la entrada.
31:02 Logré llegar a la calle jadeando, golpeado y empapado por la lluvia. Miré hacia atrás y vi al carnicero en la puerta, sus ojos llenos de rabia y sed de sangre. Sabía que había escapado por poco de convertirme en su propia víctima bajo esa lluvia que ahora se había convertido en un torrente infernal. Me dificultaba el avance. El aire estaba cargado de tensión. Cuando llegué lo más cerca de la plaza no podía evitar gritar de horror por lo que estaba pasando. Y el borracho local me vio corriendo de esa manera. Así que incluso en su estado etílico me preguntó qué pasaba.
31:47 Entonces no pude evitar ponerme a llorar como loco y gritar que el carnicero me iba a matar. Las sospechas del borracho se confirmaron una vez que lo vio avanzando en esa penumbra. ¿Que se estaba? Formando con un cuchillo en la mano, creo que al hombre se le bajó lo borracho. Ya que inmediatamente se dirigió y comenzó a gritar que era un asesino, dando voz fuerte y segura a mi tono infantil de miedo. Eso bastó para que los vecinos comenzarán a asomar las cabezas de sus casas y al ver la situación, los hombres comenzaron a poblar las calles con machetes en mano, mientras las mujeres veían con ojos muy abiertos que era lo que estaba ocurriendo.
32:37 Las calles, una vez tranquilas y acogedoras, ahora estaban llenas de inquietud, de furia contenida. El rumor se había extendido rápidamente, el carnicero local, un hombre siniestro conocido por sus formas, el carnicero local, un hombre siniestro conocido por sus formas oscas, también tenía apetito por la carne humana. Creo que muchos pensaron en que si habían consumido esta cuándo y cómo. Pero esta era una pregunta para después, no para plantearlas. En ese momento donde la sangre les servía, la gente estaba decidida a tomar justicia por sus propias manos.
33:25 Las antorchas se abalanzaba en el aire, iluminando los rostros llenos de IRA. Me uní a la multitud mientras nos dirigíamos hacia la carnicería, preparados para enfrentar al monstruo que había perturbado nuestra pacífica existencia. El borracho del pueblo me llevaba de la mano. Quizá no era la mejor decisión, pero como mis padres aún no llegaban, no creí que pudiera hacer nada más. Vimos al carnicero correr como un loco a su local, después de lo cual no lo vimos salir. Así que asumimos que solamente estaría esperando la muerte allí dentro. Pero al llegar encontramos la carnicería en ruinas y las puertas abiertas de par en par.
34:15 No había rastro por ningún lado del tipo, pero conforme los lugareños se dedicaron a pero conforme los lugareños se dedicaron a desmantelar la carnicería, buscando por todos lados un sitio donde. ¿El ser se pudiera estar escondiendo? En esa búsqueda encontraron una especie de refrigerador enorme que contenía varias partes evidentemente humanas, como pies, manos, cabezas, entre las que se encontraba la de su mujer y los montones de huesos que había observado con anterioridad.
34:57 Como lo mencioné anteriormente, ese hombre estaba loco, loco de venganza y más tarde supimos que encontró a su mujer en la cama con su amante gritando y retorciéndose de COSE. El chicha había acabado con la vida de los 2 seres. Al verse burlado, el carnicero había escapado, dejando tras de si una estela de sangre y terror. La multitud frustrada y enfurecida buscaba venganza instantáneamente, pero solo encontramos un escenario Macabro de sus atrocidades. La oscuridad de la noche envolvía al pueblo mientras lo rastreábamos frenéticamente.
35:44 Los pasos resonaban en los callejones desiertos y cada sombra se convertía en una amenaza. Sentía el latido acelerado de mi corazón y un sudor frío recorrer mi espalda mientras los susurros del pueblo atrementaban mi mente. Las horas pasaban y la tensión aumentaba. El miedo se mezclaba con IRA y la búsqueda se volvía más irónica. Pero el carnicero parecía haberse desvanecido en el aire, esfumado como una sombra escurridiza que se burla de nuestra sed de justicia. No había huellas del Chicha, siguieron volteando todas las cosas que veían por ahí, pero simplemente el tipo había escapado.
36:36 Las personas se resignaron a que las cosas no podrían resolverse, así que finalmente llamaron a la policía que quedaba a un pueblo de distancia y ellos vinieron a recoger los restos óseos de las víctimas. A tomar fotografías de todo lo que había pasado e hicieron un barrido exhaustivo de los pueblos vecinos y rancherías, entre otros puntos, para dar con el chicha sin ningún éxito. En medio de la desesperación, comenzaron a surgir historias inquietantes sobre pactos oscuros y fuerzas sobrenaturales.
37:18 Algunos decían que el carnicero había hecho un pacto con el innombrable para obtener su poder, permitiéndole escapar de la IRA de la multitud. Otros hablaban de rituales limpios que le otorgaban una invisibilidad sobrenatural. El terror se apoderaba de mí mientras el pueblo continuaba su búsqueda desesperada. Me encontraba atrapado en una pesadilla en la que la línea entre la realidad y la ficción se dibujaba. Cada sombra parecía albergar el mal y cada ruido me hacía estremecer. Mis padres llegaron luego de unas horas y los vecinos me llevaron con ellos. Estaba temblando de miedo, pero mi madre me aseguró que ese hombre jamás volvería a pisar nuestro pueblo. La búsqueda por parte de la ley se volvió infructuosa y la cancelaron luego de cuatro meses sin ninguna pista. El carnicero había escapado, dejando tras de sí solo muerte y desolación.
38:23 Mientras el pueblo se hundía en la desesperación. Me di cuenta de que el verdadero horror no estaba en la figura del carnicero en sí, sino en la oscuridad y la maldad que anidaba los rincones más oscuros de nuestra propia naturaleza. Desde ese día las cosas en el pueblo cambiaron mucho. Ya no era el único que sentía asco con solamente pensar en el sabor de la carne, sobre todo de esos deliciosos chicharrones que hacía el chicha. Quizá había sido parte de una persona en más de una ocasión. Fue tanta la aversión que el Consejo de los locales decidió que no se podría vender más carnicería. Fue tanta la versión que el Consejo de los locales decidió que no se pondrían más carnicerías en el sitio y que los productos animales como de oveja o de cabras debían ser destazados frente a los clientes para salvaguardar su integridad. Este ha sido el relato de mi tío. Las palabras de este me dejaron pensando en si era posible que ese hombre aún siguiera vivo y rondando por los pueblos o rancherías vecinas, o por esos sitios pequeños y desolados donde cada quien parece ocuparse de sus propios asuntos. Pozole humano, relatos de
39:59 canibalismo. Buenas noches, prefiero no decirles muchos datos de mi parte, pero sepan que estoy cumpliendo una condena en un penal por cuestiones que a continuación contaré. Estos delitos son por los que me encerraron, pero creo que les gustará escucharlos por la noche. Al menos así de algo servirá lo que me pasó. Inicié siendo parte del brazo armado de un grupo de la delincuencia organizada cuando era plebe. Como muchos, no tenía muchas oportunidades de otro tipo y cuando pasaron algunos chicas de la plaza que me correspondía, me sorprendieron por el porte que tenían. Me acerque a preguntarle si podía unirme y esos en particular me.
40:57 Dijeron que sí si quería. Pero tenía que hablar con mis padres. Recuerdo que en ese momento tenía apenas 6 años. Mi madre me dio la regañada de mi vida, me amenazó de todas las formas. Ahora entiendo que ella quería ahorrarme muchos dolores de cabeza y llevarme por el buen camino. Pero la vida a veces te lleva a donde tienes que ir de una forma u otra. Cuando tuve edad suficiente para irme de la casa. A eso de los. 15 años. Fui directo con uno de los convoys y me treparon.
41:38 Enseguida me di cuenta que debía olvidarme de la familia, amigos. Toda mi vida anterior ya no era mía. Ahora sólo me quedaba ir al frente y ser fiel a lo que se necesitara en el Grupo. Como salí disciplinado para lo malo. Progresé pronto en las filas de mi Grupo. Pasé de ser un halconcillo cualquiera a tener mi propia arma, andar patrullando y finalmente me convertí en un SICA hecho y derecho. Hice muchos trabajos para mi jefe, siempre en las trocas, dispuesto a Morirme si era necesario.
42:19 Como ellos me daban todo el dinero que ganaba, se lo pasaba a mi madre, que comenzó a vivir bien. Y pese a que nunca me dio las gracias, al menos me visita en la cárcel. Luego de que me llenarán las patas durante un tiroteo con el ejército, los carnales alcanzaron a llevarme de regreso al cuartel. El médico de base me curó y después de unos meses pude estar de pie de nuevo, pero ya no servía como parte del brazo armado del Grupo. No podía caminar derecho. Correr mucho menos, pero como me dijo el doctor antes, no me había quedado paralítico o de plano sin piernas.
43:06 En el grupo me preguntaron si quería hacer algo más para ellos o poner un negocio que ayudará con el dinero para la asociación. Les dije que me gustaría hacer algo con un lugar de comida, a lo que me llevaron a un edificio donde había una fonda de 2 pisos. Mi tarea, puesto que me cansaba mucho estar de pie, era vigilar las operaciones y llamarlos si pasaba algo. Todo fue bien los primeros meses hasta que una noche llegó una troca al local. Yo viví ahí de forma que me di cuenta rápidamente de lo que pasaba.
43:49 Bajé y los otros compañeros ya habían dejado un cuerpo masacrado en la cocina. Estaban cubiertos de sangre y con la mirada loca que hacían notar que se dieron un pase. Me dijeron que el patrón los había mandado con un encargo. Era evidente la petición ni tuvieron que mencionarlo en voz alta. Nomás Asentí y les dije que me haría cargo. Se fueron enseguida y me quedé con un cuerpo bastante maltratado frente a mí. Pensé que entonces eso era lo que realmente iban a requerir de mi parte. Ahora sería el desaparecedor de cuerpos del Grupo. Me reí como loco por unos segundos. Se me hizo bastante chistoso que ahora me tocaría ser un pozolero como se le apoda ese tipo de personas y estaba justo en una fonda.
44:47 Así que la idea. De aprovechar toda esa carne me pareció obvia. Le quité la ropa al cuerpo, la coloqué en una bolsa aparte que terminaría quemando en el incinerador del establecimiento. A veces se generaba tanta basura que había que procesar parte de ella antes de que se la llevara el camión. Tomé los cuchillos más afilados de la cocina y comencé el proceso de preparación con todos esos pedazos para dárselos por la mañana. A las mujeres que preparaban los alimentos estaba seguro de que si lo cortaba todo adecuadamente, nadie notaría la diferencia entre eso y la carne de cerdo.
45:34 Tomé el cuchillo largo y delgado, que usualmente se utiliza para quitarle la piel al pescado. Desde la pierna del hombre. Hice un corte con el que empecé a quitar la. Piel, lo hice paso a paso. De forma que cada parte del cuerpo fue detallosa por completo. Una vez con la piel de cada lado, comencé con los cortes de los músculos. Los que iban pegados a los huesos más grandes del cuerpo. Los quité y corté en trozos pequeños para que no los pudieran identificar. Las manos y pies se fueron junto con la piel a ser incinerados. Quité los intestinos, esos también iban a ser quemados. Saqué la mayor cantidad de carne que pude y aún así tenía una buena cantidad de restos de los cuales disponer. El incinerador no podría con los huesos, así que traté de cortarlos en trozos pequeños para hacer con ellos caldo y que no se notara que eran.
46:43 Tenía la esperanza de que al cocerlos se rompieran tanto, que nadie los reconociera y podría deshacerme de ellos con facilidad las cocineras meseros. Y el resto del. Personal llegaron por la mañana. Inmediatamente nos pusimos en obra para que el restaurante comenzara en servicio, se daban los desayunos a partir de las 8:00 de la mañana y no parábamos en el día hasta bien llegada la noche. Por ahí de las 9:00. Ese día les dije a las cocineras que cambiaríamos un tanto. El menú había encontrado carne barata y podrían hacer con ella lo que quisieran.
47:28 Una sugirió pozole y las otras pensaron que era una buena idea, así que se pusieron manos a la obra para tener listo todo. Mi plan estaba funcionando bastante bien, pero no sabía qué hacer con la cabeza esa madrugada. El incinerador funcionó a todo lo que daba. Traté de deshacerme de la última parte del cuerpo del mismo modo, pero no tuve éxito ya que no cabía. Decidí colocar este en un carro lleno de alcohol porque no se me ocurrió nada mejor y lo dejé en una encimera en mi departamento. Seguí con los trabajos del día. El pozole fue un éxito.
48:12 Los huesos fueron desechados con el resto de la basura orgánica de ese día y al parecer todo iba viento en popa. La verdad, me sorprendió que todo fuera tan sencillo, pero aún estaba el asunto de la parte de arriba. A eso de las 10:00 de la noche, cuando ya todo mundo se había ido del restaurante, me retiré a mis habitaciones. Estaba viendo la televisión cuando escuché un sonido extraño. Era como un pequeño burbujeo. No le presté mucha atención, puesto que necesitaba descansar de forma urgente. Pero ese maldito ruido no paraba, así que me puse a buscar en el fregadero, el baño, todos los puntos para ver qué era lo que estaba haciendo ese escándalo. No pude encontrar ninguna gotera. Pero ahora puedo identificar el sonido, la dirección desde el que venía.
49:11 Avance con calma para estar seguro de que era lo que pasaba. Y pronto me di cuenta de que el glu glu intermitente venía del frasco lleno de alcohol en la encimera. Me acerqué incrédulo y de pronto estaba cara a cabeza con el. Ser. Que desde el carro me observaba parpadeando. Trato de hablar, pero la falta de cuerdas vocales hizo que solamente saliera un montón de burbujas de su interior, mientras se retorcía con lo que parecía hacer mucho coraje. Me daba asco siquiera tocar esa superficie, pero cuando por fin acerqué las manos al contenedor, alargué los dedos y al tener contacto con el frasco.
50:00 Me di cuenta de que ahora podía escuchar la voz de esa cabeza. En mi mente me estaba mentando la madre y preguntando dónde carajos estaba. Solamente le dije que ya no tenía que preocuparse por nada. Después de todo, ya no tenía cuerpo. Inmediatamente el ser se retorció dando vueltas en el frasco y comenzó a preguntar quién era yo. No tenía ganas de contestarle a una alucinación, así que no dije nada. Simplemente alejé esa cabeza y la coloque en los únicos sitios que pensé que podría ser seguros para no escucharla dentro del refrigerador. Curiosamente, en ese momento aún escuchaba la voz en mi interior, pero como alejada no tenía idea de lo que estaba pasando. Ya era un hombre curtido en todo ese tipo de negocios, pero supongo que nunca me había tocado deshacer a alguien. Hasta ese momento.
51:03 Me sentí hasta cierto punto culpable cene sin muchas ganas y me dormí en medio de los reclamos del ente que estaba en el refrigerador. Desperté el día transcurrió como normalmente, sin muchos sobresaltos. Cerré el local nuevamente el ritual de ir a mi casa a descansar y me di cuenta de que la voz no decía nada. Abrí el refrigerador y la encontré dormida. Creí que me estaba volviendo loco por completo. No lo había despertado, así que decidí dejarlo dormir y mejor pedí algo para cenar. Pronto llegaron unos tacos de un puesto cercano. Estaba comiendo con algo dependiente de que el ser se levantara de nueva cuenta.
51:53 Cuando escuché que tocaban la puerta del local, bajé hecho un rayo, sabiendo lo que significaba. Enseguida abrí las puertas y me di cuenta de que los mismos carnales de la vez pasada me tenían otro encarguito. Era un hombre corpulento esta vez. Pasó lo mismo y me dejaron literalmente con el muertito, sin muchas ganas de aplazar eso comencé con la chamba, las partes que ya me sabía las hice mucho más rápido, pero como ese señor tenía una panza enorme, tuve que quitar toda la grasa del abdomen que de por sí se olía feo y terrible.
52:39 Una vez abierto apestaba peor que la cañería de Tlalpan. Moví mis manos rápidamente para tardarme lo menos posible, pero finalmente hasta eso de las 3:00 de la mañana pude terminar. Sucedió exactamente la misma situación. No sabía qué diablos hacer con la parte de arriba del cuerpo, así que sin más que pensar, se me ocurrió colocarla en un recipiente para hacer aguas frescas, como se me había acabado el alcohol de caña. Le eché del tequila de más baja calidad que había en el sitio. Estaba seguro de que eso sería suficiente para conservarle un tiempo en lo que pensaba.
53:23 ¿Cómo deshacerme de eso? Seguí con mi cena y dormí unas cuantas horas para tener que abrir el restaurante en la mañana. La cabeza que ya estaba en el refrigerador. Le dio la bienvenida a la nueva, pero no quise saber que más, decía. Simplemente me retiré a hacer mis labores y como el sueño me vino pesado por el cansancio, pude tener una noche sin pesadillas. Al despertar ambas cabezas estaban platicando, la del hombre gordo, con un tono muy borracho, se preguntaban una a la otra, por qué rayos no habían podido irse para el otro lado. Lo que sea que eso significara.
54:08 Conforme seguía el diálogo, me di cuenta que ambas se contaban detalles de sus vidas, que no podría saber yo de ninguna manera. Quise mejor dejar de lado todo eso y mejor bajé con las cocineras para darles las indicaciones. De que hicieran algo con la carne, decidieron prepararlas con salsas picantes para que los comensales tuvieran un par de opciones. Como el pozole, que fue una venta total y los restos fueron desechados como la forma anterior, me estaba latiendo el corazón de contento con todas esas buenas noticias, así que me concentré en la chamba y al finalizar el día fui a platicar con las cabezas. Me di cuenta que sería imposible deshacerme de su presencia, de forma que les pregunté por qué les habían. Arrebatado la vida.
55:04 Quizá de esa forma sabría cómo evitar que hablaran, o al menos se me ocurriría como deshacerme de ellas. La primera era un prestamista que, muy tontamente quiso cobrarle al Grupo en una exhibición. Obviamente se lo cargaron y como el delito fue en la ciudad, no había manera de llevarlo. A una de las. Fosas de siempre, así que me lo encargaron. El otro tipo era un narcomenudista que se había pasado de listo al comenzar a meter mercancía de otros grupos, pero la verdad era que no había forma de comprobarle nada, cosa que no le importó al jefe de la plaza cuando decidió dejarlo como coladera. Y como ya estaban acostumbrados a que yo les hiciera el mandado, pues me lo encaretaron.
55:59 Volví a guardar las partes. Ahora tenía menos cosas en claro que antes, además de que las condenadas no dejaban de hablar. Así pasaron varios días, no podía comer ni beber. Sus voces, de pronto, estaban más presentes a lo largo del día y era simplemente imposible. Callarlas el cuerpo me temblaba por la falta de sueño y alimento. Ya todos notaban que me estaba pasando algo extraño. El punto sin retorno llegó cuando unos policías llegaron a comer a la fonda. En ese momento el menú no era de carne humana, pero su presencia hizo que mi corazón no dejará de latir y me bajara el sudor de la frente.
56:48 Al verme necesitado. Una de las meseras me preguntó si estaba bien. Le iba a contestar, pero entonces uno de los policías se acercó a ver qué pasaba. Tenía cara de que me iba a dar un infarto. Le mencioné que todo estaba bien, que no se preocuparan y de nuevo las voces comenzaron a gritar con ganas en mi cabeza que las debía entregar, que todo mundo se tenía que enterar de la atrocidad de mis actos. Bajo tanta presión y los estupefacientes, simplemente mi mente colapsó. Comencé a gritar que se callaran.
57:29 En medio de todos los clientes, los policías se quedaron extrañados, al igual que la gente de servicio. Fue tal mi crisis que entre los 2 oficiales me sometieron para que no le hiciera daño a nadie y preguntaron a las empleadas si había un sitio donde me pudieran llevar para descansar. Una de las muchachas les dijo que vivía escaleras arriba y los guió a mi habitación. Supongo que ella pensaba que estaba haciendo algo bueno por un anciano lisiado. Cuando llegamos al cuarto yo estaba peor. Me encontraba a punto de tener un infarto de verdad, porque sabía que las cabezas se encontraban en el refrigerador y ellas no dejaban de gritar. Estamos aquí.
58:18 Para mí era un pandemonio que no tenía sentido alguno. De a poco traté de calmarme y una vez que estuve en mi cama, les agradecí a los oficiales que me hubieran subido hasta ahí. Les pedí que me dejaran tranquilo, ya me tomaría mi medicamento y todo estaría normal. A los policías no les convenció mucho mi alegato, pero no había hecho nada malo, así que se encogieron de hombros. Y estaban por bajar por la puerta. Cuando el grito de la muchacha desde la cocina nos hizo temblar a todos, ya sabía que la chica había visto las cabezas por la forma en que estaban gritando estas de alegría.
59:04 La chica comenzó a llorar pidiendo ayuda. Los oficiales fueron inmediatamente y se dieron cuenta de que en el refrigerador estaban las partes disolviéndose en una sopa de alcohol. Que. Apenas las había conservado más o menos enteras. Enseguida me arrestaron, cerraron la fonda y me llevaron al ministerio público. Como no quise meterme en problemas con el Grupo, le dije a los oficiales que la culpa era mía. Confesé los homicidios como si los hubiera cometido yo mismo y ante la mirada cruel de los legistas que me estaban tomando declaración.
59:47 Di parte de cómo había dispuesto de los cuerpos. Creo que ninguno tuvo más asco que uno de ellos, que era regular de la fonda. Inmediatamente me procesaron y sentenciaron, tuvieron que buscar los restos en la basura, pero como no encontraron nada más en las pesquisas, dieron el asunto por concluido. Gracias a mi confesión. El patrón no se enteró de lo que pasó, de forma que, como tomé la bala por ellos, seguí teniendo algo de protección en prisión. Eso sí, como estoy condenado prácticamente de por vida aquí, tengo cierto respeto que me gana un estatus bastante positivo.
1:00:33 Quisiera tener más opciones en la. Vida. Pero básicamente creo que este es el mejor resultado que podía esperar. Sobre las cabezas, lamentablemente nunca se han ido de mi vida. Ahora que supongo que ya las procesaron, flotan en mi celda como un recordatorio permanente de los espíritus de los que dispuse. Es una cosa bastante horrible, pero como me han catalogado erróneamente como caníbal, son las únicas compañías a. ¿Las que puedo aspirar? En estas cuatro paredes que me verán morir en1.no muy lejano. Para este punto, podría decir que incluso estos entes, espíritus o productos de mi cabeza son mis muy buenos amigos.
1:01:27 Claro, sin contar con que de cuando en cuando me reclaman con lamentos por las noches sobre mi participación en sus desapariciones. Ya no les hago caso. Eso sí, cuando me friegan mucho simple y sencillamente les recuerdo que nuestros clientes pensaban que su carne era rechupete, bien guisadas en un rico pozole o en una buena salsa. Roja. Eso los hace rabiar, pero tampoco es que puedan hacer algo en específico ahora que les he perdido el miedo. Me he dado cuenta de que no pueden hacer nada más que fastidiar media y noche y creo que eso ya lo logré ya sólo con mis decisiones. Muchas gracias por escucharme.
1:02:19 Les mando un fraternoso abrazo desde la prisión. ¿Qué te pareció el video del día de hoy? ¿Qué opinas sobre el canibalismo? Házmelo saber en la caja de comentarios. Sin más, yo me despido, no sin antes invitarte a Suscribirte si eres nuevo y activar la campanita de notificaciones para que así no te pierdas un nuevo. Vídeo, me despido hasta la próxima buenas noches.
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