4 Relatos De Terror De La SANTA MUERTE En México - INFRAMUNDO RELATOS
🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:09 Sean bienvenidos cada uno a su canal de terror preferido, Inframundo, esta noche les compartiré historias reales sobre la santa Muerte. Una figura temida por muchos, venerada por otros, pero imposible de ignorar en este canal. Más allá del juicio, damos voz a quienes se atreven a contar lo que han vivido. Cada testimonio es una ventana al misterio y cada creencia merece respeto. Prepárese para escuchar estas anécdotas. Usted amante asiduo de los relatos más perturbadores. Lo invito a pagar la pequeña luz de su habitación para escuchar estos relatos de la Santa Muerte, el culto basado en hechos reales, escrito y adaptado por la tenebrosa saludos.
1:15 Comunidad de Inframundo. Soy Manuel Pastrana. Soy del bello país de Colombia, pero radico en México desde hace 10 años, una Tierra bendecida que me acogió desde que llegué. Yo quería llegar al vecino país, pero por cosas del destino mi camino se terminó aquí y nunca he intentado seguir para llegar más allá del norte. Fue en el estado de México donde por unos 2 años me asenté. Ahí fue donde conocí a Vianey, una paisana. Que tenía poco tiempo de haber llegado a este país. Me ofreció su casa para quedarme en lo que me acomodaba en un trabajo.
1:58 Su casa era cálida y tuve un buen recibimiento por parte de su familia. Pero detrás de esa fachada de amabilidad se ocultaba algo oscuro y a la vez siniestro. Le pregunté cómo le había hecho para traer a su familia tan rápido. Ella sonrió y me dijo que si quería, ella podría presentarme a las personas indicadas. Pensaba en mi madre y mis 2 hermanos que les hice la promesa de que mandaría plata para que ellos estuvieran bien y que pronto nos reunirían, pero nunca pensé que se trataba de un culto a la santa Muerte. ¿Dónde vi a NEI?
2:39 ¿Había conseguido ayuda para atraer a su familia? Una mañana nos dirigimos a Valle de Bravo, aquí mismo en el estado de México, condujo por alrededor de 1 hora. El lugar es de lo más cautivador y pensé que si me quedaba en este país, este sería el ideal para mi madre y hermanos, donde se le rinde culto a la santa Muerte. Está rodeado de vegetación, un sitio al que sólo puedes ingresar con invitación. Dejamos el auto en un estacionamiento y comenzamos a caminar. El lugar parecía cambiar a cada paso que dábamos.
3:21 Entre más nos adentrábamos en ese bosque, más me sentía observado no por una persona, sino por algo más. A medida que nos acercábamos noté que en las cortezas de algunos árboles estaba la figura de la santa Muerte. Era como si se las hubieran tatuado. Una marca en los árboles para que sus devotos supieran el camino. Me detuve a observar una y fue entonces cuando Vianey me dijo que solo aquellos que la niña blanca escoge como sus seguidores pueden notar esas figuras en los troncos. No sé si fue por su gestión, pero cuando entramos a la Casa de aquel hombre comencé a sentirme extraño. Vianey le contó sobre mí.
4:10 Y él me dijo que podía entrar a una habitación. En ella se encontraba una imagen muy alta de la santa Muerte. Había velas, incienso. Le seré honesto. Esperaba ver el líquido vital regado por el suelo. ¿Algún animal o persona que hubieran ofrecido a la santa? Creo que el señor Adivinó lo que pensaba, pues me dijo con una sonrisa. Que hay personas que le rinden culto de manera muy distinta, pero que allí era diferente. Me aseguró que podía venir cuando yo quisiera, si es que había sentido. El llamado de la señora Me dejó solo y por momentos pensé en salir de allí, pero después decidí que si ella me ayudaba a quedarme en este país y a traer a mi familia sin problema alguno, le rendiría culto.
5:06 No por obligación, sino por agradecimiento, por los favores que ella me otorgaría. Estaba con los ojos cerrados. Sentí que alguien estaba a mi lado. Un olor agradable impregnaba aquella habitación. Sentí como alguien pasaba frente a mí y colocaba su mano sobre mi cabeza. Esto se sentía huesuda, fría y de ella emanaba una sensación de tranquilidad, como si todo fuera a estar bien. Cuando abrí los ojos me encontraba solo en ese cuarto. Mire hacia la imagen de la muerte y supe que todo estaría bien, que traería a mi familia desde Colombia. Vianí estaba sentada en uno de los sillones y me dijo que nuestro anfitrión tuvo que salir, pero que podíamos regresar.
5:56 Cuando haya recibido las bendiciones de la niña, regresamos a casa y mientras lo hacíamos, pensaba si había hecho lo correcto. Tuve dudas, pero en los días posteriores me mantuve firme en mi petición. Puse un pequeño altar y le prometí que si me ayudaba más adelante le pondría uno mejor que el que tenía por esos momentos. La plegaria no fue respondida rápido como yo esperaba, pero sí a tiempo como deben ser los tiempos de Dios. Pude traer a mi familia a México después de 9 meses para entonces. Ya tenía trabajo y rentaba una casa para recibirlos.
6:39 Aún le rindo culto a la santa Muerte y pese a lo que digan de ella, no me importa. Yo no hablo mal de las deidades a las que otras personas rinden culto. Cabe aclarar que creo en Dios y mi madre cuando llegó a México siempre visita la Basílica de Guadalupe. Saludos a todos y muy buenas noches. Nunca te metas con la santa Muerte, basado en una anécdota real adaptada por la tenebrusa, muy buenas noches Alejandro y a la Comunidad de Inframundo me llamo Susana valedon desde hace 15 años vivo en el estado de Colima, México.
7:28 El motivo es por el trabajo de Ray, mi esposo, pero en la Colonia donde llegamos le rinden culto a la Santa Muerte. Seré sincera al decirles que esa deidad me ocasionaba miedo hasta cierto punto repulsión, pues yo la ligaba con la maña con gente que se dedica a lo turbio. Pero hoy me disculpo por haber tenido esa mentalidad, esa idea equivocada de la Santa Muerte. Tengo una vecina que tiene un altar a la santa Muerte. En su casa veo pasar a diario hombres, mujeres y niños, quienes llegan con sus arreglos de flores y veladoras.
8:10 En una ocasión mi esposo al llegar de su trabajo fue hacia la casa de la vecina. Llevaba en sus manos una veladora, la verdad. Sentí mucho coraje, pues no esperaba que rey creyera en esa deidad. Desde la casa podía escuchar como las personas le rezaban un Rosario. En mi enojo comencé a mentarles la madre diciendo que eran unos ignorantes, que la santa era un demonio disfrazado de algo que adoraban. No sé cuánto tiempo estuve despotricando contra ella. Obviamente, cuando regresó rey le dije lo que pensaba de ella y de quienes eran sus seguidores. Mi esposo me miró muy serio y me dijo algo que hasta el día de hoy lo recuerdo y se me eriza la piel. Susana, con la Santa No te metas, te va a dar una lección que hasta de rodillas vas a ir a su altar para que te perdone. Sus palabras esa noche fueron como una premonición de lo que comenzó a sucederme mientras rey trabajaba. Pasaba la mayor parte del día sola en casa. Repentinamente la soledad me comenzó a causar miedo, el estar sola y me angustiaba cuando estaba en el cuarto de lavado. Sentía como si algo me observara. Comenzaba a voltear a todos lados, pero no encontraba a nadie.
9:42 A veces el miedo era tan intenso que comenzaba a llorar, pues sabía que algo estaba conmigo y no lo veía, solo lo sentía. Una tarde, mientras doblaba la ropa para acomodarla en el clóset, VI de reojo como una persona vestida completamente de negro pasaba hacia el patio. Sentí como un escalofrío, me recorría el cuerpo, era una sensación real, como si la muerte me anduviera rondando y mi perrita comenzó a gruñir justo hacia donde yo había visto pasar aquella figura con las piernas temblorosas. Camine hacia el patio. Pero la puerta estaba cerrada con llave.
10:24 Volví a sentir ese miedo mientras la perrita hacía sonidos lastimeros, como si algo la hubiese golpeado, gemía y se echaba hacia atrás, como intentando huir de algo o de alguien. No le dije nada a mi esposo para no alarmarlo, pero durante los siguientes 4 días ocurrió lo mismo. Ya habían pasado 2 semanas desde que Ray. Estuvo en casa de la vecina cuando la santa Muerte se me reveló en la sala. Eran alrededor de las 10:00 de la noche. Rey me había avisado que saldría con unos amigos, así que me encontraba sola en casa. Justamente fue cuando se manifestó el miedo al estar en presencia de la santa Muerte.
11:12 Es un terror que paraliza el alma, sentir su mirada vacía, su figura alta. Es como tener a la muerte misma frente a TI. Mi corazón latía con fuerza la garganta cerrada, incapaz de emitir sonido alguno. Pensé que había llegado mi hora y que venía a por mí. Fue entonces que recordé las palabras de mi esposo, no la ofendas con las lágrimas recorriendo mis mejillas. Le pedí perdón por haberla ofendido, pero ella ni siquiera se movía de su sitio. Yo sentía que el corazón se me iba a salir por la garganta, como si no le importará mi súplica. Entonces me señaló hacia la Casa de la vecina. Era justamente lo que rey me había advertido que terminaría yendo a su altar arrepentida.
12:07 Sin pensarlo más, sólo la vi salir de la casa y dirigirse hacia aquel altar, aunque con miedo tomé las llaves y me encaminé hacia allá. Apenas si pude llegar, sentía que en cualquier momento las fuerzas en mis piernas me abandonarían. La vecina estaba por cerrar la reja cuando le pedí con la voz temblorosa, si me permitía unos momentos con la santa. La señora amablemente me dijo que sí. Se hizo a un lado mientras yo me acercaba al altar, aún temblando, y le pedía perdón por haberla ofendido. Le prometí que no volvería hacerlo y que desde ahora respetaría las creencias de cada persona. La señora me dió las gracias con una sonrisa serena y me dijo, mi niña blanca es lo último que veremos el día en que llegue nuestra hora de rendir cuentas al Creador. Las personas que vienen a verla le piden solución Asus problemas.
13:10 ¿Salud ó empleo? No todo es oscuridad. Me invitó a regresar cuando me fuera posible. Le agradecí y volví a casa. No le conté nada a Ray, pero a partir de esa noche ya no volví a sentir su presencia y desde entonces nunca más juzgué a quienes le rinden culto. Tiempo después, mi esposo me contó que había ido a pedirle un favor, el cual ella le concedió a cambio. Él le prometió llevarle una veladora cada semana y lo ha cumplido hasta hoy. Verán, a Ray le habían robado unos documentos importantes en su trabajo, no aparecían por ningún lado. Estaba desesperado, pues sabía que podía meterse en un grave problema, así que acudió al altar a pedirle a la santa que los hiciera aparecer.
14:04 A los pocos días. Los documentos fueron encontrados junto con la persona que los había tomado sin autorización. Yo. Aunque no soy devota, le llevo una rosa al altar, no por devoción, sino como una manera de agradecerle que me perdonó por haberla ofendido. Ahora respeto las creencias de cada persona, ya sea que crean en la santa Muerte, en el diablo o en Dios, el milagro basado en un hecho real, escrito y adaptado por la tenebrosa. Mi nombre es Adolfo Beltrán, soy devoto de la santa Muerte desde hace más de 15 años.
14:57 Vivo en Valle de Bravo, me casé y tengo 2 hijos, pero fue con el menor de ellos que recibí la ayuda de mi niña blanca. Empiezo contándoles que al principio yo no era devoto de ella. Al contrario, decía que quienes le rendían culto era como si se lo rindieran al diablo. Pero ya lo dice el dicho, más pronto cae un hablador que un cojo. Al inicio del embarazo de Vanesa, mi esposa, el ginecólogo, nos alertó en los ultrasonidos que algo no estaba bien con el producto. ¿En casos como este se considera hacer lo que nadie desea, pero ustedes entenderán? Ni Vanesa ni yo quisimos tomar esa decisión. Ella dijo que tendríamos a nuestro hijo y lo amaríamos tal cual naciera.
15:52 Se lo ocultamos a la familia. No queríamos la lástima de nadie, ni siquiera la de nuestros padres, pero mi hermana clarisa es de esas mujeres con intuición, con 1/6 sentido. ¿Detecta cuando algo anda mal con las personas un don tal vez? Recuerdo que clarisa le colocó su mano en el vientre a mi esposa y le dijo que algo andaba mal con el bebé. Vanessa no aguantó y comenzó a llorar. Clarisa le pidió que no lo hiciera, que no le transmitiera su angustia al bebé. Entonces le contamos lo que el médico nos había dicho, que un embarazo interrumpido era lo más recomendable. Mi hermana nos aseguró que eso no era necesario. Que sólo Dios decide quién vive o no. Pero antes de que dijéramos algo más, continuó diciendo que existen deidades como la santa Muerte, que en casos como este puede obrar un milagro.
16:54 La verdad. Al escuchar el nombre santa Muerte, sentí deseos de sacarla de la casa, pero una madre hace todo por sus hijos y los padres también. En este caso fue Vanessa quien. Con la voz entrecortada le preguntó que debía hacer clarisa. Le explicó que debíamos poner un altar fuera de las miradas curiosas, colocar allí una imagen de la niña blanca y ofrecerle lo que quisiéramos, flores, agua y una veladora. Nos aclaró que cuando uno es devoto y le hace una petición sincera, la santa Muerte a veces se revela en sueños para decirnos lo que desea a cambio. Yo me negaba.
17:41 Como les dije al principio, no creía en ella. Para mí era algo maligno. Llegué a odiar a mi hermana por traer algo así a nuestras vidas. Pero Vanessa estaba dispuesta a todo con tal de que nuestro hijo naciera sano. Clarisa sacó de su bolso una estampa de la santa Muerte y se la entregó a Vanessa. Esa misma noche mi esposa puso el altar con todo lo que mi hermana le había indicado, verla Arrodillada pidiéndole un milagro. Me conmovió tanto que Por Primera Vez también le hablé a ella. Aquella noche, mientras dormíamos, sentí un frío que me calaba hasta los huesos.
18:27 Me moví para abrazar a mi esposa y fue cuando la VI. Junto a Vanessa estaba la santa Muerte. Imponente, su mano huesuda reposaba sobre el vientre de mi esposa. No quise moverme, ni siquiera respirar fuerte. Temía que aquella presencia desapareciera. Se quedó un buen rato y aunque yo no creía en ese momento, le agradecí en por lo que estaba haciendo por nuestro hijo desde ese día. Nunca le faltaron veladoras, agua ni flores en su altar durante todo el embarazo. Así como hoy tampoco le faltan.
19:08 A la mañana siguiente le conté a Vanesa lo que había visto ella. Me observo unos segundos antes de confesarme que también la había sentido. Dijo que sintió una mano en su vientre, abrió los ojos y la vio, pero una pesadez en los párpados la hizo cerrarlos de nuevo. No supo si lo había soñado o no. Pusimos la vida de nuestro hijo en manos de Dios. ¿Y de la Santa Muerte? Al octavo mes teníamos cita con el ginecólogo. Al revisar los estudios se quedó sorprendido lo que había estado viendo durante 6 meses seguidos en los ultrasonidos ya no estaba. Nos preguntó si creíamos en los milagros porque si era así, este era uno.
19:57 Mi hijo nació una semana antes de lo previsto. Tuvieron que practicarle cesárea Vanesa. Pero nuestro hijo nació completamente sano y hasta hoy, que tiene 7 años, nunca ha presentado problema alguno. Tal vez se pregunten cuál era su condición. A nuestro hijo no se le había desarrollado bien una parte del cuerpo, lo que le iba a impedir moverse de por vida. Hasta hoy sigo siendo devoto de la santa Muerte, si no la hubiese visto aquella madrugada. Quizás nunca le habría tenido la fe que ahora le tengo la petición de la abuela, historia escrita y adaptada por la tenebrosa buenas noches Inframundo. Espero puedan contar mi experiencia, me llamo Roxana Portillo y tengo 23 años.
21:03 Vivo en el estado de México para ser precisa. En ixtapaluca mi anécdota no es muy larga, pero desde hace tiempo he querido contárselas. Mi abuela se llama Miriam. Ella era devota de la Virgen de Guadalupe, tenía su altar y en su día hacia el peregrinar a la iglesia para pedir por su hijo Rubén un vago sin oficio ni beneficio, perdido en las sustancias y que además ya debía una que otra vida no salía de la jefatura de policía. Y ella tenía que pagar cada vez que caía en la cárcel. Las multas y los desmanes que hacía su hijo ya la conocían en la cárcel y la verdad es que creo que hasta se compadecían de ella.
21:51 Se que mi abuela hacía su peregrinar con la esperanza de que la virgen le hiciera el milagro de que Rubén dejará de andar de Malandro, que se alejara de esas compañías que no sólo se estaban hundiendo ellos. Sino que también arrastraban a mi tío con ellos. Fué hasta un año antes de la pandemia que la abuela llegó a su casa y quitó el altar de la virgen. 2 semanas después ya había otro altar, pero no para la guadalupana, sino para la santa Muerte. Estaba en su habitación y pocos nos atrevimos a entrar. Sus hijas se enojaron mucho por lo que había hecho.
22:33 Pero mi padre la reprendió diciéndoles que la dejaran en paz, que ella sabía lo que hacía y él sabía porque le estaba rindiendo culto a la santa Muerte. Una vez que la abuela salió de casa, yo entré a su recámara para ver aquel altar. Había frutas, una veladora blanca y flores, pero también una botella de tequila y un habano. No había fotografías ni nada extraño que hiciera pensar que la abuela estuviera haciendo algo malo. Era el mes de septiembre, durante las Fiestas Patrias, cuando nos disponíamos a salir a festejar. De pronto llegó Rubén, todo maltrecho. Lo cargaban 2 de sus compinches, quienes traían una expresión de susto que no podían disimular.
23:26 Pensamos que algo muy grave había pasado. Mi madre al verlo casi rompía en llanto, pero cuando la abuela Miriam les preguntó que había sucedido, los 2 jóvenes intentaron responder, aunque al hablar sus voces delataban miedo. Apenas dieron las buenas noches y yo fui testigo de cómo miraban hacia todos lados, como si buscaran algo o a alguien. El tío Rubén estaba completamente asustado. No quería que nadie abriera la puerta. Gritaba que ella venía por el. Mis padres pensaron que se había vuelto loco, que tal vez se le había pasado la mano con las drogas, pero se notaba que no estaba bajo los efectos de nada. Tenía miedo verdadero.
24:17 La abuela nos dijo que nos fuéramos, que ella se encargaría de su hijo. Regresamos alrededor de la 1:00 de la madrugada. Y todo estaba muy tranquilo. En casa de la abuela. Mi tío dormía plácidamente ya con vendajes, donde había tenido heridas en la piel. Mi madre le pregunto si su hermano le había contado que le había pasado, pero ella respondió que era mejor que él mismo nos lo dijera por la mañana, antes de que amaneciera, mi tío ya estaba sentado en el sillón. Parecía que intentaba procesar lo que le había ocurrido la noche anterior. Yo no me aguanté y le pregunté porque había llegado así. Cabe aclarar que mi tío es solo un año mayor que yo. La abuela tuvo Asus 2 hijas y a Rubén. Desde muy joven me miró con los ojos muy abiertos y dijo que la había visto.
25:17 Le pregunté a quién respondió que a la muerte. Dijo que ya lo venía siguiendo desde hacía semanas. No quise decirle que la abuela le rezaba, No era de mi incumbencia. Contó que estaban dentro de una casa, que sabían estaría sola por las festividades. Fue allí donde volvió a verla. Apenas habían entrado en la propiedad. Sintió una mano huesuda que le aprisionó uno de los tobillos. Lo arrastró fuera de la casa. Aunque intentó aferrarse a lo que fuera, no pudo. Mi tío no tenía uñas, parecía como si se las hubieran arrancado. Tenía golpes por todo el cuerpo, heridas en los brazos y en la cabeza.
26:05 Me costaba creer que la santa Muerte le hubiera hecho eso, pero cuando se quitó el calcetín y vi como unos huesos estaban marcados en su piel, me estremecí. Parecía que iba a perder el pie. Estaba todo amoratado, como si la sangre no circulará. Dijo que no le dolía, pero que le ardía como si tuviera brasas calientes. En la piel. Se le notaba el miedo y la angustia en cada palabra, miedo de que ella volviera a manifestarse, angustia de que viniera a llevárselo. Mi tío no fue el mismo. Durante mucho tiempo le temía a la muerte. Yo no conté a nadie lo que él me dijo. Pero la abuela lo sabía.
26:51 Ella asegura que la Santa Muerte hizo lo que por años le pidió a la Virgen, pero creo que cada santo o Virgen puede hacer milagros, aunque no todos se endereza. Jorobados y mi tío necesitaba una lección más que un milagro. La petición de la abuela fue cumplida porque ella también ha cumplido lo que prometió. El altar nunca le falta, siempre tiene flores. Una veladora, su habano y su tequila. Mi abuela aún le rinde culto a la santa Muerte, pero también creo que en el fondo ya hizo las paces con la virgencita, querida comunidad.
27:37 Espero que esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes. Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme sus comentarios. Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco más. Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo con sus amigos. Esto nos ayuda a llegar a más personas y que la Comunidad siga creciendo. Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una próxima entrega. Esto fue Inframundo, relatos.
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