4 HISTORIAS de TERROR en LA MORGUE - INFRAMUNDO RELATOS
Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...
🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
🎧 Usa audífonos para una experiencia inmersiva.
Si tienes una historia real y deseas que aparezca en un episodio, envíala a: inframundorelatos@gmail.com
Más contenido en: www.inframundorelatos.com
🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
#IRDT #InframundoRelatos #RelatosDeTerror #TerrorReal #LeyendasMexicanas #PodcastDeTerror
0:13 Buenas tardes a todos los presentes. Mi nombre es Pedro y llevo trabajando como vigilante desde hace ya 10 años y contando. Me había tocado vigilar todo tipo de áreas conforme se ha ido desarrollando mi trabajo, pero era claro que lo que vi en una de las últimas que me ha tocado. Fue la cosa más horrenda que me ha pasado en la vida. La compañía para la que trabajo normalmente se dedica a llevar a cabo la vigilancia de diferentes hospitales y clínicas de gobierno. En términos normales, no hay mucho que ver, más que la ocasional pelea con alguno de los pacientes que se pone frenético o con los familiares que a veces se molestan. Por las diferentes reacciones que se puede llegar a presenciar en el servicio que prestan, los compañeros médicos ya saben, siempre les echan la culpa de lo que pasa. En una de esas me paso la situación que me mandó a. Uno de los.
1:18 Lugares más feos que podría imaginar en una de mis rondas nocturnas a una de las doctoras de un hospital de emergencias quedó en medio de una golpiza. La mujer que estaba atendiendo perdió a su bebé. No sabían exactamente por qué, pero a veces esas cosas pasan. El marido de la señora, que en ese momento seguía en terapia intensiva, decidió descargar toda la IRA que tenía en la pequeña doctora. Cuando vi que le soltaba un puñetazo a la cabeza, todo me pasó en cámara lenta. Simplemente me lancé al hombre.
2:00 El problema fue que mi fuerza lo empujó de tal manera que se pegó derecho en una de las bancas de metal, lo que hizo que se rompiera varios dientes. En medio de la trifulca, los otros pacientes salieron corriendo, los médicos se llevaron a la doctora y finalmente todo terminó en que el hombre que provocó la acción fue detenido y llevado a la delegación. Mientras que a mí no me corrieron, pero me mandaron a cuidar una propiedad abandonada, el trabajo estaba de la chingada, lo que le sigue, simplemente no había manera en que pudiera tener algo de contacto humano. El turno era de una semana entera, en la cual solo estaríamos 2 personas, una de día. Un anciano que cuidaba la instalación de toda la vida porque vivía cerca de ese monstruo abandonado y yo al que le tocarían las rondas nocturnas porque tenía que aprender mi lección durante 7 días tenía que hacer esos turnos perros y luego tendría aproximadamente 2 días de descanso para luego ir de nuevo a lo mismo por tiempo indefinido. Ya que no tenía fecha de regreso a los sitios donde estaba rodeado de personas, el edificio estaba ya tan desahuciado que básicamente sólo teníamos que
3:31 correr a uno que otro vagabundo que se acercaba con la promesa de tener un techo sobre su cabeza, el drogadicto ocasional. Y algunas personas que creían que el sitio estaba embrujado y se daban vueltas constantemente para grabar videos de horror. La experiencia que les voy a contar involucra a uno de esos personajes y al anciano. Su nombre era Leonel, el día era jueves. Lo recuerdo perfecto porque no podía esperar a que me dieran licencia para irme de ahí, don Leonel. Me entregó el turno con todo el buen humor que tenía, que la verdad no era mucho, y me dijo que esa noche tenía los huesos fríos.
4:20 Así le decía cuando, según él, sentía que se iban a parecer cosas. Pero finalmente creo que no tenía forma de hacerlo porque nunca había visto nada ni remotamente escalofriante, sólo montones de pasillos llenos de polvo que nadie limpiaba. Focos que se apagaban solos porque ya estaban dando las últimas y una construcción que daba miedo que se cayera en un temblor. Pero nada más allá de esos datos. En cambio, don Leonel se había quejado amargamente de la situación hasta que llegue yo a reemplazarlo en el turno de noche, cuando un compañero suyo, igual de viejo que él, se jubiló finalmente. Como siempre le contesté que se cuidara y me dediqué un rato a ver las cámaras de seguridad, se suponía que debíamos dar el rondín cada 2 horas, pero la verdad como era solamente yo, simplemente veía las pantallas y si acaso tocaba correr algún personaje no deseado, como les dije, pues lo hacía con gusto, pero en caso de que no, pues me la pasaba tomando café. En mi cubículo esa noche me tocó la de malas y en una de las horas que más me daba flojera moverme a eso de la 1:00 de la mañana vi un movimiento en una
5:50 de las zonas más profundas del hospital, en la maldita morgue. En ese instante se me enchinó el cuero. Se me hacía rarísimo que no hubiera percibido movimiento en otros sitios antes, ya que. Esa parte de la instalación estaba en el sótano del hospital. De hecho, había que tomar un elevador que claro, para esas alturas del partido estaba descompuesto y bajar 3 pisos hasta topar con una puerta metálica imposible de abrir. En situaciones normales, mucho menos sin luz, me tuve que bajar los pantalones para bajar todos esos escalones.
6:33 Sentía que todo mi cuerpo me advertía que no debería ir ahí. Después de todo. No tenía lógica que alguien vivo estuviera rondando por la zona, pero las cámaras no mentían. Una silueta se estaba moviendo por ese sitio. Por pura precaución me llevé la radio encendida. Sinceramente, no creía que me fuera a funcionar para nada. Pero al menos podría pedir algo de ayuda al viejo de don Leonel en caso de necesitarlo. No es que fuera hacer mucho con la información que pudiera darle, más que pedir refuerzos, pero como en esas zonas la señal de celular era pésima, pensé que sería mi única opción de tener una pequeña oportunidad de vivir. Caminé por los corredores del nosocomio, son de lo más escalofriantes.
7:28 Fríos y largos que de costumbre, el eco de mis pasos me hacía volver sobre mi espalda. Tenía la sensación de que el mundo entero me estaba observando desde las sombras del el edificio. Si creían que me iba a ir a oscuras están muy equivocados. Me valieron madre las políticas del Gobierno y prendí todo el hospital. No me importaba que fuera un faro para todos. Los que pasaran en la distancia cuando llegué al elevador me temblaron un poco las piernas, tenía claro que solamente podría ir por las escaleras, pero en ellas definitivamente los focos ya no funcionaban. Prendí la lámpara que tenía en el hombro del uniforme, tenía el plan de usar las manos de forma que pudiera maniobrar y defenderme en caso de que fuera necesario. También si me tropezaba y terminaba cayendo. Casi siempre.
8:31 Esa zona del hospital estaba húmeda por las numerosas goteras que se encontraban colando agua gota a gota, desde el techo hasta los sótanos. Sentía los pelos de la nuca erizarse con fuerza. Había algo en ese ambiente que me tenía con los nervios de punta a cada paso que daba. Por lo regular, no soy una persona miedosa. Pero poco a poco. Podía sentir que me aproximaba a algo que me haría huir. De ahí lo más rápido, que mis piernas temblorosas me lo permitieran. Mis manos seguían temblando también. Si no fuera porque las tenía ocupadas tocando las paredes para guiarme por donde iba caminando, mis pasos resonaban con fuerza. Lo que sea que estuviera abajo ya me habría oído pasar por ahí. Pese a que trataba de moverme con todo el silencio del que era capaz, conforme bajaba las escaleras, sentía que la atmósfera estaba cada vez más opresiva, como si el mundo entero me estuviera presionando los hombros por 1 segundo, creí escuchar que se movía algo en la oscuridad. Moví el cuerpo de forma que pudiera ver. ¿Qué estaba pasando?
9:50 Pero no noté que se encontrara ningún ser alrededor. Ya me encontraba en el tercer sótano, a unos metros de la Morgue, cuando vi que una mujer estaba llorando en una de las esquinas del punto, en el lugar donde antiguamente estaba la central de enfermeras. Se encontraba de espaldas a mí, por lo que no le veía el rostro. Simplemente notaba que su uniforme de enfermera. De un tono verde menta, estaba totalmente arruinado por la mugre y la humedad. Un sonido a mi espalda me distrajo y cuando volví la vista al frente ya no veía nada. En ese momento mi cuerpo entero estaba gritando que me moviera de ese sitio, que saliera corriendo para sobrevivir. Sentía el cuello tenso, la mandíbula apretada. Los ojos dilatados, buscando cualquier cosa que me diera un indicio de lo que estaba ocurriendo allí. Como no podía irme de ahí sin revisar, ya que las cámaras podrían delatar que no había ido a revisar nada, tuve que abrir la puerta de la morgue.
11:02 Ahí el ambiente se encontraba sumamente frío. Era como si el cuarto entero estuviera congelado. Mi mente estaba dando vueltas entre una aparición sobrenatural y que, fenómeno normal, estaba logrando que eso sucediera. Mi corazón estaba tan acelerado que apenas podía pensar en otra cosa que no fuera irme de ahí. En ese mismo instante, el metal chirrió. Al mover las puertas. Había montones de mesas y sillas empotradas unas con otras. Desde hacía mucho tiempo, las planchas que antiguamente habían guardado cuerpos se encontraban en su sitio.
11:47 Ahora estaban oxidadas por completo, como si se tratara de basura más que de cosas que algún día fueran a utilizar de nuevo. Pero pues esas son las reglas de gobierno. No puedes tirar absolutamente nada a menos que sea pérdida total. Pasé por la pequeña sala revisando todo. No encontré señales de vida en absoluto. Lo que sí es que vi que la puerta del refrigerador de la Morgue estaba abierta y de ahí se colaba el frío. Pensé que se habría activado el mecanismo de temperatura, así que simplemente entré para mover la palanca y desactivar el aparato. Suponía que normalmente, como no había luz ahí dentro. Era normal que se hubiera reactivado justo cuando estaba moviendo la palanca a su dirección correcta. Noté con el rabillo del ojo que la puerta del refrigerador se movía con rapidez.
12:51 Quise avanzar para evitarlo, pero en un parpadeo estaba completamente cerrada. La quise abrir por dentro, ya que tiene un método de emergencia para hacerlo. Pero entonces escuché que se movían los montones de mesas y sillas empotradas en otros sitios a la puerta. Comencé a golpear la puerta para que me dejaran salir. De no hacerlo pronto el aire que quedaba en esa habitación se iba a acabar. Quise empujar con el hombro la puerta, pero había algo del otro lado que me estaba impidiendo mover la estructura después de mucho intentarlo.
13:33 Tuve que doblar las manos y pedir ayuda. Noté que la señal de mi celular estaba muerta. Trate con la radio, pero el resultado fue el mismo. Tenía el corazón a punto del infarto. Me sentía a pocos segundos de morir. Pero eso no fue lo peor. Lo más terrible de la situación fue que de pronto, una vez que dejé de golpear la puerta metálica. Comencé a escuchar los sollozos de una mujer a mi espalda. Enseguida supe quién era. Debía ser la mujer que había encontrado en la sala de enfermeras. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Quise insistir en el radio sin mirar lo que estaba detrás de mí.
14:21 Traté de estar callado el mayor tiempo posible, pero simplemente no podía quedarme en paz. Sentía que ese ser. Esa enfermera estaba a punto de alcanzarme y solamente Dios sabe qué podría hacerme. Quise cerrar los ojos y simplemente sentarme a esperar la muerte, pero esos sollozos no paraban. Mi cabeza estaba dando vueltas. No podría estar tranquilo hasta silenciarla avancé unos pasos en dirección de la enfermera. Se me ocurrió la loca idea de que si estaba llorando. Quizá ambos éramos víctimas de un ser cruel, así que le hablé con voz temblorosa.
15:06 La dama pareció reconocerme. Dejo de llorar con la cara vuelta a la pared, solamente porque entonces noté que los sonidos que estaba haciendo no eran de llanto, sino de una risa frenética que quería ocultar. Cuando se dio la vuelta pude ver con horror que ella tenía la cara llena de cortes. Tan finos hechos por un escalpelo tenía los ojos blancos de los muertos, el cabello pegado por la sangre seca que se notaba. Hacía mucho tiempo que estaba ahí. El uniforme estaba lleno de ese mismo líquido, pero había algo perturbador en ello.
15:48 No parecía proceder del cuerpo de la enfermera. Tenía más pinta de ser parte de manchas semáticas provocadas por motivos violentos. Grité por ayuda. Sabía que quizá no iba a llegar, pero era imposible no pedirlo. Saqué mi arma reglamentaria y comencé a disparar contra el ser, que extendía sus manos de uñas rotas en mi dirección. Esos miembros debeían afilados como navajas y no dudaba que eran el motivo por el cual su uniforme se encontraba manchado. Los tiros parecieron detenerla brevemente, el tiempo suficiente para que me diera cuenta con horror mientras buscaba una salida, que en esas paredes de metal había montones de rasguños como de gente desesperada para poder salir de ahí.
16:43 Y en una de las esquinas montoncitos de huesos masticados, seguramente comidos por esa presencia maldita. El lente estaba tan cerca de mí. Que podía percibir su aliento horrible, que tenía ese aroma que presagia, que el poseedor se la pasa comiendo carne en muy mal estado y la piel que se notaba llena de llagas, pústulas, hematomas enormes que, de haber sido de un cuerpo normal, hubieran estado llenos de gusanos comiendo la carne muerta. Creo que llega el momento cuando estás muy asustado. En que tu cuerpo simplemente se da por vencido.
17:27 Llegas a un punto tan fuerte en la vida, te sientes con tan pocas posibilidades de sobrevivir que tus músculos se rinden. Simplemente tiemblan y comienzas a quedarte muy quieto, como si el cerebro quisiera que no sufrieras tanto. Al momento de fenecer estaba justo en ese punto con el lente sobre mi cuerpo. Sintiendo sus dedos, rasgar mi camisa cuando escuché que alguien estaba moviendo las sillas y mesas con furia. Entonces mi cuerpo recuperó todo lo que había perdido de esperanza. Le dio una patada al lente que pude quitarlo sobre mí pese a no haberle hecho mucho daño.
18:12 Y me lancé a dar golpes de nuevo a la puerta. Quería gritar, pero mi garganta simplemente ya no podía. Ya estaba demasiado seca y las cuerdas vocales ajadas como para poder emitir sonido alguno. Ante ese exabrupto de energía, el ente dudó sobre si quedarse conmigo o irse en otra dirección. La persona que me estaba ayudando finalmente tomó la mejor decisión, la puerta del refrigerador por fin se abrió y salí corriendo de ahí como alma que lleva el diablo. Ni me entretuve en ver a mi Salvador. Simplemente tenía que irme de ahí. El miedo me llenaba todos los poros y nunca había otra cosa que no fuera el deseo de alejarme del peligro. Una vez bajo el cielo nocturno me desplomé. Mis músculos ya no dieron más y mi mente estaba rota. Comencé a llorar como un chiquillo. Me dolía hasta el alma notar que todo lo que creía no era real, que mi corazón estaba por dar los últimos latidos, por el terror, el dolor, lo increíble de la situación. Estaba por perderme en la locura. Cuando unas manos cálidas me sacudieron el hombro, noté que era un muchacho.
19:34 Detrás de él estaban otras 2 figuras paradas. El chico debía tener unos 11 años. Me preguntó que había pasado. Noté que había una luz, seguramente de una Cámara grabando sobre su hombro. Me senté temblando, no podía hablar bien en ese momento, pero les pedí que apagaran la Cámara. Ellos obedecieron a la orden del chico a mi lado. Les pregunté si ellos me habían ayudado abajo. Él asintió. Me comentó que se llamaba Oliver y sus amigos eran remy. Y Luis eran investigadores de lo paranormal.
20:15 Eso último lo confirmó sonriendo de forma amplia. Luego me contó que escucharon mis gritos y bajaron para ver qué estaba pasando, pero no habían grabado a ningún ente más que a mí corriendo como loco. No tenía forma de callarme. En ese momento les comenté todo lo que me pasó. Ellos estaban maravillados tanto que. A remi se le olvidó encender de nuevo la Cámara. Había pensado en hacerlo de forma discreta cuando comenzar a contarles todo lo ocurrido, pero simplemente la historia estaba demasiado buena como para dejarla pasar.
20:57 Los 3 parecían muy emocionados y a punto de entrar de vuelta al hospital. Finalmente, al verme en ese Estado, sabían que no podría evitarles absolutamente nada. En cuanto dieron 5 pasos en dirección al hospital, algo estalló. Dentro de la estructura se escucharon unos gritos furiosos al interior del edificio. Se notaba que venían desde los sótanos. Eso me hizo esconderme detrás de los chicos que se quedaron en una pieza como yo. Los cuatro decidimos que lo mejor era no volver a ese sitio. Después de unos segundos, la radio nos espanto, era el anciano leonel preguntando que había sido ese estallido. Le dije todo lo que pasó y en poco tiempo llegó a vernos. El hombre les dijo a los chicos que regresarán a su casa o llamaría a la policía.
21:56 Los 3 se retiraron a regañadientes. Después me dio un café caliente y me invitó a ir al cuarto, donde normalmente descansábamos para ese punto. Comenzaba a clarear el día creo que ya iba para las 5:00 de la mañana, quizá un poco más, la verdad no importaba. El viejo me comentó que por fin me habían dado un susto de verdad me había encontrado con la enfermera de la morgue, una chica que falleció mucho tiempo atrás. En un accidente en que se quedó dentro del refrigerador de la morgue por un fin de semana completo en el cual nadie había ido a causa de una huelga, asentí ante la historia trágica.
22:45 Después de eso, aunque estaba vigilando el sitio, nunca volví a revisar que eran las sombras que pasaban por las cámaras en la morgue ese espectro. Aún deambula por la morgue y parece que no tiene intenciones de irse a su eterno descanso. Les agradezco en contar esta experiencia. Saludos a todos mis amigos dedicados al trabajo con los cuerpos y la Comunidad de Infra. Muchos de los. Compañeros no creen en cosas sobrenaturales y yo era uno de ellos, al menos hasta poco antes de retirarme de esta chamba.
23:26 Durante 30 años de estar en servicio nunca me pasó ninguna de esas cosas que dicen otras personas que les suceden, como escuchar pasos que se abren las puertas, te hablan diciendo tu nombre en la oscuridad de los pasillos, ninguna cosa que se pueda ni imaginar. Solamente era chamba un día sí y otro también. Así se pasaron mis años de juventud en los que pude ver de todo. Atropellados, apuñalados, intentos de llevarse los cuerpos de las morgues. Intentos de las viudas o de las amantes por quedarse con una parte del fallecido.
24:08 Personas que querían irrumpir en estos sitios con el objetivo de mantener intimidad con los cadáveres. Es increíble la colección de cosas que pueden pasar por la mente de las personas cuando ven el cuerpo de un congénere. En estado de indefensión total, lamentablemente, en mis últimos años de servicio me tocó verlo en persona y no sé si fueron seres vivos los que realizaron esos actos viles. De hecho, una vez que concluya este relato, sabrán porqué tuve que decidir redactarlo y mandarlo a que una audiencia nutrida lo pudiera escuchar. Era un turno de noche, como cualquiera de los que había tenido hasta ese momento.
24:57 En mi vida había checado la entrada, me serví un café espeso de tan cargado que estaba. Tome mi bloc de notas y prepare la pluma para empezar a llenar informes esa velada. La noche no estaba tan movida como en otras ocasiones. Supongo que incluso la muerte a veces se toma algunos pequeños descansos. En las horas previas a mi turno, a la morgue de la ciudad donde trabajaba, llegaron 6 cuerpos, 5 de ellos eran lo de esperarse para una urbe relativamente pequeña, algunos apuñalados, otros atropellados, unos más en espera de determinar la causa de muerte, el que se llevó el pastel. Fue el cuerpo.
25:46 De un hombre bastante corpulento al que el asesinó. Porque era claro que algo le habían hecho. Se había tomado el tiempo de quitarle la piel por completo, como si fuera un traje, y se había puesto creativo con las tripas del fallecido, reorganizando los órganos en una macabra obra de arte que los colocaba en orden alfabético, pero de tal forma que aún estuvieran conectados Asus conductos funcionales. A ese pobre ser lo dejé para el final. Mientras me dedicaba a darle salida a los casos más sencillos, le echaba ojeadas a lo terrible que podrían ser las personas a eso de las 3:00 de la mañana. Finalmente, era hora de enfrentarme a un caso que parecía ser uno de los más extraños de mi carrera. Comencé por revisar todo el contorno de los músculos. Estaban tan perfectamente cortados. Que parecía una tarea imposible, incluso para algún estudioso de la anatomía, que se hubiera tomado el tiempo con todo su material de trabajo a disposición en la examinación. Me di cuenta de que el cuerpo no podría tener más de unas horas de haber fallecido, cosa imposible para el detalle con el que estaba desollado.
27:12 Luego tocó el turno de ver el interior del hombre. De sacar los órganos uno a uno para observarlos y anotar mis hallazgos. Conforme avancé en el proceso, me di cuenta de que el hombre tenía, además de los órganos en un orden distinto al anatómico, que en cada uno de ellos había una pequeña marca. Era una quemada en su superficie. Eran símbolos que correspondían a diferentes demonios. Tuve que hacer unos dibujos en una libreta. Para luego ponerme a investigar a fondo para saber de qué trataban. Los ojos estaban cocidos a los párpados de forma delicada, logrando que el pobre ser tuviera que ver todo lo que le hacían hasta que por fin murió. Era como una especie de tortura casi imposible de soportar. Me sentí mal por el pobre desgraciado. No había bastado que le dejaran el cuerpo como recencanal. Sino que también habría que tenido que presenciar cada paso de eso hasta que el asesino por fin hubiera tocado el corazón. Y aún después de eso podría haber sentido un par de minutos más toda la crueldad de la que era capaz. Después de anotar todo, necesitaba un descanso de lo que estaba observando, así que tomé mis cigarros y salí a fumar. Mi corazón en ese momento se
28:44 sentía pesado. No había manera de que todo eso lo pudiera haber hecho un ser humano. Estaba ensimismado en mis pensamientos cuando noté que un hombre de talante elegante, alto, con barba cerrada, me preguntó si tenía un cigarro extra. Saqué la cajetilla y se la extendí. El hombre lo tomó y cuando lo tuvo en sus labios lo encendí. El caballero tenía un traje caro, su presencia era un poco intimidante, tenía puestos unos lentes negros pese a la oscuridad. Me dijo que él venía a reconocer un cuerpo, pero no se animaban a entrar.
29:26 Le contesté que justo trabajaba en él, si quería, podría pasar. Una vez que nos acabáramos el cigarro, el hombre asintió con calma y comenzamos a platicar de nimiedades. Ya terminado el descanso me dirigí a la entrada y justo antes de pasar lo que creía que era una persona, me indicó que necesitaba ser invitado para pasar eso. Se me hizo sumamente raro, más viniendo de alguien con sus ropas. Al ver que dudaba, él se encogió de hombros y me comentó que era un TIC que tenía. No le tomé la importancia debida y le dije que estaba invitado a pasar. Inmediatamente, el ser dio un paso dentro de las instalaciones y lo que antes tenía la apariencia de un ser humano se convirtió en una criatura que me sacaba fácilmente una cabeza. Sus músculos crecieron de manera impresionante a niveles que ningún ser humano podría lograr.
30:32 Le salieron unos cuernos retorcidos como Carnero del cráneo y la piel estaba cubierta de un vello oscuro y grueso. Se veía de un tono rojizo casi quemado. Me sorprendí tanto que el corazón casi se me salía del pecho. Mi mente no podía pensar en nada más que en salir corriendo de ahí, pero como estaba delante de la criatura y el ente me tapaba la salida. Mis pies reaccionaron solos. Y fui corriendo al interior de la morgue, al área de cuerpos. No sé si los guardias estaban en su descanso o qué demonios pasaba, pero ninguno de ellos se encontraba cerca, de manera que cerré las puertas lo mejor que pude y me escondí detrás de los cuerpos como para que no pudiera localizarme fácilmente en pocos minutos.
31:28 El ser ya había llegado a esa zona de la morgue. Su presencia calentaba el ambiente frío reglamentario del sitio, de forma que incluso había comenzado a sudar el corazón. Me palpitaba tanto que me dolía la cabeza, las manos me sudaban como a un loco y las piernas me temblaban tanto que aunque hubiera querido levantarme, no podría haberlo hecho. La sonrisa salvaje de ese ser ya no tenía nada de humano. La quijada le sobresalía del rostro con unos dientes de depredador y los ojos lanzaban flamas tan calientes que resultaban tener un tono azul.
32:10 Apartó los cuerpos que estaban al lado del desollado de un golpe. Estos se retorcieron como si tuvieran dolor, pero créanme que estaban muertos, gritaban de tal forma que. En mi cabeza aún resuena el sufrimiento en sus alaridos, parecía que los estaban torturando en el infierno mismo. Luego pasó al que le importaba el hombre sin piel, con una uña que se veía bastante funesta. Tocó los músculos de ese pedazo de carne y como por encanto lo revivió, no era posible biológicamente.
32:50 Pero el hombre se retorcía y gritaba con un dolor que no puedo imaginar, como si de verdad ni la muerte lo hubiera bendecido. Con el descanso de ese daño tan brutal, el demonio se deleitaba en esos gritos. Luego tomo los órganos que estaban en una bandeja al lado, uno a uno, y los apretó con las manos. Sus garras los perforaban vaciando por completo sus bolsas, de forma que quedaban hechos pedazos de líquido hirviente. Sobre la mesa de la autopsia, cayendo sobre el cuerpo y causando aún más dolor y daño, el hombre estaba obligado a ver eso.
33:31 No podía moverse ni cerrar los ojos. Conforme vaciaba el contenido desagradable de los intestinos, metía todo el contenido digerido en la boca de la víctima, que trataba de vomitar a arcadas, suplicando que el dolor se detuviera. El demonio simplemente sonreía con diversión a cada súplica. Parecía aumentar el ritmo de su tortura. Finalmente, cuando se acabaron los órganos para destruir, le dijo al hombre con voz de trueno que eso debía enseñarle a no romper ningún trato. Mi cabeza daba vueltas, estaba tratando de no ver lo que pasaba. Pero esas acciones sobrenaturales. Me hacía no poder dejar de ver qué es lo que estaba pasando más allá de mi campo de visión.
34:21 Una vez que el hombre estaba pidiendo disculpas en todos los tonos y formas posibles, humillándose para no sentir más dolor, el demonio se deleitó en rascar músculo a músculo con las uñas filosas que poseía la escena infernal que estaba presenciando. No era posible simplemente. No había manera de que nadie se diera cuenta de lo que estaba pasando, de que las cámaras no dieran paso a un montón de policías corriendo para detener a la criatura. Una vez que los pedazos de su musculatura estaban tirados en el piso por todos lados, el demonio siguió con los huesos que iba desbaratando pedazo a pedazo.
35:08 No supe como el pobre ser que sufría esas torturas. No tenía permitida la inconsciencia todo eso. Ya. Habría matado varias veces a una persona. Viva el crujido de los huesos uno a uno. Es una cosa que se ha quedado grabada en mi cabeza. Es de esos ruidos que te dicen que algo está muy mal. Si los escuchas que te advierten que no hay manera en que sea natural escucharlos una vez satisfecho con todo lo realizado. El demonio finalmente aplastó el cráneo del infortunado en varios pedazos y por fin cesaron los sonidos de tortura.
35:51 En ese momento me encontraba bañado en un charco de orina y sudor, porque simplemente mi humanidad no había podido con tal grado de crueldad. En el aire flotaba el aroma putrefacto de todos los líquidos derramados, además del propio de mi adrenalina. Ese olor pesado aceitoso que te hace pensar en que estás a punto de ser consumido por un depredador y no hay vuelta atrás. Quería hacerme pequeño tanto que ese ente del infierno no notara mi presencia, pero por supuesto que sabía que me encontraba ahí.
36:32 Después de divertirse con todo eso, quitó los cuerpos que me escondían de un manotazo. Y me miró con desprecio, con el mismo que todos veríamos a una cucaracha que se ha colado en la cocina. Me levantó la cabeza con delicadeza, me vio a los ojos, estaba en un mar de llanto. Me dijo que tenía que hablar conmigo en serio. Me levantó en vilo y con toda la suciedad que cargaba encima, me sentó en una silla para luego decirme con una voz profunda y cavernosa. Que todo lo que había visto era resultado de que esa alma no había cumplido con su trato.
37:15 Él no me podía dejar ir así. Después de todo, le había hecho un favor al invitarlo dentro y que pudiera terminar con su venganza, cosa interrumpida por los forenses que llegaron a recoger el cuerpo del hombre. Añadió que entre ellos las deudas son muy importantes. Así que no podría irse sin hacer un trato. Después me preguntó qué era lo que deseaba en ese momento. Estaba a punto de la crisis cardíaca y el desmayo, así que le dije que no me hiciera daño y salir con vida de esa situación. El demonio se rió con ganas.
37:56 Después de un momento me indicó que mi petición era tan pequeña que me haría un favor. No le tendría que dar mi alma a cambio, ni mucho menos. Simplemente debía esparcir la historia de lo que había visto esa madrugada de todo el sufrimiento del deudor, que no pagaba su deuda con el diablo de que con los entes sobrenaturales no se juega. Acercó su rostro al mío con el aliento oliendo a azufre. Añadió que a veces. Los de mi especie iban por la vida muy tranquilos, como si de verdad no hubiera cielo o infierno, como si las cosas que ellos podrían hacernos no fueran parte del orden natural de la vida y de alguna forma había que meterles el miedo de nuevo en la sangre.
38:49 A continuación chasqueó los dedos y mi mundo entero se volvió negro. Cuando desperté, estaba terminando el informe del último de los cuerpos normales que habían llegado antes. El tiempo había retrocedido a las 2:55 de la madrugada. Estaba limpio, me sentía normal. La única diferencia a lo que había presenciado antes era que tenía frente a mí al demonio. En su figura humana me mostraba los dientes de forma afable. Tenía varias incrustaciones de piedras preciosas surcando sus piezas delanteras.
39:32 Se acarició el cabello y me dijo que si respetaba mi trato no tendría porque sufrir todo lo que había presenciado en ese momento. Luego se levantó, se arregló el traje, que se notaba que me hubiera costado más que todo lo que llevaba ahorrado para mi jubilación. Y se retiró dejando a su espalda el aroma del azufre, el fuego y todos esos gases que uno se imagina que salen de la barbacoa eterna, que es el infierno. Mi cuerpo tembló ligeramente. Aunque en ese momento parecía no haber sufrido el trauma de todo lo acontecido, mi mente sí lo tenía presente.
40:14 Era una bruma que me nublaba las ideas que me hacía pensar a ciencia cierta que todo lo que había pasado. Era más que real, que era una vivencia horrible, que no querría repetir para nada en la vida. Poco después de eso comencé a escribir esta historia. Me dio bastante trabajo porque cada que pensaba por lo que presencié, sentía unas náuseas tremendas y mi cuerpo entero temblaba sin control, sin dejarme escribir una sola palabra más. Espero que puedan narrar mi historia. Por descabellada que parezca, me estarían ayudando a lograr cumplir con mi parte del trato y evitar la condena al infierno que me espera solamente por estar en el sitio equivocado en el momento menos adecuado para que un maldito entre del infierno hiciera de las suyas.
41:11 Por favor, coloquen esto de forma anónima. Ya tengo suficiente tortura con que todos me creyeran loco luego de haberles contado lo que vi en un ataque de ansiedad que casi hace que me jubilen por adelantado. Buenas noches Alejandro. Soy médico forense desde hace varios años, unos 20 y contando. Y aunque tengo mi buena ración de sucesos sobrenaturales. Desde que nos abren las puertas girando el picaporte hasta que de pronto ves sombras caminando por los pasillos, nunca me había tocado una aparición realmente de temer. Como en esa ocasión.
41:59 Prefiero omitir mi nombre debido a que aún trabajo en la misma institución, pero digamos que forma parte de los órganos de justicia de la nación, como muchos médicos de mi profesión. Que ya tienen varios años trabajando. Es nuestro deber moral enseñar a las nuevas generaciones, así que no es una ocurrencia rara que estemos rodeados de estudiantes la mayor parte del tiempo, tanto los que están en servicio como los que vienen a observar cómo se llevan a cabo los diferentes procesos al examinar un cuerpo de la manera más profesional y seria que se pueda. A diferencia de algunos compañeros, les tengo terminantemente prohibido sacar fotografías, acercarse a los cuerpos con otra forma de ver la vida, que no sea pleno respeto por las personas que alguna vez fueron y quizá por mi formación como católico.
43:02 Les solicito que si lo desean realicen una oración a mi lado, ya si tienen otras creencias no les exijo. Pero de preferencia es necesario que lo hagan para mantener cierto agradecimiento a las personas que han donado su cuerpo a la ciencia o a aquellos que fallecieron en circunstancias desafortunadas que necesitan de una mayor atención para resolver los misterios que guardan. Recuerdo que era una guardia nocturna cuando estaba trabajando con el cuerpo de una mujer joven. Tenía una evidencia de entrada de proyectil de arma de fuego en la cabeza, que parecía ser la causa de muerte, pero el resto de su cuerpo mantenía bastantes señales de abuso con cuidado.
43:52 Retire la sábana de encima de su cadáver. Tenía varios tatuajes en piernas y manos, además de algunos en el pecho y espalda. Las manchas semáticas se concentraban en la parte posterior. De forma que el cuerpo había permanecido boca arriba por mucho tiempo. El resto de la piel tenía ese tono pálido seroso que tomamos cuando estamos desprovistos de todas las células sanguíneas y nuestro corazón ya ha abandonado su labor. Me ajusté los lentes antes de ponerme los guantes. Identifique todos los rastros de la víctima que nos pudieran dar más detalles sobre ella.
44:36 La revisé de un lado a otro de la piel. Todo estaba más o menos bien, a excepción de un tatuaje mal curado que podría haber provocado mucho dolor y marcas de ataduras en los tobillos y las muñecas estaban rojas y en carne abierta, de forma que podría haber correspondido a que la tuvieron atada mucho tiempo. Y ella se resistió con todas sus fuerzas. Motivo por el cual no le importó lastimarse. De esa manera no tenía signos de que la forzaron de forma íntima, pero sí quemaduras de cigarros y de pinzas que probablemente habrían ido a una corriente eléctrica. Sin duda, esa joven era una víctima más de la violencia que todos vivimos como fruto de las actividades de grupos delictivos.
45:31 Tomé el escalpelo con delicadeza. Comencé a hacerla conocida y de incisión para lograr exponer los órganos internos, comenzar a pesarlos, registrar las anomalías que pudiera encontrar, entre otras cosas. El escalpelo había terminado su recorrido. Cuando noté que alguien me estaba viendo, era esa sensación de mirada. Que te hace voltear a la dirección. ¿De dónde viene? Levanté los ojos y en medio de la sala, con las luces mortecinas del sitio, haciendo de Reflejantes la VI.
46:12 Era una chica menuda, con los ojos intensos, ojeras enormes. La ropa la cubría por completo cada centímetro del cuerpo. Enseguida pensé que era una estudiante, ningún agente de seguridad del sitio. La habría dejado pasar de no haber sido así y teníamos varios filtros para llegar a la morgue, sobre todo porque se trataban temas judiciales y ello necesitaba mayor cuidado para el examen de los cuerpos. Sin separar las manos de lo que hacía. Le pregunté su nombre. Berenice contestó en un tono tímido, casi como si se le hiciera raro que le estuviera diciendo algo. Seguí con la disección.
46:57 Le dije bien, hoy te tocará ver una disección completa, así que toma unos guantes y comencemos. Supongo que el resto de tus compañeros no ha querido venir por la noche, pero eso está bien. Significa más conocimiento para TI o al menos mejor explicado, porque sólo nos enfocaremos en tus dudas. Ella sintió sin decir nada más. El ambiente de la morgue era helado, pero no hacía falta mucho para que se sintiera así. Era normal que hubiese sensación de frío profundo porque de esa manera se conservaban mejor los cuerpos de la descomposición. Separamos parte a parte, la piel de la joven víctima, saqué los órganos uno a uno buscando algo en particular. ¿Los PC le dicte los datos a la GRABADORA? Para luego registrarlos en papel de forma más fehaciente. La chica, a diferencia de otros estudiantes, no preguntaba nada, simplemente se quedaba observando y asistiendo. Parecía una profesional de la disección por su comportamiento tan serio.
48:12 Le dije paso a paso los distintos cortes y movimientos que teníamos que realizar para examinar correctamente el cuerpo. En un momento de descanso elevé los ojos para verla. Noté que berenice estaba pálida, mucho más que al inicio de la práctica. Las ojeras permanentes que compartimos, todos los dedicados a la medicina se le notaban en el rostro. Tenía una expresión de estar aguantándose, las nauseas. Nada de eso era raro en nuestra profesión. Sus reacciones eran lo menos que uno podía experimentar los primeros años de diseccionar. Algunos incluso llegaban a desmayarse de la impresión. Le comenté que si quería descansar, podía hacerlo. Después de todo, esta era una clase para ella. Prácticamente berenice se negó con la cabeza. Me había tocado trabajar con una muchacha fuerte y eso me alegraba.
49:17 Le ofrecí una burla de algodón con esencia de menta. Eso ayudaba a soportar mejor el aroma a cadaver que se extendía por la habitación. Por mucho que estuviera bien conservado, el cuerpo siempre emitía el aroma de la carne, siendo vencida por las bacterias y el paso del tiempo. Buscamos indicios en el interior de los músculos de la víctima, el tono de los músculos. Me indicó que había numerosos golpes que no alcanzaron a siquiera generar hematoma. Se los dieron de forma brutal, justo antes de acabar con ella, de manera que los vasos sanguíneos no alcanzaron a amoratar la piel, al menos no de forma evidente.
50:08 Le pedí a berenice que se acercara a ver lo que hacía ella. Lo hizo con timidez. Miraba con terror como el Escalpelo retiraba la piel de la carne del hueso y le indicaba las anomalías que le encontraba en las distintas zonas del cuerpo. Como si se tratara de un libro de anatomía, la joven nos servía para lograr distinguir qué otras cosas guardaba el crecimiento retardado de los huesos. Algunas fracturas que sanaron. Luego subimos a los diferentes tejidos internos, buscamos en el interior de la zona íntima de la víctima y aunque de primera instancia no había notado nada, el canal de entrada tenía numerosas lesiones cicatrizadas, lo que indicaba que no había un consentimiento respecto a las relaciones sostenidas.
51:05 Cuando mencioné eso en voz alta, la muchacha comenzó a sollozar. Me detuve un momento para verla. Era como si estuviera hablando de su persona y no de un cuerpo. Pero como sé que a veces son sensibles las estudiantes en las primeras etapas de la carrera, le dije que descansaríamos un momento para darle espacio. Ella asintió, se sentó en una banca en el lateral de la sala. Me acerqué a ella y le pregunté por qué había decidido venir esa noche. Después de todo, no era obligatorio asistir a las clases nocturnas, a menos que fuera una petición directa de sus profesores.
51:50 Y como por el momento no tenía ninguna noticia de eso, pues no vi la necesidad de torturarse sola para lograr unos puntos extra. Bereniz se cayó, por lo que seguí diciendo que muchas veces la verdad de los crímenes que sucedían en las calles. Era mucho más cruel que lo que podían imaginar en los libros de texto o lo que podían ver en las pantallas de la televisión en los programas sobre ese tipo de sucesos. Usualmente eran situaciones que nos hacían preguntarnos qué tan podrida estaba la humanidad para llegar a ese punto de hacerle tantas cosas horrendas a una persona. Pero precisamente para eso estábamos nosotros. Para que pudieran agarrar a esos monstruos y que se la pensaran 2 veces antes de hacer lo necesario para suplir sus enfermas necesidades emocionales, ella asintió brevemente.
52:52 Tenía los cabellos cubriendo su frente, no hacía el menor intento de quitarse las lágrimas de los ojos, así que. Decidí ir un poco en contra de lo que acostumbraba y saqué un pañuelo de mi bolsillo. Se lo estaba ofreciendo a la joven, pero no lo veía, así que lo acerqué a su rostro y por accidente le moví el cabello. En ese instante noté que tenía una mancha extraña en la cara circular y de color negro. Eso me desconcertó. Porque tenía el diámetro exacto del tiro que le dio muerte a nuestra víctima, una herida de bala calibre 38. Inconscientemente dió un salto atrás. Enseguida berenice enderezó la cabeza. En ese momento la pude ver como realmente era. La ropa estaba sucia después de días en la intemperie, los ojos blanquecinos por la falta de sangre. El rostro pálido, con numerosas líneas que lo atravesaban, y mordeduras de insectos, así como agujeros de larvas de moscas que se habían alimentado de él por el tiempo que llevaba de muerta los labios los tenía partidos morados. La expresión parecía de una dolorosa realización que indicaba lo que ahora ambos sabíamos, ella no era parte de este mundo.
54:23 Quise gritar, pero el sonido se quedó atorado en mi garganta cuando la joven se levantó de su lugar para ir en mi dirección. Los brazos extendidos, las uñas rotas por una lucha que finalmente falló por completo. Me tocó las sienes con las manos al acorralarme contra una pared. No tenía forma de salir de ahí. Luego acercó sus labios a mi oído y comenzó a hablar de forma cascada, que se sentía como un hueco. Comenzó a narrar sus últimas horas. Me permitió ver en mi mente todas las imágenes como si yo mismo las estuviera viviendo. La habían capturado en una estación de autobuses. Era de noche, estaba esperando el transporte que la llevaría a su casa.
55:15 Luego del trabajo tenía puesta la misma ropa con la que la encontraron. Después de unos minutos en la parada, a la joven se le acercaron un par de tipos que la jalaron de brazos y piernas. Se la llevaron cargando sin que nadie presente. Los viera la arrojaron a una camioneta, uno de los sujetos le apuntaba con un arma, el otro conducía y 1/3 la ataba de manos y pies. Estaba llorando, trataba de resistirse enérgicamente. Ahora que sabía qué intenciones tenían, quería irse o que la mataran. Cualquiera de las 2:00 cosas podrían funcionar de pronto. Un golpe de culata en la sienla durmió por completo. Despertó en 1/4 de cemento, oscurecido por la grasa de numerosas personas que habían tratado de irse de ahí, de vivir un poco más.
56:14 Seguía atada, trataba de irse. De que las amarras se rompieran, pero no tuvo oportunidad. Simplemente eran demasiado fuertes para conseguirlo. Luchó con todas sus fuerzas hasta que de nuevo llegaron sus captores y de un golpe en el abdomen la dejaron inconsciente. De ahí siguió un desfile de torturas. Que no tenían más objetivo que enseñar a torturar a un chico que no podría tener más de 20 años. Pese a que suplicaba por su vida e integridad, los hombres mayores asustaban al joven para que hiciera cosas horribles en su pobre cuerpo.
56:59 Sentí como pasaba la electricidad por mi carne, como le había pasado a ella, las quemaduras de cigarro en zonas muy sensibles. Como la redujeron a poco más que un guiñapo humano y cuando estuvieron hartos de ella, cuando ya era un ser sin voluntad alguna que haría cualquier cosa con tal de que sus captores no le hicieran más daños. Entonces vino el final en forma de bala entre las cejas. Cuando lo hicieron, ella no hizo sonido alguno, no suplicó, era como si la muerte fuera una bendición. Al menos de esa manera, no tendría que sufrir más a manos de sus captores.
57:46 Luego estos la envolvieron en un plástico, la llevaron a un descampado a unos kilómetros del sitio donde estaban, la dejaron en el lote sin el plástico a que los elementos se hicieran cargo de ella. Pero un niño que jugaba en ese campo la vio y le dijo Asus padres después era historia. La recogieron y llevaron a la morgue. Despegó sus dedos de mis sienes. Estaba llorando de forma incontrolable. Gritaba porque mi pecho no podía con todo el horror de lo que había visto con mis propios ojos. Mi ser entero se retorcía cuando pude enfocar la mirada. La vi parada a mi lado.
58:32 Tenía el mismo. Aspecto del cuerpo con el que estaba trabajando ahora sin ropas con el cabello recogido. Seccionada me dijo que quería que la ayudara, que por favor encontrarán a los hombres que le habían hecho tanto daño. Solo podía sentir, era mi trabajo, pero además su presencia era tan avasalladora que no podía decirle otra cosa. Berenice parpadeó un par de veces y luego se esfumó en el aire en pequeñas volutas de humo. Como si nunca hubiera estado ahí, el cuerpo seguía colocado en el mismo sitio. La temperatura había regresado a la normalidad. Recordé que en las imágenes que me mostró se notaba que había una identificación entre los bolsillos internos. Corría las ropas colocadas en bolsas para identificarlas y, efectivamente, por suerte, atorada entre los pliegues de su suéter tejido.
59:39 Estaba una credencial de elector que tenía su nombre completo y dirección. Inmediatamente fui a reportar el hallazgo. Se comunicó a la familia que teníamos el cadáver de la joven y a la mañana, una vez que ya había terminado con todo mi trabajo, llegó su madre, que la identificó enseguida con ayuda de los datos que se proporcionaron. Enriquecidos por el inesperado testimonio de ultratumba, pudieron dar con los delincuentes justo a tiempo, ya que tenían a otra chica en iguales condiciones que las de berenice, atada en su cuarto de torturas, que, por cierto, ya tenía varias denuncias de ruido excesivo. A veces las apariciones no solo se hacen presentes para darnos el susto de nuestras vidas.
1:00:35 En este caso fue para que no terminara en una fosa común. ¿Y por qué no ayudar a que dieran con los responsables? Esta fue mi historia. Gracias por tomarse el tiempo de escuchar. Buenas noches a toda la comunidad de Inframundo, la historia que comparto con ustedes comienza un domingo que pintaba para ser alegre. Los rayos del sol apenas comenzaban a entrar por las ventanas. Hasta mi cuarto ya llegaba el aroma del café y del desayuno. Me levanté de prisa sin darle gracias a Dios por nada, recordando que tenía muchos planes por cumplir. Poco a poco nos fuimos reuniendo alrededor de la mesa. Después de darnos los buenos días. Mi esposa sirvió cuatro platos a pesar de que. Aún mi hija, la menor, no se levantaba. Cómo corrían rápido los minutos.
1:01:49 Me levanté de mi silla para ir a despertarla, como casi siempre lo hacía los domingos. Mi hija blanca era la alegría de la casa con sus 17 años. Nos contagiaba a todos con su hiperactividad. Siempre que desayunábamos nos contaba sus planes, sus sueños y cosas tan divertidas que. No podíamos estar sin ella. Recuerdo que abrí despacio su puerta para despertarla con un buen susto. Así lo acostumbraba a hacer y ella lo sabía esa mañana, su cuarto se sentía frío. Además, algo había de extraño en el ambiente. Ni siquiera entré por completo al asomarme a la primera, observe la habitación vacía, la cama se encontraba tendida, como si mi hija no hubiera dormido ahí. Desconcertado, iba a cerrar la puerta para buscarla en el baño. Cuando la mire de reojo, estaba detrás de la puerta. Levanté la vista para verle la cara porque estaba mucho más alta de cómo ella era.
1:02:56 Su cabello largo, suelto y desmarañado caía sobre sus hombros. Sus ojos tenían una mirada opaca que, aunque me miraban, parecía no ver a ninguna parte su color de piel. Era extraño y no se movía ni siquiera para respirar. Bajé la vista para ver sus Pies Descalzos. Me di cuenta de que no tocaban el suelo. Recorrí su cuerpo con la vista porque no procesaba lo que estaba pasando en unos cuantos segundos. Me pregunté varias veces porque mi hija estaba así. Busqué hacia el techo al ver una soga. La terrible realidad me hizo casi perder el sentido y la razón.
1:03:41 Di algunos pasos hacia atrás sin poder creer, sin. Aceptar lo que estaba frente a mis ojos. Lo que estaba mirando era el cuerpo sin vida de blanca. Mi pequeña princesa, por unos instantes, miré su cara. Reflejaba una profunda tristeza que golpeó mis sentidos. Lo único que recuerdo es que grité de una manera espantosa, tan terrible como nunca lo había hecho. Todo lo demás fue un caos. Me quedé paralizado mientras mi esposa y mi hijo hacían de todo por ayudarla. Todo corría en cámara lenta, pero era evidente que nada se podía hacer. Entonces caí de rodillas.
1:04:25 Esos han sido los minutos más espantosos de mi vida. Nos salimos de su cuarto hechos, un mar de lágrimas. Mi hija estuvo en esa cuerda por horas. Por nuestros gritos llegaron otras personas y pronto nuestra casa parecía un circo donde la gran mayoría no respetaba nuestro dolor. Cuando levantaron el cuerpo nos fuimos detrás de la semefo porque no queríamos dejar sola a blanca pensando que se podría asustar con tanto alboroto. Ahí nos quedamos en las oficinas, consternados, sufriendo nuestra pérdida sin poder procesar lo que había ocurrido. Las cosas se comenzaron a poner tétricas cuando un médico me mandó llamar para que le ayudara con mi hija. Sin tener clara la petición del doctor, me llevaron hasta donde se encontraba el cuerpo.
1:05:22 Caminé nervioso por aquel pasillo que podía yo hacer para ayudarle a un doctor. Me pregunte muchas veces el médico se encontraba muy serio. Me pidió que fuera fuerte y que no me fuera asustar. Me explico de varias maneras que lo que sucedía hasta cierto punto en algunos casos era normal. Yo solamente lo miraba sin comprender. Resulta que tuve que ir a hablar con el cadáver de Blanca porque estaba tan rígido que no lo podían preparar. Además de eso le rodaban muchas lágrimas y me dijo el médico que temblaba como si tuviera miedo.
1:06:04 ¿Saque fuerzas desde lo más profundo de mi ser, con palabras que sólo un padre que ha pasado por una tragedia como esta entendería? Logré que se tranquilizara. Ahí estuve más de 2 horas hasta que terminaron de preparar el cuerpo. Salí para romper en llanto. Las cosas no pararon ahí después de algunas horas y ya en la funeraria fué lo mismo. Entramos nosotros a vestirla porque los embalsamadores estaban batallando mientras yo hablaba con ella y le pedía que no tuviera miedo, que pronto pasaría todo ese proceso. Mi esposa logró vestirla.
1:06:45 El sepelio fué una experiencia terrible, ver a mi hija Acostada en una caja metálica fué un fuerte impacto. Sin importarme la gente que la velaba le reclamé muchas veces al cuerpo inerte de blanca él, porque había hecho eso de paso, también arremetí contra Dios por haber permitido una barbaridad como esa. También nos preguntamos 1000 veces que habíamos hecho mal nosotros como padres para que ella tomara una determinación así de fuerte, pero nadie tenía respuestas que nos pudieran consolar. En los momentos que lográbamos calmarnos nos preguntábamos también si alguno de sus amigos sabría que le había pasado a blanca porque mi hija era feliz. De eso no teníamos ninguna duda.
1:07:38 Íbamos a investigar, pero en ese momento no había tiempo para eso. Ahí en la funeraria no nos permitieron quedarnos a las 11:00 de la noche. Nos retiramos a nuestra casa deshechos. Nos dispusimos a dormir porque ese día había sido de veras agotador, tanto física como mentalmente. Puedo asegurar que nadie está preparado para enfrentar una cosa así. Ya por la madrugada me desperté porque muy a lo lejos se escuchaba un llanto. Salí de mi cuarto y recorrí la casa, caminé despacio porque cada vez lo escuchaba más claro. Me detuve en el cuarto de mi hija porque. De ahí salía ese sonido creyendo que mi hijo estaría recordando y llorando por su hermana.
1:08:29 Abrí la puerta para consolarlo. Para mi sorpresa, el cuarto se encontraba vacío. No tengo palabras para explicarlo, pero sentía la presencia de blanca. Estaba seguro que ahí se encontraba, oculta entre las sombras o en algún rincón de pronto. ¿Se me vino a la mente la escena cuando la encontré colgada y sentí miedo, pero si era el llanto de mi hija el que se escuchaba, no entendía porqué estaba temblando, era ella, mi princesa, Qué me podía hacer? Aún así, me llené de escalofríos. Retrocedí poco a poco hasta cerrar la puerta. Aunque era difícil aceptarlo.
1:09:15 Sabía de antemano que blanca estaba muerta. Y todo aquello no era normal. Para no inquietar todavía más a mi esposa, decidí mejor callar. Al día siguiente, en la funeraria escuchamos que algunos trabajadores nocturnos habían visto cosas extrañas en la sala donde se encontraba a mi hija. Aseguraron que se había movido la caja y que la silueta de una joven mujer deambuló por todo el lugar y decían que lloraba. También platicaban entre ellos que habían escuchado de parte de sus compañeros que a la hora de embalsamarla el día anterior el cuerpo no cabía en la caja cuando lo colocaron la primera vez. Además que en más de una ocasión la habían escuchado decir que no se quería ir de este mundo y que estaba arrepentida de lo que había hecho.
1:10:14 Traté de ignorar aquellos comentarios. Pero durante el traslado al Panteón, la carroza se detuvo 2 veces para revisar el ataúd porque el chofer escuchaba golpes, como si el cuerpo de mi hija hiciera el esfuerzo de salirse para no llegar al panteón. Era inevitable no pensar que no quería ser enterrada ya en el camposanto fue terrible. Había una extraña sensación que tenía a todos incómodos, tal vez por eso. Pronto se retiraron. Nosotros la familia nos quedamos más tiempo. Era La Última Vez que miraríamos a nuestra preciosa hija no le quitaba la vista de su pecho porque en ocasiones me parecía que respiraba.
1:11:03 Estuvimos ahí hasta que nos notificaron que ya era la hora de cerrar. Fué horroroso retirarnos y dejar a blanca enterrada en un pozo a 3 m bajo Tierra. Sabíamos que la primera noche sin ella sería espantosamente difícil. En ocasiones me calmaba un poco, pero luego me sentía culpable. Creía que si no la lloraba era porque no me importaba su muerte. Así se pasaban los minutos luchando contra mí. Mismo recuerdo que apenas cerraba los ojos. Escuchaba a mi hija pedirme ayuda. Me gritaba que la sacara de donde la habíamos metido porque estaba muy obscuro. Entonces abría los ojos y todo era silencio. Si los volvía a cerrar me sucedía lo mismo. No supe a qué hora me quedé dormido. A partir de ahí sufrí de constantes pesadillas. La primera fue la más espantosa.
1:12:05 Me regresó al momento de descubrir su cuerpo colgado detrás de la puerta. Mientras la miraba. Inerte y pálida, blanca comenzaba a llorar y a pedirme ayuda desesperadamente. Le temblaba todo el cuerpo mientras que yo parecía una estaca, sin la posibilidad de moverme para ayudarle. Cuando despertaba tenía esa sensación de que todo había sido una realidad. Entonces, en mi desesperación, quería salir corriendo al Panteón para desenterrarla, sin Importarme la hora, pero luego tomaba conciencia y entendía que eso no podía hacer. Luchaba con todas mis fuerzas para convencerme que era sólo un sueño. Confieso que no paraba de llorar, pero además de eso, esa noche me volvió a ocurrir.
1:12:57 Escuché el llanto de blanca. No me levanté al momento. Ahora sí, lleno de miedo. Desperté a mi esposa para que también lo escuchara y convencerme de que no me estaba volviendo loco. Supe que eso no estaba sucediendo porque mi señora también escuchó aquel sonido. Juntos salimos a recorrer la casa de nueva cuenta que el llanto nos llevó al cuarto de mi hija. Le conté a mi mujer, que ya me había pasado la noche anterior. Esta vez no entramos con palabras entrecortados. Le estuvimos consolando desde el pasillo.
1:13:38 Fuimos lo más tiernos y cariñosos que pudimos. Aunque no nos respondía, supimos que. Si no se escuchaba porque dejó de llorar llenos de tristeza e incertidumbre, nos retiramos a acostar. Cuando ya amanecía por la mañana pasaron cosas raras. Su cama estaba desatendida y su almohada húmeda, como si alguien hubiera estado ahí llorando toda la noche. Pero ninguno de nosotros había sido. Ya no teníamos ninguna duda. Mi hija, ya fuera en alma o espíritu, se encontraba en la casa y en lugar de descansar en paz, como debiera de ser, estaba sufriendo.
1:14:21 Para nosotros, como sus padres, eso era terrible. Pero no sabíamos que podíamos hacer. También sucedió que el gato que teníamos se quedaba mirando largo rato hacia el cuarto de mi hija y en ocasiones gruñía como si estuviera mirando algo que le provocaba miedo. Así estuvo casi todo el día para que entendiera que ahí no había nada. Se nos ocurrió abrir la puerta para nuestra sorpresa. El gato salió corriendo. Con miedo nos asomamos. No había nada, pero aquella presencia seguía estando ahí. Su esencia, su olor, su calor.
1:15:02 Estaba en su cuarto. De eso no teníamos la menor duda, sólo que ya no sabíamos si eso era bueno o malo para ella. Después de eso. A la siguiente noche mi esposa la comenzó a soñar también blanca le decía que se encontraba arrepentida de lo que había hecho y que si no la ayudábamos, seguramente se iría derecho al infierno y eso ya sería nuestra culpa. También a ella le pedía que la desenterrará. Las noches se volvieron macabras, se escuchaban pasos por toda la casa y que se caían cosas. Pero al siguiente día no había nada tirado. En un principio sólo eran sonidos, pero luego, si sucedió así, las cosas cambiaban de lugar o encontrábamos los cajones de la alacena abiertos.
1:15:57 Creíamos que mi hija se quería comunicar, pero tal vez no encontraba cómo hacerlo. Si todo aquello nos parecía terrible cuando nos comenzó hablar ya estando despiertos, fue lo peor. Al primero que le sucedió fue a nuestro hijo Blanca. Le tocó la puerta de su cuarto, le pidió que buscar ayuda porque no podía salir de la obscuridad. Le dijo que alguien la perseguía incansablemente y que estaba a punto de rendirse. Nosotros, sin saber lo que estaba sucediendo, escuchamos que los perros aullaron toda la noche. Mi hijo lo único que hizo fue ponerse a rezar. La verdad lo hizo más por el miedo que sentía que con la intención de ayudar a su hermana. Pero igual de algo servía porque blanca dejaba de llorar y de suplicar por ayuda.
1:16:53 Varias veces fuimos al panteón para hablar con ella y llevarle flores y ahí, junto a su tumba, rezamos un Rosario para su eterno descanso. Le dijimos hasta el cansancio que la amábamos. Pero ni así paraban las manifestaciones. Tuvimos que atrancar su cuarto porque la puerta se azotaba por las noches, sobre todo pasadas de las 3:00 de la mañana. Una noche también a nosotros nos tocaron la puerta, despertamos, pero no tuvimos el valor de levantarnos. Sabíamos que era blanca. Yo no me atreví a confesarle a mi esposa que me asustaba pensar el aspecto que podía tener. Después de muchos días de muerta, con el paso de los días la veíamos pasar.
1:17:43 Lo hacía rápidamente, era sólo una, pero sabíamos que era ella. En más de una ocasión pensamos en abandonar la casa, pero eso era condenarla a penar para siempre. En ese lugar viviríamos con la culpa de no haber hecho nada por ella. Así pasó como una semana. Hasta que por fin alguien nos aconsejó lo que podíamos hacer, no solo para detener todo lo que sucedía en la casa, también para ayudar a blanca, para que por fin descansara en paz y de paso, nosotros también nos tranquilizáramos. Nos recomendaron ir a visitar a una persona que hablaba con los muertos. Ella nos diría.
1:18:29 Porque mi hija andaba penando y lo que podíamos hacer para ayudarla. A pesar de que esos temas nos daban mucho miedo, estuvimos de acuerdo en ir a verla. La persona que nos la recomendó nos dijo que le lleváramos una prenda de vestir de nuestra hija para que pudiera trabajar con ella. A la siguiente mañana fuimos a buscar aquella dirección muy a las afueras de la ciudad. Encontramos a esa persona por un camino de Tierra cuando nos dirigíamos a su casa. Esto no lo digo de manera despectiva, pero nada más de verla supimos que era una bruja.
1:19:10 Al vernos sin saber si la buscábamos, nos pidió con una seña que la acompañáramos. Su casa, construida apenas con unas cuantas maderas viejas y unas láminas, se encontraba casi en medio del monte. Caminamos con un poco de miedo hasta su puerta. Antes de entrar, nos miró con recelo. Todavía no le decíamos nada cuando nos dijo que un demonio nos atormentaba, entramos a su extraña vivienda. El olor a inciensos era evidente, nos pidió que no sentáramos, comentó de manera molesta. ¿Por qué la gente común se metía con el diablo sin medir las consecuencias, tratando de ignorar sus palabras? Le explicamos el caso a detalle.
1:19:59 Ella se limitaba a escucharnos con atención. Nunca nos interrumpió cuando terminamos de hablar, nos pidió la prenda que llevábamos ahí, la estuvo oliendo por largo rato. Nos aseguró que nuestra hija había cometido un gran error al quitarse la vida y eso acarreaba muchas consecuencias negativas que nosotros los vivos no sabíamos. Ni podríamos creer. Era una falta que merecía un castigo, pero eso no era todo. No se había auto dañado nada más, porque sí había tenido contacto con un demonio que la había engañado, quizá prometiéndole muchas cosas ahora por haberle seguido El juego. Mi hija era su presa y no la dejaba descansar en paz y no la dejaría si nosotros no interveníamos por ella. Le pedimos ayuda de inmediato porque estábamos horrorizados de que a nuestra pequeña hija le estuviera pasando una cosa tan espantosa como esa.
1:21:04 Lo primero que teníamos que hacer era soltarla. Aquella mujer nos pidió que, por lo menos durante unos días, ya no le lloráramos, porque también eso la tenía amarrada a nosotros y no la dejaba trascender. Tal vez ella quería escapar de ese ser, pero. Nosotros la jalábamos, le estábamos ayudando al diablo sin querer y ella se daba cuenta. Otra cosa muy importante era que no deseáramos verla o decirle ojalá y estuvieras aquí. Quisiera abrazarte. Teníamos que evitar decirle no puedo vivir sin ti, sin tu presencia, porque ella lucharía por quedarse para no vernos sufrir. Nos preguntó cuántos días tenía de muerte blanca, ese día se cumplía 9.
1:21:55 Entonces nos dijo la bruja que ella no creía en esas cosas, pero nos preguntó si le habíamos hecho el novenario. Al decirle que no, comentó que era momento de hacerlo, aunque no fuéramos creyentes, porque ahorita todo ayudaba, además teníamos que prenderle una veladora para que lograra salir de la terrible obscuridad. En la que se encontraba atrapada. Nos recalco que era urgente comenzar esa misma noche porque a la siguiente ya no tendría caso. Nos dijo que, según las manifestaciones, blanca se había quitado la vida a las 3:30 de la madrugada. Entonces, a esa hora deberíamos de rezar. Nos advirtió que el diablo haría de todo para evitar que concluyéramos los 9 días seguidos de rezos, incluso trataría de engañarnos haciéndose pasar por ella. Nos pidió ser fuertes y no detenernos. Si después de esos 9 días de hacer todo lo que nos pidió, seguían las manifestaciones, ella se quedaría sin descanso eterno.
1:23:08 Seguiría atrapada en nuestra casa para siempre. Ahí se aparecería, así como sucede en las casas, mal llamadas Embrujadas. Esa misma noche comenzamos el novenario. Lo haríamos en su cuarto, nada más nosotros, porque la familia no sabía qué tan grave estaba la situación. Además, no queríamos llevar miedos ni malas vibras a la casa y siendo después de las 3:00 de la mañana. Habría muchas preguntas y no teníamos tiempo para dar explicaciones. La primera noche que rezamos mi hija nos hablaba, nos decía muchas cosas tratando de distraernos.
1:23:48 Nos gritaba porque no le hacíamos caso y nos reclamaba que nunca la habíamos querido. Por eso había hecho aquello. Durante los primeros 5 días escuchamos cosas escalofriantes, así como nos había advertido la bruja. Desde que comenzábamos a rezar se escuchaba un llanto lastimero, no sabíamos si era nuestra hija la que se manifestaba o era el diablo tratando de engañarnos para que dejáramos de rezar. Cuando nos faltaban 2 días para terminar el Novenario, miramos y escuchamos cosas espantosas, sonidos que ponían a prueba nuestra fortaleza.
1:24:31 Se escuchaba claramente que. Alguien arrastraba a mi hija, a quien pedía ayuda mientras se estaba ahogando, como si la estiraran del cuello. Haciéndome El Fuerte. Le pedí a mi familia que no escucharan ni voltearan para allá. La última noche las manifestaciones comenzaron antes de que empezáramos a rezar. Se escucharon muchos ruidos y los perros, no sólo aullaban, lloraban de manera siniestra además de eso. Alguien se la pasó detrás de nosotros, tal vez acompañándonos a rezar todos asegurábamos que era blanca. Al día siguiente, después de esa última noche de rezos, todos sentimos un cambio, aquella pesadez que tenía la casa desapareció, ya no hubo manifestaciones y el llanto que tanto nos atormentaba no se había escuchado.
1:25:24 Durante la madrugada hubo una lucha de sentimientos encontrados. Sentíamos la tristeza de haber perdido recientemente a blanca, pero estábamos felices de que al parecer, todo había resultado para bien. Tuvimos la esperanza de que nuestra hija por fin descansaría en paz. Por mucho tiempo estuvimos con el miedo de que se escuchara algo, porque eso significaría que nuestra hija no había logrado salvarse. Gracias a Dios, después de varios meses nos llegó La Paz y la seguridad de que blanca estaba en el cielo. Ya no quisimos averiguar nada con sus conocidos del porqué de su decisión. Preferimos quedarnos con la duda para no alterar alguna cosa. Por último, le mandamos a hacer 3 misas pidiendo por su eterno descanso y nosotros aprendimos a vivir sin ella. Por mucho tiempo le llevamos flores a tu tumba y le rezamos infinidad de rosarios.
1:26:30 Hasta la fecha vivimos en esta casa sin ningún problema. Por mucho tiempo le llevamos flores a su tumba y le rezamos infinidad de rosarios. Hasta la fecha vivimos en esta casa sin ningún problema. Esta ha sido mi triste y aterradora historia que como padres. Les puedo decir que enterrar a un hijo o hija es la peor experiencia. Como se imaginarán, me siento muerto en vida. Si tienen la oportunidad de hablar con sus hijos, háganlo. Eso tal vez pueda ayudarlos a salir de sus problemas y no terminen colgados como mi querida hija blanca.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed