4 Historias de SANTA CLAUS
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0:08 El regalo de santa Confesión, por Genaro Gutiérrez. Muy buenas noches, Inframundo, me llamo Genaro y me encantaría que pudiera reproducir mi historia. Esto me sucedió una Navidad que recibí, un regalo que no le deseo a nadie, cortesía seguramente de mi ex novia. A mí me encanta esta época de fiestas, todo sobre la Navidad. Me vuelve loco desde niño, de manera que cada diciembre lo esperaba con ansias cuando era menor para ver a mi papá disfrazado de Santa y una vez que crecí.
0:54 Lo hacía para realizar lo propio para los niños menos favorecidos, en orfanatos trataba de llevar siempre montones de juguetes para ellos y que disfrutaran al menos 1 día lo mejor de la vida. Pues bien, en diciembre de hace unos 5 años termine con mi novia. Ella no se lo tomó nada bien porque me decía que prefería a todos esos niños mugrosos que pasar tiempo con su familia o con ella. En Navidad me sentí muy decepcionado e insultado por ella, de manera que la deje.
1:37 Apenas unos días antes de las fiestas me sorprendió su falta de corazón. Pasó el tiempo y yo no sospeché que ella fuera a hacer una víbora tan rencorosa como realmente lo era. Prepare los regalos para los niños del orfanato. Ya tenía el disfraz listo y la mañana de Navidad me fui a la casa hogar, que siempre iba para empezar con el reparto. Ellos me recibieron con mucho amor, como cada año. Sus sonrisas al recibir los regalos me calentaron el corazón, como no tiene ni idea, incluso me olvidé de mi ex novia.
2:22 Una vez que dejé todos los regalos que traía, algunos de los niños más pequeños quisieron tomarse fotos conmigo y lo hice con mucho gusto mientras reíamos alegremente con todo ello. Una pequeña se me acercó con una caja muy decorada para regalo. Me dijo que alguien me lo había dejado. Me extrañó, pero lo acepté con gusto. No lo abrí ahí porque estaba muy ocupado con el resto de los niños, de forma que hasta que regresé a mi casa pude abrir la dichosa caja que contenía un fetiche vestido de Santa.
3:05 Con un papel que indicaba que por lo que le hice a mi ex novia iba a pagar con mi cordura. Tiré el muñeco a la basura. Me enojé bastante, pero creo que pudo más el bienestar que me causó hacer una buena acción que lo que ella me pudiera decir. Me dormí durante la noche. Pude escuchar pequeños pasitos en la casa. Me despertaron de pronto, cuando ya fueron demasiado cercanos a mi cama. Al despertarme pude ver de reojo al muñeco corriendo. Me asusté bastante, pero como vivo solo no tuve más que planear la manera de atraparlo como pude.
3:53 Me levanté. Esperé a que se presentara cerca de mi cama. Le aventé una sábana y lo envolví con ella muy fuerte para que no se zafara. Pude escuchar como el ser se retorcía y gruñía enojado, mordiendo la sabana con sus dientitos lo suficientemente fuertes como para comenzar a cortarla. Enseguida le llamé a una tía que supuestamente era bruja para que me dijera que hacer ella. Al escuchar el caso me dijo que como yo era buena persona. Podía intentar algo, me comentó que le dijera al muñeco que yo ya no tenía ningún pecado por el cual me atacara y como acababa de hacer una muy buena acción en la mañana, seguramente funcionaría con mucho miedo abrir la sábana para dejar la cabeza de lente afuera.
4:51 Pude ver sus ojillos rojos y los dientes como cuchillos, tratar de morder mis dedos con terror. Comencé con mi discurso. Le dije con firmeza que yo no era quien debía pagar lo que sea, que él venía a cobrar, que todo el mal deseado se le regresaba a quien lo hubiera soldado. Bajo instrucciones de mi tía, le acerqué un dedo a la boca. Contra toda mi lógica personal la criaturilla. Al principio quiso alcanzarlo para morderlo, pero al Olerlo reaccionó diciendo que yo no tenía deudas que pagar con nadie, así que se calmó y regresó a su aspecto de muñeco común. Luego envolvía el juguete en una caja y se lo mandé de regreso a mi ex novia.
5:46 Ya no supe qué pasó después de eso. Pero mi tía dijo que seguramente esa malagradecida tendría su merecido, porque la brujería que me hicieron consistía en encerrar a un espíritu de un muñeco y mandarlo a atacar a alguien luego de que te hiciera un daño. Pero si la otra persona no había hecho nada, realmente el mismo ser se iba a encargar de descargar su furia en quien lanzó el conjuro. Gracias por escucharme, recuerden, no anden haciendo brujerías.
6:33 Me porté bien confesión, por Mario Benegas. Hola a todos, espero que la pasen bien en estas fiestas. Les contaré una tradición medio rara que tenemos en casa de mis papás, esto debido a que todos los años tenemos a un invitado extra en la casa. El hogar familiar que tenemos es una casa viejísima que ha sido heredada por varias generaciones. Vivimos en la Ciudad de México. La verdad es que no somos nada religiosos ni mucho menos.
7:17 Pero nuestro pequeño invitado nos obliga a mantener viva la tradición de hacer una cena de Navidad, decorar, darnos regalos y todo el rollo. Pues según dicen mis tías, antes de que mis bisabuelos comprarán la casa donde vivimos, era una especie de hospicio para niños huérfanos. Conforme pasaron los años, las personas encargadas de él murieron. Y se tuvo que vender como terreno. Nadie notó nada particularmente raro hasta que le tocó a mis padres heredar la casa. Ellos son como muy modernos, así que un año decidieron que no valía la pena celebrar Navidad. No decoraron, dejaron todo como de costumbre y esa misma época fué que descubrieron que tenemos un fantasma. Dice mi mamá que conforme se acercaban las fiestas podían escuchar el llanto de un niño por los rincones de la casa, pero como estábamos chiquitos, mi hermano y yo pensaban que era resultado de alguna pelea entre nosotros o algo similar, sin embargo, faltando un par de días para Navidad. Ella se encontró con la figura de un niñito vestido con ropas antiguas, llorando contra una esquina de la casa. Extrañada.
8:48 Mi madre, por ver a un pequeñito que no era suyo, se acercó para ver qué estaba pasando. Podía escuchar a la criaturita decir, me porté bien una y otra vez mientras lloraba. Cuando estuvo a distancia le tocó el hombro. A lo que ella se estremeció por completo. El ser estaba helado, como la muerte. El Niño, al sentir el toque, volteó a ver a mi madre. Ella dice que la aparición no tenía ojos, pero lloraba desconsolado desde las cuencas. Le dijo que se había portado bien. Preguntó que entonces porque no era Navidad. Que no iba a venir santa y enseguida salió corriendo a otra esquina para seguir llorando desconsolado, repitiendo la misma frase, mi madre salió corriendo de ahí a nuestra habitación para ver que estuviéramos bien. Mi hermano de 6 años y yo de cuatro, le dijimos a nuestra madre que estábamos bien, pero que no podíamos jugar a gusto porque El Niño que vivía en el armario estaba muy triste. Ese mismo día mi madre salió hecha la raya a comprar decoraciones y todo lo necesario para la Navidad. Incluso cuando llegó mi padre, que se extrañó al ver todo eso, le contó la historia y él aceptó
10:20 que entonces siguiéramos celebrando las fiestas. Incluso se disfrazó de Santa Claus para cada Navidad desde ese día en adelante. Luego de eso ya no se escucharon llantos en la casa ni se vio al fantasmita. Pero a la fecha, cada Navidad como reloj, mi mamá prepara todo para darle, aunque sea un poco de consuelo a su aparición favorita. Con los años hasta habla con ella, claro, sin que le conteste y creo que hasta le cae mejor que nosotros. En Santa Claus sin vida, confesión por Camila huerta. Buenas noches a todos, espero que puedan leer esta historia. No la he vivido yo personalmente, pero en la ciudad que radico se tiene la leyenda que existe un Santa Claus en el centro que realmente no está vivo acá cada año en estas fiestas se ponen varios sujetos vestidos de Santa con trineos y demás parafernalia, listos para tomarse fotos con las familias y turistas que vienen a la ciudad.
11:50 Es algo muy popular. Incluso hay gente que cada año lo hace para tener un recuerdo de cómo van creciendo sus hijos. Se supone que uno de esos Santa Claus realmente no está vivo. La leyenda comenzó con una chica de la que no se sabe el nombre, pero que le pondremos Ana, pues ella fue como cada año a tomarse una foto. Su familia, por lo regular, no la acompañaba porque no eran muy fiesteros y pensaban que esa era una costumbre algo ridícula. Amarcados, ya saben, como todos los antas tenían filas enormes para tomarse la fotografía.
12:38 Después de todo, era casi el mero día. Ella estaba algo desconsolada hasta que en un rincón de la plaza municipal. Pudo ver a uno que estaba más o menos solo. Ella pensó que era porque, a diferencia de los otros, tenía un puesto mucho más simple y sin fotógrafo. O sea, ella tendría que tomarse la foto con su propia Cámara. Pero como ella tenía un portátil siempre consigo, pensó que era perfecto. Fue a donde se encontraba el señor. Le pidió tomarse una fotografía y desde el inicio ella dijo que se veía medio extraño, cuenta la creepy, hasta que notó que realmente no estaba del todo disfrazado.
13:28 La barba era real, esos ojos de un azul casi blanco también, así como la calva incipiente del hombre, pero le sonreía bastante contento, de forma que se acercó como es costumbre. Se sentó brevemente en la pierna de Santa solamente para tomar la fotografía y luego levantarse. Ella cuenta que en ese momento se dio cuenta de su error, ya que al estar cerca del hombre le llegó un tufo profundo a podrido como carne descompuesta, proveniente sin lugar a dudas de lo que guardaba debajo del disfraz. Ana sintió que se desmayaba.
14:14 Al notar después más de cerca que bajo el cuello blanco del disfraz, había una buena cantidad de pústulas que Soltaban Plus a chorros contenidas por las ropas del hombre, ella se levantó asustada, pero el santa la jalo del brazo y le dijo que no se podía ir hasta tomarse una foto con ella. Ana obedeció a regañadientes, espantada lo que le sigue en cuanto sonó el Clic de la Cámara. Ella sintió que el Santa le soltaba la mano. Enseguida salió corriendo, sin mirar atrás para llamar a los policías a que hicieran algo con el caso, pero cuando ellos acudieron al sitio no encontraron rastros del hombre. Se dice que luego de eso, Ana se dejó de tomar fotos en Navidad. Pero que de cuando en cuando surge de nuevo el mismo relato por esas fechas, comprobando que el santa Macabro anda acechando a los transeúntes descuidados cada época de fiestas. Santa.
15:34 Baja por la. Chimenea. Confesión, por marina cuevas. Muy buenas noches, vivo en Estados Unidos junto a mi familia en Chicago. Para ser más exactos, mi mamá es norteamericana, de forma que mi papá pensó que es mejor quedarnos acá para Navidad e ir en otro tipo de fiestas a Colombia de donde es mi familia. Como por acá en la cada invierno todas las casas por lo regular cuentan con un sistema de calefacción y una chimenea.
16:16 En el caso de la nuestra es bastante amplia porque a mi mamá le gusta el tipo de decoración como antigua en una ocasión mientras todos dormíamos y faltaba poco para los días de Navidad. Me desperté por la noche para ir a tomar un vaso de leche, en ese momento era una niña de unos 7 años. Bajé las escaleras y atravesé la sala y fui a la cocina a servirme mi bebida para dormir mejor mientras tomaba la leche. Pude escuchar ruidos extraños en la chimenea y mi mente infantil solo podía pensar que era santa, que había decidido venir antes a mi casa porque nos habíamos portado especialmente bien durante el año.
17:10 Con mucha emoción dejé el vaso de leche en la cocina y comencé a gritar y canturrear que santa se acercaba. Creo que mi papá escuchó la emoción porque al poco tiempo bajó por las escaleras con un BAT para ver que estaba pasando. Cuando lo vi le dije que santa estaba bajando por la chimenea. Enseguida palideció me dijo que me apartara de ahí y que fuera con mi madre. Pero como yo no quería porque tenía ganas de ver a santa, me dijo entonces que fuera rápido a despertar a mami para decirle que tenía que venir a verlo también, porque si no, ella no podría ver cómo bajaba de la chimenea. Emocionada le hice caso a mi papá y como rayo fui a despertar a mi madre, que espantada se levantó de un brinco con el teléfono en la mano.
18:10 Marcando al 911 mientras trataba de detenerme con la otra mano para que no regresara a la sala, desde las escaleras podía ver a mi papá sosteniendo el va esperando a que bajará lo que estuviera atorado en la chimenea en unos pocos minutos después, cuando la operadora ya le había dicho a mi madre que unidades de policía estaban en camino. Salió de ahí un hombre vestido de Santa, pero con el traje sucio y desgarrado. Estaba calvo y tenía mirada de loco. Comencé a gritar de miedo abrazando a mi madre mientras mi papá le decía al hombre que no se moviera 1 cm o le iba a reventar la cabeza a palos. La figura sonreía sin sentido.
19:06 Trató de acercarse a mi padre. Que le respondió con un swing. El hombre se echó para atrás riendo con molares podridos. Mi padre, al ver que era demasiado rápido para él y que tenía un cuchillo en las manos que había sacado del traje, trato de pegarle en las manos mientras nos gritaba que nos encerráramos con mi hermano. Mi madre no lo quiso dejar solo. Me mandó con mi hermanito mientras ella iba por la pistola que tenía guardada en un cajón al lado de su cama. No sé bien qué pasó, pero según cuenta mi padre, mientras eso pasaba, él pudo finalmente conectarle un golpe en la cabeza al hombre que cayó al piso, el tiempo suficiente para que la policía llegara a mi casa. Entraron de una patada al escuchar los gritos y en pocos minutos ya habían detenido al sujeto. Después nos enteramos que nos salvamos de un asesino que ya había matado a una familia menos afortunada en las líneas de la ciudad y que iba por su cadena de matanzas navideñas. Cada que pienso en ello me dan escalofríos.
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