Nov. 30, 2025

4 Historias de Cines Malditos - Madrugadores - Inframundo Relatos

4 Historias de Cines Malditos - Madrugadores - Inframundo Relatos
4 Historias de Cines Malditos - Madrugadores - Inframundo Relatos
Inframundo Relatos De Terror
4 Historias de Cines Malditos - Madrugadores - Inframundo Relatos

INTRODUCCIÓN:
Muy buena madrugada, amantes del horror. Gracias por escucharnos desde autos, trabajos o habitaciones silenciosas. A esta hora… los espíritus están más cerca. Prepara tus oídos, algunas películas no solo cuentan historias… las atraen.

Etiquetas:
relatos de terror, cine maldito, apariciones, historias reales, horror, sobrenatural

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0:01 La aparición del cine historia 100% real mi nombre es Alfredo Villa. El suceso que les narraré sucedió en un cine de una ciudad vecina, la mía, el cual está a unos 20 minutos en los tiempos en que cursaba mis estudios universitarios. Fue una noche de sábado. Conseguí boleto para la última función de la jornada. Eran las 11:40 cuando entré a la sala, tal como lo esperaba, no había mucha gente. Un grupo de adolescentes estaban sentados en la parte de adelante, en tanto una pareja acaramelada ocupaba unas butacas de la fila del centro.

0:57 Crucé esa escalera lateral hasta llegar a la penúltima hilera y allí me senté. No había nadie cerca, algo que me pareció perfecto. Debo mencionar que cuando ingresé a la sala, las luces ya estaban apagadas. En la pantalla gigante se promocionaban los últimos estrenos, razón por la cual no me di cuenta de su presencia. En un principio me refiero a él. De quien les hablaré a continuación. Este aparentaba ser un muchacho joven. Estaba sentado en la mano izquierda de la sala, alejado de todos.

1:40 Solo podía ver su espalda, logrando así distinguir una camisa color negra. Creo que ya llevábamos más de la mitad de la película cuando empecé a percibir. Es inconfundible olor a combustible. Miré hacia los costados del piso tratando de encontrar el origen y fue gracias a ese momento de confusión que me percaté de que aquel llamativo joven se había movido de lugar. Estaba en el mismo lado, pero ahora más cerca de mí, vi que en realidad lo que usaba no era una camisa, sino una chamarra de cuero, de esas que suelen portar los motociclistas.

2:23 Automáticamente lo relacioné con el olor. Sin embargo, no pude justificar un olor a quemado que se unía al olor del combustible. Sentí desconcierto cuando al mirar más detalladamente al muchacho, VI desprenderse de su cuerpo lo que parecía ser humo. Roteándolo. Sé que suena loco, pero era como si él hubiera estado en un incendio o algo así. Más confuso que de porque al parecer, nadie más se percataba de eso, ni del olor ni de lo que estaba pasando con el muchacho. Todos continuaban mirando la película mientras yo empezaba a temblarte miedo, por más que intentaba hallar lógica a lo que ocurría, no logré evitar inquietarme, peor aún todavía cuando me decidía a ponerme de pie para salir del lugar. Algo más aterrador me detuvo.

3:23 Fue solo en un parpadear de ojos que perdí de vista al joven, porque de repente miré de reojo y ahora lo noté sentado justo a mi lado. Sentí claramente cómo me congelé desde la cabeza hasta los pies podía respirar ese mismo olor a gas, solo que esta vez con mayor intensidad. Por un breve lapso de tiempo pensé que mi corazón se detendría. Mi instinto de supervivencia me ordenaba ponerme de pie y correr, pero era inútil. El miedo dominaba todos mis músculos, quizás por el mismo estado de shock propinado por el impacto.

4:06 Poco a poco giré la cabeza hacia él al verle. No me quedaron dudas. Ese muchacho no era un ser vivo. Tenía su rostro totalmente carbonizado y humeante. Mantenía un único ojo sobre mi mirada. El otro estaba oculto o destrozado debajo de una piel derretida. No vi labios en su boca. Al parecer, no los tenía. Solo algunos calcinados dientes se asomaban de su dentadura incompleta, dándole unos matices propios de un ser proveniente de ultratumba.

4:49 Grité tan fuerte que rápidamente el personal del cine encendió la luz de la sala para saber qué es lo que ocurría. Ese joven ya no estaba más solo. Éramos nosotros otra vez. Frente a la mirada curiosa de todos, me levanté para salir corriendo mientras sus Risas Burlonas Retumbaban en el eco de la sala. Llegué a la calle todavía temblando por el susto. Conseguí de tener un taxi, a quien le pedí casi a súplicas que me sacara de lugar. Pasados unos minutos, pude recuperar mi juicio y entablar un diálogo con el taxista. Le conté lo que me había pasado, esperaba que se burlara de mí, pero a cambio de eso me contó algo más perturbador. No fui el primero en verlo.

5:45 Dicen que es el alma de un muchacho que trabajaba en el cine, quien tuvo un accidente de moto cuando se dirigía a su trabajo, quedó bañado de combustible para después perder la vida carbonizado cuando fue alcanzado por el fuego. Que provocó el incendio con el coche con el que chocó. Desde entonces suele aparecerse en el lugar, tratando quizás de esa manera buscar cumplir algún pendiente. Mientras tanto, los que tienen la desgracia de verlo quedan con ese terror marcado en sus miradas sala cuatro.

6:28 Basada en una experiencia real, la historia que les contaré sucedió hace unos años, cuando yo trabajaba en un cine. A pesar de que todavía conservo buena relación con los que en ese entonces fueron mis compañeros de trabajo, nunca más quise volver a poner un pie dentro de ese lugar. Mi nombre es Celia Aldana. Soy una de las víctimas que conocieron el terror puro en esa famosa sala cuatro, misma que aún persiste en el lugar. Cuando empecé a trabajar allí escuché de mis compañeros las historias que hacían referencia a que en la sala número cuatro de ese cine solían asustar.

7:24 Teniendo en cuenta que ninguno de ellos afirmaban haber experimentado algo paranormal, no dudamos en quedarnos a ver una película esa noche, la cual teníamos libre como parte de un reto, éramos 5 en total 3 comenzamos a ver la película mientras los otros 2 terminaban su trabajo antes para recién reunirse con nosotros, ya que ellos sí tenían horario laboral. El último en ingresar a la sala nos dijo que ya nadie quedaba dentro del cine más que nosotros, algo que yo corrobore cuando en un momento dado fui al baño y vi la mayoría de las luces apagadas. Pero al regresar a la sala comenzó lo extraño. Noté que todos tenían una mirada de espanto. La película que estábamos viendo no era precisamente de terror. Por lo que me llamó la atención, en tanto intenté preguntarles qué estaba ocurriendo.

8:28 Inmediatamente hicieron un gesto para que me callara y escuchara confundida. Decidí hacerles caso siendo testigo de lo que ellos ya estaban presenciando con anterioridad. Eran unos sonidos, o mejor dicho, barullos. Eran voces de personas que se escuchaban en distintas partes de la sala, todas a la vez. Por un momento pensamos que se trataba de la misma película, pero los escenarios no coincidían. Esas tenues voces lo abarcaban todo. Me volví a sentar al lado de mi compañera y desde allí continuamos escuchando el fenómeno hasta que de manera improvista, la película se detuvo y todo quedó en el equipo de proyección. Estaba funcionando a la perfección. La única explicación que le dábamos a eso era que alguien hubiera detenido la cinta.

9:30 Eso implicaría que tendría que haber alguien más allí adentro. Uno de los muchachos se ofreció a revisar para ver qué pasaba cuando las mismas voces comenzaron a sonar otra vez estremeciendo de terror a cada uno de los que estábamos presentes. No había dudas. Eran voces de hombres, mujeres y niños. Todos parecían estar hablando dentro de la sala, pero a la vez eso era imposible porque no había nadie más con nosotros en ese lugar. Seguido a eso, las butacas empezaron a temblar. Las luces se encendían solas para parpadear por unos instantes, hasta que se apagaron nuevamente, dejándonos en completa oscuridad.

10:18 La pantalla de la sala se volvió a iluminar, dejando ahora en evidencia la presencia de decenas de personas junto a nosotros en el interior. Pero esto se trataban de cuerpos. Todos tenía sus rostros demacrados y algunos estaban totalmente esqueléticos. Una de las muchachas se desmayó, mientras los demás gritábamos y llorábamos despavoridos. Los chicos nos abrazaban tratando de tranquilizarnos, pero ante tan Macabro espectáculo, ningún ser humano podría mantener la calma. Fue tan fuerte contemplar esa escena que pensé que moriría en ese mismo instante. No sólo por lo que veían mis ojos, sino también por la sensación que experimentaba al estar frente a esas apariciones, pues creía que estaba en el mismo infierno. De pronto, las luces se encendieron de golpe y las apariciones empezaron a disminuir hasta desaparecer. Nosotros teníamos nuestras caras cubiertas hasta que lentamente nos animamos a descubrirnos para poder observar que ya no había nadie más allí.

11:39 Paso seguido, vimos a los Jefes entrar a la sala. Estos regresaron de casualidad al cine en busca de unos papeles y escucharon nuestros gritos desesperados por lo que se apresuraron a encender las luces. Esa noche estuvimos hablando más de 2 horas con ellos, les contamos todo lo que habíamos vivido y a cambio de eso, ellos nos contaron que hace mucho tiempo atrás también fueron testigos de un hecho similar. Es más, nos dieron el origen a los rumores de estas apariciones, algo que hoy nosotros podemos garantizar con nuestras propias experiencias.

12:22 Pero solo Dios sabe el por qué de su manifestación es en ese lugar. Algunos dicen que antiguamente donde se construyó el cine era un cementerio. Gracias por escuchar mi vivencia. Les mando un caluroso abrazo a todos los infraescuchas el cine. Basado en experiencias reales, mi nombre es Gustavo Linares. La historia que me gustaría compartirles no la viví yo, más bien mi madre cuando ella trabajaba en un cine local.

13:08 Quiero aclarar que hasta el día de hoy nadie sabe el origen de estos eventos paranormales simplemente. Comenzaron a suceder de un instante al otro, de los cuales cientos de empleados que trabajaron en el cine dan testimonio a su veracidad. Mi madre tenía 24 años en ese entonces solía limpiar durante el turno nocturno, acompañada de otras 3 muchachas más, y todas fueron testigos de los mismos eventos. Una noche, mi madre se encontraba limpiando el sector de la dulcería cuando de pronto vio a una niña con la cabeza inclinada, sentada en uno de los sillones que había cerca, pensando que se había quedado encerrada en el lugar. Se aproximó para hablarle, pero cuando la tuvo cerca quedó horrorizada ante ella.

14:08 Ese ser no era una niña. Más bien parecía un demonio, tenía una cara horripilante y de sus cuencas vacías resplandecía el color más negro jamás visto. Retrocedió espantada y comenzó a gritar a las demás muchachas, quienes al acudir a ella también alcanzaron a ver a la niña corriendo en dirección a una de las alas. Mi madre quedó perturbada, no podía dejar de temblar y llorar por lo que acababa de vivir. Sus compañeras la acompañaron hasta que se pudo tranquilizar un poco, aunque ellas también quedaron espantadas.

14:53 Durante la noche siguiente volvió a ser testigo de algo abrumador, sólo que ahora fue más impactante. En esa ocasión se encontraba limpiando los baños cuando de pronto escuchó que alguien azotó la puerta de uno de los retretes. Al asomarse vio a una anciana de pie en un rincón. Le hubiera parecido normal, si no fuera, que esta tenía la cabeza casi desprendida de su cuello, de cuya herida podía ver emanar abundante sangre. Esta vez las demás muchachas también fueron testigos, pues escucharon el grito de mi madre una vez más y acudieron rápidamente a su auxilio. Todas quedaron horrorizadas y atemorizadas y sin pensarlo huyeron del lugar para regresar a continuar el trabajo recién amaneciera, pero por órdenes del jefe tuvieron que regresar nuevamente por la noche.

15:56 Sin poder escapar, a lo que les esperaba era la 1:30 de la mañana, cuando estaban todas juntas limpiando el salón principal. Algunos cuadros colgaban de la pared y fueron precisamente estos los que se manifestaron frente a ellas. Uno a uno fueron cayendo al suelo. Como si tuvieran vida propia, comenzaron a arrastrarse por todo el piso. Incluso algunos chocaron contra la pared, haciéndose añicos. Pero fue el ente que vieron lo que les provocó sentir un miedo indescriptible. Tanto que hasta el día de hoy una de las muchachas no pudo recuperar el habla.

16:42 Mi madre dice que. Apoyado de uno de los rincones del salón, apareció un ser deforme de más de 2 m de altura. Este tenía la cabeza de un hombre, pero su cuerpo era lo que parecía ser el de un animal cubierto de pelos. Un impregnante olor a azufre cubrió todo el sitio, provocando náuseas instantáneas en todas ellas. Esa noche salieron del lugar para no volver nunca más. Una de las compañeras tuvo que visitar curanderos durante varios meses, quienes le aseguraron que a lo que vieron esa noche fue al propio demonio. Algo que los demás empleados del cine pudieron afirmar. Algunos rumores hablan de que en ese lugar se hizo pacto con el innombrable para poder obtener ganancias mayores. Otros dicen que la madre de uno de los dueños es una bruja que usa el establecimiento para hacer sus trabajos cuando está vacío, sea cual sea el origen de todo. No haya empleado que dure mucho tiempo trabajando en el lugar, en especial en los turnos de la noche. Este relato que les conté sucedió hace muchos años a mi madre, como lo mencioné en un principio, pero hasta la fecha se dice que en ese cine pasan

18:13 acontecimientos muy extraños durante la noche, la bestia del cine. Historia basada en hechos reales en el año 2017 comencé a trabajar en un cine muy conocido en el Estado de Jalisco. Allí conocí también a quien hoy es mi novia. Fue junto con ella y otro compañero con quienes vivimos la experiencia que les contaré a continuación. Mi nombre es Julio César Montes.

18:54 Actualmente seguimos trabajando en el mismo lugar donde todavía escuchamos relatos de personas que se encontraron con el mismo ser que aquella noche nos aterrorizó. Mi novia Paula ya llevaba trabajando mucho tiempo. Cuando yo comencé, tanto ella como Miguel, nuestro compañero de trabajo, me invitaron a quedarme a ver una película con ellos. Al finalizar la jornada pasa que muchos de los empleados tenían la costumbre de hacerlo, algo que los encargados autorizaban sin ningún inconveniente, siempre y cuando terminaran primero con su labor.

19:36 Esa noche el resto de los muchachos se retiraron, apenas terminaron su oficio, quedando solo nosotros 3 tomamos unas botanas y nos dispusimos a disfrutar de la película. La primera anomalía que notamos fue el cambio de temperatura. Minutos después de la nada apareció aquel ser. Era una silueta de baja estatura. Estaba de pie al ingreso de la sala. Desde allí nos observaba sin realizar movimiento alguno. Paula lo vio y no pudo evadir el miedo. Recuerdo el dolor que sentí en mi brazo cuando ella me lo presionó, prácticamente clavándome las uñas titiritando de espanto. Por otro lado, Miguel permaneció paralizado del miedo. Los 3 conservamos la actitud de quien se reconoce indefenso ante lo desconocido, como si nuestras vidas vendieran de un hilo que estaba a la merced de aquella criatura. Quien, para sumergirnos todavía más en ese auge de terror, empezó a moverse lentamente.

20:53 La abrumadora manera en que se inclinó para comenzar a caminar en cuatro patas fue el motivo suficiente para quedarnos en shock. Solo eran nuestros ojos los que se movían siguiendo cada movimiento que esa cosa realizaba. A medida que se acercaba los matices de su deforme fisionomía, aclaraban nuestras dudas sobre de qué cosa se trataría, o quizás todo lo contrario, oscurecía más nuestro entendimiento, destruyendo lo que hasta ese día teníamos establecido sobre el mundo real.

21:34 Una vez que llegó a la mitad del pasillo, dio un salto para caer sobre las butacas y trepándolas como si fuera un ágil gato. Comenzó a cruzarlas una a una hasta llegar justo al frente de nosotros, para después ponerse en cuclillas e inmediatamente dirigimos esa mirada diabólica. Recién lo vimos a la perfección. Era un ser pequeño, sin rasgos faciales. Solo unos ojos rojos sobresalían de su opaco color de piel. Poseía un minúsculo cuerpo de donde logramos divisar unas delgadas extremidades con garras, mismas que enterraba en el cuero de las butacas donde se sostenía.

22:23 Sentí mi brazo sangrar por las heridas que me provocaba Paula, en tanto la escuchaba llorar. Miguel, sin tener ya control de su cuerpo, se orinó encima. La criatura permaneció unos segundos más en esa posición. Después de torturar nuestras mentes, volvió a moverse para regresar desde donde salió, perdiéndose en la oscuridad, no sin antes voltear y volver a estremecernos con esos infernales ojos como si fuera su mensaje de despedida. Una vez que desapareció el grito de Paula nos ayudó a reaccionar de tal manera que nos levantamos al mismo tiempo para salir corriendo de aquel lugar, dejando en esa sala toda la incredulidad que antes ocupó en nuestras inocentes vidas. Esa noche ninguno de nosotros pudo dormir ese ser se adueño de nuestras pesadillas durante mucho tiempo. Incluso solíamos verlo en cualquier parte donde haya oscuridad.

23:30 Ninguno de los otros empleados supieron decirnos nada, mucho menos los encargados, quien desde un principio no nos creyeron todavía laboramos en el mismo cine. Entramos en la sala cuando el trabajo así nos lo exige, pero nunca más de noche. No obstante, la piel se me sigue Erizando cada vez que veo a la gente entrar a aquel lugar, ignorando que allí adentro habita un demonio que los observa sin pudor alguno y esperando quizás tener otra oportunidad en la cual mostrar su macabra imagen una vez más.