4 Aterradoras Historias de Terror en McDonal´s
👉🏻 SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
🎞️ MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
◼️ TIKTOK: https://www.tiktok.com/@inframundorelatos...
👉🏻 SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
🎞️ MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
◼️ TIKTOK: https://www.tiktok.com/@inframundorelatos
👥 COMPARTE mi contenido, así me ayudas a llegar a más personas.
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-de-terror--5605088/support.
0:00 Recuerda que puedes encontrar nuestro contenido en Spotify, Amazon Music y Apple Podcast como Inframundo, relatos donde hallarás espeluznantes y aterradoras historias. Te dejaré los enlaces en la descripción y comentario. Me gustaría hablarles de algo que me pasó mientras me encontraba trabajando en un sitio de hamburguesas en una cadena famosa de Mcdonalds. No me gustaría dar mi nombre para que así no me asocien y no me identifiquen hace un rato que ya no estoy aquí, pero. Una noche vi algo terrible que no creo que se repita en otros sitios de comida, aunque las confesiones que puedo encontrar en Internet a veces me digan lo contrario. Apenas tenía 18 años cumplidos y estaba buscando la mejor manera de poder llevar dinero a casa mientras estaba estudiando. Así que pensé que un trabajo en un sitio como ese sería lo mejor.
1:24 Como en el turno de la tarde noche, pagaban mejor e iba a la escuela en la mañana pensé que eso sería lo mejor que podría hacer y lo pedí. Llevaba aproximadamente 1 año trabajando ahí cuando me dijeron que tenía que quedarme al cierre por una noche. Ese día en especial, llevarían mercancía que debía guardarse para evitar que se echara a perder. Así que espere junto a otros compañeros hasta las 12:00 de la noche. Que vino el camión lleno de ingredientes.
2:06 Normalmente se hacía las entregas mucho antes. No entendía exactamente por qué estaba pasando eso. Pero finalmente no estaba en posición de preguntar. Pelos y señales de todo. A la hora acordada llegó el transporte. El hombre que bajó de la camioneta se veía un poco extraño, estaba desgarbado, con una barba que se notaba de varios días y el cuerpo lleno de grasa animal, además de algunas manchas de sangre en la camisa. Eso me asustó un poco. Pero como íbamos a recibir carne, no vi que fuera demasiado raro, nos dio el manifiesto de carga. El encargado comenzó a revisar las cajas conforme las bajábamos y lo firmó para decir que habíamos recibido todo lo necesario.
3:04 Nos pidió dejar las cajas en la congeladora y se quedó afuera hablando con el hombre. Estaba fumando cigarros bastante a gusto, mientras Miguel y yo seguíamos apilando carne en un ambiente que nos obligaba a usar suéteres mientras se estaba estrellando una de las cajas con las otras. De pronto se abrió el fondo de la que estaba colocando encima inmediatamente maldije. Mi suerte era como si el mundo entero. Se estuviera colocando en mi contra, o al menos así lo sentía, porque pensé que me iban a regañar por tener que recoger la carne y seguramente tirarla.
3:56 Entonces fue que vi en medio de ese frío y oscuridad, un dedo rodando por el piso. Mi mente se congeló más que todo lo que tenía alrededor. Era claramente una parte humana completamente fría, como el resto de los trozos apilados uno sobre otro en las cajas. No podría haber sido un error, ya que de dónde había salido era de un paquete de hamburguesas que se rompió por accidente. Era una pieza pequeña.
4:38 Se podría decir casi infantil que estaba ahí, simplemente en el piso. Miguel y yo nos quedamos en silencio, no sabíamos cómo reaccionar. Pensé en avisarle al encargado que entró en ese momento. Ambos nos quedamos viendo fijamente su presencia, se pavoneaba como si fuera el dueño de la cadena. Le dijimos lo que habíamos encontrado. Y él entonces se acercó a examinar al ver de qué se trataba. Tomó una servilleta que llevaba siempre en los bolsillos y se inclinó para guardar esa pieza en el envoltorio de donde había salido.
5:25 Dijo que la iba a reportar inmediatamente y que podríamos irnos a casa enseguida, pero llamó a Mikel a su oficina. Pensé en salir corriendo de ahí. Pero simplemente la curiosidad ganó lo mejor de mí. Me fui directo a ver que estaba en la caja antes de tomar mis cosas para irme dentro. Vi lo normal, montones de hamburguesas apiladas unas encima de otras. Saqué algunos para examinarlos y ahí de nuevo pude notar una uña por aquí esmaltada.
6:05 Así que no podía ser una pieza cualquiera. Huesillos que se notaba que habían sido molidos y el horror me dio de lleno en la cara. Todo eso estaba diseñado para venderse, para ser cocinado de la misma manera que el resto. Examiné entonces la caja, que no tenía ningún tipo de identificativo. Nada como las otras que había manejado antes que describían la dirección del rastro manufacturado y todo tipo de cosas. Mi cabeza estaba a punto de explotar. Al ver todo eso, salí de forma silenciosa de la bodega con la intención de no regresar nunca a trabajar a uno de esos lugares, cuando escuché a Miguel gritando con fuerza, con dolor.
7:00 Fui de forma silenciosa a la oficina y lo vi. El encargado estaba hiriendo mi compañero con un cuchillo de cocina. Tuve que ponerme las manos en la boca para suprimir un grito de terror que estaba pulsando por salir. Enseguida me puse a correr, pero por accidente me tropecé con un cable e hice mucho ruido. Escuché las pisadas del hombre fuertes detrás de mi. Estaba seguro que mi sentencia estaba firmada. Si no me iba rápido de ahí, apenas alcancé a levantarme para dar 2 pasos enormes y tomar velocidad.
7:42 Choqué contra una pared porque la penumbra no me dejaba ver bien. Alcancé a dar la vuelta para ver que el hombre estaba a unos centímetros de mí. De hecho, me lanzó una cuchillada que rozó la mejilla y sacó un poco de sangre. Le dio una patada que acertó y pude salir corriendo de nueva cuenta, ahora sí, a perderme en la ciudad. Llegando a casa. Le conté a mi madre todo lo que había pasado y cuando le hablaron para saber si iba a trabajar, negó que siquiera vivía ahí y en poco tiempo nos mudamos.
8:23 Aún tengo pesadillas sobre ese día, sobre como casi me mata una persona enloquecida por algo que no era mi culpa y obviamente no he vuelto a comer en los restaurantes de esa cadena. Me parece que muchos hemos escuchado la leyenda urbana del payaso de esa famosa cadena de restaurantes de comida rápida McDonald's. Pues cerca de mi casa hay uno de esos y por las noches pasan cosas de lo más escalofriantes.
9:10 Uno no pensaría que el mundo se podría poner más torcido, pero resulta que cada que paso por la madrugada, eso sí, medio ebria a eso de las 3:00 o cuatro de la mañana, podía haber a alguien moviéndose en el interior de ese local. Al principio pensé que era por mi estado etílico y no le había dado demasiada importancia hasta que una noche se me ocurrió ver más de cerca que pasaba en el interior del Mcdonalds y me he arrepentido de hacerlo desde ese momento.
9:53 Era una noche de junio. No recuerdo que día. Pero me parece que fue después del día del padre. Estaba regresando de una fiesta con una amiga cuando a ella, que estaba mucho más intoxicada que yo, se le ocurrió ir a ver si el restaurante estaba abierto porque tenía ganas de Papas Fritas con las pocas fuerzas que me quedaban. Le dije que no. Que debíamos mejor ir a mi casa. Y ahí podríamos servirnos algo del refrigerador. Pero antes de que la pudiera tomar de la mano, ella ya estaba enfrente de la ventana, asomada, con un rostro fino y tranquilo, sus piernas largas sobre un par de tacones delgados y un vestido entallado apenas podía abrir bien los ojos.
10:49 Estaba tocando la ventana y preguntando por el servicio, la jalé del brazo para decirle que no había nadie ahí, que todo estaba cerrado y que era mejor que nos fuéramos antes de que llamaran a la seguridad. Cuando se le iluminaron los ojos al ver la silueta de una persona correr un lado a otro detrás de la barra, su sonrisa le partía la cara. Se alegró tanto de saber que alguien podría concederle su antojo, que comenzó a golpear el vidrio pese a que estaba igual de mal, que ella entendía que eran las 3 o cuatro de la mañana y que lo que quería hacer no era posible porque ese lugar lo cerraban a las 11:00 de la noche.
11:45 Así que le mencioné con los ojos medio cerrados, que mejor fuéramos a la casa. Noté que arrastraba las palabras en mi boca, así que no podía pensar en nada más que en retirarnos a un sitio seguro. Entonces fue que esa sombra por fin se dio cuenta de donde nos encontrábamos. Y nos prestó atención el tiempo suficiente como para darme cuenta que ese ser no era humano. Tenía la forma de una persona como de hombre más o menos alto, pero su rostro tenía la forma de una máscara de payaso.
12:28 Era como si la piel se le hubiera deformado para tener las aristas, túmulos, líneas. Y todo lo relacionado con un ser de esas proporciones, pero sin que fuera ni maquillaje ni modelado, lo que tenía bajo la piel blanca y ruvicunda mi corazón empezó a latir fuerte, presagiando el peligro, enseguida se me bajó lo borracha, para luego observar con detenimiento que el lente se movía ondulando en nuestra dirección. ¿Cómo lo haría una serpiente buscando a su presa queriendo hipnotizarla para poder obtener de ella lo que quisiera? Mi amiga estaba entrando en el hechizo de ese ser, ya que en lugar de asustarse veía con éxtasis a la presencia que para mí era una cosa horripilante.
13:29 Pude ver como sus ojos, encendidos como 2 llamas, nos veían como lo haría un tigre. Estaba calculando cuánto le tomaría, digerirnos y arrancarnos la vida, sacarnos de ahí sin que nadie se diera cuenta, o al menos era lo que mi cerebro me estaba alertando. Decía que me fuera de ahí inmediatamente, pero no quería dejar a mi amiga a merced de algo horrendo. Cuando una luz por fin lo iluminó por completo para notar correctamente que era lo que pasaba, me di cuenta de que estaba abriendo una mandíbula llena de dientes filosos que se extendían más allá de los labios para ir directo a la parte trasera de la cabeza, el traje amarillo y rojo desgastado que tenía puesto.
14:27 Solamente hacía que todo fuera más horrible, que el ser entero me causara una serie de escalofríos que no podía ignorar. Sus fauces eran lo mismo que las de un reptil enorme que se fue directo a donde nos encontrábamos. Pero al igual que lo que pasaría en un zoológico, el ente se estrelló contra el vidrio sin poder romperlo. Pero dejando tras de si montones de marcas pequeñas del destrozo que había logrado hasta ese momento, mi amiga despertó de su trance.
15:08 Entonces gritó como poseída. Finalmente entendió que nos teníamos que largar de allí. Ahora era ella la que salió corriendo. Nuestros tacones resonaban en la oscuridad. Dábamos tumbos por lo cansada que teníamos las piernas. Era imposible bajar la velocidad porque sentíamos que esa cosa aún estaba detrás de nosotras. Aún recuerdo como el aire me quemaba los pulmones. Las piernas me dolían por el esfuerzo, pero sencillamente no podía dejar de moverme. Llegamos a mi casa con trabajos, abrí la puerta y ambas nos pusimos a llorar hasta que amaneció y finalmente quisimos dormir un poco.
16:04 Aún veo al payaso pasar por los corredores del restaurante, pero ya no me pregunto si es el guardia de Seguridad o esa cosa de nueva cuenta. Este relato este una vez que tuve una aparición en un restaurante de comida del que soy gerente McDonald's, es un puesto que me he ganado con mucho trabajo y me da orgullo, pero a veces las cosas se ponen un poco tétricas, sobre todo después de que mi mujer pasó a mejor vida. Era por ahí del año 2020 cuando la pandemia que todos conocemos estaba rampante en el mundo.
17:02 Por desgracia, mi esposa, de nombre Josefina, fue una de las tantas víctimas de la enfermedad. Nosotros vivimos en Zacatecas, capital del Estado del mismo nombre. Por acá los servicios de salud se vieron muy rebasados. Ya que todos nos enfermamos al mismo tiempo y no había manera de hacer las cosas de la forma adecuada, no había recursos materiales o simplemente lo humanamente necesario gamas para atender a tantos enfermos, para no hacerles esta parte de la historia larga.
17:47 Después de 2 semanas se enferma. Ella murió sin que nadie pudiera verla en el hospital, sin que hubiera manera de que Josefina supiera cuánto la amaba. Cuando nos conocimos ya grandes, ella tenía 50 años y yo 55. No tuvimos hijos, así que solamente me quedaba el recuerdo de sus manos sobre mi rostro cada mañana que me iba a trabajar y sus llamadas de repente. A eso del mediodía, para animarme, a sentirme mejor y poder hacer todas mis tareas con eficiencia, los días que siguieron de su fallecimiento me encontraba absorto en el trabajo.
18:35 Creo que era mi manera de quitarme de encima esa sensación de que el mundo estaba vacío. La que me daba cuando regresaba a mi casa a ver el espacio vacío donde normalmente debería estar ella durmiendo. Todo llegó a un punto tan crítico que en mi cabeza no podía existir nada más que el restaurante, de forma que en poco tiempo ya estaba durmiendo ahí. Solamente me encerraba en la oficina para dormir un par de horas. Me bañaba en las regaderas para empleados que teníamos colocadas en caso de emergencia, por si a alguien le saltaba aceite caliente en zonas extendidas del cuerpo o cualquier otro químico.
19:25 Solamente comía lo que sobraba en el sitio, así que comencé a sentirme cada vez peor por tantos refrescos y comida salada. Poco a poco no supe si era porque estaba perdiendo mi cordura o porque las cosas realmente eran sobrenaturales. Comencé a notar que algunos artilugios de la oficina aparecían en los lugares más extraños. Podría jurar que los había dejado en otro sitio, pero siempre había una pluma junto a la freidora o en sitios por demás peligrosos.
20:05 Poco a poco ese ser comenzó a tomar forma. Al principio era una sombra que vagaba en la penumbra del lugar, siempre iluminada por los letreros que tenemos fuera. Después de unos días podía ver con claridad que se trataba de Josefina. Al principio no lo quise admitir porque era una posibilidad que me helaba el alma. No quería saber que sus hermosos ojos castaños ahora estaban cubiertos de gusanos retorciéndose en la oscuridad. Que su boca, que tantas veces había besado, podría haber albergado plantas enteras por la cantidad de Tierra que tenía metida dentro. No quería ver toda esa piel que había amado en un tono pálido. Con el frío que tienen los seres que ya no pertenecen a este mundo, además de que sus cabellos estaban enredados, su abdomen, su puraba líquidos propios de los cuerpos en descomposición, de un tono negro y aroma horrible, característico, que a veces resulta dulzón pero siempre vomito, ese ser me atormentaba.
21:30 A cada hora de vigilia la podía ver en los rincones oscuros del restaurante y por las noches, acechando en las cocinas o sentada en las mesas para los clientes. Incluso a veces podía verla jugando en las pelotas para los niños. Mi cabeza latía con intensidad a cada momento que la podía divisar con el rabillo del ojo. Además de que mi cuerpo se sentía inusualmente frío con darme cuenta de que su presencia se encontraba cerca, mis empleados comenzaron a notar una desmejoría total en mi semblante. Ya tenía el rostro de un muerto en vida, pero no se atrevían a decirme nada.
22:20 O al menos hasta que Josefina se le apareció una de las chicas mientras hacía el aseo. Finalmente podía hablar con alguien del tema, así que Kimberly, la muchacha a la que se le mostró ese espectro, me dijo que dudaba mucho que fuera mi esposa. Después de todo, los seres queridos normalmente no quieren asustarnos. De ese modo me sugirió que llevara a un padrecito de la iglesia o algo similar. Lo que fuera con tal de que ese ser demoníaco nos dejara en paz a todos.
23:01 Como no tenía mucha opción, mi mente estaba a punto de la locura y le dije que sí. Y al día siguiente ya había conseguido que un párroco viniera dar la bendición a local. Al observarlo todo y contarle que había estado pasando, me informó que probablemente era un demonio. Lo que estaba atormentando al encontrarme tan mal mentalmente, poco a poco lo había traído, ya que usualmente esos seres se alimentan de nuestros pensamientos y sentimientos negativos. Dijo que para deshacerse de el tendría que regresar por la noche, cuando la manifestación parecía ser más física.
23:50 Espere unas cuantas horas. Y como dijo, al caer la luz del sol ya se encontraba en mi domicilio esperando una autorización para entrar y poder realizar el rito de destierro que se necesitaba. Colocó sus suplementos en el centro del restaurante, teniendo especial cuidado en que las velas estuvieran colocadas en puntos donde el aire no fuera un problema. Una vez que inició el rito, el local entero comenzó a ponerse patas arriba. La estufa se encendió lanzando llamaradas, las máquinas de refrescos tiraban Soda en todas direcciones y las luces parpadeaban como locas. A mitad del rito se apareció delante de nosotros ese ser que conforme el padre rezaba.
24:49 Se convertía en un ente con cuernos y piel roja que le gritaba groserías, que decía que jamás se iba a ir de mi lado y que Josefina se encontraba sufriendo en el infierno. Finalmente, el sacerdote pudo expulsarlo del lugar y me aconsejó rezar todos los días para sentirme mejor. Añadió que no le creyera que mi familia estaba en el infierno. Esas eran mentiras clásicas de los seres como él.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed