Oct. 31, 2022

4 ATERRADORAS HISTORIAS DE HALLOWEEN

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Inframundo Relatos De Terror
4 ATERRADORAS HISTORIAS DE HALLOWEEN

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0:01 Visita en Halloween escrito por Limbus, mi nombre es Matías. Esto me pasó en la noche de Halloween del año 2015, cuando una vez más me tocó estar solo en casa, ya que mis padres acostumbraban a ir a casa de mis abuelos para esa fecha. Junto a mis hermanos menores. En esa ocasión estuve toda la tarde junto a mis amigos, por lo que cuando llegué mis padres ya no estaban. Era la 1:00 de la madrugada cuando decidí apagar la televisión para ya irme a descansar. Pero de pronto alguien llamó a la puerta. Al abrir quedé paralizado.

0:54 Se trataba de una anciana que vivía a 2 cuadras de mi casa. No era normal, me refiero a que tenía problemas mentales junto a mis amigos. Solíamos burlarnos de ella tal cual lo habíamos hecho el día anterior, y esa fue la razón por la que me impactó verla ahí, pues pensé que venía a insultarme o a hablar con mis padres al respecto, sin embargo. Conforme pasaban los segundos frente a ella, su presencia comenzó a darme náuseas. Tenía un olor a orina impresionante. Creo que provenía del mugroso vestido que traía puesto, ya que en este logré notar una enorme mancha humedad, como si la vieja hubiera hecho sus necesidades encima. Para colmo de males, usaba una playera sin mangas, por lo que no tardé en sentir también un intenso olor a axilas. No obstante, fue lo que hizo a continuación lo más repugnante. La desagradable anciana se acercó a mí para intentar hablarme.

2:11 Apenas abrió su boca. El aliento asqueroso de sus dientes podridos me impregnó el olfato. No sé lo que dijo ni tampoco me importó. Instintivamente la detuve y la empujé para alejarla de mí. La mujer cayó de espaldas, pero para que se den una idea de su locura, en vez de enojarse conmigo, comenzó a reír eufórica. Le cerré la puerta sin ni siquiera pensar en ayudarla. Me alejé apenas unos metros cuando tuve que regresar. Ya que la anciana se levantó y comenzó a golpear de nuevo la puerta, es aquí donde empieza lo espeluznante. Sé que esto le resultará increíble, pero les juro que ni yo podía creer lo que comenzó a ocurrir. La anciana dejó de golpear para ahora empujar, pero lo hacía con una fuerza tal que tuve que apoyarme por temor a que lograra abrirla.

3:16 Un pánico inmenso comenzó a invadirme cuando noté que sus empujones se hacían cada vez más fuertes. Era como si sus fuerzas incrementaran. Eso era algo imposible porque ella estaba sola, no escuchaba que hubiera nadie al otro lado, ayudándola. Mientras tanto, no dejaba de reírse como loca. Por ratos me decía que la dejara pasar, que no le tuviera miedo. Luego comenzó a usar sus uñas. Escuchaba perfectamente cuando rasguñaba la madera. Yo les aseguro que nadie puede vivir eso sin sentir temor por su vida, porque fue eso lo que sentí que iba a morir. Estaba a punto de soltar la puerta para salir corriendo hacia el fondo, pensando en gritar por ayuda mientras buscaba el modo de escapar.

4:22 Sin embargo, no fue necesario, pues de manera repentina todo terminó. La anciana dejó de empujar y un silencio abismal turbó el entorno. Cauteloso y lentamente, comencé a dejar de hacer presión, pero me quedé aguardando a estar convencido de que en realidad se había marchado. Y cuando sentí que mi corazón empezaba a recuperar los latidos normales, todas mis entrañas se estremecieron de estupor al percibir un gélido hiputrefacto aliento chocar ligeramente sobre mi nuca.

5:05 Sabía lo que vería. Aún así, superé mi propio límite al voltear y allí, pegado a mi espalda, estaba aquella anciana. No existen palabras para describir el inmensurable horror que dominó cada centímetro de mi cuerpo. Quedé paralizado, enmudecido en un profundo estado de shock. Ya no fue su inmundo olor ni su mugriento aspecto lo que me abatió. Fue su mirada, su simple mirada, la que me hizo experimentar las fosas del mismo infierno. Ni siquiera pronunció palabra alguna.

5:48 Simplemente se quedó allí, contemplándome con el ímpetu de su odio expresado en su semblante, hasta que perdí la conciencia. Cuando abrí los ojos me encontré tendido en el suelo. Ahora era yo el que estaba orinado. Atolondrado. Logré ponerme de pie cuando de pronto alguien abrió la puerta. Esa acción por poco me provocó un infarto, pero mi alma regreso a mi cuerpo. Cuando vi que eran mis padres les conté todo lo que me pasó, pero ellos no me creyeron.

6:28 No solo porque no había rastros de la anciana, sino porque eso era imposible. Solo mis hermanos habían viajado a la casa de mis abuelos. Mis padres recién estaban por hacerlo, pues esa tarde, antes del viaje, se enteraron del fallecimiento de un vecino y justamente en esos momentos venían del Velorio. Quien había fallecido era la misma anciana que esa noche vino a atormentarme la guardería, historia escrita por limbus, mi nombre es Lucía, tengo 25 años, soy de Guanajuato, México. Trabajé en una guardería de niños hasta hace unos años y se esperar a este próxima celebración de Halloween para recién compartir mi experiencia, ya que esta sucedió justamente para la fecha.

7:41 Todo comenzó 2 semanas antes al hecho cuando una mañana llegó a la guardería Julián, un niño de 5 años de edad. Sus padres son doctores y la niñera que tenían en ese momento se mudó a León, Guanajuato, sin previo aviso, dejándolos sin nadie que pudiera cuidarlo. Lo llevó su hermano, un joven que también trabajaba casi todo el día, pero que tenía el tiempo suficiente para trasladar a su hermanito. Desde el primer día tuve que comenzar a prestarle atención al niño, pues la extraña conducta que manifestó apenas llegó, me hizo preocupar seriamente. Siempre elegía sentarse lejos de los demás o directamente en una esquina.

8:34 Sólo éramos 2 chicas las que trabajábamos allí y constantemente teníamos que animarlo a que se integrara al Grupo. Nunca lo escuchamos hablar mal, o sea grosero con alguno, totalmente lo contrario. Era tímido, manso e inocente. Por eso nos sorprendió enormemente cuando empezamos a percibir que ninguno de los niños quería socializar con él. Un día, David, El Niño más grande del grupo, se puso como loco y comenzó a golpear a Julián. Tuvimos que separarlos entre las 2, pues David no quería soltarlo.

9:17 Julián quedó tendido sobre el suelo llorando desconsoladamente. Les juro que nos partió el corazón verlo así cuando llegó el final de la jornada y fueron a retirar a los niños. Tuve que disculparme con su hermano. En el caso de David, fue mi compañera quien se encargó de hablar con su madre. A partir de ese día, el lugar se convirtió en un entorno de desolación. Ningún niño quería hacer caso, se negaban a realizar las actividades e incluso cuando se trataba de juegos se la pasaban prácticamente callados todo el tiempo mientras algunos lloraban porque no querían estar ahí.

10:02 David aún mantenía ese incomprensible enojo contra el pobre de Julián. Por lo que teníamos que estar al pendiente de él en todo momento. Faltaban 5 días aún para Halloween, pero como todo nuestros intentos por recuperar el clima perdido fracasaba, decidimos anticiparle a los niños que haríamos una fiesta para ese día. ¿Se puede decir que eso ayudó un poco? Pues apenas terminamos de darles la noticia. Los vimos entusiasmados como solían estarlo, hasta que minutos después el atercado entre Julián y David se volvió a repetir, arruinando todo otra vez.

10:49 En esa oportunidad fui yo quien habló con su madre cuando fue a retirarlo, pero lejos de recibir una disculpa de su parte, fue ella quien me hizo un reclamo a mí. Me dijo que mejor prestara más atención a Julián, que él no era ningún santo y que estaba pensando trasladar a David a otra guardería para que ya no tuviera que ver nada con ese niño endemoniado. Literalmente dijo eso, que David había golpeado a Julián luego de que este le dijera que tenía un amigo demonio. Y que si quería, podía pedirle que le quitara la vida no sólo a él, sino a toda su familia y a todos los de la guardería. Quede estupefacta.

11:40 La señora me lo dijo con tanta convicción que por un momento dude al respecto. Sin embargo, alcancé a hablar con Julián antes de retirarse y sus palabras lograron finalmente asustarme. Con su dulce voz me dijo que era cierto que él había dicho esas cosas y por eso le tenían miedo que para la noche de Halloween su amigo demonio se vengaría de David. No voy a mentirles. Esa tarde en la fiesta estuve asustada. No me animé a contárselo a mi compañera por temor a que se burlara de mí. Por suerte, nada malo pasó.

12:24 Tanto David como Julián jugaron con los demás niños hasta que finalizó el día. Ya por la noche fue que recibí una llamada que me petrificó. Era mi compañera que me habló para decirme que esa tarde, mientras David regresaba a casa junto a su madre, su auto chocó de frente con otro. El Niño falleció al instante, 3 días después. Y sin poder aún digerir lo vivido, recibí una noticia que culminó por traumarme. El hermano de Julián fue a retirarlo y de paso me dijo que éste dejaría de asistir, pues habían conseguido otra niñera de confianza.

13:10 Remarcándome que la nueva sí era alguien sin problemas. Y aquella muchacha que lo cuidaba anteriormente, aquella que se fue sin decir nada, la encontraron en su departamento colgada con una soga. Sin embargo, la noticia del periódico decía algo mucho más perturbador, la mujer tenía sus ojos desorbitados, como si hubiera visto al demonio antes de fallecer. Y en una de sus manos presionaba una fotografía de Julián la capa roja, historia escrita y adaptada por limbus el Macabro acontecimiento que les voy a contar a continuación. Ocurrió hace apenas 4 años para la época de Halloween, para ser más exacta, y aunque yo tuve mucho que ver, fue mi hermana quien sufrió el tormento.

14:23 Mi nombre es Valeria olivares y mi hermana se llama Beatriz. Somos originarias del estado de Veracruz, en México. En ese tiempo todavía estábamos cursando la universidad y a la vez trabajábamos. No éramos de ir a fiestas, pero la rutina últimamente nos estaba consumiendo demasiado. Es por eso que decidimos aceptar la invitación que nos hizo una amiga en común. Esta se trataba de una noche de fiesta y como ya sabrán, nada mejor que una reunión con amigas para distraerse un poco de la pesada rutina.

15:07 El dilema se dio esa misma mañana de la fiesta. Mi amiga me llamo. Quería avisarme de un pequeño cambio que habían decidido a último momento, el cual consistía en usar un disfraz para la reunión. Aún faltaba una semana para la noche de Halloween, por lo que aquello me tomó desprevenida. Le expliqué que tanto mi hermana como yo no teníamos nada preparado, pero ella insistió que sí o sí teníamos que ir disfrazadas. Luego de terminar de hablar con ella, me comunique con Beatriz para darle el mensaje y no nos quedó de otra que ir a buscar algo saliendo del trabajo, por lo que acordé con ella en encontrarnos en un centro comercial.

15:58 Estando ya en el lugar no me pareció necesario ingresar, pues mientras llegaba bien las cercanías a una señora vendiendo gran variedad de atuendos en un pequeño puesto, le dije a mi hermana que mejor nos ahorraríamos el tiempo y le compraríamos a esa mujer, a lo cual ella estuvo de acuerdo, yo elegí un sombrero de bruja. Para combinarlo con algún vestido negro que tenía. Beatriz, en cambio, quedó encantada con una capa roja que, según ella, le serviría para un disfraz más normal. Por fin se llegó el día al llegar la noche y mientras conducía hacia la fiesta, comenzó el infierno. Noté que Beatriz dejo de platicar de la nada. Cuando le cuestioné al respecto, me dijo que de repente comenzó a sentir frío.

16:57 Minutos después estaba temblando y cuando toqué su frente descubrí que tenía fiebre. Le dije que la llevaría al médico, pero ella insistió que continuáramos, pero finalmente tuvimos que ir al hospital, pues apenas llegamos a la fiesta. Se descompuso yo misma vi cuando le quitamos la capa para que la revisaran. El escote del Vestido en la espalda nos permitió ver unas enormes manchas oscuras en su piel. Los médicos la medicaron de inmediato para posteriormente decirme que se tendría que quedar internada para hacerle varios estudios.

17:39 Luego de comunicarles lo ocurrido a mis padres, ellos también llegaron al hospital. De esa manera todos fuimos testigos de cómo se fue desarrollando la pesadilla. Nadie entendía lo que estaba pasando. Se mencionó la posibilidad de que mi hermana fuera alérgica a algún químico que contenía la tela, pero eso fue descartado cuando totalmente horrorizados, contemplamos cómo las manchas de la piel comenzaron a dar signos de necrosis. A partir de entonces, vivimos los días más crudos de nuestras vidas. Ningún medicamento daba resultado. La carne de mi hermana comenzaba a pudrirse lentamente, como si fuera un cadáver.

18:28 Nuestro sufrimiento fue mucho peor cuando entró en estado de coma 2 días después. Nunca fuimos de creer en brujería, pero acudir a una curandera fue lo único que se nos ocurrió que podría darnos esperanzas. Puesto que ya llevaba más de 2 semanas sin mostrar mejoría y a ese ritmo ella perdería la vida. Contactamos a una mujer que vivía cerca luego de que le contamos cómo comenzó todo. Ella fue al hospital, apenas vio a Beatriz, quedó espantada e inmediatamente preguntó por la capa, tuve que traerla hasta la casa. Ya que después de descartar la alergia, yo la guardé luego de revisarla, la mujer me dijo que esa tela tenía una energía negativa que anteriormente fue usada por una persona con maldad, tal cual sería el caso de una bruja pactada. Sin embargo, lo más aterrador fue escuchar decir que en algún momento la usaron para cubrir el cadáver de esa misma persona. Después de haber fallecido, la señora se llevó consigo la capa y nunca más la volvimos a ver por lo que ignoramos que hizo con ella.

19:57 Lo cierto es que a partir de ese día mi hermana comenzó a recuperarse. Hasta el día de hoy me siento culpable de lo que pasó, pues fui yo quien le propuso a mi hermana comprarle a esa vendedora, cuyo puesto misteriosamente fue reemplazado por otro al poco tiempo, El Niño de blanco, historia escrita por limbus.

20:38 No sé en qué momento apareció. Yo estaba sentada en el parque de la esquina de mi casa esperando a mi novio cuando ya lo vi jugando cerca de mí. Era la noche de Halloween del año 2013. El Niño estaba vestido de fantasma. Tenía ropas blancas y con una máscara cubría su rostro. Corría de aquí para allá, despreocupado, riendo alegremente. En un momento se detuvo para observarme. Luego se acercó un poco más y a través de los huesos de su máscara me di cuenta de que en realidad sus ojos no se fijaban en mí. Sino en el pequeño gato que yo traía en mis manos. Mi nombre es adela, soy de Puebla. Tenía 22 años de edad.

21:36 Cuando me ocurrió lo que les voy a contar. El Niño se quedó contemplando a mi mascota sin decir nada. Yo lo miraba risueña como para que me tuviera confianza y se acercara más. Puesto que era notorio que había quedado prendado con mi gato. Cuando estuve a punto de hablarle, llegó Ariel, mi novio. Me despedí del niño y Subí al auto. En los días previos habíamos tenido una discusión. Ariel y yo me di cuenta que aún seguía molesto porque conducía en silencio.

22:17 Sin embargo, no quise decirle nada porque sabía que íbamos a volver a discutir esa noche acordamos que iríamos a su casa, por lo que ese fue el rumbo que tomamos. Ahí la pasé agusto. Siempre me llevé bien con sus papás, así que la cena fue agradable. Cuando pasó la medianoche y mientras regresábamos a mi casa, por fin pudimos entablar un buen diálogo. Eso me llenó de alegría, por lo que esa noche me acosté a dormir en paz y con tranquilidad. Pero esa agradable sensación de bienestar se terminó cuando en la madrugada me desperte con los maullidos de mi gato. Al principio fue confuso.

23:09 Por momentos lloraba y luego gruñía como si se sintiera atacado. Luego bajo la cama, que era donde normalmente dormía. Yo le hablé en más de una oportunidad, pero éste seguía con la misma conducta. Cuando me decidí a levantarme para encender la luz, en el momento exacto en el que puse mi pie sobre el suelo, sentí que algo empujó el colchón con furia desde abajo. El susto fue tremendo. Tanto que di un grito y salí corriendo descalza de la habitación. Para ese entonces yo vivía sola en el departamento, por lo tanto, no tenía con quién sentirme acompañada.

23:55 Llegué hasta el comedor y me quede allí temblando de miedo. Con el paso de los minutos comencé a calmarme. Intenté buscar una explicación lógica al suceso, pero no la hallaba. Había algo bajo mi cama, hice a lo que fuera, estaba alterando a mi mascota, fui por él, tomé valor y regresé, pues, de la nada comenzó a maullar de nuevo. Apenas ingresé al cuarto. El gato aguardó silencio. Traté de encender la luz, pero no funcionó. Temerosa, comencé a acercarme de a poco llamándolo, pero todo seguía en silencio hasta que de pronto el maullido volvió a sonar, pero ahora desde otro lado, en una de las esquinas, convencida de que era mi mascota, me fui directo hacia allá, pero al distinguir aquella lúgura y figura quedé espantada.

25:01 Era un ser de baja estatura. La falta de luz no me permitió verlo con claridad, pero noté perfectamente que tenía una máscara de fantasma tal cual. El Niño que vi en el parque tenía mi gato entre sus manos, pero dividido en 2 partes, en una sostenía el cuerpo y en otra la cabeza. Salí corriendo del departamento totalmente horrorizada. Llamé a la puerta de mi vecino y le pedí que por favor llamara a la policía porque un niño había ingresado y le acababa de quitar la vida a mi gato. Minutos después ya estaban varios de mis vecinos acompañándome afuera de mi departamento hasta que la patrulla llego.

25:54 Los oficiales ingresaron pero no encontraron al niño. Yo vivía en 1/5 piso. No hubo forma de que se escapara sin que lo viéramos salir, ya que la única salida era por la puerta de la entrada. Sólo encontraron el cuerpo de mi gato seccionado, tal cual yo lo había visto. Esa noche me fui a dormir a la Casa de Ariel, pero al final volvimos a discutir. Él no me creyó lo que vi. Es más, hasta me dió a entender que pensaba que fui yo quien hizo eso a mi mascota. Sin embargo, cuando me dijo el motivo por el cual no me creía, quedé extremadamente aterrada.

26:44 Él juró que cuando llegó al parque para irme con él, no había ningún niño en los alrededores.