Nov. 7, 2025

4 Apariciones de Niños del Más Allá - Madrugadores - Inframundo Relatos

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Inframundo Relatos De Terror
4 Apariciones de Niños del Más Allá - Madrugadores - Inframundo Relatos

INTRODUCCIÓN:
Saludos a toda la comunidad madrugadora. Este episodio fue creado para quienes trabajan mientras la ciudad descansa. Lo que escucharás no te dejará tranquilo. Los niños del más allá suelen aparecer cuando la noche está más callada…

Etiquetas:
fantasmas, apariciones, niños, historias reales, terror nocturno

Hashtags:
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0:00 El Niño del árbol, basado en hechos reales, enviado por Marta Figueroa, escrito y adaptado por Alejandro Chavolla. La historia que voy a relatar le ocurrió a mi hijo cuando tenía solo 6 años. Somos originarios de Jalisco, de una pequeña comunidad. Mi padre nos heredó una gran extensión de terreno a lo que le llamamos el rancho. Este se encuentra a las orillas de nuestro pueblo. No tenemos animales, sin embargo tenemos algunas hectáreas con grandes árboles de limón. Mi esposo es quien se encarga de ellos y los va a vender a las tiendas y fruterías, pero solo lo hace en temporadas. Nuestra casa se encuentra alrededor de estos árboles y junto a esta existe un árbol en particular. Mi esposo es constructor y decidió armar una casa de árbol en esta, esto para que mi hijo pudiera pasar un buen rato ahí y se divirtiera.

1:16 Cabe mencionar que mi hijo es único, no pudimos tener más familia, así que se imaginarán que durante su infancia la pasó muy solito. A pesar de tener amigos en la escuela, mi hijo, al que llamar a Carlos, estaba muy contento con su casita del árbol. Esta quedaba exactamente frente a su habitación. Él estaba muy emocionado. Decidimos amueblarla para que pudiera divertirse ahí. Le pusimos varios juguetes, un pequeño sillón, puff y hasta una tele para que pudiera ver sus caricaturas. Durante mucho tiempo las cosas iban de maravilla. Mi hijo, al llegar de la primaria, lo primero que hacía era irse a jugar a su casita. Bueno, después de comer y hacer sus deberes, en ocasiones invitaba a uno que otro de sus amiguitos. Pero de pronto todo comenzó a tornarse un poco extraño. Mi hijo se comenzó a portar distinto de ser un chico muy feliz y amable, cambió a ser más serio y sombrío. No sé cómo explicarlo.

2:24 En la escuela ya no convivía con sus compañeros y tampoco los invitaba a la casa. Eso sí, se la pasaba en su casita del árbol. En algunas ocasiones yo lo escuché hablar con alguien como si estuviera jugando con otra persona, pero al asomarme. No había absolutamente nadie y dejaba de hacer lo que fuera que estuviera haciendo por las noches. Estando en su habitación. Lo comenzamos a escuchar que hablaba con alguien y cuando entrábamos lo encontrábamos en la ventana viendo hacia su casita del árbol. Al preguntarle con quién hablaba o qué le estaba ocurriendo, él solo decía que jugaba con su amigo del árbol. Pero nosotros le decíamos que ahí no había nadie. Entonces las cosas se comenzaron a salir de control. Mi esposo y yo comenzamos a escuchar unas pequeñas pisadas en las madrugadas, las cuales venían del a la puerta de la calle.

3:28 Pero al salir no había nadie. También en la cocina se escuchaba como arrastraban las o incluso como jugaban con los juguetes de carlitos. Fue hasta un Día de Muertos que al levantarme a hacer el desayuno encontré unas pequeñas pisadas con lodo. De inmediato corrí al cuarto de Carlos y él se encontraba profundamente dormido. Le revisé los pies, pero los tenía limpios. Esto me preocupó tanto que fui a hablar con mi madre, la cual me recomendó ir a buscar a un sacerdote y contarle lo que estaba ocurriendo. Así lo hice, le conté todo lo sucedido con mi hijo y decidió ir a rezar y bendecir nuestro hogar, al igual que en la casita del árbol.

4:18 El cura durante el tiempo que estuvo haciendo sus oraciones, no dijo nada porque mi pequeño hijo se encontraba en la casa, pero después en privado mencionó que él sentía una presencia muy fuerte, que posiblemente era un demonio o un alma en pena. Afirmó que dentro del área se encontraba una entidad, pero no era de ningún pequeño. Después de eso, las cosas comenzaron a componerse. Mi hijo empezó nuevamente con su luz, que siempre lo caracterizó, y de nueva cuenta comenzó a pasar tiempo con sus compañeros, pero en ocasiones que pasaba frente a su habitación lo podía observar como miraba hacia fuera a la casa del árbol. Así lo vi en muchas ocasiones hasta que una tarde lluviosa me acerqué a él a conversar.

5:12 Le pregunté porque miraba tanto a la casita del árbol y ya casi no jugaba en ella. Lo que me respondió, me lleno de incertidumbre. Al mismo tiempo que de tristeza supe que responderle. Me dijo que se sentía muy triste y solo desde que su amigo se fue le dije que ahí no había nadie. Pero él me contestó, Sí, mamá, él se fue. Un día antes de que el sacerdote viniera, me dijo que un hombre lo iba a correr y tenía que irse. Al preguntarle el nombre de su amigo me dijo cómo se llamaba y cómo era. Él solo respondió, se llama Tarot y es de color amarillo. Me puse a investigar en Internet y me llevé una sorpresa aterradora.

6:04 El nombre de ese niño era el nombre de un demonio. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo inmediatamente lleve a mi hijo a la iglesia y estando el sacerdote al tanto de lo sucedido, le rezó a mi hijo durante un mes. Después de eso, todo se mantuvo en calma. Hoy en día, al preguntarle a mi hijo, ya de 16 años, sobre su amigo de la Casa del árbol, me dice que no recuerda nada de ningún amigo. No sé qué pensar al respecto de lo que pasó en aquellos ayeres, pero prefiero dejarlo así como está. Espero les haya gustado mi experiencia. Les mando un abrazo afectuoso a todos los infra escuchas. Muchas gracias.

7:00 La vecina, relato basado en hechos reales por Adriana Villarreal, escrito y adaptado por leo de La Paz. Mi caso es el siguiente, soy una mujer casada y tengo 3 hijos, el mayor es varón. Y otras 2 pequeñas. Esto que les voy a relatar sucedió cuando mi hijo mayor tenía 16 años y mi hija menor tenía algunos 3 añitos. Ella siempre me decía que la vecina de enfrente de mi casa venía y se quedaba con ella por las noches y que se sentaba a la orilla de su cama para cuidarla mientras dormía, que a veces le contaba algunos cuentos. Yo en realidad no entendía por qué mi niña decía eso si no era posible que mi vecina viniera por las madrugadas a mi casa. ¿Aunque era muy pequeña, a mi niña le gustaba pasarse las tardes enteras en la planta alta de la casa viendo la televisión, a lo que yo le preguntaba por qué no veía la televisión abajo con su hermanita?

8:20 Ella me respondía que estaba mejor arriba jugando con la vecina. Y que ella la cuidaba, sólo bajaba para comer o cuando quería algún juguete de la planta baja. Entonces, en algunas ocasiones, yo subía a hurtadillas para ver quién estaba con ella realmente. Pero nunca vi a nadie. Es más, a veces ni siquiera tenía la televisión encendida. Esto me preocupaba mucho. Pensé que era uno de esos casos de amigos imaginarios y yo hasta llegué a pedirle a mi vecina que platicara con mi hija para que le dijera que ella no era la persona que la visitaba en casa.

9:02 Mi vecina me hizo el favor de hablar ampliamente con mi niña. Le dijo, mira, yo no soy la señora que va y te visita en tu casa, pero te quiero pedir un favor la próxima vez. Que esa señora venga a Visitarte. ¿Puedes preguntarle cuál es su nombre y qué es lo que quiere de TI? A pesar de ser muy pequeña, mi niña entendió muy bien lo que mi vecina le pidió y dijo que le iba a preguntar a la señora que quería y quién era. No pasó ni una semana y mi hija me platicó que le había preguntado a la señora las cosas que la vecina le pidió.

9:44 Y me sorprendió con lo que me contó. Dijo que la mujer le había respondido que no podía decirle su nombre, pero que ella sólo quería ser su amiga y llevársela con ella porque la quería mucho, pero que además le gustaría llevarse también a su papá. Así podrían ser una familia ellos 3. Yo me sorprendí tanto. Que lo primero que hice fue ir con la vecina para que mi hija le repitiera lo que me acababa de contar a mí. Afortunadamente, mi vecina es una persona muy perceptiva de lo paranormal y esas cosas. Le dijo a mi niña que le dijera a la señora que le daría mucha tristeza dejara a su mamá solita para irse con ella y con esto evitaría que el espíritu de la mujer fuera a molestarse y maltratara a mi pequeña.

10:38 No sé si fue casualidad, pero por esos días mi niña se estaba enfermando, muy seguido de los bronquios y traía muy bajas las defensas. Así mismo, mi esposo comenzó a sufrir hipertensión, lo que lo mantenía muy exhausto durante el día y en la noche dormía incómodo. Después de toda esta situación ya no sabía si preguntarle a mi niña por la mujer. Porque tenía miedo de lo que me fuera a responder, así que me mantuve muy cerca de mi hija y la escuchaba platicar, aunque no veía con quién o con qué. Pasaron algunas semanas y una noche nos fuimos a dormir todos en la planta alta, como de costumbre a las 11:00 PM.

11:26 Esa noche precisamente yo me sentía un poco inquieta, pero no sabía ni por qué total. Después de mucho batallar me quedé dormida, pero a cada momento me despertaba como cuando tienes un pendiente. Cada vez que lo hacía veía hacia el reloj los números rojos que tenía en el buró del lado donde duerme mi esposo. Ya como en la tercera ocasión que desperté, me enderecé para sentarme en la cama y me llevé el peor susto de mi vida por encima de la cabecera de mi cama y a través de la pared. Sobre la cara de mi esposo estaba una mujer bebiéndole el aliento, digo, bebiendole el aliento porque él estaba con su boca entreabierta y ella a su vez, la tenía abierta completamente.

12:20 En ese momento me quedé paralizada y la mujer pudo notar que yo la vi, así que sólo se introdujo nuevamente hacia la parte trasera de la pared que colinda con el cuarto de mis hijas. No me importó dejar a mi esposo y corrí al cuarto de mis niñas. Encendí la luz y no había nada, así que regresé a mi cuarto lo más rápido posible. Y entonces sí desperté a mi marido. ¿Cuál va siendo mi sorpresa? Al ver que su reacción fue muy violenta hacia mí, me gritó horrible que me alejara y me empujó con mucha fuerza. Él nunca había maltratado a nadie y yo me asusté tanto que le grité a mi hijo mayor para que me ayudara. Mi hijo vino a tratar de calmar a mi marido, pero al parecer no nos reconocía porque no respondía a nada de lo que le decíamos.

13:16 En lugar de eso bajó las escaleras a toda velocidad, como con la intención de salir de la casa. Sus ojos estaban abiertos, pero se veían vacíos, como mirando hacia dentro, y lo único que hacía era jalonear la chapa de la puerta para salir de la casa. Afortunadamente mi hijo lo pudo calmar y sentar en uno de los sillones de la sala. Posteriormente pasó algunos minutos vociferando cosas que ni mis hijos ni yo entendíamos. Por última se quedó dormido en el sofá y el resto de la familia ya no durmió. Ni mis niñas pudieron conciliar. El sueño amaneció y mi esposo se sorprendió por encontrarse acostado en la sala y no recordaba nada de lo sucedido la noche anterior le dijimos que había actuado muy extraño y que se había querido salir de la casa, pero él no recordaba nada en lo personal, por fin.

14:18 Pude entender porque mi hija menor decía que mi vecina venía a la casa en las Madrugadas. Y es que el espíritu de la mujer que yo vi era de cabello negro, largo, rizado y con una cara muy blanca, con bonitas facciones. Así que en realidad encontré cierto parecido con mi vecina. Todo esto se lo conté a mi vecina y ella se sorprendió al saber que el lente se parecía a ella. Me aconsejó traer un sacerdote para que bendijera la casa, puesto que según lo que ella entendía, la vida de mi hija y de mi esposo corrían peligro.

14:59 Así lo hice y a partir de entonces esa entidad dejó de molestar a mi niña, aunque todavía la recuerda y dice que llego a quererla y extrañarla, mientras que mi esposo refiere no recordar nada en absoluto. El Niño fantasma, relato basado en hechos reales de Dalia Monreal de Zacatecas, México, escrito y adaptado por leo de La Paz Esto se remonta a cuando tenía 5 años de edad, en aquel entonces era hija única.

15:50 Casi no hablaba o jugaba con las demás personas, pero todas las noches jugaba con un niño que yo veía a través de mi ventana. Todas las noches ese niño tocaba mi frente y me despertaba para jugar siempre a la misma hora, entre las 2 y las 3:00 de la madrugada. Trataba de decirle a mis padres que había un niño que jugaba conmigo, ya que les preocupaba que yo no tuviera un solo amigo. Nadie me creía. Un día mi padre decidió quedarse en mi habitación y mandarme a dormir con mi madre. Todo era normal cuando de pronto escuché que gritaba mi padre despertamos y rápidamente fuimos con mi padre. Mi madre le preguntaba qué le pasaba, pero él tenía la mirada perdida.

16:43 Asustado, dijo que sintió un frío inmenso. Y al abrir los ojos vio a un pequeño niño más o menos de mi edad, que lo invitaba a jugar, pero que después atravesó la protección de la ventana y se fue al patio. Cuando salimos a ver qué pasaba en el patio solo se escuchaba la risa algo siniestra, como si fuera de un adulto. Entonces inocentemente le dije a mi padre que me dejara hablar con él, que siempre hacía eso cuando El Niño se asustaba. Así que le dije, ya vine, quiero jugar contigo, vente, vamos.

17:23 Para sorpresa de mis padres, apareció un niño y me tomó de la mano, me invitó a mi habitación a jugar al estar en la habitación. Mi madre desde la sala veía cómo jugábamos. Nadie en la cuadra tenía hijos, así que mi padre, enojado, fue a tocar a la puerta de la vecina y le dijo. Oiga, Doña Yolanda, sea mejor madre y cuide bien Asus hijos que su niño. Todas las noches va a ver a mi hija. La señora Yolanda, confundida, llevó a mi papá a la habitación de su hijo y vio que estaba dormido. Mi padre, asustado, se disculpó, mientras que yo jugaba tranquilamente con ese niño. Al llegar cierta hora, El Niño corrió a una esquina de mi habitación.

18:14 Y desapareció. Lo presenciaron mis padres. Ellos, helados de miedo, decidieron que esa ya no sería mi habitación. Posteriormente, mis padres, asustados, le comentaron a Yolanda lo sucedido. A los pocos días todos los vecinos, asustados, se preguntaban quién era ese niño y de quién. Hasta que un día una señora, la más vieja de todas. Comentó que en esa casa se había cometido algo horrible. Esa casa pertenecía a una señora que practicaba la brujería y muchos decían que estaba loca, que un día desapareció a su hijo, pero que ni la policía había dado con el cuerpo.

19:00 Mi padre, asustado, me mandó a vivir con mis abuelos por un tiempo, ya que iban a remodelar mi habitación. Cuando regresé esperaba la hora para jugar con ese niño, pero ya no se apareció más. Yo me preocupé bastante por él. Tiempo después, siendo un poco más grande, con algo de razonamiento, me dijeron que esa remodelación fue para hacer una limpia y mi papá decidió quitar el piso y excavar. Al llegar a cierta profundidad se encontraron los restos humanos, llamaron a la policía. Efectivamente, eran restos humanos de un niño de entre 6 y 7 años, así que mis padres en el acto de buena fe, decidieron darle una misa y llevarlo a camposanto, prometiéndole que cada cierto tiempo irían a visitarlo. Le llevarían cosas también, pero que por favor dejará de molestarme.

20:01 Dicho y hecho, no ha vuelto a aparecer. Mis padres llevan juguetes y flores a una pequeña tumba con el nombre de Pedro El Niño sin rostro, basado en hechos reales por un suscriptor anónimo. Mi hija desde pequeña decía que veía cosas que nadie podía ver, pero la verdad no le tomaba mucha importancia. Cada casa que rentábamos era casa que nos pasaban cosas extrañas en 2 casas que renté no pasó nada y la niña muy tranquila.

20:53 Tengo 2 años y medio rentando en esta casa y jamás nos había pasado nada. Pero de un mes para acá mi hija se pasaba mi cuarto en la madrugada. Decía que tenía mucho miedo y que sentía que alguien la observaba. Le dije que no viera cosas de terror ni nada, que la pudiera asustar, que todo era producto de su imaginación. Casi a diario se la pasa en mi recámara. No decía mucho, hasta hace 2 semanas me dijo que todos los días ve como alguien observa. Y ella se despierta sintiendo una mirada penetrante.

21:33 Dice que no logra ver su rostro porque es muy borroso, que es un niño, pero muy, muy alto, con pantalón, botas y camisa de cuadros. Siempre lo ve parado en su puerta, viéndola. No importa la hora que sea. A veces, cuando regresa de la escuela o del baño, ahí está parado. Mi esposo echó agua bendita. Pusimos una cruz y aun así volvió a pasar. Cabe mencionar que ella todos los días reza antes de dormir y duerme con un Rosario bendito abajo de su almohada, pero aún así lo sigue viendo.