Feb. 17, 2026

3 RELATOS PARANORMALES RELACIONADOS CON LA VIRGEN MARÍA

3 RELATOS PARANORMALES RELACIONADOS CON LA VIRGEN MARÍA
3 RELATOS PARANORMALES RELACIONADOS CON LA VIRGEN MARÍA
Inframundo Relatos De Terror
3 RELATOS PARANORMALES RELACIONADOS CON LA VIRGEN MARÍA

Muy buenos días, madrugadores, y muy buenas noches, trasnochadores del Inframundo.
En este episodio escucharás tres historias inquietantes relacionadas con apariciones, milagros y manifestaciones de la Virgen María que no siempre trajeron paz. Algunos testigos aseguran que lo que vieron no era divino. Acompáñame a conocer estos sucesos que aún siguen siendo un misterio.

#VirgenMaria #Apariciones #TerrorReligioso #HistoriasReales #Inframundo #Paranormal #Misterio

0:00 No olvides seguirnos y dejarnos 5 estrellitas para más contenido. buenos días madrugadores, los saluda su amigo Alejandro a todos los que ya están Armando el puesto en el tianguis, levantando lonas, acomodando mercancía y preparando el cambio desde antes de que amanezca. Gracias por escucharnos mientras comienza tu día. Sin más comenzamos. La virgen que llora. Buenas noches Alejandro y a toda la Comunidad del Canal, doña Bernardina fue una mujer muy devota de la Virgen Morena de la Virgencita de Guadalupe. Mi nombre es Trinidad Gómez, soy originaria. Del estado de.

0:54 Colima, México. Tengo 65 años y aún. Recuerdo las historias. Que me contaba mi abuela cuando yo era una niña. Sentada cerca del. Fogón de su vieja cocina de Adobe, iluminada apenas por la llama de. Este su. Voz me ponía los vellos de punta cada vez que contaba una historia sobre fantasmas, pero una historia en particular quedó grabada en mí, una historia que mezclaba. La fe y el terror. Lo divino. Y lo Macabro, mi abuela decía. Que. La virgen de. Guadalupe y la. Llorona, estaban conectadas de una manera misteriosa que la leyenda de esa mujer que lloraba.

1:38 Por sus hijos. Iba mucho más allá de un simple cuento para asustar. Niños desobedientes según ella, la imagen de la virgen que colgaba en su casa tenía una. Sensibilidad especial. Su familia vivía cerca de un río. Cuyo caudal creía apacible. La mayor parte del tiempo, pero mi abuela siempre. Advertía el río. Es traicionero, como la. Propia vida decía que. Cuando la llorona se hacía escuchar en las noches. Ese grito desgarrador que erizaba la piel. Era inevitable mirar hacia la pequeña capilla de madera donde guardaban la imagen de la virgen, según ella, si la virgen Lloraba.

2:25 Era un. Presagio de que. ¿Algo malo? ¿Iba a suceder? Ya fuera en el pueblo o en nuestra familia, nadie podía. Explicar por qué. Ocurría, pero mi. Abuela lo daba por hecho, decía que esas. Lágrimas eran una señal de advertencia, una plegaria en para quienes supieran interpretar su mensaje una de esas noches, cuando la abuela tenía tan solo 12 años. Ya tenía lloviendo. Alrededor de 2 días a veces. Serena, pero en otras. Parecía que el. Cielo se vendría abajo por tanta. Agua, llegó la. Noche y el viento soplaba con tal. Furia que parecía.

3:10 Querer arrancar. Los tejados de las casas. La lluvia había caído durante días sin tregua, hinchando el río. Hasta hacerlo parecer. Un monstruo dormido a punto. De despertar. Esa noche, el grito de la llorona, Rascó. El se despertó. Sudando frío, con el corazón latiendo tan rápido que sentía. ¿Que iba a salirse de su pecho? Su madre. Estaba ya despierta. Sentada en la sala con el rostro tenso. La siguió casi hipnotizada hasta la. Capilla donde estaba la virgen, no lo olvidaré nunca.

3:50 Las lágrimas rodaban por sus mejillas pintadas delgadas y transparentes, como si la misma madera hubiera. Cobrado vida para. Advertirnos, contaba la abuela con su voz temblorosa, pero no sé si era de emoción o de miedo. Mi abuela se santiguaba y murmuró una oración en el momento. ¿Que lo recordaba? Esa misma noche, mi abuela corrió por el pueblo. Alertando a todos los que vivían cerca del. Río les dijo que. Debían abandonar sus casas. Que el río estaba por desbordarse. Muchos no le creyeron, pensaron que eran historias de una niña.

4:30 Supersticiosa. Pero algunos escucharon y comenzaron a empacar sus pocas pertenencias saliendo con. Prisas hacia las. Colinas más cercanas había un hombre, don Petronio. ¿Que vivió siempre? Cerca del río. Tenía una casa construida sobre un terreno que se suponía seguro, una elevación que había resistido muchas crecientes en el pasado cuando mi abuela. Llegó a su puerta. Con el agua comenzando a invadir los campos, le. Rogó que se fuera. Que no tentara al destino y a Dios, pero don Petronio era terco como una mula, el río nunca.

5:13 Ha llegado aquí. Le dijo con una. Certeza que parecía absurda. Esa noche el. Río se salió de su cauce. Lo que vino después fue un rugido ensordecedor, como si la Tierra misma se hubiera partido en 2. El agua arrastró todo a su. Paso, árboles, animales, casas enteras desde las colinas, los que habían escapado vieron como el agua reclamaba el terreno. ¿Que alguna vez le perteneciera? La. Casa de don Petronio, no fue la excepción a. Pesar de su altura. El agua la alcanzó, la envolvió y finalmente la redujo a escombros que flotaban en la corriente. A la mañana siguiente, cuando el agua comenzó a bajar, regresaron.

6:03 Para evaluar los. Daños, lo que encontramos fue devastador. Gran parte del pueblo estaba en ruinas y muchos habían perdido todo lo que tenían, sin embargo. Los que la. Escucharon, estaban. Vivos. Don Petronio no corrió con la misma. Suerte su. Cuerpo fue encontrado. Varios días después. Atrapado entre los. Restos de su casa y el. Tronco de un árbol caído, mi abuela nunca habló. De ese. Episodio como vanagloriarse. De que cuando la virgen. De Guadalupe Lloraba era. Para darle un mensaje en el que ella y su madre tenían que dar a conocer, más bien lo recordaba con tristeza como una lección amarga sobre como algunos la escucharon y otros no.

6:53 Y. Fallecían ante la. Tragedia que se había advertido. Con las lágrimas de la virgen. Decía que la. Virgen había llorado esa noche para salvarlos, pero también. Para lamentar lo que no. ¿Podía evitarse? A partir de entonces. Cada vez que. Escuchaban el grito de la llorona en la distancia. Todos en su casa miraban hacia la imagen de la virgen de Guadalupe. Si no había lágrimas, respirábamos aliviados. Pero si las había. Sabían que. Algo estaba por suceder. La vida junto al. Río era así. Con los años muchas cosas han cambiado. La casa de mi abuela, ya no.

7:36 Existe el río. Aunque sigue fluyendo, ha sido contenido con. Diques y represas. Pero la historia que me contaba sigue viva en mí. De cómo se dan los mensajes de la virgencita. Estos llegan de las maneras más extrañas e inexplicables. Yo conservo esa imagen conmigo. ¿Y ella? ¿Llora cuando alguien en mi familia? ¿Va a fallecer? Los peregrinos de la Virgen. Muy buenas noches a toda la audiencia. Me llamo Iván Espinoza. Lo que le contaré no es una experiencia mía, fue compartida por mi.

8:21 Abuela hace ya. Algunos años. El 12 de. Diciembre es para muchos una festividad que celebramos aquellos que honramos a nuestra morenita, la virgen de Guadalupe. En días significativos para los católicos como Navidad. O festividades religiosas se. ¿Cree que lo paranormal no debería ocurrir? Sin embargo, la vida tiene sus propios designios y para algunos su final llega en estas fechas. Entre las. Caravanas de peregrinos. Tragedias ocurren. ¿Marcando un desenlace inesperado para quiénes buscan fe y esperanza en su camino?

9:03 Mi abuela vive. Cerca de la parroquia. A unas 3. Calles de esta. En una casa antigua cuya ventana principal ofrece una vista. Privilegiada de la. Calle por donde pasaban los peregrinos camino a la virgen de Guadalupe durante el día. Las calles se. Llenan de vida hombres, mujeres y niños avanzan con fervor, cargando velas encendidas y rezos en nombre a la morenita. Algunos descalzos, otros con rodillas ensangrentadas, todos agradeciendo los milagros concedidos o cumpliendo promesas hechas con fe. La procesión puede. Llegar a ser.

9:44 Un espectáculo conmovedor, un testimonio de devoción. ¿Que se repite? Cada año en esas fechas, pero las noches. Del 10 de. Diciembre son diferentes, mi abuela, con su voz pausada. Y mirada perdida. En sus recuerdos. Solía advertirme que nunca mirara por la ventana esa noche. Decía que lo que se. Veía no era. Para los vivos, pese Asus. Advertencias yo siempre sentí curiosidad y no comprendí la magnitud de sus. Palabras, esa casa. Quedó abandonada por un tiempo, pues estuvo muy enferma y una de mis tías.

10:25 Se la llevó a su casa hasta. Que mejorara. Yo solía visitarla. De vez en cuando, pero me quedé con ella cuando ya estaba mejor y se. Regresó a su casa ella. Me comenzó a contar recuerdos de su niñez y cuando se. Casó el abuelo. Compró. Esta casa. Para cuando nacieran sus hijos, ella se. Deleitaba a ver. A las personas que pasaban para ir a. Visitar. A la virgencita en el templo. Pero unos años después comenzó a tener insomnio y comenzó a tener la costumbre de sentarse en el sofá cerca de la ventana se ponía a.

11:05 Ver hacia la calle. No es bueno ver lo que la noche puede llegar a mostrarte, fue en uno de esos. Días, el 10 de. Diciembre, cuando decidió. Quedarse hasta. Tarde ordenando algunos. De sus viejos. Libros y revisando cajas llenas de fotografías. Y cartas. La noche cayó sin que se diera cuenta y el aire comenzó a enfriarse de manera extraña, como si la temperatura descendiera más rápido de lo que era normal cerca de la medianoche. Unos susurros. Del viento helado atravesaron la casa y con el el leve sonido de unos murmullos eran casi imperceptibles, como si vinieran de muy lejos. Se acercó a la ventana una.

11:55 Parte le incitaba. A no mirar. ¿Pero la curiosidad? Era más fuerte, lentamente corrió la cortina, dejando que sus. Ojos se. Encontraran con la. Calle que se. Suponía, debía estar. Vacía al principio. No vio nada fuera de lo común, la. Calle estaba vacía. Y en iluminada apenas por las luces amarillentas de los faroles. Estamos hablando de los años 70. Pero entonces algo comenzó a cambiar, el ambiente se tornó pesado y un leve. Olor a cera derretida. Y flores Marchitas Impregnó el aire desde la distancia comenzaron a aparecer personas. O eso creía ella al principio se. Veían borrosas, como si una neblina las. Ocultara, pero.

12:45 Poco a poco fueron tomando forma, eran peregrinos o al menos lo parecían. Caminaban lentamente en filas sosteniendo velas que emitían una luz tenue, casi fantasmagórica. ¿Pero había algo? Perturbador en ellos. Sus ropas estaban desgarradas y cubiertas de Tierra. Como si hubieran salido de sus. Tumbas, sus rostros. Carecían de expresión. Y sus ojos, si es que. Podían llamarse así, estaban vacíos, hundidos en cuencas oscuras. Su corazón latía con fuerza mientras. Los observaba. Avanzar en sus pasos, resonando apenas sobre el empedrado. Algunos llevaban estandartes descoloridos, otros sostenían rosarios que se balanceaban entre. Sus dedos huesudos.

13:41 Pero lo más perturbador era el ambiente que los. Rodeaba. El aire estaba cargado. De una energía asfixiante, un. Peso de tristeza. Que parecía invisible, que se asentaba sobre cada uno de aquellos peregrinos. Aquellos no eran peregrinos vivos, eran almas, almas que no habían podido cumplir su promesa de visitar a la virgen de Guadalupe en vida. ¿Y que ahora? Incluso en la muerte continuaban su peregrinación. Era como si su devoción los hubiera condenado a un ciclo interminable, obligándolos a caminar noche tras noche. Cada 10 de.

14:21 Diciembre, hacia un destino que nunca alcanzarán hasta que sea cumplida sus promesas, me dijo que no sabe cuánto tiempo. Estuvo allí paralizada. Observando la macabra procesión, los rostros de las almas se grabaron en su mente. Algunos con. Rastros de tristeza. Otros con una paz. Por pagar la. Deuda con la virgencita, pero todos avanzaban con la misma determinación, como si algo mucho más grande que ellos mismos los guiara cuando finalmente se. Atrevió a apartarse. De la ventana sintió mucha tristeza, mezcla de emociones que no sabía si aquellos peregrinos. Se lo.

15:07 ¿Hubiesen transmitido? Cerró las. Cortinas con manos temblorosas y se recostó en el sillón tratando de calmarse. El silencio que siguió. Fue ensordecedor, roto solo por el lejano sonido de campanas que anunciaban el amanecer desde esa noche, entendió que no. Debía estar despierta. Tan noche. Y ver. Apariciones como esas. ¿Que vio? No era solo por el temor a lo desconocido, sino por. Respeto. Aquellas almas estaban cumpliendo una promesa, una que había trascendido la vida misma. Su peregrinación no era. Para los vivos y ser testigo de ella.

15:50 Era una transgresión que no debía ser interrumpida por personas curiosas como mi abuela. Cada. 10 de diciembre, cuando la noche comenzaba a caer. Se aseguraba de estar. Lejos de esa ventana, cerrar las cortinas y apagar. Todas las luces. Para no ver nuevamente la procesión, nunca mires por la ventana esa noche, me dijo Señalando hacia la ventana. La virgen del Cerro. Cada año, con la devoción que había heredado de mi madre, me prometí a mi mismo.

16:32 Subir las escaleras del cerro. De la Virgen de Guadalupe. Era una tradición que mantenía viva mi fe y renovaba mi esperanza, pero en el 2019 algo cambio. Aquel año marcó mi vida de una manera que nunca imaginé mi nombre. Es David Flores, soy del. Estado de Sinaloa, México, trabajo como. Guardia de Seguridad. Y cada 11 de diciembre veo. Pasar a los. Peregrinos que van al cerro a llevarle ofrendas a la virgen de Guadalupe. Yo terminando mi turno, también me encamino para darle las. Gracias por los favores recibidos, ese.

17:13 Año para mí fué especial, pues nació mi hija, a quien en su honor le llamamos María Guadalupe, yo le había prometido. Que. Si me nacía bien, mi hija le pondría ese nombre y haría mi caminata sin. Faltar hasta. Donde ella se encuentra. Salía alrededor de. Las 10:00 de la noche. Como siempre, con una mochila ligera y una. Botella de agua, la carretera. Estaba apenas iluminada por las luces intermitentes de los peregrinos que como yo, caminaban hacia. El cerro el aire era frío. Y tranquilo y las únicas. Voces. Eran las oraciones murmuradas que parecían ser llevadas con el viento durante la primera.

18:00 Hora todo fue. Como de costumbre. Un ambiente pacífico, pero a medida que avanzaba, note. Algo peculiar había. Personas que parecían estar siempre cerca de mí, primero los encontraba caminando a la orilla. De la carretera. Sus pasos lentos y acompasados. Luego. Sin explicación los veía más adelante, a veces a varios metros de distancia, como si me hubieran adelantado. Sin embargo, nunca los vi pasar junto a mí me esforcé por buscar una explicación. Lógica, quizás había. Estado tan concentrado en mis pensamientos que no los noté al rebasarme, pero la intranquilidad comenzó a calar hondo. Las mismas figuras aparecían una y otra. Vez.

18:52 Un hombre vestido con ropa humilde y un sombrero amplio. Una mujer que llevaba un rebozo. Que cubría su rostro. Un niño descalzo que caminaba en silencio. Intenté fijarme en sus movimientos, pero eran tan silenciosos que me. Resultaba imposible. No darme cuenta que algo extraño me estaba acompañando al Cerrito. Mis pasos se volvieron pesados y una extraña sensación de agotamiento se apoderó de mí. No fui el único que notó. Estas apariciones. Porque eso eran. Una señora que iba con un joven y una chica embarazada también parecían intranquilos, aunque no intercambiamos palabras. Pude percibir que.

19:38 Sus miradas estaban llenas de la misma duda y temor que yo sentía. Los 3 avanzaban con prisa, asegurándose de no. Quedarse rezagados había. Algo en su actitud que me invitaba a mantenerme cerca, a no quedarme solo. Conforme la oscuridad de la noche. Daba paso a. La luz tenue de que nos acercábamos al cerrito, el ambiente se tornó aún más extraño, el paisaje a nuestro. Alrededor se volvió difuso. Como si una niebla. Invisible cubriera el. Costado del camino, sentía que mis pasos cada vez se iban retrasando, como si no avanzara y aunque el cansancio comenzaba. A hacer estragos.

20:24 No podía detenerme a mitad del camino, observe nuevamente al. Grupo de figuras. Que me habían rebasado desde el inicio. ¿Esta vez? Estaban detenidas. Al borde de la carretera. Inmóviles, como si me esperaran. Sentí un escalofrío recorrer mi espina y desvié la mirada acelerando el paso. Fue entonces cuando recordé. ¿Algo? Que había escuchado en mi niñez. Historias de almas en pena que seguían peregrinando al cerro de la virgen, incluso después de la muerte, incapaces de abandonar sus promesas, intenté rezar para tranquilizarme. ¿Pero las palabras?

21:08 Se me escapaban de los. Labios. Torpes y entrecortadas cada vez que. Levantaba la vista, allí estaban. Ellos caminando sin que sus pies tocaran el asfalto. Finalmente, al llegar a las cercanías del cerro y la sensación que sentía de temor, alcanzó su punto máximo. Miré a mi alrededor y noté. Que algunos. Peregrinos también parecían inquietos. La señora que iba con el joven y la chica embarazada volteó hacia mí fugazmente. Su mirada de advertencia me hizo apresurar mis pasos. Aunque no dijo nada, entendí el mensaje. No debía quedarme atrás cuando finalmente alcancé la base. Del Cerro y vi las escaleras sentí. Una mezcla de alivio y temor a mi alrededor. Los peregrinos comenzaban a ascender, algunos de. Rodillas.

22:07 Otros con veladoras en mano, fue en ese momento cuando los vi por última vez las figuras que me habían acompañado durante. Todo el trayecto. ¿Estaban ahora inmóviles? Al pie de las escaleras. Mirando hacia la virgen con una expresión que no puedo describir, sus rostros estaban llenos de devoción, pero también de una tristeza. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al darme cuenta de que, aunque parecían tan reales como cualquier otra persona, no proyectaban sombra. Bajo la luz. De las lámparas. Sentí que el tiempo se detenía mientras. Los observaba.

22:50 Fue entonces cuando entendí que no había muerte para seguir adorándola y. Regresar al sitio. Donde les concedió sus peticiones eran almas que incluso. Después de haber. Dejado este mundo, continuaban cumpliendo su promesa a la virgen, sin atreverme a mirar atrás, comencé a subir. Las escaleras. Mis piernas temblaban, pero el amor de mi bebé. Y darle gracias. A mi morenita me dieron. Fuerzas para subir. Al llegar encendió una. Veladora y Recé. Pidiendo no solo por mí, sino también por aquellas almas que habían compartido conmigo el camino, pues sentía que me habían cuidado en mi caminata. Mientras oraba, escuché a una señora que pedía que ayudara a su familia.

23:43 Que no permitiera. Que esa horrible. Enfermedad. Que estaba por darse, se. Llevara ninguno de ellos. En cambio, ella seguiría viniendo a verla cada 12 de diciembre. La verdad es que su. Petición sonaba algo extraña, pero al año siguiente comprendí aquella petición que hizo la mujer o el alma. Ella se refería a la pandemia que nos golpeó fuertemente. Yo casi colgaba los tenis en el 2020. Pero le pedí a la virgencita de Guadalupe. Que me hiciera el milagro de no morir y darnos salud a mi familia y a mí sé que ella me escuchó. Pues les puedo asegurar que.

24:27 En mis momentos en que sentía que moría, ella estuvo conmigo y no permitió que nada malo no sucediera. Fue hasta el 2022. Que comencé nuevamente a ir al cerrito y cuando veo a otros peregrinos como aquella. Vez. Ya no siento miedo. Pero por desgracia. Algunos que he. Llegado a ver. Nada tienen que ver con las peregrinaciones el 12 de diciembre. Y recuerdo las palabras de. Aquella señora de no quedarme. Atrás.