3 RELATOS OCURRIDOS A POLICIAS / Relatos De Terror
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0:00 Es una profesión muy respetada que busca proteger la integridad de la población a diario. Enfrentan a personas violentas y ponen en riesgo su propia vida, su seguridad. Sin embargo, también se encuentran con sucesos extraños, situaciones que parecen trascender. Cualquier protocolo conocido puede explicar enfrentándose a lo desconocido y desafiante. Agregando un nivel de misterio a su valiente labor cotidiana, las historias que estás a punto de escuchar son basadas en hechos reales por oficiales y ex oficiales de la policía. Te invito a ponerte cómodo y escucharnos con una buena taza de café mientras te preparas para irte a dormir o quizás para irte a trabajar a la escuela o hacer quizás también tus quehaceres del día a día.
0:59 Sin más por el momento, aquí comenzamos muy buenas noches. Comunidad de Inframundo. Mi nombre es Camilo Ocaña. Lo que les voy a contar sucedió en el año de 1984, cuando aún era un policía. Me llamaron para investigar un robo en una mansión en las afueras de la ciudad. La llamada llego a la medianoche. La mansión pertenecía a un hombre muy rico, conocido por su estilo de vida excéntrico y solitario. Al llegar el lugar parecía tranquilo, demasiado tranquilo para que alguien hubiera reportado un robo. La fachada de la mansión era imponente, con sus muros de piedra de canteras y ventanas altas y estrechas que parecían ojos vigilantes en plena oscuridad. Entré encontrándome con un vestíbulo decorado con lujosos muebles antiguos y cuadros de la familia que ahí habitaba. Un ambiente pesado y asfixiante llenaba el aire. Como si la casa misma al entrar en ella no te permitiera salir. Después de haber ingresado, me moví cautelosamente, linterna en mano, recorriendo cada
2:29 habitación en busca de señales de los ladrones. Todo estaba en orden, sin rastro de forcejeos ni desorden. Empezaba a pensar que tal vez había sido una falsa alarma cuando de un momento a otro escuché un sonido extraño proveniente del sótano. Era un murmucho bajo, casi un lamento que me heló la sangre. En eso llegó mi compañero, quien también lo había escuchado. La puerta del sótano estaba al fondo del pasillo, una pesada estructura de madera oscura con clavos de hierro. Al abrirla, el crujido Resonó en la mansión. Bajamos las escaleras.
3:14 Cada peldaño emitía un crujido. No había luz, solo oscuridad, y noté que el aire se movía más frío y húmedo con cada paso que dábamos. Al llegar al fondo encendí la linterna y la dirigía hacia los rincones del sótano. Estaba vacío, salvo por algunas cajas viejas inmuebles cubiertos con sábanas Polvorientos. Me adentré más buscando la fuente del sonido que me había traído hasta aquí. Fue entonces cuando lo vimos en un rincón oscuro. Una figura se movía lentamente. A primera vista parecía una persona, pero al enfocarlo con la linterna me di cuenta de que era algo completamente diferente.
4:04 La figura estaba deforme. Como si su cuerpo hubiera sido retorcido y estirado de maneras antinaturales. Su piel era pálida y sus ojos reflejaban una maldad. Sentí mucho miedo. Mi instinto me decía que debía salir corriendo. Sin embargo, mis pies parecían estar pegados al suelo, incapaces de moverse. Sólo escuché como mi compañero salía corriendo. Dejándome con esa cosa en el sótano, esa cosa se acercó lentamente. Sus movimientos eran torpes y descoordinados emitía un sonido gutural, un gemido que parecía provenir de lo más profundo de su ser.
4:51 Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba rodeado de símbolos extraños dibujados en el suelo y en las paredes. Eran símbolos que reconocí vagamente, asociados con rituales oscuros y adoraciones al mismo innombrable. Ya había visto eso en diferentes lugares. Mi mente intentaba procesar lo que acababa de ver. Esa cosa no podía ser humana, al menos no en el sentido convencional. Fijé mis ojos en él cuando lo iluminé. Si era una persona, tenía cortadas en su cuerpo y un líquido que lo cubría no era sangre, aunque de sus heridas sí supuraba todo.
5:42 En la mansión comenzó a encajar las extrañas decoraciones, el ambiente angustioso, la llamada medianoche. Esta casa era un lugar de culto oscuro, un santuario para prácticas demoníacas. Finalmente logré reunir el coraje para moverme y retrocedí lentamente, intentando no hacer ruido. Cada paso que daba parecía resonar en la inmensidad de aquel sótano. Mi mente estaba al borde del colapso. El miedo me invadía como una manta fría. Llegué a las escaleras y Subí lo más rápido que pude, sintiendo la persona siguiéndome de cerca. No emitía sonido alguno.
6:30 Era como si le hubiesen arrancado la lengua o estuviera tan herido y trastornado que ni siquiera podía hablar. Al salir del sótano me hice a un lado para que el pobre hombre saliera de ahí. Cerré la puerta con fuerza y me dirigí a la entrada de la mansión, estando fuera el aire libre. Nunca se había sentido tan bien, pero mi paz duró poco. Al mirar hacia la casa por última vez, vi algunas sombras moverse en las ventanas, como si en la mansión hubiesen personas que se escondían para que no las hubiera. Quizás esas que le hicieron aquello horrible al pobre hombre, que si no hubiésemos llegado a tiempo su destino hubiese sido otro.
7:19 Mi compañero sacó una cobija con la que se cubría cuando andábamos patrullando por las calles. El hombre tenía la mirada perdida y lo llevamos al hospital para que lo atendieran. Estando allí no logramos mucho en que hiciera alguna declaración. Él solo dio un número de teléfono para que un familiar pasara por él. Lo único que dijo fue que se encontraba en una discoteca con sus amigos, pero algo le habían puesto a su bebida porque cuando despertó se encontró en ese sótano. Regresé a la comisaría y redacté mi informe obteniendo los detalles más perturbadores.
8:00 Describí la mansión como vacía y sin signos de robo. Decidí guardar silencio sobre los símbolos en el sótano. Sabía que mi testimonio sería desestimado como producto de una mente cansada y sobrexpuesta a las historias de terror, además que el joven no quería hablar. Así que sólo le darían carpetazo al asunto por tratarse de alguien influyente. Me fui a mi casa a descansar cuando terminé mi turno en la tarde. Ya cuando volví de nuevo a la comisaría, me dijeron que el joven que habíamos llevado al hospital se había quitado la vida ahí mismo.
8:43 En el hospital no lo creí, pero si decía algo más o trataba de averiguar algo. Quizás me pasaría lo mismo que a él. Mi compañero me comentó que habían llegado unas personas en la mañana y preguntaron sobre los policías que habían mandado a la mansión. El jefe le llamó y preguntó por mí. Le informó que ya me había retirado. Los hombres le preguntaron sobre lo que habíamos visto. Él sólo les dijo que no habíamos encontrado nada, que ni siquiera habíamos ingresado a la mansión. Pues encontramos un joven alcoholizado y con heridas en su cuerpo y lo llevamos al hospital. Me advirtió que me mantuviera con eso, pues se lo había dicho así y era mejor que no se supiera nada de esas personas que harían lo mismo con nosotros que le hicieron a aquel chico. Créanme, no fue la única vez que hubo llamadas de aquella mansión.
9:41 Lo que mi compañero y yo solo nos estacionábamos y no contestábamos a esas llamadas, pues ya sabíamos lo que encontraríamos allí y era como echarnos una soga al cuello. Aparte de que seguían encontrando tanto hombres como mujeres con esas mismas heridas, otros no corrían con tanta suerte. Hoy esa mansión está abandonada. Sus dueños huyeron al vecino país cuando su suerte se les terminó y las cosas le salieron muy mal y se salieron de control. Muchas gracias por escucharme, se despide su amigo. Buenas noches.
10:22 He trabajado como investigador desde hace ya 9 años, pero antes de esto era policía patrullero, como ustedes gusten llamarlo. Mi nombre es Enzo Gutiérrez. Y esto es algo que nunca olvidaré. Ya habíamos tenido muchas noches muy agitadas esa semana en la Ciudad de México, pero esa noche tampoco sería tranquila. Se sentía en el ambiente y mi compañero siempre estaba intranquilo. Lo noté muy alterado. Cuando recibimos la llamada, mi compañero y yo estábamos patrullando las calles de nuestra ciudad, una rutina habitual que era raramente tranquila. Nos informaron de un posible ladrón en una tienda cerca del lago de Chalco, un lugar que para esas horas de la noche se escuchaba el sonido del agua y los grillos rompiendo el silencio.
11:20 Llegamos al lugar y nos encontramos con la puerta de la tienda forzada. Sacamos nuestras linternas y avanzamos con cautela. La tienda estaba en completa penumbra, los estantes desordenados. Y productos tirados por el suelo. Una sensación de malestar se apoderó de mí. No era la primera vez que lidiaba con un ladrón, pero algo en el ambiente me ponía nervioso. Mientras explorábamos el lugar, oímos un ruido proveniente de la trastienda. Nos dirigimos hacia allá esperando encontrar a alguien tratando de ocultarse.
12:01 Lo que vimos nos dejo sin aliento. En un rincón oscuro, una figura se movía con una fluidez antinatural. A primera vista parecía humano, pero cuando la luz de nuestras linternas lo iluminó por completo, comprendimos que estábamos frente a algo muy extraño. La criatura tenía la piel escamosa y verde. Ojos amarillos y pupilas verticales que nos miraban con una intensidad fría y calculadora. Era alto, con extremidades largas y musculosas. Por un momento ninguno de los 2 pudo moverse, paralizados por el terror y la incredulidad, la criatura emitió un sonido bajo un gruñido que parecía reverberar en el espacio cerrado.
12:57 Reaccionamos por instinto intentando capturarlo, pero su velocidad y fuerza eran sorprendentes. Se movía con agilidad. Hombre o lo que sea que fuera, esquivaba nuestros intentos de atraparlo. Finalmente, en un último esfuerzo desesperado, la criatura rompió una ventana y se escabulló hacia la oscuridad del exterior, dejándonos atónitos y sin aliento. Regresamos a la comisaría para informar de lo sucedido. Pero nuestros compañeros se mostraron escépticos. Nos escucharon, pero sus expresiones dejaban Claro que no nos creían ni una sola palabra. Para ellos era simplemente una historia imposible. Recibimos críticas por parte de nuestros superiores y compañeros.
13:47 Nos despidieron con miradas de burla y preocupación, como si temieran que por nuestra cordura estaba pasando algo. Sin embargo, no tardaron en llegar más informes. Varios residentes comenzaron a reportar avistamientos de una criatura similar saliendo del lago cercano. Las descripciones coincidían, una figura de un hombre que en vez de piel tenía escamas moviéndose con rapidez, que no era humana. Las autoridades no podían ignorar estos testimonios y finalmente se decidió abrir una investigación. Participar en esa investigación fue algo bastante horrible, una pesadilla.
14:34 Más que nada nos dirigimos al lago. Sus aguas oscuras y sus orillas solitarias parecían esconder un mal incomprensible. Exploramos el área con un equipo de búsqueda. Rastreando cualquier pista que pudiera explicar los avistamientos, lo que descubrimos en las profundidades del lago y también en una de sus orillas, fue algo sacado de las peores pesadillas, una cueva oculta entre la vegetación, con símbolos extraños, figuras de reptiles y un hedor a muerte que llenaba el aire. Dentro de la Cueva encontramos restos de animales y, lo que era aún más perturbador, huesos humanos.
15:22 El horror de la situación era innegable. Esta criatura o tal vez criaturas, habían estado usando la cueva como guarida. Las evidencias de rituales y sacrificios apuntaban a algo mucho más siniestro que un simple ladrón. Parecía que estábamos lidiando con una especie de culto oscuro o algo más. Intentamos mantener la calma y recopilar la mayor cantidad de información posible, trabajando de manera que no tuviéramos a personas ajenas en el caso. Aunque el miedo era palpable entre el equipo, más cuando se veían algunas sombras que parecía moverse bajo el agua y el sonido en el lago era ahora algo aterrador. La tensión creció cuando encontramos un túnel que se adentraba aún más en la Tierra.
16:14 Decidieron explorarlo. Entré en pánico cuando nos avisaron que ya tenían los posibles candidatos para hacerlo. Cuando escuché mi nombre casi me desmayo. No quería entrar en ese túnel, pero como mi compañero y yo fuimos los que dimos parte, en este caso me tocó la de malas en acompañar a los topos. El solo imaginarme que estaríamos bajo la Tierra me aterraba, pero no me quedó de otra que entrar. El túnel nos llevó a una Cámara más amplia, iluminada por algunas velas que parecían haber sido encendidas recientemente. En el centro, un altar de piedra con inscripciones en un idioma que jamás había visto o escuchado.
17:00 Y ahí rodeado en el altar, más figuras reptilianas. Eso fue lo que dijo el experto cuando las tenía en sus manos. No sabíamos si eran conscientes de nuestra presencia, pero nos movimos con extrema precaución. Logramos tomar algunas fotografías y grabaciones antes de que algo se diera a cuenta de nuestra presencia. Al salir de la cueva. Sabíamos que nuestra vida cambiaría para siempre. Lo que habíamos visto no podía ser explicado ni comprendido fácilmente. Nuestra ciudad escondía algo, algún secreto. A nosotros nos retiraron de ahí vimos cómo sacaban todo de esa cueva y en menos de 1 hora ya estábamos camino a otro sitio. Los informes fueron clasificados y nos ordenaron mantenernos en silencio.
17:53 Lo que descubrimos no debía salir a la luz. La explicación oficial fue una serie de accidentes desafortunados y avistamientos erróneos. Y se nos advirtió que nuestras carreras dependían de nuestro silencio. De haber sido un simple patrullero, ahora estaría metido en un grupo de investigación. Hasta la fecha me sacaron de la calle y mi compañero está detrás de un escritorio haciendo trabajo de oficina. Y cuando nos preguntan sobre aquel robo, lo único que contestamos que quizás ya habían agarrado al ladrón en otra comisaría. La vida continuó en la ciudad como si nada hubiera sucedido, pero para mí, mi compañero, la realidad había cambiado irrevocablemente.
18:40 Sabíamos que esto era un reptiliano, que esa noche era el que se había metido a robar. Sé que el mal sigue ahí, oculto bajo la superficie tranquila de algún lago, y que algún día podría regresar para reclamar más vidas. En la actualidad, el sitio está derrumbado. No se ve señal alguna de lo que ahí descubrimos, pero les puedo asegurar que ese ser aún se encuentra En algún lugar del lago de Chalco. Muy buenos días a todos, mi nombre es dila navarro, trabajo como policía desde hace unos 9 años en el estado de Tamaulipas. Esta vivencia me ocurrió cuando me encontraba en la comisaría, terminando el turno de la noche cuando llegó. Una llamada bastante urgente informaban de distintos disturbios en la antigua estación de trenes, esa misma que llevaba abandonada más de 2 décadas. Como me encontraba cerca, decidí atender el llamado, aunque algo en mi interior me decía que no debía ir, pero aún así atendía al llamado.
19:54 Al llegar el lugar estaba todo oscuro, unas cuantas lámparas iluminaban el lugar. Mientras me adentraba pasó algo muy extraño sobre los rieles y en lo que se encuentra el andén para que los pasajeros abordarán. Parecía como si la estación hubiera sido tragada por un espeso manto blanco. Había una niebla espesa como ocultando cualquier vestigio de realidad, caminé hacia los andenes con la linterna en mano. El crujido de mis botas resonaba en el silencio de la madrugada. No había rastro de personas, ni señales de vida, ningún disturbio por lo que habían llamado la estructura de la estación estaba deteriorada, como si el tiempo hubiera decidido ensañarse con ella.
20:50 Por momentos recordé cuando llegaban los viajeros y uno venía a comer helados en la estación del tren. Pero ahora los graffitis cubrían las paredes y las ventanas rotas dejaban entrar el viento y la lluvia. Aún así, algo no estaba muy bien. El aire se sentía pesado y cargado de una extraña energía. Se decía que en el andén habían muerto muchas personas que resbalaban y por desgracia el tren no detenía su andar. Ya habían encontrado cuerpos de personas por ajustes de cuentas y otros que se suponía ellos mismos se habían quitado la vida. Pero eso no es todo.
21:37 La brujería también estaba presente en frascos, en velas y un sinnúmero de maleficios dirigidos a todas las personas, aquellos que quizás son inocentes, que no le deben nada a nadie y solo por la envidia de las otras personas. Quieren quitarles lo poco o mucho que tienen. Me adentré aún más. De repente noté un movimiento y giré rápidamente, pero no vi nada. Seguí avanzando cada paso más cauteloso que el anterior. Fue entonces cuando lo sentí una presencia a mi espalda. Me giré de nuevo y allí estaban sombras, figuras borrosas que parecían flotar en el aire. Moviéndose con una gracia antinatural, eran personas, o al menos lo habían sido.
22:32 Sus ojos vacíos y oscuros parecían observarme, pero realmente miraban a la nada. Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Intenté retroceder, pero mis pies parecían estar pegados al suelo. Aquellas apariciones se acercaban lentamente. Murmurando palabras incomprensibles para mí. En ese momento sentí una oleada de frío, recorrer mi cuerpo y antes de darme cuenta, todo se volvió negro. Cuando abrí los ojos me encontraba en un lugar completamente diferente. La estación estaba llena de gente, pero no parecían percatarse de mi presencia.
23:16 Sus ropas eran antiguas, como de otra época. Los trenes llegaban y partían llenos de pasajeros que se movían con precisión mecánica. Todo parecía un sueño. Caminé entre la multitud intentando comprender lo que estaba sucediendo. Hablaba por radio preguntando si ya habían llegado refuerzos. Volteaba para todos lados y me di cuenta de que nadie me había mirado. Era como si fuera invisible. Desesperado, intenté hablar con alguien, pero mis palabras parecían no tener sonido. Entonces vi a un hombre alto, vestido con uniforme de la antigua compañía de Trenes. Me observaba desde otro lado del andén. Su mirada era penetrante y algo en sus ojos me decían que él sabía lo que estaba sucediendo.
24:12 Me acerque a él, pero antes de que pudiera decir algo. El sonido de un tren me hizo girar la cabeza. Era un tren antiguo, de esos que ya no existen. Se detuvo frente a mi y las puertas se abrieron. Sentí una fuerza invisible que me empujaba hacia el interior. El interior del tren se veía muy oscuro y frío. Las ventanas estaban cubiertas de escarcha y un silencio inquietante lo envolvía todo. De repente, las luces parpadearon y el tren comenzó a moverse y la puerta se cerró con un estruendoso golpe. La desesperación me invadió.
24:54 Intenté que se dieran cuenta de mi presencia, pero fracasé en el intento. La sensación de estar atrapado en otra dimensión se apoderó de mí, como si hubiera una falla en la Matrix. Todo me parecía extraño y surrealista. Cada segundo que pasaba me sentía más y más alejado de ese lugar, como si estuviera perdiendo el control de la realidad. El aire estaba cargado de una humedad densa que me dificultaba la respiración. Miré a mi alrededor buscando algún signo de vida, pero todo lo que vi fueron esos espectros moviéndose sin notar. Mi presencia era como si estuviera completamente invisible para ellos.
25:40 Atrapado en una especie de limbo entre 2 mundos, el miedo comenzó a crecer dentro de mí. Mis pensamientos se volvieron caóticos, tratando de encontrar una explicación lógica a lo que estaba sucediendo. La realidad misma se desmoronaba a mi alrededor y me sentía completamente indefenso. Desprotegido. Quise gritar, pedir ayuda, pero mi voz se quedó atrapada en mi garganta. Empecé a caminar por el andén, mis pasos resonaban en el vacío. La sensación de irrealidad aumentó y cada vez era más difícil distinguir entre lo real y lo que no lo es.
26:22 Busqué la salida, pero extrañamente encontraba del otro lado, así que tenía que saltar a las vías para pasar al otro lado del andén. Miré hacia abajo y vi el abismo oscuro y profundo que se extendía ante mí. Una voz en mi cabeza me decía que diera un paso más que me adentrara en esa oscuridad infinita. Era una sensación hipnótica, como si algo me estuviera arrastrando hacia el vacío. Comencé a sentir vértigo de estar al borde del precipicio. El miedo se convirtió en una especie de trance y en ese momento una sacudida violenta me sacó de mí ensimismamiento. Escuché voces a lo lejos, aunque apenas pude comprender lo que decían.
27:12 Me giré y vi a mis compañeros que corrían hacia mí con expresiones de pánico en su rostro. La realidad volvió de golpe y me di cuenta de que estaba a punto de caer al vacío. Retrocedí rápidamente sintiendo una oleada de alivio de horror. No sé, algo inexplicable. Mis compañeros llegaron a mi lado respirando con mucha dificultad. Me miraron con preocupación y alivio, diciéndome que llevaban 2 horas Buscándome. Me dijeron que había desaparecido sin dejar rastro y que temían lo peor. Asentí tratando de comprender lo que me decían, pero no pude articular palabra.
27:59 La experiencia que había vivido era demasiado extraña, demasiado irreal. Para ser compartida sabía que si les contaba lo que había visto no me creerían. Me tacharían de un compañero loco, un maldito policía ebrio. Decidí guardar silencio y mantener la experiencia para mí mismo. A medida que nos alejábamos del andén, sentí que el mundo volvía a su normalidad, aunque una parte de mí siempre recordaría ese momento. La sensación de haber estado al borde de otro mundo, de haber sido testigo de algo más allá de la comprensión humana, nunca me abandonaría del todo. Tuve una llamada de atención, pues me aseguraron que me llamaban por radio y yo les di la ubicación de donde me encontraba, pero mi voz se escuchaba entrecortada y después como un eco, nunca les contesté Cuando me volvieron a llamar por la radio.
29:02 Nunca volví a ese andén ni hablé de lo sucedido. La experiencia se volvió un secreto para mí. Una prueba de que la realidad es más extraña y aterradora de lo que podemos imaginar. Quizás las personas que han hecho invocaciones en las estaciones abandonadas han abierto portales y una persona que desconoce de eso puede entrar en ellos y perderse para siempre. Como casi me ocurre a mí, espero que les hayan gustado estos relatos, queridos amigos, y antes de irme quiero invitarlos a que nos sigan en Spotify, en YouTube, en TikTok, en face y nos escuchen a diario con nuevos relatos o historias que quizás ya hemos subido a otras plataformas y quiero mandar.
29:54 Saludos para José Mauricio, Juanita Meléndez. Saludos también para tipe LZ. A saludos para desasu, un saludo muy especial para Mari López. Evin Lee Aguirre también. Saludos para cachi STS. Saludos muy especial también para Sánchez, Nancy para Mau 5318 y saludos también para rosana Gomar y Emma Sylife. No sé cómo se pronuncia, pero saludos también para ella. Y finalmente, saludos también para María Barradas. Un abrazo y nos vemos en una emisión más hasta la próxima.
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