3 Relatos De Terror en el BOSQUE - Historias de Terror
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0:02 Muy buenas noches, tardes o dÃas, querida comunidad de inframundo. Esperando se encuentren horridamente bien del otro lado de sus dispositivos móviles. Adentrarse en el bosque puede ser una experiencia inquietante. Y cuando hablamos de los peligros desde un punto de vista paranormal, la sensación de temor aumenta. Pues en los rincones más profundos del bosque, muchos afirman haber presenciado fenómenos inexplicables se dice que estos lugares están llenos de entidades que acechan ya sea de criaturas desconocidas o aterradoras sin más los invito a ponerse cómodos y a escuchar estos relatos de terror comenzamos mi nombre es rogelio en la actualidad tengo 55 años esto que les voy a compartir sucedió cuando tenÃa 18 después de planearlo por más de 15 dÃas una mañana de sábado rondando mi bicicleta entre una zona boscosa La idea era pasar una noche alejado de todos y
1:35 sumirme en mis pensamientos. Pedalé largo por uno y otro sendero hasta encontrar un lugar que me pareció perfecto para acampar. Ni siquiera llevaba casa de campaña, solo un sleeping bag, una linterna, mi navaja, un encendedor. agua y algo de comida como durante el dÃa me daba el sol finalmente me acomode bajo unos enormes árboles ya por la tarde después de haber comido algo camine un poco bajo aquella reconfortante sombra siempre cuidándome de no toparme con algún animal en medio de todos esos árboles habÃa un lugar extraño se sentÃa una mala vibra sobre todo porque se encontraba lleno de moscas no quise investigar mucho y mejor regrese cuando inició la noche ni siquiera encendÃa una fogata asà sene con la poca luz que me daba la linterna luego me preparé para recostarme a descansar pensando en muchas cosas no supe cuando me quedé dormido después de un rato desperté porque escuché algunas pisadas ya poniendo atención por lo menos dos personas se aproximaban por el timbre de su voz supuse que eran mujeres no puedo negar que
3:07 me puse nervioso porque se suponÃa que me encontraba solo en medio de ese bosque no sabÃa que andaban haciendo un par de mujeres en ese lugar tan solitario y a altas horas de la noche Para nada me movà y asà pasar desapercibido. A lo lejos se podÃan distinguir dos siluetas oscuras. Segundos después, pasaron a escasos cinco metros de mÃ. Por eso, pude comprobar que sà eran dos mujeres. pudieron ser campistas o exploradoras si no fuera por una cosa sus figuras eran extrañas una de ellas la más alta estaba tan delgada que parecÃa un esqueleto caminaba tan derecha que se me figuraba que iba flotando a la otra quien estaba un poco más baja de estatura le arrastraban las manos al caminar las dos vestÃan de negro no podÃa creer lo que estaba viendo segundos después sentà un escalofrÃo al comprender que aquellas mujeres no eran personas normales eran brujas confundidas entre la oscuridad caminaron algunos 20 metros platicando entre ellas sin ninguna preocupación TodavÃa no sé por qué se me ocurrió la idea de seguirlas para ver
4:38 lo que iban a hacer. Hasta donde estaba se escuchaban sus voces, pero solamente podÃa ver sus siluetas. Caminé despacio para no hacer ruido. Cuando faltaban siete u ocho metros, me detuve y me arrastré un poco más hasta unos troncos. fue asà que pude darme cuenta lo que estaban haciendo no podÃa creer lo que estaba mirando para cuando llegué ya se encontraban desnudas sentadas una frente a la otra se estaban quitando las piernas mientras reÃan divertidas mi corazón latÃa al 100 y los escalofrÃos recorrÃan mi cuerpo ver aquello tan grotesco aquella sangre me causaba náuseas me encontraba tan cerca de ellas que no habÃa duda de lo que estaba viendo no podÃa creer que existiera una cosa asà después de unos minutos vi con horror que una de aquellas brujas la más alta se sacó las tripas con sus manos Las colocó sobre sus ropas y de pronto salió volando como si se le hubiera llevado una ráfaga de aire. la otra a la que le arrastraban las manos se comenzó a revolcar entre la tierra de una
6:12 manera espantosa y se fue transformando en un tipo guajolote grotesco que haciendo el sonido propio de esas aves parecÃa que se carcajeaba al igual que la otra mujer segundos después alzó en vuelo primero a las copas de los árboles después se perdieron entre la oscuridad de la noche La primera reacción que tuve después de ver aquella macabra escena fue la de correr, pero me sentà atullido, como si me estuviera convirtiendo en piedra Chea me iba a levantar para regresar a mi lugar, pero algo me hizo esconderme de nuevo. Escuché que otras dos mujeres venÃan hacia el mismo sitio, asà como los anteriores platicaban mientras se reÃan. me oculte lo mejor que pude temblando de miedo escuchando como se aproximaban recuerdo que cuando esas mujeres pasaron cerca de mà hasta contuve la respiración con tal de no ser descubierto A ellas no quise verlas por eso no las puedo describir, pero seguramente su figura era extraña. Lo que sà puedo asegurar es que apestaban horriblemente. al asomarme de nuevo estaban teniendo la
7:44 misma práctica se iban a despojar de sus extremidades una de ellas al oler las tripas que habÃa dejado la otra bruja luego de hacer una mueca de desprecio les echó un puño de tierra para luego escupir las se tiró al suelo boca abajo y se comenzó a transformar la otra mujer solo miraba después de transformarse en animal salió volando la mujer que quedaba de pronto volteó hacia donde estaba yo sentà que toda la sangre se me fue a los talones asà estuvo un rato sin moverse hasta que dejó de hacerlo y se puso a carcajearse ya no soportarÃa volver a ver aquello tan asqueroso me oculte lo más que pude el zumbido de las moscas se confundÃa con sus risas minutos después cuando ya no escuche nada me asomé y se habÃan ido también tal vez volando como las anteriores entonces me arrastré hasta donde estaban mis cosas No me preocupé por juntar nada. Era tanta mi urgencia por salir de ahà que solamente agarré mi bicicleta y empujándola despacio me fui por donde creà que estaba el camino de regreso. recuerdo que caminaba de
9:17 verdad nervioso volteando hacia las copas de los árboles escuchando el rodar de las llantas sobre algunas hojas secas y ramas caÃdas pensando que aquellas extrañas mujeres pudieran estar por ahà escondidas entre las sombras convertidas en horribles animales me daba miedo que se me fueran a aparecer de repente no tenÃa ni idea de qué horas podrÃan ser avanzaba lo más rápido que podÃa iba a oscuras porque por las prisas habÃa dejado la linterna a pesar de toda aquella oscuridad encontré el sendero que me sacarÃa de ahà me subà a la bicicleta y pedale lo más rápido que pude hasta dejar atrás aquel extraño lugar Esa fue la última vez que entré a un bosque yo solo.
10:15 Esta historia nunca la habÃa contado porque me daba miedo a que me juzgaran como un loco. Por años tuve en mi memoria aquellas extrañas mujeres que se quitaban las partes de sus cuerpos para convertirse en animales. Hoy sin preocuparme lo que digan de mÃ, me atrevo a decir que las brujas asà como las cuentan, sà existen. Muy buenas noches comunidad de inframundo. Lo que les comparto me sucedió en el año 2005. En ese entonces contaba con 19 años.
11:08 un fin de semana junto con mis amigos compañeros de la universidad nos internamos en un bosque en el estado de méxico yo habiendo nacido en la frontera con los eeuu no estaba acostumbrado a esos lugares de hecho era la primera vez que me invitaban a acampar emocionado un viernes después de clases tomamos lo necesario para salir a la aventura La verdad era que mis tres amigos eran los de la experiencia. Llevaban las casas de campaña y todo lo que se necesitaba para pasar unos dÃas tranquilos, rodeados de la naturaleza. O al menos, eso era la idea que yo tenÃa del bosque. Como a las cinco de la tarde, tomamos un angosto sendero que nos fue llevando al interior del espeso bosque. Fue como si nos estuviera tragando. Ahora lo digo asÃ, pero en ese momento no me dio esa impresión. Caminamos relajados en medio de toda aquella vegetación. Siendo de la ciudad, me pareció maravilloso el lugar, pero también impresionante. Antes de que oscureciera, ya estaban instaladas las dos casas de campaña muy cerca del sendero, para que a la hora de regresar no tuviéramos problema
12:39 para encontrar el camino. Pero poco a poco fue cayendo la tarde. Nunca pensé que la noche en ese lugar pudiera ser tan misteriosa, ni conocÃa una oscuridad tan densa como la que habÃa ahÃ. Otra cosa que me sorprendÃa eran los sonidos extraños e inquietantes. Sentados alrededor de una fogata, escuchábamos cantar a las aves nocturnas mientras platicábamos de muchas cosas. La intención era olvidarnos por unos dÃas de la escuela. Estábamos disfrutando del calor de la lumbre cuando uno de mis amigos se levantó de pronto y fijó su vista hacia los árboles. Lo miramos sorprendido. Recuerdo que le pregunté qué le pasaba. Apuntó con su dedo hacia la oscuridad del bosque. asegurando con voz entrecortada que habÃa visto un animal extraño correr por entre los arbustos e intentó describirlo por los ademanes que hacÃa todo lo tomamos a broma le dijimos que mejor ya se sentará En eso gritó de nuevo que ahà estaba otra vez, y se hizo para atrás con la intención de correr. Entonces los demás también nos levantamos para mirar hacia aquel rumbo, que la verdad por la oscuridad que habÃa, poco se podÃa ver.
14:14 con seriedad le pedà que no estuviera jugando con eso pero de verdad que se veÃa asustado nos decÃa que era en serio luego agarró uno de los troncos que ardÃa para defenderse los demás nos comenzamos a inquietar volvió a apuntar hacia el mismo lugar voltee quizá contagiado por su nerviosismo entonces también lo vi no puedo asegurar qué clase de criatura era eso habÃa un animal parado en sus dos patas traseras y era completamente negro estaba tan jorobado que se podÃa distinguir su lomo encrespado sus patas se notaban desproporcionadas a diferencia del resto del cuerpo tenÃa un hocico de oreja a oreja con los dientes salidos Confundida entre los arbustos, la criatura nos miraba fijamente. Sin saber qué hacer, todos nos preguntábamos qué era eso. Otro de mis amigos gritó que atrás de nosotros habÃa uno más.
15:27 al voltear lo que decÃa era verdad agazapada entre unos troncos otra criatura nos espiaba nos comenzamos a asustar porque pudiera ser que hubiera todavÃa más de esos seres y al parecer nos estaban rodeando aquellas criaturas se confundÃan con los árboles y los arbustos pero sobre todo con la oscuridad Los escuchábamos bufar de un modo bastante extraño. También gruñÃan. Aunque no hacÃan el intento por atacarnos, era evidente que nos observaban con curiosidad. los demás también agarramos palos con lumbre para ahuyentarlos con horror veÃamos moverse sus cuerpos como si fueran changos pero con cabeza de perro mientras nos enseñaban los dientes nos mirábamos unos a otros sin saber qué decir uno de mis amigos preguntó qué eran esas cosas nadie tenÃa una respuesta cuando uno de aquellos seres camino hacia nosotros seguramente para echárselos encima corrimos todos a lo profundo del bosque para ponernos a salvo en mi desesperada carrera corrà sin mirar atrás no me di cuenta a qué hora me despegué de los demás al detenerme de pronto me miré solo en medio de toda aquella
16:59 arboleda En ese momento, no procesaba lo que estaba ocurriendo. Volté para todos lados, tratando de encontrar a mis amigos. Lo único que veÃa eran árboles y más árboles. Entré en desesperación. Comencé a correr de regreso. Como pasaban los minutos y no llegaba al campamento, comprendà que estaba perdido. Entonces el bosque me pareció un lugar espantoso. Las ramas de los grandes árboles poco dejaban pasar la luz de la luna, por lo tanto la oscuridad era muy marcada y macabra. Los sonidos propios del bosque mezclados con el silencio convertÃan todo el lugar en algo inquietante. Me sentà solo en medio de la nada. Los que alguna vez se hayan perdido sabrán lo terrible que es eso. Tal vez por mis nervios se me figuraba que sombras extrañas se escondÃan entre piedras y troncos. Entonces volvà a correr por sin ningún rumbo. Llegó el momento que me sentà perdido en un laberinto de árboles. CorrÃa para un lado y eran árboles. CorrÃa para el otro y era lo mismo.
18:18 Al gritarle a mis amigos nadie respondÃa. Ya no sabÃa qué más hacer. Todo era atemorizante. Pero no tanto como saber que, en medio de toda aquella oscuridad, estaban escondidas aquellas negras criaturas. No sé cuánto tiempo caminé. Tal vez fueron unos cuantos minutos, pero a mi parecer fueron horas. En alguna ocasión habÃa escuchado que cuando las personas se pierden en su desesperación por encontrar la salida, caminan en cÃrculos. Seguramente eso me estaba pasando. Entonces, dominado por el miedo, caminé lo más recto que me fue posible, escondiéndome de árbol en árbol, mirando bien hacia dónde iba, y asà tratar de evitar encontrarme con aquellos seres extraños. En un golpe de suerte miré a lo lejos la iluminación de nuestra fogata. Me contuve la emoción porque querÃa correr hacia allá.
19:23 Mejor caminé despacio, agazapado, mirando que algunas siluetas caminaban por el campamento y no parecÃan ser mis amigos. cuando estuve a unos cuantos metros todo era silencio agachándome lo más que podÃa me asomé en una de las casas de campaña buscando a mis amigos pero estaba sola como pude llegué hasta la otra y la abrà ahà estaban mis tres amigos con caras de espanto casi me estiraron para adentro y me dijeron que no hiciera ruido Nos encerramos en la casa de campaña, si se puede decir asÃ, porque protección no podÃa dar. Asà pasamos esa terrible noche, escuchando gruñidos, ruidos extraños que preferimos no averiguar quién los hacÃa.
20:20 Nada más amanecido, juntamos las cosas y agarramos el sendero que nos sacarÃa del bosque. Esa fue la primera y única vez en que entré en un lugar tan siniestro como ese. Fue en los años de los ochentas que me pasó esta historia. Mi nombre es Gonzalo. Recuerdo que esa situación fue durante una excursión por un dÃa que se organizó por parte del maestro de fÃsica. Cuando cursaba el primero de secundaria, el último sábado de septiembre de ese año, a bordo de un camión rentado, nos dirigimos a las orillas de un cerro muy cercano de un bosque.
21:20 un poco más de una hora de la ciudad Ãbamos alrededor de 30 alumnos junto con nuestro profesor a las 10 de la mañana ya estábamos en el área descampada disfrutando del paisaje y del aire libre el maestro intentaba tenernos bajo vigilancia a todos pero le resultaba imposible por lo mismo algunos nos apartábamos un poco más de lo establecido En más de una ocasión, los compañeros habÃan gritado que veÃan a lo lejos ardillas corriendo por todos lados. Todas corrÃan asustadas rumbo a los árboles. Cada quien metido en sus propias cosas, nadie le prestaba atención a lo que los demás decÃan. yo junto con dos amigos también nos apartamos caminábamos por una vereda que se metÃa al bosque cuando encontramos unas huellas pequeñas de verdad que eran extrañas parecÃan pisadas humanas solo que mucho más chicas que el tamaño normal como si fueran de un recién nacido quizás un poco menos descubrimos que eran muchas y todos se dirigÃan rumbo al bosque nos salimos de la vereda siguiendo esas huellas de pronto algo frente a nosotros se metió de
22:50 prisa a un pozo por su tamaño creÃmos que era una artilla buscamos unas piedras para tapar el pozo a levantarlas salió corriendo un ser extraño no medÃa más de 30 centÃmetros con sus pies largos flacos y descalzos era el quien seguramente dejaba esas huellas la verdad es que al verlo asà de repente por lo menos a mà me hizo dar un salto hacia atrás por curiosidad más que por otra cosa corrimos detrás de él pero haciendo movimientos rápidos pronto se perdió entre la maleza y ya no lo pudimos encontrar nos Ãbamos a regresar cuando corrió uno más un poco más adelante entonces lo seguimos pero antes de internarse en el bosque este también desapareció no habÃa dudas aunque nunca habÃa visto una criatura como esa sabÃamos que eran duendes no solo por su tamaño también por su aspecto lejos de asustarnos nos llenamos de intriga tenÃan cuerpos extraños estaban flacos y sus orejas eran como las de los perros a pesar de tener manos y patas raras se movÃan con rapidez en vez de avisarle al
24:21 maestro de fÃsica que al parecer habÃa duendes nos propusimos atrapar a uno de estos seres porque seguramente nadie nos creÃa cuando lo contáramos además al verlos correr asustados sabÃamos que serÃan presa fácil volteé a ver a los demás alumnos que se encontraban como a 60 metros como nadie nos estaba poniendo atención aprovechamos para meternos en el bosque ya para entonces me estaban ganando un poco los nervios Buscando con lo que pudiéramos atrapar, encontramos un bote y nos pusimos de acuerdo como lo harÃamos. Conforme nos adentrábamos más al bosque, se escuchaban cosas extrañas. Primero voces, después de risas, todas de niños pequeños. escuchábamos un ruido y volteábamos luego se escuchaba por otra parte parecÃa que estaban jugando con nosotros quizás el duende nos habÃa llevado al bosque lo cierto era que nos habÃamos metido en su terreno De pronto, uno de mis compañeros apuntó hacia unos troncos para decirnos con señas que ahà habÃa uno de esos seres. Caminando despacio lo rodeamos. Esa criatura no se encontraba descuidada con sus pequeños ojos seguÃan nuestros movimientos agarramos lo que
25:55 encontramos cerca palos y piedras nos acercarÃamos lo suficiente como para atraparlo nos parecÃa extraño que no hiciera el intento por escapar Pensamos muchas cosas, entre ellas que quizá se encontraba herido, por eso no podÃa caminar, o quizás estaba atorado. El ser solo nos veÃa fijamente. Cuando estábamos como a un metro de él, nos detuvimos. Su aspecto era de verdad intimidante. Como si fuera un gato bufaba y enseñaba los dientes en señal de defensa. Era evidente que se iba a defender. Sin medir el peligro, al mismo tiempo nos echamos sobre él. Quien fácil nos esquivó. Se movió para un lado y luego para el otro. Estaba a punto de escabullirse entre nuestros pies, pero uno de mis compañeros logró golpearlo. Se comenzó a revolcar entre la tierra y pronto le pusimos el bote encima. Para que no se nos fuera a escapar, le colocamos una piedra pesada.
27:08 Nos miramos sorprendidos. Aún nerviosos, no lo podÃamos creer. Por unos momentos, nos preguntamos qué harÃamos con él. Decidimos avisarle al maestro. Mis dos compañeros se quedaron a cuidarlo y yo fui corriendo por él. llegué a decirle y obviamente asà a la primera no me creyó le insistà tantas veces para que me acompañara que todos los demás se dieron cuenta y se reunieron a nuestro alrededor algunos compañeros de clase me ayudaron a convencer al maestro y nos fuimos al bosque cuando llegamos rodeamos el bote porque todos los demás querÃan ver le advertido terrorÃfico que era para que no se fueran a espantar al verlo y les dije que se nos podÃa echar encima algunos de ellos se notaban nerviosos quitamos la piedra y uno de mis compañeros levantó el bote de prisa para nuestra sorpresa lo que habÃa debajo de él no era ningún duende en su lugar habÃa una ardilla las burlas de todos y el regaño del maestro no se hicieron esperar nosotros ni los escuchamos vimos atónitos a la ardilla quien temblaba de miedo les pedà que nos ayudaran a buscar al duende
28:41 pero todos se comenzaron a retirar haciendo un montón de bromas El maestro nos habló muy serio que ya nos dejáramos de tonterÃas y nos ordenó que regresáramos junto con ellos. Antes de retirarnos, volteé a ver a la ardilla pero ya no estaba. Me acordé de aquellas huellas que habÃamos visto pero, con las pisadas de todos, poco se podÃa distinguir. Por un tiempo nos dieron carrilla en la escuela y nos decÃan las ardillas. Obviamente el maestro no volvió a hacer otra excursión. Por mi parte, nunca supe a ciencia cierta qué fue lo que sucedió, porque lo que vimos y atrapamos sin duda que era un duende. tal vez la manera de defenderse de esa extraña criatura fue transformándose para engañarnos y nosotros caÃmos en su truco ahora a la edad que tengo he tenido la intención de regresar a ese lugar pasar en vigilia toda la noche Y atrapar a ese duende, quien seguramente sigue ahÃ. Y asà quizás demostrarle de alguna manera a todos que no soy un mentiroso. Muchas gracias por escuchar mi anécdota. Buenas noches.
30:11 Sin duda, las experiencias ocurridas en el bosque son paranormales, inquietantes y aterradoras.¿ Has tenido alguna vivencia en el bosque?¿ Alguna anécdota por contar? Házmelo saber en la caja de comentarios. Sin más, me despido no sin antes desearles dulces pesadillas. Buenas noches y hasta la próxima.
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