Dec. 6, 2025

3 RELATOS ATERRADORES DE BRUJAS EN MÉXICO | INFRAMUNDO RELATOS

3 RELATOS ATERRADORES DE BRUJAS EN MÉXICO | INFRAMUNDO RELATOS
3 RELATOS ATERRADORES DE BRUJAS EN MÉXICO | INFRAMUNDO RELATOS
Inframundo Relatos De Terror
3 RELATOS ATERRADORES DE BRUJAS EN MÉXICO | INFRAMUNDO RELATOS

En los rincones más antiguos de México, más allá de los caminos iluminados y lejos del ruido de la ciudad, aún se escuchan historias que nadie se atreve a repetir en voz alta. Relatos de mujeres marcadas por la noche, de figuras que caminan entre cerros, rancherías y pueblos donde la brujería nunca desapareció… solo aprendió a ocultarse mejor.

Estas no son leyendas.
Son testimonios.
Historias de brujas reales: de sombras que acechan techos, de criaturas que cambian de forma, de mujeres cuyos rezos apagan la luz y cuyo odio deja marcas en la piel. Encuentros registrados por quienes sobrevivieron para contarlo… y por quienes nunca volvieron a ser los mismos.

Bienvenido a un viaje donde la línea entre lo humano y lo prohibido se rompe.
Aquí comienzan los Relatos de Brujas Reales.

Descripción
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0:00 Muy buenas noches, tardes o días, querida audiencia que nos sintonizan del otro lado de la pantalla. En esta ocasión les contaré 3 aterradoras historias ocurridas en pueblos, las cuales han sido escritas y adaptadas por el señor Gato Negro. Espero sean de su total agrado, sin más, los invito a que compartan el video si es de su agrado. Y si los aterra en la noche sin más, aquí comenzamos la bruja del pueblo, basado en hechos reales por Carlos Contreras.

0:55 Muy buenas noches. En la actualidad tengo 78 años. Esto que les comparto. Me sucedió una ocasión que por motivo de trabajo fui elegido para ir a laborar unos días a un pueblo en el estado de Zacatecas. En esos años vivía en la Ciudad de México, trabajaba para la Compañía de electricidad, llamada en ese tiempo luz y fuerza. Nuestro trabajo era sumamente peligroso, por eso viajábamos constantemente, sobre todo a los pueblos pequeños, donde no había personal capacitado.

1:39 Nuestro trabajo era cablear los postes y hacer las Conexiones. Recuerdo que después de más de 7 horas de carretera llegamos a nuestro destino ya casi al mediodía. Era un pueblo solitario. Nos habían conseguido un lugar para los 5 trabajadores que formaban nuestra cuadrilla. Esta casa se encontraba casi a medio monte, muy aislada de las demás. El piso era de Tierra y no contaba con luz eléctrica, por eso nos alumbraríamos con algunas velas, la única persona que llegó a recibirnos.

2:23 Fue una extraña anciana que, mostrando un poco de impertinencia, abrió la puerta del portón y se metió hasta donde estábamos sin pedir permiso. Con voz fuerte y ronca, nos saludó. La verdad es que nos quedamos sorprendidos de ver así de pronto a esta mujer por su aspecto tan raro. Estaba toda vestida de negro. Tenía el pelo desalineado. Largo y blanco por las Canas, además de una mirada profunda que incomodaba. Olió a uno de mis compañeros, al que tenía más cerca de ella e hizo una mueca de desagrado al verla. No pudimos evitar que nos causara. Gracia.

3:16 Empezó entonces a contarnos con su dedo muy lentamente en un principio. Nos pareció que hablaba cosas sin sentido. ¿Nos dijo que cómo era posible que nos hubieran mandado solamente a 5 a ese lugar, sabiendo lo que volaba por las noches? Pregunto varias veces si éramos miedosos, a lo que le contestamos que no. Yo la veía fijamente. Quizá por eso me preguntó a mí si sabía cómo espantar a las Brujas. Cuando le contesté que no y de paso le dije que no creía que existieran esas cosas, dibujó una sonrisa que más parecía una mueca que otra cosa.

4:07 ¿No les han dicho que soy yo la bruja del pueblo? Me preguntó. Nuestro jefe le pidió que por favor se retirará y le dijo para que le quedará bien en claro que no le teníamos miedo a nadie. Movió la cabeza de forma negativa y se encaminó rumbo a la puerta de salida diciendo que éramos presas fáciles, que si no teníamos cuidado, no pasaríamos la noche ahí antes de salir, volteo para vernos. Amenazante, dijo que no olvidáramos su rostro. Uno de nosotros le gritó con más fuerza que ya se fuera.

4:51 Cuando salió de la casa. Sonreímos divertidos, sin saber a lo que se refería. Aunque aquello sí fue algo extraño, no logró ponernos inquietos. Salí para ver el rumbo que tomaba esa mujer, pero extrañamente ya no se veía por ningún lado. Parecía que había desaparecido, cerré la puerta y tratamos de olvidar ese incidente. Al caer la noche, el pequeño pueblo se fue sumiendo en una terrible oscuridad y el silencio de verdad que era notable. Además que era una época del año en que calaba el frío, lo mismo los pocos habitantes que había por ahí. Se refugiaron en sus casas muy temprano antes de las 10:00 de la noche.

5:45 Sólo se escuchaba el viento al colarse por las rendijas. Por lo mismo nos dispusimos a descansar. Aunque la noche avanzaba tranquila, no lograba quitarme la imagen de aquella anciana amenazándonos. Se podía escuchar como las ramas de los árboles hacían ruidos extraños al ser movidas por el viento. 1 hora después todavía no lograba conciliar el sueño. Apenas cerré los ojos. Se escuchó que algo pesado cayó sobre el techo.

6:26 Fue tan fuerte y claro el sonido que todos nos sobresaltamos. Nos veíamos unos a otros sin querer. En ese momento recordé las palabras de la anciana. Cuando me preguntó si creía en las Brujas para evitar burlas, no dije nada. Ya fue preocupante. Cuando comenzaron a caminar sobre las viejas láminas, aun con la pobre luz de las velas, podíamos ver cómo se sumían a cada paso que daban. Un animal no podría ser y una persona para que haría eso nuestro jefe.

7:07 El responsable de la cuadrilla nos pidió que no nos dejáramos asustar. Los pasos siguieron de aquí para allá. Nos pusimos de acuerdo para salir todos a ver qué era aquello que caminaba sobre nuestro techo y de ser posible, enfrentarlo. En eso de nueva cuenta cayó algo pesado sobre la casa. Cualquier cosa que fuera aquello ya eran 2. Por largos minutos caminaban pesadamente de un lado para el otro, como si fueran centinelas. De pronto, una más golpeó una de las paredes. Segundos después comenzaron a empujar la puerta, ahora sí, preocupados por no saber en realidad que era lo que estaba pasando rápido, reforzamos la puerta de madera. Con una tranca y agarramos lo que encontramos para defendernos en voz baja, comentamos que tal vez eran algunas personas del pueblo que no estaban de acuerdo con el progreso y querían asustarnos para que nos fuéramos. Cuando estábamos a punto de convencernos de que en realidad era eso, afuera se empezaron a escuchar risas siniestras que, aunque no quisiéramos, nos tenían asustados. Varios nos asomamos por la única ventana que tenía la casa, pero por la densa oscuridad poco

8:42 podíamos ver. Así pasamos toda la noche escuchando como si grandes aves volaran a nuestro alrededor. Lo raro era que gritaban y se carcajeaban como mujeres. Éramos hombres, pero. Esos sonidos nos pusieron a rezar cuando por fin amaneció. Nos preparamos para ir a trabajar. Al abrir la puerta. Vaya susto que me llevé. Estaba esa anciana parada del otro lado con un aspecto duro que nos miraba fijamente.

9:24 La saludé dándole los buenos días, pero no me contestó. Inteligentemente, el jefe de la cuadrilla le dijo a la anciana que éramos de la Comisión de Electricidad, solo estaríamos 2 días y nos retiraríamos para siempre. Luego le pidió una disculpa, si la habíamos ofendido. Aquella mujer solo se dio la media vuelta y se retiró. Caminó entre el monte hasta perderse entre los matorrales. Como nunca trabajamos deprisa. Para terminar lo antes posible con el encargo y quedarnos así el menos tiempo posible en ese lugar. Las siguientes noches no nos atrevimos a salir ni al baño y aunque la pasamos inquietos, nada sucedió cuando por fin terminamos el trabajo. 2 días después montamos en nuestro camión y regresamos deprisa a la Ciudad de México cuando contamos esta historia.

10:27 Se rieron de nosotros, aunque no me consta que lo de aquella noche eran Brujas. Ahora puedo decir que hay una posibilidad que sí existan Mi historia comienza en vísperas del Día de Muertos, un día antes de la festividad del 2 de noviembre. Aquí en el pueblo se acostumbra hasta la fecha poner un altar dedicado a los fieles difuntos y en aquel año de 1980 no fue la excepción.

11:19 En ese año, al igual que en todas las casas de nuestros vecinos, también nosotros pusimos un altar en uno de los cuartos. Le colocamos adornos de papel picado, calaveras de dulces, además de veladoras, un vaso de agua y las fotografías de nuestros abuelos maternos. Tenía poco tiempo que a 2 casas de la nuestra había llegado a vivir un señor que decía la gente que era un brujo, tenía mal aspecto y vestía muy raro. Aunque la verdad era que yo nunca había visto que hiciera algo extraño ni que le hiciera mal a alguien, la tradición de mi pueblo era poner un camino de sal frente al altar para que el alma de los difuntos se guiara y se ayudaran con la luz de las veladoras para que pudieran regresar del más allá pasar una noche entre los que estamos vivos. Y regresar a su mundo al amanecer. Ese primero de noviembre, la casa de nuestro vecino el brujo no fue la excepción.

12:36 Desde la mañana, en el frente de su casa colocó un extraño altar adornado con cirios negros y 2 aves disecadas en lugar de calaveras de dulces. Las de él parecían de verdad. La fotografía que puso era en blanco y negro, muy antigua. Además estaba enorme. Era de una anciana de más de 70 años con una mirada intimidante. No sólo los vecinos comenzaron a pasar frente a su casa para ver aquel altar tan raro. Seguramente pronto se corría el rumor porque muchos del pueblo lo hicieron. Los comentarios no se hicieron esperar, como a las 9:00 de la noche de ese día.

13:28 Primero encendió unos aumerios e hizo unos extraños ritos que incluían cantos y danzas. La mayoría de los vecinos lo veíamos escondidas o por las ventanas. Un humo denso envolvió por hora su casa él. Sin importarle nada de lo que pudieran pensar los vecinos, terminó su ritual un poco más tarde y se metió a su casa a las 11:00 de la noche. Todo quedó en un silencio de verdad inquietante en mi casa. A esas horas nos dedicamos a poner comida en el altar y algunas bebidas, las preferidas de mis abuelos, para que cuando llegaran a mitad de la noche, degustaran de ellos. Minutos después apagamos las luces y nos fuimos a acostar. Apenas estaba agarrando el sueño. Cuando escuché que alguien caminaba por el patio, chequé mi reloj.

14:33 Eran 5 minutos después de las 12:00. Me levanté porque claramente escuché que tocaron en mi ventana con miedo y todo me asomé. Lo que vi parado afuera de mi casa era aterrador. A escasos metros, una mujer de baja estatura miraba fijamente en mi ventana, casi confundida entre la oscuridad. Empezó a caminar en círculos como si estuviera perdida. De pronto corrió hasta chocar con el vidrio. Al verlas así de frente me di cuenta de que era la misma mujer que tenía el brujo en su altar. No era una mujer normal, era una muerta. Su cara, su cabello, sus ropas estaban llenas de Tierra. Su piel arrugada y oscura, casi pegada Asus huesos, tenía sus ojos cerrados.

15:33 Además, la boca estaba cosida burdamente con un hilo negro. No tuve tiempo de gritar. Segundos después, aquella horrible mujer desapareció. Dejando una marca en el vidrio como pude, me hice para atrás, aunque no la veía. Sabía que andaba por todas las casas porque los perros huchaban y no dejaban de ladrar. Minutos después que dejé de temblar por la fuerte impresión que me había llevado, desperté a mis papás para contarles lo que había visto mi papá.

16:14 Es de esas personas que no le tenían miedo a nada. Se levantó, tomo su machete y salió al patio a buscar a esa mujer. Mi mamá, asustada, le gritaba que tuviera cuidado. Como los vecinos de los 2 lados sólo tenían cerca de alambre, a esas horas se encontraron con mi papá también en sus casas. Esa mujer horrible se había asomado por las ventanas. Y andaba tocando las puertas. Por eso salieron a buscarla, pero no estaba por ningún lado. Minutos después salimos todos a la calle, donde ya había otras personas. Así supimos que estaban espantados. En las casas de enfrente también les había sucedido lo mismo. Una mujer horrible había hecho el intento de meterse Asus viviendas.

17:11 Algunos aseguraban que su aspecto era de una bruja. Buscaron por todas partes sin encontrar nada, pero algo en el ambiente tenía a todos alterados. Comenzaron a especular entre los vecinos que el brujo seguramente tenía algo que ver con lo acontecido por el extraño altar que había puesto y los rituales que había hecho entonces. Envalentonados, decidieron ir a hablar con él. Porque nunca había sucedido algo así al estar frente a aquel extraño altar. También reconocieron a la mujer de la fotografía. Era la misma que todos habían visto en sus casas. Supieron entonces que no era una bruja, lo que habían visto era una muerta.

18:01 Ya dudando un poco, tocaron la puerta de aquella casa. Salió el Grupo muy extrañado. Con una cara de pocos amigos preguntando para que lo buscaban, le contaron lo que había pasado en la gran mayoría de las viviendas. Él, muy serio, les dijo que no se preocuparan, que había sido su esposa quien seguramente no encontraba su casa porque tenía poco con ella. Nos aseguró que su señora ya se encontraba con él y que no molestaría más antes de cerrar su puerta. Nos preguntó a todos y nosotros también. Ya habíamos recibido a nuestros muertos. Sintiendo un escalofrío por sus palabras, nos regresamos cada quien a su casa murmurando que ya no cabía ninguna duda. Ese anciano era un brujo.

18:56 Seguramente valiéndose de su magia negra, había traído a su esposa del más allá para que lo acompañara esa noche. Toda la madrugada aullaron los perros de manera lastimera como nunca lo habían hecho. Los escalofríos eran constantes y una fuerte presencia dominó todo el ambiente del pueblo. Fue una noche muy pesada para todos los vecinos. Para fortuna de todos, ese señor sólo duró unos meses más ahí y se fue a vivir a otro pueblo. Su casa permaneció mucho tiempo sola. Al saber lo que en ella había pasado esa noche. A partir de ahí miré el 2 de noviembre como lo que es, una celebración, una conmemoración, pero nada más. Como tradición es muy bonita, pero como una realidad resulta ser muy escalofriante.

20:04 El pueblo fantasma basado en una anécdota real, soy del Estado de San Luis Potosí. Siempre he vivido en uno de sus tantos pueblitos. Desde niño me acostumbré a andar en el monte entre los Espesos Cerros, acompañado por mis amigos, siempre buscando algo con qué divertirnos. Cuando entramos a la adolescencia nos volvimos todavía un poco más inquietos. Como nuestro pueblo. Ya nos quedaba chico para explorar.

20:44 Comenzamos a visitar ranchos cercanos de donde eran algunos conocidos. En uno de estos ranchos nos hablaron de un antiguo pueblo minero que se encontraba abandonado. Eso nos llevó a querer conocerlo. Lo pensamos un poco porque todos lo conocían como el pueblo fantasma y a esa edad, la verdad, todavía éramos muy miedosos con esas cosas. Es así que comienza mi historia. Mi nombre es darío. En ese entonces, al igual que mis amigos, contaba con 12 años, aunque siempre aparente un poco menos por una semana.

21:26 Planeamos esa aventura hasta que una mañana. Nos levantamos muy temprano, tal vez sería las 4:30 de la madrugada, ni siquiera habían cantado los gallos junto con mis amigos memo y Chuy, nos internamos en el monte. Caminamos decididos a conocer ese pueblo que nos quedaba un poco más de 1 hora rumbo al poniente. A pesar de que nos quedaba cerca, nunca nos habían llevado para allá, como era la primera vez que iríamos. Nos cuidamos de no salirnos de la vereda que seguíamos, porque a esa hora todavía era de noche. Ni siquiera llevábamos mochilas, solamente una linterna y agarramos unas varas por si se nos atravesaba algún animal. Pudiera ser un tlacuache o, en el peor de los casos, un coyote. Según nuestros planes para medio día, ya estaríamos de regreso. Así nos fuimos serpenteando entre la oscuridad del Monte, Alusando los matorrales, cada que se escuchaba algún ruido. Era un camino solitario y desconocido. Avanzaba muy rápido.

22:53 Era más nuestra curiosidad por saber qué escondía ese pueblo que nuestro cansancio cuando nos faltaban algunos 15 minutos para llegar algo o alguien nos comenzó a seguir entre el monte. Primero se escuchaba el crujir de las ramas secas al caminar, después que venían avanzando entre los matorrales. Lo usábamos para un lado y para el otro, pero no lográbamos descifrar lo que era. Llegamos a escuchar algunos ruidos, pero ninguno de nosotros veía nada o estaba tan negro que se confundía con la noche o se arrastraba de ser un animal.

23:39 Este sería muy grande y pesado, seguramente muy peligroso. Lo terrible era que por los ruidos que se escuchaban. Si no era un animal, entonces era una persona, pero no una común, porque se escuchaba bastante pesada. En más de una ocasión nos detuvimos para voltear atrás, pero todo seguía tan oscuro que era imposible distinguir algo. A pesar de la poca visibilidad, apresuramos el paso y aquello que nos perseguía también lo hizo. Lo escuchábamos de un lado al otro, como si diera largos brincos. Ya nerviosos.

24:25 Comenzamos a correr para salir lo más pronto posible del tupido monte porque se escuchaba un bupido detrás de nosotros. Así lo hicimos hasta que por fin encontramos las primeras Casas del pueblo, o más bien lo que quedaba de ellas. Sin medir ningún tipo de riesgo, entramos a una para escondernos. Los primeros segundos nos metimos donde pudimos. Después, cada quién, desde un escondite, sacaba la cabeza para descubrir que era lo que nos venía siguiendo. Pero nunca apareció. Alguien apenas comenzaba a aclarear. Cuando salimos a la calle de Tierra con extrema cautela, caminamos un rato.

25:12 Ya no se escuchaba nada extraño. De todas maneras, no sé si mis amigos, pero yo ya me estaba arrepintiendo de haber ido a ese lugar, ya que estábamos ahí. Decidimos recorrer el pueblo hasta llegar al final. Después de todo. A eso íbamos casi amanecía cuando nos sentamos a descansar un rato para luego regresar por donde habíamos llegado, pero algo sucedió. De nueva cuenta comenzamos a escuchar los ruidos, claramente algo pesado se arrastraba muy cerca de nosotros. Volteamos, pero no veíamos a nadie. Entonces, ahora sí nos asustamos tratando de no caer en pánico, nos metimos entre las destruidas casas para escondernos. Ahí nos quedamos en silencio, mirando para todas partes nerviosos de lo que.

26:10 Se pudiera parecer por lo desolado del lugar. Cualquier ruido se escuchaba claramente. Después de unos minutos salimos corriendo y nos metimos a otra construcción. Así lo hicimos hasta casi salir de ese pueblo. Tomamos un poco de aire porque no habíamos tenido tiempo de descansar nada antes de agarrar la vereda que nos llevaría a nuestras casas. Volte. Lo que miré no lo puedo olvidar. Era una figura negra que a mitad de la calle avanzaba arrastrándose pesadamente, pero de prisa.

26:52 A lo lejos se le veían más de cuatro patas. Si se pudiera poner de pie, me diría un poco más de 2 M. Les dije a mis amigos, quienes también lo vieron. Nos preguntamos qué era eso. Entonces comenzamos a correr de regreso de nueva cuenta. Nos internamos en el monte, alejándonos cuanto pudimos. Luego, casi a medio camino, nos detuvimos un poco para agarrar aire. Recuerdo que mis compañeros se sentaron en la Tierra. Yo me puse las manos en las rodillas y respire hondo, ya no podíamos más. No teníamos aliento para ponernos a platicar. Al enderezarme miré que una cosa negra cruzó la vereda como a unos 30 m de donde estábamos en ese momento. No pude saber si era la misma cosa que habíamos visto en aquel pueblo, pero no había tiempo para averiguarlo. De algo sí estaba seguro, era un animal negro. Era mucho más grande que cualquier animal del monte y venía detrás de nosotros.

28:08 Les dije a mis amigos lo que había visto. No sé de dónde sacamos fuerzas, pero corrimos otra vez lo que restaba del camino. Nos fuimos escuchando que aquello nos perseguía. Llegamos al pueblo casi muertos, pero contentos de haber regresado con bien. Si aquí terminara mi historia estaría perfecto. Después de recorrer un pueblo abandonado y de escapar de una criatura siniestra, sería increíble, pero no fue así. Por muchas noches escuché que algo caminaba sobre las paredes, no sólo por fuera, también dentro de casa.

28:49 Además sufrí de horribles pesadillas, no, nada más. Yo, mis amigos pasaron por lo mismo, por más de un año. Me sentí perseguido, sobre todo cuando salía de la escuela. Podía escuchar como aquella criatura se arrastraba por la calle, siempre detrás de mí. Aunque nunca llegué a verla, sabía que era la misma. Hará unos 2 años que regresé a ese lugar. A pesar de que ya soy un adulto, me volvieron los recuerdos y creí volver a escuchar todos esos sonidos. Que hacía aquella criatura negra que nos persiguió cuando conocimos el pueblo fantasma, tal vez sigue ahí, oculto en alguna de las casas de ese pueblo minero, esperando pacientemente a encontrarme solo para devorarme como lo hacía cada noche que tenía aquellas pesadillas.