3 Experiencias Vividas por Empleados de BIMBO de terror y Mas Historias...
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🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:00 Buenos días, queridos madrugadores, lo saluda a su amigo Inframundo, a todas las panaderías del barrio que ya están horneando, amasando y preparando las charolas del día. Gracias por escucharnos una vez más, sin más. Comenzamos buenas tardes a toda la audiencia de Inframundo. Relatos. Me presento, mi nombre es Juan Carlos Pardo y hasta hace 2 años trabajaba como supervisor en una planta de Bimbo en México. Mi trabajo es por demás decirlo, que en cada turno era muy tranquilo revisar que las personas que estaban a mi cargo estuvieran en sus áreas a tiempo y que no faltara alguno de ellos.
0:53 Revisar que las máquinas funcionaran correctamente. Y que los procesos se mantuvieran eficientes para sacar el producto a tiempo. No era la primera vez que me tocaba el turno nocturno. Desde que comencé a trabajar. Siempre decían que el área de las calderas tenía algo raro, que algunos compañeros evitaban trabajar ahí. Nunca fue supersticioso, así que al principio no le di importancia. Pero las historias que se cuentan entre los pasillos y la forma en que algunos empleados se persignan antes de entrar a esa sección me hicieron prestar más atención. Todo comenzó una noche a finales del mes de diciembre. Toda esa semana había tomado un turno extra para ayudar. Con el cierre mensual, la planta estaba prácticamente vacía. Solo quedábamos algunos de los técnicos de mantenimiento. Algunos operarios en el área de empaquetado y el Guardia de Seguridad que estaba haciendo sus rondines cada cierta hora de la noche, alrededor de las 4:00 de la madrugada, mientras revisaba el inventario en el almacén, se me acercó Tadeo, el guardia que tan solo tenía 23 años, aunque debo admitir que era un joven muy maduro para la edad que representaba. Me preguntó si no me daba miedo estar a solas en esta área de producto terminado.
2:27 Le contesté que no, que ya tenía algún tiempo trabajando en esa área y ya conocía bien la instalación. Me preguntó si creía en los fantasmas. Lo miré frunciendo el ceño y le sonreí, contestándole que eso de los fantasmas es solo para niños, a lo que el me aseguró que para los adultos también. Continuó diciendo que si ya sabía del espectro que se aparece en el área de caldera, le pedí que me contará esa historia. Y él comenzó a decirme que el edificio de helado tiene décadas de antigüedad. En los registros de la empresa encontró una mención de un accidente ocurrido en los años 81. Guardia de Seguridad perdió la vida en circunstancias horribles.
3:16 Nadie sabía a ciencia cierta qué ocurrió. Pero los rumores hablaban de una fuga de vapor de quemaduras imposibles de describir, pues el pobre hombre falleció desfigurado por el agua caliente, no vapor, como dice en el reporte, algunos de sus compañeros con más años en la empresa bimbo decían que no fue un accidente, que alguien manipuló las válvulas, que escucharon gritos en medio del silbido del vapor, escapando. Desde entonces afirman que el espíritu del guardia seguía ahí, atrapado entre el metal y el calor sofocante, pues tardaron mucho en dar con él.
4:01 Nadie quería entrar por miedo a que explotara algunas de las calderas. Ahí quedó el pobre hombre hasta que cerraron las válvulas y se despejó el vapor. Para mostrar el horror que estaba a sólo unos 3 m de los que estuvieron presentes. No crean que las apariciones se manifestaron muy pronto, sino que transcurrieron unos 5 años. La aparición empezó con olores, un extraño hedor, una mezcla de metal y piel quemada y algo más difícil de identificar, carne, sudor, orines. Realmente nadie sabe cómo describirlos, pues siempre detallan esos tubos, pero este ente lo hacía de una manera agresiva, tanto que llegó a lastimar a algunos compañeros y fue justamente lo que le pasó a don Toño, su compañero de aquel entonces.
4:59 Contó que serían cerca de las 3:00 de la mañana cuando la radio comenzó a emitir un ruido estático. Don Toño intentó ajustarla. Pero no, respondía. El viejo entre dientes musitó que algo no estaba bien. Lo vieron caminar hacia las calderas con una linterna en mano, asegurándose de que no hubiera entrado alguien ajeno a la instalación, ya que eran festividades de fin de año y nadie se presentaba a laborar. La luz iluminaba el pasillo angosto buscando entre las tuberías en las paredes. Y cabe aclarar que las calderas se mantienen encendidas, pues los del Departamento de Sanetización trabajaban en el área de proceso. El calor era más intenso que de costumbre, el olor a piel quemada le dio de golpe, sintiendo náuseas, pero a pesar del calor en esa área comenzó a sentir un escalofrío y un miedo. Algo o alguien que no podía ver, se le vino a la mente la muerte del guardia y fue cuando comenzó a caminar hacia la salida. Sentía sus piernas muy pesadas.
6:19 Esto es señal de angustia y miedo por querer alejarse de lo que estuviera allí. Estando fuera. Cerró la puerta de golpe y fue cuando su compañero llegó para ver a don Toño en muy malas condiciones. Cuando se acercó al sitio, un escalofrío subió por su espalda y el aire pareció volverse más denso, sofocante. Como si le faltara oxígeno, don toño se llevó sus manos al pecho en señal de que le estaba dando un infarto. El compañero comenzó a hablar por la radio para avisar de lo que estaba sucediendo y que llamarán una ambulancia.
6:59 Pero por desgracia. Don Toño falleció recargado en la puerta de las calderas. El compañero comentó que cuando levantó la vista hacia la ventanilla de la puerta, escuchó como la golpeaban. Lo único que vio fue una mano llena de ámbulas supurando sangre dejó una marca con este líquido bien definida. Como se pueden imaginar, nadie le creyó. Y aunque la mancha de la mano seguía ahí, les dijeron que era de don Toño, pero el guardia sabía la verdad y a los 2 meses la empresa le dio las gracias por su trabajo y prácticamente lo corrieron.
7:44 Fue él quien con todo lo que sucedió y fue testigo de que ya se comenzaba a manifestar el que una vez fue guardia de la planta bimbo en la ya lejana década de los años 80. Yo miré al compañero con cierto escepticismo. El sonrió y me dijo que cuando sintiera esos olores cerca de mí era que el guardia andaba cerca y hasta quizás ya estaba acompañado de don Toño. Lo vi alejarse. Se perdió entre las tarimas que no me di cuenta que mi compañero estaba cerca de mí. ¿Fue hasta que me preguntó algo que me sacó de onda, con quién hablaba?
8:28 Le contesté que con el guardia él me miró muy serio y me dijo que mejor nos fuéramos a descansar. Yo le dije que aún no era la hora de la salida, a lo cual él me contestó que para él sí, pues desde hacía rato estaba yo viendo y hablando con alguien que mi compañero no podía ver. Como sabrán, dejé todo lo que estaba haciendo y todo lo que restaba de la madrugada, ya no hice nada y mi compañero y yo estuvimos en la cafetería hasta que llegó la hora en que terminó nuestro turno. Muy buenas noches a todos, mi nombre es Luis Armando Reyes. Desde hace años trabajo como guardia de seguridad en una de las plantas de producción de bimbo en México. Disculpen si no les doy la ubicación, pues como les comento aún laboro aquí, para mí es un empleo tranquilo porque la mayor parte del tiempo pareciera todo en completa tranquilidad. Aunque las noches son largas y el silencio de la madrugada se vuelve a veces inquietante en
9:58 los sonidos nocturnos que para nosotros ya son familiares, como el eco de un carro de carga moviéndose en la distancia, los montacargas entrando y saliendo de los almacenes, uno que otro empleado que viene a la caseta de seguridad son lo único que rompe la quietud. Aquí hay 3 apariciones. Lo más extraño es que solo son captados en las cámaras que hay por toda la fábrica, aunque algunos les han dado su buen susto. Nosotros los que trabajamos como guardias de seguridad somos los que más los vemos, y no porque nos los hayamos encontrado deambulando por aquí, sino que las cámaras han captado cuando estos se hacen presentes aquella madrugada. Nuestro supervisor nos pidió a 2 compañeros y a mí que revisáramos las cámaras de vigilancia, sobre todo las que están en el andén de carga de los camiones que van saliendo cuando terminan en cargarlos, pues uno de los choferes había reportado una falla en su sistema de frenos al salir de la planta y quería confirmar si el problema había sido visible en los videos.
11:15 Si alguien ajeno al vehículo le había hecho algo a su camión, nos reunimos en la CASETA para revisar las grabaciones. Nosotros nos íbamos a enfocar sólo en esa área, pero las grabaciones comenzaron a mostrar algo que nos llenó de miedo a la vez de morbo para seguir revisando lo que se había captado. La primera media hora transcurrió sin novedad. Pero entonces uno de mis compañeros señaló algo en la pantalla. En el área de los pasillos, junto a los hornos, una figura apareció en el monitor. No era ninguno de los trabajadores de ese turno, pues su vestimenta se veía antigua, completamente diferente a los uniformes actuales.
12:03 Se trataba de una mujer con una copia y un delantal de otro tiempo. Caminaba lentamente. Corriendo después en el pasillo, casi damos un grito de horror. Cuando miramos que no tenía piernas y su cuerpo era translúcido, me froté los ojos, convencido de que se trataba de un error en la imagen. Pero no, ahí estaba esa mujer avanzaba de manera muy lenta. Sentí un escalofrío que me recorrió toda la espalda y antes de que pudiéramos decir algo. Aquella aparición siguió su camino y desapareció justo en el punto donde se encontraba el altar de la virgen de Guadalupe.
12:46 Miré a mis compañeros, así como a nuestro supervisor, y todos estaban con la boca abierta y en sus rostros había cierta incredulidad de lo que acabábamos de ver. Mi jefe me pidió que rebobinara la grabación para confirmar lo que habíamos visto. La mujer aparecía de nuevo moviéndose con la misma calma. Y desvaneciéndose en el mismo sitio. Mi jefe mandó a Juan Gabriel a revisar. Se le notó el miedo en los ojos, pero no le quedó de otra que ir. ¿A dónde se encuentra la estatua de la Virgen? Mi compañero se paró justo donde se había desvanecido el fantasma de la mujer.
13:28 El jefe le dijo que se quedará ahí por unos momentos. Juanito se veía nervioso. Pero en los 5 minutos que estuvo allí no se volvió a ver aquel fantasma. Cuando llegó a la caseta le preguntamos qué había sentido. Solo atinó a decir que el altar y la virgen se sentían muy fríos. No sintió que algo estuviera ahí, pero sí describió que sentía su alrededor mucho frío y que podía haber su propio aliento. El jefe pidió que siguiéramos revisando las grabaciones. Y pronto encontramos más cosas perturbadoras en la zona de andenes, donde justamente teníamos que buscar si se encontraba. El motivo por el cual el camión fallaba fue cuando Samuel descubrió que entre las torres de cacas se distinguía la silueta de un niño.
14:25 El chamaco se movía rápido esquivando los paquetes como si estuviera jugando. De vez en cuando asomaba la cabeza. Observando o buscando con la curiosidad que caracteriza a un niño, parecía tan real que Samuel salió de la CASETA para verificar si algún niño se había colado en la fábrica. Mientras nosotros lo veíamos por el monitor. Vimos cuando Samuel llegó al andén y registró el área con su linterna, movió algunas cajas y revisó los vasillos. Miró hacia la Cámara en señal de que ahí no había nadie. Sin embargo, en la pantalla El Niño seguía ahí, ocultándose, riéndose de él por sus intentos de encontrarlo por la radio. Juan Gabriel le indicó hacia dónde moverse, pero el pequeño salió corriendo y atravesó una de las paredes. También era otra aparición.
15:27 Cabe aclarar que nada tenía que ver con la avería del camión, pues terminamos de revisar las grabaciones y ese espíritu en ningún momento se acercó a uno de los camiones repartidores, quizás movidos por el morbo. Seguimos buscando en las grabaciones. El jefe se quedó con nosotros para seguir viendo y en la pantalla miramos la hora en que justamente un día, viernes por la madrugada. A unos metros de la entrada principal, en la zona donde antiguamente se almacenaban los insumos, apareció otra figura. Ésta era el de un hombre vestido con ropas que parecían sacadas de otra época, probablemente de los años 20.
16:14 En una de sus manos sostenía un farol que despedía una luz tenue. Caminaba con una lentitud, como si sus pasos apenas los diera. No alcanzamos a ver sus piernas, pues la cubría una bruma, su rostro estaba parcialmente cubierto por su sombrero y aunque sus rasgos eran indistintos, podría hasta jurar que su rostro era cadavérico. El jefe nos dijo que ese fantasma nada tenía que ver con la fábrica, pues en esos años aún no había bimbo en México. Hasta el día de hoy se siguen viendo en los monitores esas apariciones. Dudo que quieran encontrar su camino al descanso eterno. Mi nombre es Alberto Ochoa.
17:19 Buenas noches a todos, siempre escuchas. Desde hace tiempo que decidí contar mi experiencia, la cual tuve trabajando en una fábrica del Grupo Bimbo. Trabajé ahí por alrededor de año y medio, pues estaba estudiando por las mañanas, salía de mi trabajo y me iba a clases, así que como ya habrán adivinado, trabajaba en el turno de la noche. Pero hubo un suceso que hizo que cambiara mi perspectiva de tener un futuro dentro de la empresa. Trabajé en el área de producción. Teníamos cierta hora en la madrugada para salir al comedor y echarnos un taco. Había ocasiones en que me quedaba por unos minutos para fumar un cigarro.
18:05 Siempre lo hacía mirando hacia la oscuridad. Había una parte en que todo se veía completamente negro, pues la fábrica se encontraba en un parque industrial a la orilla. No hay otras fábricas a su alrededor. El monte que rodeaba este lugar eran de árboles y maleza, además de que le daba un aspecto Macabro por la escasa luz de los postes exhale, dejando que el aire fresco de la madrugada enfriara mi piel sudorosa. Me senté en una de las bancas y mientras sumaba estaba pensando en los problemas que un chico a esa edad tiene. Estaba tan concentrado, perdido en mis pensamientos. Cuando de repente se escuchó un alarido muy feo, tanto que la piel se me puso chinita y me entró un miedo horrible, tanto que no me pude ni mover un lamento tan espantoso, largo, que hizo que me erizara cada vello de mi cuerpo. No era el llanto de un animal ni el silbido del viento. Era algo que.
19:16 Despertaba un miedo que hasta el más valiente saliera huyendo de ese lugar. Mi cuerpo se negó a moverse y cuando lo hice sentí una mano que me detuvo y era uno de los guardias. Me pidió que no me moviera. Tendré la poca luz de la lámpara, mostraba a la dueña de aquel llanto. Deslizándose con lentitud sobre la hierba, una mujer vestida completamente de blanco avanzaba sin tocar el suelo. Su cabello largo se veía de manera como si hubiera hecho mucho viento y aunque la distancia en la que me encontraba me impedía ver sus facciones, el guardia me dijo una vez que cuando se le escucha hay que buscar refugio antes de que su llanto te alcance.
20:09 No lo había hecho porque yo no lo sabía y ahora la teníamos tan cerca que podía sentir la temperatura del ambiente, descender aún más. Un último grito desgarrador con un aumento de una pena infinita y la vimos desvanecerse entre la oscuridad del monte. Mis manos temblaban y casi me quemo los labios con el cigarro. El guardia aún no se movía y me comentó que era la llorona, que no era la única y sería La Última Vez que anduviera penando por ahí. Así que me quedé en el comedor y no a este lado, donde puede que la siguiente vez no la contará. Le di las gracias y me levanté con esfuerzo, sintiendo las piernas torpes y pesadas.
21:03 Cada paso hacia la fábrica sentía que hacía un esfuerzo monumental. Veía la entrada tan lejos que parecía que nunca iba a llegar. Estaba muy pálido. Mi compañero me preguntó que me sucedía, le conté lo que había visto y él me corroboró lo mismo que me había dicho. El guardia de quien la ve no vive para contarlo. También se cuenta que busca los hombres traicioneros y trasnochadores. Yo no era culpable de nada, o al menos eso creía, pero su lamento aún resonaba en mi cabeza. A pesar del ruido que hay dentro del área de producción.
21:45 Esa noche no volví a salir en el siguiente descanso. No aguanté mucho en esa empresa, pues con mis estudios. La falta de sueño, después también de haber visto aquel espectro, comenzó a pasarme factura. Fue hasta que recurrí con doña Monse para una limpia. Ella me dijo que estaba espantado y además de que buscara un trabajo de día, pues por las noches se ven espectros y eso no era bueno. Saludos y gracias por contar mi experiencia.
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