Dec. 23, 2025

3 Experiencias Macabras Ocurridas en BAILES DE PUEBLO, Relatos de Rancho...

3 Experiencias Macabras Ocurridas en BAILES DE PUEBLO, Relatos de Rancho...
3 Experiencias Macabras Ocurridas en BAILES DE PUEBLO, Relatos de Rancho...
Inframundo Relatos De Terror
3 Experiencias Macabras Ocurridas en BAILES DE PUEBLO, Relatos de Rancho...

Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...

🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

🎧 Usa audífonos para una experiencia inmersiva.

Si tienes una historia real y deseas que aparezca en un episodio, envíala a: ⁠⁠⁠inframundorelatos@gmail.com⁠⁠⁠

Más contenido en: ⁠⁠⁠www.inframundorelatos.com⁠⁠⁠

🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

#IRDT #InframundoRelatos #RelatosDeTerror #TerrorReal #LeyendasMexicanas #PodcastDeTerror



0:00 Muy buenos días, queridos madrugadores. Los saluda su amigo Alejandro a todos los que ya están abriendo puestos en el mercado, acomodando fruta, verdura y mercancía desde antes del amanecer. Gracias por acompañarme sin más. Comenzamos mi nombre es Juan Soto, siguiendo los pasos de mi papá. El único trabajo que he realizado en mi vida es el de albañil. La historia que estoy a punto de contar fue una vez que me contrataron para construir un extraño mausoleo en el panteón de mi ciudad.

0:46 La persona que me contrató me dio el diseño un viernes y me dio un adelanto para que comprara el material todo el sábado. Estudié el diseño para poner manos a la obra el lunes por la mañana. Cabe mencionar que en las paredes llevaría signos extraños que yo nunca había visto. Aun así, para mí era un trabajo como cualquier otro. Ese día llegué al Panteón muy temprano hablé con el sepulturero, quien ya estaba previamente avisado. Muy amable, se ofreció a prestarme una carretilla porque yo traía las cosas en un bote.

1:27 Después de presentarnos, me pregunto si sabía quién era el difunto al que le haría el mausoleo, a lo que contesté que no. Mirándome a los ojos, me aconsejó que antes de pisar sobre esa tumba pidiera permiso al muerto para que me permitiera trabajar. En ese momento se encontraba una mujer ahí con él, quien al parecer era su esposa. Buscó entre sus cosas. Sacó una especie de amuleto y me lo dio en la mano. Me dijo que por mi seguridad usara ese colquije todo el tiempo que estuviera sobre esa tumba, porque ahí donde iba a trabajar estaba enterrado un brujo.

2:12 Les pregunté cuál era el problema con eso, si ya estaba muerto. Me contestó la señora que el espíritu era el dueño del lugar. Y su fuerza se podía sentir con el simple hecho de acercarse a su tumba. La verdad, siempre había sido una persona ruda. No creía en espantos, espíritus o aparecidos. De cualquier forma, les agradecí sus consejos. El sepulturero caminó junto a mí para mostrarme el lugar donde construiría el mausoleo. Caminamos entre las muchas tumbas que había. Mientras aquel señor me iba dando muchas recomendaciones, que la verdad no les di tanta importancia, cuando faltaban algunos 20 m para llegar al final del viejo panteón, nos detuvimos, me dijo el cuidador que él nunca se acercaba a esa tumba, señaló con su dedo pegado a la barda, con la maleza muy crecida se encontraba aquella sepultura que andaba buscando. Estaba separada de las demás porque, según el señor, cada vez que enterraban un cuerpo cerca de él lo sacaba del pozo. Cuantas veces lo volvieran a sepultar, el brujo los volvía a sacar hasta que desistieron de hacerlo. Luego de unos cuantos segundos, aquella persona, sin decir más, se retiró, perdiéndose entre las

3:43 tumbas, dejándome solo me dispuse a trabajar. No me iba a dejar asustar con cuentos de espíritus. Cuando estuve parado frente a ese sepulcro, supe que había una vibra extraña que me hacía sentir incómodo. Todo parecía normal, solo que sobre ese terreno nada más, había un montón de Tierra sin siquiera una cruz. Me preparé para trabajar antes de poner un pie sobre aquella tumba. En tono de broma, le pedí permiso al muerto. Así como me habían dicho los encargados entonces, comencé a escarbar.

4:25 Al iniciar con la excavación comencé a encontrar cosas extrañas enterradas en la Tierra de aquella tumba. Había frascos de vidrio con cosas raras, bolsas pequeñas de plástico transparente con cabellos y fotografías. Esto solamente alrededor del terreno, que, por cierto, no era muy grande. Me supuse que todo el área estaría igual. Encontré monedas y animales enterrados a unos cuantos centímetros. Había sapos, cabezas de gallina y algunos huesos, los cuales fui apartando, aunque traía guantes. Cada vez que agarraba alguna de aquellas cosas sentía una vibra horrible.

5:10 Además, tenían un olor muy desagradable. Cuando más concentrado estaba en el trabajo, alguien me habló por mi nombre. Voltee de inmediato. Por unos minutos me quedé parado mirando hacia dónde creí que había venido aquella voz. Después de un largo rato, seguí trabajando, pero de nueva cuenta sucedió. Alguien me habló, pero ahí no había nadie. Esto me sucedió varias veces durante el día. Como a las 3:00 de la tarde, terminé con los cimientos en la carretilla. Además de las herramientas, eché todo lo que había encontrado enterrado para enseñárselo al sepulturero y a su esposa. Tal vez ellos sabrían lo que eran esas cosas. Cuando se los mostré, se hicieron para atrás con cara de asombro y rechazo.

6:07 Me pidieron que sacara eso de su casa. Según ellos, eran trabajos negros de brujería que estaban cargados de malas vibras que los podía contaminar. Apenado y un poco preocupado, regresé las cosas a la tumba por ahí las dejé juntas para luego retirarme. Solo que no me esperaba que aquella sensación que había en la tumba me siguiera por todo el camino hacia la casa. Yo nunca había vivido una cosa así. Toda esa noche la pasé temeroso escuchando aquella voz que me retumbaba en mi cabeza. Después comencé a sufrir de mucho asco por esa experiencia tan terrible.

6:51 Al día siguiente dudé en ir a trabajar por eso, como a las 9:00 de la mañana, llegué al Panteón. Parecía que el sepulturero y su esposa me estaban esperando al ver cómo me encontraba. Me preguntaron. ¿Cómo me había ido? Les tuve que contar lo que me había sucedido. La señora me dijo que no debía agarrar lo que estaba enterrado, seguramente ahora traía pegado un muerto. Me dijo que trabajara y ya por la tarde, antes de irme, me haría una limpia para liberarme de toda la energía pesada antes de ponerme a trabajar, ahora sí, con seriedad. Le pedí permiso al brujo para pisar sobre su tumba. Por si fuera pocos los malestares que tenía, empecé a escuchar una voz dentro de mi cabeza, luego otra, después muchas más.

7:50 Unas hablaban, otras daban tremendos gritos. También escuchaba terribles carcajadas. Era tan espantoso que antes de volverme loco, corrí por el panteón buscando la ayuda de la esposa del Sepulturero. Para que me hiciera la limpia, la señora Encendió un sahumerio envuelto en todo ese humo que despedía. Me barrió todo el cuerpo con unas hierbas durante interminables segundos. Después que terminó de hacerlo, sentí que me quitó un gran peso de encima. Les pregunté que había pasado yo portaba el colquije que me dieron. Que más necesitaba hacer para que el brujo me dejara trabajar porque ya me habían dado un adelanto. Me explicaron que lo que me había pasado no era cosa del brujo, sino del mal que había agarrado con las manos. Todos esos trabajos estaban destinados a hacer el mal a otras personas.

8:54 Quizá algunos ya se habían cumplido, pero otros estaban activos. Y su mal me había alcanzado. Me aseguró la señora que si no tenía cuidado me podría volver a pasar, quizá por el deseo de alejarme lo más pronto posible de ese lugar. A la semana terminé el trabajo antes de poner la loza con mucho cuidado. Regresé todo lo que había encontrado enterrado nunca más. Hasta la fecha he vuelto a hacer otro trabajo dentro de algún panteón. Lo que voy a contar me sucedió en los años Ochentas. En ese tiempo tenía 25 años, trabajaba como albañil por mi cuenta y gracias a Dios tenía mucho trabajo. En una ocasión me contrataron para hacer algunas reparaciones. En una residencia que por los años de abandono que tenía se encontraba muy descuidada, no tenía luz ni agua junto con un chalán.

10:07 Fui una mañana para hacer el presupuesto por la cantidad de trabajo que era. Nos tardaríamos 3 semanas. Por lo menos. Llegamos a un acuerdo con los dueños de la casa e iniciamos las reparaciones. La casa era grande. De 2 plantas y muy espaciosa, su diseño era antiguo. Pudiera decir que era como cualquier otra. Sólo había una cosa que nos pareció extraño, había 1/4 en el segundo piso que permanecía cerrado porque según nos comentó el dueño, no tenía la llave. Lo raro era que de ese cuarto en ocasiones salían extraños sonidos que nos ponían nerviosos.

10:53 Se escuchaban pasos y que se caían las cosas como si alguien estuviera adentro. A mi ayudante le daba miedo pasar solo por ahí porque aseguraba que se escuchaban voces de mujer. En más de una ocasión le pregunté al dueño por la llave de aquel cuarto, pero siempre me salía con evasivas. Desde el primer día que entramos nos dimos cuenta de que pasaban cosas raras en esa casa. Estábamos resanando unas paredes cuando el llanto de una mujer rompió el silencio, sabiendo que estábamos solos en ese lugar. Volteamos a vernos despacio. Subimos las escaleras pensando que una persona se había metido a la casa sin que la hubiéramos visto. Cuando llegamos al segundo piso, el llanto dejó de escucharse. La buscamos por todos los cuartos, pero ahí arriba. No había nadie, aunque no la había. Tratamos de encontrar una explicación lógica, como que los gritos venían de la calle y así lo dejamos como al tercer día el Chalán llego muy asustado conmigo diciendo que había visto a una mujer vestida de blanco subiendo hacia el segundo piso. La quiso seguir, pero esa mujer se desapareció frente al cuarto cerrado.

12:22 Se encontraba tan nervioso mi ayudante que temblaba para convencerlo que lo había imaginado. Lo acompañé arriba, apenas subíamos las escaleras y ya se sentía una presencia. Algo me puso en alerta, pero traté de ocultarlo. De nueva cuenta, no encontramos nada en las habitaciones. La única parte que nos faltó por revisar fue aquel cuarto que se encontraba bajo llave. Me paré frente aquel cuarto e hice el intento de abrir la puerta. Recuerdo que pegue mi oído para ver qué podía escuchar. Así estuve por algunos minutos.

13:03 No se escuchaba nada, pero el simple hecho de estar ahí por alguna razón me ponía nervioso. Mi ayudante también se acercó. Segundos después me dijo que se podía escuchar una respiración. Nos retiramos con la idea de más adelante y sin avisarle al dueño, abrir ese cuarto para saber que se escondía dentro. Las manifestaciones siguieron así. Fue por una semana. En ocasiones veíamos a alguien asomándose por las rendijas de las puertas. Y llegamos al punto que nos escondían las herramientas o el material. En varias ocasiones llegué a ver por el rabillo del ojo que pasaba algo blanco de prisa.

13:53 Ya no pude más y le dije a mi chalán que abriríamos ese cuarto de una vez por todas. Agarré una barra de metal y Subí las escaleras rumbo al segundo piso, seguido de mi ayudante. Ejerciendo fuerza se abrió la puerta sin ningún problema adentro. Todo era obscuridad porque no tenía ventana o se encontraba bloqueada. El olor a humedad y a soledad era muy fuerte. Abrí la puerta de par en par para que entrara un poco de luz y poder ver qué era lo que había ahí. Entre sosteniendo la barra en la mano.

14:35 No podía distinguir las cosas. Porque el cuarto se encontraba pintado de negro. Lo único extraño que encontré fueron algunos símbolos en las paredes pintados con letras blancas. Además, estaba escrito un nombre extraño. Camine por todo el cuarto, aunque estaba vacío. Había algo ahí que me hizo sentir un escalofrío. Cuando me di la vuelta para salir, sentí que me tocaron el hombro. Fue tan horrible la sensación que ni siquiera volteé por temor a lo que podía haber. Alcancé a ver como mi chalán corría hacia la planta baja, asustadísimo como si hubiera visto al diablo. Yo quise hacer lo mismo, pero sentía las piernas tan intrincadas que nunca pude hacerlo. La mente es muy poderosa.

15:31 Me imaginaba que esa mujer que habíamos visto caminaba detrás de mí. Cuando salí de ese cuarto también corrí. Recuerdo que fuimos a dar afuera de la casa bastante alterados. Cuando hablé con el ayudante me aseguró que corrió porque una mujer muy desfigurada y vestida de blanco venía caminando detrás de mí. Uno de los vecinos de al lado que se había ofrecido a darnos agua para hacer la mezcla, salió a ver qué pasaba. Al vernos nos regaló un vaso de agua, le contamos lo que habíamos visto y ya entrando en la plática nos dijo que esa casa estaba embrujada porque ahí había muerto la antigua dueña hacía ya muchos años. Una noche se metieron unas personas. Ella gritó por ayuda, pero nadie la auxilio porque se sabía que la dueña de esa casa.

16:32 Hacía ritos de brujería todas las noches donde invocaba al maligno y los vecinos le tenían miedo. Después de esa noche, hasta las casas vecinas se podía escuchar sus espantosos gritos. Cuando pedía ayuda por ese vecino. Supimos que conmigo ya eran 3 albañiles los contratados para reparar esa casa, pero la muerta, la dueña del lugar no lo permitía. Quizá pensando que eran aquellos mismos intrusos que le querían hacer daño. Aún así seguimos trabajando sin comentar nada de lo que ahí sucedía.

17:13 Contraté otros 2 ayudantes para terminar con el trabajo lo más pronto posible. Cuando por fin concluimos, casi salimos corriendo de ahí. Hasta la fecha esa casa se encuentra abandonada. Si acaso habre pasado un par de veces por ahí. Quizá es el recuerdo de lo que vivimos, pero he sentido que alguien me observa desde el interior. Esto me sucedió en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Mi nombre casi nadie lo conoce, en mi adolescencia me apodaron el perro.

17:58 A partir de ahí, así me dicen. Desde los 14 años trabajé como ayudante de albañil. De hecho, sigo trabajando en la construcción hasta el día de hoy, que cuento con 50 años. En este trabajo me ha tocado ver muchas cosas terribles, como accidentes donde han muerto algunos amigos y compañeros, aplastados por las cimbras y al caer de los andamios. Pero lo que le sucedió a uno de mis ayudantes aún no lo he podido olvidar. Creo que jamás lo haré. Cuando contaba con 25 años ya era maestro albañil y tenía un chalán al que le decían el huesos, tal vez por su fisonomía, porque era muy delgado, era un muchacho muy noble y trabajador. Con el correr del tiempo nos hicimos amigos, habíamos conseguido que nos contratara una constructora donde por lo menos había otros 10 albañiles, cada uno con su chalán. A todos nos mandaron a las afueras de la ciudad, donde se construiría una gran escuela universitaria. Empezamos a trabajar en los cimientos. Al ser un edificio de cuatro pisos, las excavaciones eran de más de 1 M para iniciar todo el trabajo se haría manualmente. Nos repartieron en secciones y

19:28 comenzamos a escarbar. Como estábamos trabajando a destajo, nos apuramos para terminar la parte que nos correspondía. Tal vez después nos darían un poco más. Había un ingeniero encargado de todas las áreas al que le apodaban el látigo. Siempre nos quería ver trabajando. Todo transcurría normal. Una tarde, cuando por fin terminamos de excavar, el ingeniero nos invitó unas cervezas a todos. En eso estábamos cuando llegaron los camiones con el blog, algunos compañeros se apuntaron para descargar entre ellos mi chalán, los demás estuvimos unas 2 horas antes de retirarnos. Nos dijo el ingeniero que la entrada al otro día sería hasta las 7:30, porque a esa hora llegarían los trompos con el cemento solamente trabajaríamos medio día. Siempre nos regresábamos juntos mi ayudante, el hueso, si yo, pero esa tarde me dijo que se iba a quedar un rato más. Nos pusimos de acuerdo.

20:39 A qué horas nos veríamos al otro día. Luego tome rumbo para mi casa. Esa noche transcurrió algo extraño. Tuve el presentimiento de que algo malo iba a suceder. Luego, en mi sueño, escuchaba gritar a mi ayudante el huesos pidiéndome auxilio. Lo miraba dentro del pozo que habíamos cavado mientras todos le echábamos el cemento encima, dejándolo enterrado. De pronto lanzó un grito tan aterrador que me hizo despertar. Recuerdo que me levanté asustado. A la mañana siguiente se me olvidó que nos iríamos.

21:21 Media hora más tarde esperé a mi ayudante todo lo que pude, pero no llegó. Desesperado me Subí a mi camioneta y me fui rumbo a la construcción. Todavía pensando en aquel sueño, seguramente el huesos llegaría ya un poco más tarde. Cuando llegué me di cuenta que ya estaban cuatro trompos listos para vaciar el cemento. Apenas iban a dar las 7. Estacioné la camioneta y me apuré para ponerme a trabajar. Me escondí entre los blog al ver que el encargado de la bodega y el ingeniero llevaban arrastrando un bulto extraño que al parecer iba dejando un rastro de sangre. Lo seguí con cautela.

22:09 Miré como aventaban aquel bulto de color negro a una de las zanjas que habíamos terminado el día anterior. Luego le pidieron a uno de los camiones que le vaciara un poco de cemento encima, según le dijeron, para ver cómo venía el material. Poco a poco comenzaron a llegar todos los compañeros albañiles. El único que no llegó fue mi amigo el huesos. Como no llegaba, le pregunté al ingeniero. Me dijo que mi chalán se había retirado temprano la tarde anterior. Terminamos con los cimientos y me fui para mi casa sin saber que pensar. Esa noche otra vez soñé que mi ayudante me gritaba mientras lo íbamos enterrando.

23:00 Gritaba tan feo que me levanté asustado, imaginando que en aquel bulto que habían enterrado el ingeniero y el de la bodega iba el cuerpo del huesos al día siguiente. Investigué entre los compañeros que se quedaron a descargar ese día. Todos coincidieron que mi ayudante se quedó con el ingeniero y el encargado de la bodega. Después que todos se fueron. Quizá alguien le informo al ingeniero que yo andaba investigando porque ese mismo día llegaron los del sindicato para decirme que me cambiarían a otra construcción prácticamente al otro lado de la ciudad. Antes de retirarme, el ingeniero me dijo que mi ayudante le había dicho que ya no quería trabajar conmigo y se había ido a otra compañía.

23:52 Las cosas no terminaron ahí porque el huesos seguía apareciendo en mis sueños, siempre gritando por ayuda. Cuando habían pasado 3 semanas se comenzó a aparecer dentro de mi cuarto. La primera vez es la que más recuerdo. Me encontraba dormido. Curiosamente, en esa ocasión no había sufrido de pesadillas. Desperté a mitad de la noche sintiendo que alguien me miraba para mi asombro. Era el huesos, se encontraba parado en un rincón de mi cuarto. Estaba lleno de Tierra y sangre. Me llevé un susto tremendo. Nunca había visto una cosa así. Salté de la cama y encendí el foco con la luz. Aquella silueta había desaparecido. Al siguiente día no me presenté en la obra. Fui con una persona que sabía de cosas como el ocultismo para que me ayudara a liberarme de todo eso. Lo primero que me preguntó fue que si estaba seguro que mi amigo iba dentro de aquel bulto.

25:03 Y la verdad era que no. Entonces me dio 2 opciones. La primera era que me haría un ritual de liberación. Con ello, mi amigo ya no se podría conectar conmigo porque era evidente que estaba muerto. La segunda opción era colocar una cruz preparada en el lugar donde yo había visto que enterraron el bulto negro. Esto haría que su alma descansará en paz para siempre. Opté por ir a colocar la cruz en aquella construcción. A una cruz de metal que ni siquiera contaba con un hombre. Le hizo algunas oraciones mientras la pasaba por el fuego. Cada vez que lo hacía crecían las llamas. Esa misma noche me fui a colocarla durante todo el camino.

25:56 Fui sintiendo una presencia, como cuando me acompañaba el huesos para ir a trabajar. Cuando llegue a la universidad aún no estaba terminada, pero sí muy avanzada. Nada más, al bajarme de la camioneta me dio un escalofrío. Por buena suerte, lo primero que vi fue al guardia. Se encontraba sentado frente a la bodega con una fogata encendida. El lugar donde iba a poner la cruz se encontraba al lado contrario. Entonces no había problema. Logré meterme a la construcción sin que me viera. Caminé en medio de aquella cerrada obscuridad hasta el final de la escuela, con cuidado de no tropezar. Cuando me faltaban algunos 5 M para llegar donde probablemente se encontraba enterrado el cuerpo de mi amigo, miré qué corrió una sombra a esconderse a lo que seguramente sería un salón.

26:59 Sin detenerme, clavé la cruz lo más pegado posible a la pared y le dije a mi amigo huesos que si se encontraba ahí, descansara en paz. Pareciera mentira, pero todo aquello que se sentía desapareció. Escondiéndome de nuevo. Salí de ese lugar con la esperanza de que todo terminara. Jamás volví a tener pesadillas ni a ver a mi amigo por las noches, por azares del destino. A esa escuela, muchos años después fueron mis hijos, como yo los llevaba a clases. Sólo en una ocasión me atreví a irme a asomar a ese sitio y así pude comprobar que ahí seguía la cruz. Seguramente mi amigo seguiría descansando en paz. Esto sucedió hace más de 30 años.