Oct. 12, 2025

3 Experiencias de Miedo Ocurridas en McDONALD´S

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Inframundo Relatos De Terror
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0:10 Para poder sentarse en un lugar con amigos a debatir sobre experiencias paranormales que nos hayan ocurrido, primero debemos vivir una de estas para tener fundamentos y anécdotas. Yo era una de esas personas que escuchaba las historias de los demás, y me mantenía muy incrédulo, pensando que todo lo que contaban se lo inventaban para llamar la atención o entretener a los que escuchábamos. Fue entonces cuando fui protagonista de un suceso inesperado y muy difícil de explicar, y a partir de ahí comencé a creer en aquello que se relacionara con entes malignos del más allá. Era velador de un restaurante de McDonald's para ese entonces. El trabajo me lo había conseguido un amigo que trabajaba ahí como cocinero.

1:08 Le dije que estaba pasando por un momento muy delicado en mi vida y en mi familia se necesitaba el dinero. Papá trabajaba pero la vejez poco a poco le cobraba factura. Eso sin mencionar que dejé mis estudios universitarios por la mitad. No me agradó la idea de seguir estudiando, siendo un gasto para mis padres, mientras los veía como necesitaban ese dinero. tenía presente que cuando me comprometo en algo soy muy disciplinado y así era con mi trabajo llegaba antes de la hora de entrada y acataba cada orden aunque todos los turnos eran de noche y me la pasaba solo después de que cerraban el lugar y todo el personal se iba a casa mi amigo a veces me dejaba papas fritas nuggets o hamburguesas para degustar un buen menú por la noche La jefa lo aprobó después de que nos descubrió. Ni siquiera se molestó y nos comentó que ella lo hacía muy a menudo, ya que las cámaras casi no eran inspeccionadas. Fue una de esas noches cuando mi vida cambió para siempre. Hice una ronda por todo el lugar como habituaba y después me senté en uno de los asientos a comer lo que mi amigo me había dejado. Al parecer sobró mucho. Tuve que usar una

2:39 bandeja para no ensuciar las mesas. Confieso que las cámaras me hacían sentir un poco incómodo, Pero se me pasaba al recordar que la jefa aclaró que nadie las revisaba porque no era necesario, a menos que algo especial ocurriera por la noche o durante el día. No pude terminar de comerme todo. Era demasiado. Así que agarré una bolsa y el resto lo metí en mi mochila. Se lo iba a llevar a papá. Le gustaba mucho la comida de ahí. Al regresar a los asientos del gran salón... Me llevé la sorpresa de ver a una mujer ahí, sentada con las manos en el rostro, llorando y vistiendo una bata blanca de dormir, semitransparente, que dejaba ver más de lo que debería. Mi impresión fue que no encontré una respuesta a cómo logró entrar sin que me diera cuenta.

3:41 Todas las puertas tenían llave, ni siquiera escuché sus pasos. Al acercarme era mucho más audible su respiración agitada. Sentí un escalofrío de terror mientras daba cada paso lentamente, pero no tenía otra opción más que indagar. Le pregunté quién era, qué hacía ahí y cómo había entrado. Se quitó las manos del rostro y vi las lágrimas caer por su mejilla mientras me confesaba que sus hijos habían desaparecido. y no tenía idea de dónde estaban o quiénes se los habían llevado. Le propuse llamar a la policía, pero no sin antes preguntarle nuevamente qué hacía ahí. Si sus hijos estaban desaparecidos, lo más lógico era acudir con las autoridades.

4:34 No a un restaurante de comida rápida de la cadena de McDonald's. Ella empezó a llorar nuevamente y me dijo que uno de ellos había caído a la piscina de pelotas y nunca más salió. Todo eso me estaba empezando a sonar raro. Además, su vestimenta no me convencía para nada, ni me inspiraba confianza. Estaba a punto de llamar a la policía, pero no lo hice ante la idea de que no corría ningún riesgo. Solo era una mujer aparentemente indefensa. Le pedí que, por favor, se fuera del restaurante y se negó, diciéndome que ella no se iba a ir sin antes buscar a su hijo en la piscina de pelotas.

5:24 Con lágrimas me pidió que la ayudara, y comprendí que esa era la única opción que tenía para sacarla de ahí sin tener que recurrir a la fuerza. Así que acepté. Caminamos y abrí la puerta que daba con la sección para niños. Esperaba no tener problemas por eso, confiando en aquello que la jefa me dijo sobre las cámaras. Llegamos hasta la famosa piscina para niños y le dije que revisara pero que después se marchara de ahí porque no iba a encontrar nada. Si ahí estuviese un niño todos, nos habríamos dado cuenta desde hace tiempo. Tal y como se lo exigí, ella misma se metió y buscó. Noté que su cuerpo se sumergía mucho más de lo que debía.

6:16 La piscina no tenía ni siquiera un metro de profundidad hasta donde yo tenía entendido, y ella se lanzó como si fuesen mínimo dos. Quise ignorar eso. Así que decidí esperar hasta que ella salió, y me miró fijamente a los ojos, diciéndome que ahí estaba uno de sus hijos, y que si quería podía corroborarlo. Yo no le creía ni una sola palabra, pero la intriga y la curiosidad me hicieron caminar y ver apoyándome en los bordes de la piscina, estirando mi cuello para ver si era cierto lo que hablaba. Mi nariz estaba a punto de tocar las pelotas y entonces surgió una mano que me agarró la cabeza con semejante fuerza que me arrastró hasta adentro de la piscina sin poder hacer nada para impedirlo. Ahí la desesperación me ganó e intenté darle golpes a quien sea que me sujetaba del rostro. No le daba a nada.

7:20 Apreté entonces la mano que me apresaba, pero su fuerza era descomunal. No podía librarme. El aire parecía no entrar en mis pulmones, sin importar lo mucho que jadeaba. No sé qué estaba sucediendo, pero... Y pude agarrarme de uno de los bordes de la piscina e impulsarme hacia arriba. Segundos después, la mano soltó mi rostro y pude moverme con más facilidad. al día siguiente dejé mi renuncia de ninguna manera regresaría a ese lugar fue la peor noche de mi vida y lo peor fue que revisaron las cámaras y me mandaron en vídeo según lo que vi nunca hubo una mujer ahí dentro conmigo y se vio claramente cuando caí a la piscina de pelotas y mis piernas quedaban por fuera Nunca me sumergí por completo. Eliminé ese video y traté de convencerme cada noche de que eso no fue real. Pero nunca lo olvidé y a veces tengo pesadillas con aquella extraña mujer. He pasado gran parte de mi vida escuchando los diversos nombres que se

8:52 le han puesto a un personaje muy conocido a través de los tiempos. Algunos de los más famosos son Lucifer, Satanás, entre otros. En mi pueblo aprendí a llamarlo El Diablo y jamás creí que tendría un encuentro con él, hasta que decidí trabajar en un McDonald's. estudiaba y trabajaba al mismo tiempo casi no me gustaba que me regalaran las cosas además vivía con mi madre y su marido papá falleció cuando yo tenía 12 y desde entonces la vida no fue la misma Aquel que se hacía llamar mi padrastro aparentaba ser una buena persona, pero con el tiempo se acostumbró a sacarme las cosas en cara, bajándome la moral y los ánimos, haciéndome desear que mi padre resucitara para que me rescatara. La universidad no me la pagaba nadie.

9:58 Yo mismo me esforcé por salir becado y no necesitar nada de mi padrastro. Mamá me ayudaba con los pasajes, y eso hasta que comencé a trabajar en un McDonald's, que por fortuna me adaptaron el horario con el de mis clases para que no se me cruzaran, y no me quedaba lejos tampoco. el ambiente de trabajo era muy agradable la mayoría tenía mi edad y eso me agradaba yo duré meses trabajando en un centro comercial en un local de la misma cadena de comida rápida pero después me trasladaron a un restaurante en la zona norte donde se me complicó la ida y venida de la universidad sin embargo Eso no fue lo que vine a contarles.

10:50 Ese traslado no sólo venía con un ligero aumento de sueldo, sino también con una experiencia que me cambiaría la vida y que al final me puso a prueba. Yo trabajaba en el área de cocina, fritando y todo eso. En ocasiones me tocaba cerrar el restaurante, el cual carecía de velador porque, según, esa zona de la ciudad era muy segura y nadie se atrevería a robar. De todos modos estaban las cámaras. Yo no protestaba. El restaurante no era mío. Sólo me limitaba a hacer lo que me pidieran, y ya. Así, llegó la noche en la que al cerrar decidí echarle un vistazo a los asientos antes de irme. No faltaba la familia a la que se le caían algunos billetes, que yo aprovechaba. En esa ocasión encontré un sobre con fajos.

11:49 Era mucho dinero. No tenía nombre ni nada, solo estaba ahí, como si apenas alguien lo hubiera dejado. Me sorprendió que el resto del personal no lo notara, y me sentí afortunado. Le di las gracias a Dios, y me fui a casa en taxi. de la emoción ni siquiera lo conté le di algo a mi madre y le dije que lo ocultara de su marido quien ya no me caía para nada bien lo que me quedó a mí lo guardé debajo de la cama Decidí que lo ahorraría para irme a vivir solo, apenas tuviera la oportunidad. La cosa es que esa noche no fue la única en la que el dinero me llegaba así tan fácil. Al menos dos o tres veces por semana me encontraba el mismo sobre en las mesas donde la gente comía. Ya tenía suficiente para irme, pero no lo hacía por la esperanza de seguir encontrando más y más. Y así pasó. hasta que una de esas noches no encontré un sobre con billetes sino a un hombre vestido de negro y con sombrero que me dijo que me sentara con él el miedo que sentí hizo que fuese imposible que me negara así que obedecía me dijo en mi propia cara que él era el diablo y que con todo el

13:21 dinero que me había dado compró mi alma Así que estaba destinado a irme al infierno después de morir. No supe qué responder. Mi mirada fue la de un niño pequeño, aterrado y asustado. Ante eso, él se echó a reír y me tocó el hombro diciéndome que no me preocupara, que todo tenía solución. Él dejaría mi alma en paz sólo si le entregase la de mi compañera Andrea. Mi cobardía se apoderó de mí en ese momento. Ese hombre imponía un respeto y terror increíble. Le dije que sí, y después le pregunté cómo lo haría. Dijo que con su cuerpo le bastaba, y después lo vi esfumarse entre la oscuridad del restaurante. las luces estaban apagadas y sólo la luna iluminaba Pasé todo el día pensando en lo que haría o si me atrevería. De hecho, recuerdo que por la mañana tuve clases y me quedé dormido. Soñé con ese hombre que me dijo que si yo no le cumplía, entonces no sólo me iba a llevar a mí, sino a mi madre también. Entendí que no tenía opción.

14:41 Debía hacer lo que me pedía. Me sentí como un tonto. Estaba claro desde el principio que ese dinero no podía ser de gratis. Pero fui inocente, inmaduro, y no pensé en alguna consecuencia que eso me traería. Llegó la noche, y decidí que no vería a mi madre morir, mucho menos condenar su alma al infierno. Cortejé a Andrea y le dije que se quedara conmigo para cerrar el McDonald's. Aceptó. Desde hace días nos veníamos echando miradas. Cuando todos se fueron y quedamos solos, le di una bebida que tenía una píldora muy fuerte, que la adormecería en minutos. Le dije que iría al baño, y me demoré un poco.

15:36 Al volver, la encontré tirada en el piso, y aquel hombre que afirmaba ser el diablo a su lado. Me dijo que con eso quedábamos a mano. Cargó el cuerpo de Andrea y salió del McDonald's como si nada. Nunca la volví a ver. En los noticieros salió como desaparecida, y fui investigado por haber sido el último que la vio con vida. Pero no hallaron pruebas en mi contra, y negué todo de lo que se me acusaba. Con el dinero que me quedó, me fui de casa. Logré terminar mi carrera y todo, pero aquello que hice me va a atormentar para siempre. Espero, de algún modo... recibir perdón de Dios. Una experiencia paranormal me hizo entender que el mal a veces usa un objeto, cosa o en este caso, un juguete como medio para manifestarse y causar terror y pánico en el mundo de los vivos. Si de entrada me lo hubieran dicho de esa manera en el momento en que todo pasó, no lo hubiera creído.

17:02 Tuve que vivir aquello para comprender que hay cosas mucho más allá de lo inexplicable, y que a veces sólo podemos considerarnos afortunados de que Dios nos haya dado la oportunidad de seguir con vida. Ocurrió en una época de mi vida en la que trabajaba en un restaurante de McDonald's. No era un trabajo especial. Lo hacía para no quedarme en casa sin hacer nada y tener que aguantar los regaños de mi madre, diciéndome que era vago esto y aquello. En verdad era irritante, pero confieso que en el fondo tenía razón. Si no fuera por la presión que ejerció en mí, no me habría animado a conseguir trabajo. Ya llevaba unos cuantos meses trabajando ahí mientras una mejor oportunidad se presentaba. Mi jefe me asignó como el encargado de cerrar todo después de que todo el personal se fuera.

18:04 Me daba igual. Ni siquiera me interesaba la paga extra por el tiempo adicional que me quedaba. Honestamente siempre he sido una persona difícil de impresionar, pero muy disciplinado y aplicado. Fue así como llegó aquel día. El reloj debía señalar las cuatro de la tarde cuando noté que en una de las mesas donde la gente comía había una muñeca. Por esa zona nadie estaba sentado, así que me animé a acercarme y guardarla. Si su dueño original se acordaba entonces regresaría y se la entregaría. La idea era que no estorbara ni incomodara a los demás clientes que pronto llegarían.

18:53 A eso de las seis siempre se llenaba el restaurante. Al final nadie apareció y pensé que no iba a tener otra opción más que llevarme la casa. Mamá se la daría a alguna de mis primas. Desafortunadamente esa muñeca no salió del McDonald's, al menos no conmigo. Cuando cerré todo y apagué las luces, pasé por las mesas para dirigirme hacia la puerta e irme. Pero entonces escuché una voz a mis espaldas que me dijo que, No me podía llevar esa muñeca. Volté rápidamente y me encontré de frente con una niña pequeña de unos diez años. Su piel era increíblemente blanca. Casi daba la impresión de que brillaba.

19:50 Le pregunté si ella era la dueña y asintió con la cabeza. Fue entonces cuando tuve la duda de cómo ella pudo entrar al restaurante si todas las puertas estaban cerradas. La única explicación que encontré fue que debió haberse quedado en alguna parte escondida donde nadie la vio. De todos modos no lo pensé tanto. Busqué en mi mochila para darle la muñeca, pero, curiosamente, ya no se encontraba ahí. Le dije a la niña que tal vez se me había caído, pero que lo mejor era buscarla al día siguiente. Le dije que teníamos que buscar a sus padres para que vinieran por ella o yo la llevaría con gusto.

20:37 A la pequeña le molestó el hecho de que la muñeca ya no estuviera en mi poder, y entonces las mesas comenzaron a moverse por sí solas. Era algo imposible. Todas estaban soldadas al piso. Escucha el ruido del metal rechinando mientras la pupila de la niña desaparecía, dejando sus ojos totalmente blancos. Me di la vuelta para salir de ahí lo más rápido posible, pero la puerta no se día, ni siquiera con la llave. Una fuerte corriente de viento helado entró en la inmensa sala y el miedo se apoderó de mí. Esa no era una niña ordinaria, y entonces vi a la muñeca a su lado, con una sonrisa en su diseño que no tenía cuando la encontré entre las mesas. Sentí que iba a morir, pero entonces la puerta principal del restaurante se abrió. Mi jefe había dejado el celular en la cocina y regresó para buscarlo.

21:45 Se encontró de frente con una escena paranormal y aproveché para salir corriendo de ahí casi llevándomelo por delante. Él me imitó y corrimos lo más lejos que pudimos. Al día siguiente las mesas estaban como si nada, ninguna fuera de su lugar, y aquella muñeca reposaba sobre una de estas. Se buscó la manera de llamar a un sacerdote para que se la llevara. El jefe movió algunas influencias para que eso pasara antes del mediodía. El cura nos dijo que en ese juguete había Había un ente demoníaco muy poderoso, y que lo mejor era que se bendijera para que no atormentara a más nadie. No sé por qué, pero hasta el sol de hoy me da la impresión de que alguien dejó esa muñeca ahí a propósito, como una trampa para que alguien pasara una noche realmente espantosa, y el desafortunado había sido yo.