Oct. 30, 2025

🎃3 ATERRADORAS HISTORIAS DE MILITARES EN HALLOWEN │ INFRAMUNDO RELATOS

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Inframundo Relatos De Terror
🎃3 ATERRADORAS HISTORIAS DE MILITARES EN HALLOWEN │ INFRAMUNDO RELATOS

đŸ“đŸŽƒđŸ‘» PrepĂĄrate para escuchar 3 aterradoras historias de terror de militares en Halloween, relatos oscuros y realistas que te pondrĂĄn la piel de gallina.Desde patrullajes en bosques embrujados hasta apariciones en cuarteles olvidados, estas historias te transportarĂĄn a experiencias que muy pocos se atreven a contar.

0:01 ¿No olvides seguirme en mi canal alterno oscuro Inframundo, dónde te narraré las mejores historias de terror frente a Cåmara? A manera de podcast te dejo el enlace para que nos visites en la descripción y en el comentario fijado. Brujas militares en Halloween, muy buenas noches, Inframundo.

0:47 Mi nombre es JosĂ© Miguel. Fui miembro activo del ejĂ©rcito mexicano. Hoy en la actualidad ya he causado baja, pero esta historia me sucediĂł harĂĄ algunos 15 años, tal vez un poco mĂĄs. En ese entonces ya estaba entrado en años, pero aĂșn me encontraba bastante fuerte. No me da pena aceptarlo, nunca tuve un rango alto. Este es mi relato. SucediĂł en un recorrido de reconocimiento, eramos 18 soldados quienes a bordo de 3 unidades avanzĂĄbamos en medio de la oscuridad por las faldas de un cerro, nuestra misiĂłn no era capturar ni abatir a nadie bajo ninguna circunstancia y no podĂ­amos desobedecer ordenes, aun asĂ­, obviamente nos encontrĂĄbamos fuertes y armados.

1:48 Porque uno nunca sabe con lo que se va a topar. ÂżEl terreno era de verdad osco? HabĂ­a piedras y algunos matorrales que impedĂ­an el libre paso. Los vehĂ­culos apenas que habĂ­an por lo angosto del camino. No sabĂ­a como explicarlo, pero aĂșn sin estar nublado habĂ­a lugares que se encontraban mucho mĂĄs oscuros que el resto del monte. Era como andar dentro de la boca de un lobo. De pronto se sintiĂł una tensiĂłn que, por lo menos en el vehĂ­culo donde yo iba, nos hizo apuntar hacia la profundidad del oscuro monte.

2:29 Metros mås adelante nos detuvimos porque a lo lejos miramos como bolas de fuego salían disparadas para todas direcciones. Nos bajamos de las camionetas, pero la orden fue no dispersarnos. Porque a ciencia cierta no sabíamos que había sido eso. Se hicieron varias especulaciones. Uno de los elementos, un soldado nacido en el estado de Veracruz, de apellido olarte, comentó que es alumbre que habíamos visto no era otra cosa mås que un montón de brujas. Algunos rieron por aquel comentario e incluso se persignaron de manera burlona. Otros ni siquiera tomaron en cuenta sus palabras. Yo, en cambio, le pregunté qué tan peligrosas podrían ser. El soldado me respondió que mucho, sobre todo por la fecha, que era como me le quedé mirando, me dijo que era 31 de octubre, noche de Halloween.

3:36 Entonces, seguramente a unos cuantos metros de nosotros, esas mujeres tenían una reunión. Nuestro compañero, a pesar de las burlas de los demås, nos explicó que específicamente en esa fecha las Brujas negras se reunían para invocar y adorar al diablo. Como respuesta, el maligno les daba el poder de transformarse en horribles animales o en bolas de fuego. El sargento primero, quién era de los mås escépticos de los temas paranormales, sonriendo un poco, ordenó que. Avanzåramos a pie, formando un cerco porque teníamos que ir a investigar.

4:22 De los 18 que éramos 14 caminamos por enfrente del monte. Los otros cuatro se quedaron en los vehículos. Después de caminar unos 150 m encontramos una cueva muy a lo profundo. Se podía notar que había restos de una fogata de hecho. Olía a ramas quemadas, la mitad de los elementos se quedaron afuera para evitar ser sorprendidos y los demås 7 en total. Entramos a investigar. El sargento, quien caminaba por delante, no dejaba de decir que ahorita íbamos a sacar a cuånta bruja encontråramos, se encendió. Solo una linterna la apuntaron abajo al suelo. Para no darnos a notar tan fåcil, caminamos despacio y con todas las precauciones.

5:19 Poco a poco nos fuimos acercando. Me acuerdo que algunos tosimos un poco porque todo se encontraba lleno de humo. Llegamos al sitio exacto al comprobar que se encontraba vacío, se encendieron 3 linternas mås para revisar con mayor detenimiento todo el lugar al hacerlo. Hubo algunas exclamaciones e incluso alguien soltó una mala palabra. En medio de la cueva había cosas extrañas, cabezas de animales, huesos, cabelleras e incluso algunas måscaras.

6:00 Un dibujo bastante raro trazado en el suelo se encontraba rodeado de veladoras a medio quemar también. Había aves ya secas y un montón de plumas regadas por todas partes, todas de color negro. Era evidente que ahí se acababa de realizar una especie de ritual al fondo de la Cueva. Había por lo menos 8 vestidos tirados en la Tierra poniéndole atención. Se notaba que debajo de ellos algo se movía. Con una seña, el sargento dio la orden de revisar que era eso. Alguien comentó que por los movimientos que hacían podrían ser víboras.

6:49 Con mucho cuidado, utilizando las ramas, levantaron uno de los vestidos. Algunos nos acercamos a ver porque aquel soldado exclamó que no podía hacer lo que se encontraba ahí debajo. No era una simple serpiente. Eran las tripas de una persona. Lo extraño era que se movían e incluso hacían sonidos como gruñidos, así como cuando uno tiene mucha hambre debajo de los demås vestidos se encontró lo mismo. Todas hacían esos horribles e inquietantes ruidos, ademås apestaban a carne podrida.

7:35 Solamente nos miramos sin tener una explicación, cuando nada podría ser peor. En un rincón oscuro alguien descubrió que había un montón de piernas. Se encendieron otras linternas y fuimos a ver, era verdad por los zapatos que algunas tenían. ¿Se podría saber que pertenecían a mujeres? Eran muchas. 7 u 8 pares. ¿El sargento aseguró que alguien las había ejecutado en ese lugar, pero la pregunta era si fue así, dónde estaba el resto de los cuerpos? Ademås, no había restos de sangre por ninguna parte. De nuevo habló el soldado o arte, él, nacido en Veracruz, nos dijo que tanto las tripas como las piernas. Eran de las Brujas.

8:36 Ellas se las quitaban para convertirse en enormes guajolotes o para hacerse mås ligeras y poder volar, así como las habíamos visto envueltas en lumbre. La verdad, yo ya me estaba poniendo nervioso. Todavía no sabíamos que hacer cuando entró a la cueva, otro elemento con voz muy seria. Le pidió al sargento que lo acompañara fuera porque habían encontrado algo muy raro. El sargento dio la orden para que de una vez saliéramos todos. Entonces fuimos a ver qué se habían encontrado nuestros compañeros. Para nuestra sorpresa, tiradas entre el monte, debajo de algunos vestidos había mås tripas y mås piernas e incluso brazos.

9:32 Alguien gritĂł que algunos metros mĂĄs allĂĄ habĂ­a otros restos 3 o cuatro. El soldado Olarte nos dijo que habĂ­a aquel arresto donde se reunĂ­an hasta 20 Brujas y que estas regresarĂ­an antes del amanecer. Escuchar eso me puso mĂĄs inquieto. Por fin nos dieron la orden de retirarnos, tal vez por los nervios que tenĂ­a el monte se me hacĂ­a mĂĄs oscuro de lo comĂșn. Mientras caminĂĄbamos nos Ă­bamos encontrando mĂĄs restos. Esos no estaban cuando llegamos. Respiramos aliviados cuando llegamos a los vehĂ­culos, pero tambiĂ©n por haber salido de ese terrible lugar, intestado de tripas y restos humanos.

10:22 Cuando ya regresĂĄbamos con sorpresa, miramos que las bolas de fuego estaban regresando. CaĂ­an precisamente ahĂ­, alrededor de la cueva. Antes de llegar al cuartel, el sargento nos dio la orden de no decir nada al respecto porque se pondrĂ­a en tela de juicio nuestra salud mental. AdemĂĄs, su reporte con el alto mando serĂ­a sin ninguna novedad. Todos estuvimos de acuerdo y aguardamos en secreto. A partir de esa noche aprendĂ­ que el 31 de octubre, la noche de Brujas, Halloween encierra un terrible misterio.

11:06 Es mucho mĂĄs que una simple celebraciĂłn donde se disfraza la gente y los niños consumen dulces, Buenas noches, comunidad. Esta historia en serio que es increĂ­ble, por eso en su momento nunca la contĂ©. OcurriĂł hace años muy cerca de un pequeño pueblo en el estado de Oaxaca. Mi nombre es Óscar Carvajal, como miembro del ejĂ©rcito me tocaba auxiliar a la poblaciĂłn en caso de desastre. En una ocasiĂłn que lo hacĂ­amos, asĂ­ sucediĂł lo que a continuaciĂłn voy a contar.

11:59 Habiendo amenazas de desborde del rĂ­o por las torrenciales lluvias que ya llevaban 4 dĂ­as, se activĂł la alerta DN 3 en la fase de prevenciĂłn. Entonces llegamos a evacuar a la poblaciĂłn. Era un 31 de octubre, casi vĂ­speras de DĂ­a de Muertos. Me acuerdo perfectamente de ese dĂ­a. Como siempre sucede. Batallamos con gente que se resistĂ­a a dejar su casa alegando muchas cosas, sobre todo por el valor de sus pocas pertenencias. Otros, los mĂĄs cautos, cargaban hasta con el perro y el gato. Precisamente eso fue lo que me sucediĂł con una viejecita. No se querĂ­a subir a nuestro vehĂ­culo si no se llevaba a su perro porque, segĂșn sus propias palabras, era lo Ășnico que tenĂ­a en la vida.

13:01 Como no habĂ­a manera de convencerla de lo contrario, le pedĂ­ santo y seña de su animalito para ir a buscarlo. Aunque estaban por arrancar las unidades, no podĂ­amos subirla a la fuerza. TomĂ© un lazo grande y me encaminĂ©. Lo Ășnico que me dijo fue que era un perro grande y negro. Fue todo, aunque yo sabĂ­a que eso no era suficiente para encontrarlo. AĂșn asĂ­, tenĂ­a que ir a buscar. Seguramente andaba por los alrededores buscando algĂșn refugio, caminando sobre grandes charcos de agua. Volteaba para todas partes.

13:44 Necesitaba encontrarlo lo antes posible. No tenĂ­amos mucho tiempo antes de que se desbordara el rĂ­o. Ya no se miraba ningĂșn otro soldado caminando por el pueblo. Ya me iba a regresar porque habĂ­a caminado bastante cuando a lo lejos mirĂ© un perro asĂ­, como me habĂ­a dicho la doña, no lo vi cuidadosamente ni entre detalles. Era un perro grande y negro. A ese animal me lo iba a llevar. ÂżFuera Ă©l de la señora o no? Ya despuĂ©s verĂ­amos quĂ© hacer con Ă©l. Le chiflĂ© fuerte y el animal volteĂł, se quedĂł parado. MirĂĄndome fijamente, caminĂ© sin dejar de verlo porque le notaba algo raro.

14:33 Era demasiado grande para ser un perro, pero ademås estaba muy flaco pråcticamente en los huesos. Me le acerqué a escasos metros y él seguía sin moverse. Cuando estuve todavía un poco mås cerca, como a 3 M, se encrespó como 2 gatos. Luego me comenzó a gruñir de manera extraña y amenazante, solo que su sonido no era como el de cualquier perro. Me iba a acercar un poco mås, pero en ese momento ese animal me comenzó a ladrar. Yo conocía algo de perros y ese que tenía enfrente era extraño, sobre todo de sus ojos. Los tenía totalmente rojos como chispas de lumbre. También me llamó la atención que de su hocico le brotaba una baba interminable.

15:31 Cada vez lo miraba mås decidido a echarseme encima. Me di cuenta que no se movía porque se encontraba atorado entre unas ramas. Quise rodearlo para ponerle lazo. Entonces el animal reaccionó con los movimientos que hizo. Pronto se miró liberado. Al verse suelto, dio unos pasos hacia mí. Preparé el lazo para atraparlo. Lo iba a intentar cuando el perro ese se puso en 2 patas, pråcticamente voltee hacia arriba porque estaba de mi tamaño.

16:12 Si no, es que un poco mås alto. Pero eso no fue lo mås extraño. Lo que me sorprendió fue que hiciera el intento de pronunciar palabras, balbuceo varias veces. Era evidente que algo me quería decir. Eso me llenó de escalofríos. La mirada paralizante que tenía cada vez se hacía mås pesada. Me miraba como si tratara de adivinar mis pensamientos. La verdad, me sorprendí mucho porque ese animal comenzó a tener comportamientos de humano. Así, erguido como estaba, dio unos pasos mås hacia adelante. Luego, ante mis ojos, cayó de lleno, aventando agua por todas partes.

17:00 Luego se empezĂł a transformar. Yo lo Ășnico que hacĂ­a era verlo. El animal comenzĂł a revolcarse en la Tierra, hecha ya lodo, por tanta agua que habĂ­a se construccionaba de formas imposibles hasta que de pronto ese perro habĂ­a desaparecido en su lugar. Dentro de aquel gran charco de agua revuelta habĂ­a un hombre de aspecto duro y siniestro. SeguĂ­a teniendo los mismos ojos rojos. Quienes me miraban amenazantes sin quitarles, sufrĂ­a mirada. Ese hombre poco a poco se levantĂł siendo soldado.

17:43 Tengo el instinto de reaccionar sacando mi arma e incluso de disparar sin pensarlo, pero en esa ocasión algo me tenía dominado. Tal vez era el miedo a lo desconocido. En ese momento comenzó a llover bastante fuerte. Eso haría que se desbordara el río. Entonces fui retrocediendo con mucho cuidado, tratando de no alterar a ese señor que no me podía imaginar lo que era. Lo hice, pero sin perderlo de vista me apuré porque ya no había mås tiempo. Tenía que salir de ahí. Todavía seguía caminando hacia atrås. Cuando alguien me gritó pronunciando mi rango, voltea a ver.

18:29 Era otro militar quien cargaba un perrito negro entre sus brazos. Seguramente ese era el de aquella señora. Solo fueron unos cuantos segundos los que desvié la mirada, pero estos bastaron para que al regresar la vista, aquel hombre ya se hubiera desaparecido. Todavía lo busqué por unos segundos. Ya no estaba. Estå de mås decir que logramos salir de ahí con todas las personas del pueblo. Esta fue una extraña experiencia que hasta la fecha no logró olvidar. Apenas hace unos meses me atreví a contarla.

19:12 Los que me escucharon estuvieron de acuerdo en que lo que vi ese día fue un brujo nahual. También ellos me comentaron de mandar mi historia a este canal. Al principio lo dudé un poco, pero al final lo hice. Cada vez que se acerca el 31 de octubre me llegan todos esos recuerdos. Ahora soy de esas personas que aseguran que las cosas paranormales sí existen. Y le digo a toda la Comunidad, los nahuales son reales. Vi al diablo en Halloween, relato de militares. ¿Hola, qué tal?

20:02 Muy buenas noches a toda la Comunidad. Inframundo, para principios del año 2007 ya pertenecía a la marina Armada de México. Tenía como 28 años de edad. Tiempo atrås me había enlistado en el ejército por las constantes discusiones que tenía con mi papå. Esto hasta ahora lo comprendo, era causa de mi mal comportamiento, pero yo no lo veía así. Y es que sin escuchar razones había dejado la escuela y me la vivía en la calle, fumando cuanta cosa me ofrecían, tomando con los amigos, buscando pelear con cualquiera. Eso, obviamente, no le gustaba mis papås.

20:46 Poco a poco se fue pasando el tiempo. Entrar como militar habĂ­a sido la mejor opciĂłn porque habĂ­a cambiado mi vida para bien. Era octubre de ese 2007. Meses atrĂĄs habĂ­a iniciado la guerra contra el crimen organizado y el cartel que intentaba adueñarse de la ciudad circulaba con gran descaro. Por donde le diera la gana, aĂșn andando en convoy, recorrer las calles de mi Colonia era andar como a salto de manta, porque no sabĂ­amos quiĂ©n era el enemigo, habĂ­a niños entre 8 o 9 años trabajando como halcones, muy al pendiente de nuestros movimientos.

21:34 No se me olvida ese 31 de octubre, la noche de Halloween. Eso volvía mås peligrosa la situación, porque había mucha gente disfrazada y de eso se valían muchos para delinquir e incluso se presentaba para que pudiéramos ser víctimas de una emboscada. Por lo mismo, esa noche llevåbamos precaución extrema. Serían como las 8:00 de la noche, apenas comenzaba a oscurecer. Cuando en la mayoría de las calles se llenaron de gente, literalmente abrimos mås los ojos, porque los disfrazados no eran solo niños con sus padres, había jóvenes y personas adultas deambulando por todas partes, circulåbamos así, en medio de Brujas, fantasmas y demonios, había gente sin brazos o sin cabeza. También infinidad de macabros payasos. Muchos nos ignoraban al pasar, otros se nos quedaban viendo de inquietante manera.

22:41 Me acuerdo que al dar la vuelta en una esquina escuchamos el sonido inconfundible de un radio. El problema era que sólo había un montón de niños portando måscaras con temåtica de terror. Al vernos se sorprendieron quien la tuviera escondió la gabacha, así como le dicen ellos. Y se nos quedaron mirando, tal vez serían unos 9 niños, se detuvieron las unidades y antes de que pudiéramos bajarnos, los muchachitos corrieron para todas partes, nos dimos cuenta que eran halcones y que por lo menos había 2 radios, porque comenzaron a usarlos dando la alerta seguramente Asus comandantes. No supe cuåntos de mis compañeros corrieron detrås de ellos porque yo me enfoqué en tratar de alcanzar a un muchachito que traía puesto una måscara bastante fea de un diablo.

23:42 Lo reconozco, era bastante rĂĄpido para correr, pero yo hacĂ­a mi mejor esfuerzo. Él era uno de los que tenĂ­a un radio. Lo perseguĂ­a hasta dentro de una casa abandonada donde se metiĂł de prisa. Por suerte yo siempre cargaba una pequeña linterna que en algo me ayudarĂ­a para encontrar a ese niño disfrazado, quien seguramente se habĂ­a escondido en algĂșn rincĂłn oscuro. La casa era un lugar grande de 2 plantas con terreno al frente y se veĂ­a que habĂ­a un gran patio atrĂĄs, pero primero tenĂ­a que buscar a ese niño adentro. AdemĂĄs, estaba seguro que ahĂ­ se encontraba oculto entre la oscuridad tan tensa que habĂ­a alusando de un lado al otro a travĂ©s de lo que parecĂ­a ser la sala. Iba a caminar por un pasillo.

24:44 Cuando escuché claramente que pasó ese niño corriendo detrås de mí, pronto alucé, pero no alcancé a verlo así. Me quedé unos segundos. Luego lo volví a escuchar. Esta vez iba subiendo las escaleras a toda prisa, a manera de burla. Se reía como si todo aquello fuera tan solo un juego por escucharlo. Ahora con mås ganas, lo quería atrapar. Subí despacio al segundo piso. Esto nunca he sabido cómo explicarlo. Ahí había algo raro. Sentía la presencia de alguien, pero no de un humano, ademås.

25:26 Olía muy feo. No podría decir que era azufre porque nunca lo había olido. Ese olor tampoco era de animal muerto. Había algo asqueroso ahí, pero no lograba identificar lo que era. De pronto, frente a mí volvió a pasar ese niño de cuarto a cuarto. Como solo miré su silueta, me pareció que en realidad era el diablo con cola y cuernos. Lo seguí buscando, sabía que estaba pasando demasiado tiempo, por eso pensé en Regresarme, pero cuando lo iba a hacer lo escuché reír en 1/4 muy junto a mí.

26:09 Entré deprisa. Comencé a luzar por todas partes, porque yo sabía que ahí estaba, pero por alguna razón no lograba verlo. De pronto lo escuché que se iba corriendo. Para mi sorpresa me parecía como si lo hiciera sobre las paredes. Salí del cuarto y aquel sonido que había tanto de sus pasos como el de su risa, retumbaban por varias partes de la casa, sólo que al mismo tiempo se habían metido mås niños o este se había multiplicado. Por Primera Vez se me vino la idea de que se trataba de algo paranormal. No le encontraba otra explicación. Entonces decidí bajar las escaleras. Yo solo me decía una y otra vez que no era por miedo. Tal vez iría a la mitad.

27:05 Cuando me hablaron por mi nombre, me detuve. Levanté mi arma y volteé. Apunté para todos lados, pero no había nadie con una voz bastante tétrica que salía de en medio de toda aquella oscuridad. Alguien me preguntó si ya no quería ir con él. Fue como un chispazo en cuestión de segundo. Recordé todas las veces que les grité a mis padres que ya quería que me llevara el diablo. Les dije 1000 veces que estaría mejor con el demonio que con ellos. Aquella voz me preguntó varias veces que si en ese momento estaba dispuesto a irme con él.

27:50 Yo era militar. Y siendo sincero, era valiente. Sin embargo, no podĂ­a dejar de sentir infinidad de escalofrĂ­os porque sabĂ­a quiĂ©n era el que me estaba hablando. Confieso que ya estaba siendo invadido por el miedo. Como pude, tratando de no escucharlo, bajĂ© a la primera planta. No volteĂ© a ningĂșn lado. SalĂ­ de esa casa abandonada lo mĂĄs pronto que pude y me reincorporĂ© a mi unidad, donde ya me esperaban. Tampoco mis compañeros detuvieron a nadie. No dije nada, pero toda la noche, por toda la ciudad vi a ese diablo correr, a esconderse. Cuando pasĂĄbamos hasta parecĂ­a que nos estaba siguiendo como nadie comentaba nada.

28:43 Supuse que yo solo era el que lo veía todavía antes del amanecer. Muy dentro de mí escuchaba aquella tenebrosa voz pidiéndome que me fuera con él, aunque me quedé con el miedo de que cada 31 de octubre se me fuera a aparecer ese diablo. Eso no sucedió, pero cada vez que llega el Halloween y me toca recorrer las calles. Se me viene aquella imagen a la mente y me hace temblar. Muchas gracias por contar mi historia. Buenas noches y feliz Halloween, querida comunidad. Espero que esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes. Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme sus comentarios. Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco mås. Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo con sus amigos.

29:58 Esto nos ayuda a llegar a mĂĄs personas y que la Comunidad siga creciendo. Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una prĂłxima entrega. Esto fue Inframundo, relatos.