Oct. 14, 2025

3 APARICIONES FANTASMALES DE ANIMALES

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Inframundo Relatos De Terror
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0:02 Al igual que los fantasmas humanos, se cree que algunos animales pueden permanecer en el mundo de los vivos debido a fuertes lazos emocionales. En muchas leyendas, los animales espectrales están ligados Asus dueños humanos, ya sea para protegerlos o para continuar buscando justicia por su muerte. Otros por sus fallecimientos violentos. Espero que te gusten los relatos que estás a punto de escuchar sobreapariciones de animales sin más.

0:42 Le invito a ponerse audífonos y escuchar estos relatos de terror. Aquí comenzamos los establos. Basado en la anécdota real de Ciro Martínez, muy buenas noches, mi nombre es Ciro Martínez. Voy a relatarles, algo que sucedió hace ya muchos años, cuando era niño y visitaba la casa de mis abuelos, a veces cuando terminaba mi ciclo escolar y otras que eran las más comunes. Era cuando a mi madre la hospitalizaban. Ella tuvo cáncer en sus ovarios y falleció cuando yo tenía 10 años de edad.

1:36 La casa estaba en el campo solitaria y apartada del bullicio de la ciudad. Los vecinos que tenía a su alrededor estaban a varios metros, unos de los otros. El aire allí tenía un olor especial que aún recuerdo. Una mezcla de Tierra húmeda, como si la lluvia fuera a llegar en cualquier momento, pero también otro que era de madera vieja, con el constante sonido de los grillos y el viento moviendo las plantas que se encontraban en las cercanías. La carretera estaba frente a la casa y cruzándola se podía entrar a una propiedad de la que hace muchos años fueron unos potreros. O establos.

2:27 Era 1996 cuando me mandaron con los abuelos, pues nadie podía cuidarme. Al menos eso era lo que ellos decían, pero la verdad es que mi madre estaba muriendo y no querían que yo estuviera presente. Ya era tarde cuando llegué con los abuelos y esa noche no podía dormir. Recuerdo que todo estaba oscuro. Más oscuro que de costumbre y las sombras parecían alargarse en los rincones de la casa no había Luna y el viento silvaba entre las ramas desnudas de los árboles de duraznos.

3:10 Me senté frente a la ventana observando la carretera como lo hacía cada noche antes de ir a dormir, y fue cuando los VI Por Primera Vez al principio. Pensé que eran simples sombras, algo que mi imaginación infantil se imaginaba, pero se veían extraños para hacer solo una ilusión a lo lejos. En la carretera comenzaron a aparecer figuras. Eran caballos, sus cuerpos estaban cubiertos por una neblina extraña, sus ojos brillaban extrañamente y sus movimientos eran lentos. Esos caballos.

3:54 No se desplazaban en manada ni galopaban. Simplemente caminaban cruzando la carretera desde el potrero que había al otro lado. Lo hacían de manera tan pausada que se veía anti natural. Pero lo que más me perturbó fue la forma en que sus cuerpos se descomponían. Mientras avanzaban, la carne parecía desmoronarse cayendo en pedazos. Pero esos pedazos no llegaban al suelo, se disolvían en el aire como si de polvo se tratara. Era una imagen muy repulsiva. Me quedé petrificado observando aquellos caballos que cruzaban la carretera y se desvanecían en la oscuridad, justo en el límite del terreno de mi abuelo.

4:47 No se acercaban más, solo cruzaban una y otra vez. Sin hacer ningún ruido, ni un solo relincho de alguno de ellos. A la mañana siguiente recordé lo que había visto, pero pensé que sólo había sido un sueño. Mi abuelo me había mantenido ocupado en la parte trasera de la Casa, esto porque no querían que estuviera pensando en mi madre, así que no les comenté lo que había visto por la noche. Pero cuando la oscuridad nuevamente llegó. Los caballos aparecieron tal como lo habían hecho la noche anterior. Desde mi ventana pude verlos cruzar la carretera una vez más, el mismo paso lento.

5:37 Sus cuerpos seguían descomponiéndose a medida que avanzaba. Sentía repulsión al verlos, pero aún así no podía apartar la vista esta vez. Mientras desayunaba con los abuelos, les conté lo que había estado mirando por la ventana. Ellos se veían uno al otro. Ya saben ese tipo de complicidad, de que ya sabían de lo que les estaba hablando, pero ya no tuve tiempo para que me contaran de qué se trataba aquello que yo veía, pues al mediodía llegó mi padre por mí. Mi madre había fallecido y tenía que estar en el funeral. A los días volví a la Casa de los abuelos mientras mi padre hablaba con ellos.

6:30 Yo crucé la carretera buscando a los caballos que había visto. Pero sólo estaban los establos en ruinas y no había un solo caballo en ellas. No volvía a esa casa, sino hasta la muerte del abuelo. Mi abuela y yo estábamos sentados en el pórtico de la casa y revivía aquel recuerdo de mi niñez. La abuela me miró muy seria. Ella me dijo que también los había visto. Las personas de los alrededores decían que esos caballos eran presagio de muerte. Lo que yo había mirado eran espectros de caballos desde 1975.

7:15 Los establos quedaron solos, hubo un incendio y no pudieron sacar a todos los animales. El dueño se fue y quedó todo en ruinas, pero con los años se dieron cuenta que cuando esos fantasmas de caballos se hacen presentes, llegan las desgracias desde accidentes en la carretera de los que sus ocupantes mueren en el siniestro. No fallece el que vea los espectros, sino es un aviso de muerte. Mi abuela los estuvo viendo por varios días, pero nunca imaginó que la muerte tocaría su puerta llevándosela a ella.

8:00 Fue por eso que a mí se me rebelaron. La muerte estaba en la familia. Mi abuela tiene años que falleció también. Mi padre se volvió a casar y yo vivo en el estado de Morelos. La casa de los abuelos, así como aquellos establos, se derrumbó con los años. Tengo entendido que aún en estos días nadie ha comprado aquellos terrenos el toro. Historia de terror basada en hechos reales enviada por Arad Molina desde algún lugar de michoacán. Hay una historia en mi familia que se cuenta en algunas reuniones, la cual les comparto.

8:54 En esta ocasión mi nombre es Arad. Mi familia es originaria de michoacán y es en este Estado donde sucedió lo que les contaré. Mi tío Bernardo en su juventud parecía ser incapaz de mantenerse fuera de problemas. Era un busca pleitos y enamoraba a las muchachas de los pueblos y también donde vivía. Le gustaba mucho el aguardiente y cuando ya estaba todo briago buscaba broncas. Tenía esa costumbre de enfrentarse a cualquiera como si necesitara demostrar su valentía, o tal vez simplemente no le importaban las consecuencias. El pueblo era pequeño y las cantinas pocas. Mi tío Frecuentaba una en particular, la única que aún lo recibía, aunque de muy mala gana, pues el cantinero. No perdía su dinero con los borrachos del pueblo. El abuelo Cipriano era el que pagaba los platos rotos de su hijo, aunque sus demás hijos le decían que no lo hiciera, pues no era raro que los fines de semana terminará en el suelo tambaleándose, gritando alguna tontería mientras los clientes se miraban entre sí, cansados de su actitud. La paciencia de todos se fue

10:27 agotando con el tiempo. El dueño, quién era un hombre tranquilo, no soportaba más las escenas que armaba. Fue así que una noche después de un escándalo mayor de lo habitual, decidieron sacarlo a rastras. El cantinero, harto junto con varios clientes, echaron al tío de lugar y le prohibieron volver. Nadie en el pueblo quería lidiar más con él. Desde ese día ya no era bienvenido, no solo en la cantina, sino en el pueblo en general. Sus constantes peleas y gritos se habían convertido en una molestia para todos. Aquella noche, furioso y borracho, mi tío caminaba de vuelta a casa por el camino que bordeaba el monte. Con el viento frío y el silencio del campo acompañándolo, esa noche no había Luna o si la había, estaba escondida. Tras las nubes que presagiaban lluvia, la oscuridad parecía más densa de lo normal en su Estado.

11:43 No le importaba mucho, sólo quería llegar, tumbarse en la cama y olvidarse de lo sucedido. Mientras caminaba tambaleándose por el sendero que lo llevaba a su casa en algún punto del trayecto, cuando ya estaba lejos de las luces del pueblo, lo vio frente a él. En medio del camino estaba un toro. Era enorme, de esos que intimidan con solo verlos. Al principio. Mi tío en su borrachera no se inmutó, al contrario. Empezó a caminar hacia el animal desafiante, como si el toro fuera a hacerse a un lado. Pero como nunca había sido muy prudente y esa noche no iba a ser la excepción, el toro estaba quieto, mirándolo, pero había algo extraño en el algo que en su estado de embriaguez. Mi tío no se percató.

12:46 El toro parecía más grande de lo normal. Su cuerpo difuso, como si estuviera envuelto en una niebla que lo hacía más imponente. Sus ojos brillaban de una manera antinatural. Eran como 2 brasas rojas, pero mi tío no vio nada de eso. Estaba demasiado borracho para darse cuenta de que lo que tenía frente a él no era un toro común. Fue entonces cuando decidió hacerlo impensable. En su mente, retar al toro era una idea divertida, otra forma de mostrar que no le tenía miedo a nada. Comenzó a moverse como si quisiera torear al animal haciendo aspavientos, esperando que este reaccionara como este no se movía.

13:42 Mi tío comenzó a insultarlo y diciéndole que hasta un maldito animal como él le tenía miedo. Se comenzó a acercar más a aquel animal y lo que sucedió después fue lo que cambió su vida para siempre. El toro, que hasta ese momento había permanecido inmóvil, dejó escapar un sonido que le heló la sangre. No fue un simple bramido, fue algo más, algo que parecía salir del mismísimo infierno. En ese instante, mi tío se dio cuenta de que lo que tenía delante no era un animal de carne y hueso.

14:22 El toro era un espectro, una criatura que no pertenecía a este mundo. Su forma, aunque similar a la de un toro. Su cuerpo se desvanecía en la oscuridad y sus ojos brillantes lo veían con furia, que no era natural antes de que pudiera reaccionar. El toro se lanzó contra mi tío, que hasta ese momento no había sentido miedo, pero entró en pánico de un momento a otro. El aguerrido Bebedor, que no temía nada, estaba huyendo por su vida. Corrió como nunca lo había hecho, tropezando, cayendo y levantándose mientras sentía el aliento de la bestia en su nuca. Podía escuchar los galopes del animal detrás de el. Podía sentir su presencia como si el toro estuviera a punto de alcanzarlo.

15:19 En cualquier momento. Corrió sin mirar atrás, con el corazón latiendo desbocado y el pánico recorriendo cada fibra de su cuerpo. El camino parecía interminable y la oscuridad. Más densa con cada paso. No sabía cuánto tiempo pasó corriendo, pero en algún punto el sonido de los cascos del toro desapareció cuando se atrevió a detenerse y mirar hacia atrás. No había nada, solo el silencio del campo y la oscuridad envolviendo todo a su alrededor.

16:02 Al llegar a casa. Mi tío estaba pálido, tembloroso. Como si hubiera visto a la misma muerte. Nadie le creyó cuando con todo lo que había sucedido en el pueblo no había toros y menos 1 que se pareciera a la criatura que les describió. Lo tomaron como otro desvarío de su borrachera, una excusa más para sus comportamientos erráticos, aunque nadie le creyó el sabía lo que había visto. Desde esa noche algo cambió dentro de él. No volvió a probar una gota de aguardiente. Nunca más buscó problemas ni se enfrentó a nadie. Era como si el encuentro con esa criatura lo hubiera marcado de una forma profunda.

16:55 Arrancándole el deseo de seguir el mismo camino. Mi tío aseguró que aquel toro era el mismo diablo. Pero hubo otros avistamientos sobre aquel espectral animal. Esto años anteriores, el toro había pertenecido a don Silverio, un hombre rico que, según se decía, había adquirido riquezas de manera ilícita. El toro se lo habían regalado. Otros contaron que con ese animal se había saltado una cuenta entre tahúres. El abuelo contaba que el animal aquel. Mató a toda la familia de don Silverio y éste le dio muerte al toro.

17:41 Desde entonces se le ve por esos caminos. El tío Bernardo tuvo suerte, pues no muchos corrieron con la misma, pues al tratar de huir de aquel espectro corrían sin rumbo y terminaban en el despeñadero. Los animales también se aparecen, aunque no se sabe el motivo por el cual lo hacen, ya que estamos acostumbrados a que las apariciones sean de personas. El perro de las vías, basado en la anécdota de Gregoria Zayas, muy buenas noches, comunidad de Inframundo. Mi nombre es Gregoria Zayas.

18:34 Soy del Estado de Guerrero. No sé si creerán lo que estoy apunto de contarles, pero cada vez que paso cerca de las vías del tren en las afueras del pueblo, no puedo evitar sentir un escalofrío recorriendo mi espalda. Todos en el pueblo han escuchado alguna vez sobre el perro de don Miguel, ese animal que aún después de muertos seguía apareciéndose. Lo extraño es que su historia parecía nunca perder fuerza. Incluso aquellos que no creían en fantasmas o en lo sobrenatural mantenían una distancia respetuosa de las vías del tren.

19:16 El perro había sido el fiel compañero de don Miguel. Fue uno de los pocos hombres respetados en el pueblo. Nadie sabía exactamente qué había sucedido, pero decían que una noche. Después de una pelea con alguien que nadie pudo identificar, Don Miquel fue hallado sin vida en su casa. Lo curioso es que su perro también había desaparecido esa misma noche. Algunos dijeron que el animal, en un acto de lealtad, había muerto con su amo, mientras que otros aseguraban que había sido asesinado junto con él desde entonces.

19:59 Las apariciones comenzaron, yo lo vi. Fue en una tarde en la que me tocó caminar cerca de las vías, regresando de la Casa de Doña Juana, la hierbera del pueblo. Yo en ese tiempo tenía tan solo 11 años y mi madre estaba embarazada de uno de mis hermanos. Ya faltaba poco para que el sol se ocultara. Recuerdo que el silencio era total. Roto sólo por el crujido de la grava bajo mis pies, de repente lo sentí antes de verlo. Un olor repugnante, como si algo se estuviera pudriendo. Las moscas también se hacían presentes cuando el olor fétido se presenciaba.

20:48 Ese torque no era natural. El horror me invadió de golpe y casi instintivamente, miré hacia las vías. A la distancia estaba el perro, un animal de tamaño considerable, de pelaje oscuro y sucio, que parecía flotar en el aire más que caminar sobre el suelo. Sus ojos eran 2 puntos rojos, como las brasas del mismo infierno. Sin la expresión que un perro normal podría tener, su boca estaba entreabierta. Mostrando una hilera de dientes amarillentos que se parecían más a cuchillos que a colmillos. Pero lo peor no era su apariencia, si no lo que manaba. No era sólo una presencia física. Había algo en el que hacía que todo el aire a su alrededor se sintiera más pesado, como si la muerte misma lo siguiera donde fuera.

21:53 Los niños del pueblo hablaban de cómo cuando jugaban cerca de las vías, el perro se les aparecía, pero no les hacía nada. Simplemente los miraba, tal vez esperando que cometieran algún error, pero nunca los atacaba. A las mujeres les enseñaba los dientes como si quisiera advertirles que su presencia no era bienvenida. Pero con los hombres era diferente. Se contaban muchas historias. Siempre eran las mismas. Aquel perro espectral lo seguía siempre sin hacer ruido y cuando se daban cuenta ya era tarde.

22:41 Comenzaba a perseguirlos corriendo tras hechos como si fuera una sombra maldita. Algunos aseguraban que habían sentido el aliento de muerte del animal en su espalda, ese hedor fétido que parecía impregnarse en la piel y no desaparecer. A otros decían, el perro los había atacado directamente, saltando sobre hechos con una furia desatada, sus dientes desgarrando sus ropas. Y dejando marcas que no desaparecían, algunos decían que la baba del perro les quemaba la piel. Nadie podía confirmar esas historias, pero el miedo que proyectaba era real.

23:35 Retomando mi propia experiencia, recuerdo que a medida que avanzaba por el camino, no pude evitar mirarlo directamente a los ojos. Había escuchado que si uno lo veía el tiempo suficiente, el perro se desvanecería, pero no fue así. Me siguió con la mirada durante unos segundos y entonces, en un parpadeo, desapareció. No se desvaneció como una bruma, sino que simplemente dejó de estar ahí como si nunca hubiera existido. Yo crecí. Y las apariciones de aquel perro de las vías seguían. Me casé y una o 2 veces al año visitaba a mis padres. Cuando les pregunté si aún si aparecía el perro, mi madre me contó que las historias que se escuchaban con el tiempo, las apariciones del perro, se volvieron menos frecuentes. Algunos decían que el espectro había encontrado al hombre que había causado la muerte de don Miguel. Y al fin pudo descansar.

24:46 Pero otros, los más supersticiosos, aseguraban que el perro sólo se aparecía ante aquellos que tenían maldad en su corazón, aquellos que tenían malas intenciones. Y eso era lo que más perturbaba a todos. Aún recuerdo la sensación que tuve al verlo, aquel hedor putrefacto que me impregnó la nariz. Lo volví a sentir cuando caminé por las vías antes de regresar a mi casa. Mi madre también lo tuvo. Ella me contó que una ocasión que regresaba de casa de la hierbera miró al perro caminar por las vías.

25:31 Se detuvo a 3 m de ella y el fétido olor a muerte impregno todo abrazó a mi hermano pensando que aquel animal la atacaría. Pero sólo se quitó de las vías y se dirigió a la casa de don Miguel. Mi madre alcanzó a verle una herida en su costado derecho de este es de donde emanaban las moscas. Con mucha cautela siguió caminando, volteando hacia dónde se había ido el perro donde se había detenido aquel ser. Solo quedaron gusanos sobre los durmientes. Sintió tanto asco que se alejó de allí rápido.

26:15 Por desgracia, caminar por las vías era el único sendero que llevaba al otro pueblo. Tomar otro camino era más tardado para llegar a su destino. Mi madre hace años que ya falleció, así como varios que vivían en ese pueblo. Así que pocos son los que quedamos y fuimos testigos de ver aquella aparición del perro de las vías, querida comunidad. Hágame saber en la caja de comentarios qué le parecieron estos extraños relatos de apariciones de animales. Sin duda, lo horrible y paranormal no deja de sorprendernos.

27:03 Sin más me despido, no sin antes invitarlos a que compartan el video con algún amigo o alguna amiga. Me ayudarían bastante a seguir creciendo. Les deseo dulces pesadillas, buenas noches y nos vemos en otra emisión más de Inframundo. Relatos.