Dec. 26, 2025

2 HORAS DE RELATOS DE NAVIDAD MALDITA – HISTORIAS REALES, APARICIONES NOCTURNAS Y EL LADO OSCURO DE SANTA CLAUS

2 HORAS DE RELATOS DE NAVIDAD MALDITA – HISTORIAS REALES, APARICIONES NOCTURNAS Y EL LADO OSCURO DE SANTA CLAUS
2 HORAS DE RELATOS DE NAVIDAD MALDITA – HISTORIAS REALES, APARICIONES NOCTURNAS Y EL LADO OSCURO DE SANTA CLAUS
Inframundo Relatos De Terror
2 HORAS DE RELATOS DE NAVIDAD MALDITA – HISTORIAS REALES, APARICIONES NOCTURNAS Y EL LADO OSCURO DE SANTA CLAUS

Prepárate para un episodio EXTENSO de más de 2 horas de relatos navideños, donde la figura alegre de Santa Claus se transforma en una presencia inquietante que ronda en la oscuridad.

En este especial encontrarás historias reales enviadas por la comunidad:
sombras que se mueven entre las luces, pasos que suenan en los techos, juguetes que despiertan por sí solos, y visitantes nocturnos que no tienen nada que ver con la Navidad tradicional.

Un maratón perfecto para escuchar de noche, con audífonos, cuando todo está en silencio.

Especial: El lado oscuro de Santa Claus – terror, misterio y apariciones decembrinas.

Si tienes un relato paranormal ocurrido en Navidad, compártelo para futuros episodios especiales.

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0:14 también en fechas de Navidad y Año Nuevo. Suceden cosas inexplicables, como que por más intentos que hagamos no resolvemos o no llegamos a comprender por qué ocurren. Muchos niños suelen creer en Santa Claus porque para ellos representa más regalos bajo el árbol, pero para muchos no existe o es alguien malvado sin saber que la maldad se disfraza o toma la apariencia de lo que queremos y esperamos con ansias. Estas son 2 historias sucedidas a mitad del siglo pasado, donde había inocencia en los niños.

0:58 Y no sabían de la maldad de Papá Noel sin más por el momento, comencemos desaparición en Navidad, basado en la anécdota de Edgar Bautista, el abuelo Ramiro, cada vez que. Se llegaba a la Navidad. Se encerraba en su habitación, no convivía con nosotros y mi abuela celia siempre le llevaba su cena navideña, su recámara. Mi nombre es Edgar.

1:40 Esto que les contaré. No sé si alguno de ustedes ha escuchado algún caso similar entre sus vecinos, amigos, familiares, a alguien que les haya contado algo parecido a este suceso. Para muchos el festejo de la Navidad es la reunión de familiares que sólo en esa época decembrina tiene la oportunidad de volver a reunirse con sus seres queridos. Por desgracia, muchas veces se vuelve en una última ocasión de verlos, y ese fue el caso del abuelo con uno de sus hermanos. Mi madre me platicó.

2:21 Porque el abuelo no pasaba la Navidad con nosotros. Ella me respondió que ese día al abuelo le traía muchos malos recuerdos que entendiera que no siempre las personas reían en Navidad, sino que había personas como mi abuelo que lloraban recordando la pérdida de un familiar. Eso me entristeció mucho el saber que el abuelito Lloraba. Y que nadie lo supiera, le pedí a mi madre que me contará el motivo cuando el abuelo era un niño de tan solo 8 años.

3:02 Él junto Asus. Padres y sus 3 hermanitos vivían a la orilla de la. Ciudad. Aún eran los años de 1950 y las festividades eran muy diferentes a las de hoy en día. Sólo un sendero separaba las casas de un bosque de pinos antes de Navidad. Él, al igual que sus hermanos, acompañaban a su madre para las compras. Fue ahí cuando detrás de un aparador de la tienda, vieron Por Primera Vez a un gordo y risueños Santa Claus, quien. En su mano tenía una campana que hacía sonar para que los transeúntes se acercaran y algunos hicieran sus compras navideñas.

3:54 Santa Claus daba la bienvenida a los clientes. Todos los que pasaban a su lado los saludaban como si este en verdad les fuera a contestar la inocencia, tal vez de aquellos tiempos. Ni él ni sus hermanos habían visto nunca a un Santa Claus. Estaban embobados y entusiasmados por ello, descubrir más bien que había otra manera de adornar los hogares y que la Navidad siempre traía sorpresas. Ellos estaban acostumbrados a que su padre cortaba unas ramas de pino y su madre las adornaba solamente con esferas de colores y luces.

4:41 Su madre le hacía unas guías con palomitas de maíz para colocarlas en el árbol y el típico nacimiento. El hermano del abuelo se llamaba Óscar y miraba entusiasmado al Santa Claus. Ni él ni su hermanito se percataron de que un joven se les había acercado hasta que con voz muy tranquila les dijo que santa. Les traería regalos a los niños que se habían portado bien con sus padres durante todo el año. Ambos le preguntaron cómo sabría santa que se habían portado bien.

5:21 Él les contestó que debían escribir una carta, pero si ellos no sabían escribir, el les ayudaría y la depositarían en el buzón para que santa en la noche de Navidad. Les llevara sus obsequios, los cuales estarían a un lado del árbol navideño, así que ambos escribieron sus cartas y las depositaron donde el muchacho les indicaba Oscar a partir de ese. Día hablaba y hablaba. De Santa Claus y sus regalos que le traería en ese tiempo aún se acostumbraba a asistir a misa de gallo.

6:05 Pero OSCAR no quiso acompañarlos. Como no podían dejarlo solo, el abuelo también se quedó y solo se fueron sus padres y su hermanito de tan solo meses de nacido. Ellos salieron de casa a mitad de la noche rumbo a la iglesia, dejando Asus hijos al cuidado de doña Carlota. Era una señora que tenia ya muchos años de estar trabajando con los padres del abuelo. Sería alrededor de la medianoche cuando escuchó a su pequeño hermano conversando con alguien, pero por más intentos que hacía en abrir sus ojos no podía, comenzó a escuchar que la voz de su hermanito se alejaba. Y fue cuando.

6:52 Escuchó una voz de un hombre que no era la de su padre, recordó que posiblemente era santa. Que les había traído los regalos que. Habían pedido en su carta. Así que como pudo, se levantó de la cama, tomó su suéter y bajó corriendo hacia la. Sala. Pero esta se encontraba vacía. Además, debajo del árbol no había ningún regalo, como se los habían dicho el plato de la cena que le habían puesto. Este se encontraba vacío. El abuelo comenzó a llamar a su hermano, pero no obtuvo respuesta. Sintió frío y fue cuando se dio cuenta de que la puerta daba hacia la parte trasera de la casa que se encontraba abierta. Al acercarse para ver quién estaba fuera, escuchó la risa de su hermano, pero esta ya se escuchaba. Al otro lado del sendero comenzó a llamarlo y al no tener respuesta le gritaba donde se encontraba. Fue cuando miró a un hombre con un traje rojo y le comenzó a gritar.

8:04 Santa Claus, pero este seguía caminando y con la oscuridad de la noche se perdieron entre los árboles. Ya no supo a dónde se habían ido. El abuelo triste le dijo adiós con su manita. Mi abuelo Ramiro pensó que él no había sido un buen niño con sus padres durante todo el año. Fue por eso que Santa Claus. No se lo había llevado a él también junto a su hermanito. Está de más. Contarles qué sucedió cuando los padres del abuelo Ramiro regresaron de la iglesia y encontraron una cama vacía y a su otro hijo dormido.

8:47 Este había estado llorando de tristeza por no ser un buen niño. Nadie le creyó cuando él contaba lo que había sucedido. Fue en ese momento que se enteró. De que Santa Claus no existía. Era irreal, que aquel era sólo un muñeco de un aparador de tienda. El abuelo le señaló hacia dónde se había ido su hermano, dónde lo había visto por última vez. Solo encontraron las huellas de Óscar y no las de alguien más, pero muy adentrado en el bosque, perdieron el rastro del pequeño. Jamás encontraron al niño, ni su ropa, ni al supuesto Santa Claus que, aseguraba el abuelo se lo había llevado, así como el pequeño Óscar. Por desgracia, han desaparecido muchos niños que van de la mano de un Santa Claus.

9:43 Mi abuelo Ramiro ya tiene una década de que falleció. Por desgracia, toda su vida vivió con la culpa de no haber ayudado a su pequeño hermano. Nos celebraba la Navidad como lo hacíamos nosotros. Supongo que para él era la noche en que su pequeño hermano falleció y esto lo hizo crecer con un trauma y culpabilidad por lo sucedido. Como bien saben o han escuchado esta historia no es meramente de. Terror. Sino se trata de que se han llevado a una persona inocente. ¿Quizás un hombre malvado vestido de Santa, quien se llevaba a los niños en esas fechas?

10:27 No se sabe, les agradezco por contar esta historia. Saludos y felices fiestas decembrinas, Santa Claus se llevó a los niños basado en la anécdota de Penélope García. Los últimos años de la abuela Margarita fueron muy difíciles, más cuando se llegaba a la Navidad. Ella no participaba con la familia en esas fechas, ni siquiera recibíamos un obsequio de su parte.

11:12 Su casa siempre se mantenía cerrada ante las visitas de los familiares o cualquier vecino. Mi nombre es Penélope García. Lo que les voy a contar fue un suceso que marcó a mi abuela. Yo en un inicio no comprendía y pensaba que era una anciana mala y amargada, pero cuando me enteré de él porque se apartaba de todos en esas fechas fue cuando le entendí y ya no la juzgué. Mi abuelita tenía 85 años cuando falleció y creo que hasta en el último respiro recordó a su hija Fabiana. Mi madre y yo nos mudamos a su casa para cuidarla en sus posibles últimos días o semanas.

11:59 Afortunadamente estuvo con nosotros hasta los últimos meses del año 2000. Dieciseis. Creo que mi madre hizo todo lo posible para que ella estuviera serena y a la hora de su deceso no sufriera. La abuela Margarita se quedó dormida un 27 de diciembre. Y su rostro mostraba que se había ido en completa tranquilidad. Mi abuela fue una mujer que pocas veces mostraba sus sentimientos, ya sea para con sus hijos y nietos, no fuera porque no nos quisiera.

12:39 Mi padre siempre la disculpó diciendo que la vida la había golpeado mucho y por ese motivo ella era así. A pesar de eso, mi madre la quería mucho y aunque nos contaba cómo la trataba a ella y Asus cuatro hermanos, la respetaba y quería. Quizás por ser. Su madre o por las palabras de mi padre, la verdad me costaba entenderla, pero con el tiempo lo hice durante el tiempo en que la cuidamos a ella hacía cosas muy extrañas como pedírtela para hacerle un vestido Asus hijas. Pero lo que más me daba miedo era cuando la abuela le pedía perdón a mi madre llamándola a fabiana. Mi madre nunca le dijo que no era fabiana. Al contrario, la abrazaba y acariciaba diciéndole que había regresado y que todo estaría bien. Era cuando la abuela se quedaba dormida. Mi madre se daba cuenta de mi presencia y me decía que no dijera.

13:49 Nada. Que ella después me lo explicaría. No dejaba ni una sola luz encendida en su cuarto, solo una lámpara en la estancia. Ella no se levantaba por las noches ni tampoco hacía ruido alguno. Pero cuando me tocó el turno de cuidarla, la verdad no me gustaba, pues me daba cuenta que mi abuelita murmuraba. Y sus dedos siempre los movía. Como si estuviera haciendo algo tipo un tejido o escribiendo ya cuando pensaba que se había dormido, la luz reflejaba que tenía sus ojos abiertos, como si mirara a alguien en el techo.

14:38 Pero todo esto tenía una explicación. La mañana que sepultamos a la abuela parecía todo como si fuera cámara lenta. La casa estaba llena con familiares y amigos, pero ya llegada la tarde todos se comenzaron a despedir. Pareciera que tenían prisa en irse solo. La tía mirna se quedó a pasar la noche con nosotras. Mi madre y mi tía conversaban de cuando eran niñas y llegaron a la ciudad. La familia es de provincia y el abuelo. Se tuvo que mudar a la ciudad por su trabajo el era ferrocarrilero y pensó que aquí su familia tendría más oportunidades. La familia consistía de 3 hijos, mi madre, su hermano porfirio y Fabiana.

15:35 La tía Mirna nació hasta 2 años después. Ambas hacían recuerdo de su infancia y las pocas veces que su padre estuvo con ellos. En cualquier fecha especial, de hecho, no estaba en el nacimiento de ninguna de sus. Hijas. Sólo. En el del Tío Porfirio ellas reían con sus ocurrencias de chamacas, pero en un instante, a las 2:00 les cambió el semblante de alegría y pasaron a la tristeza. Fue cuando mi tía mirna dijo que ojalá y su madre no ande penando como un fantasma ahora de muerta.

16:15 Mi madre le contestó que ahora sí podrían hacerle misa a ella y a fabiana. En ese instante aproveché para saber de que había fallecido su hermana. Ella se miraron y comenzaron con complicidad. Mi madre me dijo que ese era un secreto que desde hace años tienen guardado. No se lo habían contado a nadie porque la abuela Margarita vivía, pero que. Me lo dirían porque no querían llevarse eso. La tumba, como su madre cuando llegaron a la capital, su padre ya había rentado una vivienda en la vecindad.

16:58 Era de 2 recámaras y una para sus padres, otra para ella y sus hermanitos. Como mi madre era la mayor, tenía la responsabilidad de ayudar con ellos por la noche. En las noches o los pocos días que estaba su padre con ellos, fabiana, la más pequeña, dormía entre ella y porfirio. Eso comenzó a ser más usual, pues la pequeña se había encariñado mucho con ella, que siempre se la pasaba más a su lado que en el lado de su madre. Era la primera vez que pasarían la Navidad en esa ciudad. Y su padre, acostumbrado a la manera en que se vivía en esos tiempos, le mandó dinero a su esposa para que comprará ropa y regalos para sus.

17:51 Hijos. Aparte, para la posada que se organizó en la vecindad, para ella, como para sus hermanos, fue una novedad ver un santa. Claus. Y este les causaba cierto. Temor. Aquí hago un. ¿Paréntesis? Porque después de lo que me contaron y mirar fotografías de cómo lo representaban la verdad, hasta a mí me hubiera causado miedo por más intentos que hizo su madre para que cruzaran la puerta de la tienda para hacer las compras. No lo logró, pues fabiana se puso histérica del miedo.

18:33 Tuvieron que hacerla ir a otra tienda donde no hubiera aquel muñeco. La niña por varias noches, despertaba con pesadillas a causa del miedo. Por aquel muñeco de Santa Claus comenzó adelgazar y casi no quería probar bocado. La noche de la. Posada la pasaron con los vecinos, pero ya entrada la madrugada. Después de que. Rompieron la tradicional piñata, doña Margarita subió a los niños para que durmieran. Y fue aquí donde las pesadillas se volvieron realidad. Serían alrededor de la madrugada cuando sintió mucho frío en el cuarto y con la pocas luz que entraba por la puerta, tomó las cobijas para cubrir Asus hermanos, pero se dio cuenta que fabiana no estaba en la cama, fue cuando sintió que alguien se encontraba dentro de la habitación con ellos. Comenzó a llamarle a su madre y se percató que algo se movía en la oscuridad.

19:40 Este se colocó justo junto a la ventana y con la luz que entraba se dio cuenta de quien se trataba. Era el mismo Santa Claus de la tienda. Pero este se encontraba todo sucio, viejo, su rostro de plástico, su traje rojo, que más bien parecían harapos. Este le sonreía de una manera macabra mientras salía por la ventana. En sus brazos cargaba a fabiana. Comenzó a gritar nuevamente a su madre, quien tardó unos minutos en llegar. Molesta porque estaban gritando, ella le señalaba hacia la ventana diciendo que se acababan de llevar a la niña. Ambas se acercaron para ver cómo este se perdía entre los techos de las casas continuas.

20:36 Mi abuela, obviamente, vio a Santa Claus, pero ni la policía ni las personas le creyeron a la hora de declarar por la desaparición de la pequeña. Las tacharon de locas y poco faltó para que ellos los mandaran a un hospicio y a la abuela Margarita a la cárcel. Pero esa noche otro niño había desaparecido. Los padres y los abuelos del pequeño dieron la misma descripción que mi madre y la abuela sólo dijeron que era un Santa Claus. Roba niños y nadie más les dio información. Por mucho tiempo la buscaron. Su esposo quiso nuevamente llevárselos a provincia porque ella no lograba superar la pérdida, pero ella se negó, pues tenía la creencia que encontraría a su pequeña y eso nunca sucedió.

21:35 Nunca. Volvieron a festejar la Navidad y cuando se llegaba la fecha, ella los. Metía a una. Misma habitación y se la pasaba en vela. Quizás esperando ver regresar a su hija o por el temor que ese mismo santa se quisiera llevar a otro de sus hijos, sentí pena por la Abuelita Margarita, pues vivió toda su vida esperando algo que nunca sucedió. Pasando amargas Navidades, Navidad con la. Abuela. Basado en la anécdota de Edith Valenzuela, la época que más me gusta.

22:26 En el año es la Navidad, las luces, los adornos, el decorar el árbol y poner los regalos que se abrirán esa noche y sin faltar la cena. Creo que el gusto por la Navidad lo heredé de mi abuelita. Mi nombre es Edith Valenzuela, soy originaria de Guadalajara, Jalisco y lo que les contaré sucedió una Navidad. Mi abuela fue una mujer que siempre creyó en Dios a todos sus hijos y nietos. Nos enseñó que la Navidad no sólo era un festejo por los regalos que se reciben la cena. Y de aquellos que se ponen hasta quedar como cucarachas fumigadas por las bebidas embriagantes, sino que ella, por tradición y sus creencias, era todo un ritual, como colocar al niñito Dios en su nacimiento.

23:28 Mi abuela badelia siempre disfrutaba las Navidades. A ella siempre le. Gustaba prepararnos chocolate caliente y nos ponía un malvavisco. Cobijar Asus nietos cuando alguno se quedaba dormido en algún sillón, cada uno de sus hijos, nietos y demás familiares siempre recibíamos un regalo de su parte, así como sus bendiciones para que tuviéramos prosperidad en el siguiente año que estaba por iniciar. Yo le ayudaba a colocar cada adorno en el árbol, el nacimiento en verdad que es toda una antigüedad, pues hasta el día de hoy jamás he visto uno como este. Hasta el niñito Jesús tenía su historia y ella siempre lo ponía en mis manos para que yo lo colocara en su pesebre. Por desgracia, mi abuelita badelia falleció repentinamente. Ella se retiró a dormir una noche. Ella no despertó por muchos meses su muerte. Nos dolió bastante su ausencia.

24:45 Cada vez calaba muy profundamente su casa. Ya no se. Sentía igual, ya no era la misma sin ella, la abuela hace falta en nuestras vidas. Era como si toda la casa se hubiera impregnado de sus recuerdos. Todos la extrañábamos y deseábamos que no se hubiera ido. Poco a poco transcurría el tiempo y para inicios del mes de diciembre mi madre me pidió que le ayudara a sacar los adornos navideños para decorar la Casa de la abuela. Pues todos sus. Hijos habían decidido pasar la Navidad ahí. Argumentando que eso era lo que hubiera querido su mamá, con gran tristeza me dispuse a ayudarla. Nos encontrábamos en el cuarto de los Telebrejos, donde la abuela babelia guardaba todo lo que no necesitaba durante el año, con muebles y objetos, con recuerdos que no quería deshacerse de ellos.

25:57 No recuerdo el motivo por el cual mi madre me dejó sola. En aquel cuarto, entre las cajas encontré el bulto del niño Jesús. Empecé a llorar por mi abuela y fue cuando comencé a hacer recuerdos de cada historia que me contaba. Deseaba ver a mi abuelita y cuando coloqué la imagen en la caja fue en ese instante que ya no me sentí sola y. Y hasta cierto punto tuve miedo, supe que era ella, pero pudo más mi miedo que verla nuevamente, así que sin voltear hacia ningún lado, que lo único que quería era salir de ahí. Pero no podía porque sentía mis piernas pesadas y la puerta la veía lejos.

26:50 Fue cuando me aterré y comencé a llorar. En eso entró mi madre. Cuando me miró llorar. Pensó que era por tristeza, por los recuerdos, pero yo tampoco le conté lo que había sentido. Hacía unos instantes después de haber pasado aquel susto, yo misma me tranquilizaba diciéndome que eso solo había sido algo que mi mente me jugaba por el deseo de ver a mi abuela. No soy incrédula ante este tipo de situaciones. Pero no quería que se me apareciera algún fantasma. A medida que pasaban los días, sentía que mi abuelita estaba aquí.

27:36 La sentía, pero no podía verla. Cuando ella se hacía presente se percibía, pero no se dejaba ver su inconfundible aroma a jabón de tocador. Pero el día de Navidad. El aroma del chocolate impregnándose por toda la casa, todos lo percibimos. No había miedo, no había tristeza y era cuando todos comenzaban a hablar de lo que la abuela les dio en vida. En un inicio, todo lo que se estaba manifestando de manera sobrenatural me daba miedo, el cual dio paso a la tristeza y después.

28:22 Una paz y tranquilidad en saber que mi abuelita badelia vino desde el más allá a pasar una Navidad con su familia. No les miento al decirles que después de todo lo que estaba suscitándose en la casa, quería ver a mi amada abuela, pero a la vez sentía miedo, pues como ya me habían platicado historias sobre apariciones, tenía miedo. Que ella se mostrara horrible y descarnada, aunque había momentos que sentía como se hundía el sillón donde me encontraba sentada, que jalaran un mechón de mi cabello. Esa noche, después de la cena, nos reunimos todos en la sala, algunos en el porche, otros en la cocina. ¿Esperaban a que llegara la hora de colocar El Niño en el nacimiento?

29:24 Hasta cierto punto noté que nadie tenía el humor como. Para festejar hasta que nos amaneciera, y eso fue lo que ocurrió alrededor de las 4:00 de la madrugada, cuando sentí la necesidad. De bajar a la cocina las escaleras iluminadas por la lámpara y a medida que bajaba. Me di cuenta que la luz de la cocina estaba encendida. Pensé que alguien más se había levantado, pero no fue así. Sentada en una silla del comedor se encontraba mi abuela. Era como si me estuviera esperando.

30:06 Me asusté tanto que casi daba un grito, pero a la vez me emocioné por verla. No le quitaba la mirada de encima, pues no quería que desapareciera. Me senté en una de las sillas y le dije cuando la quería y extrañaba que me hacía mucha falta. ¿Y ahora que haría? Sin sus consejos. Ella solo me sonreía, era como sin pronunciar palabras, me estuviera diciendo que siempre estaría conmigo. Y todo estaría. Bien. Vi como poco a poco. Se desvanecía y dejaba su aroma en el ambiente. No sé si fue.

30:53 Por la emoción, pero comencé a llorar. Es un momento que siempre recordaré y sé que algún día de Navidad la volveré a ver. ¿Nunca se lo conté a alguien? Pues. No quería que los demás pensaran que quería llamar la atención o dijera que la abuela va, delia andaba como alma en pena por su casa y yo no deseo que las personas digan que es un alma en pena porque dejó asuntos inconclusos o dañar a mi familia con rumores que fueron unos malos hijos. Esa Navidad después de su partida. Ha sido La Última Vez que se manifestó dejándome verla y que ella me regalara una de sus sonrisas, mirarme con sus ojos de amor.

31:46 Y me dejó en claro que aún después de la muerte sigo siendo su nieta consentida. Por momentos pienso que el haber sacado los adornos y el nacimiento removí los recuerdos. Y. Ella se hizo presente para darnos a entender que está muy bien, que ella se encuentra en un mejor lugar. Yo no la he vuelto a ver, pero sé que ella en cada Navidad, cada vez que colocamos el nacimiento, nos da su bendición para cada. Uno de los. Miembros de la familia, muchas gracias por escucharme. La novia de la Navidad, basado en un hecho real enviado por Matilde Osuna.

32:45 La historia que les voy a contar sucedió hace ya varios años. Este suceso únicamente se da una vez al año. Y es en los días de Navidad, mi nombre es Matilde. Y a la corta edad, de 11 años, me enteré que la vida es tan frágil y que se puede terminar en un suspiro, sin importar si la persona es joven, hermosa y tiene toda una vida por delante. Mis abuelos vivían en un ejido en el Estado de Sinaloa desde mi niñez y mi adolescencia era un ritual del que ninguno de la familia podía librarse. Ya que mientras los abuelos estuvieran vivos las Navidades nos las pasaríamos en El Ejido con ellos. Todos en aquel lugar se conocían quiénes son sus fundadores y se sabe a quién pertenece cada niño que va a nacer. También saben de sucesos trágicos. Yo conocí a Lilia.

33:58 Una bella jovencita de tan solo 18 años. Ella vivía con sus padres en la casa contigua a la de mis abuelos en El Ejido. Aquí los terrenos son muy grandes, antes no había bardas hechas con ladrillos que dividieron las propiedades, solo había unos cuantos alambres de púas y se podía ver la casa del vecino. Aunque se podían mirar hacia otras casas alejadas partes traseras, la Casa de los abuelos está a un lado de la carretera y se apreciaban las tierras de cultivo a 1 km.

34:44 Vivía Santiago, el novio de lilia. Era el año de 1960 y. 8, cuando ellos ya estaban por casarse. Y como sería en época decembrina, la fiesta sería en grande porque habría muchas familias por la reunión de la Navidad. Recuerdo que lilia estaba en casa de los abuelos y le ayudaba a mi madre con el molino y estaba muy feliz por casarse y formar su familia, pues ella y Santiago se irían de ahí a vivir a la ciudad. ¿No querían que sus hijos? Fueran unos analfabetas como ellos y si llegaran a tenerlos estos no se casaran muy jóvenes como lo estaba haciendo ella. Mi hermana María y yo seríamos parte del cortejo de los novios. Aún recuerdo el bello vestido de la novia, que la emoción era mucha, pero por desgracia aquella boda no se llevó a. Cabo.

35:52 El 24 de diciembre, en vez de ser una celebración por un matrimonio, fue un funeral ese medio. Día Lilia no llegó a la Iglesia, todos nos encontrábamos en el lugar para la boda en espera a que llegara la novia, pero lo que llegó fueron malas noticias, la carreta donde venía la novia. Se salió del camino y esta cayó encima de lidia. No sólo la novia falleció en el accidente, sino también el abuelo, que era el que arreaba a los caballos que tiraban de la carreta adornada con flores en señal de que en ella iba una novia. Todo se asumió en una gran tristeza. Puedo hasta jurarles que.

36:50 Si cierro mis ojos, aún puedo ver el féretro de lilia adornado de flores. Ella dentro del ataúd parecía que sólo estaba dormida. Recuerdo que tenía el vestido de novia puesto y el ramo de Azahar en sus manos. A un lado se encontraba otro ataúd y ahí estaba su abuelo, tanto mi familia como las otras familias de las diferentes ejidos. Acompañaron el cortejo hasta el cementerio. Cada año que visitábamos a los abuelos siempre era el mismo tema de conversación, la manera en como habían sucedido las cosas en base al accidente de lilia y su abuelo, aquellos que aún viven en El Ejido y saben que aquella desgracia ocurrida hace ya muchos años sienten.

37:49 Miedo. Esto es cada fin de año, pues saben que la fecha de la Navidad se acerca, porque a medida que iban pasando los años, se comenzó a correr el rumor que el alma en pena de lilia se aparecía en el lugar donde había perdido la vida. Las personas parecieran que se habían acostumbrado a las muchas historias sobre la aparición de lilia, a la que. Comenzaron a llamar. La novia de la Navidad, varias personas miraban a una novia que caminaba rumbo Al Ejido donde se llevaría a cabo la unión religiosa. Otros, por desgracia, se les manifestaba el momento trágico en el que sucedía el accidente.

38:41 Veían pasar caballo escalando la carreta para después salirse del camino. Apreciaban el momento justo cuando era aplastada por la carreta. Lo extraño de todo esto es que no se veía al conductor, solo a la novia. Los hermanos de la novia también veían al fantasma de ambular por la casa, pero cabe aclarar que a donde vodio el abuelo nunca se le vio penar. Nunca se apareció por la casa en la que él. Vivió mi abuela. Nos contaba que antes de la Navidad ella y la madre de lilia rezaban en lo que fuera a su cuarto, pidiéndole que se fuera a descansar, que no era bueno, que anduviera penando, pero por desgracia las cosas no resultaban como ellas deseaban. La abuela las sentía en la casa.

39:43 Y cuando esto ocurría, ella le preguntaba qué era lo que quería. Pero en respuesta sólo se escuchaban gemidos de angustia. Se veía sólo una sombra que siempre iba dirigida afuera de la casa. Se le ofrecían misas y rosarios, pero mi madre decía que lilia estaba enojada por lo que le ocurrió. Algunos de los rumores que se decía eran que su mismo vuelo propicio el accidente, pues cuando un hombre con mucho dinero le echaba ojo alguna muchacha pobre, estos le ofrecían dinero a alguna familia para que le entregaran a la muchacha. Los padres de Lilia jamás desmintieron ese rumor. Otros decían que don Evodio prefería haber muerto a su nieta que.

40:40 Desdichada toda la vida casada o señalada por los demás, por la vergüenza de la deshonra. También que alguien había aflojado una de las llantas de la carreta para que se matara y quedarse solo en novio para agarrar a otra fulana la verdad. Nadie la sabe ni la sabrán. Cuando alguna de las muchachas ha elegido celebraban su matrimonio en esa fecha esta no se llevaba a cabo, pues sucedían una serie de calamidades que, a pesar de que ya han pasado décadas desde la muerte de lilia, nadie en ha elegido ha intentado contraer matrimonio el día de Navidad. Las mujeres, ya mayores, les aconsejaban que les llevaran un ramo de flores a su tumba para que la novia de la Navidad diera su consentimiento para casarse.

41:42 En esas fechas es como si ese día estuviera maldito. Algunos lo han intentado, pero siempre sucede algo que no llegan a realizarse. Afortunadamente, no ha vuelto a haber una tragedia como la de aquel día. Algunos dicen que lilia no quiere que otra tenga su mismo destino. Otros que es un alma en pena egoísta, porque las novias muchachas llegaron al altar y ella no. Yo tenía miedo los días en que íbamos a la Casa de los abuelos, el miedo de que lilia se me apareciera cuando yo era niña, ella fue buena conmigo.

42:30 Pero una cosa es ver a una persona en vida que ver a un espectro vestido de novia. Ya soy una mujer de 66 años y hay una nueva generación en El Ejido. De aquellos años que visitaba los abuelos, ya casi no quedó nadie que estuviera presente en aquella Navidad. Y aún se sigue apareciendo la novia de la Navidad en cada año Decembrinas. Santa Claus, anécdota de Carolina fuentes. La memoria de esa mañana sigue persiguiéndome incluso décadas después.

43:22 Era una niña de apenas unos 7 u 8 años viviendo en una pequeña casa en el campo con mis padres y mis 2 hermanos Mayores. Casi todos los años íbamos al hogar ancestral de nuestra familia en medio de las montañas de Virginia, en Estados Unidos. Nos hacía mucha ilusión llegar a ese sitio lleno de pieles. Con una chimenea enorme y construido en madera. Era una época especial para nosotros, llena de alegría y emociones. Pero esa noche en particular todo cambió. La nevada había cubierto nuestro pequeño pueblo como un manto blanco y las luces de Navidad que te lavan en todas las casas cercanas.

44:19 Habíamos cenado en familia, compartiendo risas y regalos, cuando, de repente, el reloj de la abuela marcó la medianoche con un luminoso tañido, los fuegos crepitaban en la chimenea y el viento aullaba fuera, creando una atmósfera que lava la sangre pero que se suavizaba por la sensación festiva en el ambiente. Mis padres nos incitaron a Acostarnos, pero la emoción de la Navidad aún latía en nuestros corazones. Decidimos quedarnos despiertos para esperar a Santa Claus. Ellos aún no querían rompernos la ilusión de que existía ese personaje, así que trataron de que no viéramos cuando se colocaron los regalos.

45:16 Nos arrebujamos en nuestras mantas y nos acomodamos junto a la ventana, observando ansiosamente el cielo estrellado. No pasó mucho tiempo antes de que notáramos algo inusual. Un destello rojo y brillante iluminó el cielo descendiendo lentamente hacia la casa. Mis hermanos y yo nos miramos con asombro. Era él, era Santa Claus. El ruido de golpes fuertes resonaron en el techo de nuestra casa y un escalofrío recorrió mi columna vertebral. Las risas Infantiles se convirtieron en suspiros de asombro.

46:05 Corrimos a la sala sin importarnos lo que nos habían dicho nuestros padres antes. Pero cuando la figura misteriosa finalmente descendió por la chimenea, todos los vestigios de alegría desaparecieron, el hombre que emergió. De la oscuridad. De la chimenea no se parecía en nada a la imagen alegre de Santa Claus que habíamos imaginado, tenía una barba blanca y enmarañada, pero. Sus ojos eran oscuros, como la noche, y brillaban con una malicia inquietante. Su traje rojo estaba raído y desgarrado y su aspecto general parecía descuidado y tenebroso.

46:57 Mi padre, valiente, como siempre, se adelantó para enfrentarlo. ¿Quién eres tú? Le preguntó con voz temblorosa. Al ver que un ser extraño se presentaba en nuestro hogar, creo que tenía más urgencias de hacerle frente por la presencia de nuestra madre y los pequeños. Ella ya había corrido a interponer su cuerpo entre nosotros y el ente. El hombre misterioso no respondió de inmediato. En cambio, comenzó a mirarnos a cada uno de nosotros. Con una mirada penetrante, como si estuviera buscando algo en lo más oscuro de nuestras almas, sus ojos se detuvieron en mí y sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. El ser se puso como loco diciendo que tenía que encontrar algo, algo que había perdido allí. Mis padres intercambiaron miradas preocupadas. Mientras que mis hermanos y yo nos aferrábamos el uno al otro aterrorizados que podía haberse perdido en nuestra casa, que atrajera a este hombre tan extraño. En medio de la noche de Navidad, la persona comenzó a moverse por la sala, examinando cada rincón con una obsesión que nos llenaba de temor.

48:30 Habría armarios, revisaba debajo de los muebles y revisaba cada rincón de la habitación. Cada vez que tocaba un objeto parecía extraer algo de él, como si estuviera absorbiendo algo invisible. Mis padres intentaron detenerlo, pero sus esfuerzos fueron en vano. El hombre era increíblemente fuerte y nadie podía detenerlo. Ya había arrojado a mi padre contra el suelo, quebrando uno de sus tobillos. Y. Mi madre era la única que nos trataba de proteger con su propio cuerpo, siguiendo al hombre con toda la voluntad que tenía, seguía buscando algo, algo que sólo él sabía que era el tiempo. Pasó lentamente.

49:24 Y el reloj de la abuela seguía marcando las horas mientras el hombre misterioso continuaba su búsqueda implacable. Mis hermanos y yo estábamos aterrorizados, atrapados en una pesadilla. En medio de lo que debería haber sido una noche de alegría, me quedé inmóvil mirando fijamente al hombre misterioso. Mientras sus palabras resonaban en mis oídos, su comportamiento no quedaba con la imagen que tenía de Santa. Finalmente encontró lo que buscaba en un desván y vino corriendo en nuestra dirección.

50:09 Aventó a mi madre de un manotazo y me entregó el regalo envuelto en papel antiguo, mi corazón. Latió con fuerza. Lleno de una mezcla de miedo y curiosidad con manos temblorosas, tomé el regalo y comencé a desgarrar el papel con cuidado. Mis padres y hermanos observaban con ansiedad mientras el papel caía al suelo, revelando el contenido del regalo. Pero lo que encontré en su interior me dejó sin aliento. Era una fotografía en blanco y negro de nuestra familia, tomada en ese mismo momento.

50:55 Mis padres, mis hermanos y yo estábamos en la imagen con expresiones de sorpresa y temor en nuestros rostros, mirando hacia la chimenea donde el hombre misterioso había aparecido. Era imposible. ¿Cómo podía haber tomado esa foto en ese mismo instante? Miré de nuevo al hombre que ahora sonreía de manera perturbadora. Un recuerdo de esta noche murmuró con voz ominosa un recuerdo de mi visita, indicó con una expresión que me heló la sangre.

51:36 Mis padres intentaron hablar con él, exigir respuestas, pero el hombre simplemente se volvió hacia la chimenea. Y desapareció en la oscuridad, dejándonos atónitos y desconcertados. Miramos la fotografía en nuestras manos una y otra vez, tratando de entender lo que había sucedido. Los días siguientes fueron una mezcla de confusión y temor. Mostramos la fotografía a amigos y vecinos. Buscando respuestas, pero nadie podía explicar cómo alguien podría haber tomado una foto en tiempo real. De esa manera.

52:20 Nadie había visto ni escuchado hablar de un hombre como ese antes. La Navidad perdió su encanto para nosotros, después de esa experiencia, la casa que solía llenarse de alegría y risas durante la temporada. Se llenó de una sombra ominosa. Nos preguntamos constantemente quién era el hombre misterioso y que quería de nuestra familia si se volvería a presentar. Mis hermanos y yo pasamos noches sin dormir, temiendo que el hombre pudiera regresar en cualquier momento. Mis padres también estaban nerviosos y preocupados. Y nuestro hogar se convirtió en un lugar tenso y cargado de ansiedad.

53:11 A medida que los años pasaron, la llegada de Santa Claus se convirtió en una época de anticipación y temor para la familia. El primer regalo que recibimos de él, la fotografía en blanco y negro de nuestra familia, tomada en ese mismo momento, fue solo el comienzo cada Navidad sin falta. Un nuevo paquete llegaba a nuestra puerta envuelto en papel antiguo y adornado con un lazo rojo oscuro. No sabíamos cómo lo hacía ni por qué nos elegía a nosotros, pero cada regalo que recibíamos de él solo intensificaba nuestra inquietud.

53:58 Los regalos variaban en contenido, pero todos tenían un toque siniestro. Hubo una ocasión en la que encontramos un reloj de bolsillo antiguo con las agujas detenidas en el momento exacto de su llegada a nuestra casa, otra vez un cofre lleno de recortes de periódicos con noticias de accidentes y tragedias que habían ocurrido en nuestro pueblo, con fechas que coincidían con las visitas anteriores. Mis padres intentaron todo para descubrir la identidad del hombre misterioso que se hacía pasar por santa. Contactaron a la policía, pero no pudieron ofrecer ninguna pista sólida.

54:48 Contrataron también a un investigador privado, quien llegó a la misma conclusión, nadie parecía saber quién era o cómo lograba entrar en nuestra casa año tras año. El temor comenzó a afectar nuestra vida cotidiana. Cada vez que llegaba diciembre nos poníamos nerviosos y cautelosos, incluso tratamos con dejar de ir a la casa, pero eso no funciono así. Estuviéramos en un destino de playa. El lente nos continuaba acechando. Revisábamos las puertas y ventanas varias veces antes de acostarnos.

55:32 Pero eso no parecía detener al hombre misterioso. Siempre encontraba una manera de entrar y dejar su regalo Macabro. Con el tiempo, la atmósfera en nuestra casa se volvió sombría y opresiva. Durante la temporada navideña, los adornos festivos perdieron su brillo y las luces parpadeantes nos recordaban los ojos oscuros y malévolos del hombre. Mis hermanos y yo hablábamos en susurros en las noches preguntándonos porque nuestra familia había sido elegida para esta macabra tradición, las teorías sobre quién era aquel hombre y porque. Hacía lo que hacía.

56:19 Eran numerosas, algunos decían que era un espíritu vengativo, otros pensaban que podría ser un antiguo habitante del pueblo que había encontrado un camino hacia la inmortalidad. Las historias se multiplicaban, pero ninguna proporcionaba respuestas sólidas. un año. Cuando yo estaba a punto de cumplir 17, decidí enfrentar al ente. Yo misma estaba harta de vivir bajo su sombra y quería descubrir la verdad detrás de su presencia en nuestras vidas. La noche de su llegada. Me senté junto a la chimenea esperando. Sabía que vendría como siempre y no me decepcionó. Alrededor de la medianoche, la sala se llenó de una extraña neblina roja y su figura emergió una vez más de la chimenea. Esta vez no me quedé paralizada por el miedo. Me enfrenté a él con determinación y le exigí respuestas.

57:31 Le pregunté quién era mi voz temblorosa pero firme el ser. Me miró con una sonrisa que me hizo tambalear. Me respondió con sorna que era Santa Claus. No pude más. Le grite que se alejara, que no podía entrar a donde yo estuviera, que se lo prohibía. Y entonces saque mi arma secreta. Una botella de agua bendita que le rocié completamente en el cuerpo. El ser comenzó a retroceder y huyó por la chimenea. Desde entonces, la llegada de Santa Claus en Navidad se detuvo.

58:15 La Navidad finalmente recuperó su brillo y alegría para nuestra familia. Pero la sombra del ser nunca desaparecerá por completo de nuestras. Vidas. Cada año, cuando el invierno llega y las luces parpadean, recordamos la extraña y aterradora tradición que vivimos con Santa Claus, el otro santa historia compartida por sami Méndez desde que. Éramos niños. Mi amigo Jerry. Había sido un creyente inquebrantable de Santa Claus.

58:58 Él tiene una deficiencia en el crecimiento, así que es un poco diferente a los chicos normales, tanto física como mentalmente, pero eso no impedía que fuéramos. Amigos. Recuerdo que todos los años sin falta se sentaba junto a la ventana de su casa en Nochebuena. Esperando ansiosamente ver al legendario personaje volando en su trineo tirado por renos. Pese a que una vez que crecimos le insistimos que no era real, él tenía el corazón de un pequeño, así que no nos creía y esperaba que llegara Santa Claus durante décadas.

59:46 Esta tradición parecía más una muestra de su devoción que una búsqueda realista de santa. Y como no tenía nada de malo, le seguimos. El juego después de todo, era de las pocas alegrías que podía tener jerry en la vida y no creíamos que fuera a dañar a nadie. Sin embargo, un año todo cambió. Era una noche buena, como cualquier otra. Cuando decidí acompañar a jerry en su vigilia junto a la ventana, estaba de regreso en el pueblo de mis padres y ellos habían quedado en celebrar con los vecinos. Nos sentamos en silencio mirando fijamente al cielo estrellado mientras los copos de nieve caían suavemente. Sobre el paisaje invernal.

1:00:42 Horas pasaron sin nada fuera de lo común y comenzaba a creer que este año sería como todos los anteriores, estaba tratando de convencer a mi amigo de ir por la cena o platicar con el resto de sus familiares y amigos, pero entonces, justo cuando la medianoche se aproximaba, jerry agarró mi brazo con fuerza y señaló hacia el cielo. Lo que vi me dejó sin aliento, algo que parecía ser un trineo. Salía del camino del bosque con un hombre vestido de Santa al volante.

1:01:26 El vehículo era guiado por caballos, no por renos. Por un momento pensé que alguien había contratado a esa persona para hacerle la noche a Jerry, sin embargo. Una sensación extraña en mi estómago comenzó a gestarse. Se me seco la boca por la anticipación del suceso que estábamos viendo. Perdimos de vista un momento, esa aparición, y de pronto vimos que un hombre vestido de Santa se acercaba a la ventana. Su mirada era amable y alegre y su voz tenía un tono reconfortante cuando nos saludó con un. Feliz Navidad.

1:02:10 Y su conocida risa, antes de que pudiera detenerlo, porque no estábamos seguros de que no era alguna persona malintencionada, jerry salió corriendo en su dirección. El resto de las personas estaban muy concentradas en el festejo como para avisarles, así que fui en dirección de mi amigo jerry ya estaba platicando con él. Emocionado, le preguntó a Santa si podría mostrarle su taller en el Polo Norte y si podía conocer a los renos. Pero mientras hablaba con nosotros, algo parecía estar mal.

1:02:53 Había un destello inquietante en sus ojos, como si ocultara algo detrás de su sonrisa amigable y su risa, en lugar de alegrarnos, nos llenó de un escalofrío inquietante. El supuesto santa invitó a jerry a subirse al trineo, que estaba aparcado a unos metros de nosotros. Le dije que no subiera, pero el hombre me empujó con fuerza, tirándome al suelo sin darme tiempo de ayudar a jerry, que ya se había montado al vehículo de Santa Claus. Pero su sonrisa se ensanchó de manera inquietante y se volvió hacia el trineo. Donde jerry ya estaba sentado ansiosamente y enseguida brincó para partir en la noche.

1:03:47 Me asusté bastante, así que regresé corriendo a la casa para contar lo que había pasado y que alguien se había llevado a jerry. Pasaron horas y jerry no regresaba. Ya habíamos llamado a la policía y su madre lloraba desconsoladamente. Todos teníamos un sabor amargo en la boca, pero yo especialmente me sentía culpable por no haber podido proteger a mi amigo y las lágrimas me corrían por la cara sin parar. No pude dormir, me quede junto a la ventana de los vecinos que me dejaron quedarme al verme así de desconsolado.

1:04:30 Por jerry. Finalmente. Cuando el amanecer comenzaba a teñir el horizonte, escuché un ruido distante. Vi a mi amigo caminando tambaleándose por el sendero de la Casa. Parecía haber salido de un pequeño bosque que estaba en una de las esquinas del condominio. Tenía un aspecto pálido y aterrorizado, como si hubiera visto algo que lo había dejado traumatizado. Salí corriendo de la casa en su encuentro. Cuando jerry me vio, se dejó caer, incapaz de hablar. Grité como un loco para que sus padres salieran. Le tomé en brazos y traté de despertarlo, pero no reaccionaba.

1:05:22 Los vecinos, al ver lo que pasaba, llamaron a una ambulancia y jerry se la pasó 3 días en el hospital. No tenía señales de violencia física, pero no quería decir una palabra de nada, ni de lo que pasó, ni de ninguna otra cosa. Las cosas cambiaron drásticamente para él. El brillo de su personalidad se desvaneció y en su lugar lo que quedó fue una sombra de lo que solía ser la obsesión que había tenido toda su vida con la Navidad. Y en particular, con Santa Claus se transformó en un miedo constante y paralizante noches enteras, jerry se quedaba despierto vigilando su ventana, como si esperara la llegada del hombre de la Túnica Roja. En cualquier momento.

1:06:21 No importaba cuántas veces le asegurara que Santa Claus era solo una invención alegre. Su mirada fría y siniestra en aquella noche buena seguía atormentándolo. El temor de que Santa Claus lo estuviera observando constantemente se apoderó de él cada año. Cuando llegaba diciembre, su ansiedad aumentaba y a medida que se acercaba la noche buena, sus temores se volvían insoportables. Creo que fue por la culpa. Pero en cuanto se abrió la posibilidad de regresar a mi pueblo, lo hice y me pasaba todo el tiempo que podía con jerry.

1:07:08 Siempre lo había apreciado, pero ahora era el hermano que nunca había tenido. Jerry dejó de celebrar la Navidad y evitó los festivales y las reuniones familiares, temiendo que la figura siniestra de Santa Claus apareciera en cualquier momento. La Última Vez que lo había visto estaba al borde de la locura y no podía soportar la idea de que mi amigo estuviera sufriendo en silencio. Cuando llegué a su casa lo encontré en un estado deplorable. Había perdido peso, tenía ojeras bajo los ojos y su mirada estaba llena de paranoia.

1:07:52 Sus padres habían cometido el error de darle un dispositivo con Internet para que buscara algo más que le gustara y me contó que había estado investigando a escondidas todo lo que pudo sobre Santa Claus y que había descubierto teorías y leyendas perturbadoras. Había encontrado teorías conspirativas que afirmaban que Santa Claus. Era parte de una organización secreta que controlaba la mente de las personas y recopilaba información sobre sus vidas. Aunque yo pensaba que estas ideas eran producto de su paranoia, no podía ignorar el cambio aterrador que había experimentado una noche. Mientras estábamos viendo una película en la sala, Jerry me contó sobre un sueño extraño recurrente. Que lo había estado atormentando en el sueño. Estaba solo en una sala blanca y estéril, con Santa Claus mirándolo fijamente.

1:08:57 La figura de Santa tenía una mirada fría y siniestra. Y le decía Yerry, que conocía todos sus secretos más oscuros, no le comente nada, pero estaba convencido de que ese desgraciado. Lo había secuestrado para hacerle cosas. Indecibles. Le dejé contarme sus supuestos sueños para no alarmarlo, pero sentía que la sangre me hervía cada vez que me decía que santa le había dicho que lo estaría vigilando. Siempre no importaba cuánto intentara tranquilizarlo. Jerry estaba atrapado en una espiral de miedo y paranoia que no parecía tener fin. Me preguntaba si había alguna forma de ayudarlo, de sacarlo de esta pesadilla en la que se había convertido su vida. La única forma que encontré de hacerlo fue hacerle compañía y asegurarme de que no se quedará solo ni 1 segundo en noche buena.

1:10:03 Quisiera decirles que este relato tiene un final feliz, pero a la fecha. Jerry está al borde del colapso cada que llegan las Navidades. Al menos estoy agradecido de que pudiera volver. A nosotros les cuento este relato tan triste y horrendo que me parte el alma para que cuiden bien Asus pequeños, sean especiales como jerry o no, todos son susceptibles a que el horror del comportamiento humano los alcance. Muchas gracias por escucharme. Muy buenas noches a todos. Mi nombre es Martín Téllez.

1:10:48 La experiencia que les contaré me sucedió hace ya 25 años por mis malas calificaciones y mi bajo rendimiento que tenía en la preparatoria. Mi padre me dijo que quizás trabajando aprendería lo que era ganar el dinero. Y así valoraría el esfuerzo que ellos hacían para que sus hijos estudiarán y tuvieran una buena educación y un buen futuro. Recuerdo que sus palabras no me hicieron el efecto que él esperaba. Yo era joven y no me importaba que hicieran ellos para darnos dinero y mandarnos a la escuela.

1:11:29 Mi padre se dio cuenta de mi indiferencia, así que hizo unas cuantas llamadas. Y un amigo de él le contó que en su trabajo estaban solicitando personal por las fiestas decembrinas, así que sin más me compró la solicitud de trabajo y él me ayudó a llenarla con mis datos. Esa misma tarde me llevó a entregarla bien. Dicen que uno sale a buscar empleo y rogando a Dios no encontrarlo y eso era lo que yo iba deseando. Que no me lo dieran, pues quería divertirme esa Navidad en compañía de mis camaradas. Pero para mi mala suerte sí me dieron el trabajo. Este era un almacén de productos para el hogar, ropa, juguetes. En él había todo lo que buscaran. Por momentos pensé que me darían de vendedor en la tienda, pero sin embargo me mandaron al turno de la noche. Ahí había otros empleados, los cuales surtían la tienda con los productos que se habían vendido durante el día y los vendedores no perdieran el tiempo en andar surtiendo. Molesto y un tanto frustrado.

1:12:52 Me tuve que hacer a la idea de trabajar por las noches. Por un lado vi el lado positivo de esto para mí. ¿Podría echarme un sueñito? Y antes de que abrieran la tienda surtir rápidamente y nadie se daría cuenta que equivocado estaba. Ya en la noche del día siguiente me presenté a trabajar conmigo. Había 7 personas, incluyéndome, para laborar en el almacén. Eran 3 de seguridad el encargado y 3 que nos encargaríamos de llevar las mercancías a piso.

1:13:34 Aquello era muy grande y muy bellamente decorado con árboles navideños, luces y esferas por toda la tienda, con guías de pinos, con muérdagos. En el primer piso sobresalía un Santa Claus de casi 2 m de altura. Mi jefe me contó que ese había sido adquirido hacía poco. Decoraba la mitad del almacén. Ya que en ese tiempo se podía uno ir a diferentes departamentos, ropa, calzado, etcétera, había otro Santa Claus ubicado en el segundo piso, en la entrada de la juguetería. No era tan alto como el otro, pero este santo en verdad causaba miedo.

1:14:23 Mi jefe me contó que este había sido el primero que trajeron. Cuando se inauguró la tienda, allá por los años de 1960, ese santa era horrible. La pintura en su rostro se veía agrietada por el paso del tiempo. Parecía que el plástico se desprendía de su rostro. La tonalidad se toma el dúctil cuando ya está viejo, los cachetes rojos, su barba blanca, que pareciera que era lo único que habían reemplazado porque su traje rojo. Ya se apreciaba algo viejo, como todo el algo.

1:15:04 Me decía que esas 2 semanas no serían las vacaciones que yo creía aparte, el ambiente en ese almacén no se respiraba ni se sentía el espíritu navideño. Allí había un espíritu y no era nada bueno. Ya tenía casi una semana cuando empecé a hacer de las mías. En mi reverencia de juventud, en varias ocasiones me colocaba frente al horrible Santa Claus y empecé a decirle cuántas estupideces se me venían a la mente y más me incitaba a denigrarlo como si de una persona se tratase, pues con las carcajadas de mis compañeros, más insultos, le decía. Así.

1:15:52 Comenzaron a pasar mis noches en el almacén. Y cada vez que pasaba frente al viejo Santa Claus le decía de insultos. Pero eso estaba por terminar. Ya faltaban unas cuantas noches para la Navidad y mi contrato acabaría, pero no sin antes llevarme unas cuantas desagradables experiencias. Me encontraba en mi rutina de diretes con Santa cuando uno de los guardias de seguridad se detuvo a mi lado sin que yo me diera cuenta. Hasta que me habló no les miento. Don Gerardo me dio un susto de muerte, me advirtió que me dejara de tonterías, que ese Santa Claus parecía tener alma propia. Por unos momentos creí que solo era para asustarme o me jugaba una broma tonta, como las que yo hacía. Me tomó del hombro y me alejó del Santa Claus. Y fue cuando comenzó a contar varias experiencias que varios empleados tuvieron con ese objeto, que en apariencia era inanimado.

1:17:06 La dueña del almacén había sido una señora inglesa desde un inicio que se abrieron las puertas del almacén, siempre con la venta de artículos para el hogar. Siempre tuvo auge y no caía como las que se encontraban a su alrededor y a los pocos años era una de las tiendas más grandes. Ese Santa Claus llegó al año siguiente para adornar la tienda en épocas navideñas. La venta y la novedad de aquel muñeco atrajo a muchos clientes, niños que venían con sus padres y las ventas de los juguetes eran muy buenas.

1:17:49 Y más cuando se comenzaron a tomar fotografías con santa. Las malas lenguas aseguraban que ese santa tenía algo maligno en su interior. Muchos decían que dentro del molde había una persona muerta porque cada año se sentía muy pesado. Imposible en ocasiones que no se podía mover hacia donde lo querían colocar. La dueña se reía. Y se acercaba diciéndole palabras que ellos no entendían. Cuando terminaba, los miraba a todos y sonreía de una manera que les causaba escalofríos.

1:18:32 Fue allí cuando se ganó el apodo de. La. Bruja inglesa, otros que era el alma del marido muerto que se había metido al muñeco, pero dejando a un lado eso. Lo más probable era que tenía trabajos oscuros para que la tienda tuviera las mejores ventas en la Navidad. Mitos y mitos comenzaron a circular por la tienda, entre ellos que a varios empleados que se quedaban a trabajar hasta muy tarde en la noche juraban que el Santa Claus, a puertas cerradas desaparecía del sitio donde lo habían colocado. Para encontrarlo minutos después, ya en su sitio, así como cambiaba de posición en la que usualmente debería de estar. Como les conté hace unos momentos, seguí creyendo que era sólo una bola de mentiras o cuentos para asustarme sin más. Don Gerardo me dijo que anduviera con cuidado y respetar a Santa Claus si no quería que me diera un susto de muerte. Y quizás hasta el loco terminaría con lo que podía ver en las noches.

1:19:49 Me idea el viejo irse para seguir con su recorrido. No sé si fue por lo que me había contado, que si me sentí un poco nervioso. Ya no quise seguir trabajando junto al Santa Claus. Así que busqué a los demás porque. Aunque no lo crean, no tenía la intención de andarle jugando al valiente. A la noche siguiente nos mantuvimos ocupados. Yo andaba de mal humor, pues mis amigos tenían una celebración y yo, encerrado en aquel almacén, no hacía mi labor bien y desquité mi frustración con el horrible Santa Claus ya por la madrugada. Habíamos terminado de surtir el almacén. Cuando mi jefe me dio chance de dormirme un rato, me fui a acomodar entre las cajas de almohadones y edredones. Apenas si me podían distinguir entre tantas cosas. Tardé un poco en quedarme dormido y cuando lo estaba consiguiendo escuché que alguien se acercaba. Pero los pasos eran distintos.

1:21:03 Porque parecían arrastrar sus pies. Entre más se acercaba, más extraños eran porque estos nos escuchaban como plástico hueco, no que fueran de una persona trate de cubrirme aún más para que no me vieran apenas y sacaba un poco parte de mi nariz para respirar y mis ojos no hice ruido. Y más me metía entre los edredones cuando miré una sombra que reflejaba una de las lámparas de la bodega. Esta se acercaba, cerré mis ojos para dormir y no prestar atención al que fuera pasando, pero casi me da un infarto. ¿No era el Santa Claus horrible del que don Gerardo me había dicho?

1:21:57 Era verdad, era enorme. Y me sentía miserable, pequeño. El miedo que sentía era una reacción normal ante lo que tenía frente a mí. En ese momento recordé a mi padre, que me dijo que para combatir el miedo uno tenía que enfrentarse a los peores miedos. Pero lo que yo miraba no era para nada enfrentable, sino para mantenerme fuera de su alcance. Prefería al otro santa que a ese, porque al otro le hubiera insultado como lo hacía y me hubiera echado a correr.

1:22:40 Pero ese media casi 2 m y yo chaparro ni cuando le ganara, así que no me quedó de otra más que esperar a que se fuera, pero debo aclarar que tenía tanto miedo que ya me era imposible moverme. Ni de Dios ni de rezar. Me acordaba. Creo que esa cosa sabía que yo estaba ahí porque se quedó quieto. Se comenzó a girar hacia los edretones y cuando quedó frente ya era poca la visibilidad de verlo. Solo se veía la poca luz que se filtraba por su barba.

1:23:20 Comencé a sudar frío por el temor de que se abalanzara sobre mí. Cerré los ojos nuevamente esperando que me atacara. Si hablaba o no, no sé qué demonios haría. Pasaron unos segundos y comencé a escuchar que mi jefe me llamaba desde el otro lado de la bodega. Como no salía palabra alguna, comencé a llorar. Nuevamente lo escuché, pero más cerca de donde me encontraba y fue cuando pude abrir los ojos. Y ese santa ya no estaba ahí, como si fuera un resorte surgí de entre los edredones y las almohadas.

1:24:03 No sé como lo hice, pero salí corriendo de ahí. Les juro que fui a parar hasta el área de checado y lockers, el guardia que se encontraba ahí. Me sonrió y me preguntó Si Santa ya me había asustado. Pero no hubo necesidad de contestarle, pues sudaba frío y temblaba como si fuera una gelatina. No le conté a nadie lo sucedido esa noche. Definitivamente ya no regresaría la noche siguiente a trabajar. Ya sólo faltaban 3 días para Navidad y que se fuera todo al diablo con ese Santa Claus demoníaco en el almacén. Cuando llegue a casa le conté a mi madre. Que ya no iba a volver a ese trabajo ni diciéndole lo que había pasado, me creyeron, me dijeron que sólo era una excusa y esa misma noche me obligaron a presentarme a trabajar. Mi jefe nos dijo que sólo nos quedaban 2 noches para que terminara nuestro contrato y ya no regresaríamos al almacén, sólo aquellos que contrataban para quedarse más tiempo. Para mí esas 2 noches fueron las más largas de mi vida. Fueron una tortura porque en verdad en ese almacén si espantaban y yo no había sido el único que había pasado, por eso esa noche antes de comenzar, me

1:25:34 metí al área donde estaba aquel enorme santa, tuve que tocarlo para cerciorarme que no podía moverse, pues lo sujetaban 2 enormes tablas para que. No se resbalara. Estas se encontraban cubiertas con unos árboles navideños como parte de la decoración. Además batallé para entrar a verlo y también se me dificultó al salir. No había manera de que esta estatua se anduviera paseando por toda la tienda cuando esta estaba ya en penumbras. Esa fue la última noche que Benjamín se presentó a trabajar.

1:26:16 Como yo había decidido no andar solo por el almacén, me dispuse ayudar a mis compañeros para tener compañía. Por si esa. Cosa se le ocurría nuevamente atentrarse paseando por la tienda Benjamín me contó algo y ya no tuve dudas, que ahí pasaba algo maldito porque no solo lo que don Gerardo me contó, sino la experiencia que yo tuve y la de Benjamín. ¿No te han espantado? Me preguntó muy serio. En ese momento no le conté lo que me había sucedido y el prosiguió sin esperar respuesta alguna y me dijo a mi sí ese maldito santa de la entrada de la juguetería. Sentí pena por él, pues sabía lo que había pasado. Al sentir miedo, Benjamín comenzó a llorar. Me hizo jurarle que no le contaría a nadie. También me dijo que esa sería su última noche en el trabajo. En estos días de festividad también tiene su lado siniestro oscuro y paranormal.

1:27:27 En Navidad me comenzó a relatar que eran alrededor de las 3:00 de la madrugada cuando terminó de colocar los juguetes en los anaqueles. Fue en esos momentos que me miró pasar y supo que ya era el momento de salir de ahí, pues cada vez que se quedaba solo se sentía observado. En una ocasión, aquel muñeco de fibra estaba con su cabeza volteada hacia donde él se encontraba. Pensó que había sido uno de nosotros, pero reaccionó que aquel muñeco no podía moverla, pues estaba hecho de una sola pieza. No había unión en ninguna otra parte de aquel Santa Claus. A partir de esa noche comenzó a experimentar cosas extrañas. En una ocasión, al pasar junto a él, el rostro de éste era diferente.

1:28:25 Su sonrisa era de lo más macabra. Al igual que la posición de sus ojos parecía tener una mirada siniestra, se acercó más a él para cerciorarse que en verdad no lo estaba imaginando. Al acercarse demasiado, sus ojos se movieron y su sonrisa se hizo aún más amplia. Benjamín ya no quería estar ahí como ya nos habían dado. El aguinaldo era viernes, sería fin de semana, saldría por la mañana y ya no iba a regresar. Eso fue suficiente para mí y no me esperaría a que me dieran otro susto.

1:29:07 Esa noche nos mantuvimos juntos, estábamos atentos ante cualquier sonido extraño en el almacén. Ya solo faltaban 2 horas para salir del trabajo. Cuando vi como Benjamin comenzó a Hiper ventilar, miré de reojo hacia donde él veía en la parte de las escaleras. Ahí estaba el Santa Claus del primer piso. No se observaba por el cristal de Barandal de las escaleras. Sentí como un líquido caliente, me escurría por entre las piernas y Benjamin empezó a llorar. No quise mirar hacia otro lado y jalé a mi compañero para salir de ese sitio.

1:29:50 El miedo hace que la adrenalina te ponga histérico, te hace hacer estupideces y llorar como un niño. Corrimos hacia el área de lockers. Ahí estaban todos reunidos y nos trataron de tranquilizar. Lo vuelvo a repetir. No éramos los únicos que mirábamos y escuchábamos cosas raras en ese trabajo. Esas cosas parecían que cobraban vida durante las festividades decembrinas o de plano si estaba poseído. Como lo contó don Gerardo, ya no me importó terminar mi trabajo lo que restaba de la madrugada. Llegaron las 6:00 de la mañana.

1:30:33 Y salí del almacén para ya jamás regresar. Esa fue para mí una de las Navidades más horribles que había tenido. No la disfruté por el miedo que aún me embargaba. Nada de lo que hacían en la casa me alegraba ni los regalos, la cena, nada disfruté. Sentía pánico al ver el árbol porque parecía que detrás de él saldrían aquellos horribles Santa Claus. Sentía pánico al ver el árbol de Navidad, porque parecía que detrás de él saldrían aquellos horribles Santa Claus.

1:31:15 Por muchos años evite la Navidad, así como a Santa Claus, ya fuera alguien vestido, un simple muñeco del tamaño que fuera. Tiempo después aquel almacén se termino en un incendio. Precisamente en una noche de Navidad, por desgracia, fallecieron 2 de los guardias del turno nocturno. A uno de ellos yo lo conocí cuando trabajé aquel año. Recuerdo las fotografías que salieron en los periódicos y la primera imagen que aparecía era de aquel Santa Claus maldito que ni siquiera el fuego. ¿Le hizo daño alguno? Santa Claus.

1:32:04 Anécdota de Carolina Fuentes. La memoria de esa mañana sigue persiguiéndome. Incluso décadas después. Era una niña de apenas unos 7 u 8 años viviendo en una pequeña casa. En el campo, con mis padres y mis 2 hermanos mayores, casi todos los años íbamos al hogar ancestral de nuestra familia en medio de las montañas de Virginia, en Estados Unidos. Nos hacía mucha ilusión llegar a ese sitio lleno de pieles con una chimenea enorme y construido en madera. Era una época especial para nosotros. Llena de alegría y emociones.

1:32:58 Pero esa noche en particular, todo cambió. La nevada había cubierto nuestro pequeño pueblo como un manto blanco y las luces de Navidad que te lavan en todas las casas cercanas. Habíamos cenado en familia compartiendo risas y regalos. Cuando de repente, el reloj de la abuela marcó la media noche con un luminoso tañido, los fuegos crepitaban en la chimenea y el viento aullaba fuera, creando una atmósfera que lava la sangre pero que se suavizaba por la sensación festiva en el ambiente, mis padres nos incitaron a Acostarnos. Pero la emoción de la Navidad aún latía en nuestros corazones. Decidimos quedarnos despiertos para esperar a Santa Claus. Ellos aún no querían rompernos la ilusión de que existía ese personaje, así que trataron de que no viéramos cuando se colocaron los regalos.

1:34:12 Nos arrebujamos en nuestras mantas. Y nos acomodamos junto a la ventana, observando ansiosamente el cielo estrellado. No pasó mucho tiempo antes de que notáramos algo inusual. Un destello rojo y brillante iluminó el cielo descendiendo lentamente. Hacia la casa. Mis hermanos y yo nos miramos con asombro, era él era Santa Claus. El ruido de golpes fuertes resonaron en el techo de nuestra casa y un escalofrío recorrió mi columna vertebral.

1:34:56 Las risas Infantiles se convirtieron en suspiros de asombro. Corrimos a la sala sin importarnos lo que nos habían dicho nuestros padres antes. Pero cuando la figura misteriosa finalmente descendió por la chimenea. Todos los vestigios de alegría desaparecieron. El hombre que emergió de la oscuridad de la chimenea no se parecía en nada a la imagen alegre de Santa Claus que habíamos imaginado. Tenía una barba blanca y enmarañada, pero sus ojos eran oscuros, como la noche, y brillaban con una malicia inquietante. Su traje rojo estaba raído y desgarrado y su aspecto general parecía descuidado y tenebroso.

1:35:52 Mi padre, valiente, como siempre, se adelantó para enfrentarlo. ¿Quién eres tú? Le preguntó con voz temblorosa al ver que un ser extraño se presentaba en nuestro hogar. Creo que tenía más urgencias de hacerle frente por la presencia de nuestra madre y los pequeños. Ella ya había corrido a interponer su cuerpo entre nosotros y el ente. El hombre misterioso no respondió de inmediato. En cambio, comenzó a mirarnos a cada uno de nosotros con una mirada penetrante, como si estuviera buscando algo en lo más oscuro de nuestras almas.

1:36:39 Sus ojos se detuvieron en mí y sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo. El ser se puso como loco diciendo que tenía que encontrar algo, algo que había perdido allí. Mis padres intercambiaron miradas preocupadas, mientras que mis hermanos y yo nos aferrábamos el uno al. Otro aterrorizados. Que podía haberse perdido en nuestra casa, que atrajera a este hombre tan extraño. En medio de la noche de Navidad, la persona comenzó a moverse por la sala, examinando cada rincón con una obsesión que nos llenaba de temor.

1:37:26 Habría armarios. Revisaba debajo de los muebles y revisaba cada rincón de la habitación. Cada vez que. Tocaba un objeto, parecía extraer algo de él, como si estuviera absorbiendo algo invisible. Mis padres intentaron detenerlo, pero sus esfuerzos fueron en vano. El hombre era increíblemente fuerte y nadie podía detenerlo. Ya había arrojado a mi padre contra el suelo, quebrando uno de sus tobillos, y mi madre era la única que nos. Trataba de proteger. Con su propio cuerpo siguiendo al hombre con toda la voluntad que tenía, seguía buscando algo, algo que solo él sabía que era el tiempo.

1:38:18 Pasó lentamente y el reloj de la abuela seguía marcando las horas mientras el hombre misterioso continuaba su búsqueda implacable, mis hermanos y yo. Estábamos aterrorizados, atrapados en una pesadilla. En medio de lo que debería haber sido una noche de alegría. Me quedé inmóvil, mirando fijamente al hombre misterioso mientras sus palabras resonaban en mis oídos. Su comportamiento no quedaba con la imagen que tenía de Santa. Finalmente encontró lo que buscaba en un desván. Y vino corriendo en nuestra dirección. Aventó a mi madre de un manotazo y me entregó el regalo envuelto en papel antiguo.

1:39:12 Mi corazón latió con fuerza, lleno de una mezcla de miedo y curiosidad con manos temblorosas. Tomé el regalo y comencé a desgarrar el papel con cuidado. Mis padres y hermanos observaban con ansiedad mientras. El papel caía al suelo revelando el contenido del regalo, pero lo que encontré en su interior me dejó sin aliento. Era una fotografía en blanco y negro de nuestra familia tomada en ese mismo momento. Mis padres, mis hermanos y yo estábamos en la imagen con expresiones de sorpresa y temor en nuestros rostros. Mirando hacia la chimenea donde el hombre misterioso había aparecido, era imposible, como podía haber tomado esa foto. En ese mismo instante miré de nuevo al hombre y ahora sonreía de manera perturbadora.

1:40:18 Un recuerdo de esta noche murmuró con voz ominosa un recuerdo de mi visita. Indicó con una expresión que me heló la sangre. Mis padres intentaron hablar con él, exigir respuestas, pero el hombre simplemente se volvió hacia la chimenea y desapareció en la oscuridad, dejándonos atónitos y desconcertados. Miramos la fotografía en nuestras manos una y otra vez, tratando de entender lo que había sucedido. Los días siguientes fueron una mezcla de confusión y temor. Mostramos la fotografía a amigos y vecinos buscando respuestas, pero nadie podía explicar cómo alguien podría haber tomado una foto en tiempo real.

1:41:14 De esa manera. Nadie había visto ni escuchado hablar de un hombre como ese antes. La Navidad perdió su encanto para nosotros. Después de esa experiencia, la casa que solía llenarse de alegría y risas durante la temporada, se llenó de una sombra ominosa. Nos preguntamos constantemente quién era el hombre misterioso y qué quería de nuestra familia si se volvería a presentar. Mis hermanos y yo pasamos noches sin dormir. Temiendo que el hombre pudiera regresar en cualquier momento, mis padres también estaban nerviosos y preocupados, y nuestro hogar se convirtió en un lugar tenso y cargado de ansiedad.

1:42:07 A medida que los años pasaron, la llegada de Santa Claus se convirtió en una época de anticipación y temor para la familia, el primer regalo que recibimos de él. La fotografía en blanco y negro de nuestra familia tomada en ese mismo momento fue sólo el comienzo. Cada Navidad sin falta, un nuevo paquete llegaba a nuestra puerta envuelto en papel antiguo y adornado con un lazo rojo oscuro. No sabíamos cómo lo hacía ni por qué nos elegía a nosotros. Pero cada regalo que recibíamos de él solo intensificaba nuestra inquietud.

1:42:54 Los regalos variaban en contenido, pero todos tenían un toque siniestro. Hubo una ocasión en la que encontramos un reloj de bolsillo antiguo con las agujas detenidas en el momento exacto de su llegada a nuestra casa. Otra vez. Un cofre lleno de recortes de periódicos con noticias de accidentes y tragedias que habían ocurrido en nuestro pueblo, con fechas que coincidían con las visitas anteriores. Mis padres intentaron todo para descubrir la identidad del hombre misterioso que se hacía pasar por santa.

1:43:38 Contactaron a la policía, pero no pudieron ofrecer ninguna pista sólida. Contrataron también a un investigador privado, quien llegó a la misma conclusión, nadie parecía saber quién era o cómo lograba entrar en nuestra casa año tras año. El temor comenzó a afectar nuestra vida cotidiana cada vez que llegaba diciembre. Nos poníamos nerviosos y cautelosos. Incluso tratamos con dejar de ir a la casa, pero eso no funcionó. Así estuviéramos en un destino de playa.

1:44:19 El lente nos continuaba acechando. Revisábamos las puertas y ventanas varias veces antes de acostarnos, pero eso no parecía detener al hombre misterioso. Siempre encontraba una manera de entrar y dejar su regalo Macabro. Con el tiempo, la atmósfera en nuestra casa se volvió sombría y opresiva. Durante la temporada navideña, los adornos festivos perdieron su brillo y las luces parpadeantes nos recordaban los ojos oscuros y malévolos del hombre, mis hermanos y yo.

1:44:59 Hablábamos en susurros en las noches preguntándonos porque nuestra familia había sido elegida para esta macabra tradición las teorías sobre quién era aquel hombre y porque. Hacía lo que hacía. Eran numerosas, algunos decían que era un espíritu vengativo, otros pensaban que podría ser un antiguo habitante del pueblo y que había encontrado un camino hacia la inmortalidad. Las historias se multiplicaban, pero ninguna proporcionaba respuestas sólidas. un año. Cuando yo estaba a punto de cumplir 17, decidí enfrentar al ente. Yo misma estaba harta de vivir bajo su sombra y quería descubrir la verdad detrás de su presencia en nuestras vidas. La noche de su llegada.

1:45:57 Me senté junto a la chimenea esperando. Sabía que vendría como siempre y no me decepcionó. Alrededor de la medianoche, la sala se llenó de una extraña neblina roja y su figura emergió una vez más de la chimenea. Esta vez no me quedé paralizada por el miedo. Me enfrenté a él con determinación y le exigí respuestas. Le pregunté quién era mi voz temblorosa pero firme el ser. Me miró con una sonrisa que me hizo tambalear. Me respondió con sorna que era Santa Claus. No pude más.

1:46:44 Le grite que se alejara, que no podía entrar a donde yo estuviera, que se lo prohibía. Y entonces saque mi arma secreta. Una botella de agua bendita que le rocié completamente en el cuerpo. El ser comenzó a retroceder y huyó por la chimenea. Desde entonces, la llegada de Santa Claus en Navidad se detuvo la Navidad. Finalmente recuperó su brillo y alegría. Para nuestra familia, pero la sombra del ser nunca desaparecerá por completo de nuestras vidas. Cada año, cuando el invierno llega y las luces parpadean, recordamos la extraña y aterradora tradición que vivimos con santa.

1:47:33 Claus, el otro santa, historia compartida por sami Méndez desde que éramos niños, mi amigo Jerry. Había sido un creyente inquebrantable de Santa Claus. Él tiene una deficiencia en el crecimiento, así que es un poco diferente a los chicos normales, tanto física como mentalmente, pero eso no impedía que fuéramos amigos. Recuerdo que todos. Los años sin falta se sentaba junto a la ventana de su casa en Nochebuena.

1:48:17 Esperando ansiosamente ver al legendario personaje volando en su trineo tirado por renos. Pese a que una vez que crecimos le insistimos que no era real, él tenía el corazón de un pequeño, así que no nos creía y esperaba que llegara Santa Claus durante décadas. Esta tradición parecía más una muestra de su devoción que una búsqueda realista de santa. Y como no tenía nada de malo, le seguimos. El juego, después de todo, era de las pocas alegrías que podía tener jerry en la vida y no creíamos que fuera a dañar a nadie. Sin embargo, un año todo cambió.

1:49:08 Era una noche buena, como cualquier. Otra. Cuando decidí acompañar a jerry en su vigilia junto a la ventana, estaba de regreso en el pueblo de mis padres y ellos habían quedado en celebrar con los vecinos. Nos sentamos en silencio, mirando fijamente al cielo estrellado mientras los copos de nieve caían suavemente sobre el paisaje invernal. Horas pasaron sin nada fuera de lo común y comenzaba a creer que este año sería como todos los anteriores, estaba tratando de convencer a mi amigo de ir por la cena o platicar con el resto de sus familiares y amigos, pero entonces, justo cuando la medianoche se aproximaba, jerry agarró mi brazo con fuerza y señaló hacia el cielo. Lo que vi me dejó sin aliento, algo que parecía ser un trineo. Salía del camino del bosque con un hombre vestido de Santa al volante.

1:50:22 El vehículo era guiado por caballos, no por renos. Por un momento pensé que alguien había contratado a esa persona para hacerle la noche a Jerry, sin embargo. Una sensación extraña en mi estómago comenzó a gestarse. Se me seco la boca por la anticipación del suceso que estábamos viendo. Perdimos de vista un momento, esa aparición, y de pronto vimos que un hombre vestido de Santa se acercaba a la ventana. Su mirada era amable y alegre y su voz tenía un tono reconfortante cuando nos saludó con un. Feliz Navidad.

1:51:06 Y su conocida risa, antes de que pudiera detenerlo, porque no estábamos seguros de que no era alguna persona malintencionada, jerry salió corriendo en su dirección. El resto de las personas estaban muy concentradas en el festejo como para avisarles, así que fui en dirección de mi amigo jerry ya estaba platicando con él. Emocionado, le preguntó a Santa si podría mostrarle su taller en el Polo Norte y si podía conocer a los renos. Pero mientras hablaba con nosotros, algo parecía estar mal.

1:51:49 Había un destello inquietante en sus ojos, como si ocultara algo detrás de su sonrisa amigable y su risa, en lugar de alegrarnos, nos llenó de un escalofrío inquietante. El supuesto santa invitó a jerry a subirse al trineo, que estaba aparcado a unos metros de nosotros. Le dije que no subiera, pero el hombre me empujó con fuerza, tirándome al suelo sin darme tiempo de ayudar a jerry, que ya se había montado al vehículo de Santa Claus. Pero su sonrisa se ensanchó de manera inquietante y se volvió hacia el trineo. Donde cherry ya estaba sentado ansiosamente y enseguida brincó para partir en la noche.

1:52:43 Me asusté bastante, así que regresé corriendo a la casa para contar lo que había pasado y que alguien se había llevado a jerry. Pasaron horas y jerry no regresaba. Ya habíamos llamado a la policía y su madre lloraba desconsoladamente. Todos teníamos un sabor amargo en la boca, pero yo especialmente me sentía culpable por no haber podido proteger a mi amigo y las lágrimas me corrían por la cara sin parar. No pude dormir, me quede junto a la ventana de los vecinos que me dejaron quedarme al verme así de desconsolado.

1:53:26 Por jerry, finalmente. Cuando el amanecer comenzaba a teñir el horizonte, escuché un ruido distante. Vi a mi amigo caminando tambaleándose por el sendero de la Casa. Parecía haber salido de un pequeño bosque que estaba en una de las esquinas del condominio. Tenía un aspecto pálido y aterrorizado, como si hubiera visto algo que lo había dejado traumatizado. Salí corriendo de la casa en su encuentro. Cuando jerry me vio, se dejó caer, incapaz de hablar.

1:54:08 Grité como un loco para que sus padres salieran. Le tomé en brazos y traté de despertarlo, pero no reaccionaba. Los vecinos, al ver lo que pasaba, llamaron a una ambulancia y jerry se la pasó 3 días en el hospital. No tenía señales de violencia física, pero no quería decir una palabra de nada, ni de lo que pasó, ni de ninguna otra cosa. Las cosas cambiaron drásticamente para él. El brillo de su personalidad se desvaneció y en su lugar lo que quedó fue una sombra de lo que solía ser la obsesión que había tenido toda su vida con la Navidad. Y en particular, con Santa Claus se transformó en un miedo constante y paralizante noches enteras, jerry se quedaba despierto vigilando su ventana, como si esperara la llegada del hombre de la Túnica Roja.

1:55:14 En cualquier momento. No importaba cuántas veces le asegurara que Santa Claus era solo una invención alegre. Su mirada fría y siniestra en aquella noche buena seguía atormentándolo. El temor de que Santa Claus lo estuviera observando constantemente se apoderó de él cada año. Cuando llegaba diciembre, su ansiedad aumentaba y a medida que se acercaba la noche buena, sus temores se volvían insoportables. Creo que fue por la culpa. Pero en cuanto se abrió la posibilidad de regresar a mi pueblo, lo hice y me pasaba todo el tiempo que podía con jerry. Siempre lo había apreciado, pero ahora era el hermano que nunca había tenido.

1:56:11 Jerry dejó de celebrar la Navidad y evitó los festivales y las reuniones familiares, temiendo que la figura siniestra de Santa Claus apareciera en cualquier momento. La Última Vez que lo había visto estaba al borde de la locura y no podía soportar la idea de que mi amigo estuviera sufriendo en silencio. Cuando llegué a su casa lo encontré en un estado deplorable. Había perdido peso, tenía ojeras bajo los ojos y su mirada estaba llena de paranoia. Sus padres habían cometido el error de darle un dispositivo con Internet para que buscara algo más que le gustara y me contó que había estado investigando a escondidas todo lo que pudo sobre Santa Claus y que había descubierto teorías y leyendas perturbadoras.

1:57:08 Había encontrado teorías conspirativas que afirmaban que Santa Claus. Era parte de una organización secreta que controlaba la mente de las personas y recopilaba información sobre sus vidas. Aunque yo pensaba que estas ideas eran producto de su paranoia, no podía ignorar el cambio aterrador que había experimentado. Una noche, mientras estábamos viendo una película en la sala, Jerry me contó sobre un sueño extraño recurrente. Que lo había estado atormentando en el sueño estaba solo en una sala blanca y estéril, con Santa Claus, mirándolo fijamente la figura de santa tenía una mirada fría y siniestra.

1:57:57 Y le decía Yerry que conocía todos sus secretos más. Oscuros no le comenté nada. Pero estaba convencido de que ese desgraciado. Lo había secuestrado para hacerle cosas. Indecibles. Le dejé contarme sus supuestos sueños para no alarmarlo, pero sentía que la sangre me hervía cada vez que me decía que santa le había dicho que lo estaría vigilando. Siempre no importaba cuánto intentara tranquilizarlo. Jerry estaba atrapado en una espiral de miedo y paranoia que no parecía tener fin. Me preguntaba si había alguna forma de ayudarlo, de sacarlo de esta pesadilla en la que se había convertido su vida. La única forma que encontré de hacerlo fue hacerle compañía y asegurarme de que no se quedará solo ni 1 segundo en Nochebuena. Quisiera decirles que este relato tiene un final feliz, pero a la fecha.

1:59:04 Jerry está al borde del colapso cada que llegan las Navidades. Al menos estoy agradecido de que pudiera volver. A nosotros les cuento este relato tan triste y horrendo que me parte el alma para que cuiden bien Asus pequeños, sean especiales como jerry o no. Todos son susceptibles. ¿A que el horror del comportamiento humano los alcance? Muchas gracias por escucharme fantasmas de Año Nuevo. En otros tiempos mi familia era de reunirse para las festividades de Año Nuevo, esto cuando aún éramos unos niños, pero por desgracia los problemas entre tíos. Abuelos y sin dejar a un lado a mis padres, ocasionó que aquellos años maravillosos se terminaran. Mi nombre es ELA Gutiérrez.

2:00:12 Toda mi vida he vivido en Linares, Nuevo León. Desde hace algún tiempo comencé a canalizar el don de ver apariciones fantasmas y algo más que seres buenos y malos. En esta línea de vida, en un inicio me daba miedo, pero poco a poco he aprendido a convivir con ellos, aunque me han pedido ayuda para encontrar a familiares o amigos. Ya esto sin vida no lo he hecho, pues no. Siempre he logrado comunicarme con los que están desaparecidos forzosamente. Antes de la pandemia conocí a un chico. Su nombre es René.

2:00:59 En el 2018 me invitó a pasar Año Nuevo con su familia en casa de uno de sus tíos. La festividad no se limitaba a unos cuantos o unas cuantas invitadas, sino que asistían amigos, compañeros de su trabajo y demás familia. Todo esto me hizo recordar y añorar. Cuando nosotros también hacíamos lo mismo, pensé que me iba a sentir incómoda entre tanta gente o no iba a encajar. En las conversaciones dentro y fuera de la casa, parecía que todos estaban pasando bien el momento, excepto una señora que se encontraba sentada en una de las bancas ubicadas cerca de una de las bardas de la casa. Todos pasaban y parecía nadie notar la presencia de aquella mujer, pero a ella pareciera no importarle, pues los veía todos y tenía una hermosa sonrisa que daba a entender que disfrutaba mucho de estar ahí, aunque no solo en ella. ¿Era raro, verdad?

2:02:15 Pues vestía ropa muy ligera, ya saben, usaba algún suéter o chamarra. Que la cubriera del frío que estaba haciendo, pero tampoco parecía no tener importancia. Creo que sintió que la observaba, dirigió su mirada hacia mí y cuando hicimos contacto visual sonrió ampliamente y agitó su mano en señal de saludo. Y yo amablemente le contesté con una cierta timidez, moviendo mi mano. Supongo que ella no se percató de eso porque un par de personas se detuvieron delante de donde ella se encontraba sentada y cuando se retiraron ya no estaba la mujer. Comencé a circular nuevamente por entre los individuos. Los pies ya me dolían.

2:03:12 Me arrepentí de haberme puesto aquellos zapatos nuevos. Tuve que sentarme en uno de los maceteros para. Descansar un poco pensaba en quitarme los zapatos cuando un par de señores ya mayores se sentaron a mi lado, la señora se dijo llamar dorotea y me presentó a su esposo. Comenzaron entonces a darme decenas de remedios caseros para hornar mi calzado, así como muchas maneras. De preparar infusiones para que se me quitaran hinchado de mis pies. Todo aquello me parecía muy extraño. Había varias personas que no estaban vestidas adecuadamente para la temporada invernal.

2:04:03 Estaba por hacerles ese comentario al par de ancianos, pero ellos ya no se encontraban a mi. Lado. Lo raro era que aún podía escuchar sus voces. Comencé a buscarlos por todos lados, pero poco a poco se dejaron de escuchar. No me di cuenta de lo que estaba sucediendo hasta que miré a 3 niños jugar entre los invitados y fue cuando me dio miedo porque uno de ellos traspasó a un señor que estaba de pie conversando con otros y luego por una mujer que llevaba unas bebidas.

2:04:45 Ninguno de los 2 se percató de lo sucedido, al igual que los pequeños que siguieron jugando como si nada estuviera a su alrededor. Me llevé mis manos a la boca por el asombro que tenía. Fue cuando preste más atención a las personas. Nadie se daba cuenta que estaban conviviendo entre vivos y muertos. Solo los que. Ya no son de este plano terrenal. Si se percataban de eso, parecían divertirse y se sentían incómodos donde se encontraban. Consideraba que nada les molestaba si los veían o.

2:05:25 No. Fue cuando mi amigo René se sentó a mi lado y me contó que él también veía a los muertos. Aseguró que para él no era nada extraño verlos cada. Día. Cuando sus familiares fallecidos. Se hacían presentes verlos cada fin de año reunidos en esa casa para. Él. Era como si nunca se hubieran ido. Me pidió que prestara atención cuando terminara de escuchar la cuenta regresiva para dar inicio al Año Nuevo. Ya faltaba poco y René se mantuvo a mi lado. Él me comenzó a contar.

2:06:10 ¿De qué manera habían fallecido algunos de sus familiares? Y fue cuando nuevamente miré a la mujer de la bella sonrisa. Intrigada, le pregunté cómo había fallecido ella. Su nombre era Vanesa y falleció durante el parto de su tercer hijo. De hecho, ahí se encontraba el que había sido su esposo y sus. Hijos, sentí tristeza por el desenlace que. Tuvo. Pues se veía muy feliz. A pesar de que ya no pertenece a este mundo. Pensé que hubiera sido una buena madre para sus hijos, pues su sonrisa y tranquilidad lo decían todo repentinamente. Todos comenzaron a contar los segundos para el fin de año y cuando terminaron pareciera que la fiesta apenas comenzaba llegado el Año Nuevo.

2:07:07 Los fantasmas que se encontraban reunidos se podía saber que entre ellos los invitados, quienes eran los que se suponía no deberían de estar aquí, ya que las luces de Bengala y los fuegos artificiales mostraban parte de las calaveras de sus rostros o los huesos en alguna parte de su. Cuerpo. Estos poco a poco se iban desvaneciendo. Era como si una brisa de viento helado se los llevara con él. Sentí un nudo en mi garganta. No sé si era por la emoción o por la tristeza de que partieran la verdad. Me dieron ganas de llorar porque recordé a los míos en ese momento y ellos no se me manifestaron en ese momento. No sabía que tenía ese don en un inicio. Me asustaba.

2:08:05 Y después del susto, pensaba que era algo inesperado. Me sentía rara ante esa situación. Nunca se lo había contado a alguien más, hasta que al siguiente año conocí a ALBA. Ella ayudó a René con su don. No te asustes, cariño, me dijo Dulcemente tienes el don de mirar a las almas de los muertitos. Ella es la que hasta el día de hoy me ha estado apoyando con esto y comencé a tomar más en serio mi don. No visito los cementerios, pues cuando lo hago se aproximan muchas almas y todos hablan al mismo tiempo.

2:08:49 Y eso me atemoriza, porque algunos son agresivos, porque acaban de fallecer y no entienden lo que sucedió. Trato de no asistir a reuniones como las de aquel fin de año. He tratado de ver o contactar a mis familiares muertos, pero por desgracia no se me manifiestan sólo aquellos que jamás conocí cuando estaban vivos. Quisiera saber el motivo por el cual se acabaron las reuniones con la familia. Pero eso es algo que quizás tardaré en saber. Esta fue mi experiencia con los fantasmas de Año Nuevo.

2:09:31 Ya han pasado varios años y tengo la certeza de que algunos ya trascendieron y otros no. No le he preguntado a René si aún se reúnen, pero quizás algún día lo haga. Muchas gracias por escuchar mi historia. Feliz Año Nuevo, rituales de Año Nuevo. No sé si podría llamarse rutina, hábito a lo que desde hace años ha estado siempre en la misma manera de celebrar la Navidad y el Año Nuevo en casa de mis padres, desde mi hermana, con su esposo e hijos. De hecho, siempre está llena la casa de familia, de amigos, esperar el tan deseado brindis.

2:10:26 Las uvas, las 12 campanadas y desearles lo mejor con el año que inicia. Mi nombre es celeste ortiz. Hace ya tiempo que me emancipé de mis padres, vivo sola y los planes de contraer matrimonio o vivir con una pareja. Por el momento no está en mis planes. Yo soy una mujer muy creyente en el tema de la brujería o situaciones paranormales que se refiere, pero todo eso cambió, hace algunos. Años. Tuve un novio de nombre David, éramos una de esas parejas muy peculiares, esto porque a él le gustaba todo lo relacionado con el ocultismo, las películas de terror, etcétera para mí.

2:11:22 Ese es un tema muy atractivo, pero sólo me gusta escuchar historias relacionadas con lo paranormal. Ambos íbamos a la cena navideña y sin faltar para recibir el Año Nuevo en casa de mis padres. Fue en una de esas ocasiones que conocimos al novio en turno de una de mis primas. Como suele decir, el destino te depara algo. ¿Y para David? Fue como conocer a su alma gemela referente a los temas de brujería y esas cosas. Yo no participaba en la conversación, pues jamás había tenido que ver con ese tema. El sujeto le aconsejaba que hacer. De rituales para la prosperidad y abundancia de Año Nuevo. A partir de esa noche, David comenzó a tener amistad con aquel hombre, lo invitaba a participar en rituales. Despojos y cuanta cosa se hace para alejar la mala suerte y traer suerte a su vida.

2:12:31 Al poco tiempo comenzaron a suceder situaciones extrañas en el apartamento, así como olores muy desagradables que lo impregnaban porque no sólo hizo rituales de Año Nuevo en el tiempo que vivimos juntos los hizo durante todo el año. Cada día, primero de los meses, se dedicaba a poner veladoras, estas eran como las que se usan como repuesto, pero eran 3 Veladoras unidas y cada mes de diferente color cuando le pregunté la primera vez para que eran esas.

2:13:11 Cosas. Él me contestó. Que eran para atraer la buena vibra, dinero, prosperidad. Y buenos cambios en nuestras vidas. Yo observaba todo aquello y le dije que ese tipo de veladoras jamás las había visto. Según su explicación, estas representaban a la trinidad. A su alrededor había todo tipo de semillas, eran colocadas en un plato que compraba para hacer esos rituales. Los colocaba en un altar con mantel blanco, flores amarillas de preferencia, claveles, monedas, frutas, etcétera. Yo lo escuchaba hacer oraciones y peticiones. Debo aclarar que en un inicio nada de eso me molestaba, pero a cómo pasaba el tiempo ya no me parecía correcto lo que hacía y aparte ya no quería ir a casa de mis padres. Para recibir el Año Nuevo ya no íbamos cada día último del año. Yo me arreglaba para salir temprano del apartamento, para que no nos agarrará el tráfico, pero David se empeñó en que nos iríamos hasta que terminara de hacer todo aquel circo cada año durante casi 3 largos años.

2:14:42 Era lo mismo. 11:30 de la noche, se olvidaba de todo. Y sólo se cercioraba que tuviera todo lo que iba a necesitar en el altar en cuanto sonaba la cuenta regresiva y los primeros segundos del Año Nuevo comenzaba con sus tonterías. Porque eso era para mí simples tonterías. Frente al apartamento arrojaba puños de arroz, encendía veladoras. Oraba y aquel hombre que no se desocupaba hasta casi entrada la madrugada, el olor a incienso de canela y manzana mezclado con el.

2:15:25 Copal me causaban náuseas. No estoy en contra de hacer algo, por así llamarlo, para que les vaya bien durante el año, pero lo que David hacía era demasiado. No sé si en verdad lo que me dijo de las velas era para la Santísima Trinidad, porque yo realmente no sentía ni paz ni tranquilidad cuando hacía sus rituales. Si le estuvieron dando resultados los 2 rituales de Año Nuevo que hizo, pero después ya no. Comenzó a decirme que ya no aportaba mi buena vibra, mis buenos deseos en sus rituales. Hasta quería que comenzara a participar en ellos. Molesta, le contesté que no necesitábamos nada de eso para tener un buen inicio de año.

2:16:19 Yo nunca lo había hecho y jamás lo haría para serles honesta, los rituales de Año Nuevo no son para que te salga todo perfecto en tu vida. Y David tenía esa creencia. Era absurdo. Todo lo que hacía no me causaba miedo. Pero sin incomodidad por lo que estaba ocurriendo. Además, se comenzaron a manifestar unas sombras oscuras en el apartamento cada vez que lo hacía. No me causaba miedo, pero sin incomodidad por verlas entrar y salir de las habitaciones o del mismo apartamento. A mí nunca me sucedió algo malo con esas sombras ni con lo que hacía David.

2:17:06 Pero era tanta su obsesión por hacer el ritual el último día y el Año Nuevo. Pero La Última Vez fué en 2015. Yo ya no quise estar en el apartamento. Cuando el hiciera sus cosas se enojó mucho y obvio, me dijo de cosas. Pero yo ya no quise ser una partícipe pasiva en lo que hacía. Esa noche llegué a casa de mis padres, estaba muy disgustada por lo que había sucedido con David, así que les conté todo a mi hermana y a mi madre. Todo lo que había estado sucediendo. Ambas me comentaron que en apariencia, este tipo de rituales de Año Nuevo.

2:17:56 Pareciera no tener consecuencia alguna porque son para la prosperidad. Pero uno nunca sabe quién es el que acude a proporcionar lo que uno pide y desea. Al escuchar eso me alerto y les conté sobre las sombras. Me aconsejaron que debía de acudir con una persona que en verdad conociera de ese tema y supiera hacer las cosas como limpias de aura, tanto para mi persona como para mi hogar. Y de ser posible. No permitirle a David que siguiera haciendo sus brujerías ese Año Nuevo le pedí que dejara de hacer eso. Le dije.

2:18:40 Lo que me habían recomendado fue cuando él decidió irse. Se que hasta el día de hoy David se involucró más con la brujería y no me consta, pero me han contado que anda hasta en sectas. Eso porque el ex novio de mi prima también anda metido en esas. Cosas. Por mi parte yo no estoy de acuerdo que hagan su lucha para que les vaya bien, pero hay que acudir con la persona que te brinde en los rituales, no hacer lo que otros te digan. Lo que a ellos les funcione no quiere decir que a ustedes también les vaya a funcionar.

2:19:23 Yo sigo recibiendo cada año con mi familia. Hice lo que me aconsejaron y me ha ido muy bien esto porque no hago lo que no necesito rituales para año. Nuevo. Les deseo un Año Nuevo con mucha prosperidad. Aunque mi relato no es de terror meramente es una experiencia que te puedo decir, es bastante agotador vivir con una persona. Que está dispuesta a hacer rituales para beneficio propio. La Nochebuena del año pasado quedará grabada en mi memoria para siempre como una experiencia que desafió toda lógica y.

2:20:21 Racionalidad, mientras mi familia y yo nos reuníamos en la sala de estar. Rodeados de luces centellantes y envoltorios de regalos, nunca podríamos haber anticipado lo que estaba a punto de ocurrir. El ambiente estaba cargado de emoción y el suave tintineo de campanas navideñas llenaban el aire. Abrimos nuestros regalos con alegrías y risas, compartiendo momentos especiales en familia. Pero entonces, justo cuando pensamos que estábamos viviendo una noche de Navidad perfecta, comenzamos a escuchar un ruido extraño que venía del tejado. Al principio pensamos que era solo el viento que jugaba en las tejas, con sonidos naturales en una noche fría de invierno, pero a medida.

2:21:20 Que pasaban los minutos. El ruido se volvía más insistente y perturbador. Era como si algo estuviera golpeando el tejado con fuerza, intentando llamar nuestra atención. Mis padres intercambiaron miradas preocupantes y mi hermana menor se aferró a mi brazo con una expresión de temor en su. Rostro, tratamos de explicar el ruido. Como el resultado del viento o de algún animal en el tejado. Pero las risas inquietantes que empezaron a acompañarlo nos hicieron temer lo peor. Las risas eran extrañas y discordantes, como un eco distorsionado que parecía resonar en nuestra mente. No eran Risas alegres y festivas, sino risas que llenaban la habitación de un aura inquietante. Eran risas que parecían surgir de la oscuridad y acercarse cada vez más con cada carcajada.

2:22:23 Sentíamos que algo se acercaba, algo que no pertenecía a este mundo. Nos miramos unos a otros buscando respuestas en los ojos de nuestros seres queridos, pero ninguno de nosotros podía entender lo que estaba sucediendo. La tensión en el ambiente era palpable. Y la atmósfera navideña se había transformado en una pesadilla. Entonces, como si alguien o algo hubiera estado esperando el momento adecuado, las risas inquietantes se hicieron ensordeceduras. Se aproximaban desde el techo, como si la fuente de esos sonidos estuviera justo encima de nosotros.

2:23:10 Las lágrimas llenaron los ojos de mi hermana. Y un escalofrío recorrió mi espalda. Traté de abrazarla fuertemente para consolarla. Fue entonces cuando mi padre, en un acto de valentía que nunca olvidaré, decidió investigar el origen de ese fenómeno. Le dije que lo acompañaba y dejamos a mi hermana menor y a mi padre con el perro de la familia que hasta ese entonces se había quedado escondido bajo de la mesa. Aterrado y gimiendo, mi padre tomó una linterna y se dirigió hacia la puerta que conducía al ático.

2:23:51 Su rostro reflejaba determinación, pero también un profundo miedo que no podía ocultar. Cuando abrió la puerta del ÁTICO, la luz de la linterna reveló una escena que todavía me persigue en mis pesadillas, en el rincón oscuro, polvoriento del. Ático. Una figura se mecía de un lado a otro en un rincón, balanceándose sobre sí misma mientras emitía risas Distorsionadas y siniestras. La figura era oscura y borrosa, como si estuviera hecha de sombras. No tenía rasgos reconocibles ni una forma definida, pero su risa llenaba el espacio de una manera aterradora. Mi padre retrocedió.

2:24:41 Incapaz de comprender lo que estaba viendo, la figura continuó riendo y mientras lo hacía, pareció extenderse y acercarse a mi padre a través del ático, como si estuviera saliendo de las sombras. Fue entonces cuando mi padre retrocedió y cerró la puerta de un golpe, bloqueando lo que sea que estuviera en el ático. Enseguida cerlamos la puerta sin importarnos. Las cosas guardadas de allá arriba, las horas que siguieron, la presencia siniestra que había invadido nuestra casa se volvió aún más inquietante.

2:25:23 Cuando vimos la figura oscura moviéndose rápidamente por el tejado, sentimos que estábamos atrapados en una pesadilla sin fin. Las luces navideñas seguían centellando en el exterior. Pero la alegría festiva había sido reemplazada por una tensión palpable. Mi familia y yo nos habíamos refugiado en la sala de estar mirando por la ventana mientras la figura oscura se desplazaba por el tejado a una velocidad sobrenatural, el perro se la pasaba gimiendo. Era una visión extraña.

2:26:06 Ya que se trataba de un mastín, que normalmente le ladraba todo lo que pasara frente a la casa aterrorizados. Llamamos a la policía en busca de ayuda. Contamos todo lo que habíamos presenciado, las risas inquietantes, la figura en el ático y ahora esta aparición en el tejado. La voz del operador sonaba escéptica, pero prometieron enviar una patrulla de inmediato. Mientras esperábamos la llegada de la policía, la figura oscura se movía de un lado a otro en el tejado, como si estuviera buscando algo o a alguien.

2:26:49 Su velocidad y agilidad eran desconcertantes y parecía moverse sin esfuerzo a pesar de la pendiente del techo. Cuando finalmente llegaron los agentes de policía, salimos corriendo para recibirlos. Esperando que pusieran fin a esta pesadilla, les explicamos lo que había pasado y lo que habíamos visto y escuchado. Pero cuando inspeccionaron el tejado y el ático no encontraron rastro alguno de la figura oscura. Nos aseguraron que no había señales de entrada forzada en la casa y ninguna evidencia de que alguien hubiera estado en el tejado.

2:27:31 No había huellas ni rastros de ningún tipo. Los agentes parecían confundidos y escépticos, como si estuvieran tratando de encontrar una explicación lógica para lo que habíamos presenciado. Después de una larga charla con la policía, nos dejaron con una advertencia para mantenernos seguros y vigilantes. Nos dijeron que si experimentábamos más incidentes, debíamos llamar de inmediato. Pero no nos proporcionaron ninguna respuesta satisfactoria ni solución a nuestros problemas. A medida que se alejaban los autos de la policía, volvimos a la sala de estar sintiéndonos impotentes y vulnerables.

2:28:18 La figura que había aparecido en nuestra vida navideña había demostrado ser escurridiza y misteriosa. Escapando de cualquier intento de captura o explicación en los días y semanas siguientes, la tensión en nuestra casa no hizo más que aumentar las luces navideñas. Se apagaron, los regalos quedaron sin abrir y la celebración festiva se desvaneció por completo. Nos sentíamos atrapados en una pesadilla interminable, acechados por una presencia aterradora. Que parecía estar en todas partes y en ninguna parte a la vez. Las risas inquietantes continuaron llenando las noches de una pesadilla escalofriante.

2:29:09 A veces parecían provenir del ático, otras veces parecían surgir de las sombras de la casa. Ya no podíamos diferenciar entre lo que era real y lo que era producto de nuestra paranoia. Las luces eran las peores. La figura oscura parecía estar más activa después del anochecer, moviéndose por la casa con una inquietante determinación. Sus. Risas, nos perseguían en nuestros sueños atormentándonos en un estado perpetuo de pesadilla. Nuestra salud mental se deterioraba rápidamente.

2:29:50 Mis padres se volvieron cada vez más ansiosos y mi hermana menor se aisló en su habitación. Incapaz de soportar la presión constante, yo mismo me sentí atrapado en una pesadilla sin fin, luchando por encontrar una explicación o una solución. Finalmente llegó un punto en el que no pudimos soportarlo más. Tomamos la difícil decisión de abandonar nuestra casa en busca de. Refugio y ayuda. Dejamos atrás la casa que había sido nuestro hogar durante años y todo lo que alguna vez conocíamos. Fuimos a vivir con mis abuelos y con eso el asunto pareció solucionarse. Vendimos la casa y nos olvidamos el tema por completo. Nunca encontramos una explicación lógica para lo que había sucedido en nuestras vidas. Lo único que sabíamos con certeza era que. Nuestra vida había cambiado para siempre y que en esa Navidad pasada habíamos experimentado el horror en su forma más aterradora y desconcertante.

2:31:13 La víspera de Navidad siempre había sido una fecha especial para mi familia y para mí. A lo largo de los años habíamos desarrollado una tradición que nunca faltaba. Una sesión de fotos frente al árbol lleno de dulces y adornos bonitos. Era un momento de alegría y unión familiar, un recordatorio de los momentos felices que compartíamos juntos y esa noche, como siempre, estábamos emocionados por. La perspectiva de tomar nuestras fotos navideñas. Y el ambiente en la casa estaba cargado de magia de la temporada.

2:32:00 Mi madre había preparado una cena deliciosa y todos nos vestimos con nuestras mejores ropas para la ocasión. Mientras nos reuníamos junto al árbol, mi padre preparó la Cámara. Era una antigua reliquia, pero aún funcionaba perfectamente. Y capturaba momentos memorables de nuestras vidas, mi abuelo había sido fotógrafo, así que nos dábamos el lujo de usar una de esas reliquias. Para tomar nuestras mejores momentos, posamos frente al árbol, sonriendo y riendo mientras mi padre tomaba las fotos. Sin embargo, algo se sentía diferente esa noche. Había un aire inquietante en la habitación, como si algo estuviera acechando en las sombras esperando su momento, atribuí eso.

2:33:05 A los nervios por las festividades y continuamos con la sesión de fotos tratando de ignorar la extraña sensación era una de esas cámaras instantáneas. Las primeras fotos salieron bien, había muchas Risas genuinas y Expresiones alegres en nuestros rostros mientras posábamos junto al árbol, pero a medida que avanzábamos las cosas comenzaron a tomar un giro siniestro. En una de las fotos notamos algo extraño detrás de nosotros en el. Árbol, era una sombra oscura, una figura. Indistinta, que parecía estar acechando en la oscuridad. Pensamos que podría haber sido un error en la Cámara o un efecto de las luces, así que continuamos tomando fotos. Pero la figura no desapareció en cada foto subsiguiente. Estaba allí, moviéndose lentamente hacia nosotros desde el fondo del árbol.

2:34:17 Su presencia era inquietante y nuestras sonrisas se desvanecieron gradualmente. Mientras mirábamos las imágenes. En un momento, mi hermana exclamó. ¿Qué es eso? Todos miramos la foto que estaba sosteniendo y allí, en la parte inferior del árbol, la figura estaba más cerca que nunca, parecía una sombra. Una entidad oscura que se movía hacia nosotros. Mi padre intentó encontrar una explicación lógica para lo que estaba sucediendo. Revisó la Cámara y los ajustes, pero todo parecía estar en orden.

2:35:03 Era como si la Cámara misma estuviera capturando algo que no podíamos ver con nuestros propios ojos, la atmósfera de la habitación. Se volvió cada vez más tensa mientras continuábamos tomando fotos. La figura estaba casi sobre nosotros y sus contornos parecían más definidos. Era una presencia oscura y amenazante que parecía tomar forma justo detrás de nosotros. Mi madre no pudo soportarlo más. Gritó y arrojó la Cámara al suelo, rompiéndola en pedazos. Las fotos que habíamos tomado estaban destrozadas y la Cámara estaba destruida, pero eso no importaba. La presencia siniestra que habíamos sentido detrás de nosotros se había disipado como si nunca hubiera estado allí. Pensamos en que dado lo que había pasado con la instantánea. ¿Era mejor tomar un par de fotos con el celular sólo para continuar con la tradición?

2:36:19 Mi mamá ya no quiso participar, pero mis hermanos sí, así que tomamos algunas selfies que parecían bastante normales. Sin embargo, a medida que pasábamos por las fotos de la pequeña pantalla de la Cámara. Nuestras sonrisas se desvanecieron rápidamente. En una de las imágenes notamos algo profundamente inquietante en el reflejo de las luces del árbol de Navidad. Ahí, en la parte trasera de la habitación, detrás de nosotros, se encontraba una figura sombría y difusa. Era apenas discernible.

2:37:07 Como una sombra en movimiento. Pero estaba claro que alguien o algo estaba parado allí. Mi corazón comenzó a latir con fuerza mientras observaba la imagen sintiendo un escalofrío recorrer mi espalda. Nadie recordaba haber visto a nadie más en la habitación durante la sesión de fotos, ni había ningún invitado esperado, pero en la fotografía. La figura estaba claramente presente mirándonos desde la oscuridad. Mi padre intentó racionalizarlo. Sugirió que podría haber sido un reflejo de uno de nosotros o tal vez una sombra proyectada por algún objeto en la habitación.

2:37:54 Se notaba que estaba en la negación total, pero ninguno de nosotros estaba parado. Allí. Y no había objetos que pudieran haber causado ese fenómeno. Intrigados y asustados, decidimos examinar más de cerca la imagen, ampliamos la sección del reflejo y comenzamos a notar detalles inquietantes. La figura parecía estar vestida con ropas oscuras y tenía una postura rígida y amenazante. Su rostro era visible. Pero su presencia era indudablemente perturbadora. Mientras seguíamos mirando la imagen, comenzamos a notar algo aún más escalofriante.

2:38:40 La figura no estaba sola detrás de ella. En las sombras más profundas parecía haber otra figura, todas igualmente sombrías. Y. Perturbadoras. Era como si estuvieran formando una especie de círculo observándonos desde la oscuridad. La atmósfera en la habitación se volvió cada vez más opresiva. Mientras continuábamos examinando la foto, nadie se atrevió a decir una palabra, pero todos compartíamos la misma sensación de que algo estaba profundamente mal en esa imagen. Finalmente, mi madre rompió el silencio, su voz temblando mientras decía que debíamos borrar esa foto. Todos estábamos de acuerdo.

2:39:33 No queríamos tener una imagen tan aterradora en nuestras vidas y estábamos dispuestos a descartarla como un truco de la Cámara o una ilusión óptica. Pero cuando intentamos borrar la imagen. Nos dimos cuenta de algo aún más espeluznante, la foto no se podía borrar. No importaba cuántas veces presionáramos el botón de eliminación. La imagen seguía apareciendo en la pantalla como si estuviera allí para quedarse. El pánico se apoderó de nosotros mientras luchábamos por eliminar la imagen, la figura sombría en el reflejo de las luces del árbol. Parecían burlarse de nosotros como si estuviera atrapada en la Cámara y no tuviéramos forma de deshacernos de ella. Desesperados, decidimos apagar el teléfono y quitarle las pilas.

2:40:34 Pensamos que tal vez al reiniciarlo la imagen desaparecería, pero cuando volvimos encenderlo, la foto seguía ahí, inmutable y aterradora. Nos sentíamos atrapados. Impotentes ante la presencia inexplicable que había invadido nuestra vida en una noche que debería haber sido de alegría y unión familiar, esa noche se escucharon ruidos escalofriantes en la casa, como que arrojaban cosas con furia en la oscuridad. Pero al ir a ver qué estaba pasando, no encontrábamos nada. Nos dio tanto miedo que nos fuimos a un hotel a descansar para evitar todo ese terror.

2:41:20 Después de ese encuentro en nuestro hogar comenzaron a escucharse lamentos por las noches y lo que había sido hasta ese punto una existencia normal se tornó una pesadilla de experiencias paranormales. Los sucesos continuaron por todo diciembre y cuando estábamos a punto de salir de nuestro hogar, de pronto cesó todo a lo largo de los años. La figura sombría en las fotos de Navidad. Se convirtió en una presencia inquietante y constante en nuestra vida. A pesar de nuestros intentos de ignorarla o racionalizar, la figura nunca desapareció.

2:42:00 Nos acompañaba en cada celebración navideña. Una sombra amenazante que se había unido a nuestra tradición en una manera que ninguno de nosotros podía comprender. Quisimos vender la. Casa. No nos podíamos ir de ahí de otra forma, así que en una ocasión tratamos de irnos a un destino de playa para evitar todo lo que nos estaba sucediendo. Pero no hubo ningún cambio. Esa entidad nos estaba siguiendo a nosotros. No era algo que existiera solamente en nuestro hogar, nuestros amigos y parientes comenzaron a notar la extraña figura en las fotos que nos tomábamos en conjunto. Las cuales ya no se limitaban solo a diciembre. Parecía que poco a poco el ser se iba adueñando de cada vez más terreno.

2:42:55 Algunos lo atribuyeron a un juego o a un intento de asustar a los demás, pero nosotros sabíamos que no era ningún juego y la figura sombría nos atormentaba no solo en las fotos, sino también en nuestros sueños y pensamientos. A medida que pasaban los años, la figura comenzó a cambiar sutilmente en las primeras fotos. Era una presencia sombría y difusa en segundo plano, pero con el tiempo parecía acercarse más y más al primer plano, como si estuviera tratando de comunicarse con nosotros de alguna manera. Sus contornos se volvieron más definidos y comenzamos a notar detalles inquietantes.

2:43:45 En su presencia. Tenía una larga capa negra que se deslizaba sobre su figura y sus manos parecían estar cubiertas de guantes. Oscuros aunque nunca pudimos ver el rostro en las fotos, sus ojos parecían brillar con una maldad fría y siniestra. A medida que la. Figura se volvía más prominente en nuestras fotos. Las luces parpadeantes, objetos que se movían por sí solos y extraños sucesos en la noche se convirtieron en parte de nuestra vida cotidiana. Sentimos que la figura sombría había traído consigo una energía oscura y perturbadora que infectaba nuestra casa. Nuestra salud mental comenzó a deteriorarse a medida que luchábamos por comprender lo que estaba ocurriendo. Mis padres se volvieron distantes y ansiosos, y mis hermanas comenzaron a tener pesadillas horribles en las que la figura sombría las perseguía yo misma. Experimenté una sensación de paranoia constante. Como si estuviera siendo observada por la figura, incluso cuando no estaba frente a la Cámara. Finalmente llegó un punto en el que no pudimos soportarlo más. Decidimos poner fin a todo esto y buscar ayuda en expertos en lo paranormal.

2:45:17 Se llevaron la Cámara y todas las fotos que habíamos tomado a lo largo de los años para analizarlas en busca de respuestas. Pasaron semanas antes de recibir una llamada de los expertos, nos dijeron que habían examinado cuidadosamente las imágenes y habían llegado a una conclusión perturbadora. La figura sombría en las fotos no era el resultado de ningún error técnico o truco fotográfico. Era una entidad real, una presencia oscura que había estado presente en nuestras vidas durante. Años. Pero lo que más nos horrorizó fue lo que los expertos descubrieron sobre la figura. Según su investigación, la entidad tenía una conexión directa con nuestra familia y se había convertido en una especie de parásito sobrenatural y espiritual. Había sido atraída por alguna razón desconocida. Y se había.

2:46:18 Aferrado a nosotros durante años y mayormente en Navidad. Alimentándose de nuestra energía y sembrando el miedo en nuestras vidas, sentimiento que alimentaba y que, conforme había aumentado, nos había atormentado. Cada vez más nos aconsejaron que tomáramos medidas para protegernos de la entidad y romper su conexión con nuestra familia siguiendo sus consejos. Realizamos rituales de purificación y protección en nuestra casa y dejamos de celebrar la Navidad por completo.

2:46:59 La figura sombría, al parecer, había encontrado su camino hacia nuestras vidas a través de esa festividad. En el tiempo, la entidad comenzó a debilitarse y su presencia en nuestras vidas se desvaneció gradualmente. Nunca llegamos a entender por qué no se eligió como sus víctimas ni cuál era su verdadera naturaleza. Pero una cosa era segura. La figura sombría que se había unido a nuestra tradición navideña era un recordatorio escalofriante de que en el mundo existen fuerzas oscuras y misteriosas que a veces infiltran en nuestras vidas sin que lo sepamos. Si el video te gustó, no olvides suscribirte. Darle like y compartir con un amigo me ayudaría bastante a seguir creciendo.

2:47:59 Muchas gracias. Me despido, no sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.