Valores: Construyendo un mundo mejor
Si quieres tener por escrito todas estas ideas y acceder a ejercicios prácticos para aplicarlas en tu día a día, pásate por aquí: patreon.com/Ideasparavivirmejor
También tienes disponibles mis 6 libros en Amazon: Libros de Ideas para vivir mejor
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/ideas-para-vivir-mejor--5343176/support.
0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor, el espacio donde te ayudamos a crecer personal y profesionalmente, aunque no tengas tiempo para leer libros ni para hacer todos los cursos que te gustarÃa. Soy Eugenio Paya Ruiz, lector empedernido, escritor y experto en desarrollo personal. Y hoy te traigo las ideas principales de Valores, que es un libro escrito por Mark Carney. Pero antes de empezar, déjame contarte algo importante. Este podcast es posible gracias al apoyo de las 154 personas que ya forman parte de la comunidad en Patreon. Si tú también quieres dar un paso más allá, si tú también quieres aplicar lo que aprendes aquÃ, estás invitado a unirte. Cuando lo hagas, podrás acceder a todos los cuadernos con las ideas clave de cada uno de los libros podrás acceder también a ejercicios prácticos para poder integrarlas en tu vida podrás acceder a audiocursos exclusivos y si eliges el nivel avanzado podrás preguntarme directamente tus dudas y asà avanzar acompañado o acompañada en tu proceso de cambio es fácil es rápido y lo mejor de todo es que cuesta menos que un café al mes entra ahora en patreon.com barra ideas para vivir mejor o o haz clic en el enlace que tienes en la descripción del episodio. Te espero dentro. Y ahora sÃ, vamos con
1:33 el libro. Valores nos dice que vivimos en una sociedad que ha confundido el valor con el precio. Y créeme que esa confusión lo cambia todo. Porque no es lo mismo. Valor y precio no son lo mismo ni de lejos. El precio es lo que algo cuesta en euros o en dólares. Es lo que alguien está dispuesto a pagar por un producto, por un servicio, por una idea, etc. Pero el valor real, el auténtico... No tiene nada que ver con eso. El valor es lo que eso te aporta, es lo que cambia tu vida, es lo que te hace crecer, avanzar, estar mejor. Eso es valor. Y eso, querido oyente, no siempre lo podemos medir con dinero, no siempre se puede medir en euros o en dólares. Te pongo un ejemplo para que lo entiendas al momento. ImagÃnate que estás perdido en mitad del desierto, solo, sin agua, sin nada.¿ Qué vale más en ese momento?¿ Un diamante que te encuentres o un vaso de agua? Por supuesto, el agua, sin dudarlo. Porque en ese contexto, el agua es lo único que puede salvarte la vida, ¿vale? En el mercado ese mismo vaso de agua vale unos pocos céntimos y el diamante pues vale una fortuna como sabemos todos.¿ Por qué? Porque el mercado no mide la utilidad real
3:05 de las cosas. No mide si algo es necesario o si algo tiene impacto o si no lo tiene. El mercado mide el deseo. El mercado mide la escasez. El mercado mide lo que se puede vender mejor. Y ahà entramos en una pequeña trampa. Porque... Eso significa que el sistema está diseñado para premiar a quienes saben jugar con las percepciones, con la imagen, con esa sensación de escasez artificial. No a los que aportan valor real, no a los que están todos los dÃas dándolo todo para sostener a esta sociedad. Seguro que sabes a quién me estoy refiriendo. Me refiero a esos profesores, a esos sanitarios, a esos agricultores, gente que literalmente es la que está manteniendo este mundo en pie, que está educando a nuestros hijos, que nos está cuidando cuando nos ponemos enfermos, que cultiva las cosas básicas que comemos todos los dÃas.¿ Cuánto ganan esas personas?
4:05 Pues en muchas ocasiones lo justo para sobrevivir. No les da para prosperar, no les da para crear libertad, no les da para vivir con abundancia en muchos casos. Y mientras tanto, pues hay quien se está llenando los bolsillos simplemente moviendo números de una pantalla a otra sin aportar nada al bienestar de la humanidad. Estará aportando a otras cosas, pero al bienestar de la humanidad no. Y no te digo eso ni para quejarme ni para meterme con nadie, que ya sabes que este podcast no va de eso. Te lo digo para que empecemos a abrir los ojos y empecemos a valorar las cosas de manera distinta. Porque cuando de verdad ves esa diferencia entre valor y precio...
4:51 Empiezas a tomar decisiones distintas, unas decisiones que te pueden acercar un poquito más a una vida con sentido y alejar de una vida de apariencias. Lo que quiero que entiendas es que el valor no está en lo caro, está en lo que te transforma, en lo que te hace mejor, en lo que te conecta con tu propósito. Asà que muy importante, grábatelo. Precio es lo que pagas, el valor es lo que te llevas. Entender esto ya marca la diferencia. Porque hay una diferencia muy grande entre crear valor y extraer valor. Esa es una definición que el libro deja muy clara. Crear valor es servir, es aportar.
5:33 Es dejar las cosas algo mejor de lo que estaban. Es hacer, por ejemplo, que la vida de otra persona mejore gracias a lo que tú haces o lo que tú dices o a lo que tú construyes. No tiene por qué ser algo gigante. Puede ser una idea, un gesto, un producto. Puede ser incluso una conversación. Pero que cambia algo, que tiene impacto, que tiene alma. Y extraer valor, en cambio, a diferencia de crear valor, extraer valor es aprovecharte, es entrar en un sistema solamente para chupar de ese sistema, para ganar tú aunque otras personas pierdan, es usar a los demás como un medio para tu propio beneficio. Y el libro nos lo dice bien claro, una cosa te hace crecer, crear valor, la otra te vacÃa por dentro aunque tu cuenta bancaria pueda subir. Y hay un matiz importante, esto no es culpa del dinero, no te confundas, el dinero no es malo, el dinero es una herramienta, no es el enemigo, el dinero... Es como un cuchillo, ¿verdad?
6:38 Puedes usarlo para cortar el pan o puedes usarlo para hacerle daño a alguien. Todo depende desde dónde usas ese cuchillo. Con el dinero pasa exactamente lo mismo. El problema es que hemos dejado que sea el mercado, el mercado con mayúsculas, el que decida qué vale y qué no vale. Y el mercado, que no tiene valores, que no tiene conciencia, que no tiene alma... Al mercado no le importa si algo es justo, si algo es útil, si algo es necesario. Solamente le importa si ese algo vende. Y entonces caemos en lo que el libro llama la trampa. La trampa de creer que lo más caro es lo más valioso.
7:25 La trampa de pensar que nuestro éxito está en el saldo de la cuenta corriente y no en el legado que estamos dejando. La trampa de empezar a medirlo todo con una regla de productividad y beneficio. Incluso cuando estamos hablando de algo tan serio como vidas humanas, emociones, propósito, etc. Y aquà es donde tenemos todos que hacer algo. Aquà es donde tú y yo y todos tenemos que despertar. Porque no somos solamente espectadores en ese juego. No estamos aquà para mirar cómo va el partido desde la grada.
8:08 Nosotros formamos parte de ese sistema también. Cada vez que compras, estás eligiendo. Cada vez que compartes algo, también estás eligiendo. Cada vez que trabajas en algo, también estás eligiendo. Y estás alimentando una forma de ver el mundo, quieras o no quieras. Y si no lo cuestionas, lo estás perpetuando. Y si no te preguntas qué es realmente valioso para ti, pues vas a terminar, como termina mucha gente, persiguiendo los objetivos de otras personas. Vas a empezar a correr detrás de una zanahoria que no es tu zanahoria. Vas a empezar a vivir para cumplir unas expectativas que ni siquiera has elegido tú. Y entonces un dÃa te vas a levantar, generalmente cuando llegues a la mediana edad, y te vas a dar cuenta de que sÃ, de que has ganado dinero, de que has cumplido metas, pero en el camino te has perdido a ti mismo. Asà que cuanto antes te hagas esta pregunta, mejor.¿ Qué es valioso para mÃ?¿ Qué me mueve de verdad?¿ Qué quiero construir? Más allá de los likes, más allá de los ingresos, más allá del reconocimiento.¿ Qué quiero construir? Lo que pasa es que si lo piensas bien, vivimos en un mundo que está un poco patas arriba, ¿no? Que está todo un poco del revés.
9:33 Y esto es muy sencillo de entender. Mira, un fondo de inversión hoy en dÃa vale mucho más que un bosque, ¿no? Una persona que se dedica a especular gana en una mañana lo mismo que una enfermera gana en todo un año cuidando gente, ¿no? Al final te das cuenta de que la gente que destruye el planeta tiende a recibir más aplausos y más reconocimiento que quien protege al planeta. Y lo sabemos todos porque lo vemos cada dÃa, lo sentimos dentro, aunque no lo digamos porque es una realidad incómoda y no nos gusta las realidades incómodas. Y nos callamos ante esta situación porque desde que éramos niños estamos programados para creer que el valor lo determina el precio.
10:19 Volvemos a esa diferencia. Entonces, si algo se vende caro, entonces es que es importante. Y que si algo no se puede monetizar, entonces es que no vale nada. Mentira. Es una mentira gigantesca. Y en el fondo lo sabemos, aunque a veces hagamos como que no nos queremos enterar. Hemos confundido precio con propósito. Hemos confundido éxito con apariencia. Y eso a mucha gente la está haciendo polvo por dentro. Aunque por fuera lo intente maquillar con coches, con ropa de marca, con filtros o con lo que quieras. Pero El camino para cambiar esto realmente no es intentar cambiar la sociedad o cambiar el mercado, tampoco ponerle parches al sistema que no nos corresponde a nosotros. Esto va de algo mucho más potente, esto va de tener valores. Y entre esos valores, recuperar el propósito y dejar de hacer las cosas por inercia para empezar a construir las cosas con conciencia, con alma, con dirección, con sentido, en definitiva. Entonces, no normalices esas cosas que no tienen sentido. No aplaudas esas cosas que no merecen aplausos. No calles lo que te grita por dentro a ti. Tú puedes ya empezar
11:53 a cambiar las cosas. Y te lo digo sin necesitar un megáfono, sin salir en la tele o sin hacerte un podcast. Solo necesitas empezar a vivir de otra manera. Solo necesitas empezar a cambiar tu forma de consumir, tu forma de hablar, tu forma de elegir las cosas que haces y que no haces. Porque al final la verdadera revolución no va de gritar más fuerte ni de manifestarse, que si lo quieres hacer está muy bien. La revolución hoy en dÃa es vivir con propósito. La revolución hoy en dÃa es estar alineado cada uno consigo mismo. La revolución hoy en dÃa es tomar decisiones con el corazón, no con esa mente anestesiada que tenemos casi todos. Y eso es empezar a crear valor y eso es empezar a dejar huella. Y esto se remonta en la historia.
12:44 Aristóteles hace más de 2000 años ya lo tenÃa clarÃsimo. Aristóteles diferenciaba entre dos tipos de riqueza, la natural y la artificial. La riqueza natural es la que de verdad necesitas para vivir bien. Es decir, lo básico, lo que te nutre, la comida, el techo... relaciones humanas de verdad seguridad emocional amor salud cosas que sostienen la vida humana y luego está la otra riqueza que es la artificial que es esa obsesión por acumular dinero por tener más y más cosas que en el fondo seamos sinceros no necesitamos para nada cosas que ni siquiera nos caben en casa muchas veces cosas que compramos solamente porque bueno podemos comprarlas o peor todavÃa, no podemos comprarlas, pero creemos que nos van a dar más valor como persona. Pero volviendo a Aristóteles, si te metes en esa rueda de querer ganar por ganar, sin propósito, sin ética, sin lÃmites, estás literalmente perdido. Ãl lo llamó crematÃstica, crematÃstica. y lo veÃa como una amenaza directa a la salud moral de su sociedad. Porque cuando pones el dinero por encima de todo, te estás cargando el alma y te estás cargando el propósito. Y al final, si lo hacemos todos, nos cargamos la humanidad. El dinero, decÃa, tiene que estar al servicio del ser humano, no el
14:16 ser humano al servicio del dinero. Eso no tiene ningún sentido. pero tampoco vende esa idea. Esa idea no va a salir en la televisión. Y pasaron los siglos y otra persona muy inteligente, como fue Bernardo D'Avanzati, un economista italiano, dijo algo que a lo mejor nos suena un poco extraño, pero dice la escasez crea valor. Y tenÃa razón, porque en este sistema cuando algo es escaso automáticamente vale más. Pero hay que entender una cosa. Que algo sea más caro no significa que sea más útil. Solamente significa que hay menos. Y como hay menos, la gente lo quiere más.
15:03 Esto nos suena a todos, ¿verdad? Y luego, más adelante, llegó Adam Smith, padre del capitalismo. Pero si te lees de verdad lo que escribió Adam Smith, y no los recortes que se usan por ahÃ... vas a ver que él hablaba de compasión, hablaba de empatÃa, hablaba de sentimiento moral. DecÃa que los mercados debÃan estar dentro de un marco de valores humanos. Y aquà nos vamos acercando a la idea principal del libro. Porque si no tienen ese marco moral, si los dejas sueltos, se convierten en bestias que lo devoran todo. Y lo explicó con una paradoja muy simple, que es la del agua y el diamante. Que te comentaba antes, el agua, que es algo esencial para vivir, no vale prácticamente nada. Y el diamante, que es solamente decorativo, pues vale una auténtica fortuna. Entonces...¿ De verdad valoramos lo que necesitamos? La respuesta que da el libro es que no.
16:08 La respuesta que da el libro es que valoramos lo que parece escaso, lo que impresiona, lo que tiene buena pinta, y eso es un error muy grande. Porque el sistema nos ha hecho creer a todos poco a poco que no importa lo que algo puede hacer por ti, sino cuánto puedes cobrar por ese algo. Y ahà es donde empieza un problema muy de fondo y bastante grave. Y es que estamos convirtiendo el trabajo humano en mercancÃa. Estamos convirtiendo a las personas en piezas intercambiables, en números, en lo que llaman el capital humano. Ese término del capital humano a lo mejor suena muy elegante y muy corporativo, pero lo que en realidad significa es que vas al sistema, produces, cobras y te callas. Y a mà eso no me gusta, porque no creo que los seres humanos seamos piezas, tampoco creo que seamos recursos, somos seres con alma, somos seres con propósito, somos seres con talentos, Y con derecho a crear valor. No a sobrevivir a cambio de un sueldo que muchas veces no nos representa. Asà que este libro también es un poco un llamamiento a despertar y a empezar a mirar con otros ojos. A dejar de comprar la mentira de que lo valioso es lo caro. Es
17:40 un llamamiento también a no sacrificar nuestra esencia por jugar a un juego que no va con nosotros. Yo creo que no estamos aquà para ser capital humano. Estamos aquà para ser seres humanos con capital interior. Eso sÃ. Y asÃ, sin darnos cuenta, nos plantamos en el siglo XXI y llegamos al mundo de la inteligencia artificial, llegamos al mundo de los cohetes que se van a Marte, llegamos al mundo de las criptomonedas que de repente valen millones y al dÃa siguiente no valen nada y luego vuelven a valer millones y nos plantamos en el mundo de la tecnologÃa que hace algunas cosas que hace unos años eran ciencia ficción. Estamos en este mundo ahora.¿ Y qué pasa?
18:27 Pues que una profesora que se deja la vida educando a los niños que van a construir el futuro, pues en muchos paÃses no llega a fin de mes. O un agricultor que cultiva la comida que nos metemos todos los dÃas en la boca, pues vive agobiado o con deudas o sin que nadie haga nada por él. ¿Vale? Y esto el sistema no lo va a arreglar, a nadie le interesa arreglar esto en pleno siglo XXI, repito, con todos los avances que tenemos, porque el sistema hoy en dÃa no está basado en valores, está basado en rentabilidad, está basado en beneficio, en lo que da más dinero y punto. Y aquÃ, una vez más, es donde el libro apela a nuestra responsabilidad personal, a la nuestra, a nuestras decisiones, a nuestra forma de consumir, a nuestra forma de vivir también. Con nuestra forma de liderar nuestra propia vida podemos influir en ese sistema. Porque cada vez que elegimos dónde vamos a poner nuestro tiempo, dónde vamos a poner nuestro dinero y dónde vamos a poner nuestra energÃa, estamos votando por un modelo de sociedad y por un modelo de mundo. Si sigues creyendo que vales lo que ganas, estás perdido. Si sigues aplaudiendo al que más tiene y no al que más aporta, estás ciego. Y el libro no lo dice por juzgarnos, lo dice para que espabilemos,
20:02 para que recordemos que el valor no lo dicta el precio, que el valor lo dicta el propósito. Y si no ponemos nuestros valores por delante, entonces vamos a terminar viviendo según los valores de otra persona. Y no hay nada, nada más triste que eso. No hay nada más triste que trabajar para los sueños de alguien más. Porque entonces te va a arrastrar el mercado y te vas a perder en trabajos vacÃos, en reuniones absurdas y en tareas sin alma. Te vas a dejar la piel por cosas que no te llenan, que te dan igual, que no te representan, que no te definen como persona. Y un dÃa te mirarás al espejo, como te he dicho antes, y no sabrás quién eres. Ese es el drama de seguir el sistema. Lo habrás dado todo para tener lo que se supone que tenÃas que tener y habrás olvidado quién se supone que eres tú. Por eso aquà el libro dice, oye, deja de mirar para otro lado, deja de seguir normas que no te están beneficiando para nada y empieza a construir poco a poco una nueva forma de vivir. Una forma de vivir que no va a ser perfecta, que tampoco nos pasemos de idealistas, pero que tenga conciencia, que tenga valores, que tenga dirección y que tengas la claridad suficiente para saber por qué estás haciendo
21:33 lo que estás haciendo todos los dÃas. tampoco es pedir mucho porque al final lo que de verdad vale no son las cosas que puedes comprar es lo que queda cuando todo lo demás desaparece eso se llama legado y eso es impacto y eso es tu esencia y si tú sabes que estás dejando un legado detrás de eso viene la paz Y esto es importante porque antes el valor se asociaba a lo real, a lo que se construÃa con esfuerzo, con trabajo, con compromiso. El valor estaba en lo que dejabas en el mundo, no en lo que la gente opinaba sobre ti. Se valoraba el impacto, no la percepción que la gente tenÃa. Se valoraba lo que hacÃas, no lo que aparentabas ser. Y ahora esto ha cambiado. Ahora vivimos en la era del valor subjetivo, dice el libro.¿ Qué es el valor subjetivo?¿ Qué significa el valor subjetivo? Que lo que vale no es lo que sirve. Lo que vale ahora es lo que alguien, da igual quién, esté dispuesto a pagar. Y eso es todo. Punto. Claro,¿ esto es un problema económico solamente? Pues el libro dice que esto va mucho más allá de ser un problema económico.
22:54 Porque cuando reduces el valor de algo simplemente a lo que cuesta, entonces estás dejando que el mercado decida qué cosas son las que importan. Y el mercado, como hemos dicho antes, no tiene sentimientos, no tiene corazón. Entonces, si una enfermera que salva vidas todos los dÃas cobra menos que un adolescente que baila en TikTok...¿ O que una madre que crÃa tres hijos trabajando a tiempo completo no cuenta como parte del Producto Interior Bruto?¿ O una persona que cuida a su padre enfermo, que le da de comer, que lo acompaña todo el dÃa, no figura en la categorÃa de persona productiva? pues no sé, igual estamos haciendo las cosas mal. Ya es que en esos trabajos no hay factura, porque no hay transacción, porque no se puede poner en una hoja de cálculo. Ya lo sé, ya sé que eso es asÃ, pero¿ es correcto o no es correcto? El libro deja esa pregunta en el aire, especialmente porque mientras tanto las personas que están extrayendo valor sin crear nada, los que juegan con pantallas y números sin pisar la calle... pues siguen ganando, siguen siendo aplaudidos, siguen subiendo.¿ Dónde está la lógica en eso?¿ Dónde está la justicia? Si quieres, también. Para el libro la justicia no está en ninguna parte. Para el libro el sistema económico actual se basa en una teorÃa que queda muy
24:25 bonita en los libros, pero que en la vida real hace aguas por bastantes sitios. La llama teorÃa del valor subjetivo. La teorÃa del valor subjetivo suena muy bien y parte de una premisa que podemos poner en cuestión. Esa premisa dice que los mercados son perfectos, que los consumidores son racionales. Y que el precio de las cosas siempre refleja su verdadero valor. Tres cosas que podemos poner en cuestión. Tres cosas que como mÃnimo son cuestionables. Porque esa teorÃa está olvidando también lo más importante, que somos humanos. Y los humanos no decidimos con lógica, decidimos con emoción, decidimos con prisa, decidimos con miedo o decidimos con deseo. Los humanos compramos por impulso, seguimos a la masa. Queremos brillar, destacar, aunque por dentro estemos vacÃos, da igual, pero es lo que queremos los humanos. Por eso se crean las burbujas y por eso revientan las burbujas económicas. Por eso compramos cosas que no necesitamos con un dinero que no nos sobra para impresionar a gente que ni siquiera nos está mirando, a la que ni siquiera le importamos y que además ellos tampoco nos importan a nosotros. Y mientras hacemos esto nos estamos olvidando de nosotros. Nos estamos vendiendo muy baratos.
25:59 Estamos regalando nuestra esencia por un poquito de aprobación aquà y allá. Y el libro refuerza la idea de que no estamos aquà para eso. No estamos aquà para aparentar ante nadie. Estamos aquà para aportar.¿ Y cómo aporta un ser humano? Creando. Construyendo algo con alma. Un proyecto con sentido.¿ Se mide en euros eso? No, se mide en impacto, se mide en coherencia, se mide en legado, en lo que vas a dejar cuando ya no estés. Ese es el valor del que habla el libro, en dejar huella, en dejar de poner el foco en lo que cuesta y empezar a mirar hacia lo que vale y hacia lo que tiene valor de verdad. Claro, otro problema que nos señala el libro, que hemos confundido valor con valores.
27:06 Nos han hecho creer que lo valioso es lo que cuesta. Que es una etiqueta con un número, ¿verdad? Y ahà está el valor. Pero eso no es. Valores es lo que te va a sostener esos valores cuando todo se tambalea. Y esos valores no son palabras vacÃas, no son esas cosas que las empresas ponen en sus webs corporativas. Hay cinco pilares reales, según el libro, cinco anclas que nos van a decir si estamos construyendo algo con alma o simplemente estamos sobreviviendo en este sistema. Primero, propósito.¿ Para qué haces lo que haces?¿ Para qué existe tu empresa, tu proyecto, tu equipo o tú? Una empresa como Google no dice queremos ganar el mayor dinero posible. Dice queremos organizar la información del mundo. Y eso conecta, eso inspira, eso es un propósito. Cuando hay ese propósito hay coherencia. Y donde hay coherencia nace la confianza de la otra persona. La gente no te sigue por lo que vendes. La gente te sigue por lo que representas. Un buen lÃder, un buen profesional, no está para mandar, está para servir a un propósito más grande que él. No se lidera con
28:37 la voz, se lidera con el ejemplo, se lidera con cómo vives, con cómo actúas cuando nadie te está mirando. Con eso se lidera. Segunda ancla importante a nivel valores, perspectiva. Mira más allá de ti, mira más allá de tu ombligo, de tus métricas, de tus miedos. No puedes liderar si solamente entiendes tu pelÃcula. Hay gente que vive al dÃa. Hay gente que no tiene red económica, ni recursos, ni margen para fallar, montar un proyecto y fallar. Y si no ves eso o si no te importa, entonces no estás liderando con valores. Entonces estás compitiendo y estás empujando para quedar por encima del otro. Y eso es justamente lo que nos ha traÃdo hasta esta situación que estamos describiendo de una sociedad desconectada, de una cultura del yo en lugar de una cultura del nosotros. Tercer ancla, claridad.
29:39 Vivimos en un mundo saturado de ruido. Hay demasiada gente hablando. Hay demasiadas palabras vacÃas. Hay demasiado postureo. Importante entender que en medio de todo eso, la claridad tiene poder. Entonces, cuando hablas con verdad, con empatÃa, con firmeza, cuando tienes un mensaje, la gente te escucha. Porque ya nadie tiene tiempo... para que le confundas la gente necesita lÃderes que hablen claro y que le digan lo que hay y que no se escondan cuarta ancla importante a nivel valores competencia competencia profesional competencia no basta con tener ideas hay que ejecutarlas y hay que ejecutarlas bien ser un buen lÃder o un buen trabajador es tener la capacidad de decidir con criterio de mantener la calma cuando todo se tambalea.
30:40 Y esto no es fácil. Hay un ejemplo que pone el libro, que es el de John F. Kennedy, que a lo mejor no era el presidente más brillante, pero sà que en plena crisis nuclear fue la persona que estuvo más serena, la persona más prudente, la persona que supo consultar, escuchar, analizar y actuar. Eso es liderar, es saber moverte en la tormenta sin perder tu centro. Y quinta ancla de valores que nos da el libro, la humildad. Sin humildad estás absolutamente fuera del juego porque el mundo está todo el rato cambiando y si tú no cambias te vas a quedar obsoleto. Entonces, admitir que estás obsoleto o que te has equivocado no te debilita, te fortalece y te hace humano y te hace real. No es algo malo. Simplemente deja claro que no estás intentando liderar desde el ego, sino desde el servicio a los demás.
31:40 Y eso es exactamente lo que el mundo necesita hoy. LÃderes que tengan... propósito perspectiva claridad competencia y que tengan también la humildad suficiente para intentar seguir aprendiendo todos los dÃas Asà que ya lo sabes, si de verdad queremos como sociedad construir algo distinto, si queremos construir algo que merezca la pena, tenemos que empezar por donde de verdad importa. Y eso es desde dentro de cada uno de nosotros, desde cada decisión que tomamos todos los dÃas, desde cada conversación que tenemos en la máquina del café, desde cada pequeño gesto que refleja en qué estamos. creemos y en qué no creemos. Porque si el sistema no valora lo esencial y lo esencial es la vida, la empatÃa, el cuidado, la verdad, entonces nos va a tocar a nosotros empezar a valorarlo. El cambio, ya te digo que no va a venir del sistema, el cambio va a empezar en cada uno de nosotros. Y si tú miras alrededor y ves que nadie lo está haciendo, ese cambio, entonces no te preocupes, empieza tú, tú primero, tú como ejemplo, tú como chispa que intentas encender la mecha de los demás.
33:09 No porque sea fácil, no porque te vayan a aplaudir, sino porque es necesario llegados a este punto, porque alguien tiene que dar el primer paso y si no lo das tú,¿ quién lo va a dar? No esperes a que cambien las reglas del juego. Cambia tú la forma de jugar. Elige desde los valores. Habla con verdad. Actúa con propósito. Y comprometete con lo que construye, con las cosas que construyen, no con las cosas que destruyen. Si tú cambias, si tú inspiras, si tú multiplicas, vas a transformar a muchas personas. Y ahà es donde empieza el verdadero impacto. en tu forma de estar en el mundo, en tu forma de vivir. Porque aunque parezca pequeño, lo que tú haces personalmente en tu dÃa a dÃa es lo que abre el camino para que las demás personas puedan también empezar a vivir mejor. Bueno, espero que este episodio te haya inspirado y que hayas encontrado al menos una idea que puedas aplicar hoy mismo. Si quieres tener por escrito todo lo que has escuchado, si quieres acceder a ejercicios prácticos para poder aplicar todas estas ideas a tu vida real, pásate por mi página de Patreon. Tienes el enlace en la descripción del episodio. Gracias como siempre por estar al otro lado. Gracias por formar parte de
34:41 esta comunidad que, como ves, no deja de crecer cada dÃa. Y si este episodio te ha gustado, pues compártelo con alguien que lo necesite o al que pueda ayudar. SuscrÃbete al canal, por supuesto, y déjame tus comentarios. Un fuerte abrazo y hasta la próxima.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed