El secreto de la motivación
¿Por qué hay personas que se esfuerzan sin que nadie las empuje… mientras otras hacen lo justo y se apagan poco a poco? En este episodio de Ideas para Vivir Mejor hablamos de motivación, pero no de la que te han contado siempre. No de premios, bonos ni recompensas externas. Hablamos de lo que de verdad mueve a una persona desde dentro. A partir de un experimento real con monos en los años 40, exploramos por qué el sistema de “si haces esto, ganas esto” funciona para cumplir… pero no para vivir con energía, foco y sentido.
Por qué la curiosidad, el juego y la sensación de estar haciendo algo propio desaparecen en muchos trabajos.
Y por qué no estás desmotivado: estás anestesiado. Si alguna vez has sentido que cumples, pero no vibras.
Que trabajas, pero no creces.
Que haces lo que toca, pero no sabes muy bien para qué… Este episodio es para ti. 🎧 Escúchalo con calma.
🚶♂️ Mejor aún, escúchalo caminando. 📚
Y si quieres profundizar más, he escrito varios libros donde desarrollo estas ideas con ejercicios prácticos y reflexiones para recuperar el rumbo, la claridad y el sentido:
👉 Descúbrelos aquí: https://www.amazon.es/stores/author/B08FDYCYN4
s #desarrollopersonal
#motivacionintrinseca
#sentidodelavida
#proposito
#crecimientopersonal
#pazmental
#trabajoconsentido
#psicologia
#reflexiones
#podcastdesarrollopersonal
#ideasparavivirmejor
#autoconocimiento
#motivacionreal
#vivirmejor
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/ideas-para-vivir-mejor--5343176/support.
0:01 Te cuento una historia curiosa. En el siglo pasado, un psicólogo llamado Henry Harlow hizo un experimento con monos. Les puso delante un artefacto raro, un artefacto en el que habÃa que sacar un pasador, mover una bisagra, en fin, algo que sinceramente no servÃa para nada, un artefacto sin ningún tipo de finalidad. Y no habÃa premio por resolverlo y no habÃa castigo si no lo hacÃan, simplemente lo dejó ahÃ. Y los monos se pusieron a trastear con este artefacto hasta que lo resolvieron. Pero lo que dejó descolocado a este investigador no fue que lo pudieran resolver. Fue la actitud de los monos. Se lo estaban pasando bien.
0:44 Y esto era raro porque hasta ese momento se pensaba que nos movÃan básicamente dos cosas. Sobrevivir o conseguir algo. PodrÃa ser comer, podrÃa ser protegernos, reproducirnos, etc. Pero ahÃ, en esa actividad, no habÃa nada de eso. Solamente habÃa curiosidad, ganas de entender, el placer de hacer algo bien. Entonces no le encontraban explicación. Durante miles de años los seres humanos hemos estado centrados en sobrevivir. Y es normal, ¿no? te mueres si no te refugias te mueres pero mucho más adelante llegó la industria las fábricas los horarios los jefes y ahà entró el sistema de oye si haces esto cobras si no haces esto no cobras Y no era un mal sistema para trabajos simples, para trabajos repetitivos.
1:36 El tema es que hoy ya no vivimos ahÃ. Hoy la mayorÃa de nosotros ya no trabaja empujando nada. Piensa, decide, crea, resuelve problemas, yo qué sé. Cuando trabajas solamente por el premio, por el sueldo, haces lo justo. Cuando trabajas porque algo te mueve por dentro, no hace falta que nadie te empuje. Ahà está la clave de lo que te quiero contar hoy. Si quieres una vida con energÃa, con foco, con dirección, no persigas solamente incentivos externos. Encuentra algo que te rete, algo que te haga querer mejorar, aunque nadie te lo pida y aunque nadie te dé nada a cambio. Porque cuando el motor es interno, lo bueno es que ya no vas a depender de nadie. Planteate,¿ por qué hay gente que hace las cosas sin que nadie le obligue o sin que nadie le empuje a hacerlas. Porque si el dinero fuera el motor real, el único motor, nadie harÃa nada si el dinero no está presente. Y sin embargo, esto es algo que pasa todo el tiempo, ¿verdad? Hay gente que está estudiando por su cuenta una cosa, hay gente que está mejorando sus habilidades, hay gente que se complica la vida sin que nadie se lo pida. Como hago yo en este podcast, por ejemplo. Claro, esto no encaja en cómo nos han explicado el trabajo. Durante muchos años nos han vendido la idea de que tú haces una cosa y el otro te da algo. No lo haces y no te lo da. Y esto funciona para cumplir, para estar, para fichar. Pero a veces hacemos las cosas
3:09 simplemente porque nos llama algo por dentro, porque sentimos esa necesidad. No porque sea rentable, no porque haya alguien que te lo haya pedido. Y eso, curiosamente, suele ser lo que más valor acaba creando. Te pongo un ejemplo. Wikipedia. En Wikipedia hay gente que comparte conocimiento gratis. ¿Vale? Claro, cuando alguien siente que lo que hace es suyo, pues lo hace mucho mejor.¿ Cuál es el problema? Que hemos montado un sistema en el que nada es de nadie. Y luego nos extraña que la gente no esté implicada. No es por falta de talento, es por falta de espacio.
3:51 Cuando tú a una persona le quitas su capacidad de decisión, la curiosidad se va detrás. Cuando todo se reduce a cumplir un horario o unos objetivos, nadie tiene ese tiempo de explorar y de jugar. Todos hemos vivido alguna vez esa sensación, ese momento en el que estamos tan metidos en algo que perdemos hasta la noción del tiempo, ese estado de flujo del que te he hablado alguna vez. No miramos el reloj y no pensamos en ningún resultado, simplemente estamos ahÃ. Pues ese estado de flujo no lo provoca el dinero, ese estado de flujo lo provoca el sentido. Mira a un niño jugar, da igual a qué. Ese niño no está pensando en si lo está haciendo bien, no está pensando en acabar el juego, no está pensando en nada que no sea ese juego que tiene delante.
4:37 Entonces coge una cosa y la tira y la vuelve a coger y la monta y la desmonta y a lo mejor hasta se aburre y cinco minutos después está con otra cosa. Pero no hay una estrategia ahÃ, no hay un plan, no hay unos objetivos, no hay unas recompensas y aún asà esa actividad está generando una energÃa brutal. Pasamos horas persiguiendo cosas que nos han impuesto otros y a lo mejor tenemos que plantearnos el perseguir cosas que nos imponemos nosotros mismos. Como los niños que están todo el rato durante muchas horas persiguiendo cosas absurdas desde el punto de vista de un adulto o intentándose subir donde no pueden o repitiendo lo mismo una y otra vez.
5:20 sin que nadie les pague por ello, sin que nadie les aplauda por hacerlo. Simplemente son cosas que les salen solas, que les nacen y que les hacen disfrutar. Claro, aprendemos a estudiar para la nota, aprendemos a trabajar por un sueldo, aprendemos a esforzarnos para que alguien nos diga algo bonito. Es muy cómodo. El problema es lo que se va quedando por el camino. Se te va quedando por el camino las ganas de probar cosas, de complicarte, de hacer algo solamente porque sÃ. Quizás, quizás, hemos quitado demasiado espacio, hemos quitado juego, hemos quitado el margen para equivocarnos sin que pase nada. Porque cuando te dicen, si haces esto, cobras esto, a lo mejor nuestra cabeza deja de mirar alrededor y solamente se fija en el número, en el plazo, en el objetivo y todo lo demás desaparece.¿ Y qué sucede?
6:16 Pues que pasan todas esas cosas que seguramente la mayorÃa hemos visto. Gente que hace lo justo, gente que está por cumplir. Y entonces llega alguien de recursos humanos generalmente y dice hay que motivar más. Y se ponen premios encima de los premios. Bonos, rankings, objetivos nuevos. Y cada una de esas capas va tapando un poco más lo que es verdaderamente importante. Cuando en realidad lo que nos mueve de verdad como seres humanos es otra cosa mucho más sencilla, no las recompensas. Es querer hacer algo mejor de lo que lo hiciste ayer, porque te importa, algo que te importa. Es sentir que lo que haces conecta con algo real. Cuando alguien siente eso no hay que empujarlo, no hay que motivarlo, no hay que ponerle una zanahoria adelante.
7:01 Cuando alguien siente eso funciona solo. Y cuando no lo siente da igual lo que prometas. La mayorÃa de las personas no están desmotivadas, están un poco anestesiadas en lo que toca y sÃ, entregan y cumplen, pero no crecen ahà dentro. Mira a alguien que pinta o que escribe, da igual si escribe bien o escribe mal, se le va la tarde, no mira el móvil, no está pensando en terminar, está peleándose con algo que solamente él o ella ven. O alguien que está practicando un deporte, por ejemplo. ImagÃnate, él solo, un baloncestista, tirando a canasta, una y otra vez, fallando, repitiendo el mismo tiro diez, cien veces. Eso es lo que engancha de verdad. Sentir que todavÃa no has llegado y que todavÃa tienes margen. Pero llegamos a la vida adulta y alguien decide que todo eso hay que ordenarlo, hay que medirlo, hay que convertirlo en objetivos y sin querer lo matamos. Y llegas a un sitio y sabes antes de sentarte en la silla que hoy no vas a decidir nada, ni el cómo, ni el cuándo, ni el por qué. Solamente vas a ejecutar. Claro, poco a poco dejas de estar ahà del todo. No porque seas un vago, es que ya te da igual. Entonces paras un segundo y te aparece la tÃpica pregunta,¿ esto para qué?
8:24 No cuánto gano, no cuánto me falta para acabar,¿ para qué estoy haciendo esto que estoy haciendo todos los dÃas?¿ Para qué estoy ejecutando esto? He visto a gente conseguir justo lo que querÃa. Un puesto, reconocimiento, seguridad y aún asà vivir con una inquietud interna rara, difÃcil de explicar. SÃ, todo está bien, pero no del todo. En cambio ves a otras personas que tienen vidas mucho más normales, más apretadas incluso, pero que sienten que lo que hacen toca algo más que su propia vida. Que sienten que lo que hacen importa. Cuando eso falta... el trabajo se vuelve una lista de cosas, una detrás de otra, que tienes que ir haciendo. En cambio, cuando sabes por qué haces algo, aguantas mucho mejor. Cuando alguien encuentra un sentido, no solamente trabaja distinto, sino que también vive distinto. Por eso, quizá la pregunta no es cómo nos motivamos más. La pregunta serÃa dónde hemos dejado aquello que nos mueve. Porque cuando algo nos mueve de verdad, no necesitamos motivación externa, no necesitamos aplausos, el sentido no se negocia, no se impone y no se compra. El sentido se encuentra o se pierde, se tiene o no se tiene. Asà que si algún dÃa notas que estás haciendo lo justo para cumplir, que estás cumpliendo pero que no estás ahÃ, pregúntate¿ para qué?
9:54 Y cuando el motor vuelva a ser interno, no solamente vas a trabajar distinto, sino que vas a vivir distinto bueno espero que este episodio te haya inspirado y que te lleves al menos una idea una que puedas poner en marcha Y si quieres seguir profundizando en esta y en muchas otras ideas, déjame contarte que tienes los libros que escribo disponibles en Amazon. Son un compendio de las ideas que explico en este podcast para que puedas tenerlas por escrito, para que puedas repasarlas, para que puedas aplicarlas en tu dÃa a dÃa y para que empieces a dar pasos reales hacia esa vida que deseas. Te dejo su enlace directo en la descripción de este episodio para que puedas echarles un vistazo, por supuesto, sin ningún compromiso.
10:41 Muchas gracias de verdad por estar al otro lado. Si este episodio te ha aportado algo de valor, te pido por favor que lo compartas con otra persona a quien también pueda ayudar. SuscrÃbete al canal, por supuesto, y sigue al podcast en Instagram. Y ahora sà me despido. Un fuerte abrazo y hasta la próxima.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed