514 — El poder de la creencia: por qué nos rendimos mucho antes de llegar a nuestro límite
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0:00 Hola a todos y bienvenidos a un episodio más de Ideas para Vivir Mejor, el podcast donde extraemos libro a libro las ideas que de verdad pueden cambiarte el dÃa, la semana o con un poco de suerte la vida. Yo soy Eugenio Payá y hoy estamos en el episodio 514. Déjame empezar con un experimento que se hizo en los años 50 y que es a la vez fascinante y perturbador. Lo hizo un investigador que se llamaba Kurt Ritscher. Y conviene saber antes que nada que hoy un experimento asà no se considerarÃa ético, no serÃa posible hacerlo. Pero ese experimento descubrió o cambió nuestra forma de entender la motivación.
0:44 Ritzer metÃa ratas en cilindros llenos de agua y medÃa cuánto tiempo aguantaban nadando. Y entonces descubrió algo extraño. Las ratas salvajes... las más fuertes, las que estaban mejor preparadas para sobrevivir, aguantaban unos 15 minutos. Las ratas domésticas, en cambio, eran capaces de nadar durante horas.¿ Cómo era eso posible si las ratas salvajes eran fÃsicamente mucho más fuertes y más capaces que las ratas domésticas? Pues era posible porque el factor decisivo no era el fÃsico, era la el psicológico.
1:27 TenÃa que ver con si el animal creÃa que sobrevivir era posible o no. Y Richard fue más allá. Cogió a un grupo de ratas salvajes y justo antes de que se hundieran las rescataba. Las dejaba recuperarse un momentito y las volvÃa a meter en el agua. Y repetÃa esto varias veces. Hasta que las ratas aprendieron que la situación no era desesperada, que iban a poder salvarse.¿ Y sabes cuánto tiempo aguantaron nadando esas mismas ratas después? 60 horas. Esos rescates repetidos que habÃa llevado a cabo el cientÃfico habÃan reescrito por completo lo que esas ratas eran capaces de hacer o no en su mente. ImagÃnate qué cosa más espectacular. Era la misma capacidad fÃsica, pero les habÃa cambiado una creencia. Su creencia ahora era que esto tiene salida, esto tiene solución y esa creencia fue capaz de multiplicar lo que el cuerpo de estos animales podÃa hacer. Vamos a llevarnos esto a nuestra propia vida. Piensa en esa dieta que abandonaste porque alguien te dijo no sé qué, en esa idea de negocio que poco a poco te fuiste autoconvenciendo de que no iba a salir bien. en una meta, en un objetivo que tenÃas y que se fue disolviendo en cuanto llegaron las primeras dudas, en casi todos esos casos, si te fijas bien, lo que pasó
2:58 fue que tu convicción se rindió mucho antes que tu plan. No falló el plan, sino que lo que fallaba ahà era la creencia. Y eso es el mensaje del libro de hoy. El libro es El poder de la creencia. Es un libro nuevo, recién publicado hace... un par de meses, lo ha escrito Nir Eyal y la idea central es esta precisamente, que la motivación humana no funciona de la forma en la que creemos. La motivación no es una lÃnea recta que va del deseo al resultado, sino que hay una pieza oculta debajo de todo eso y esa pieza es la creencia. Asà que hoy quiero explicarte qué es exactamente una creencia y el triángulo de la motivación y tres poderes, la atención, la anticipación y la agencia.
3:50 Ponte cómodo, ponte cómoda y vamos a por ello. Lo primero es definir muy bien qué es una creencia. La creencia es una palabra que se usa para muchas cosas y en este caso Nireyal la sitúa entre dos extremos. En un extremo está el hecho, algo que es objetivo, algo que es verificable, algo que es igual para todos. Por El agua hierve a 100 grados, ¿vale? Eso es un hecho. Y en el otro extremo está la fe. La fe es una convicción que no necesita ninguna prueba, que se sostiene por sà misma.¿ Y dónde está la creencia? Pues en el espacio entre ambos. Una creencia es una idea que sostienes, pero que está abierta a ajustarse cuando llegan pruebas nuevas. Y sobre todo una creencia se elige por lo bien que funciona. Por tanto, la pregunta más útil que le puedes hacer a cualquier creencia no es si es verdad o no, sino si esa creencia te está sirviendo o no te está sirviendo. Piensa en cómo un carpintero elige entre sus herramientas. No se pregunta si esta herramienta es buena o es mala, es la verdadera o no.
5:04 Se pregunta qué herramienta de las que tiene delante le va a servir para ese trabajo en concreto que tiene entre manos. Pues las creencias funcionan igual. Puedo conseguirlo no es un hecho, no es algo que puedas confirmar por adelantado, pero es tener esa creencia de puedo conseguirlo va a conseguir muchÃsimo más que tener la creencia opuesta de no puedo. Es, por tanto, una mejor herramienta. ImagÃnate un triángulo con tres lados. Un lado es el comportamiento, los pasos concretos que hay que dar. Otro lado del triángulo serÃa el beneficio, el resultado que persigues, aquello que quieres conseguir. Y luego está la base, que es la que conecta y la que sostiene a los otros dos. Y esa base es la creencia.
5:51 La creencia de que la convicción profunda de que tus esfuerzos van a importar y van a conseguir el beneficio que buscas.¿ Qué pasa si quitas la base?¿ Qué pasa si quitas la creencia? Que toda la estructura se derrumba. Y esto es lo que explica muchÃsimos fracasos. Puedes saber exactamente qué es lo que tienes que hacer, es decir, el lado del comportamiento. Puedes desear de verdad el resultado, el lado del beneficio. Pero si te falta la base, si te falta la creencia que conecta el comportamiento con el beneficio, si no crees que tu esfuerzo cuenta para algo, la persistencia se vuelve imposible y te rindes. Por eso nos dice el libro que la mayorÃa de la gente se rinde demasiado pronto, se rinde mucho antes de llegar a sus lÃmites reales. Y esa vocecita interior que nos susurra que no tenemos capacidad o que nuestro momento ya ha pasado, la confundimos con autoconocimiento, la confundimos con honestidad y casi nunca lo es, casi siempre son solamente lÃmites mentales apareciendo en nuestra cabeza. Y esos lÃmites mentales los podemos cambiar.¿ Y cómo los cambiamos? Pues aprendiendo a usar lo que el libro llama los tres poderes de la creencia, la atención, la anticipación y la agencia. Y por supuesto, vamos a ir a verlos uno por uno. El primer poder es el de la atención, el poder de ver lo que otros no ven, porque creer que algo es posible cambia lo que de verdad eres capaz de percibir.
7:24 Déjame contarte un caso que parece imposible. En la mesa de operaciones de un hospital suizo, HabÃa un hombre llamado Daniel Gisler que estaba completamente despierto mientras un cirujano le estaba quitando los tornillos metálicos del tobillo. Sin anestesia, sin analgésicos. Su única protección era una creencia que habÃa entrenado durante semanas y esa creencia era que dirigir su atención podÃa cambiar lo que experimentaba. Mientras lo estaban operando, él era capaz de transportarse mentalmente a una playa y le funcionaba, a él le funcionaba. Pero cuando el cirujano le dijo que solo quedaban 10 minutos, Hitler salió de ese estado de concentración y el dolor le vino de golpe. Por tanto, lo que sentÃa o no sentÃa depende por completo de dónde ese hombre ponÃa su atención o no la ponÃa.¿ Cómo es esto posible? Bueno, nuestra mente consciente procesa unos 50 bits de información por segundo, pero nuestros sentidos recogen alrededor de 11 millones de bits por segundo. FÃjate qué diferencia tan brutal. 50 bits, mente consciente, 11 millones de bits, nuestros sentidos.¿ Esto qué significa? Que no experimentamos el mundo directamente. Que lo que vivimos es una versión editada, una versión montada por nuestro cerebro a partir de lo que nuestras creencias han marcado como que es digno de atención o no es
8:56 digno de atención. Es como... mirar por el ojo de una cerradura solamente ves una rendija estrecha de todo lo que hay ahà fuera y son tus creencias las que deciden qué rendija ves por eso dos personas que han estado en el mismo sitio y que han visto lo mismo pueden contar versiones completamente distintas no miente ninguna de ellas sino que su cerebro está editando versiones diferentes del mismo hecho porque tienen creencias distintas hay un ejemplo buenÃsimo Esa famosa ilusión óptica del tablero de ajedrez con dos casillas, una en sombra y otra a la luz, que parecen tonos distintos pero que son objetivamente idénticas. Aunque te demuestren que son iguales, tu cerebro sigue viéndolas diferentes. Por tanto, saber la verdad no anula nuestra percepción. Asà de fuerte es el filtro de la mente.¿ Y qué tiene que ver esto con vivir mejor? Pues que ese mismo mecanismo es el que está detrás de la rumiación, esa costumbre tiene mucha gente de dar vueltas y vueltas a pensamientos negativos en bucle, en bucle que parece útil pero que no lo es. El libro cuenta el caso de MarÃa, una ingeniera, que recibió un solo comentario crÃtico de su jefe.
10:15 Y la creencia que ese comentario plantó, en este caso la creencia era que lo estaba haciendo mal, reorganizó todo lo que ella creÃa y sentÃa sobre su propio trabajo. Y a partir de ahà solamente veÃa sus fallos, solamente veÃa sus errores, solamente veÃa lo negativo.¿ Qué pasa? Que al final esa creencia de lo estoy haciendo mal le costó ese ascenso que llevaba tiempo persiguiendo. Por tanto, la creencia se volvió profecÃa. Eso es lo que sucede, que las creencias se vuelven profecÃas.¿ Qué herramientas tenemos contra esto? Pues la primera, cuando te pilles en ese bucle de rumiación, tienes que cambiar el diálogo a tercera persona. en lugar de hablarte a ti mismo diciendo yo, habla de ti por tu nombre. En vez de¿ por qué siempre meto la pata? Oye, venga Eugenio,¿ qué está pasando aquà de verdad?¿ Qué es lo que te ha pasado? Eso es un truco muy sencillo y que va a crear la distancia suficiente entre tú y el hecho como para que evalúes la situación de una forma mucho más objetiva y mucho menos enganchada emocionalmente. Y luego hay otra herramienta que sirve para las relaciones, porque este filtro afecta también a cómo ves a las personas. Una vez que te has formado una creencia sobre alguien, tu atención se bloquea en modo confirmación.
11:42 Es decir, dejas de ver a la persona que tienes delante y empiezas a relacionarte con la imagen mental que tienes de ella. Entonces, para romper esto, lo que nos dice el libro es que usemos el método cambio de sentido, turnaround en inglés, que esto es un método que no es original del libro, sino que es de Byron Katie.¿ En qué consiste? Cogemos un pensamiento doloroso, lo cuestionamos con una serie de preguntas y luego le damos la vuelta. Es decir, buscamos interpretaciones alternativas que sean igual de plausibles.¿ Para qué?¿ Para engañarnos? No. Sino para tener varias lentes sobre un mismo hecho y asà que puedas elegir la interpretación correcta que mejor te sirva, la interpretación que más te ayude, la interpretación que más te convenga. Este primer poder lo cierra el libro con una historia, la de Anne Malum. Anne tenÃa una capacidad que los psicólogos llaman alerta emprendedora, esa habilidad que tiene mucha gente y que es muy envidiable de ver potencial donde otras personas no ven nada. Entonces esta persona, Ann, iba corriendo un dÃa alrededor de un albergue para personas sin hogar en Filadelfia, vio algo que otros no veÃan y les propuso salir a correr con ella. Hubo nueve personas que aceptaron salir a correr. Y eso se convirtió en una organización que acabó ayudando a más de 15.000 personas. Esa misma mirada le
13:16 hizo ver el potencial en un pequeño estudio de fitness que se convirtió... en una empresa que vendió por casi 100 millones de dólares. Pero, y esta es la lección y lo más importante, esa misma mirada tan buena para ver fuera y para detectar oportunidades no funcionaba cuando se trataba de sà misma. Cuando decenas de sus empleados firmaron una petición para que dejara el cargo porque habÃa creado un ambiente de trabajo tóxico. Eso ella no lo vio venir. Y solamente dio ese paso atrás y solamente se retiró cuando por fin fue capaz de dirigir esa misma atención que ponÃa afuera hacia adentro, hacia sà misma.¿ Cuál es la moraleja de esta historia? Que nuestras creencias funcionan mejor como herramientas a mejorar que como verdades fijas. Y que la atención, nuestra atención, da forma al mundo que somos capaz de ver, incluidos nosotros mismos dentro de ese mundo también.
14:16 Ese es el poder de la atención. Luego tenemos el poder de la anticipación. El poder de la anticipación da forma a lo que de verdad sientes. ImagÃnate una lata de agua decorada con una calavera en llamas y con el lema Asesina tu sed. Es una marca real, es Liquid Death, no sé si la conoces, es un agua de manantial de los Alpes austriacos y viene empaquetada como si fuera un disco de rock o de heavy metal. Cuando lo lanzaron, la gente pensó que era un auténtico suicidio comercial, que no iba a vender nada. Pero poco después, esta empresa de agua ya estaba valorada en 1.400 millones de dólares.¿ Sabes lo que pasa? Lo más interesante, que si tú das a probar ese agua sin su envoltorio, ese agua es indistinguible absolutamente de aguas mucho más baratas, incluso del agua corriente del grifo.¿ Qué está vendiendo Liquid Death, esa marca, en realidad? Está vendiendo la creencia, la experiencia anticipada, esa creencia que se ha formado en tu cabeza incluso antes de beber una sola gota de ese agua. Ese es un poco el segundo poder. Nuestro cerebro funciona como una máquina de predicciones. Funciona a través de un proceso que los neurocientÃficos llaman el procesamiento predictivo. Tu experiencia de cualquier momento es, en realidad, la mejor conjetura de tu cerebro sobre lo que está pasando. Y esa experiencia o esa
15:47 conjetura está moldeada por tus creencias y por tus experiencias previas y por tus expectativas. El libro lo explica con el bucle de la experiencia. Es decir, primero tenemos una creencia que nos monta el escenario. Nuestro cerebro construye una simulación de lo que espera antes de que pase nada. Luego viene la anticipación. Que no es solamente un pensamiento, sino una reconfiguración fÃsica de tu cuerpo. Y después sientes el resultado. Y esa experiencia confirma la creencia original. Es un cÃrculo que se va retroalimentando. Y ese cÃrculo a veces es virtuoso y a veces es vicioso. Pruebas. Un estudio con vino. Se dio a los participantes el mismo vino, pero a unos se les dijo que era un vino barato...
16:34 cinco dólares y a otros que era un vino increÃble de 450.¿ Cuál fue el resultado? Que los que creÃan que estaban bebiendo el vino caro lo describieron como fantástico, muy rico, complejo. Claro, los centros de placer de su cerebro se activaron más intensamente y era el mismo vino, simplemente habÃa una creencia distinta. Por tanto... Una experiencia que fue también genuinamente distinta.¿ Estaban mintiendo?¿ Se querÃan hacer los guays porque estaban bebiendo un vino de 450 dólares? No, simplemente estaban disfrutando más de verdad. Es cierto que estaban disfrutando más que los que les sirvieron el mismo vino, pero con una etiqueta de vino barato.
17:22 Por tanto,¿ qué nos conviene aprender? Algo que el libro llama el escepticismo selectivo. el arte de distinguir qué creencias merece la pena cuestionar y qué creencias merece la pena conservar. Cuando una creencia te está aportando placer, te está aportando motivación y no te hace daño, pues no la cuestiones.¿ Disfrutas más del vino creyendo que es bueno? Disfrútalo, no pasa nada. Pero cuando una creencia te está drenando, te está cerrando posibilidades, ahà sÃ, ahà toca sentarse y examinarla. La pregunta de oro, entonces,¿ esta creencia está trabajando para mà o estoy trabajando yo para esa creencia? El libro también habla del dolor relacionado con este segundo poder. Dice que el cerebro no recibe el dolor como una señal que sube desde el cuerpo. En realidad, nos dice el libro que el cerebro genera el dolor activamente basándose en sus propias predicciones. Otro estudio que lo demuestra Hubo una serie de participantes de un estudio a los que se les aplicó calor en el antebrazo y lo puntuaron como un 8 sobre 10 de dolor. Después se les dio una crema analgésica muy potente, que en realidad era crema de manos normal y corriente, y el resultado fue que las puntuaciones de dolor cayeron a la mitad. Pero no solamente eso, es que los escáneres demostraron que habÃa menos actividad real
18:53 en las zonas del cerebro que procesan el dolor. esa expectativa de alivio que se habÃa provocado porque les habÃan dicho que les iban a dar una crema analgésica y demás, habÃa hecho que el cerebro liberara sus propios analgésicos naturales. Y esto es lo que explica un cÃrculo vicioso. El ciclo dolor-miedo-dolor-anticipar-dolor genera más dolor y eso confirma el peligro y profundiza la anticipación. Hay un tipo de dolor, el dolor neuroplástico, que se sostiene por las predicciones del cerebro más que por una lesión verdadera y termina atrapando a las personas en ese bucle.¿ Cómo lo interrumpimos? Tratando a nuestras sensaciones como objetos de interés y no de alarma.
19:42 Describir nuestras sensaciones en términos neutros. Siento presión, siento calor, en lugar de decir que sientes dolor. Y combinar el movimiento con algo positivo para irle demostrando al cerebro que el cuerpo está a salvo. Y aquà llega el efecto placebo, que es alucinante. Un tratamiento sin ningún principio activo que funciona solamente por la expectativa. Todos lo sabemos, ¿no? El efecto placebo funciona porque hay una expectativa previa. Y puede funcionar incluso cuando sabes que es un placebo. Porque nuestra mente racional... Y el condicionamiento de nuestro cuerpo van por carriles separados. Por eso los placebos funcionan incluso hasta en las personas que se describen como escépticas. Una cosa es la dolencia, que es una experiencia subjetiva de sentirse mal, y otra cosa es la enfermedad, que es la patologÃa biológica subyacente. El placebo mejora la primera, mejora la dolencia.
20:47 No mejora la segunda, no mejora la enfermedad. Es decir, la creencia puede cambiar cómo experimentas un malestar determinado, pero no va a hacer desaparecer una enfermedad biológica real. Esto que quede claro, porque a veces se confunde y esto me parece importante. Hay que usar estos trucos y estos insights de una manera racional y con cabeza. Pero dicho esto, el alcance que tienen las expectativas es enorme. Becca Levy es una investigadora que ha seguido a más de 600 adultos durante casi 23 años. Y ha descubierto que aquellos que tenÃan una visión más positiva sobre el envejecimiento vivÃan de media 7,5 años más. Y sorprendentemente ese efecto superaba al beneficio combinado de no fumar, de hacer ejercicio y de mantener un peso saludable.¿ Cuál es el mecanismo aquÃ? Es un mecanismo puramente conductual. La creencia... de estas personas, moldeó cómo se cuidaban, cómo respondÃan a los problemas, cómo se implicaban en su propia vida y eso les hizo vivir más. Otro ejemplo, 1972, habÃa unos hombres que creÃan que estaban tomando esteroides anabolizantes y en realidad era placebo, eran cápsulas que no hacÃan nada. Bueno, pues estos hombres creÃan añadieron de media casi 13 kilos a
22:18 su pres de banca en un mes, simplemente porque se esforzaron más. Y otros casos más extremos, monjes tibetanos que son capaces, a través de la meditación, de generar el suficiente calor corporal como para derretir la escarcha a su alrededor. O ciclistas que en otros estudios siguieron pedaleando mucho más allá de su punto habitual de agotamiento cuando se ralentizaba en secreto el reloj con el que medÃan su carrera. En todos estos casos, la capacidad fÃsica siempre es la misma, no ha cambiado.¿ Qué es lo que ha cambiado aquÃ? La creencia de estas personas sobre lo que era posible y sobre lo que no era posible. La anticipación, por terminar con este punto, da forma a lo que sentimos y lo hace hasta un nivel fÃsico que es muy difÃcil de creer. Pero sucede y hay tantos ejemplos como los que te he contado Y más. Y luego nos da el libro lo que llama el tercer poder, la agencia.
23:21 El más importante de todos, según el libro. Para entenderlo bien, déjame empezar por su opuesto. A finales de los años 60, cientÃficos de los que ya hemos hablado aquÃ, Martin Seligman, Stephen Mayer, hicieron un famoso experimento con perros. A unos perros se les daba la posibilidad de tener una descarga y otros no tenÃan ningún control. Al dÃa siguiente pusieron a todos en una situación nueva donde escapar de esa descarga era facilÃsimo. Bastaba con saltar una pequeña barrera y ya estaba.¿ Y qué pasó? Que los perros que antes habÃan podido controlar la descarga se escaparon sin problema. Pero los otros ni lo intentaron. Se quedaban quietos, encogidos, soportando esa descarga. A esto se le llama indefensión aprendida. Indefensión aprendida es un término que hemos visto aquà muchÃsimas veces.
24:16 Pero después, décadas después, Meyer revisó la investigación y llegó a otra conclusión. Resulta que la pasividad no es algo que el cerebro aprende poco a poco. La pasividad es la respuesta por defecto de nuestro cerebro ante las situaciones que sentimos que son incontrolables. No se aprende la indefensión, se aprende lo contrario. La agencia es lo que hay que construir encima de ese punto de partida pasivo.¿ Qué significa esto? Que rendirse es lo fácil, que rendirse es lo que viene de fábrica. En cambio, la capacidad de actuar, la capacidad de creer que tus actos importan y que son capaces de sacarte del problema en el que estás, eso es algo que se entrena y eso es algo que se construye. Eso es la agencia. la convicción de que tus acciones moldean los resultados que consigues y la capacidad de actuar en consecuencia, incluso aunque no sepas cuál va a ser el resultado. Cuando nuestro cerebro detecta la posibilidad de obtener un resultado mejor, hay una región en nuestro cerebro, de la que también hemos hablado, la corteza prefrontal, que anula ese modo pasivo por defecto y activa un circuito de esperanza. Y cada vez que aceptas un reto un poco por encima de tu capacidad actual y lo consigues, estás reforzando ese circuito, le estás dando a tu cerebro pruebas de que tu esfuerzo sà que importa.¿ Cómo construimos
25:48 esta agencia en la práctica? Pues primero empezando en pequeño. Construye rutinas, construye sistemas cuando tu vida esté tranquila.¿ Para qué? Para que te sostengan cuando tu vida se complique. Y, por supuesto, concentra tu energÃa donde de verdad puede marcar la diferencia, en lugar de intentar controlarlo todo siempre y todo a la vez. Hay otra historia en el libro, la de Dasrat Manjini. Este señor era un trabajador en los años 60 en una aldea remota de la India. Y perdió a su mujer porque habÃa que recorrer 60 kilómetros desde donde él vivÃa hasta un médico. HabÃa una montaña en medio, entonces tenÃan que rodear la montaña y eso les obligaba a caminar 60 kilómetros y su mujer no llegó a tiempo.¿ Qué hizo este hombre con ese dolor tras perder a su mujer? Pues decidió abrir un paso a través de la montaña, él solo, con un martillo y un cincel, y dedicó a ello 22 años de su vida. Fue cortando roca, roca de cuarzo, hasta que finalmente redujo el trayecto de 60 kilómetros a 9 kilómetros. Piensa lo que representa esta historia. Manji no tenÃa poder sobre la montaña, no tenÃa influencia polÃtica, no podÃa recuperar a su mujer, pero tenÃa una herramienta, un cincel, y la creencia de que usar esa herramienta
27:19 podÃa cambiar las cosas. Y eso le bastó, y eso es la agencia en realidad. no es controlarlo todo, sino actuar sobre lo único que sà está en tus manos. Pero igual que la creencia construye, también puede destruir. Un joven, identificado en los registros médicos como señora, se tomó 29 cápsulas inertes, no hacÃan nada, en un ensayo clÃnico, convencido de que era una sobredosis. Y su cuerpo respondió a esa creencia. Se le desplomó la tensión, se le disparó el pulso... perdió la conciencia todo por la creencia, solo por la creencia.
28:00 Las cápsulas eran placebos y cuando los médicos le dijeron que esas cápsulas que se habÃa tomado para llegar a una sobredosis eran placebo, sus sÃntomas desaparecieron en 15 minutos. Eso es el efecto nocebo, cuando las expectativas negativas nos generan un daño fÃsico real y casi lo mata. Y es exactamente el mismo proceso que opera de una manera más silenciosa a través de las etiquetas. Esto es muy importante, sobre todo en salud. Un diagnóstico puede ser muy útil, por supuesto, no lo discuto, pero cuando deja de ser una descripción y se convierte en lo que los psicólogos llaman clausura de identidad, es decir, cuando tengo X, soy X y por tanto ya no puedo hacer Y, las posibilidades se cierran totalmente. Un ejemplo, pacientes con el mismo problema de espalda A unos se les dijo que tenÃan una enfermedad degenerativa del disco y a otros que eran cambios propios de la edad. Los primeros evitaban moverse y eso empeoraba su recuperación, por supuesto. Los segundos, como tenÃan una etiqueta más bonita, cambios propios de la edad, pues seguÃan activos y se recuperaban mejor. Mismo cuerpo, misma enfermedad o misma situación, distinta etiqueta, distinto destino. Por tanto, las etiquetas que cargamos¿ están ampliando nuestra capacidad de actuar o la están limitando? Esto es especialmente delicado con los temas
29:30 de la depresión y de la ansiedad. Hay medicación, evidentemente es muy útil y que ayuda a estabilizar los sÃntomas y hay mucha gente que la necesita. Pero el alivio de los sÃntomas por sà solo normalmente no va a crear una agencia duradera. Los mejores resultados a largo plazo suelen venir de combinar el tratamiento con el desarrollo gradual de habilidades, con el desarrollo gradual de hábitos, de formas de pensar que refuercen la sensación del paciente de capacidad y de control. Es decir, la creencia y la agencia no sustituyen al tratamiento, pero sà que lo pueden acompañar y lo pueden complementar. Si estás pasando por algo asÃ, esto no va de que te lo creas y entonces te curas, sino que va de sumar herramientas a esa ayuda profesional, no de reemplazarla sino de sumar estas herramientas también a la ayuda profesional. Por tanto, recapitulando, la idea madre es que la creencia es la base oculta de la motivación y es más poderosa que la estrategia, que la disciplina o que las circunstancias y se manifiesta en tres poderes, los tres construidos sobre el mismo cimiento. Primer poder, la atención. Tu cerebro construye la realidad a partir de lo que tus creencias marcan como digno de percibir. Lo crees y entonces lo ves. La anticipación, segundo poder. Tus expectativas moldean lo que sientes hasta el nivel fÃsico. Crees y entonces sientes. Y la agencia, que actúes o no actúes,
31:04 depende de tu convicción de que actuar sirve para algo. Crees y entonces haces. ¿Ves? Crees y ves. Crees y sientes. Crees y haces. Atención y anticipación, agencia. Las creencias, por tanto, no son verdades fijas. Son herramientas que elegimos por su utilidad y que tenemos que revisar a la luz de las pruebas. Construye tus creencias bien, construyelas a propósito y entonces cambiarás lo que piensas, lo que ves, lo que sientes e incluso lo que eres capaz de hacer. Acuérdate del ejemplo de las ratas que te contaba al principio. Su capacidad fÃsica era tremenda. La misma. Lo único que cambió fue la creencia de que esto tiene salida, esto se va a solucionar. O acuérdate de Manji y de su cincel. No tenÃa ningún tipo de poder sobre la montaña, pero tenÃa una herramienta y la creencia de que usarla cambiarÃa algo. Y 22 años después habÃa atravesado la montaña. Pues tú también tienes un cincel. Se llama la creencia de que tu esfuerzo importa. Y la pregunta que quiero dejarte hoy es muy concreta.¿ Qué creencia estás cargando ahora mismo que está trabajando en tu contra? Esa vocecita, ese no puedo, ese ya es tarde para mÃ, ese esto no se me da bien. IdentifÃcala, identifica esa creencia y pregúntale lo único que importa. Oye creencia,¿ tú me sirves para algo?¿ O estoy yo trabajando y sufriendo para ti? Y si
32:36 no te sirve para nada... Recuerda que como toda herramienta, esa creencia la puedes cambiar por una herramienta mejor, por una creencia mejor. Bueno, si te ha gustado este episodio, te pido que lo compartas con alguien a quien también le pueda venir bien. Te pido que te suscribas, por supuesto, para no perderte los próximos episodios y que me dejes una valoración también en la plataforma en la que estés escuchando este audio. Nos escuchamos de nuevo muy pronto. Como te digo siempre, cuÃdate, lee mucho y sobre todo da el siguiente paso hoy. Aunque haya una vocecilla por ahà que te diga que no puedes. De hecho, sobre todo si hay una vocecilla que te dice que no puedes.
33:17 Te mando un abrazo enorme. Nos vemos en el próximo episodio. Hasta entonces. Adiós.
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