Diario para estoicos: El arte de vivir
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0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor. Soy Eugenio Paya Ruiz, lector empedernido, escritor y experto en desarrollo personal. Y hoy te traigo las ideas principales de un libro que me ha gustado mucho que se llama Diario para Estoicos. Está escrito... por Ryan Holiday. Pero antes, déjame saludar rápidamente al Instituto Valenciano Digestivo, iBody, que ya sabes que ha creado un programa intensivo 100% online para ayudarnos a mejorar nuestro bienestar de una manera integral. Ellos son médicos, son profesionales de la salud... que nos van a acompañar en diferentes temas. Por ejemplo, alimentación consciente, ejercicio, gestión del estrés, gestión de la ansiedad, todo a tu ritmo y desde tu casa. Y solamente por ser oyente de este podcast tienes un 10% de descuento en tu inscripción en el curso. Solo tienes que usar el código IDEASPARAVIVIRMEJOR, todo junto y en mayúsculas cuando entres en ibadi.es barra talleres o cuando hagas clic en el enlace que te voy a dejar en la descripción del episodio y ahora sà vamos con las ideas principales de diario para estoicos imagÃnate por un momento que tienes delante un espejo que te muestra lo que casi nunca quieres ver. Un espejo que es capaz de mostrarte tus emociones, tus creencias, tus intenciones ocultas. Es un espejo incómodo porque no sirve para maquillarte,
1:34 porque no tiene filtros que puedas poner en Instagram. No es un espejo de postureo. Ese espejo solamente te devuelve lo que eres de verdad. Pues bien, justo ahà nos dice el libro que es donde empieza la filosofÃa. La filosofÃa empieza en ese momento en el que te atreves a mirarte dentro Hay un nombre que seguro que te suena que es Epicteto, que acabó siendo maestro a pesar de que nació esclavo, y resumÃa esto de una forma muy interesante. Te conviertes en filósofo cuando te examinas a ti mismo, cuando examinas tus emociones, cuando examinas tus palabras, cuando examinas incluso esos pensamientos que nunca vas a pronunciar en voz alta. Porque el verdadero enemigo casi nunca está fuera.
2:19 El verdadero enemigo es el ego. El ego que te exige tener siempre razón. Ese autoengaño que todos llevamos dentro y que te dice tranquilo, todo va a ir bien cuando sabes que no es verdad o puede no ser verdad. Y es esa vocecita que te hace creer que ya lo sabes todo. Y claro,¿ quién puede aprender algo si cree que ya lo sabe todo? Por eso la primera lección que nos da el estoicismo es esa. MÃrate por dentro y atrévete a ver cuáles son tus puntos débiles y entonces reconocelos y acéptalos. No para flagelarte, no para castigarte, sino para empezar a aprender. La claridad no llega de negar tus sombras ni de inflar tus virtudes. La claridad llega cuando eres capaz de sostener Ambas cosas en las manos y decir, esto soy yo, con lo bueno y con lo malo, y aún asà voy a seguir adelante.
3:16 Pero el estoicismo no termina en uno mismo. Si se quedara solamente en esa auto-observación que te acabo de contar, serÃa una filosofÃa incompleta, porque el ser humano no es una isla, somos seres relacionales. Vivimos en comunidades y nuestra mente, nos guste o no, se moldea a veces de una manera invisible por parte de las personas con las que decidimos compartir nuestro tiempo. Esto es asÃ. Entonces, si te rodeas de personas que te elevan, vas a subir con ellos. Si te rodeas de personas que se arrastran en la queja, en el resentimiento, en la apatÃa,¿ qué va a pasar? Que tarde o temprano vas a caer en ese mismo barro.
3:59 Nuestro cerebro está cableado para imitar, para contagiar emociones, para sincronizarse con el cerebro de los demás. Eso es lo que hoy llamarÃamos neuronas espejo. Pero esto es hoy. Los estoicos ya lo sabÃan mucho antes de que la neurociencia moderna lo haya confirmado. Seneca dijo, ten siempre presente a alguien a quien admires. a un referente, ¿verdad? Ese referente no necesita estar vivo, no necesita estar presente fÃsicamente. Basta con que lo lleves a tu mente. Basta con que imagines que ese referente te observa, escucha tus palabras, analiza tus actos. Esa sola presencia interior funciona como un recordatorio de quién quieres llegar a ser. Siglos después, Adam Smith va a recoger esto mismo en una teorÃa que es la del espectador imparcial. Una figura invisible que observa tu vida sin excusas, todo el tiempo. Y no te juzga con dureza, pero tampoco te juzga con complacencia. Es una figura que está ahà para recordarte lo que harÃas si alguien a quien respetas de verdad te estuviera mirando todo el tiempo. Y ese sencillo cambio de perspectiva, es decir, vivir como si siempre tuvieras un testigo digno de admiración mirándote, transforma radicalmente tu manera de actuar y tu manera de estar en el mundo. La vida moderna es abrumadora. Y
5:35 lo sabes porque lo sientes cada dÃa como lo siento yo. Tenemos el móvil, tenemos el correo que se va acumulando en nuestra bandeja de entrada... Y cuando respiras hondo y piensas que ahora sà vas a concentrarte, justo en ese momento aparece otra reunión, aparece otra noticia que te saca de quicio, etc. Y claro, terminamos agotados, terminamos con la cabeza hecha polvo, terminamos como si hubiéramos corrido un maratón aunque no nos hayamos movido de la silla en todo el dÃa. Ante este panorama, lo más fácil, lo más humano, es dejarse llevar por la distracción. Es deslizar el dedo por la pantalla del móvil sin pensar. Es abrir otra pestaña, es poner otra serie... Estamos buscando un refugio en el ruido, estamos escapando, estamos huyendo, pero nadie nos obliga a vivir anestesiados.
6:26 Podemos elegir y esa elección tiene un nombre, concentración, atención. Haz tu trabajo, solamente eso. No el trabajo de mañana, no la lista infinita de cosas pendientes que todos tenemos, no las preocupaciones por lo que van a decir los demás. Haz lo que tienes delante. Porque en medio del ruido lo único que importa es eso, lo que tienes delante. Y esto no es una idea nueva. Hace ya casi dos mil años un emperador romano, que seguro que te suena, Marco Aurelio, que imagÃnate, tenÃa más presión sobre sus hombros de la que cualquiera de nosotros en mil vidas podrÃa imaginarse, ¿verdad?
7:08 Un emperador romano. Pues él dijo, aborda, o escribió más bien, aborda cada tarea como si fuera la última. ImagÃnate vivir asÃ. ImagÃnate prepararte un café como si fuera el último café de tu vida. ImagÃnate escribir un correo como si fuera el último correo que vas a enviar.¿ Qué pasarÃa si hiciéramos esto? Pues pasarÃa que el mundo se quedarÃa en silencio. El móvil dejarÃa de ser un tirano. Las distracciones perderÃan todo su poder y aparecerÃa lo más importante, aparecerÃa la paz. Ese es el regalo que viene escondido con la atención y con la concentración. No solamente que vas a producir más, no solamente que vas a avanzar más, sino que vas a encontrar un espacio de calma en medio de todo este caos de la vida moderna. Y sobre todo acepta una cosa, no puedes controlarlo todo. Efectivamente, puedes cuidar de tu cuerpo, puedes alimentarlo bien, puedes moverlo, puedes descansar lo suficiente, pero tarde o temprano ese cuerpo se cansará, enfermará, se hará viejo. Puedes tener todos los planes que quieras para tu vida, pero esa vida siempre se va a reservar el derecho de reescribir una y otra vez el guión.
8:25 Porque el mercado cambia, porque alguien se marcha, porque algo inesperado sucede, por lo que sea. Pero lo único, lo único que de verdad está bajo tu control es tu mente. Es lo que piensas, es lo que decides y es lo que haces. Esa es la auténtica libertad, las cosas que no dependen de nadie más. Por eso te invito a que por la mañana te tomes un minuto, un minutito, para distinguir con claridad qué cosas dependen de ti hoy y qué cosas no dependen de ti. Esa lista es tu escudo frente a la ansiedad. Y de la misma forma, por la noche, antes de irte a dormir, practica el arte de soltar. Todo lo que no dependa de ti, entrégalo.
9:06 A Dios, al universo, al azar, a quien tú quieras. Hazlo como un ritual y deja que esas cosas que no dependen de ti lo lleven manos más grandes que las tuyas. Y asà podrás dormir tranquilo. Pero como te decÃa, vamos corriendo de un lado a otro como si fuéramos bomberos en un incendio infinito que nunca podemos apagar. Reaccionamos, decimos que sà a todo porque nos da miedo que si decimos que no, pues no sé, el mundo se derrumbe o pase algo muy importante. Y esto lo hacemos casi sin darnos cuenta. Pero que tengas un plato de galletas delante no significa que tengas que comerte 10 galletas, ¿verdad?, Que alguien te envÃe un correo diciendo que es urgente a medianoche tampoco significa que tengas que contestar a ese correo en pijama y con sueño, que tengas que salir de la cama. Que sientas rabia no significa que tengas que gritar. Es decir, tú decides, siempre decides. Ese instante de silencio, ese segundo en el que respiras antes de lanzarte a reaccionar, puede ser la diferencia entre dejarte arrastrar o tomar las riendas de tu vida. La inteligencia, la razón, incluso algo tan simple como una respiración pueden cambiarlo absolutamente todo.
10:29 Está claro que las emociones son muy poderosas. Son como un caballo desbocado que empuja y que no se empuja y que quiere galopar sin freno. Pero no tienen por qué gobernar tu vida. Tú llevas las riendas. Los estoicos sabÃan que la mayorÃa de personas... no son tan listas como se creen. Nos encanta la idea de que somos seres racionales y seres inteligentes, pero no. Lo que llevamos dentro se parece a un taller caótico lleno de prejuicios, lleno de recuerdos, lleno de emociones. Y el problema no es que pensemos mal, el problema es que creemos que estamos pensando bien. Esa soberbia intelectual es lo que nos está impidiendo mejorar. Para crecer hay que empezar por la humildad, exactamente por todo lo contrario a esa soberbia. Tenemos que reconocer que nuestra mente tiene muchas grietas y solo cuando admitimos ese desorden interno que todos tenemos podemos empezar a ordenarlo.
11:42 Hay un ejemplo muy sencillo, cuando conoces a alguien nuevo. No han pasado ni 20 segundos y tu cerebro ya le ha colocado en una casilla, ya le ha puesto una etiqueta, amigo, enemigo, sospechoso. Y lo hace sin pruebas, sin datos reales, lo hacemos de manera automática. Claro, es un mecanismo útil, por supuesto, la rapidez mental y esas etiquetas nos ha salvado miles de veces en la historia. Pero esa misma rapidez también es la que alimenta nuestros prejuicios y es la que nos hace reafirmar las cosas que ya pensábamos aunque sean mentira. Entonces, lo que creemos que es intuición no es más, muchas veces, que un eco de nuestros viejos miedos, de nuestras viejas creencias.
12:29 Por eso los estoicos repetÃan, frena, haz una pausa, antes de juzgar, antes de responder, antes de reaccionar, pregúntate,¿ qué estoy dando por hecho aquÃ?¿ Qué me está faltando por ver? Y, por supuesto, planteate si puedes estar equivocado con esa etiqueta que acabas de colocar. Porque todos tenemos bucles mentales que se van repitiendo como si fueran discos rayados. Todos tenemos esos pensamientos inútiles que nos atrapan una y otra vez. De hecho, la terapia cognitivo-conductual, que muchos consideran algo relativamente moderno, no es más que estoicismo con bata blanca. Es identificar las trampas de nuestra mente y transformarlas en pensamientos que nos impulsen en lugar de hundirnos. Esto ya lo habÃa dicho hace dos mil años Marco Aurelio, el emperador romano del que te hablaba antes. En sus Meditaciones, que es un libro que por cierto hemos visto aquÃ, nos pide que sigamos la pista a cada acción, que nos preguntemos de qué prejuicio nace, o de qué miedo, o de qué recuerdo. Porque solamente asà vamos a poder empezar a entendernos de verdad. Al final, si te fijas, todo se resume en una elección. Mirar con el ojo observador o con el ojo perceptor. El observador es el que ve
14:00 la realidad tal cual es. El perceptor es el que distorsiona la realidad, el que le pone adornos, el que le añade guiones inventados. El observador mira a alguien y ve a una persona. El perceptor mira lo mismo y ya se ha montado una historia. Me ignora, me critica, me quiere engañar. Y esa diferencia lo cambia todo. Porque cuando observas, el mundo es limpio, es directo y es soportable. Pero cuando percibes, el mundo se convierte en un infierno, ¿verdad? Se convierte en un campo minado de fantasmas que tú mismo has ido colocando. Todos tenemos una montaña de opciones cada dÃa y todos nos planteamos qué hago primero, qué dejo para después, a qué digo que sÃ, a qué le digo que no. Y claro, tanta opción, en principio, nos puede parecer como que tenemos mucha libertad. Pero si lo pensamos bien, muchas veces eso no es libertad, es una especie de trampa, porque cuanto más elección tienes, más dudas, y cuanto más dudas, más te paralizas. Es ese bucle perverso de querer hacerlo todo y terminar no haciendo nada.
15:20 Y lo curioso es que creemos que la salida está en abarcar más, en ser más productivos, en ir a más sitios, en tachar más cosas de la lista. Y no, la salida está en hacer todo lo contrario, la salida está en elegir menos. Elegir solamente un objetivo, uno, claro, concreto. Cuando tienes un objetivo, todo lo demás se recoloca. Cada sà y cada no empiezan a tener sentido. Cada decisión se ordena sola.¿ Por qué? Porque ya tienes un norte, ya tienes un sitio al que ir. Y los estoicos nos dicen que el mejor objetivo que puedes tener es convertirte en tu mejor versión. ImagÃnate por un momento quién o cómo serÃa tu mejor versión. Esa persona, no sé, afinada, fuerte, coherente, lo que quieras. Esa persona que toma decisiones alineadas con lo que siente y con lo que es idealmente. ImagÃnate cómo hablarÃa tu mejor versión, cómo actuarÃa, cómo se comportarÃa con los demás. La pregunta es,¿ estás viviendo como esa persona, sà o no? Vuelvo a Marco Aurelio aquÃ, que dijo, el mejor dÃa para cambiar siempre es hoy. Siempre. Porque cuando decimos, ya lo haré mañana, en realidad lo que estamos diciendo es, no lo voy a hacer nunca. Ojo, el estoico perfecto no existe, al igual que la persona perfecta.
16:49 Nadie puede encarnar todos los valores, todos los dÃas y a todas horas. Y está bien que sea asÃ, porque ese ideal no es un destino, no es un objetivo, es simplemente una brújula, una brújula que sirve para recordarnos hacia dónde tenemos que caminar incluso cuando nos hemos desviado de nuestro camino. Ahora bien, planificar está fenomenal, todos planificamos, es lógico, el ser humano necesita agarrarse a algo para no sentir que está caminando sobre el vacÃo. porque los planes nos dan sensación de calma, nos ofrecen esa ilusión de que tenemos el control de las cosas, pero la realidad es que tenemos que plantearnos cuántas veces se han cumplido nuestros planes tal y como los habÃamos dibujado en nuestra cabeza o en un papel. Casi nunca, casi nunca, ¿verdad?
17:41 La vida tiene la costumbre, la mala costumbre, si quieres, de torcer la dirección en el último minuto. La mala costumbre de desmontar todo lo que tenÃas preparado. Y en ese momento, cuando tu plan, sea el que sea, salta por los aires, es cuando se ve de verdad quién tiene éxito. Porque el éxito no está en diseñar ese plan perfecto. El éxito está en cómo reaccionamos cuando ese plan se nos desmorona, se nos viene abajo. Los estoicos ya lo sabÃan hace más de 2.000 años. Mientras otras corrientes filosóficas, otras personas intentaban controlar lo incontrolable, ya sea el clima, la polÃtica, la voluntad de los demás, ellos se entrenaban en lo contrario. Ellos se entrenaban para aceptar que todo puede cambiar, para cultivar lo único que sà dependÃa de ellos.
18:36 Y esto no es resignarse, esto es tener una estrategia. En lugar de aferrarse al mapa, aprendÃan a leer el terreno. En lugar de obsesionarse con la seguridad, practicaban la adaptabilidad. Por eso hablaban de tres virtudes esenciales. Ser creativos, ser independientes y ser inventivos. Porque si tienes esas tres cualidades, da igual lo que la vida te ponga por delante. Te terminas adaptando. Y si te adaptas, sobrevives. Epicteto decÃa a sus alumnos, no vengáis a pedirme soluciones. Venid a pedirme cómo entrenar vuestra mente para que seáis capaces de encontrar esas soluciones por vosotros mismos cuando algo suceda. Para los estoicos, el universo... era un entramado perfecto donde todo, absolutamente todo, está conectado. Nada existe por sà mismo, nada.
19:38 Y si todo está conectado, entonces cada pieza tiene un papel que cumplir. Y como nosotros somos una pieza, tenemos un papel que cumplir. Ese papel del ser humano, esa misión, ellos la resumÃan con una sola palabra, virtud. Para un estoico, la virtud era lo más elevado a lo que alguien podÃa aspirar. La virtud era el único camino hacia la libertad interior. Y la virtud estaba construida sobre cuatro pilares que cualquier persona de esa época podÃa entender. Justicia, tratar a cada persona como se merece, sin rebajar y sin ensalzar a nadie por interés. Honradez, no engañarte a ti mismo ni a los demás. Tercero, disciplina, hacer lo que tienes que hacer incluso cuando no te apetece. Y cuarto, valor, actuar aunque tengas miedo. Cuatro palabras, cuatro ideas simples. Cuatro ideas muy simples, pero que si las juntas son dinamita pura.
20:39 Si vives de acuerdo a estas cuatro cosas, tu vida cambia. Porque de repente vas a dejar de buscar fuera lo que solamente vas a poder encontrar dentro de ti. Cuando persigues cualquier otra cosa que no sea la virtud, es decir, cuando persigues el dinero, el poder, la fama, nunca vas a tener suficiente. Siempre te va a faltar algo. El que ansÃa dinero, por mucho dinero que gane, siempre va a querer más. El que ansÃa reconocimiento, por mucho que le aplaudan, siempre va a tener el miedo de que dejen de aplaudirle. La virtud, en cambio, no admite términos medios. O actúas con virtud o no actúas con virtud.¿ Y cómo se actúa con virtud? Pues la diferencia la marcan tus actos. Nadie puede obligarte a ser justo, nadie puede arrastrarte a la honradez, nadie puede arrastrarte a la disciplina.
21:33 Es tu elección, solo tuya. Ser virtuoso es tu elección. Pero para los estoicos no vivimos solo para nosotros. Nuestra vida en realidad no nos pertenece por completo. Nos debemos a los demás. Y por eso Marco Aurelio escribió que trabajar con los demás es precisamente para lo que ha sido hecho por la naturaleza. No es una opción, por tanto. Es nuestra esencia. Un perro puede pasarse el dÃa tumbado al sol sin hacer nada y no pasa gran cosa. Pero nosotros no. Nosotros tenemos que levantarnos, tenemos que actuar y tenemos que aportar a los demás. Porque nuestra vida tiene sentido cuando se entrelaza con la vida de los demás.
22:19 Los estoicos lo llamaban simpatella. Esta palabra griega significa que nada ni nadie existe de forma aislada, que tú, yo y cada ser vivo formamos parte de un mismo tejido. Marco Aurelio lo explicaba con una metáfora. Las personas somos como abejas en una colmena. Lo que daña a la colmena termina dañando a cada una de las abejas. Y lo que beneficia a la colmena, pues beneficia también a cada una de las abejas que la habitan. Los estoicos tenÃan claro que la vida no espera a que estés preparado.
23:02 La vida no te va a esperar a que tengas más tiempo o a que tengas más energÃa o a que tengas más dinero o a que tengas más confianza. La vida va a ocurrir igual, con o sin tu permiso. Y por eso tenemos que hacer lo que tenemos que hacer sin importar las circunstancias externas. No existe ese momento ideal. No existe ese lugar perfecto. El trabajo se hace aquà y ahora. Y se hace con ruido o con distracciones o con cansacio o con miedo. Se hace igual, exactamente igual. Y se hace siempre sobre un suelo que nunca va a ser firme del todo. Esta idea es el corazón del estoicismo. Tenemos que vivir en el mundo real, en medio del tráfico, en medio de discusiones familiares, cerca de la enfermedad, con noches sin dormir. AhÃ, en esas circunstancias, ahà es donde vivimos. Esas circunstancias no son el enemigo.
24:00 El verdadero enemigo es pensar en clave de todo o nada. Es esa voz que te dice, si no puedes hacerlo perfecto, mejor ni lo intentes. Es esa distorsión que los psicólogos modernos llaman distorsiones cognitivas, pero que los estoicos ya habÃan detectado y que llamaban ilusiones. El resultado es el mismo. Al final, sufrimiento y bloqueo, sufrimiento y bloqueo. Vuelvo a Marco Aurelio. Si quieres cambiar el mundo, primero acepta el mundo como es.¿ Cómo es? No como te gustarÃa que fuera, no como imaginas que deberÃa ser.¿ Cómo es? Con sus injusticias, con su ruido, con su caos, porque nadie puede transformar aquello que no ha aceptado primero. Otra idea. ImagÃnate que todo lo que tienes hoy, trabajo, reputación, dinero, tu cuerpo, imagÃnate que todo eso se va.¿ Qué te queda? Pues te queda lo único que nadie puede quitarte. Te queda lo que eres por dentro. Te queda tu manera de pensar.
25:10 Te queda tu forma de responder ante lo que te pasa. Los estoicos llamaban a esto la ciudadela interior. Todo lo de fuera se puede romper, se puede desgastar, se puede perder, pero la ciudadela interior es tuya. Ahà nadie entra salvo que seas tú quien les dé la llave. Por eso el enemigo más peligroso no está afuera. Eres tú, tu miedo, tus pensamientos desbocados. La pelÃcula que te cuentas cuando algo no sale como tú esperabas, exactamente como tú esperabas. Por eso los estoicos desconfiaban de las circunstancias, porque esas circunstancias cambian.
25:50 Solo confiaban en sà mismos, porque eso sà que lo podÃan entrenar y controlar. Seneca decÃa, quien nunca tropieza no sabe de qué está hecho. La dificultad nos revela el material del que está forjada nuestra muralla.¿ Cómo habitamos esa ciudad de la interior? Pues con tres llaves. La primera, percepción. No es lo que pasa, es lo que interpretas que pasa. La realidad no viene con etiquetas. Las etiquetas las pones tú y cuando cambias esas etiquetas cambia la historia. Segunda llave, decisión. Entre el estÃmulo y tu respuesta hay un espacio y en ese espacio está tu libertad. Pregúntate siempre qué depende de mà ahora mismo y qué no depende de mÃ.
26:39 Si no depende de ti, suéltalo. Si depende de ti, hazlo. Y tercera llave, tener voluntad orientada hacia lo que importa y tener serenidad. Recordar que todo pasa, también esto, por muy malo que sea. No podemos controlar lo que ocurre, podemos controlar cómo reaccionamos. Ese es el trato que nos ofrecen los estoicos. Nosotros, como seres humanos occidentales modernos, tendemos a dividir las emociones en dos equipos, las buenas y las malas. Pero los estoicos desconfiaban tanto de las buenas como de las malas. Por ejemplo, la esperanza y el miedo.
27:20 Las dos nos hacen prisioneros del mismo carcelero. Ese carcelero es el futuro. Esperar es vivir hipotecado a lo que ocurra. Temer algo es vivir encadenado a que eso no ocurra. En ambos casos estamos entregando nuestra paz interior a un lugar que no existe todavÃa, a una pelÃcula que todavÃa no se ha rodado. Y el futuro es, por definición, un territorio salvaje. No lo controlamos, no lo podemos poseer, no podemos ni siquiera pisarlo todavÃa. Por eso los estoicos preferÃan el concepto de amor fati.¿ Qué es esto? Amor al destino. Que venga lo que tenga que venir, que yo ya sabré qué hacer con ello. Tener confianza en tu yo del futuro. Eso elimina la trampa de querer doblegar a la realidad. Porque esa batalla no la vas a ganar nunca. La vida nunca se pliega a nuestros caprichos.
28:19 Lo que sà puedes acomodar son tus expectativas. ajustarlas, acomodarlas hasta que encajen con lo que hay, con la realidad. Y entonces caminas con mucha más ligereza. Es aceptar, adaptarse y seguir avanzando. Piensa en la cantidad de energÃa que gastas deseando cosas que son imposibles o temiendo catástrofes que en el 99,9% de los casos nunca llegan a suceder. ImagÃnate lo que podrÃas hacer con toda esa energÃa si la estuvieras invirtiendo en lo único que de verdad tienes, que es este instante, el presente, lo que ya está delante de ti. Otra idea de los estoicos. El tema de la muerte. El imperio romano parecÃa eterno y cayó después de 500 años. Medio milenio de poder, de conquistas, de leyes, de cultura reducido a polvo. Lo que se creÃa indestructible no fue indestructible y esa es la naturaleza de todo lo que existe. Tarde o temprano se desmorona. Y lo mismo, lo mismo, lo mismo sucede con nosotros. La vida humana más larga jamás registrada oficialmente fue de 122 años. Extraordinario, maravilloso.
29:38 Pero frente a la eternidad, 122 años es un parpadeo, es nada. Todo acaba, todos acabamos y no hay excepciones. El estoicismo insiste en recordarnos esta idea tan incómoda. Vamos a desaparecer. La muerte es la única certeza que compartimos todos los seres humanos que respiramos hoy en dÃa. La mayorÃa de las veces preferimos no pensar en ello porque nos da miedo. Y sin embargo, la muerte, nos dicen los estoicos, que también puede ser un motor, también puede ser un recordatorio de que el tiempo corre, un recordatorio de que las horas se van consumiendo, de que lo que no hagamos hoy...
30:22 A lo mejor nunca podemos hacerlo. Eso deberÃa ser motivo suficiente para dejar de perder el tiempo en tonterÃas. La muerte... nos asusta. Y nos asusta generalmente porque no sabemos lo que hay detrás. Es un misterio absoluto. Ninguno de nosotros tiene un testimonio real de qué es lo que pasa después de la muerte. Y esa incertidumbre nos inquieta. Pero si lo pensamos bien, si la muerte es el final realmente, entonces no hay nada que temer. Absolutamente nada. Porque junto con la vida también desaparece el dolor, desaparece la angustia, desaparecen las preocupaciones. En ese caso serÃa como un apagón, es como dormir, ¿no? Seneca lo entendÃa asÃ. Aceptar la muerte no es rendirse. Aceptar la muerte es la prueba definitiva de que hemos aprendido a vivir. Solamente quien hace las paces con el final va a poder exprimir de verdad el momento presente. Solamente quien recuerda que todo se acaba más tarde o más temprano va a entender la urgencia de vivir de una manera plena, de una manera auténtica y sin máscaras. Asà que ya lo sabes, la vida no va a esperar a que estés preparado, no va a esperar a que tengas más tiempo, no va a esperar a que desaparezcan tus miedos. La vida ocurre ahora y lo único que está de verdad en tus
31:52 manos o en mis manos es cómo elegimos mirarla, cómo elegimos responder. No necesitamos ninguna fórmula mágica, solamente necesitamos el valor de observarnos por dentro. Necesitamos también la humildad de aceptar las cosas que no controlamos. Necesitamos la disciplina de actuar en lo que sà depende de nosotros. Todo lo demás es ruido. El mejor dÃa para empezar a ser tu mejor versión siempre va a ser el dÃa de hoy. Bueno, espero que este episodio te haya inspirado y que te lleves una idea o dos que puedas poner en marcha hoy mismo. Si quieres seguir profundizando, te cuento que hace unos dÃas lancé el volumen 1 de mi nueva colección de libros.
32:37 Se llama Secretos para vivir mejor y es un compendio de ideas y de herramientas que puedes aplicar en tu dÃa a dÃa para empezar a dar pasos reales hacia esa vida que deseas. Lo tienes ya disponible en Amazon y te dejo el enlace directo en la descripción de este episodio para que le puedas echar un vistazo. Gracias de verdad por estar al otro lado. Si este episodio te ha aportado valor, te pido por favor que lo compartas con alguien a quien también pueda ayudar. Te pido también que te suscribas al canal y que sigas al podcast en Instagram. Y si alguna vez te apetece apoyar este proyecto con un café virtual, ya sabes que puedes hacerlo fácilmente a través de PayPal o a través de transferencia bancaria. Vas a encontrar todos los detalles también en la descripción de este episodio. Y sin más me despido.
33:24 Un fuerte abrazo y hasta la próxima.
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