Oct. 2, 2026

'Tenéis que seguir': el clamor en la calle tras la muerte de Antonio Herrero que marcó el destino de Federico

'Tenéis que seguir': el clamor en la calle tras la muerte de Antonio Herrero que marcó el destino de Federico
'Tenéis que seguir': el clamor en la calle tras la muerte de Antonio Herrero que marcó el destino de Federico
Es la Mañana de Federico
'Tenéis que seguir': el clamor en la calle tras la muerte de Antonio Herrero que marcó el destino de Federico
Federico recuerda en Marbella la figura de Antonio Herrero, un periodista que cambió la forma de hacer radio.

0:00 Bueno, muchísimas gracias a los que nos acompañan hoy desde Marbella. La última vez que estuve aquí, lo contaba antes, fue con Antonio Herrero. Nos fuimos con nuestros niños a visitar Ronda y luego pasó lo que pasó. Lo he contado, por cierto, en un libro que he visto que está en toda colección. También en Amazon, en los libros usados y tal, se ha llamado La noche a la mañana. Es una historia tremenda, tremenda. que es cuando nos llama Aznar, a Luis Herrero y a mí, lleva dos años en el poder, año 98, y nos dice que tenemos que romper con Antonio. Luis se pone estupendo y en lugar de pedir datos antes de eso, antes me colgarán del palo mayor, porque esto de los covos de medianoche tiene también su versión marítima y tal. Durante cuatro horas y media estuvimos en Moncloa peleándonos con el presidente. Y a la mañana, cuando salimos ahí a las dos y pico, lo cuento en el libro. Me dice Luis, me lleva a casa, y me dice Luis,¿ y esto cómo se lo decimos mañana, Antonio? Porque hay que decírselo, que el presidente va a poner. Y pues nada, tenemos que darle una vuelta. Y al día siguiente, estaba yo jugando al fútbol, rompiendo algo, creo, en la Plaza Felipe II. Creo que había un Un letrero de Caja Madrid o de la Caixa que rompimos y subimos corriendo. Y llama Luis. Dice

1:32 que Antonio se ha muerto. Al día siguiente. Habían pasado nada, ni doce horas. Y nos vinimos aquí al funeral de... Al funeral no, al entierro de Antonio en un avión de telefónica que puso Villalonga con don Bernardo. aquí con la familia, imagínense el panorama, y luego al día siguiente el funeral en Madrid, que aquello fue tremendo. Lo de aquí era el shock, lo de Madrid era tremendo. Había más de 4.000 personas en la calle y estábamos García, Luis y yo, como los huérfanos, no sé si los huérfanos eran sus hijos, pero nosotros también, y la gente gritando, tenéis que seguir, tenéis que seguir. Y hemos seguido. Y estamos aquí exactamente por eso. Y esta mañana decía lo que era la norma de Antonio sobre la radio.¿ Por qué hay que hacer una radio vibrante que te agarre de las solapas del pijama, te tire al suelo, luego te hace la conducta, te dé un café doble, etcétera?

2:41 Porque nosotros tenemos que levantar la voz por los que no pueden alzarla. Nosotros tenemos que hablar un poco más alto de lo normal por los que no pueden hablar más que muy bajo. Y esa es la función real de la radio. Ahora quieren inventar una radio, pues una radio EVAX, que no se mueva, que no se note, que no traspase y que puedas hacerte millonario en una cadena o en otra, digamos, acompañando el hilo musical del gobierno de turno.¿ Le da lo mismo a Joana que a su hermana? A nosotros no. Ni le daba a Antonio ni a nosotros. Eso de decir, da igual cuál sea el gobierno. No, nunca da igual cuál sea el gobierno.

3:24 Porque las circunstancias son las que son. Y yo creo que el legado de Antonio, el Marbellí, bueno, la penúltima vez casi me hace comprar un piso aquí en Marbella, pero tenía tal capacidad de convicción, dice, no vas a encontrar una... No, pues vamos, o sea, es que es una ocasión esto en Marbella, pues creo que era por aquí. Y yo empecé a pensarlo. Y luego pensaba, pero vamos a ver, si yo no quiero comprar,¿ por qué voy a comprarme un piso? Pues como compraba al lado Antonio, pues estábamos con Antonio. Y cuando se muere Antonio, y se lo digo a mi mujer, entonces me dice, y ahora,¿ quién nos va a defender? Yo naturalmente he hecho un nombre y dije, nosotros. Nosotros tenemos que defendernos. Sin Antonio, pues con más motivo. Y así hemos llegado hasta aquí, que tampoco está mal, tampoco está mal.