June 18, 2026

Personaje: Patrizia Reggiani podría recuperar una herencia de 20 millones de euros por un testamento fallido

Personaje: Patrizia Reggiani podría recuperar una herencia de 20 millones de euros por un testamento fallido
Personaje: Patrizia Reggiani podría recuperar una herencia de 20 millones de euros por un testamento fallido
En casa de Herrero
Personaje: Patrizia Reggiani podría recuperar una herencia de 20 millones de euros por un testamento fallido
Luis Herrero y Esther Nieto repasan la historia de la "viuda negra de Gucci".

0:00 Hay un nombre que se ha vuelto a poner de actualidad. El nombre es el de Patricia Reggiani. A lo mejor ustedes no la recuerdan por ese nombre, pero si les digo que es la viuda negra de Gucci, es decir, la mujer que fue condenada por instigar el asesinato de su ex marido, de Mauricio Gucci, pues ya la situarán más.¿ Y por qué ha vuelto a ser noticia? Pues porque resulta que la justicia ha declarado que el testamento de su madre, que se llamaba Silvana Barbieri, había sido manipulado. En ese testamento ella quedaba completamente alejada de cualquier herencia. Y esto abre la posibilidad de que pueda acceder a los más de 20 millones de euros que había en esa herencia.

0:40 Así que le he pedido a este nieto que nos lo cuente con detalle. Pocas historias mezclan glamour, ambición, amor, venganza y tragedia con tanta intensidad como la de Patricia Reggiani. Durante décadas fue conocida como la esposa de Mauricio Gucci, heredero del imperio de la famosa firma de moda. Después, el mundo la conocería por otro apodo mucho más oscuro, la viuda negra de Gucci. Patricia Martinelli, su apellido de soltera, nació en 1948 en Viñola, Italia, en un entorno humilde que contrastaría radicalmente con el mundo al que aspiraba. Su destino cambió cuando su madre se casó con un empresario adinerado, lo que permitió a Patricia moverse en círculos de alta sociedad en Milán.

1:25 Allí aprendió rápido que el lujo no solo se disfrutaba, también se conquistaba. De hecho, quienes la conocieron en su juventud la describían como una mujer elegante, inteligente, pero también extraordinariamente decidida y acostumbrada a conseguir todo lo que quería. Perdona,¿ nos conocemos? Patricia Rigiani. Sí, es verdad, Patricia Rigiani. Me alegro de verte otra vez. Yo también. Escuchamos escena de la película La Casa Gucci, interpretada por Lady Gaga. Fue en una fiesta donde conoció a Mauricio Gucci. Él era tímido y reservado y ella magnética y ambiciosa. La atracción fue inmediata. Contra la voluntad del padre de Mauricio, que desconfiaba profundamente de Patricia al considerarla una oportunista interesada en la fortuna familiar, la pareja se casó en 1972 en la Basílica de Santa María del Apache, en Milán. Al banquete posterior asistieron más de 500 invitados, entre miembros de la alta sociedad, empresarios y figuras destacadas del entorno milanés. Sin embargo, la ausencia más notable fue la de los Gucci, y en concreto la de Rodolfo Gucci, padre del novio. Por parte de la familia, solo un tío de Mauricio envió un jarrón de plata como regalo de bodas. A pesar de esa tensión familiar para Patricia, aquella unión significaba entrar en una de las dinastías más prestigiosas del mundo. De hecho, una de las frases que Patricia dijo, y que mejor la definen, es prefiero llorar en un Rolls Royce que ser feliz en bicicleta.

2:56 Hijo, hay cierta clase de mujeres que buscan su fortuna echándole el lazo a hombres como tú. Lo sé, padre, pero Patricia no es así. Bueno, bueno, bueno. Le pedí a Franco que investigase un poco. Creo que le interesas por tu dinero igual que a todas. Durante años la pareja vivió como auténtica realeza italiana, con viajes, propiedades, joyas y una vida rodeada de glamour. Patricia no era solo la esposa de Gucci, se sentía la encarnación misma de la marca. La prensa italiana comenzó a seguir cada uno de sus movimientos y ella parecía sentirse cómoda bajo los focos. Llegó a ser una figura habitual de la alta sociedad milanesa, una mujer cuya presencia generaba titulares incluso cuando no decía ni una palabra. Pero la historia de lujo pronto comenzó a resquebrajarse. En los años 80 Mauricio heredó el control de la empresa, pero su gestión fue cuestionada y la presión empresarial aumentó. Al mismo tiempo, detrás de las fotografías perfectas, el matrimonio se empezaba a deteriorar. Las luchas internas por el control de Gucci, las tensiones familiares y las diferencias de carácter fueron creando una distancia cada vez mayor entre ambos. En 1985 él la abandonó de forma abrupta dejando una nota y desapareciendo por completo de su vida.

4:27 Fue un golpe que Patricia nunca aceptó. El divorcio se formalizó en 1994 y aunque la italiana recibió una importante pensión, en su interior lo interpretó como una humillación pública. Aún así Patricia, incluso después de su separación, continuó refiriéndose a sí misma como la señora Gucci. Consideraba que el apellido representaba una identidad que nadie podía arrebatarle. La situación empeoró cuando Mauricio inició una relación con Paola Franchi. Para Patricia no era solo una traición sentimental, era una amenaza a su identidad y estatus. Según su propio entorno, comenzó a obsesionarse con la idea de recuperar el control de su vida, o más bien, vengarse. Y el 27 de marzo de 1995, Mauricio Gucci fue asesinado a tiros en la entrada de su oficina en Milán. Tenía tan solo 46 años. Durante casi dos años, el crimen permaneció rodeado de misterio. No se sabía si había sido un ajuste de cuentas, un asunto empresarial o un crimen aleatorio. Finalmente, la resolución llegó en 1997. Patricia Reggiani fue arrestada, acusada de haber contratado a un sicario, a través de una amiga, para organizar el asesinato de su ex marido. En 1998 fue condenada a 29 años de prisión, pena que posteriormente se redujo. Incluso en prisión, Patricia nunca perdió

6:02 su aura excéntrica. Insistía en llevar joyas, cuidaba su imagen con esmero y llegó a tener un hurón como mascota. En una ocasión incluso rechazó un régimen de semilibertad porque aquello implicaba trabajar. Ella alegó que nunca había trabajado y que no iba a empezar a hacerlo en ese momento. Lo más llamativo es que Patricia nunca encajó en la imagen tradicional de una criminal arrepentida. Durante años realizó declaraciones que alimentaron aún más el mito. Cuando un periodista le preguntó por qué no había cometido ella misma el crimen, respondió que tenía problemas de visión y que no quería fallar con el disparo. Salió en libertad en 2016 tras cumplir 18 años en prisión. Desde entonces ha mantenido un perfil bajo hasta ahora, que su nombre ha vuelto a ponerse de actualidad.

6:55 Y lo ha hecho por un nuevo capítulo ligado a su familia materna. Un tribunal civil de Milán ha declarado falso el testamento que su madre, Silvana Barbieri, redactó desde el hospital en 2018, cuando tenía 90 años. En ese documento había dejado casi todo su patrimonio a una fundación y había relegado casi por completo a Patricia, su única hija, quien impugnó el testamento alegando que no era válido. Ahora la decisión judicial se apoya en una grabación de audio de la ama de llaves que apuntaría inconsistencias entre la voluntad expresa y el testamento oficial. Si la anulación del testamento se confirma, en instancias superiores, la herencia quedará sometida a la sucesión legítima y Patricia pasará a ser la heredera del patrimonio inmobiliario, valorado en al menos 20 millones de euros.

7:46 Más allá del crimen, Patricia Rejani sigue siendo una figura difícil de clasificar.¿ Fue una mujer consumida por la obsesión, una víctima de las luchas de poder y de un entorno donde el dinero magnificaba todas las emociones, o simplemente alguien incapaz de aceptar la pérdida? Las respuestas, como siempre, dependen de quien cuente la historia. En Casa de Herrero es radio.