Personaje: Patrizia Reggiani podría recuperar una herencia de 20 millones de euros por un testamento fallido
0:00 Hay un nombre que se ha vuelto a poner de actualidad. El nombre es el de Patricia Reggiani. A lo mejor ustedes no la recuerdan por ese nombre, pero si les digo que es la viuda negra de Gucci, es decir, la mujer que fue condenada por instigar el asesinato de su ex marido, de Mauricio Gucci, pues ya la situarán más.¿ Y por qué ha vuelto a ser noticia? Pues porque resulta que la justicia ha declarado que el testamento de su madre, que se llamaba Silvana Barbieri, habÃa sido manipulado. En ese testamento ella quedaba completamente alejada de cualquier herencia. Y esto abre la posibilidad de que pueda acceder a los más de 20 millones de euros que habÃa en esa herencia.
0:40 Asà que le he pedido a este nieto que nos lo cuente con detalle. Pocas historias mezclan glamour, ambición, amor, venganza y tragedia con tanta intensidad como la de Patricia Reggiani. Durante décadas fue conocida como la esposa de Mauricio Gucci, heredero del imperio de la famosa firma de moda. Después, el mundo la conocerÃa por otro apodo mucho más oscuro, la viuda negra de Gucci. Patricia Martinelli, su apellido de soltera, nació en 1948 en Viñola, Italia, en un entorno humilde que contrastarÃa radicalmente con el mundo al que aspiraba. Su destino cambió cuando su madre se casó con un empresario adinerado, lo que permitió a Patricia moverse en cÃrculos de alta sociedad en Milán.
1:25 Allà aprendió rápido que el lujo no solo se disfrutaba, también se conquistaba. De hecho, quienes la conocieron en su juventud la describÃan como una mujer elegante, inteligente, pero también extraordinariamente decidida y acostumbrada a conseguir todo lo que querÃa. Perdona,¿ nos conocemos? Patricia Rigiani. SÃ, es verdad, Patricia Rigiani. Me alegro de verte otra vez. Yo también. Escuchamos escena de la pelÃcula La Casa Gucci, interpretada por Lady Gaga. Fue en una fiesta donde conoció a Mauricio Gucci. Ãl era tÃmido y reservado y ella magnética y ambiciosa. La atracción fue inmediata. Contra la voluntad del padre de Mauricio, que desconfiaba profundamente de Patricia al considerarla una oportunista interesada en la fortuna familiar, la pareja se casó en 1972 en la BasÃlica de Santa MarÃa del Apache, en Milán. Al banquete posterior asistieron más de 500 invitados, entre miembros de la alta sociedad, empresarios y figuras destacadas del entorno milanés. Sin embargo, la ausencia más notable fue la de los Gucci, y en concreto la de Rodolfo Gucci, padre del novio. Por parte de la familia, solo un tÃo de Mauricio envió un jarrón de plata como regalo de bodas. A pesar de esa tensión familiar para Patricia, aquella unión significaba entrar en una de las dinastÃas más prestigiosas del mundo. De hecho, una de las frases que Patricia dijo, y que mejor la definen, es prefiero llorar en un Rolls Royce que ser feliz en bicicleta.
2:56 Hijo, hay cierta clase de mujeres que buscan su fortuna echándole el lazo a hombres como tú. Lo sé, padre, pero Patricia no es asÃ. Bueno, bueno, bueno. Le pedà a Franco que investigase un poco. Creo que le interesas por tu dinero igual que a todas. Durante años la pareja vivió como auténtica realeza italiana, con viajes, propiedades, joyas y una vida rodeada de glamour. Patricia no era solo la esposa de Gucci, se sentÃa la encarnación misma de la marca. La prensa italiana comenzó a seguir cada uno de sus movimientos y ella parecÃa sentirse cómoda bajo los focos. Llegó a ser una figura habitual de la alta sociedad milanesa, una mujer cuya presencia generaba titulares incluso cuando no decÃa ni una palabra. Pero la historia de lujo pronto comenzó a resquebrajarse. En los años 80 Mauricio heredó el control de la empresa, pero su gestión fue cuestionada y la presión empresarial aumentó. Al mismo tiempo, detrás de las fotografÃas perfectas, el matrimonio se empezaba a deteriorar. Las luchas internas por el control de Gucci, las tensiones familiares y las diferencias de carácter fueron creando una distancia cada vez mayor entre ambos. En 1985 él la abandonó de forma abrupta dejando una nota y desapareciendo por completo de su vida.
4:27 Fue un golpe que Patricia nunca aceptó. El divorcio se formalizó en 1994 y aunque la italiana recibió una importante pensión, en su interior lo interpretó como una humillación pública. Aún asà Patricia, incluso después de su separación, continuó refiriéndose a sà misma como la señora Gucci. Consideraba que el apellido representaba una identidad que nadie podÃa arrebatarle. La situación empeoró cuando Mauricio inició una relación con Paola Franchi. Para Patricia no era solo una traición sentimental, era una amenaza a su identidad y estatus. Según su propio entorno, comenzó a obsesionarse con la idea de recuperar el control de su vida, o más bien, vengarse. Y el 27 de marzo de 1995, Mauricio Gucci fue asesinado a tiros en la entrada de su oficina en Milán. TenÃa tan solo 46 años. Durante casi dos años, el crimen permaneció rodeado de misterio. No se sabÃa si habÃa sido un ajuste de cuentas, un asunto empresarial o un crimen aleatorio. Finalmente, la resolución llegó en 1997. Patricia Reggiani fue arrestada, acusada de haber contratado a un sicario, a través de una amiga, para organizar el asesinato de su ex marido. En 1998 fue condenada a 29 años de prisión, pena que posteriormente se redujo. Incluso en prisión, Patricia nunca perdió
6:02 su aura excéntrica. InsistÃa en llevar joyas, cuidaba su imagen con esmero y llegó a tener un hurón como mascota. En una ocasión incluso rechazó un régimen de semilibertad porque aquello implicaba trabajar. Ella alegó que nunca habÃa trabajado y que no iba a empezar a hacerlo en ese momento. Lo más llamativo es que Patricia nunca encajó en la imagen tradicional de una criminal arrepentida. Durante años realizó declaraciones que alimentaron aún más el mito. Cuando un periodista le preguntó por qué no habÃa cometido ella misma el crimen, respondió que tenÃa problemas de visión y que no querÃa fallar con el disparo. Salió en libertad en 2016 tras cumplir 18 años en prisión. Desde entonces ha mantenido un perfil bajo hasta ahora, que su nombre ha vuelto a ponerse de actualidad.
6:55 Y lo ha hecho por un nuevo capÃtulo ligado a su familia materna. Un tribunal civil de Milán ha declarado falso el testamento que su madre, Silvana Barbieri, redactó desde el hospital en 2018, cuando tenÃa 90 años. En ese documento habÃa dejado casi todo su patrimonio a una fundación y habÃa relegado casi por completo a Patricia, su única hija, quien impugnó el testamento alegando que no era válido. Ahora la decisión judicial se apoya en una grabación de audio de la ama de llaves que apuntarÃa inconsistencias entre la voluntad expresa y el testamento oficial. Si la anulación del testamento se confirma, en instancias superiores, la herencia quedará sometida a la sucesión legÃtima y Patricia pasará a ser la heredera del patrimonio inmobiliario, valorado en al menos 20 millones de euros.
7:46 Más allá del crimen, Patricia Rejani sigue siendo una figura difÃcil de clasificar.¿ Fue una mujer consumida por la obsesión, una vÃctima de las luchas de poder y de un entorno donde el dinero magnificaba todas las emociones, o simplemente alguien incapaz de aceptar la pérdida? Las respuestas, como siempre, dependen de quien cuente la historia. En Casa de Herrero es radio.
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