Sept. 2, 2025

Kelugares: Miradores de Lisboa

Kelugares: Miradores de Lisboa
Kelugares: Miradores de Lisboa
En casa de Herrero
Kelugares: Miradores de Lisboa
Luis Herrero y Kelu Robles viajan a la capital de Portugal.

0:05 En casa de Herrero, con Luis Herrero, es radio Entro en el estudio de la chula de Querubrobles y no estoy más morena que Luis Herrero. Así ha empezado la conversación entre ella y yo, micrófono cerrado. Querubrobles, bienvenida, buenas tardes. Buenas tardes, Luis. Eso significa que te has pegado un veraneo pantagrueles. Un veraneo que os espero contar porque he estado por muchísimos lugares del mundo y Cada semana os iré desgranando todos ellos, muy variados además, he ido a mi pueblo, a León, que bueno, voy a volver mañana porque además mi pueblo está muy cerca de una zona que ha sido devastada por los incendios, así que igual me saco otro contenido un poco relacionado con todo ello para este programa.

0:47 Después he estado en Galicia, en Pontevedra, luego me he ido a Tailandia, que es el país responsable de esta pequeña afonía que traigo. No sé qué nota. Porque allí poner el aire acondicionado muy fuerte, como a veces haces tú también, Luis, en este estudio, pues allí es sinónimo de estatus, de riqueza. Y a mí esto me pilló un poco desprevenida, así que cogí un frío.¿ Por qué te crees que lo ponemos también aquí muy alto? Precisamente por el estatus de riqueza y de poderío. No no, no, no nos sobra nada ni nos falta nada. Bueno, hoy quiero empezar con ninguno de estos lugares. Voy a empezar por una ciudad que sé que me da suerte, porque la considero la mejor ciudad del mundo. Viví allí hace unos años. Sí, porque lo has dicho muchas veces, que tu ciudad preferida del mundo es Lisboa. Sí, Lisboa. Aquí ya hablé de ella hace cosa de un año y medio. Recuerdo que la trazamos a través del Fado, de su historia. Pero hoy la vamos a recorrer de otra manera, centrándonos en sus alturas, en sus miradores, sus miradouros, porque... al igual que otras importantes capitales del mundo como roma o estambul lisboa también se eleva sobre siete colinas y esto produce varias cosas entre otras cosas que tienes que subir muchas cuestas yo no he tenido mejores piernas luis que cuando viví en lisboa esto es verdad que dificulta un poco el viaje para algunas personas pero tampoco tenemos que preocuparnos demasiado porque existen medios de transporte tan bucólicos como los famosos tranvías lisboetas que nos van a ayudar con esas subidas. Uno de ellos es el tranvía 28 de madera amarillo antiguo, súper auténtico, que parte desde la zona más comercial, más pombalina del centro de la ciudad, va isacheado y pasa por lugares tan bucólicos como el barrio de Alfama, que es el más antiguo

2:18 de la ciudad. El regalo cuando llegamos a las alturas lisboetas es esa sensación de premio después del esfuerzo de la subida. A mí me recuerda mucho en pequeña escala esa emoción que sienten los montañeros cuando conquistan una cima. Pero¿ cómo que el esfuerzo de la subida si ha sido en tranvía? El esfuerzo será el del tranvía, no el de tus pinreles. Sabes qué pasa con el tranvía 28? Que hay que hacer mucha cola para cogerlo ahora mismo. Cuando vivía yo allí era con el que hacía yo la compra para ir al súper, pero ahora, claro, va tanta gente a Lisboa, así que yo suelo preferir subir andando. Pero es verdad que podemos hacer un poquito de cola y subir en el tranvía. Bueno, yo prefiero la cola. En todo caso, la recompensa va a ser la misma. El mirador del que hablabas, que no sé cuál es, por cierto. Pues es un mirador que está en un barrio que acabo de nombrar, Alfama. Es el mirador de Santa Lucía, de los más famosos de la ciudad, rodeado por callejuelas enrevesadas que recuerdan el origen árabe de este barrio. Un trazado que resistió la devastación del famosísimo terremoto de 1755 que asoló Lisboa y por lo que el marqués de Pombal tuvo que reconstruir gran parte de la urbe. En cada uno de estos miradores tendremos una vista diferente de Lisboa.

3:20 Algunos se tienden hacia el río Tajo, otros hacia el interior pombalino de la ciudad, otros hacia la margen sur, el patrio trasero de Lisboa, donde se encuentra la Torre de Belén. Y para este recorrido que vamos a hacer he querido que nos acompañe Sandra Esteban. La podéis encontrar en redes como Lisboa con Sandra para contratar un recorrido guiado con ella. Y me decía esto sobre el mirador de Santa Lucía. Es un mirador desde donde vamos a ver el barrio de Alfama, todas las calles, las casitas de Alfama y el Tajo. Pero es muy popular y muy bonito por el propio mirador en sí, porque tiene una pérgola con azulejos, tiene unas bugambillas, pues la bugambilla sobre todo en verano que está toda florecida, está preciosa.

4:04 Está que un doble espectáculo, las vistas y el propio mirador, entiendo bien Sí, merece mucho la pena, también por el recorrido previo que haremos hasta llegar hasta Santa Lucía, bordeando la Sé, la Catedral de Lisboa, y pasando ahí junto a muchísimas tiendas de artesanía, de tascas tradicionales donde por la noche se cantan fados, siempre con esas fachadas revestidas de azulejos tradicionales blanquiazules. y muy cerquita, un poquito más arriba de este mirador... llegaremos hasta otro... que se pone de bote en bote porque aquí... sí que hay una de las mejores vistas de la ciudad... es una vista repleta de cúpulas históricas... y en él encontraremos otro de los elementos identitarios... del día a día de la vida de los portugueses... Como son sus kioscos callejeros, que no son de prensa aquí, son de estilo Art Nouveau, preciosos, y lo que venden es café, bebidas, podemos probar uno de los tragos más famosos de Lisboa, que es la ginja, un licor de guindas, y todo esto lo vamos a encontrar en el mirador Portas du Sol. Tiene este nombre porque antiguamente una de las puertas de la muralla de Lisboa estaba ahí. y es de hecho uno de los pocos trocitos que nos quedan de muralla. Y ahí tiene efectivamente una esplanada buenísima para sacar fotos, que también hay una vista de Alfama, pero también se ve un poquito mejor la zona de San Vicente, el Panteón Nacional, la iglesia de San Vicente.

5:19 Hablas de dos miradores que están en el mismo barrio, en el barrio de Alfama.¿ Eso qué quiere decir?¿ Que no hay más miradores o hay en otros barrios miradores que merezcan la pena? Hay muchísimos y los que os voy a contar ahora están muy cerca de Alfama, están en el barrio de Grasa, que no era tan conocido cuando yo vivía en Lisboa, pero ahora se ha puesto muy de moda, entre otras cosas, porque reúne aspectos de un barrio que además de histórico es muy alternativo gracias a sus murales urbanos. Os recomiendo mucho hacer un recorrido siguiendo estas pinturas, donde encontraréis obras de Sefar Fairey, que es autor del icónico cartel de Obama para las elecciones, ese que era rojo y azul. y en cuanto a miradores pues hay dos de mis favoritos y que muestran una cara totalmente diferente de los otros dos que he nombrado. El mirador de grasa es uno de ellos en realidad se llama Sofía de Mello Breiner Andresen en honor a una de las más importantes poetas portuguesas del siglo XX y se eleva junto a la capilla de Señora Domonte... a donde tradicionalmente... ascendían mujeres embarazadas para pedir protección... a la Virgen, este balcón... es perfecto para observar en este caso... el Castillo de San Jorge...

6:22 el elevador de Santa Justa y... vamos a ver la parte baja... vamos a ver las colinas que están enfrente... con el chiado, con el barrio alto... podemos incluso ver el tajo... Si miramos hacia la derecha, la zona más moderna de la ciudad, ¿no? Cuando vamos subiendo hacia el norte, nos vamos alejando del río, empieza un poco la Lisboa más nueva. Esto en el Mirador de Grasa, pero me hablarás de otro. Sí, hay otro que es una versión de bolsillo del Mirador de Grasa, que se encuentra en uno de sus lados, es más tranquilo, más íntimo, menos conocido, y además ahora, desde hace cosa de un año, podemos llegar a ambos rápidamente, gracias a un funicular que se ha instalado desde la parte de la zona más baja de la ciudad, en la plaza de Martín Monís. Eso sí, antes de descender hacia este lado, hacia este barrio de Baixacheado, no podemos perdernos una visita a otro mirador, que además es uno de los emblemas históricos más famosos de la ciudad, El castillo de San Jorge tiene muchísima historia. Tenemos que pensar que es lo primero que se pobló, es la parte más alta y el primer lugar donde se instalaron los primeros pueblos. Lo que pasa con el castillo es que sufrió mucho con el terremoto de 1755 y lo que encontramos a vía de hoy está bastante reconstruido y está reconstruido Está reconstruido, pero el castillo ofrece una de las mejores vistas de la ciudad, sobre todo desde la Torre de Ulises, donde podemos obtener una vista de 360 grados de los alrededores, que ocurre esto en pocos lugares.

7:48 Estás movido mucho por las alturas, yo no conozco Lisboa ni la mitad de bien que tú, naturalmente. pero sí que tengo entendido que uno de los lugares más famosos es el elevador de Santa Justa, que recuerda mucho además la arquitectura de la Torre Eiffel. Sí, además mira, me viene muy bien que lo nombres porque después de ascender hasta el barrio de Grasa toca bajar hacia esa zona de Baixachado que pertenece a esa era de la reconstrucción lisboeta... zona comercial... donde vivía la burguesía... necesitaba la burguesía un medio de transporte... que le facilitara la subida hasta el barrio alto... así que precisamente... para eso se construyó en 1902... este ascensor histórico... de hierro fundido... cuyo arquitecto pertenecía a la escuela de Eiffel... de ahí... que se parezca tanto... y desde su parte más alta...

8:30 Se puede aprovechar también para obtener una vista espectacular de Lisboa, pero además para llegar hasta el convento do Carmo, donde podremos ver sus arcadas góticas al aire libre, sus costillas, que fue lo poco que sobrevivió al terremoto. Bueno, este ambiente pertenece a un mirador que me encanta, no solo por las vistas, sino también precisamente por esto, por esto que estáis escuchando, esta fiesta, el mirador de Santa Catarina, en el Barrio Alto, allí es común encontrarse a estudiantes, a turistas relajados que se concentran durante el atardecer. Este ambiente alternativo vive una especie de ebullición cada día hasta ahora.

9:14 y ahí aparecen improvisados DJs pinchando ritmos ligeros de bossa nova, sonidos que recuerdan a las antiguas colonias portuguesas en África y aquí además obtendremos otra vista completamente diferente de Lisboa, digamos, que se abre hacia ese patio trasero que nombraba antes de la ciudad. Es una vista de río, ¿no? Se ve el puente 25 de abril, pero también le pilla un poco que se ve incluso parte del puerto de mercancías. Siempre ha tenido muchísimo ambiente. Iba la gente ahí a tomarse algo, que también siempre había alguien tocando o haciendo malabares, que no era una vista como la del castillo, pero era un punto de encuentro, pues sobre todo para las tardes-noches, ¿no?

9:55 Y otro mirador con más tranquilidad y con menos juerga,¿ no me darías? Hay, hay, porque en Lisboa hay miradores para cada tipo de persona, así que dicho y hecho. Hay muy cerca de este mirador tan bullicioso otro que presenta un ambiente muy relajado, con jardines y rosaledas maravillosas. Al lado tiene uno de los cafés más alucinantes de la ciudad, el pavillao en chinés. que lo creó un delirio coleccionista y barroco de Luis Pinto Coello en una antigua mercería de los años 20. Es abrumador este lugar. Bueno, pues ahí al lado se encuentra el mirador de San Pedro de Alcántara. No sería un mirador, por ejemplo, para el atardecer, porque está mirando al este, pero bueno, pues vemos muy bien El castillo, vemos muy bien Grasa, los otros miradores que hemos comentado, la parte baja de la ciudad e incluso también podemos ver ese contraste de la Lisboa más moderna, porque asoma un poco la Plaza Restauradores, la Avenida Libertade y ya donde empiezan las avenidas novas.

10:55 Y ahí empiezan las avenidas nuevas. Luis, si esto no te ha convencido para oír de las muchedumbres turísticas, hoy traigo también un mirador secreto que apenas conocen los lisboetas. Para descubrirlo tenemos que irnos hacia el barrio de la Mouraria, de su nombre ya deducimos que es donde se instalaron los musulmanes tras la reconquista. Y hoy sigue siendo un barrio muy multicultural, histórico también, porque la Mouraria fue donde nació el fado. Allí se encuentra escondido el mirador de Monteagudo. Desde allí es una vista más centrada porque está como mirando un poquito hacia el interior de intendente, de morería y sigue siendo bastante desconocido. La gente no pregunta mucho por él porque es un lugar, yo creo, para los lisboetas, para pasar la tarde, para ir allí a pasear con el perro y no suele estar dentro de las rutas turísticas de la gente al final.

11:49 Eso me interesa más, ¿ves? Porque no están en la ruta turística, que es lo que todo el mundo hace. De todas maneras, te has movido mucho por el centro de Lideboa. Te pregunto si te alejas del centro, si te vas, digamos, a las afueras,¿ qué encontramos? Pues mira, lo cierto es que las cuestas se concentran más en el centro, es verdad, pero esto no significa que abandonemos las vistas porque, por ejemplo, uno de los lugares donde más vértigo he pasado yo en mi vida se encuentra a las afueras de Lisboa. Si nos vamos dando un paseo hacia Belén, donde se encuentra la famosa Torre Manuelina, pasaremos junto al puente del 25 de abril. Ese que recuerda al de San Francisco, ¿no? Rojo y colorado como los pimientos Ese mismo puente. Bueno, pues allí podemos vivir la famosa Experiencia Pilar 7. Entonces, con la Experiencia Pilar 7 lo que hacemos es pasar a ver primero una sala con una maqueta, luego entramos en la estructura, digamos, de uno de los pilares y luego lo que tiene es un ascensor que nos sube a una plataforma muy pegadito al puente. Es la típica plataforma que tiene el suelo cristalado, pues vemos todo bajo nuestros pies, no apto para gente con vértigo.

12:54 Para gente con vértigo como yo, la verdad Bueno, la verdad es que me has pegado una paliza de subir cuestas, bajar cuestas, estamos ahí, ya sabes cuál es la última pregunta que te voy a hacer, ¿no, Kelu? Hombre, el comer, el comer en Lisboa. Mira, he hecho una sección hablando exclusivamente de miradores, pero imagínate, podríamos hacer otra exclusivamente de gastronomía portuguesa o lisboeta. Estamos en la capital del bacalao, de las sardinas, pero también la ciudad de otros platos históricos y menos conocidos y tan sorprendentes como la Ajeira. Parece un embutido. Es un plato que empezaron a preparar antiguamente los judíos. Ellos lo rellenaban de verduras, pero supuestamente lo estaban rellenando de carne, pero era un poco para pasar desapercibidos, para que pareciera que sí que estaban... comiendo carne, los que se suponía que se habían convertido al cristianismo.

13:44 Y bueno, pues a día de hoy se rellena con carne de ave. La suelen acompañar con un huevo, con lo que acompañan casi todos los platos de carne, que es con arroz y patatas. Y bueno, es una cosa que yo cuando lo veía no me entraba por los ojos y cuando lo probé me sorprendió para bien. Un plato poco fotogénico, instagramer, pero muy rico y muy original además. Para conocer la gastronomía más callejera yo recomiendo que miréis el calendario y elijáis vuestro viaje en función de sus fiestas, porque una de las cosas que más me apasionan a mí de Lisboa es cómo representa la esencia de muchos pueblos reunidos en una capital durante sus fiestas y esto tiene un factor común denominador a través de sus arraiales.

14:30 Pues es una verbena. Durante las fiestas de Lisboa, que son en junio, se colocan en muchas plazas de la ciudad puestos de comida y de bebida. Siempre hay música de la pimba, que es la música típica, y se suelen comer sardinas, se bebe vino verde, se baila, se canta y se parece mucho a una verbena de pueblo, pero en la capital de Portugal. Dónde no puede faltar en una buena rayada y en una buena fiesta lisboeta música como esta, la pimba, que es la música pachanguera, que se dice, este grupo se llama Chutes y Puntapies, es como su hombre es G, y con Amiña Casiña vamos a tener la fiesta asegurada.

15:12 Seguro que en la boda a la que vas, Luis, vas a escuchar este tema. Bueno, pues seguramente, ya me dirás a cuál de todos esos miradores puedo ir, voy a estar solo unas horas en Lisboa el próximo fin de semana. Gracias, Keylu, un beso muy fuerte y hasta la semana que viene. En Casa de Herrero, con Luis Herrero. Es radio.