Entrevistas de Herrero: Clara Abella
0:06 En Casa de Herrero, con Luis Herrero, es radio. Bueno faltan 22 minutos para que sean las 6 de la tarde, las 5 en la Comunidad Canaria, y quiero que de aquà a las 6 hablemos con una mujer que se llama Clara Abella y que tiene todo lo que tienen aquellas personas que más me interesan. Hace...¿ Cuánto tiempo hará? HabÃas leÃdo... SÃ, bueno, hace ya a lo mejor 15 o 20 dÃas te hablé de ella porque vi una historia suya, me pareció muy interesante y hemos tenido que esperar hasta que venga a España.
0:52 Es muy interesante, es decir, cuando hacemos programas de radio, cuando las noticias se fijan en gente relevante, pues es porque es gente, no sé, notoria, pero yo siempre he sostenido que las verdaderas historias están mucho más escondidas en el anonimato y de vez en cuando surge una. Entonces eso es lo que le llamó la atención a Lorena. Claro, es una española que ahora nos lo contará, se aficionó de pequeñita a la arquitectura, que de repente se cruza, ahora nos explicará por qué, en su vida Sierra Leona, entonces cambia radicalmente de vida, movida además por el afán de ayudar a los demás, que es una cosa que siempre me ha llamado mucho la atención. Asà que Clara Bella, bienvenida, muy buenas tardes. Muchas gracias buenas tardes. DecÃas que has vuelto a España el domingo. SÃ, el domingo por la tarde, llegamos hace dos dÃas. Empecemos por el principio porque si no la gente se perderá. Tú, si lo que me ha contado Lorena es verdad, de repente siendo pequeña te asomas por la ventana y ves que hay enfrente un edificio muy raro que es Torres Blancas. que tiene una forma que no es convencional, parece que las terrazas están suspendidas por arte de magia en el espacio y te empiezas a preguntar eso cómo se hace.
2:03 Y sobre todo que parecÃan piedras que se iban a caer y yo no entendÃa por qué no se caÃan. Claro, luego ya te enteras que resulta que lo que hay detrás, que eso está solo de fuera. Pero sÃ, a mà me tenÃa fascinada el que esas terrazas tan grandes no se cayesen. Y asà surgió la vocación de un arquitecta. Mi madre era arquitecta también, pero trabajaba solo cuando yo era pequeña. Luego se encargó de nosotras y luego volvió a trabajar y empezó a trabajar en Torres Blancas también. Entonces de repente ya lo podÃa ver por dentro y por dentro también se veÃa igual y yo necesitaba saber cómo funcionaba eso. Y no tuviste duda, ¿no? Es decir, entré, digo, voy a ser arquitecta, se ponga el mundo como se ponga.
2:46 No. De hecho, yo tenÃa dudas hasta cuarto de la ESO porque yo lo que sà que sabÃa era que querÃa trabajar en cooperación para el desarrollo. Por qué? Pues desde pequeña mi colegio tenÃa una cosa que se llamaba Grupo Zaire porque nació a raÃz de la Guerra de Zaire, en la que los alumnos buscaban proyectos, buscaban financiación y mandaban dinero. HabÃa padrinamientos y habÃa otros proyectos para ayudar y siempre me ha encantado. Y habÃa un momento en el que empezamos con la globalización, porque en aquel entonces era la globalización y empezamos a ver más historias. Y a mà me llamaba Ãfrica muchÃsimo y yo sabÃa que querÃa trabajar en cooperación. Pero¿ por qué te llamaba Ãfrica muchÃsimo? Es decir, lo de la arquitectura tiene el sentido de Torres Blancas, pero tú coges el mapa mundi y hay muchos sitios atractivos.¿ Por qué en concreto Ãfrica?
3:32 Pues es que no te lo sabrÃa decir, porque puedes decir Sudamérica, que por lo menos habla en español... Pero es que ha sido desde pequeña, ha sido Ãfrica. Y no tienes ningún recuerdo que te asocie a ese momento en el que de repente Ãfrica aparece en tu vida con una fuerza especial. No, porque es que yo sabÃa que era cooperación y poco a poco de repente era, no, es que tiene que ser en Ãfrica. Yo tengo como mÃnimo que visitar Ãfrica. Ya no sé si vivir allà o si pasar los veranos allÃ, pero llegó un momento en el que yo ya sabÃa que tenÃa que ir para allá. Y es lo que te digo, estando en cuarto de la ESO, arquitectura me gustaba porque además las matemáticas y la fÃsica se me daban mejor que cualquier otra cosa. pero yo tenÃa que elegir, yo querÃa algo que me sirviese, porque de qué me sirve a mà estudiar arquitectura si luego voy a Ãfrica y no puedo utilizarlo. Entonces era entre medicina, arquitectura o educación. Dije, bueno, con medicina y arquitectura puedo enseñar, aunque sean los colegios. Y pensé, medicina son por lo menos 10 años, yo no quiero esperar 10 años para irme, yo tengo que irme antes. Entonces de las otras dos que podÃan ser más útiles, dije, pues esta que acabo antes.
4:30 Y luego que además medicina me habrÃa costado mucho más, vamos, lo tengo clarÃsimo. Bueno, y además tuviste la suerte de que, estando ya metida en ese berenjenal en el que tú misma te metes, tienes la gran oportunidad de combinar las dos pasiones, ¿no? Ãfrica por una parte y la arquitectura por otra. Pero esa conjunción,¿ cómo se establece? Pues en mi universidad hubo un cura español que vivÃa cerca de McKinney, que más llamaban la misión OLE, que es una misión española, que mandó una alumna a estudiar a la Universidad de San Pablo, donde estudiaba yo, y a raÃz de eso se busca financiación con el Ayuntamiento de Las Rozas para ayudar a la universidad, porque es la primera universidad en el norte del paÃs, entonces todo el norte no tenÃa educación terciaria, la iglesia abre la universidad, bueno, pues vamos a ayudarles a construirla. Y a raÃz de eso, pues un profesor, que además mi mejor amiga resulta que era su becaria, me dice, oye, mira, necesito levantar los planos de esto. Necesito un grupo de alumnos que me ayude con Google Earth a levantar estos planos porque vamos a ir este verano a visitarlo. Y ya, de ahÃ, yo lo que digo, viajas una vez a Sierra Leona y es adictivo.
5:39 Por qué? Eso también me lo contaba Lorena, es que llegó a Sierra Leona y se quedó. subyugada por Sierra Leona. Yo nunca he estado en Sierra Leona. SÃ, pero que visto asà no parece un destino que te pueda dejar prendado en la primera de cambio. No, porque lo que sabemos es todo lo contrario. Lo que yo sé de Sierra Leona, que es muy poco, es que es un lugar muy humilde, muy pobre, donde la gente no vive precisamente rodeada de lujos ni de especial nada. No te equivocas ¿Ah, sÃ? De hecho, no, digo que no te equivocas. Ah, creÃa que me equivocaba. No, no. Además, de hecho, yo cuando fui, la carretera del aeropuerto no estaba terminada, por lo tanto, lo que ahora son dos horas de viaje eran cinco. No habÃa luz, que todas las luces de la calle se pusieron durante el ébola para las ambulancias, y en la propia ciudad de McKinney no tenÃa luz en la calle. Y aún asÃ, nosotros salÃamos de trabajar e Ãbamos andando 15 minutos desde la universidad hasta la casa, Y yo me sentÃa más segura en la calle que volviendo de fiesta aquà en Madrid.
6:38 Es que yo la idea que tenÃa era de que era un paÃs peligroso. Al contrario. O sea, tú vas andando por la calle y la gente te saluda, te tropiezas y tienes a tres personas asegurándote de que estás bien. Se te cae algo y te están ayudando a recogerlo. Es un poco la mentalidad africana, porque también lo tienes en Guinea, que también hemos estado, o en Costa de Marfil, pero en Sierra Leona, como dices, como no tienen nada, hay otros sitios en los que automáticamente se espera que si yo te he ayudado me tienes que dar algo. En Sierra Leona no, y además muchas veces tú les intentas dar algo y no te lo van a coger. Te van a decir, no, no, no, ya la próxima vez que nos veamos me ayudas, o la próxima vez que nos veamos ya... Pero por lo que estás contando, entonces te enamoraste de la gente, no te enamoraste del paisaje ni de la ciudad. Bueno, es que eso también.
7:23 Es que yo creo que es el libro de Palmeras en la niebla que habla de todos los tonos de verde que hay cuando llegan, en su caso van a Guinea Ecuatorial, pero en Sierra Leona es lo mismo. Es que no eres consciente de la cantidad de tonos de verde que hay hasta que llegas justo después de una época de lluvias o justo en mitad de una época de lluvias a Sierra Leona. Y claro, tienes que ir desde el aeropuerto hasta McKinney, son tres horas en coche, que llegas de noche, entonces lo primero que ves es oscuridad y las hogueras en las aldeas de camino con la gente que ya han empezado a cocinar, porque ya empieza a las cuatro y pico, la gente que se levanta para rezar, porque es mayorÃa musulmana y tal, y luego va amaneciendo, los colores del cielo, otro tanto, las carreteras, con mi hija tenÃamos la broma cuando Ãbamos, que son los portales de las hadas. Y es que cuando vas por la carretera, de repente tienes los árboles que se cruzan y hacen como un puente encima de la carretera. Entonces, eran los portales de las hadas para mi hija mayor, que tiene seis años ahora. Y es que es eso, es todo de repente. Tienes una carretera y alrededor campo.
8:26 Y de repente hay alguien que está con el arroz o con las vacas. De repente te aparecen aldeas de ninguna parte. Y es que es todo Cuántos años tenÃas cuando llegaste allà por primera vez? Veintitrés.¿ Y en ningún momento dijiste que hacÃa una niña de 23 años, vamos, una chica de 23 años en un lugar tan inhóspito? ¿Nunca?¿ No tuviste la más mÃnima tentación de arrepentirte? ¿Jamás? Más bien al contrario. Me daba miedo antes de irme el que no me gustase. Porque yo desde pequeña sabÃa que querÃa trabajar en Ãfrica y era la primera vez que iba a hacer algo porque Ãbamos a trabajar en un proyecto de arquitectura para ver cómo funcionaba realmente, si realmente me servÃa de algo la carrera que yo habÃa hecho para estar en Ãfrica o no. Y al contrario, sà que hubo un momento un poco asÃ, porque fuimos a ver al ayuntamiento en aquel entonces que todavÃa el desarrollo urbano y las ciudades no estaban como objetivos del milenio ni nada, entonces todavÃa no existÃa el planeamiento urbano como parte de la cooperación al desarrollo. Y me acuerdo que hablamos con el alcalde, que tal, no tenéis un plano de la ciudad, no, y entonces cuando tenéis un proyecto del gobierno o lo que sea,¿ cómo lo hacéis? No, es que todos sabemos dónde están las cosas. Bueno, y si no lo sabéis, pues vamos y lo miramos. Y yo recuerdo estando ahà en plan, pues si es que razón no le falta, vamos a ver qué pintamos aquÃ.
9:51 Pero yo todavÃa era estudiante, no entendÃa hasta qué punto era importante todas estas cosas. Y luego hubo otro momento también en ese mismo viaje. que estamos en un hut, que es como una cabañita triangular, cubierta de paja y asientos de madera, con techo súper bajito, y estamos ahà dentro por lo menos 30 personas y está cayendo una ola, estamos en mitad de época de lluvias. Y hay un abogado americano, que era el que nos llevaba a nosotros por ahÃ, que era profesor de la universidad, intentando explicarle a la gente de la aldea que éramos arquitectos, que dibujábamos edificios. Y recuerdo que me salà en un momento pensando... Estos deben de pensar que estamos locos porque estamos metidos aquà debajo de un tejado de paja que está cayendo, cats and dogs como dicen en inglés, y les estamos diciendo que dibujamos edificios Es curioso porque la vida siempre te sorprende con cosas que uno no espera. Y una cosa que a lo mejor no esperabas pero que debió influir mucho en tu vida, deduzco, es cuando de repente aparece en tu vida un tipo que...¿ A qué se dedicaba? Me lo contó Lorena. Bueno, trabajaba llevando cosas, ¿no? Era digamos, la versión africana del mayordomo de este americano que os digo que nos llevaba nosotros por la universidad. Ãl era biker. De hecho, es lo que allà llaman un rare boy, que es un chico de la calle. Entonces, él llevaba una moto y... De casualidad, pues conoció a este americano, le ayudó muchÃsimo y entonces te dijo, tú
11:24 ya no trabajas en la calle, las bikes son las motos, que son los taxis, tú vas a dejar de trabajar como taxi, vas a ser mi taxi personal y vas a vivir conmigo, que allà es muy normal, que el grupo de jóvenes de la misma edad vivan juntos y me vas a ayudar con todo lo que yo necesite. Y entonces cuando empezamos en la universidad, este era el que nos habÃan asignado a nosotros, por decirlo de alguna forma, cada vez que Ãbamos a ir a comprar algo o necesitábamos ir a visitar, pues estamos haciendo los planos de McKinney, no nos sabemos los nombres de las calles y la gente no sabe leer un plano. Entonces para saber los nombres de las calles tenemos que ir calle por calle con el plano preguntando a la gente cómo se llama esta calle. Pues él era el que nos llevaba a ver los nombres de las calles. Y te enamoraste perdidamente de él No, de hecho no empezamos a salir hasta mi tercer viaje.
12:05 Yo le conocà en el primero. Ãl sà que le dijo al americano Adam, que se llama, sà que le dijo yo me voy a casar con esta. Ãl lo tenÃa clarÃsimo. Desde la primera vez? Desde la primera vez que me vio. Se acuerda de la ropa que llevaba. Qué me estás diciendo? Te digo que eso fue él. Y aparte de que le gustaras fÃsicamente,¿ en qué idioma hablabais? Porque me imagino que él no tendrÃa ni puñetera idea de español y tú poco del idioma.¿ Qué idioma se habla, por cierto, en ese paÃs? Ahà hablan crÃo, pero él es temne. Su idioma es el temne. Lo que pasa es que él ha sido criado, a pesar de que su padre es musulmán, él ha sido criado sobre todo por curas europeos. Entonces, él habla el inglés muy bien. Ahora... No tanto cuando nos conocimos, sino durante el Ebola. Claro, yo estaba aquà en España terminando la carrera y él estaba allÃ. Y hablábamos por teléfono, porque en aquel entonces ya habÃamos empezado a salir de alguna manera. Y hablábamos por teléfono y nosotros, mira lo mal que nos comunicábamos, que tardé tres meses en darme cuenta que estaban grabando nuestras llamadas. Todas las llamadas internacionales de Sierra Leona las estaban grabando. Pero estaba tan mal hecho que pasado un minuto, que era lo que ellos grababan, en lugar de cortar la grabación y continuar con la llamada, te cortaban la llamada y te ponÃan la grabación una y otra vez. Y como no nos enterábamos de lo que nos decÃamos el uno al otro, los primeros tres meses yo hablaba y eran cinco o diez minutos en los que era el mismo minuto con las mismas respuestas.
13:36 Bendito sea Dios, qué romance más espionjado, por favor. Bueno, pero bueno, el caso es que te gustó Sierra Leona, te gustó ayudar a los demás, te gustó este chico que os enseñaba dónde estaba cada cosa y a partir de ese momento ya decidiste que tu vida cambiaba absolutamente y que ya te ibas a convertir en un miembro más de la familia de Sierra Leona. Más que cambiaba, ya habÃa llegado a donde tenÃa que llegar. Yo sabÃa desde pequeña que querÃa estar allÃ. es complicado, pues por eso, porque mi familia sigue estando aquà y España sigue siendo, pero el trabajo que hago allÃ, todo, en general, allà es como, o sea, mis hijas, por ejemplo, están todo el dÃa en la calle y yo no tengo el problema que tienes aquà de que vaya a cruzar un coche, de que vaya, de hecho, le compramos un juego para dentro de casa y tal, y esto no me cabe en la maleta. Mi primo me dice, Clara, pero si esto es para que jueguen dentro de casa, porque los niños aquà están todo el dÃa metidos en casa.
14:36 Si tu hija está trepando árboles desde que tiene dos años, pues tienes toda la razón. Allà problemas con las tablets no tendréis según las pantallas? Pues con los niños no, pero con los mayores sÃ, porque claro, lo que sà que hay es mucho acceso a redes sociales a través del teléfono. Porque además es que las compañÃas, que son muy listas, te hacen ofertas telefónicas solo para redes sociales. Entonces tú no compras datos de Internet, tú solo compras datos para redes sociales. Y se comparte todo. Entonces yo, por ejemplo, ahora llevo un proyecto de una guarderÃa y una de nuestras principales cosas es intentar concienciar a las familias, no subas fotos de los menores a internet. O sea, con los últimos datos que sale, con las sillas y demás, por favor, ya no solo por temas de que puedan secuestrarlo, porque eso es muy poco común en Sierra Leona. Yo no conozco ningún caso de secuestros que vayas a ver para pedir, no tienen nada que puedas pedirles tampoco. Pero es que suben de todo, de los niños. Y de accidentes de coche y cosas asà que dices, poco de respeto.
15:39 Claro, y si haces el balance,¿ cuántos años llevas ya, señora Elena? Pues viviendo van a ser 11, 11, 12, porque el 2020 no cuenta porque estuvimos aquà 11, 12 años de balance.¿ Has conseguido que la gente de allÃ, gracias al esfuerzo tuyo y de la gente que te acompaña, viva mejor? Es decir...¿ SeguÃs en esas tiendas de techo con palmeras o ya has conseguido que un poquito mejore la condición de vida de aquella gente? A ver, los techos de paja para beber el pollo, que es el vino de palma de allÃ, yo creo que es el mejor de todos, pero sÃ. No tanto con la construcción, porque ahora empiezan a hacerme un poco de caso. Y empiezan a hacerme un poco de caso.
16:22 No vamos a engañarnos porque mi marido ha abierto una constructora, entonces llevas un hombre en lugar del mÃo. Sà porque a ti te resultó muy difÃcil como mujer que tú llegaras allà con tus ideas de construcción europeas y nadie te tomaba en serio. Yo llegué mujer, joven y blanca. Entonces, todo lo que allà es sÃ, sÃ, pero en cuanto te das la vuelta, no. Y encima en construcción, que las mujeres no hacen absolutamente nada de construcción en Sierra Leona, que todavÃa de agricultura y de otras cosas, sÃ. Y luego Blanca, que allà los blanquitos no saben nada. Aquà la tradición es la que cuenta y el que sabe es la persona más mayor de la familia, que es el que tiene memoria histórica, básicamente.
17:03 Entonces fue complicado, pero ahora ya sÃ. Sin embargo, lo que sà que he conseguido un poco más de concienciación y lo que estamos trabajando... de forma indirecta además, porque ni siquiera era mi objetivo, es el tema de intentar un poco la igualdad de género dentro de la universidad. Nosotros hemos construido, a raÃz de un proyecto más muy chiquitito, de un contenedor, una guarderÃa para la conciliación familiar de mujeres. Porque claro, tú tienes ya de primeras que una mujer vaya a la universidad, es complicado. Y luego consiguen un trabajo, nosotros damos un trabajo en la universidad, pero claro, se quedan embarazadas, porque en algún momento van a tener hijos, y a partir del mes siguiente, Dos meses ya no tienes dónde dejar a los niños. Si estás trabajando en la ciudad, normalmente tú vienes de un pueblo, tu familia se tiene que volver al pueblo porque si no van al campo no comen. Y tú no te puedes permitir, por mucho que quieras con tu sueldo, pagar lo tuyo, el niño nuevo y la familia que venga a ayudarte.
17:55 Entonces nos encontramos con que tenÃamos muchas de nuestras staff más jóvenes y de nuestras alumnas más. que tenÃan que dejar la carrera, que tenÃan que dejar de trabajar porque no tenÃan donde dejar a los niños durante el primer año y medio hasta que empiezan a ir al colegio. Pero eso es un cambio de mentalidad tremendo.¿ Y conseguiste que aceptaran las mujeres más jóvenes de Sierra Leona esa propuesta que tú le hacÃas y que rompÃa radicalmente con lo que era la tradición de tantas generaciones anteriores? Pues lo conseguà porque yo dejaba a mi hija allÃ. La guarderÃa la abrimos cuando mi hija tenÃa un año y medio y al principio tenÃamos tres niños. Era mi hija y otros dos. Y a raÃz de eso, ahora mismo tenemos 21 niños menores de tres años y abrimos en septiembre, además, una escuela infantil para 200 niños en el mismo campus.
18:46 O sea que no solo les has ayudado materialmente, sino también has sido capaces de llevarle inquietudes que hasta ese momento no existÃan, claro. Bueno imagino, bueno sÃ, se podrÃa decir asÃ, me das mucho crédito. Es que de verdad que estoy tratando de entender cómo de repente una mujer de Sierra Leona escucha que de repente se puede trabajar y al mismo tiempo se puede compatibilizar con la vida familiar. La gente te mirará como te miraba la gente que decÃa yo para qué quiero un plano. Incluso miran a tu marido, ¿no? Cuando él cuida de tus hijas, les parece raro que un hombre se encargue de las niñas. Además hay una cosa muy divertida. Mi marido era lo que se consideraba un rare boy, un chico de la calle.
19:29 Y de repente se casa con una blanca. Allà es una sociedad muy clasista y los blancos somos clase alta. Entonces, de repente, un rare boy, un chico de la calle, se casa con una blanca. Y cuando mi hija era pequeña, como yo tenÃa que trabajar y él trabajaba de apoyo, se llevaba a la niña con el carrito a la MPI, que es como la esquina donde se sienta, donde están todos los rare boys. Y se iba ahà para cuidar de ella. La niña jugaba ahà porque tenÃan un parquecito y tal y ahà jugaba. Y desde que él empezó a hacerlo veÃas al resto de sus compañeros que de repente venÃan también con sus niños en el carrito y empezaban a llevarlos ahà mientras las mujeres se quedaban trabajando. en su caso, en el jardÃn de casa, que es donde tienen sus pequeños comercios a menor nivel. Una pregunta que me imagino que te habrás planteado necesariamente. A ti te gustaba aquello, pero ya eras autosuficiente, ya te estabas educada, ya tenÃas tus inquietudes perfectamente implantadas, pero ahora eres madre de dos hijas pequeñas.¿ Qué vas a hacer con ellas?¿ Las vas a traer aquÃ?¿ Vas a querer que se eduquen aquÃ?¿ Las vas a dejar allÃ?¿ Cuál es la apuesta que vas a hacer?
20:34 Pues ahora mismo, como todavÃa son pequeñas, siguen allÃ. Ahora, la mayor, por ejemplo, que ha empezado primero de primaria, ella va al cole por la mañana, que allà el colegio termina muy pronto, y luego por la tarde, cuando yo salgo de trabajar y ella sale de la guarderÃa, hacemos homeschooling, en clase vamos con el currÃculo español, para cuando llegue el momento de empezar secundaria, que puedan estar al mismo nivel que el resto, probablemente secundaria, como la necesitas para entrar en universidades europeas, sà que tengamos que traerlas aquÃ. Y eso te va a suponer un gran esfuerzo o no?¿ Renunciar a aquello? Pues a mà y a mi marido, porque mi marido es africano total, en la que pasa frÃo. Ahora.
21:17 Ahora en verano pasa frÃo. A eso me refiero. Bendito sea Dios. Qué barbaridad. Tiene toda mi admiración después de saber eso. Ana, ha sido un placer hablar contigo. Gracias por habernos contado parte de esa historia que demuestra hasta qué punto gente que no está en los periódicos, que no tiene esa notoriedad que da la popularidad clásica, sin embargo tiene historias que merece la pena conocer detrás de ellas. Un placer hablar contigo. Gracias MuchÃsimas gracias Nos vamos, amigos, a las noticias de las seis de la tarde. Ahora luego volvemos con la tertulia. En Casa de Herrero Con Luis Herrero, Es Radio.
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