July 7, 2026

Entrevistas de Herrero: Clara Abella

Entrevistas de Herrero: Clara Abella
Entrevistas de Herrero: Clara Abella
En casa de Herrero
Entrevistas de Herrero: Clara Abella
Luis Herrero entrevista a la arquitecta española que cambió Madrid por Sierra Leona.

0:06 En Casa de Herrero, con Luis Herrero, es radio. Bueno faltan 22 minutos para que sean las 6 de la tarde, las 5 en la Comunidad Canaria, y quiero que de aquí a las 6 hablemos con una mujer que se llama Clara Abella y que tiene todo lo que tienen aquellas personas que más me interesan. Hace...¿ Cuánto tiempo hará? Habías leído... Sí, bueno, hace ya a lo mejor 15 o 20 días te hablé de ella porque vi una historia suya, me pareció muy interesante y hemos tenido que esperar hasta que venga a España.

0:52 Es muy interesante, es decir, cuando hacemos programas de radio, cuando las noticias se fijan en gente relevante, pues es porque es gente, no sé, notoria, pero yo siempre he sostenido que las verdaderas historias están mucho más escondidas en el anonimato y de vez en cuando surge una. Entonces eso es lo que le llamó la atención a Lorena. Claro, es una española que ahora nos lo contará, se aficionó de pequeñita a la arquitectura, que de repente se cruza, ahora nos explicará por qué, en su vida Sierra Leona, entonces cambia radicalmente de vida, movida además por el afán de ayudar a los demás, que es una cosa que siempre me ha llamado mucho la atención. Así que Clara Bella, bienvenida, muy buenas tardes. Muchas gracias buenas tardes. Decías que has vuelto a España el domingo. Sí, el domingo por la tarde, llegamos hace dos días. Empecemos por el principio porque si no la gente se perderá. Tú, si lo que me ha contado Lorena es verdad, de repente siendo pequeña te asomas por la ventana y ves que hay enfrente un edificio muy raro que es Torres Blancas. que tiene una forma que no es convencional, parece que las terrazas están suspendidas por arte de magia en el espacio y te empiezas a preguntar eso cómo se hace.

2:03 Y sobre todo que parecían piedras que se iban a caer y yo no entendía por qué no se caían. Claro, luego ya te enteras que resulta que lo que hay detrás, que eso está solo de fuera. Pero sí, a mí me tenía fascinada el que esas terrazas tan grandes no se cayesen. Y así surgió la vocación de un arquitecta. Mi madre era arquitecta también, pero trabajaba solo cuando yo era pequeña. Luego se encargó de nosotras y luego volvió a trabajar y empezó a trabajar en Torres Blancas también. Entonces de repente ya lo podía ver por dentro y por dentro también se veía igual y yo necesitaba saber cómo funcionaba eso. Y no tuviste duda, ¿no? Es decir, entré, digo, voy a ser arquitecta, se ponga el mundo como se ponga.

2:46 No. De hecho, yo tenía dudas hasta cuarto de la ESO porque yo lo que sí que sabía era que quería trabajar en cooperación para el desarrollo. Por qué? Pues desde pequeña mi colegio tenía una cosa que se llamaba Grupo Zaire porque nació a raíz de la Guerra de Zaire, en la que los alumnos buscaban proyectos, buscaban financiación y mandaban dinero. Había padrinamientos y había otros proyectos para ayudar y siempre me ha encantado. Y había un momento en el que empezamos con la globalización, porque en aquel entonces era la globalización y empezamos a ver más historias. Y a mí me llamaba África muchísimo y yo sabía que quería trabajar en cooperación. Pero¿ por qué te llamaba África muchísimo? Es decir, lo de la arquitectura tiene el sentido de Torres Blancas, pero tú coges el mapa mundi y hay muchos sitios atractivos.¿ Por qué en concreto África?

3:32 Pues es que no te lo sabría decir, porque puedes decir Sudamérica, que por lo menos habla en español... Pero es que ha sido desde pequeña, ha sido África. Y no tienes ningún recuerdo que te asocie a ese momento en el que de repente África aparece en tu vida con una fuerza especial. No, porque es que yo sabía que era cooperación y poco a poco de repente era, no, es que tiene que ser en África. Yo tengo como mínimo que visitar África. Ya no sé si vivir allí o si pasar los veranos allí, pero llegó un momento en el que yo ya sabía que tenía que ir para allá. Y es lo que te digo, estando en cuarto de la ESO, arquitectura me gustaba porque además las matemáticas y la física se me daban mejor que cualquier otra cosa. pero yo tenía que elegir, yo quería algo que me sirviese, porque de qué me sirve a mí estudiar arquitectura si luego voy a África y no puedo utilizarlo. Entonces era entre medicina, arquitectura o educación. Dije, bueno, con medicina y arquitectura puedo enseñar, aunque sean los colegios. Y pensé, medicina son por lo menos 10 años, yo no quiero esperar 10 años para irme, yo tengo que irme antes. Entonces de las otras dos que podían ser más útiles, dije, pues esta que acabo antes.

4:30 Y luego que además medicina me habría costado mucho más, vamos, lo tengo clarísimo. Bueno, y además tuviste la suerte de que, estando ya metida en ese berenjenal en el que tú misma te metes, tienes la gran oportunidad de combinar las dos pasiones, ¿no? África por una parte y la arquitectura por otra. Pero esa conjunción,¿ cómo se establece? Pues en mi universidad hubo un cura español que vivía cerca de McKinney, que más llamaban la misión OLE, que es una misión española, que mandó una alumna a estudiar a la Universidad de San Pablo, donde estudiaba yo, y a raíz de eso se busca financiación con el Ayuntamiento de Las Rozas para ayudar a la universidad, porque es la primera universidad en el norte del país, entonces todo el norte no tenía educación terciaria, la iglesia abre la universidad, bueno, pues vamos a ayudarles a construirla. Y a raíz de eso, pues un profesor, que además mi mejor amiga resulta que era su becaria, me dice, oye, mira, necesito levantar los planos de esto. Necesito un grupo de alumnos que me ayude con Google Earth a levantar estos planos porque vamos a ir este verano a visitarlo. Y ya, de ahí, yo lo que digo, viajas una vez a Sierra Leona y es adictivo.

5:39 Por qué? Eso también me lo contaba Lorena, es que llegó a Sierra Leona y se quedó. subyugada por Sierra Leona. Yo nunca he estado en Sierra Leona. Sí, pero que visto así no parece un destino que te pueda dejar prendado en la primera de cambio. No, porque lo que sabemos es todo lo contrario. Lo que yo sé de Sierra Leona, que es muy poco, es que es un lugar muy humilde, muy pobre, donde la gente no vive precisamente rodeada de lujos ni de especial nada. No te equivocas ¿Ah, sí? De hecho, no, digo que no te equivocas. Ah, creía que me equivocaba. No, no. Además, de hecho, yo cuando fui, la carretera del aeropuerto no estaba terminada, por lo tanto, lo que ahora son dos horas de viaje eran cinco. No había luz, que todas las luces de la calle se pusieron durante el ébola para las ambulancias, y en la propia ciudad de McKinney no tenía luz en la calle. Y aún así, nosotros salíamos de trabajar e íbamos andando 15 minutos desde la universidad hasta la casa, Y yo me sentía más segura en la calle que volviendo de fiesta aquí en Madrid.

6:38 Es que yo la idea que tenía era de que era un país peligroso. Al contrario. O sea, tú vas andando por la calle y la gente te saluda, te tropiezas y tienes a tres personas asegurándote de que estás bien. Se te cae algo y te están ayudando a recogerlo. Es un poco la mentalidad africana, porque también lo tienes en Guinea, que también hemos estado, o en Costa de Marfil, pero en Sierra Leona, como dices, como no tienen nada, hay otros sitios en los que automáticamente se espera que si yo te he ayudado me tienes que dar algo. En Sierra Leona no, y además muchas veces tú les intentas dar algo y no te lo van a coger. Te van a decir, no, no, no, ya la próxima vez que nos veamos me ayudas, o la próxima vez que nos veamos ya... Pero por lo que estás contando, entonces te enamoraste de la gente, no te enamoraste del paisaje ni de la ciudad. Bueno, es que eso también.

7:23 Es que yo creo que es el libro de Palmeras en la niebla que habla de todos los tonos de verde que hay cuando llegan, en su caso van a Guinea Ecuatorial, pero en Sierra Leona es lo mismo. Es que no eres consciente de la cantidad de tonos de verde que hay hasta que llegas justo después de una época de lluvias o justo en mitad de una época de lluvias a Sierra Leona. Y claro, tienes que ir desde el aeropuerto hasta McKinney, son tres horas en coche, que llegas de noche, entonces lo primero que ves es oscuridad y las hogueras en las aldeas de camino con la gente que ya han empezado a cocinar, porque ya empieza a las cuatro y pico, la gente que se levanta para rezar, porque es mayoría musulmana y tal, y luego va amaneciendo, los colores del cielo, otro tanto, las carreteras, con mi hija teníamos la broma cuando íbamos, que son los portales de las hadas. Y es que cuando vas por la carretera, de repente tienes los árboles que se cruzan y hacen como un puente encima de la carretera. Entonces, eran los portales de las hadas para mi hija mayor, que tiene seis años ahora. Y es que es eso, es todo de repente. Tienes una carretera y alrededor campo.

8:26 Y de repente hay alguien que está con el arroz o con las vacas. De repente te aparecen aldeas de ninguna parte. Y es que es todo Cuántos años tenías cuando llegaste allí por primera vez? Veintitrés.¿ Y en ningún momento dijiste que hacía una niña de 23 años, vamos, una chica de 23 años en un lugar tan inhóspito? ¿Nunca?¿ No tuviste la más mínima tentación de arrepentirte? ¿Jamás? Más bien al contrario. Me daba miedo antes de irme el que no me gustase. Porque yo desde pequeña sabía que quería trabajar en África y era la primera vez que iba a hacer algo porque íbamos a trabajar en un proyecto de arquitectura para ver cómo funcionaba realmente, si realmente me servía de algo la carrera que yo había hecho para estar en África o no. Y al contrario, sí que hubo un momento un poco así, porque fuimos a ver al ayuntamiento en aquel entonces que todavía el desarrollo urbano y las ciudades no estaban como objetivos del milenio ni nada, entonces todavía no existía el planeamiento urbano como parte de la cooperación al desarrollo. Y me acuerdo que hablamos con el alcalde, que tal, no tenéis un plano de la ciudad, no, y entonces cuando tenéis un proyecto del gobierno o lo que sea,¿ cómo lo hacéis? No, es que todos sabemos dónde están las cosas. Bueno, y si no lo sabéis, pues vamos y lo miramos. Y yo recuerdo estando ahí en plan, pues si es que razón no le falta, vamos a ver qué pintamos aquí.

9:51 Pero yo todavía era estudiante, no entendía hasta qué punto era importante todas estas cosas. Y luego hubo otro momento también en ese mismo viaje. que estamos en un hut, que es como una cabañita triangular, cubierta de paja y asientos de madera, con techo súper bajito, y estamos ahí dentro por lo menos 30 personas y está cayendo una ola, estamos en mitad de época de lluvias. Y hay un abogado americano, que era el que nos llevaba a nosotros por ahí, que era profesor de la universidad, intentando explicarle a la gente de la aldea que éramos arquitectos, que dibujábamos edificios. Y recuerdo que me salí en un momento pensando... Estos deben de pensar que estamos locos porque estamos metidos aquí debajo de un tejado de paja que está cayendo, cats and dogs como dicen en inglés, y les estamos diciendo que dibujamos edificios Es curioso porque la vida siempre te sorprende con cosas que uno no espera. Y una cosa que a lo mejor no esperabas pero que debió influir mucho en tu vida, deduzco, es cuando de repente aparece en tu vida un tipo que...¿ A qué se dedicaba? Me lo contó Lorena. Bueno, trabajaba llevando cosas, ¿no? Era digamos, la versión africana del mayordomo de este americano que os digo que nos llevaba nosotros por la universidad. Él era biker. De hecho, es lo que allí llaman un rare boy, que es un chico de la calle. Entonces, él llevaba una moto y... De casualidad, pues conoció a este americano, le ayudó muchísimo y entonces te dijo, tú

11:24 ya no trabajas en la calle, las bikes son las motos, que son los taxis, tú vas a dejar de trabajar como taxi, vas a ser mi taxi personal y vas a vivir conmigo, que allí es muy normal, que el grupo de jóvenes de la misma edad vivan juntos y me vas a ayudar con todo lo que yo necesite. Y entonces cuando empezamos en la universidad, este era el que nos habían asignado a nosotros, por decirlo de alguna forma, cada vez que íbamos a ir a comprar algo o necesitábamos ir a visitar, pues estamos haciendo los planos de McKinney, no nos sabemos los nombres de las calles y la gente no sabe leer un plano. Entonces para saber los nombres de las calles tenemos que ir calle por calle con el plano preguntando a la gente cómo se llama esta calle. Pues él era el que nos llevaba a ver los nombres de las calles. Y te enamoraste perdidamente de él No, de hecho no empezamos a salir hasta mi tercer viaje.

12:05 Yo le conocí en el primero. Él sí que le dijo al americano Adam, que se llama, sí que le dijo yo me voy a casar con esta. Él lo tenía clarísimo. Desde la primera vez? Desde la primera vez que me vio. Se acuerda de la ropa que llevaba. Qué me estás diciendo? Te digo que eso fue él. Y aparte de que le gustaras físicamente,¿ en qué idioma hablabais? Porque me imagino que él no tendría ni puñetera idea de español y tú poco del idioma.¿ Qué idioma se habla, por cierto, en ese país? Ahí hablan crío, pero él es temne. Su idioma es el temne. Lo que pasa es que él ha sido criado, a pesar de que su padre es musulmán, él ha sido criado sobre todo por curas europeos. Entonces, él habla el inglés muy bien. Ahora... No tanto cuando nos conocimos, sino durante el Ebola. Claro, yo estaba aquí en España terminando la carrera y él estaba allí. Y hablábamos por teléfono, porque en aquel entonces ya habíamos empezado a salir de alguna manera. Y hablábamos por teléfono y nosotros, mira lo mal que nos comunicábamos, que tardé tres meses en darme cuenta que estaban grabando nuestras llamadas. Todas las llamadas internacionales de Sierra Leona las estaban grabando. Pero estaba tan mal hecho que pasado un minuto, que era lo que ellos grababan, en lugar de cortar la grabación y continuar con la llamada, te cortaban la llamada y te ponían la grabación una y otra vez. Y como no nos enterábamos de lo que nos decíamos el uno al otro, los primeros tres meses yo hablaba y eran cinco o diez minutos en los que era el mismo minuto con las mismas respuestas.

13:36 Bendito sea Dios, qué romance más espionjado, por favor. Bueno, pero bueno, el caso es que te gustó Sierra Leona, te gustó ayudar a los demás, te gustó este chico que os enseñaba dónde estaba cada cosa y a partir de ese momento ya decidiste que tu vida cambiaba absolutamente y que ya te ibas a convertir en un miembro más de la familia de Sierra Leona. Más que cambiaba, ya había llegado a donde tenía que llegar. Yo sabía desde pequeña que quería estar allí. es complicado, pues por eso, porque mi familia sigue estando aquí y España sigue siendo, pero el trabajo que hago allí, todo, en general, allí es como, o sea, mis hijas, por ejemplo, están todo el día en la calle y yo no tengo el problema que tienes aquí de que vaya a cruzar un coche, de que vaya, de hecho, le compramos un juego para dentro de casa y tal, y esto no me cabe en la maleta. Mi primo me dice, Clara, pero si esto es para que jueguen dentro de casa, porque los niños aquí están todo el día metidos en casa.

14:36 Si tu hija está trepando árboles desde que tiene dos años, pues tienes toda la razón. Allí problemas con las tablets no tendréis según las pantallas? Pues con los niños no, pero con los mayores sí, porque claro, lo que sí que hay es mucho acceso a redes sociales a través del teléfono. Porque además es que las compañías, que son muy listas, te hacen ofertas telefónicas solo para redes sociales. Entonces tú no compras datos de Internet, tú solo compras datos para redes sociales. Y se comparte todo. Entonces yo, por ejemplo, ahora llevo un proyecto de una guardería y una de nuestras principales cosas es intentar concienciar a las familias, no subas fotos de los menores a internet. O sea, con los últimos datos que sale, con las sillas y demás, por favor, ya no solo por temas de que puedan secuestrarlo, porque eso es muy poco común en Sierra Leona. Yo no conozco ningún caso de secuestros que vayas a ver para pedir, no tienen nada que puedas pedirles tampoco. Pero es que suben de todo, de los niños. Y de accidentes de coche y cosas así que dices, poco de respeto.

15:39 Claro, y si haces el balance,¿ cuántos años llevas ya, señora Elena? Pues viviendo van a ser 11, 11, 12, porque el 2020 no cuenta porque estuvimos aquí 11, 12 años de balance.¿ Has conseguido que la gente de allí, gracias al esfuerzo tuyo y de la gente que te acompaña, viva mejor? Es decir...¿ Seguís en esas tiendas de techo con palmeras o ya has conseguido que un poquito mejore la condición de vida de aquella gente? A ver, los techos de paja para beber el pollo, que es el vino de palma de allí, yo creo que es el mejor de todos, pero sí. No tanto con la construcción, porque ahora empiezan a hacerme un poco de caso. Y empiezan a hacerme un poco de caso.

16:22 No vamos a engañarnos porque mi marido ha abierto una constructora, entonces llevas un hombre en lugar del mío. Sí porque a ti te resultó muy difícil como mujer que tú llegaras allí con tus ideas de construcción europeas y nadie te tomaba en serio. Yo llegué mujer, joven y blanca. Entonces, todo lo que allí es sí, sí, pero en cuanto te das la vuelta, no. Y encima en construcción, que las mujeres no hacen absolutamente nada de construcción en Sierra Leona, que todavía de agricultura y de otras cosas, sí. Y luego Blanca, que allí los blanquitos no saben nada. Aquí la tradición es la que cuenta y el que sabe es la persona más mayor de la familia, que es el que tiene memoria histórica, básicamente.

17:03 Entonces fue complicado, pero ahora ya sí. Sin embargo, lo que sí que he conseguido un poco más de concienciación y lo que estamos trabajando... de forma indirecta además, porque ni siquiera era mi objetivo, es el tema de intentar un poco la igualdad de género dentro de la universidad. Nosotros hemos construido, a raíz de un proyecto más muy chiquitito, de un contenedor, una guardería para la conciliación familiar de mujeres. Porque claro, tú tienes ya de primeras que una mujer vaya a la universidad, es complicado. Y luego consiguen un trabajo, nosotros damos un trabajo en la universidad, pero claro, se quedan embarazadas, porque en algún momento van a tener hijos, y a partir del mes siguiente, Dos meses ya no tienes dónde dejar a los niños. Si estás trabajando en la ciudad, normalmente tú vienes de un pueblo, tu familia se tiene que volver al pueblo porque si no van al campo no comen. Y tú no te puedes permitir, por mucho que quieras con tu sueldo, pagar lo tuyo, el niño nuevo y la familia que venga a ayudarte.

17:55 Entonces nos encontramos con que teníamos muchas de nuestras staff más jóvenes y de nuestras alumnas más. que tenían que dejar la carrera, que tenían que dejar de trabajar porque no tenían donde dejar a los niños durante el primer año y medio hasta que empiezan a ir al colegio. Pero eso es un cambio de mentalidad tremendo.¿ Y conseguiste que aceptaran las mujeres más jóvenes de Sierra Leona esa propuesta que tú le hacías y que rompía radicalmente con lo que era la tradición de tantas generaciones anteriores? Pues lo conseguí porque yo dejaba a mi hija allí. La guardería la abrimos cuando mi hija tenía un año y medio y al principio teníamos tres niños. Era mi hija y otros dos. Y a raíz de eso, ahora mismo tenemos 21 niños menores de tres años y abrimos en septiembre, además, una escuela infantil para 200 niños en el mismo campus.

18:46 O sea que no solo les has ayudado materialmente, sino también has sido capaces de llevarle inquietudes que hasta ese momento no existían, claro. Bueno imagino, bueno sí, se podría decir así, me das mucho crédito. Es que de verdad que estoy tratando de entender cómo de repente una mujer de Sierra Leona escucha que de repente se puede trabajar y al mismo tiempo se puede compatibilizar con la vida familiar. La gente te mirará como te miraba la gente que decía yo para qué quiero un plano. Incluso miran a tu marido, ¿no? Cuando él cuida de tus hijas, les parece raro que un hombre se encargue de las niñas. Además hay una cosa muy divertida. Mi marido era lo que se consideraba un rare boy, un chico de la calle.

19:29 Y de repente se casa con una blanca. Allí es una sociedad muy clasista y los blancos somos clase alta. Entonces, de repente, un rare boy, un chico de la calle, se casa con una blanca. Y cuando mi hija era pequeña, como yo tenía que trabajar y él trabajaba de apoyo, se llevaba a la niña con el carrito a la MPI, que es como la esquina donde se sienta, donde están todos los rare boys. Y se iba ahí para cuidar de ella. La niña jugaba ahí porque tenían un parquecito y tal y ahí jugaba. Y desde que él empezó a hacerlo veías al resto de sus compañeros que de repente venían también con sus niños en el carrito y empezaban a llevarlos ahí mientras las mujeres se quedaban trabajando. en su caso, en el jardín de casa, que es donde tienen sus pequeños comercios a menor nivel. Una pregunta que me imagino que te habrás planteado necesariamente. A ti te gustaba aquello, pero ya eras autosuficiente, ya te estabas educada, ya tenías tus inquietudes perfectamente implantadas, pero ahora eres madre de dos hijas pequeñas.¿ Qué vas a hacer con ellas?¿ Las vas a traer aquí?¿ Vas a querer que se eduquen aquí?¿ Las vas a dejar allí?¿ Cuál es la apuesta que vas a hacer?

20:34 Pues ahora mismo, como todavía son pequeñas, siguen allí. Ahora, la mayor, por ejemplo, que ha empezado primero de primaria, ella va al cole por la mañana, que allí el colegio termina muy pronto, y luego por la tarde, cuando yo salgo de trabajar y ella sale de la guardería, hacemos homeschooling, en clase vamos con el currículo español, para cuando llegue el momento de empezar secundaria, que puedan estar al mismo nivel que el resto, probablemente secundaria, como la necesitas para entrar en universidades europeas, sí que tengamos que traerlas aquí. Y eso te va a suponer un gran esfuerzo o no?¿ Renunciar a aquello? Pues a mí y a mi marido, porque mi marido es africano total, en la que pasa frío. Ahora.

21:17 Ahora en verano pasa frío. A eso me refiero. Bendito sea Dios. Qué barbaridad. Tiene toda mi admiración después de saber eso. Ana, ha sido un placer hablar contigo. Gracias por habernos contado parte de esa historia que demuestra hasta qué punto gente que no está en los periódicos, que no tiene esa notoriedad que da la popularidad clásica, sin embargo tiene historias que merece la pena conocer detrás de ellas. Un placer hablar contigo. Gracias Muchísimas gracias Nos vamos, amigos, a las noticias de las seis de la tarde. Ahora luego volvemos con la tertulia. En Casa de Herrero Con Luis Herrero, Es Radio.