April 23, 2026

Efeméride: Se cumplen 40 años del fallecimiento de Wallis Simpson

Efeméride: Se cumplen 40 años del fallecimiento de Wallis Simpson
Efeméride: Se cumplen 40 años del fallecimiento de Wallis Simpson
En casa de Herrero
Efeméride: Se cumplen 40 años del fallecimiento de Wallis Simpson
Luis Herrero y Esther Nieto recuerdan la vida de la mujer por la que abdicó el Rey Eduardo VIII.

0:00 Bueno, 11 minutos faltan, amigos, para que sean las 5, no ahora menos en la Comunidad Canaria. Mañana se cumplirán 40 años redondos de la muerte de una de las mujeres más controvertidas del siglo XX, Wallis Simpson, que saben ustedes que cambió además todo lo que era la monarquía británica, porque era la novia, la amante... de Eduardo VIII que tenía que llegar al trono pero claro para llegar al trono no podía seguir ennoviado con Wally Simpson una americana que no respondía a los cánones que exigía la monarquía británica y entonces él decidió apostar por el amor y dijo pues renuncio y abdicó esto ya lo sabe y a partir de ahí Wally Simpson se convirtió en la mujer más odiada del hemisferio norte probablemente porque en el hemisferio sur no tengo noticias de que la conocieran el caso es que Se han escrito enorme cantidad de cosas y lo que yo le he pedido hoy a Esther Nieto es que me diga qué cosas son verdad y cuáles no.

0:57 A menudo, pequeños hechos sin aparente importancia modifican sustancialmente el curso de la historia. Wallis Simpson parecía una mujer condenada a la discreción. Era estadounidense, no tenía raíces aristocráticas y arrastraba dos matrimonios a sus espaldas. Sin embargo, su presencia en la vida de Eduardo VIII desencadenó la mayor crisis institucional que afrontó la monarquía británica en el siglo XX. Música Nacida como Bessie Wallis Warfield en 1896 en Pensilvania, su infancia estuvo lejos del lujo que más tarde la rodearía. Huérfana de padre desde muy pequeña, creció bajo la tutela de familiares en una atmósfera de limitaciones económicas y aspiraciones sociales.

1:44 Desde temprano desarrolló una sensibilidad especial para las normas no escritas de la alta sociedad, como vestir, como hablar y como observar. Y ese aprendizaje silencioso sería con el tiempo su mejor herramienta. Su primera incursión en el matrimonio llegó con Irwin Spencer Jr., un piloto naval estadounidense. La relación fue turbulenta, marcada por las ausencias y el alcohol, y terminó en divorcio en 1927. En aquella época el divorcio era un lastre social, pero Wallis decidió no esconder su pasado. Al contrario, pareció asumirlo como parte de una identidad que no encajaba en moldes convencionales. Un año después volvió a casarse, esta vez con Ernest Aldrich Simpson, un empresario que la introdujo en los círculos más selectos de Londres. Sin embargo, ambos matrimonios resultaron muy tormentosos, como explicaba en este programa la escritora Cristina Morato cuando presentó su libro Divas Rebeldes.

2:43 Fueron dos matrimonios terribles porque ella era muy joven, en ambos casos sufrió malos tratos físicos y psicológicos porque se casó con hombres violentos y hombres alcohólicos. Es decir, ella ya venía quemada, entre comillas, y no pensaba en otro matrimonio. Fue en ese entorno donde en 1931 conoció a Eduardo VIII del Reino Unido, entonces príncipe de Gales. Al principio Wallis no fue más que una figura secundaria en su vida social, pero su personalidad, irónica, directa y poco impresionable, terminó por cautivarle. Eduardo, acostumbrado a la formalidad y a las relaciones protocolarias, encontró en ella una complicidad poco habitual.

3:24 Un hombre delicado, encantador, con buen gusto, simpático, con sentido del humor y atractivo, se encuentra como un alma gemela porque lo que es verdad es que Eduardo... también detestaba todo lo que eran los convencionalismos de la corte británica. Él odiaba esa vida en palacio y se encuentra con Wallis, que es una mujer liberal, divertida, que tiene sentido del humor y sobre todo la cualidad que a él más le fascina es que es súper sincera. Lo que comenzó como amistad derivó en una relación intensa que pronto dejó de ser un secreto y se convirtieron en amantes. Era una mujer liberal, americana, con dos divorcios a sus espaldas. Se hace amante de Eduardo VIII, del príncipe de Gales, y en ningún momento ella tiene la idea de casarse con él.

4:11 Aquello fue un terremoto social, pero el problema no era solo sentimental, sino político y moral. Cuando Eduardo ascendió al trono en 1936, su intención de casarse con Wallis, que estaba tramitando su segundo divorcio, colocó al gobierno, a la iglesia anglicana y a la opinión pública ante un dilema sin precedentes. Una reina divorciada con dos exmaridos vivos resultaba inaceptable para las estructuras de la época, así que la relación dejó de ser un asunto privado para convertirse en una cuestión de Estado. El conflicto alcanzó su punto máximo ese mismo año.

4:54 Eduardo se enfrentó a una elección imposible, la corona o Wallis, y finalmente la crisis se resolvió de forma abrupta. En diciembre de 1936, Eduardo decidió abdicar cediendo la corona a su hermano, convirtiéndose en el primer monarca británico en renunciar voluntariamente por motivos personales. En su famoso discurso, que se emitió a través de la radio, dejó clara su postura. no podía desempeñar sus funciones sin la mujer que amaba. La noche en que se consumó la abdicación, Wallis Simpson no recibió ninguna llamada ni previo aviso. Se enteró como el resto del mundo a través de la radio. La noticia le llegó de forma abrupta, como contaba Carmen Morató.

5:45 cuando ella se entera por la radio que su amado y amante Eduardo VIII abdica en ese discurso tan emotivo, porque todo hay que decirlo, era un rey muy querido por el pueblo británico, dicen que ella agarró un jarrón chino y lo estampó contra la pared y dijo la célebre frase, Betty,¿ qué has hecho? Su renuncia, motivada por el deseo de casarse con Wallis, sacudió los cimientos de la monarquía británica y redefinió el papel del soberano en la vida pública. Poco después, ya convertido en duque de Windsor, contrajo matrimonio con ella en Francia, lejos de la aprobación oficial de la familia real. No podían quedarse en Inglaterra porque el escándalo era mayúsculo. El exilio fue el precio de su elección. Un exilio que, además, no fue una decisión compartida, ya que Wallis nunca quiso verse arrastrada a esa condición, ni alejarse de la vida pública a la que estaba acostumbrada.

6:42 Yo creo que Wallis nunca quiso ser reina si hubiera conformado con ser la eterna amante del príncipe de Gales y que la cubriera de joyas, de abrigos de pieles y poder llevar juntos una vida opípara. Y sin embargo, cuando él abdicó, pues para ella fue dramático, porque entendió, y lo entendió bien, que estaba condenada al exilio, ¿no? Un exilio, desde luego, poco triste, porque vivieron a lo grande. La pareja vivió principalmente en Francia, aunque durante la Segunda Guerra Mundial se trasladó a las Bahamas, donde él ejerció como gobernador. En torno a su figura también han persistido controversias históricas, especialmente por los supuestos vínculos del duque de Windsor con el nazismo y sus contactos con altos cargos del régimen. Unas acusaciones que han sido ampliamente debatidas por los historiadores y que nunca se han interpretado de manera unánime.

7:33 Me parece una pareja banal, excéntrica y sobre todo caen mal por esas simpatías que los dos demostraron, además no ocultaron, hacia Hitler, hacia el nazismo. y en una Europa que iba a una guerra terrible y con todas las consecuencias que tuvo esa Segunda Guerra Mundial, pues ellos pululaban de hotel en hotel y de tienda de cartier en tienda de cartier. A pesar de su estatus, nunca lograron integrarse plenamente en la estructura de la realeza británica. Su vida transcurrió entre recepciones, viajes y una constante atención mediática, como si el mundo no terminara de decidir si eran una historia de amor o un escándalo persistente.

8:13 La imagen a mí me parece tremenda, esa imagen de ellos dos siempre tan bien vestidos, elegantes, formando parte de la jet set internacional, siempre les ves en fiestas, dilapidando el dinero. Eran personas que no hacían nada, ociosas, eran frívolos y aún así estuvieron 35 años juntos. Wallis, siempre impecable y sofisticada, cultivó una imagen de elegancia distante, aunque su figura siguió generando controversia. Para algunos fue una mujer ambiciosa que provocó una crisis innecesaria. Para otros, una figura moderna que desafió las normas sociales de su tiempo. De hecho, al final de su vida, cuando le preguntaron en una entrevista si se arrepentía de algo, ella misma dijo esto.

8:56 Sobre ciertas cosas sí desearía que hubieran sido diferentes, pero quiero decir, soy extremadamente feliz y en realidad hemos tenido algunos momentos difíciles, pero¿ y quién no? Tienes que aprender a vivir con eso. Cuando Eduardo murió en 1972 a causa de un cáncer de garganta a los 77 años, ella quedó progresivamente apartada de la vida pública, refugiada en el silencio de sus últimos años en París. Alejada ya de los focos y de las recepciones que habían marcado su existencia, Wallis Simpson fue apagándose lentamente en esa discreción que siempre había contrastado con la intensidad de su historia. Falleció hace ahora 40 años, un 24 de abril de 1986, a los 89 años también en París, cerrando así un capítulo que había atravesado medio siglo de rumores, admiración y controversia. Con su muerte se extinguió definitivamente una de las historias más singulares del siglo XX, la de un rey que renunció al trono por amor y la de una mujer que para bien o para mal cambió el curso de la monarquía británica. Quizá nunca se llegue a un consenso sobre ellos, pero quedó la sensación persistente de que entre la etiqueta del escándalo y la leyenda pudo haber existido algo más simple y más humano, una historia de amor tan improbable como inolvidable.

10:28 En casa de herreros. Es radio.