Jan. 24, 2024

Un país que no puede manejar sus presos no es capaz de manejar nada

Un país que no puede manejar sus presos no es capaz de manejar nada

La JEP fue escenario de una declaración que aterroriza al país, esto nos lleva a hacer una reflexión: si no se pueden manejar a los presos, no se puede manejar nada.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

La JEP fue escenario de una declaración que aterroriza al país, esto nos lleva a hacer una reflexión: si no se pueden manejar a los presos, no se puede manejar nada.

Bomba un país que no es capaz de manejar sus propios presos, no es capaz de manejar absolutamente nada. Pero cuando usted tiene estas cárceles, llenas de guerrilleros, de paramilitares, de narcotraficantes, de bueno todo lo que usted quiera de los que vemos que matan y atracan a diario en las calles de las ciudades, pues eso no se puede manejar sino con mano dura, Mara camila. Eso es lo que hay que hacer. Son intervenciones militares, policiales serias. Pero mientras el país como país y el Gobierno como Gobierno, no tomen una decisión de mano dura en las cárceles, vamos a seguir en el mismo problema en el que venimos hace décadas. Aquí comienza el su letazo en la Justicia especial para la paz Arranca este azuletazo la Jefe, el Tribunal Especial que fue escenario Felipe de un testimonio, una declaración que asombra y aterroriza al país. Le hablo de la declaración del ex director de la cárcel la modelo de Bogotá, William Gacharna Castro. El hombre estuvo al frente de ese penal entre mil novecientos noventa y nueve y dos mil tres, que se acoge a la heb para contar su relación con los paramilitares. Y lo que ha contado Felipe de verdad es escaburoso. Cuenta cómo dividió la cárcel entre narcotraficantes para militares y guerrilleros. Tal era el dominio de los grupos armados, que dice su testimonio, permitió la construcción de fosas comunes y túneles por los que se desaparecían las personas que mataban en la cárcel. Dijo además que en sus años como director de la modelo nunca supo cuántos presos había. Por eso hoy no sabe de cuántos desaparecidos estamos hablando. Y una cosa que es peor Felipe, según su relato ante los magistrados de la HEB, el ex director de la cárcel, dice que allí hay fosas comunes, porque a los muertos los enterraban, los metían en clorhidrato y hasta los cocinaban en el rancho, en la cocina del penal. Hágame el favor. Sí, la verdad. No me parece una revelación nueva. Me parece si escandalosa, pero no nueva. Yo estas imágenes ya las vi en alguna serie de netfling. No me acuerdo cuál en donde es exactamente esto de cómo, cómo mataban a los precios. Se mataban entre ellos somos, invadían los paramilitares con la guerrilla. Bueno en fin toda esta cosa, pero mire camila. Esto es para decirle lo siguiente me encuentro un documento rimbombante que se llama plan de intervención inmediata para el sistema penitenciario carcelario, hecho por este Gobierno, por supuesto, por el Ministro Osuna y su equipo de trabajo, en donde hablan de de que hay que humanizar, que hay que proteger el derecho a la vida y no sé qué y si sé cuánto. Y resulta que las cárceles en Colombia han sido un problema eterno. Yo alguna vez le pregunté al ex Presidente Ernesto Samper cuál era el peor dolor de cabeza que había tenido en su Gobierno, que si era el ocho mil dijo o no las cárceles claro que todos los días llaman a o siguiente, que se voló uno que no sé qué, que se boló, el otro que matamba que si sé, cuánto, que se bueno. En fin, toda esta cosa y esto lo lleva a uno a hacer una reflexión. Es que un país que no es tan capaz de manejar sus propios presos, no es capaz de manejar absolutamente nada. Porque si usted no puede manejar ciento noventa y cinco cero presos, que es más o menos lo que hay en las cárceles colombianas, bueno, entre los que están en las cárceles, los que están en domiciliaria, en las estaciones de la policía, en estaciones de policeta, estaba hablando más o menos de ciento noventa y cinco mil doscientos mil personas. Ese tema no se puede manejar con paños de agua tibia ni con políticas de la humanización de la No sé que no ese tema se debe manejar. Yo sé que eso va a sonar duro y yo lo está manejando Bukely, como lo empezó a manejar el Presidente No al Ecuador y eso es aislándolos en calzoncillos, no dándoles comida y haciéndolos cumplir los reglamentos carcelarios. Pero es que aquí tenemos un problema y es que para nadie es un secreto. No estoy generalizando, por supuesto, el impect pues tiene un problema grave de corrupción y tiene veintitantos sindicatos. Eso no hay manera de que eso se pueda manejar. Así. Las cárceles en los países como Estados Unidos, por ejemplo, están privatizadas y las maneja, pues el sector privado con unas consecuencias. Digamos pues, que serias con una seriedad. Lo mismo pasa en Canadá. Acá tenemos veintipico sindicatos y resulta que los presos que están allí en detención no podrían delinquir si no fuera con la complicidad de alguien. Alguien les mete los celulares para extorsionar, porque ya se sabe que el altísimo porcentaje de extorsiones que se hacen este país se hacen desde las cárceles, pero en todas que no, que no pueden poner bloqueadores cerca de las cárceles, que porque las cárceles quedan en zonas urbanas y que entonces los vecinos hay el derecho a la comunicación y que el derecho a la comunicación y los derechos humanos, y que no sé qué. Ta ta, ta? Ta? Ta? Si usted está en una cárcel condenado, es porque cometió un delito, pero sigue teniendo unos derechos humanos, que es felipe, siendo aquí un poquito, ahogadas el diablo lo que le critican, por ejemplo, a Búcale que usted lo trae ejemplo, lo que pasa en su país. Sí, no claro, claro que tienen unos derechos, pero es que el hecho de ponerle disciplina y orden a las cárceles no quiere decir que usted estoy violando los derechos. Claro, usted tiene unos derechos, pero cuando usted condenó, pierde otros derechos, empezando por el más importante, el derecho a la libertad. Es cierto totalmente. Pero si usted no puede manejar sus propios presos, no puede manejar nada, es decir, no hay nada que hacer. Eso lo que hay que hacer son intervenciones militares, policiales, serias diarias y empezar a descubrir qué es todo lo que allá, allá adentro. Ahora es aterrador, pero no es nuevo, Es decir, hoy el Presidente estaba trinando diciendo mírelo de las cárceles que a la carne de los presos acabó en los espendios públicos y que no sé qué y que si sé, cuánto. Eso no lo sabemos, que si se lo daban a sus propios presos, tampoco lo sabemos y nos vamos a quedar seguramente sin saberlo. Pero las cárceles no se pueden manejar como si usted tuviera ya metidas ciento noventa y cinco cero hermanitas de la caridad. No tú quieres delincuentes. Ahora hay madres que vas a ahogar. Eso es un tema diferente. El tema a los menores es un tema diferente. Pero cuando usted tiene estas cárceles, llenas de guerrilleros, de paramilitares, de narcotraficantes, de bueno todo lo que usted quiera de los que vemos que matan y atracan a diario en las calles de las ciudades, pues eso no se puede manejar sino con mano dura, mara camila y mano dura, que es la que además está prometiendo. Sabe quién Felipe, el actual director del impeque mire que ya empezó llevándose aislados a esos presos que llamaron el foco de las extorsiones carcelarias. Lo que pasa es que estamos muy lejos de resolver el problema. Si la mano dura es con uno, dos, diez o cien mil o cien o una cifra todavía menor a la cantidad de precios que hay en las cárceles, parecería que es el camino, pero no alcanzan con tanto preso. En Colombia usted vio las últimas imágenes de así, tal vez cuarenta y ocho horas, de los soldados ecuatorianos desmontando en el Internet a los precios. Sí, señor, quitando Internet. Pues si es que eso es lo que hay que hacer acá, es que debe haber mil conexiones ilegales de Internet en la picota, en la modelo, en tramacua, bueno, en todas las cárceles del país. Pero eso es falta de voluntad política. Y ese es un problema que no es nuevo. Por supuesto, eso es un problema que han tenido todos los Presidentes. Pero es que lo que no podemos es no hacer algo duro fuerte, porque lo contrario, los mensajes van a ser equívocos y el mensaje que está mandando este Gobierno es ser pillo. Paga entonces no. Si esto es joven, yo le pago para que no delinca. No el disonante le va a pajar, para que compre armas, para delinquir porque eso es lo que pasa. No es el mundo al revés aterradora. Las declaraciones del director de la modelo no me parecen nuevas. No en parecen reveladoras, Me parecen aterradoras que todavía esté pasando eso en pleno siglo XXI, en donde hay mil maneras de controlar a los presos, como se hace en las cárceles del mundo, unas con menos rigor, otras con más rigor. En fin, pero todo mal, todo es a las patadas y Petro Sale dice que horror la carne de los presos se comía en los espendios públicos. Eso no se sabe. No me extrañaría, porque a mí, este país ya no me extraña nada. Pero mientras el país como país y el Gobierno como Gobierno no tomen una decisión de mano dura en las cárceles, vamos a seguir en el mismo problema en el que venimos hace décadas. Este es el suletazo b