El Gobierno del cambio resultó más de lo mismo

Culmina una de las semanas más difíciles de los 10 meses del mandato de Gustavo Petro, y aunque ha habido cosas positivas y no todo ha sido malo, difícilmente va a tener gobernabilidad en lo que queda de su gobierno.
O Petro ha padecido permanentemente de lo que se conoce como fuego amigo las peleas con los viceministros. La ineptitud de mucho de los altos funcionarios ha dejado ver exactamente lo mismo que le pasó cuando fue alcalde de Bogotá, que es incapaz de gobernar a un paÃs como coloniado que ni siquiera pienso que las cosas puedan ponerse peor y difÃcilmente. El Presidente va a poder tener gobernabilidad en lo que le resta de mandato el Gobierno al cambio, curiosamente resultó mas de lo mismo. No de otra manera podria ser si el pacto se llevó consigo la escoria de los otros partidos. Qué vergüenza que un Gobierno que pregonaba la lucha contra la corrupción este ahora enredado. Con todo este, permÃtame lo decir asqueroso episodio. Bien, aquà comienza el su letazo, el su letazo que tratará de resumir qué pasó esta semana en Colombia, una semana movida, llena de escándalos, de audios, de amenazas, de interceptaciones ilegales, de supuestos dineros ilegales en la campaña del Presidente Petro, de marchas lánguidas, de amenazas contra los empresarios, la fiscalÃa, el Consejo de Estado y los medios de comunicación, entre otros. Porque lo cierto es que el Presidente acaba de cumplir diez meses y ha tenido que afrontar muchÃsimas tormentas. Curiosamente, la gran mayorÃa generada precisamente por los altos funcionarios, con una posición desorganizada y fraccionada como la que tenemos, Petro ha padecido permanentemente de lo que se conoce como fuego amigo, las contradicciones entre los ministros, las peleas con los viceministros, la ineptitud de muchos de los altos funcionarios, ha dejado ver exactamente lo mismo que le pasó cuando fue Alcalde de Bogotá, que es incapaz de gobernar a un paÃs como Colombia. Pero sus extrañas contradicciones son, además, sin duda alguna, el sello caracterÃstico de este Gobierno. Como dicen una cosa dicen la otra decÃa la chimultrufia. El Presidente se le ve errático y, por ende, asà es su Gobierno. Ese es el reflejo de la personalidad del Presidente, el Jefe del Estado. Además, ve enemigos en todas las esquinas, en todas partes, menos en donde los deberÃa estar viendo, pues, dentro de su Gobierno, porque las acusaciones que lo tienen hoy contra la pared no salieron de la oposición, salieron de actuaciones desde sus altos funcionarios y, por supuesto, de las escandalosas declaraciones aún no probadas del Senador Armando Benedetti, el ve golpes de Estado, ataques de la prensa, conspiraciones y enemigos permanentemente agazapados en su mente, por supuesto, pero es incapaz de reconocer que se equivocó durante estos diez meses. Jamás ha dicho que se equivocó entonces, das cifras equivocadas cuando involucraron a su hijo Nicolás por presunto manejos irregulares de dinero. Sale y dice yo no lo cree negándolo. Cuando trina diciendo que rescataron a los niños en el que se cayeron en la avioneta, dice yo no escribà el trino. El sistema de salud de Colombia es uno de los más malos del mundo. Ha sostenido en muchÃsimas oportunidades, contrario a todo lo que dicen los Ãndices internacionales, empezando por el Bloomberg, el Gobierno al cambio, curiosamente resultó más de lo mismo. No de otra manera podrÃa ser si el pacto se llevó consigo, como lo hemos dicho en varias oportunidades, la escoria, la escoria de los otros partidos y no me quiero referir con nombres propios o sea, este episodio esta semana tiene tiene de todo mire vuelos privados, interceptaciones ilegales, maletines con plata, polÃgrafos, chantajes, mentiras y amenazas. Qué vergüenza que un Gobierno que pregonaba la lucha contra la corrupción esté ahora enredado Con todo este, permÃtamelo decir asqueroso episodio, pero claro ahora resulta que es, entre otros, culpa de la prensa. SÃ, la misma prensa que es hostigada por las hordas petristas en las redes sociales, especialmente en Twitter, que, como ustedes saben, pienso que es una cloaca lamentable que el Gobierno se esté cayendo a pedazos y que piense de más que es por culpa de alguien distinto de los propios altos funcionarios del Estado. Eso se debe a la falta de liderazgo, sin lugar a dudas y al egocentrismo del Presidente, que son, entre otras cosas, las constantes de su gobierno. Lamentable, sÃ, porque once millones de colombianos votaron con la esperanza de que iba a haber un cambio, un cambio definitivo y necesario, sin lugar a dudas, pero el Presidente rompió la coalición de gobierno, ataca a los partidos polÃticos, ataca al Consejo Estado, ataca a la Procuradora y al Fiscal General de la Nación y en fin asà sucesivamente, y en eso se le han ido estos diez meses de gobierno. Además, es increÃble que el Presidente se haya acorralado en tan pocos meses, porque los Presidentes se acorralan, sÃ, pero al segundo o tercer año o ya acabando su mandato. Pero el Presidente lleva tan solo diez meses en los que no ha habido grandes realizaciones, pero sà muchos escándalos y, sobre todo, en muchas peleas innecesarias. Yo pienso, además que el Presidente lo que tiene es que trina solo en negativo. Todo lo que trina es malo y, por supuesto, cuando trina datos ciertos o no sobre la economÃa, entonces, pues, pasan desapercibidos, porque obviamente, eso es lo que la gente ve. Lo malo, no lo bueno, que todo ha sido malo. No hay cifras de recuperación económica importantes. Eso lo están diciendo las calificadoras de riesgo. Aparentemente ha aumentado la inversión extranjera, lo cuals es realmente importante. El dólar, por cualquier razón, está hoy muy bajito. Está a cuatro mil cien pesos, lo cual es un buen sÃntoma, entre otras cosas, porque se ponen más baratos los productos que los colombianos importamos. Pero bueno, quienes nos opusimos a Petro y lo hicimos no de mala fe, sino convencidos de que no iba a ser un buen gobierno. Jamás pensamos que serÃa un desastre en tan poco tan poco tiempo. Pero también confieso que ni siquiera pienso que las cosas puedan ponerse peor, porque peor es imposible y difÃcilmente el Presidente va a poder tener gobernabilidad en lo que le resta de mandato. Y es una lástima, porque si a Petro le va mal, a los colombianos nos va peor. Este es el su letazo.








