Una nueva rendición ante Puigdemont

Hay que reconocer que https://www.larazon.es/espana/pedro-sanchez-niega-que-vaya-modificar-ley-amnistia-como-pide-junts_2024020565c0cce6c3cb300001285af0.html?|||EXTERNO. La última ocurrencia del aparato jurídico sanchista es reducir la fase de...
Hay que reconocer que Sánchez está dispuesto a cualquier medida con tal de complacer a Puigdemont. La última ocurrencia del aparato jurídico sanchista es reducir la fase de instrucción para que la investigación de Tsunami Democràtic no afecte a la proposición de ley de amnistía. No importa entrar en una nueva contradicción imponiendo una reforma exprés de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En su día, el PSOE se opuso a la modificación que había hecho el gobierno de Rajoy en 2015 para limitar los plazos de instrucción judicial a seis meses y 18 para causas complejas. Era una medida razonable para acabar con las dilaciones, aunque podía ser un periodo insuficiente para las causas complejas. Finalmente, Sánchez, impulsado por el cortoplacismo de perjudicar al PP por los casos de corrupción, consiguió cambiarla en 2020 elevando el plazo máximo de investigación de seis a doce meses, pero prorrogable de forma ilimitada. Una vez más se perpetraba una chapuza jurídica, porque ni lo uno ni lo otro eran buenas opciones para llevar a buen término una instrucción. A estas alturas, no es aventurado afirmar que al PSOE y a sus socios les importa muy poco, por no decir nada, la calidad de los textos legales, la separación de poderes y el Estado de Derecho.
Una nueva rendición de Sánchez ante pois demon hay que reconocer que Sánchez está dispuesto a cualquier medida con tal de complacer a plus demón. La última ocurrencia del aparato jurÃdico sanchista es reducir la fase de instrucción para que la investigación de tsunami democrático no afecte la proposición de ley de AmnestÃa. No importa entrar en una nueva contradicción imponiendo una reforma express de la ley de un juiciamiento criminal en su dÃa el peso de se opuso la modificación que habÃa hecho el Gobierno de Rajuy en dos mil quince para li invitar los plazos de instrucción judicial a seis meses y dieciocho para causas complejas era una medida razonable para acabar con las dilaciones, aunque podÃa ser un perÃodo insuficiente para las causas complejas. Finalmente, Sánchez, impulsado por el corto placismo de perjudicar al PPE por los casos de corrupción, consiguió cambiarla en dos mil veinte, elevando el plazo máximo de investigación de seis a doce meses, pero prorrogable de forma ilimitada. Una vez más, se perpetaba una chapuza jurÃdica porque ni lo uno ni lo otro eran buenas opciones para llevar a buen término una instrucción. A estas alturas, no es aventurado afirmar que al peso y a sus socios les importa muy poco, por no decir nada la calidad de los textos legales, la separación de poderes y el Estado de Derecho. La investidura dependÃa de poner en marcha la amnistÃa y la duración de la legislatura está condicionada por su aprobación. El escenario es asà de disparatado este sentido común. No es necesario tener conocimientos jurÃdicos, entender que no se pueden mutar la Constitución y modificar el Código Penal. O la alecrim a golpe de improvisaciones movidas por intereses personales es uno de los mayores despropósitos de nuestra historia reciente y no tiene parangón entre los paÃses de nuestro entorno europeo. Es un Gobierno que actuó en función de los problemas personales de wys de Mont que quiere regresar a Barcelona con la impunidad bajo el brazo hemos pasado, o de un Sánchez que se comprometió a entregar a el delincuente polÃtico al Supremo, a convertirse en el abogado del prófugo, de apoyar a Rajoy y la aplicación del artÃculo ciento cincuenta y cinco, a criticar a su antecesor por cumplir y hacer cumplir la Constitución








