Aug. 20, 2026

Sánchez, en La Mareta y el caos, en Ceuta

Sánchez, en La Mareta y el caos, en Ceuta
Sánchez, en La Mareta y el caos, en Ceuta
El podcast de Francisco Marhuenda
Sánchez, en La Mareta y el caos, en Ceuta
«A veces me pregunto de dónde ha sacado Sánchez a esta legión de indocumentados a los que ha hecho ministros, altos cargos o ciegos seguidores de su movimiento»

0:08 Sánchez en La Mareta y el caos en Ceuta. Nunca he vivido en un palacio, pero me imagino que la vida se ve distinta y me temo que en algunos personajes se produce una disociación de la realidad. Es muy habitual recordar la idea de Tiberio en Capri, como ejemplo, ya que el emperador se retiró a esa bonita isla y desde Villajobis regobernó el imperio durante los últimos diez años de su vida sin volver a Roma. Teniendo en cuenta la hostilidad que sufre Sánchez en las calles y la desazón que le produce Madrid, gobernada por Ayuso, podría retirarse a la mareta. La realidad es que España no necesita ni a su gobierno ni a sus ministros de altos cargos. Con que trabajen los funcionarios, no me refiero a los miles de eventuales que han nombrado en la administración del Estado y en el sector público empresarial, nuestro país funcionaría mucho mejor. Los días pasan y es evidente que la situación en Ceuta sigue siendo catastrófica. Por supuesto, los grandilocuentes anuncios de Alvarez, Marlaski y Bolaños, por citar algunos ministros, asegurando que todos los inmigrantes ilegales regresarían a Marruecos, no se ha cumplido. No era más que propaganda para nutrir al aparato mediático del régimen. Los sanchistas no cejan en su cacería a Ayuso e insultos al PP, pero pretenden que se pongan las órdenes del gobierno socialista comunista para resolver el problema. Es cierto que puede parecer una broma, pero es verdad. Los medios y columnistas no piden ni responsabilidades ni dimisiones. Lo mejor son los que defienden la normalidad ceutí y aducen que los que hablan de enfermedades

1:40 y delincuencia son islamófobos, como pontifica esa figura irrelevante conocida como Barbie Gaza. Es como la ministra Sirarrego, que asegura que lo que propone el PP es ilegal. Al escucharla pensé que era otra mala jurista como Óscar Puente, pero en este caso es una osada diplomada en nutrición que da lecciones a los que sí tienen esa formación. Lo bueno de los ignorantes en estas materias, como Rego, Barbie y Gaza, es que no les causa ningún problema hacer el ridículo, porque son activistas a las que les resulta indiferente la verdad. A veces me pregunto de dónde ha sacado Sánchez a esta legión de indocumentados a los que ha hecho ministros, altos cargos o ciegos seguidores de su movimiento.