¿Quién es un golpista en España?

Es muy sencillo, quien quiera el Gobierno. No lo son los independentistas catalanes condenados por el Supremo o los fugados de la Justicia encabezados por Puigdemont. En cualquier momento, el sanchismo promoverá una suscripción popular para...
Quién es un golpista en España es muy sencillo. Quien quiere el Gobierno no lo son los independentistas catalanes condenados por el Triunal Supremo o los fugados de la justicia encabezados por Pugs Demont. En cualquier momento, el sanchismo promoverá una suscripción popular para levantarles unas estatuas conmemorativas en las calles de Madrid. El cambio Aznar es un golpista por pedir una movilización nacional con el lema vasta, ya que se utilizaba contra ETA contra la AmnistÃa. El Gobierno socialista comunista considera que es un comportamiento antidemocrático. No se puede protestar por una iniciativa que Sánchez y sus Ministros consideraban inconstitucional. El monopolio de las manifestaciones corresponde sólo a la izquierda. Tras las disparatadas leyes de la memoria en sus dos versiones. En cualquier momento promoverán una norma para decidir qué se p nuno o no decir. La necesidad de un ministerio de la verdad es una urgencia nacional para impedir que los golpistas de la derecha polÃtica y mediática critiquen al sanchismo, a los independentistas, a los comunistas o a los antiguos dirigentes del aparato polÃtico y militar de ETA. España no puede aceptar comportamientos tan graves como los protagonizados por Aznar. Al igual que sucedÃa con los profetas del antiguo Testamento. Sánchez ha tenido una revelación que le ha iluminado en la recta dirección en esta ocasión es la AmnistÃa, porque, pues de mont tiene que regresar como un hombre libre y un referente ético. Nunca se produjo una vulneración del ordenamiento constitucional y estatutario. No hubo leyes de desconexión Cataluña ha sufrido y sufre la represión insoportable de un Estado opresor. Aunque gobiernen los independentistas y se utilice el catalán, los que decidieron la aplicación del artÃculo de ciento cincuenta y cinco de la Constitución deberÃan ser procesados porque, pues Gimon y Junqueras, asà como sus colegas, eran inocentes. La AmnistÃa tiene que amparar todo aquello que decide el expresidente catalán y sus amigos, incluyendo, por supuesto, los delitos de corrupción, porque en realidad eran patriotas que no cometieron ningún ilÃcito penal. El enriquecimiento personal o el dopaje de sus partidarios, de sus partidos se hizo por el bien de la patria catalana. En definitiva, los demócratas son los que vulneraron la Constitución del Estatuto de Cataluña, o Los que apoyaron a ETA








