¿PSOE o sanchismo?

La decisión de Sánchez de comprar su investidura con la amnistía, loshttps://www.larazon.es/espana/psoe-oficializa-primer-pago-independentistas-oficial-hablar-euskera-catalan-gallego-congreso_20230921650c14614fd7bf0001a8d105.html y...
Pero hoy o sanchismo. La decisión de Sánchez de comprar su investidura con la AmnistÃa los idiomas con oficiales en el Congreso y negociar un referéndum de autodeterminación ha abierto una crisis en el PESOE. Es verdad que el Secretario General y sus colaboradores se muestran despreocupados y han arremetido contra las voces discrepantes a los más relevantes, como González y Guerra. No se atreven a expulsarlos, pero el menosprecio hacia las figuras más importantes del socialismo contemporáneo clarifica la situación. La cuestión es en qué se ha convertido el segundo partido de España. A estas alturas. Se puede afirmar que es una maquinaria polÃtica en la que sólo cuenta el poder. Las ideas y los principios se han tirado por la papelera más allá de las siglas. El PESOE ya no existe. Ha dejado de ser un referente ético para dar paso al sanchismo. La mentira sistemática es una forma de gobierno aceptable e incluso no produce ningún rechazo entre los militantes y la izquierda mediática. Los dirigentes en activo han perdido la dignidad porque importan más los cargos que los principios. El despreciada González y lo que representa es uno de los mayores despropósitos polÃticos que he visto. Lo mismo se puede decir sobre guerra Redondo o leguina, por poner algunos ejemplos, porque Sánchez está donde está, gracias al PESOE, que crearon unos polÃticos de gran altura. Nunca voté a Felipe y le respeto porque es uno de los grandes presidentes de nuestra historia, aunque cometió importantes errores. A pesar de ello, su balance es extraordinariamente positivo. Cuando rectificó, no lo hizo para comprar una Presidencia y no fue un mentiroso compulsivo. El mejor ejemplo fue el referéndum sobre la permanencia España en la OTAN. El nivel de los nisos de sus Gobiernos fue espléndido y sus nombramientos para los órganos constitucionales está años luz de lo que ha sucedido, entre otros, con el Tribunal Constitucional o la FiscalÃa General del Estado. Los órganos directivos de la administración y el sector público empresarial se cubrÃan con personas que cumplÃan los requisitos de mérito y capacidad. El PESOE ha desaparecido y ahora sólo queda el sanchismo.








