Feb. 10, 2024

¿Por qué en Hungría se dimite y en España no?

¿Por qué en Hungría se dimite y en España no?

La razón es muy sencilla. La ética política no existe en nuestro país. La izquierda política y mediática tiene en la diana al primer ministro húngaro, Viktor Orban, porque lo consideran un ultraderechista, fascista, aliado de Putin y no se cuantas...

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La razón es muy sencilla. La ética política no existe en nuestro país. La izquierda política y mediática tiene en la diana al primer ministro húngaro, Viktor Orban, porque lo consideran un ultraderechista, fascista, aliado de Putin y no se cuantas cosas más, pero no hay duda de que en ese país los políticos asumen la responsabilidad de sus actos. La presidenta de Hungría, Katalin Novák, ha dimitido tras cometer el error de indultar a un hombre implicado en abusos sexuales a menores. En España se aprobó la chapucera ley del solo sí es sí y no dimitió nadie. No solo eso, sino que sus impulsoras se sintieron muy orgullosas y culparon a los jueces y fiscales por no interpretar adecuadamente el espíritu de la ley. La ignorancia es una mala consejera y debían de pensar que los juristas han de actuar como brujos, chamanes o augures. Fue un proyecto de ley de un Gobierno presidido por Sánchez. Por tanto, un acto colegiado y no solo de las ministras de Podemos. El bloque de izquierdas en las Cortes se encargó de aprobarla con el aplauso de los medios de comunicación afines, pero resultó que favorecía a pederastas, violadores y acosadores sexuales.

Por qué en Hungría se dimite y en España no. La razón es muy sencilla. La ética política no existe en nuestro país. La izquierda política y mediática tiene en la Diana el Primer Ministro húngaro, Víctor Orban, porque lo consideran un ultraderechista, fascista, aliado de puting Y no sé cuántas cosas más, pero no hay duda de que en ese país los políticos asumen la responsabilidad de sus actos. La Presidente de Hungría, Catalin Novak, ha dimitido tras cometer el error de indultar a un hombre implicado en abusos sexuales a menores. En España se aprobó la chapucera ley del solo CC y no dimitió a nadie. No solo eso, sino que sus impulsoras se sintieron muy orgullosas y culparon a los jueces y fiscales por no interpretar adecuadamente el espíritu de la ley. La ignorancia es una mala consejera y debían de pensar que los juristas han de actuar como brujos, Chaman o Augures. Fue un proyecto de ley de un Gobierno presidido por Sánchez. Por tanto, un acto colegiado y no sólo de las ministras de podemos el bloque de izquierdas en las Cortes. Se encargó de aprobarla con el aplauso en los medios de comunicación a fines, pero resultó que favorecía pedrastas, violadores y acusadores sexuales. Nova es una estrecha aliada de Urban, pero no importa porque el escándalo era enorme y las protestas multitudinarias. En un primer momento se defendió porque consideraba que no había actuado de una forma incorrecta. Finalmente, este sábado decidió que no podía seguir en el cargo porque emití un indulto que causó desconcierto y malestar a mucha gente? Cometió un error. Los indultos de Sánchez a los delincuentes políticos condenados por el Supremo causaron indignación, desconcierto y malestar en mucha gente. La diferencia es que al presente del Gobierno no le importó. Lo mismo sucedió con la desaparición del delito de sedición y el abarateamiento de la malversación. No pasó nada, porque a al Frente Popular sólo le importa permanecer en el poder a cualquier precio y sus seguidores, sus políticos y mediáticos, recibir los beneficios que les otorga el propietario del boletín oficial del Estado. No somos Hungría, pero me gustaría que los políticos españoles tuvieran la ética de dimitir cuando cometen errores muy graves, como la ley del solo cc O mienten. No hay un caso similar en Europa en el que un líder político compra la Presidencia del Gobierno promoviendo la concesión de una amnistía, aunque realmente una impunidad universal por los graves delitos cometidos, y que va adaptando el texto durante su tramitación parlamentaria para complacer a los delincuentes. No hay duda de que el sanchismo establece un precedente que legitima el uso del engaño y la chapuza jurídica. Por supuesto, las calles hubieran incendiado si lo hubiera hecho un Presidente el PP Con la grave crisis económica que afrontaba España en dos mil doce, tras la catastrófica gestión socialista, Rajoy, tuvo que incumplir sus promesas electorales. Los cajones estaban llenos de facturas impagadas. El déficil público, el paro y la deuda era insoportables, pero muchos medios de comunicación y periódico, los sindicatos y las asociaciones variopintas de izquierda se movilizaron contra el Gobierno del Partido Popular sin criticar a los socialistas, que habían gestionado la crisis de forma desastrosa. Era muy grave que rajó y en cumplir sus compromisos, pero ahora no lo es que lo haga Sánchez. Es increíble leer o escuchar a los juristas anchistas como Pedro Arroyo o Martín Paylín, defender una Amnistía que es inconstitucional. No se acuerdan de que el Presidente del Gobierno decía que lo era, definía como rebelión la actuación de los dirigentes independentistas y aseguraba que traería detenido a puis de mont para entregarlo al Tribunal Supremo. Por mucho menos, la Presidente de Hungría presentado su dimisión. Estoy seguro de que le hacía mucha ilusión seguir en el cargo, como a Pedro Sánchez, pero entendió que un error merecía la asunción de responsabilidades. En este caso se trata de mentiras, así como de prácticas clienterares, desvío de poder y un desprecio de la separación de poderes y el Estado de Derecho. La oposición húngara había pedido la dimisión de la Presidenta. Se puso en marcho un prono en el Parlamento y miles de personas se concentraron el viernes ante la sede de la Presidencia. Cobax había limitado a firmar los indultos de presos a propuestas del Gobierno, que es una de las prerrogativas que corresponden a este cargo, que es sobre todo simbólico. El beneficiario de esta decisión había sido sentenciado a más de tres años de cárcel por presionar a las víctimas para que se retractaran de las acusaciones por los repugnantes abusos sexuales cometidos por el director de la institución. Este había sido condenado a ocho años por abusar de diez niños en el caso de la ley del solo SIESI beneficio delincuentes sexuales que vieron acortadas sus penas, que es mucho más graves que ser un deleznable encubridor. Los delitos perpretados por los condenados por el Supremo fueron infinitamente más graves que presionar, pero eran políticos cuyos votos necesitaba Sánchez. Por ello merecían un indulto. Los independentistas que quiere amnistiar han cometido delitos muy graves e incluso se está investigando su participación en actos terroristas. S s s tien las s suerte de que la ética es un ver anunciado vacío de contenido en España. No sólo no hubiera dimitido, sino que se sentiría muy orgullosa de seguir en el cargo y Sánchez la recompensaría ofreciéndole un nuevo mandato. Los Pérez rollo del sanchismo harían artículos glosando la constitucionalidad de la mentira y criticando la oposición por exigir responsabilidades