Sept. 18, 2023

Pere Sánchez, l’amic de Puigdemont

Pere Sánchez, l’amic de Puigdemont

A diferencia de Sánchez soy catalán. Esto no me otorga ninguna condición especial. No debería ser más que una realidad de la que me siento muy orgulloso. El problema es que al ritmo que van sus concesiones a Puigdemont y Junqueras me temo que acabaré...

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon
A diferencia de Sánchez soy catalán. Esto no me otorga ninguna condición especial. No debería ser más que una realidad de la que me siento muy orgulloso. El problema es que al ritmo que van sus concesiones a Puigdemont y Junqueras me temo que acabaré formando parte de un grupo de españoles privilegiados que deciden el futuro de España a espaldas de lo que quiera el resto. La situación se reduce a la capacidad de chantaje que tenga esa escuálida minoría para garantizar que siga en La Moncloa. Me recuerda al PSC, que impone su voluntad y maneja al PSOE. Le dan ministerios poco importantes, pero lo fundamental es que tiene la capacidad de decisión. Es una consecuencia inesperada de su independencia organizativa. La estrategia diseñada para excluir al centro derecha pasa por esta traslación al Congreso del pacto del Tinell que se aplicó en Cataluña cuando Zapatero era secretario general del PSOE. El esquema ahora es similar. En primer lugar, se estigmatiza al primer partido de España y los pactos se realizan con las formaciones independentistas y de la izquierda radical.

Pega Sánchez, la migdam Puis Domón. A diferencia de Sánchez, soy catalán. Esto no me otorga ninguna condición especial. No debería ser más que una realidad de la que me siento muy orgulloso. El problema es que, al ritmo que van sus concesiones a pues de monijunqueeras, me temo que acabaré formando parte de un grupo de españoles privilegiados que deciden el futuro de España a espaldas de lo que quiera el resto. La situación se reduce a la capacidad de chantaje que tenga esa escuálida minoría para garantizar que sigue en la Moncloa. Me recuerda el PSC que impone su voluntad y maneja el pesor. Les dan ministerios poco importantes, pero lo fundamental es que tienen la capacidad de decisión. Es una consecuencia inesperada de su independencia organizativa. La estrategia diseñada para excluir al centro derecha. Pasa por esa traslación al Congreso del Pacto del tiney que se aplicó en Cataluña cuando Zapatero era secreterógeno del PESOE. El esquema ahora es similar. En primer lugar, se estigmatiza el Primer Partido de España y los pactos se realizan con las formaciones independentistas y de la Izquierda radical. El siguiente paso es que no se puede pactar con el PP porque existe BOX, que es la excusa que utiliza el poderoso aparato mediático, controlado y dirigido por la Moncloa. En cambio, Sánchez es progre y puede aliarse con los independentistas para probar el alivio penal o contar con el apoyo de esos demócratas ejemplares que son OTEGI y sus amigos del antiguo aparato político y militar de ETA. El disparate se culmina con la arbitraria decisión de la talanista francina Armengol de imponer el uso del catalán, el gallego y el vasco en el Congreso. Como catalán, no necesito esta fantochada para defender un idioma del que me siento muy orgulloso. La razón es que no soy independentista. A diferencia de algunos recién llegados. Mis padres hablaban Catalán durante la dictadura. Heredé sus libros en catalán, que se unen a los que he ido comprando desde que era joven. Hay que agradecer dicho irónicamente que sea que sea un pressions de origen madrileño el que asuma las exigencias de pusdomón