Pablo Iglesias y la victoria de Feijóo

El líder del PP ganó el debate de investidura, aunque no alcance, de momento, la presidencia. Es la constatación, en mi opinión, de lo que sucedió gracias a sus intervenciones y a la soberbia infinita de Sánchez. He de reconocer que el secretario...
Pablo Iglesias y la victoria de Feijón, el lÃder del PPE ganó el debate de investidura, aunque no alcance de momento de la Presidencia. Es la constatación, en mi opinión, de lo que sucedió gracias a sus intervenciones y a la soberbia infinita de Sánchez. Es reconocer que el Secretario General del PSOE consigue sorprenderme la decisión de enviar como mamporrero parlamentario a Oscar Puente. Dice muy poco de su respeto institucional eso de darle una lección para ningún arafe y jó dice poco insisto de su criterio polÃtico. Nunca hubiera imaginado que cometiera una torpeza de esas dimensiones. No dejó de preguntarme en qué fundamento esa superioridad que intenta mostrar sin éxito sobre Feijó, que es un polÃtico con una brillante trayectoria polÃtica y académica. Tengo claro que es una muestra de inseguridad. Lo mismo puedo decir de Pablo Iglesias, que consigue fracasar en todos los proyectos, que emprende la portada de la razón. El periódico que tengo el honor de dirigir desde hace quince años tenÃa por tÃtulo Feijuga. En el debate no dijimos que conseguirÃa la investidura, sino que habÃa mostrado una clara superioridad dialéctica y habÃa generado una clara moral de victoria en las filas de su partido. La respuesta de Iglesia refleja muy bien la visión corto placista que le caracteriza. En primer lugar, hace referencia a que en mil novecientos noventa y cinco fui diputado autonómico catalán y entre mil novecientos noventa y seis y dos mil fui director del gabinete de Mariano Rajoy. Me siento muy orgulloso, aunque olvida que fui Director General de Relaciones con las Cortes. Al acabar mi trayectoria polÃtica, regresé al periodismo y a la docencia. Como profesor de Derecho constitucional. Entonces en la Universidad Autónoma de Barcelona han pasado más de veinticinco años. Durante este tiempo he conseguido ser catedrático y académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. He compaginado con esfuerzo y dedicación las dos cosas que me más me gustan en la vida, el periodismo y la docencia. No milito en ningún partido. No es lo mismo un periódico independiente de calidad que forma parte del mayor grupo de comunicación de nuestro paÃs, que tus legÃtimas iniciativas periodÃsticas que responden a intereses partidistas. Pablo DeberÃas hacer mejor los deberes,








