Los avariciosos condotieros del sanchismo

No ha tardado mucho en emerger la incoherencia y la fragilidad del Gobierno y sus aliados. Era una realidad evidente, pero el aparato propagandístico al servicio de La Moncloa tiene una capacidad de blanqueamiento impresionante. La izquierda mediática...
No ha tardado mucho en emerger la incoherencia y la fragilidad del Gobierno y sus aliados. Era una realidad evidente, pero el aparato propagandístico al servicio de La Moncloa tiene una capacidad de blanqueamiento impresionante. La izquierda mediática ha comprado, con el fervor habitual, la conversión de los comunistas, los independentistas y los herederos de ETA en políticos ejemplares. En cambio, el gran problema es la llegada de la peligrosa derecha que está obsesionada en recortar derechos y libertades, acabar con el Estado del Bienestar y devolvernos a los tiempos de Atapuerca. El grado de manipulación es impresionante, pero ha permitido que los medios al servicio del Gobierno aplaudan con gran fervor las mentiras del sanchismo. Con los tres decretos ley, que ni son urgentes ni son necesarios, ha llegado un lío que se hubiera resuelto utilizando la vía de la tramitación ordinaria como proyectos de ley. El problema de fondo es que Sánchez se ha acostumbrado a gobernar a golpe de decreto al estilo de los exquisitos demócratas que forman parte del Grupo de Puebla. Es lo que se conoce como autoritarismo o despotismo democrático.
Los apariciosos condotieros del sanchismo. No ha tardado mucho en emerger La incoherencia y la fragilidad del Gobierno y sus aliados Era una realidad evidente, pero el aparato propagandÃstico, al se dice la Moncloa, tiene una capacidad de blanqueamiento impresionante. La izquierda mediática ha comprado con el fervor habitual la conversión de los comunistas, los independentistas y los herederos de ETA en polÃticos ejemplares. En cambio, el gran problema es la llegada de la peligrosa derecha, que está obsesionada en recortar derechos y libertades, acabar con el historia y bienestar y devolvernos a los tiempos de atapuerca El grado de manipulación es impresionante, pero ha permitido que los medios al servicio del Gobierno aplaudan con gran fervor las mentiras del sanchismo con los tres decretos ley que ni son urgentes ni son necesarios. Ha llegado un lÃo ono se hubiera resuelto utilizando la vÃa de la tramitación ordinaria como proyectos de ley. El problema de fondo es que antes se ha acostumbrado a gobernar, a golpe de decreto al estilo de los exquisitos demócratas que forman parte del Grupo de Puebla. Es lo que se conoce como autoritarismo o despotismo democrático. Otro error fue creer que, pues demono es un tonto, muy tonto, cuando en realidad es sólo un cobarde polÃtico toda una obsesiva tenacidad independentista. No está fácil levantarle la cartera en la espiral, enloquecida del intervencionismo empresarial que ha caracterizado siempre al sector de negocios del puyolismo, han exigido que el Gobierno obligue a las empresas que vuelvan a Cataluña, es decir, un acto que vulnerarÃan nuestro ordenamiento constitucional y europeo. La fórmula pasarÃa por establecer ayudas fiscales o sanciones. Sánchez, al igual que otros polÃticos, desconoce la realidad catalana. Aunque se cree un gran experto, no es suficiente en cursillo de inmersión de ella y algunos de los palmeros habituales al servicio del socialismo catalán no han hecho o la cosa que vivir, por cierto, muy bien a costa de los presupuestos públicos desde que eran jóvenes. Al margen del resultado de la votación de los decretos ley, la realidad es que la mayorÃa que apoya al sanchismo está formada por un conjunto de compañÃas de mercenarios lideradas por unos condotiros sin escúrpulos y avariciosos








