Aug. 24, 2023

La dimisión de Rubiales y la hipocresía del Gobierno

La dimisión de Rubiales y la hipocresía del Gobierno

Nadie dimitió en el Gobierno por el escándalo de la ley del solo sí es sí. Irene Montero y Yolanda Díaz aplaudieron la caída de Rubiales como una victoria del feminismo, aunque nadie se responsabilizó por las consecuencias de esa ley. La presión...

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Nadie dimitió en el Gobierno por el escándalo de la ley del solo sí es sí. Irene Montero y Yolanda Díaz aplaudieron la caída de Rubiales como una victoria del feminismo, aunque nadie se responsabilizó por las consecuencias de esa ley. La presión mediática, social y política sobre Rubiales ha puesto fin a la trayectoria del déspota que gobernaba la Federación con mano de hierro. El sistema se sustentaba en una eficaz red clientelar, algo habitual en muchas actividades humanas. No hay más que ver cómo funciona el sistema de partidos en nuestro país. Es lo que sucede con el sanchismo y el apoyo ciego de la izquierda mediática.

Rubiales dimite y la hipocresía del Gobierno. Nadie dimitió en el gobierno por el escándalo de la ley del Solo. Siesi y Henne Montio y Ananda Díaz aplaudieron la caída de Rubiales como una victoria del feminismo, aunque nadie se responsabilizó por las consecuencias de esa ley. La presión mediática, social y política sobre Rubiales ha puesto fin a la trayectoria del déspota que gobernaba la Federación con mano de Hierro. El sistema se sustentaba en una eficaz red clientelar, algo habitual en muchas actividades humanas. No hay más que ver cómo funciona el sistema de partidos en nuestro país es lo que sucede con el sanchismo y el apoyo ciego de la izquierda mediática. La fórmula de Rubiales era zafi y grosera su eficacia. Finalizó con un beso robado que puso ante los ojos del mundo a un impresentable que había acampado a su aire con el beneplácito del gobierno y el aplauso de sus colegas. Es increíble que un tipo que festeja la victoria tocándose el paquete para mostrar que tiene más pelotas que nadie pueda representar a un organismo deportivo tan importante y prestigioso. El problema de fondo es que el beso allí y hermoso es la punta del iceberg de unas prácticas que han sido habituales en el Presidente de la Federación. Por ello, su dimisión es un gesto obligado, porque no podía seguir en el cargo. El beso robado no es un caso aislado, ya que su comportamiento soez y grosero en las palabras y los gestos era muy conocido. Por qué se le toleraba a hacer lo que le daba la gana es la pregunta que deberían responder los responsables gubernamentales, así como los dirigentes de las federaciones y los equipos. Qué poder tenía sobre ellos para que nadie se atreviera a poner cotra sus desmanes. Había muchos intereses en juego y manejaba muchísimo dinero, por lo que el número de estómagos agradecidos por el abrevadero del fútbol ha sido enorme. Por supuesto, ahora todos muerden la mano que les daba de comer. Gracias al Dinos, el fútbol nada que nos tenga que sorprender gen y hermoso ha sido muy valiente, porque la presión debió de ser insoportable. Los representantes del fútbol español deberían buscar un relevo que no sea otro zafio Patani ortera