Aug. 28, 2023

La chorrada de un «tamayazo»

La chorrada de un «tamayazo»

Una de las habilidades más notables de la izquierda política y mediática es creerse sus propias mentiras. Cuando el aparato propagandístico se pone en marcha se retroalimenta con la desinformación, aunque es un material que utilizan sus columnistas y...

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Una de las habilidades más notables de la izquierda política y mediática es creerse sus propias mentiras. Cuando el aparato propagandístico se pone en marcha se retroalimenta con la desinformación, aunque es un material que utilizan sus columnistas y tertulianos. El famoso «tamayazo» es un ejemplo del intento de convertir una mentira en una verdad. Estos días hemos escuchado a los dirigentes socialistas decir que el PP quiere un nuevo «tamayazo».

La chorrada de un tamayazo. Una de las habilidades más notables de la izquierda política inmediática es creerse sus propias mentiras. Cuando el aparato propagandístico se pone en marcha, se retroalimenta con la desinformación. Aunque es un material que utilizan sus columnistas y tertulianos. El famoso tamayazo es un ejemplo del intento de convertir una mentira en una verdad. Estos días hemos escuchado a los dirigentes socialistas, es decir, que el PEPE quiere un nuevo tamayazo. La historia es muy conocida. Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, diputados socialistas, impidieron con su abstención que Rafael Simancas fuera Presidente de Madrid, con el apoyo del Grupo Comunista de Izquierda Unida. Fue una batalla interna del psoe. El PEPE había ganado las elecciones que le faltaba un diputado para la mayoría absoluta. Nunca se ha podido acreditar ninguna trama corrupta o que quien hubiera cobrado a cambio de esa abstención. Las acusaciones eran falsas y la comisión de investigación quedó en nada. Tamayo y Sáenz no tenía ninguna relación con el PP y siguieron siendo personas de economías modestas, como es fácilmente comprobable. Desde la abstención hasta la actualidad los han mirado con lupa y no han encontrado nada. Por cierto, los diputados no están sujetos a mandato imperativo y pueden votar lo que les dé la gana. Otra cosa es que sea un principio vacío de contenido, porque están a las órdenes del partido. En contadas ocasiones se rompe la disciplina de voto. El PESOL no tardó en desinteresarse por este tema, porque sabía perfectamente que el tamayazo era una consecuencia de las tradicionales luchas internas del socialismo madrileño. Feijoll se presenta como candidato a la investidura porque ha recibido el encargo del Jefe del Estado en su día lo intentó Sánchez y no lo consiguió en ningún momento se busca lo que safiamente denominan un tamayazo. Otra cuestión distinta es que es apele a los dirigentes socialistas para que sean coherentes y rechacen amnistrar a pus demon y al resto de golpistas y que un acepten un referéndum de autodeterminación. Por cierto, es sorprendente que María Jesús Montero afirme que es una falsa investidura gracias a su nueva condición de exégeta de la Constitución