Felipe y Guerra, los auténticos «padres» de la Constitución

La situación es extraordinariamente grave. Estamos ante el mayor desafío al Estado de Derecho desde que se aprobó la Constitución de 1978 por culpa de una amnistía inconstitucional, injusta e innecesaria. La única justificación posible es garantizar...
Felipe Guerra, los auténticos padres de la Constitución. La situación es extraordinariamente grande. Estamos ante el mayor desafÃo al Estado de Derecho desde que se aprobó la Constitución de mil novecientos setenta y ocho por culpa de una amnistÃa inconstitucional, injusta e innecesaria. La única justificación posible es garantizar que Sánchez sea presidente del Gobierno. Por ello hay que selir a la calle gritar no con mi voto es el basta, ya que se utilizó contra ETA. Ahora que se ha blanqueado a los antiguos dirigentes de su aparato polÃtico y militar, la izquierda polÃtica y mediática prefiere a antiguos terroristas como yo su Ternera o Arnaldo Teggi, antes que a un ex presidente del Gobierno como Andar. En estos tiempos, tan aciagos que se hacen documentales sobre un ser repugnante como yo su ternera. No podemos esperar ética, coherencia o dignidad. La gentuza como ten deberÃa pasar el resto de su vida en la cárcel, asà como sus amigos que formaron parte del aparato del grupo terrorista. Por ello es muy triste que Sánchez acepte los votos de estos indeseables. No hay que dejar que criminales como Ternera tengan la oportunidad de explicarse. Hay un sector de la izquierda radical que sigue acomplejada CONETA porque critican el uso de las armas a la vez que tenÃan simpatÃa o coincidÃan en sus objetivos. Era un conflicto polÃtico. Es absurdo utilizar este término en una democracia cuando se refiere a los enemigos de la Constitución. Por ello es indigno que Sánchez asegure que el desafÃo independentista que querÃa destruir España y vulneró el ordenamiento constitucional y estatutario. Es una crisis polÃtica que nunca tuvo que derivar en una acción judicial. La bipolaridad del sanchismo es muy inquietante, porque se puede decir una cosa y la contraria con pocos dÃas de diferencia. No creo que exista un caso similar en la historia de España o en los paÃses de la Unión Europea. La desfachatez a la hora de utilizar el término cambio de opinión es fascinante. González y Guerra son los auténticos padres de la Constitución. Sin menoscabo del papel que realizaron los diputados que formaron parte de la famosa Comisión, porque Suárez de Abril Martorey consiguió no alcanzar un acuerdo con ellos sobre los aspectos más importantes y más complicados del texto constitucional. Por ello, nadie mejor que los antiguos dirigentes del PERSOE para saber si la AmnistÃa cabe o no en la Constitución. Las interpretaciones de personajes menores como Javier Prerroyo, MartÃn PallÃn y otros de igual inconsistencia es irrelevante. Ahora resultará que estos geógrafos del sanchismo conocen mejor lo que querÃan los constituyentes que los que participaron y decidieron El texto que aprobaron los españoles es un auténtico esperpento. Los acuerdos en sucedir y Perso, al margen de los debates, fueron decisivos. Tuve la suerte de gozar de la amistad de Ãñigo Cavero que con su amigo Tomás Zamora, comÃamos todas las semanas. Fue tres veces ministro y una de las fondas más importantes de LUCD y su Secretario General me dirigió la tesis sobre Derecho constitucional y tengo la absoluta seguridad que, al igual que el resto de los dirigentes de esta formación, a los que conocà y con algunos me unió a una estrecha amistad, rechazarÃan la indignidad de aprobar una amnistÃa para pusdemon y el resto de los cabecillas de la rebelión. Fue claramente una rebelión, como sucedió en mil seiscientos cuarenta o en mil setecientos cinco. En estas dos ocasiones, las élites catalanas, buscando beneficios personales, aprovecharon una guerra europea para traicionar a su rey legÃtimo. La primera quiso unirse a Francia y nombraron Conde de Barcelona. Luis XIII fue una acción patética y absurda que perjudicó a España e hizo que perdiéramos Portugal. Felipe IV fue demasiado generoso en su reacción, porque unos años después, esta vez con Inglaterra pactaron en mil setecientos cinco una nueva tradición durante la guerra de Sucesión. Lo mismo sucedió con el proceso aprovechando la crisis económica, pensando que podrÃan doblegar al Estado. No fue asÃ. La justa aplicación del ArtÃculo ciento cincuenta y cinco de la Constitución y la acción de la justicia acabó con la rebelión. Sánchez quiere blanquear los delincuentes, al igual que ha hecho con Otegi y sus amigos del antiguo aparato polÃtico y militar de ETA, como una amnistÃa. Por cierto, los miltoetarras podrÃan incluir a elo su ternera y al resto de los pistoleros con la peregrina interpretación de que era una lucha polÃtica y sufrÃan la represión del Estado. TodavÃa recuerdo cuando un dirigente de la banda me dijo que tenÃamos que pedir perdón por los asesinatos cometidos por España, y no se referÃa precisamente a los gal HabÃa incluido a los familiares que habÃan tenido accidentes de tráfico o habÃan fallecido, por lo que consideraban el dolor de tener a sus hijos, que eran unos criminales en las cárceles. Ese ético perdonar y limpiar los delitos de los independentistas que se rebelaron contra la democracia. Es aceptable blanquear los antiguos dirigentes y colaboradores de ETA. En mi opinión, es repugnante. Hemos pasado de aprobar indultos y modificar el código penal para complacer a Junkeras y el resto de condenados a otorgar la impuridad dentro de unas semanas, con el fin de que Sánchez continúe la moncloa. No deberÃa ser fácil dormir placidamente cuando se quiere violentar la Constitución y se utilizará condepumpido para que lave las miserias del sanchismo, el Presidente del Constitucional deberÃa llamar a González y Guerra para preguntarles por qué la AmnistÃa es inconstitucional. Es muy sencillo, porque el texto que votamos los españoles fue el que ellos decidieron con Suárez y Abriel martorey los miembros de la ponencia y los diputados y los senadores actuaron bajo sus directrices. No hay mejores intérpretes.








