El hombre que no sabía nada
0:09 El hombre que no sabÃa nada. La situación del presidente del gobierno es fascinante. Hay que regalarle los famosos tres monos de ver o ir y callar que representan el pobre confucio no ver el mal, no escuchar el mal, no decir el mal. Aunque tengo mis dudas de que no supiera nada de lo que sucedÃa a su alrededor. Hay un cuarto que simboliza no hacer el mal. Por lo visto, Sánchez es un ser puro que estaba rodeado de maldad. pero nunca chapoteó en ella. Ese corazón rebosante de bondad no le hizo intuir lo que habÃa detrás de la vida desordenada de Ãbalos y dedujo que era un mago de las finanzas, ya que con un sueldo de diputado y luego de ministro podÃa mantener un ritmo de gasto tan elevado. A lo mejor, movido por el afecto al amigo, creÃa que conseguÃa que las mujeres caieran en sus brazos porque era el George Clooney de la polÃtica.
0:56 Es posible que eso se complementara con una cultura desbordante. Hay veces que esto influye en el amor, aunque nunca me pareció ni que fuera un adonis ni un intelectual. Sánchez estaba rodeado de lumpen, tanto en el partido como en el gobierno, pero no sabÃa nada. Ahora resulta que asume el error con Salazar, aunque me parece que es muy generoso consigo mismo. Todos recordamos, incluso a la Armada Mediática del Régimen, los propagandistas en las tertulias y los serviles medios públicos, lo exigente que era con Rajoy. En cambio, ahora resulta que hay que perdonarle todo porque no se enteraba. Nunca conocÃa a Salazar, algo que me produce una gran satisfacción, que es un personajillo con pretensiones de intelectual gracias a alguna lectura desordenada. Es cierto que entre los sanchistas, cualquier graduado se siente como si fuera uno de los siete sabios de Grecia. Uno de sus cargos fue director de análisis y estrategia en el gabinete de la presidencia del gobierno, aunque no quiero imaginar qué tipo de informes elaborarÃa mientras su mente cosificaba a las mujeres. Cuando una buena amiga me dijo que pasaba por un experto en la Revolución Francesa, término ciertamente muy honroso pero difÃcil de alcanzar, corrà presuroso a buscar los libros y los artÃculos que habrÃa escrito y que me debà olvidar de incluir en la tesis doctoral que escribà sobre ese periodo y el Napoleónico. Me sentà desolado al constatar que era otro personaje fraudulento del ecosistema sanchista. El gran error del presidente del gobierno ha sido rodearse de personajillos menores, quizá movido por una errónea lealtad hacia aquellos que le acompañaron en la travesÃa del desierto, en lugar de buscar el mérito y la capacidad. Los
2:27 problemas judiciales que asedian su mandato son consecuencia de ello. En lugar de buscar a los mejores, se ha quedado con los más pelotas. Algunos de los hooligans que tiene el Consejo de Ministros o entre los altos cargos del Gobierno estarÃan mejor en sitios donde no le perjudicaran. Con Marlaska o Morán cantando sus virtudes como si fuera un estadista providencial que no nos merecemos los españoles, por citar algunos ejemplos, es evidente que se ha equivocado. Nunca fue una buena idea rodearse de aquellos que le traicionaron dándolo por amortizado y luego corrieron presurosos a humillarse para beneficiarse del poder Monclovita. La razón es que tienen que sobreactuar para que se olviden sus pecados. El buen consejero es el que te ofrece una opinión sincera, aunque no sea la que esperas escuchar. No solo le ha sucedido a él, sino que es algo muy común. Los pelotillas siempre sobreviven y encuentran un hueco en las covachuelas del poder. En cierta ocasión una persona muy importante me dijo que no le importaba que sus subordinados se llevaran mal. Me sorprendió porque siempre he pensado que la estimulación positiva es mejor que la negativa y que es fundamental que los equipos estén cohesionados. En esta ocasión mi interlocutor estaba equivocado y pagó las consecuencias. Nadie deberÃa tener como personas de confianza individuos de la catadura moral de Ãbalos, Zerdán, Coldo y Salazar.
3:41 La historia de su mandato hubiera sido muy distinta si hubiera primado el mérito y la capacidad. No tiene más que reflexionar sobre las trayectorias académicas y profesionales del ecosistema sanchista para darse cuenta de sus errores. Ni siquiera son leales, porque a muchos solo les mueve la necesidad de continuar en sus cargos. No deberÃa olvidar lo que decÃan de él y que le llamaban Pedrito el Guapo. La legislatura se encuentra en una situación de colapso por su mala gestión como director de personal. No es suficiente decir que se tapaba los ojos, los oÃdos y la boca para no ver, decir o escuchar el mal, porque le rodeaba. Y es algo catastrófico, suponiendo que sea cierto para un lÃder polÃtico. hace que no se pueda confiar en su criterio. Por supuesto, los altos cargos, los lobistas, los medios afectos y las personas que ha colocado los organismos públicos y las empresas le seguirán animando para que siga, ya que se juegan sus sueldos y privilegios. Hasta el momento se ha quedado sin las banderas de la lucha contra la corrupción, la regeneración polÃtica y el feminismo. Lo que queda de legislatura se reduce a seguir sufriendo ante las sentencias judiciales, los sobresaltos por los escándalos que vayan surgiendo y los desplantes de los socios y los aliados. Es bueno reconocer los errores, pero en un número tan elevado confirma una pauta de comportamiento. En cualquier caso, su única salida serÃa una profunda remodelación del gobierno y los altos cargos, aunque me temo que serÃan los últimos extertores de un proyecto agotado.
5:00 Le queda languidecer en la Moncloa hasta que lleguen unas elecciones que sean el certificado de defunción del sanchismo. En este caso, creo que deberÃa pensar que no hay partido.
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