Sept. 9, 2026

El chanchullo de la llamada «ley de nietos»

El chanchullo de la llamada «ley de nietos»
El chanchullo de la llamada «ley de nietos»
El podcast de Francisco Marhuenda
El chanchullo de la llamada «ley de nietos»
«Esto forma parte de las medidas de ingeniería social tan propias de la izquierda radical y el comunismo»

0:09 el chanchullo de la llamada Ley de Nietos. Este martes he tenido una gran alegría con la decisión de la sección cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo de estimar la medida cautelar solicitada en los recursos presentados contra el acuerdo de la Junta Electoral Central del pasado 16 de julio con relación a la inscripción en el Censo Electoral de Residentes Ausentes en el extranjero de personas a quienes se ha otorgado la nacionalidad española. La llamada ley de nietos es un enorme chanchullo sonchista para engordar el censo electoral con millones de extranjeros cuyos abuelos son de origen español a los que se les regala el pasaporte. Podemos utilizar otros sinónimos como maquinación, enredo, intriga, manejo, enjuague, tejemaneje y trapicheo. No era optimista con la posibilidad de que se suspendiera la escandalosa operación organizada, además con la inestimable colaboración de los diplomáticos sanchistas y los panayaguados del régimen destinados en Iberoamérica. Con conseguir unos miles de votos adicionales en las circunstanciones elegidas, se alcanza un vuelco electoral como consecuencia de una disposición adicional en la ley de memoria democrática que nunca se tendría que haber aprobado. A Sánchez y sus aliados no les importa atropellar la Constitución o impulsar una medida que nunca ha obedecido, hay que insistir en ello, a un criterio de reparación histórica que, además, tras 50 años de democracia, no tiene ningún sentido. Otra cosa es que se hubiera elaborado un texto jurídicamente más sólido y con sentido común, por si algún descendiente de

1:41 españoles quiere regresar a España. Lo que ha hecho, en cambio, es montar una tómbola en la que se regalan pasaportes a millones de iberoamericanos y se les reconoce el derecho a voto, para que lo hagan en su beneficio. Es alucinante y un gesto muy poco democrático. Esto forma parte de las medidas de ingeniería social tan propias de la izquierda radical y el comunismo, que solo defienden la democracia y las instituciones cuando pueden utilizarlas y manipularlas en su beneficio. Como es normal, el gobierno socialista comunista y sus satélites mediáticos han reaccionado de forma iracunda porque se juegan mucho dinero y cargos. El problema de fondo es el impacto global de la ley de nietos y el fraude electoral que realmente representa.