May 9, 2026

Ayuso, Cortés y la ignorante Sheinbaum

Ayuso, Cortés y la ignorante Sheinbaum
Ayuso, Cortés y la ignorante Sheinbaum
El podcast de Francisco Marhuenda
Ayuso, Cortés y la ignorante Sheinbaum

«Ayuso acierta levantando la bandera de la Hispanidad frente a farsantes, mentirosos e ignorantes»

0:08 Ayuso, Cortés y la ignorante Schönbaum. Estamos ante una farsante que desconoce o manipula la historia del país que preside. No me sorprende porque es algo consustanciado al comunismo. La ignorancia sobre un tema es algo que se resuelve leyendo y estudiando. Es cierto que la manipulación de la presencia de España en México ha sido constante desde que triunfó la independencia. Este fue un proceso en los antiguos virreinatos que es más preciso denominarlo una guerra civil, donde las élites se levantaron contra su patria para obtener beneficios políticos y económicos. Es absurdo hablar de guerra para la independencia o liberación, cuando lucharon españoles contra españoles en todos los territorios.

0:49 En lo que hace referencia a México, el primer presidente íntegramente de origen indígena fue Benito Juárez. Era miembro de la etnia zapoteca y sus padres, según sus propias palabras, eran indígenas de la raza primitiva del país. Era hijo de unos pobres agricultores. Con esfuerzo y una notable inteligencia consiguió ser abogado. Nada que ver con la pija progre de familia acomodada que es la primera mujer que se convierte en presidenta de México. No pertenece a ninguna de las razas primitivas, sino que es una judía eskenazi cuyos padres provienen de Centroeuropa. La madre es una bióloga nacida en Bulgaria que completó con el máster y el doctorado en prestigiosas universidades de Estados Unidos. mientras que su marido era ingeniero químico y creó una importante empresa del sector.

1:38 La familia, a pesar de su envidiable posición económica, era comunista. He de reconocer que siempre me produce una gran emoción constatar la sensibilidad social de los muy ricos y su afán de adoctrinar a las personas menos pudientes. Por supuesto, cuando los comunistas consiguen el poder, sean de familias ricas o no, mantienen el ritmo de vida y los privilegios propios de las élites dirigentes. Schönbaum siguió la trayectoria familiar, tanto en lo académico como en lo ideológico, con un grado por la UAM y posgrados en Berkeley y Stanford. Es una radical y populista que se lleva muy bien con Sánchez, que es otro de los que andan pidiendo perdón por la presencia de España en América. El populismo indigenista, como se vio con el gran farsante Andrés Manuel López Obrador, conocido como AMLO, funciona bien para llevar a término una de esas políticas frentistas que caracterizan al comunismo. El gobierno socialista comunista que preside Sánchez se ha comportado de una forma indigna con Sheinbaum y ha mostrado el mismo desconocimiento de la historia que hace gala la izquierda mexicana. No me extraña que Sánchez quiera ser su mejor amigo, pero no debería ser a costa del honor y la dignidad de España. No tenemos nada de que avergonzarnos desde una perspectiva global por lo que significó la exploración y posterior conquista de lo que serían unos virreinatos integrados en el imperio español. Desde luego hubo algunos excesos, pero lo importante es poner el proceso dentro del contexto histórico y sobre todo valorar que los pueblos indígenas se liberaron del brutal yugo al que estaban sometidos por aztecas e incas. No

3:10 es posible una visión idealizada de la América precolombina salvo para farsantes, ignorantes o mentirosos. La labor civilizadora, utilizo esta palabra expresamente, fue extraordinaria y fueron siglos de rico mestizaje. Es lógico que no lo entienda alguien como Sheinbaum, que no tiene ninguna raíz o vínculo con los pueblos que denomina originarios. La leyenda negra, en todos sus aspectos, no es más que una leyenda basada en mentiras y manipulaciones. Es algo carente de cualquier rigor histórico. Ayuso ha demostrado una vez más su coherencia, respeto a México y a nuestra historia común. Lo que algunos llaman diplomacia española en esta cuestión no es más que arrodillar a España delante de una farsante. Por supuesto, soy consciente de los intereses económicos y, sobre todo, políticos, ya que es una aliada de Sánchez. No olvidemos que el líder del PSOE tiene por costumbre estar siempre en el lado equivocado de la historia, aunque le resulte útil para sus intereses políticos, así como para beneficiar a los lobistas del PSOE y los que se hacen millonarios con el capitalismo de amiguetes. Al final, la indigna presión de la presidenta mexicana ha conseguido que Ayuso acorte su viaje a México. Es una victoria pírrica, aunque me temo que cuando Feijóo llegue al gobierno preferirá un perfil plano en las complejas relaciones con Sheinbaum y los populistas que la rodean. El dinero es importante, pero lo es mucho más la dignidad. Es bueno desafiar el acercamiento con México como ha hecho Ayuso. No rechaza fortalecer los vínculos y mantener relaciones afectuosas, sino el indigno comportamiento de Sánchez y su gobierno. Desde el primer momento se

4:40 tendría que haber defendido la verdad frente a las mentiras de la líder de Morena y sus colaboradores. El reivindicar la hispanidad es hacerlo de una época deslumbrante de la historia de la humanidad. España nunca se comportó como los aztecas o los incas, por citar algunos ejemplos, o los países europeos que representan el imperialismo de los siglos XIX y XX en África y Asia. Nada que ver con la brutalidad inglesa y luego estadounidense en América del Norte con el sistemático exterminio de las naciones indígenas. Las raíces cristianas del proceso que llevó a término la corona en América y su deseo de ayudar y proteger a las poblaciones originarias explica el extraordinario avance cultural, social y económico que se vivió. Lo triste es que la izquierda española haya abandonado la defensa de la hispanidad porque es una parte consustancial e irrenunciable de nuestra historia. Ayuso acierta levantando esa bandera frente a farsantes, mentirosos e ignorantes. Feijóo debería plantearse precisamente la hispanidad como una política de Estado desde una perspectiva integradora y respetuosa con la historia.