Feb. 9, 2024

A Sánchez le es igual la neutralidad política

A Sánchez le es igual la neutralidad política

En España sale muy barato incumplir las normas siendo el presidente del Gobierno. Es un contraste con lo que sucede en otros países de nuestro entorno donde los políticos son escrupulosos con el uso del dinero público y el respeto de las normas, tanto...

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

En España sale muy barato incumplir las normas siendo el presidente del Gobierno. Es un contraste con lo que sucede en otros países de nuestro entorno donde los políticos son escrupulosos con el uso del dinero público y el respeto de las normas, tanto en el fondo como en la forma. Fue sancionado por abandonar el principio de «neutralidad política» tras anunciar en El Ferrol la construcción de un nuevo buque de la Armada.

A Sánchez le es igual la neutralidad política. En España sale muy barato en cumplir las normas siendo el presidente del Gobierno. Es un contraste con lo que sucede en otros países de nuestro entorno, donde los políticos son escrupulosos con el uso del dinero público y el respeto de las normas, tanto en el fondo como en la forma. Fue sancionado por abandonar el principio de neutralidad política tras anunciar en el Ferrol la construcción de un nuevo buque de la armada en los países nórdicos. Sería un escándalo mayúsculo, pero aquí no merece más que una multa de menor cuantía que pagamos entre todos y alguna referencia también poco importante en los medios de comunicación. Por supuesto, la izquierda mediática no le otorga ninguna relevancia y no descarto que el Diario Gubernamental haga una editorial defendiéndolo, o la televisión pública convertida en el canal temático del peso y sus socios haga un programa especial glosando las virtudes del líder, ni siquiera las servido de advertencia. Por qué lo ha vuelto a hacer En esto se habrá inspirado en sus amigos independentistas, que tienen por lema lo volveremos a hacer. Los socialistas están desesperados ante un nuevo fracaso electoral. Por ello ha decidido anunciar la creación de una Oficina nacional de asesoramiento científico que engrosará la larga lista de chiringuitos públicos en los que colocara amigos del partido. La práctica clientelar es algo tradicional en España, aunque no por ello menos reprobable, porque la encontramos en la Hispania prerromana se perfecciona con la colonización romana y sus sistemas de patronazgo. Hasta llegar a nuestros días. Eso del mérito y capacidad, así como la austeridad, no va con los políticos. Hace unos años se aprobó una ley de transparencia y buen gobierno, que es otro de esos textos de cara a la galería, pero que luego se hace todo lo posible para no cumplirlo. El anuncio de esta nueva oficina, cuya utilidad es más bien dudosa y cuya burocracia está asegurada, es la constatación de que a Sánchez le importa un pepino la Junta Electoral Central y que las sanciones le servirán para empapelar las paredes de la Moncloa, por no utilizar un término más grosero