Nov. 14, 2023

Vence tu frustración

Vence tu frustración

Nada más díficil de vivir que sentir que, de alguna manera, hemos malgastado todo y recibido poco. Duele, nos desanima y nos hace preguntarnos cómo seguir adelante.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

Nada más díficil de vivir que sentir que, de alguna manera, hemos malgastado todo y recibido poco. Duele, nos desanima y nos hace preguntarnos cómo seguir adelante.

O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir, a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes nada más frustrante que sentir que todos nuestros esfuerzos no son recompensados por los resultados que obtenemos. Nada más difícil de vivir que sentir que de alguna manera hemos malgastado nuestras fuerzas, que hemos dado todo y hemos recibido poco o tal vez nada. Duele nos desanima y nos hace preguntarnos cómo seguir adelante, cómo seguir dando la batalla. Otras veces nos preguntamos vale la pena seguir viviendo con tanta disciplina, vale la pena? Seguir esforzándonos y seguir luchando por nuestros objetivos de vida, vale la pena. Son preguntas que nos hacemos en esos instantes, en los que constatamos que no hay una proporción entre todo lo que hemos dado y lo que hemos recibido, entre todo lo que hemos hecho y lo que hemos logrado, entre el sacrificio y la respuesta. Yo imagino que tú puedes vivir momentos así Y quiero decirte hoy que cuando pasas por esas situaciones, tienes que saber manejar ese sentimiento de frustración. Oye porque aunque se trata de aceptarlo, de tenerlo presente, de constatarlo y aún de vivirlo, no se trata de abdicar de los proyectos, no se trata de abandonar la lucha, No se trata de decir hasta que llegué no. Yo creo que en esos momentos, además de acoger esa emoción tan intensa, lo que tenemos es que aprender, aprender qué fue lo que pasó, entender realmente dónde estuvo la falla y por qué no alcanzamos lo que soñábamos, lo que queríamos. Por eso hoy quiero primero invitarte a hacer un buen análisis y a entender cuáles son las situaciones que se dieron. Describir la situación, tratar de explicarla y cuando la explicas, lo que haces es encontrar esas relaciones de causas. Efecto, lo que haces es entender realmente por qué se dieron esos resultados y no los esperados, por qué alcanzaste ese punto y no el más alto que tú Esperabas analizar con tranquilidad, con realismo, sin echarnos mentiras, sin justificarnos anticipadamente, porque si nos excusamos, lo que terminamos es escondiendo las verdaderas causas y entonces terminamos no aprendiendo, terminamos no siguiendo adelante en nuestra vida. También es oportuno entender que no todo lo tenemos bajo nuestro control, que siempre hay circunstancias que obedecen a lógicas y a voluntades que nosotros no podemos sujetar, que nosotros no podemos maniobrar. Esa es nuestra condición. Somos seres humanos finitos, somos seres humanos vulnerables, somos seres humanos situados. No somos todopoderosos, no somos dioses, y eso lo tenemos que entender. Lo tenemos que vivir, vivir para ser conscientes de las posibilidades y también para ser conscientes de nuestra limitación. Otro tema es que muchas veces lo que hemos soñado, lo que estamos esperando es ilógico, irracional, desproporcionado. No lo podemos alcanzar y eso hay que aceptarlo. Algunas veces no obtenemos los resultados esperados porque no se podían obtener, porque las expectativas eran irracionales. Y entonces tu frustración es realmente ilógica, porque estás costatando que esperabas lo que no podía suceder y saberlo te va a ayudar a manejarlo. Yo creo que también es necesario comprender que la solución de los problemas fundamentales de nuestra vida no es darnos por vencidos, sino perseverar con inteligencia y firmeza. Y entonces ese es el mensaje claro diáfano para TI. Debes perseverar, debes resistir, debes seguir en pie. No puedes abandonar la batalla, no puedes decir hasta aquí llego la frustración me gana. No voy a continuar. No tienes que mantenerte firme resistiendo, pero hay que hacerlo con inteligencia. Ah porque cuando tú resiste sin inteligencia, entonces eres un terco, un temerario y terminas realmente construyendo infelicidad y terminas destruyendo tus proyectos. No, no, no sé us trata de ser terco, Se trata de ser perseverante. Y para mí la perseverancia está caracterizada por la inteligencia, pero obvio también por la fortaleza. No estoy hablando de violencia, No estoy hablando de imposiciones. Estoy hablando de fortaleza, de esa emoción de consistencia que emerge desde dentro de nosotros. Ja cuando nosotros perseveramos y resistimos inteligente y firmemente, vencemos esa emoción de frustración y salimos adelante. Oye. Por eso, hoy te quiero decir a ti que este es el momento de retomar tus planes de renovar las ganas. Para lograr yo te he dicho una y otra vez que tú que me escuchas estás llamado